Contabilidad: Determinación de indicadores para la toma de decisiones empresariales



Descripción de la problemática

El problema se ha identificado en la deficiente toma de decisiones de las industrias peruanas.

Se ha determinado que:

CAUSAS:

Las causas que han dado lugar a los síntomas o efectos, son las siguientes:

PRONOSTICO:

De continuar esta situación:

CONTROL DE PRONÓSTICO:

Para solucionar la problemática presentada, debe tenerse en cuenta lo siguiente:

PROBLEMA GENERAL:

¿De qué forma los indicadores de la contabilidad financiera, podrá facilitar la toma de decisiones en las industrias peruanas?

OBJETIVO GENERAL:

Determinar la forma como los indicadores de la contabilidad financiera podrá facilitar la toma de decisiones en las industrias peruanas.

LOS INDICADORES Y LA CONTABILIDAD FINANCIERA:

Según Turmero (2016)[1]; El método más conocido, que nos brinda la contabilidad, para la toma de decisiones de negocios en la empresa, es el análisis de estados financieros. De acuerdo a los principios de contabilidad de aceptación generar (PCGA o GAAP), los estados financieros deben presentar los resultados de las operaciones, los flujos de efectivo y la situación financiera de una entidad, y están representados por el Estado de Resultados o de Ganancias y Pérdidas, el Estado de Movimiento o de Flujo del Efectivo o de Fondos y el Balance General, respectivamente. Los estados financieros se preparan a una fecha dada, como es el caso del Balance General, o para un período determinado, como es el caso de los otros dos. Esto, aun cuando sean presentados en forma comparativa para los dos últimos periodos, no deja de ser una limitación importante, ya que es un poco difícil evaluar, interpretar o hacer algún tipo de planificación financiera, solamente con los diferentes rubros o partidas contenidas en ellos. Para salvar esta situación o limitación, el analista financiero recurre a las razones o índices financieros.- .Algunos analistas, dependiendo del tipo de estudio que desee hacer, pueden recurrir incluso a análisis de tipo estadístico, para lo cual requiere el empleo de medias, medianas, modas, desviaciones típicas, probabilidades, y otras herramientas de estadística. La alta dirección de una organización debe tomar tres clases de decisiones de carácter financiero: decisiones operativas, de inversión y de financiación. En las tres se resume la función financiera. Estas decisiones deben conducir a resultados y éstos a su vez deben ser medidos a través de los indicadores y sus respectivos índices.

Un indicador financiero es un relación de las cifras extractadas de los estados financieros y demás informes de la empresa con el propósito de formase una idea como acerca del comportamiento de la empresa; se entienden como la expresión cuantitativa del comportamiento o el desempeño de toda una organización o una de sus partes, cuya magnitud al ser comparada con algún nivel de referencia, puede estar señalando una desviación sobre la cual se tomaran acciones correctivas o preventivas según el caso.

La interpretación de los resultados que arrojan los indicadores económicos y financieros está en función directa a las actividades, organización y controles internos de las Empresas como también a los períodos cambiantes causados por los diversos agentes internos y externos que las afectan. Los cuatro estándares de comparación utilizados en el análisis de razones son:

Los resultados así obtenidos por si solos no tienen mayor significado; sólo cuando los relacionamos unos con otros y los comparamos con los de años anteriores o con los de empresas del mismo sector y a su vez el analista se preocupa por conocer a fondo la operación de la compañía, podemos obtener resultados más significativos y sacar conclusiones sobre la real situación financiera de una empresa. Adicionalmente, nos permiten calcular indicadores promedio de empresas del mismo sector, para emitir un diagnóstico financiero y determinar tendencias que nos son útiles en las proyecciones financieras.

Con el análisis financiero se evalúa la realidad de la situación y comportamiento de una entidad, más allá de la netamente contable y de las leyes financieras, esto tiene carácter relativo, pues no existen dos empresas iguales ni en actividades, ni en tamaño, cada una tiene características que la distinguen y lo positivo en unas puede ser perjudicial para otras. Por lo que el uso de la información contable para fines de control y planificación es un procedimiento sumamente necesario para los ejecutivos. Esta información por lo general muestra los puntos fuertes y débiles deber ser reconocidos para adoptar acciones correctivas y los fuertes deber ser atendidos para utilizarlos como fuerzas facilitadoras.

Aunque los estados financieros representan un registro pasado, su estudio permite definir guías para acciones futuras. Es innegable que la toma de decisiones depende de alto grado de la posibilidad de que ocurran ciertos hechos futuros los cuales pueden revelarse mediante una correcta interpretación de los estados que ofrecen la contabilidad.

