Aristóteles: la ética, el bien común y la felicidad



Resumen

Aristóteles analiza la ética como una relación entre el bien común de los ciudadanos y la felicidad que estos últimos pueden alcanzar mediante la práctica de la virtud, el mayor bien posible, la reflexión y una actitud moderada frente a la vida. Por esta razón, la felicidad debe ser una de las finalidades de la existencia humana, ya que los animales pueden experimentar una vida sensitiva, placentera o dolorosa como consecuencia de sus sentidos, pero el ser humano va más allá de aquella realidad de los sentidos físicos porque es un Ser racional que es capaz de reflexionar, pensar, vivir en los vicios o en la virtud etc. Por lo tanto, tiene la responsabilidad moral de ser feliz en comunidad y tratar de que otros sean felices.

Introducción

Aristóteles reconoce que la felicidad es parte integral del bien supremo, sin embargo reconoce que se pueden hacer interpretaciones erradas de la felicidad, porque algunos piensan que consiste en el placer, los honores que se reciban en la vida, la riqueza, los bienes externos y otras tantas cosas que solo son útiles para vivir cómodamente. Por ello, aclara que la felicidad es una consecuencia natural de una vida moral que le permite a los seres humanos autorrealizarse de forma individual cuando reconocen que su virtud puede hacer felices a otros porque no reciben daños o defectos de parte suya y si el mayor bien posible.

Importancia social de la filosofía moral

Aristóteles es un filósofo y pensador político que analiza las ciencias teóricas y prácticas de forma profunda, porque considera que las primeras son inferiores a las segundas. Es decir: las ciencias teóricas son aquellas que se ocupan del estudio de las cosas físicas o abstractas, como es el caso de la física que tiene como finalidad el análisis de la materia, su movimiento, la transformación y otras tantas cualidades físicas, también lo son las matemáticas, por ser abstractas ya que estudian la relación numérica entre la materia y las cosas físicas, como pueden afectar o modificar el mundo.

Por otra parte, explica Aristóteles que las ciencias prácticas son saberes mucho más complejos porque estudian el comportamiento y la forma de vivir de los seres humanos, además de reconocer que estos últimos tienen la capacidad de elegir mediante una voluntad que se representa como potencia. Por ello, la ética y la política son ciencias prácticas.

Giovanni Reale, dice: "Las ciencias practicas consideran la conducta de los seres humanos así como el fin que con ella pretenden alcanzar, ya sea que se considere a los hombres como individuos o como parte de una sociedad, precisamente de la sociedad política. Ahora bien, Aristóteles aplica en general el nombre de política, pero también filosofía de las cosas del hombre, a la ciencia que abarca la actividad moral de los hombres considerados como individuos o como ciudadanos; después subdivide respectivamente esta categorización, en ética y en política propiamente dicha, teoría del

Estado". 1 (Capítulo V. 2003, pág. 97)

Todo lo anterior me permite analizar que las cosas han cambiado de forma negativa en la actualidad, ya que ahora; las ciencias prácticas se representan en la ingeniería, física, química industrial, economía etc. Las teóricas aparecen clasificadas en las ciencias humanas, como es el caso de las ciencias sociales,

la filosofía, sociología, ética y política.

Considero que el cambio que se ha realizado en la actualidad es bastante problemático para la sociedad, porque para Aristóteles las ciencias prácticas eran las ciencias humanas, para la sociedad actual las ciencias teóricas son las que estudian al ser humano.

Por ejemplo: Aristóteles daba mayor prioridad a las ciencias prácticas como es el caso de la ética y la política, porque era la filosofía de las cosas de los hombres, por esta razón, la felicidad era una de las cosas más importantes en el Estado. Como en la actualidad no se piensa así, la sociedad considera que las ciencias humanas no sirven para mucho porque no son rentables, no generan dinero, ganancias, rentabilidad etc.

Actualmente la sociedad piensa que las ciencias prácticas son la ingeniería, física, química industrial, economía etc. Por esa razón, se considera que estas ciencias pueden generar mayor felicidad, ya que producen ganancias, dinero, status social, rentabilidad y otras tantas cosas materiales.

Ese cambio tan brusco ha generado daños sociales bastante profundos, pues si la sociedad pensara como Aristóteles, le darían mayor prioridad a las ciencias humanas o prácticas, así los ciudadanos tratarían de ser mucho más justos, éticos, responsables, honestos, tolerantes etc. Generando con estas acciones mayor felicidad, virtud, amistad, bien común y otras cualidades morales.

Pero no sucede así porque la sociedad piensa que la ingeniería, física, química industrial, economía y otras tantas son ciencias prácticas porque generan riqueza. Entonces se produce mucha corrupción política, pérdida de los valores, mafia, narcotráfico, pornografía infantil y todas aquellas cosas que representen una ganancia de tipo económico.