Clasificación de los índices financieros

Para una mayor claridad en los conceptos de los indicadores financieros, los hemos seleccionado en cuatro grupos así:

Interpretación de las razones financieras

Por los motivos expuestos, los indicadores financieros deben interpretarse con prudencia ya que los factores que afec-tan alguno de sus compo-nentes —numerador o deno-mina-dor— pueden afectar, también, directa y propor-cio-nal-mente al otro, distorsionando la realidad financiera del ente. Por ejemplo, clasificar una obligación a corto plazo dentro de los pasivos a largo plazo puede mejorar la razón corrien-te, en forma engañosa.

Por tal circunstancia, al estudiar el cambio ocurrido en un indicador es deseable analizar el cambio presentado, tanto en el numerador como en el denominador para poder com-prender mejor la variación detectada en el indicador.

En razón a las anteriores consideraciones, se reco-mienda el análisis detenido de las notas a los estados finan-cieros, pues es allí donde se revelan las políticas contables y los criterios de valuación utilizados.

Así mismo, los resultados del análisis por indicadores financieros deben ser comparados con los presentados por empresas similares o, mejor, de su misma actividad, para otorgar validez a las conclusiones obtenidas. Por-que se pue-de reflejar, por ejemplo, un incremento en las ventas del 25 por ciento que parecería ser muy bueno —mirado en forma individual— pero que, sin embargo, si otras empresas del sector han incrementado sus ventas en un 40 por ciento, tal incremento del 25 por ciento no es, en realidad, una ten-dencia favorable, cuando se le estudia en conjunto y en forma comparativa.

El análisis de liquidez permite estimar la capacidad de la em-pre-sa para aten-der sus obligaciones en el corto plazo. Por regla general, las obligaciones a corto plazo aparecen registradas en el balance, dentro del grupo denominado "Pasivo corriente" y comprende, entre otros rubros, las obligaciones con proveedores y trabajadores, préstamos bancarios con vencimiento menor a un año, impuestos por pagar, divi-dendos y participaciones por pagar a accionistas y socios y gastos causados no pagados.

Tales pasivos, deberán cubrirse con los activos corrientes, pues su naturaleza los hace potencialmente líquidos en el corto plazo. Por esta razón, fundamental-mente el análisis de liquidez se basa en los activos y pasivos circulantes, pues se busca identificar la facilidad o dificultad de una empresa para pagar sus pasivos corrientes con el producto de convertir a efectivo sus activos, también corrien--tes.

Para la explicación de cada una de las razones financieras se empleará como modelo, las cifras de los esta-dos financieros incorporados en el apéndice de éste texto.

Razón corriente

Este indicador mide las disponibilidades actuales de la em-pre-sa para atender las obligaciones existentes en la fecha de emisión de los estados financieros que se están anali-zando. Por sí sólo no refleja, pues, la capacidad que se tiene para atender obligaciones futuras, ya que ello depende también de la calidad y naturaleza de los activos y pasivos corrientes, así como de su tasa de rotación. Activo Corriente / Pasivo Corriente

Monografias.com

En este caso, la actualización de los inventarios (importante componente de los activos corrientes) a precios actuales no está influyendo notable-men-te en el comportamiento del indicador, hecho que puede señalar una buena rotación de inventarios. Si los inventarios fuesen muy antiguos, enton-ces el indicador tendería a ser mayor después de aplicar el sistema integral de ajustes por inflación, aunque no nece-sariamente esto indique una mejor posibilidad para atender las obligaciones a corto plazo, pues pueden existir inven-tarios obsoletos cuya realización en el mercado no sea fácil de llevar a cabo.

La interpretación de esta razón financiera debe realizarse conjunta-mente con otros resultados de compor-tamiento, tales como los índices de rotación y prueba ácida, aunque todo parece indicar que las razones estimadas sobre valores históricos, pueden señalar más eficientemente la situación de las empresas, en el corto plazo, frente a sus obligaciones.

El indicador de razón corriente presenta alguna clase de limitaciones en la interpretación de sus resultados, siendo la principal de ellas el hecho de que ésta razón se mide de manera estática, en un momento dado de tiempo y, en consecuencia, no se puede asegurar que hacia el futuro los recursos que se encontraban disponibles con-tinúen estándolo. Además, al descomponer los diversos fac-tores de la razón corriente se encuentran serios argumentos sobre la razonabilidad de su función. Por ejemplo, los saldos de efectivo o los valores depositados en inversiones tem-pora-les representan sólo un margen de seguridad ante eventuales situaciones atípicas de negocios y, por ningún motivo, reservas para el pago de operaciones corrientes de la empresa; pues suponer lo contrario sería como descartar el principio de continuidad y pensar que la compañía va a ser liquidada en un futuro cercano.

De la misma manera, las cuentas por cobrar y el inventario son cuentas de movimiento permanente y en razón a ello, no es nada seguro suponer que un saldo alto deba permanecer así, especialmente en el momento en que se requiera para atender las obligaciones corrientes. Las dos variables están estrechamente interrelacionadas con conceptos tales como nivel de ventas o margen de utilidades siendo, en realidad, éstos conceptos los verda-deros parámetros en la determinación de las entradas fu-turas de efectivo.

Lo anterior se puede resumir afirmando que la liqui-dez de una empresa depende más de los flujos futuros es-pe-ra-dos de efectivo que de los saldos, de la misma natura-leza, registrados en la contabilidad en el momento del análisis. Además, la eficiencia en la rotación de las cuentas por cobrar e inventarios, pretende alcanzar la máxima ren-ta-bilidad en el uso de los activos y no necesariamente ob-tener mayor liquidez.

Otra limitación de la razón corriente es que su resul-tado puede ser mani-pulado fácilmente con el fin de ob-tener cifras que se requieren para algún propósito especial. Por ejemplo, el último día del año podría cancelarse un pasivo importante y volverse a tomar el primer día del ejercicio siguiente, con lo cuál la razón mejora al disminuir simultánea-mente, tanto el activo (de cuyos fondos se to-man los recursos) como el pasivo corriente. También se pueden dejar de contabilizar, en forma premeditada, parti-das significativas que tengan que ver con inventarios en tránsito; al no registrar ni el activo ni el pasivo, la razón corriente mejora. Así mismo, se podría aplazar la decisión de efectuar nuevas compras, dada la proximidad del cierre contable, logrando reducir tanto el activo como el pasivo corriente, pero incrementando el indicador.

Existen unos estándares sobre este indicador que, algunas veces, se toman automáticamente como pará-metros de medición, cuando en reali-dad cada caso parti-cular debe ser evaluado en sus propias dimen-siones. Es así como se afirma que una relación 2:1, es decir poseer activos corrientes que dupliquen las obligaciones de corto plazo, es ideal; sin embargo, pueden existir situaciones en las cuales hayan niveles mínimos de inventarios y óptima rotación de cuentas por cobrar, con lo cuál habrá liquidez suficiente para atender los pasivos corrientes, aunque el indicador no parezca ser el mejor.

De otra parte, podría pensarse que entre más alta sea la razón corrien-te, será mejor la gestión financiera de recursos. Pero, si se mira objetiva-mente este caso, un indi-cador muy alto aunque sea estimulante para provee-dores y entidades financieras, porque prácticamente asegura el retorno de las acreencias, es también señal de una mala administración del efectivo y de un exceso en la inversión propia, proveniente de socios y accionistas, quienes verán afectada la tasa de rendimiento asociada a dicha inversión. Prueba ácida

Al no incluir el valor de los inventarios poseídos por la empre-sa, este indicador señala con mayor precisión las disponibi-lidades inmediatas para el pago de deudas a corto plazo. El numerador, en consecuencia, estará compuesto por efec-tivo (caja y bancos) más inversiones temporales (Cdt's y otros valores de realización inmediata), denominadas hoy día "equiva-len-tes de efectivo", y más "cuentas por cobrar".

(Activo Corriente - Inventarios) / Pasivo Corriente

Monografias.com

Como en el caso de la razón corriente, el indicador de prue-ba ácida no se ve afectado por la inflación en razón a que sus componentes son partidas monetarias, expresadas en valores nominales de origen, es decir, que no cambian por efecto de las variaciones en el nivel general de precios, aunque sí se ven fuertemente afectados en términos de poder adquisitivo.

En el ejemplo, para el año de 20X2 se presentó un notorio deterioro en el índice, debido posiblemente a la adquisición de nuevos pasivos (véase balance general com-pa-rativo y análisis de tendencias) cuyo destino no fue capital de trabajo sino inversión en activos fijos. Cabe aquí preguntarse si la expansión de la estructura física mediante préstamos a corto plazo permitirá un incremento en las ventas, capaz de generar los recursos sufi-cientes para aten-der dichas obligaciones. Muy posiblemente esta empre-sa tendrá que reestructurar sus pasivos o vender parte de los activos fijos, so pena de verse abocada a problemas de índole financiera.

A ésta razón le aplican las mismas limitaciones ex-puestas cuando se estudió la razón corriente, pues es tam-bién una prueba estática que no toma en cuenta el principio de continuidad y parte del supuesto de que la empresa entrará en proceso de liquidación y, en conse-cuencia, no generará ninguna clase de operaciones que generen flujos de efectivo, tales como nuevas ventas de productos o servicios propios de su actividad.