Esta cuestión me permite analizar que la sociedad ha cambiado las prioridades sociales para alcanzar la felicidad, por esa razón, somos menos felices.

Aristóteles reconoce que para el bien común del Estado, es necesario que la justicia sea el punto de referencia de las actividades éticas y políticas. Giovanni Reale, explica: "la justicia es el respeto debido a la ley del Estado; y puesto que esta

ley (del Estado griego) abarca todo el area de la vida moral, en cierto sentido la justicia comprende toda la virtud". 1 (Capítulo V. 2003, pág. 105)

La justicia reclamada por el filósofo Aristóteles parece una fantasía o ilusión mundial en los gobiernos actuales, porque los gobernantes no respetan la ley del Estado. Es decir: los políticos forman las leyes del Estado, pretenden que los ciudadanos sean felices si respetan la ley, pero ellos mismos que viven como reyes a causa de sus ingresos económicos no son felices, por ello acuden a la corrupción del paramilitarismo, mafias y narcotráfico. Cuestión que demuestra que los bienes materiales no son la fuente de la felicidad.

La felicidad también debe ser el resultado de una vida moral y que tienda humanamente a la virtud, Orlando Naranjo explica: "Según Aristóteles, si la felicidad es una actividad conforme a la virtud, es decir que no es extraña la una a la otra. Es razonable que la felicidad sea la mejor de todas las virtudes. En mi opinión sería muy bueno; que tratáramos de ser felices con nosotros mismos y los demás, pero somos tan malos, viciosos etc. Que preferimos nuestro propio daño, dolor y amargura, además de contagiarlo a los demás, lo cual indica que tal vez por ignorancia nos alejamos de la

felicidad, por ende, si la felicidad es buena, agradable y nos hace mejores, deberíamos tratar de ser buenos, para ser felices". 2 (2012, pág. 3)

La felicidad según el autor, es una actividad moral, no es algo hipotético, es algo muy práctico que se puede reflejar en la actitud de una persona frente a la vida, es decir: las dificultades que enfrenten los ciudadanos deben asumirse de forma ética para no alimentar el odio personal, comunitario, social y nacional. Por ello, es necesario que tratemos de alejarnos de la ignorancia en la que nos pueden sumergir los vicios, de lo contrario podemos llegar a ser infelices.

Sin embargo, es importante aclarar que para Aristóteles la felicidad no es algo sobrenatural, ya que si los individuos viven en la miseria tampoco podrán ser felices. Por ello, se necesita de términos medios que equilibren las cosas.

También es importante preguntar ¿la felicidad se puede reflejar en los hombres buenos? Orlando Naranjo, responde: "si la felicidad es buena, agradable y nos hace mejores, deberíamos tratar de ser buenos, para ser felices". Claro está, a no ser que se considere que la felicidad es algo malo, desagradable y que hace peores a los hombres, si no es así, entonces para ser felices debemos ser buenos o luchar por ser buenos.

Carolina María Roldán, dice: "para Aristóteles, la felicidad es el fin último y perfecto del hombre ya que bastándose a sí misma, no necesita de nada más, esta sería entonces equivalente a la completud, después de ella nada más se habría de anhelar. Para alcanzar la felicidad hay que recorrer el camino de la virtud que consiste en que cada ente realice de una manera perfecta la función que le corresponde cumplir". (2010, pág. 1) 3

Conclusiones

Finalmente, se puede deducir que la felicidad es un bien común que logra mejorar las relaciones sociales entre los hombres, pero que no es algo fácil porque la humanidad ha invertido las finalidades de las ciencias teóricas y prácticas. Porque si alguna carrera técnica, tecnológica y profesional no genera ganancias y rentabilidad económica para las empresas, recibe poca aceptación por parte de las universidades, empresas e imaginarios colectivos. Por otra parte, la sociedad se encuentra en una profunda crisis porque los valores se han perdido, las universidades prohíben escribir en los trabajos el concepto de bueno o malo, los políticos no se conforman con sueldos ostentosos, el mercado comercial y económico trata de vender cualquier cosa por mala e inmoral que

sea.

Bibliografía

Giovanni Reale (2003) Introducción a Aristóteles. Editorial: Herder - España. Pág. 97, 105

José Orlando Melo Naranjo (2012) Ética aristotélica de la sociedad. Editorial: Universidad Autónoma e independiente de México. Pág. 3

Carolina María Roldán (2010) La felicidad como proyecto ético: Aristóteles y Bentham. Universidad de Antioquia – Colombia. pág. 1.

ASESOR INTELECTUAL EN COLOMBIA - JOSE ORLANDO MELO NARANJO INVESTIGADOR EN ESTUDIOS LATINOAMERICANOS Y PENSAMIENTO UNIVERSAL EDITORIAL: UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA E INDEPENDIENTE DE MEXICO (UNAD) FACULTAD DE ESTUDIOS A DISTANCIA - 2014

 

 

 

Autor:

Geidy Yisela Alza Cepeda.