Así mismo, eliminar la cuenta de inventarios del nu-me-rador no garantiza una mejor liquidez pues se debe to-mar en cuenta la calidad de las cuentas por cobrar, concepto que se estudiará más adelante, y la facilidad de realización del inventario, pues a veces es más fácil vender el stock de mercancías o productos que recuperar la cartera. Si las cuentas por cobrar tienen una rotación lenta, se recomienda eliminar ésta partida para el cálculo de la prueba ácida, incluyendo en el numerador, por lo tanto, sólo el efectivo y las inversiones temporales o equivalentes de efectivo. Cuando se realiza ésta depuración, el indi-cador así calculado se denomina "razón de liquidez extrema".

Capital de trabajo

Aunque este resultado no es propiamente un indicador, pues no se expresa como una razón, complementa la interpretación de la "razón corriente" al expresar en pesos lo que este representa como una relación.

Activo Corriente – Pasivo Corriente

HISTÓRICO

AJUSTADO

2.0X1

2.0X2

2.0X1

2.0X2

391.090

53.571

391.258

53.571

Nuevamente aquí puede observarse que las ligeras varia-ciones que se presentan entre los resultados, antes y des-pués de ajustes por inflación, no son relevantes, lo que señala —como ya se indicó— una óptima rotación de inventarios.

Este resultado señala el exceso o déficit de la em-presa, representado en activos corrientes, que se presen-taría después de cancelarse todos los pasivos corrientes. Como puede observarse el capital de trabajo presenta las mismas limitaciones halladas para la razón corriente, por cuanto corresponde a la expresión absoluta de un resul-tado relativo.

Intervalo básico defensivo

Es una medida de liquidez general, implementada para calcular el número de días durante los cuales una empresa podría operar con sus activos líquidos actuales, sin ninguna clase de ingreso proveniente de ventas u otras fuentes.

Aunque no es un indicador de uso extendido, en épocas de inflación su resultado puede ser sumamente útil en ciertas circunstancias de negocios, como pueden ser las negociaciones laborales (posibilidad de huelgas o paros indefinidos) o contratación de seguros generales (especial-mente de lucro cesante).

(Efectivo + Inversiones temporales + Cuentas por cobrar) / (Costo de Ventas + Gastos generales) / 365

HISTÓRICO

AJUSTADO

2.0X1

2.0X2

2.0X1

2.0X2

786.707

1.297.311/365

1.121.825

2.701.706/365

786.875

1.326.437/365

1.121.924

2.888.398/365

221

152

217

142

El resultado señala que la empresa podría seguir cum-pliendo sus obliga-ciones durante 217 días, con los resultados de 20X1 ajustados por inflación y durante 142 días con los de 20X2, a cambio del número de días mostra-do para los mis-mos años, pero sin haber eliminado el efecto de la inflación, razón por la cuál éste indicador debería tomarse incluyendo ajustes por inflación.

La estructura de capital de una empresa puede definirse como la suma-toria de los fondos provenientes de aportes propios y los adquiridos me-dian-te endeudamiento a largo plazo; en tanto que la estructura financiera corresponde a la totalidad de las deudas —tanto corrientes como no corrientes— sumadas al patrimonio o pasivo interno. Las fuen-tes de adquisi-ción de fondos, junto con la clase de activos que se posean, determinan el mayor o menor grado de solvencia y de estabilidad financiera del ente económico. La magnitud relativa de cada uno de dichos componentes es también importante para evaluar la posición financiera en un momento determinado.

Los indicadores de solvencia reflejan la capacidad de la empresa para atender las obligaciones representadas en cargas fijas por concepto de intereses y demás gastos financieros, producto de sus obligaciones con-trac-tua-les a corto y largo plazo, así como el reembolso oportuno del monto adeudado. Lo anterior quiere decir que la pro-porción de deuda y la magnitud de los costos fijos que de ella se derivan son indicadores de las probabilidades de quiebra de una empresa por insolvencia y del riesgo que asumen los inversionistas, dada la variabilidad de las utilidades espera-das y que constituyen su rendimiento.

Las empresas se endeudan por muchas razones. La principal radica en que el endeudamiento puede resultar más barato que la financiación pro-pia pues, por norma general, los inversionistas exigen una retribución mayor (de otra manera, preferirían ser acreedores y no inversionistas), ya que dentro de dicha retribución debe estar incorporado el costo de la financiación. En otras palabras, el rendimiento que se paga a los acree-dores es fijo, en cambio es variable en el caso de los socios o accionistas. Con un sencillo ejemplo, la anterior afirmación puede comprenderse de una mejor manera. Supóngase una compañía con unos activos totales equivalentes a un millón de pesos, los cuales pueden ser financiados con recursos propios, mediante financiación externa o con una combinación de ambas fuentes. Si también se supone una utilidad antes de intereses de 400 mil pesos, una tasa de interés del 30 por ciento y, para simplificar, la no existencia de impuesto sobre la renta, se tendría: