Baltasar Gracián "El Arte de la prudencia"



Introducción

Antes de iniciar la presente indagación es importante aclarar que el termino denominado

fue utilizado en la antigua Grecia por el medico Hipócrates, el cual ejerció durante el famoso siglo de oro que tanto se refiere al gobierno de Pericles. En si, el termino hacía referencia a diversos argumentos que intentaban ofrecer un diagnóstico sobre los síntomas y las enfermedades que los generaban, solo que el concepto fue aplicado con el tiempo a la física, la psicología y otras tantas ciencias. Por otra parte, la frase > tambien se atribuye al mundo griego al constituirse para los sabios de aquellas épocas en el ideal por excelencia para comprender y dominar su propia conducta humana.

Texto base: Arte de la prudencia.

Autor: Baltasar Gracián

Nota sobre el autor: Su ministerio sacerdotal los realizó en su tierra, además de haberse desempeñado como profesor de latín, moral, filosofía y teología, y cosa curiosa, también fue predicador popular.

Tesis: Se analizara la importancia psicológica, ética y moral del aforismo 89 denominado "Conócete a ti mismo" del autor Baltasar Gracián, a fin de identificar su importancia en la sociedad moderna, además de realizar una breve comparación con los argumentos de otros autores que han tratado dicha temática.

Estructura: Se estudiara cada parte de aforismo para intentar realizar una interpretación adecuada, además de acudir a investigaciones que hayan tratado el tema.

Aforismo 89 cita textual tomada de la obra arte de la prudencia

El autor reconoce la necesidad ética, moral y espiritual que tiene la naturaleza humana, por ello expreso:

89. Conócete a ti mismo. No podrás nunca dominarte si no te comprendes a ti mismo, en inteligencia y saber, en órdenes y amores. Los espejos hacen fácil conocer tu rostro, pero no hay espejos del alma: tu único camino de conocerla es una cuidadosa reflexión sobre ti. Puedes olvidarte de la forma de tu rostro, pero nunca debes olvidarte de cómo es tu alma e interior, para poder enmendarte y mejorar faltas. Convéncete de que te hacen fuerte la cordura y ponderación en tus acciones, en tanto que la ira te esclaviza. Ten siempre bien vista la profundidad y alcance de todo. (Gracián, 1647)

Como se puede evidenciar Baltasar Gracián enseño que al llegarse a un conocimiento mucho más personal e individual acerca de si mismo, las personas podrían comprenderse y dominarse a sí mismas en sus deseos, pasiones y obsesiones, lo cual resulta doblemente beneficioso, puesto que contribuye de manera positiva a las personas que practican este tipo de moral, como tambien a los seres humanos que los rodean.

Por ejemplo, si un individuo decide comprenderse a sí mismo y reconoce que al beber alcohol no puede refrenarse y termina por emborracharse, además de tornarse agresivo, ya habrá dado el primer paso en el análisis de su conducta, luego entonces podrá dominarse negándose a sí mismo a beber alcohol, al hacerlo identifica que es capaz, que es bastante inteligente y que puede usar estratégicamente la racionalidad que Dios ha dejado en su ser para beneficiarse a sí mismo y a los seres que lo rodean.

Por estas razones se puede afirmar:

El aforismo de Baltasar Gracián podría transcribirse como: "Debes tener capacidad (inteligencia) para adquirir conocimientos, destrezas y competencias. Las cualidades para tener éxito. Las unas sin las otras son mediocridad. Algunos no nos conformamos con tener éxito, queremos ser brillantes. Pero si intentas demostrar aquello que no eres, fracasarás. (Bustamante, 2011, p. 25)

El argumento permite deducir que los individuos que llegan a conocerse a sí mismos y que se esfuerzan por ello, son capaces de formar conocimientos, saberes y destrezas que los ayudaran a lograr sus propósitos, alcanzar metas y conquistar el éxito, lo que resalta una vez más que se trata de voluntad y un manejo adecuado de la conducta.

Por otra parte, Baltasar Gracián explico en el aforismo 89 que era necesario conocerse así mismo en las ordenes y amores, lo que parece un doble esfuerzo, porque por una parte los individuos deberían aprender a tolerar las ordenes que reciben de los demás y las que se imponen a sí mismos, por otra, la importancia de dominarse en los diversos amores que existen, porque el amor a Dios debe ser sincero y moderado para no caer en el fanatismo, el amor a los padres con respeto para lograr el sano cumplimiento del mandamiento que ordena honraras a padre y madre, el amor a los amigos debe ser moderado para no caer e idolatrías hacia ellos o en vicios que dañen la integridad, y el amor hacia la pareja tratado de manera sensata para evitar los grandes errores y locuras.

Estas afirmaciones se pueden confirmar de este modo, a saber:

Las enseñanzas Baltasar Gracián y sus consejos, recogidos en el Oráculo manual ofrecen una sabiduría para poder sobrevivir en la selva de la vida cotidiana, donde sólo la virtud y el ingenio lograrán que el hombre salga indemne de los peligros que le acechan y pueda autorrealizarse. Para ello habrá de tener en cuenta la prudencia en todas sus manifestaciones y exteriorizaciones, así como la industria en su acepción de maña, destreza o artificio para hacer algo. (Casanova, 2003, p.17)

Es decir, para tratar el tema practico de las ordenes y los amores es necesaria la sabiduría, así mismo para identificar la idea del aforismo 89 cuando expresa: "los espejos hacen fácil conocer tu rostro, pero no hay espejos del alma", lo que parece indicar que para conocer algunas partes del alma es importante comenzar a conocerse así mismo, que limitaciones se posee, que tipo de cualidades brindan ventajas para sobrevivir en la vida cotidiana, hasta qué punto se puede practicar la virtud y de qué manera se puede hacer uso de la inteligencia para contribuirle positivamente a la sociedad.

En el aforismo 89 Baltasar Gracián tambien escribió: "Tu único camino de conocerla es una cuidadosa reflexión sobre ti. Puedes olvidarte de la forma de tu rostro, pero nunca debes olvidarte de cómo es tu alma e interior, para poder enmendarte y mejorar faltas". (Gracián, 1647)

Argumento que permite analizar que el conocimiento de sí mismo se obtiene a través de largas o cortas reflexiones sobre la conducta, las causas y el efectos de las acciones, el sentido de lo que se hace, y la importancia de pensar a diario si el alma se inclina hacia lo justo e injusto, honesto o deshonesto, etc. Cuestiones que podrían reflejar por si mismas el carácter psicológico, moral, ético y espiritual de los seres humanos.

El carácter moral de las personas y su felicidad potencial radica en lo que Gracián nombra como el señorío, que se basa en lo que significa ser maestro en los hábitos de la razón y entre ellos, el del ingenio, que funge como categoría central. La teoría que Gracián presenta sobre el señorío subyace a toda su filosofía y captura el sentido del ingenio en la persona cuidadosa, en el político sensato y en el discreto, es decir, en quien es el maestro. (Garcia, 2004, p.188)

Es decir, para mejorar en las faltas es fundamental el señorío de sí mismo, capacidad para decir no o si, para ejercer la fuerza de voluntad y abandonar aquellas cosas que generan esclavitud a corto o largo plazo, porque el uso incorrecto de las cosas materiales puede provocar apegos banales efímeros.

Por otra parte, al parecer el señorío de sí mismo permite la formación de seres humanos que aprenden a cultivar hábitos que ejercitan la razón y la inteligencia para decidir vivir una existencia mucho más digna, alta y coherente con la espiritualidad que los individuos pretender negar para vivir sumergidos en sus errores. Por ello, el autor del aforismo 89 afirmo: "Convéncete de que te hacen fuerte la cordura y ponderación en tus acciones, en tanto que la ira te esclaviza. Ten siempre bien vista la profundidad y alcance de todo". (Gracián, 1647). Así mismo, es menester analizar la profundidad de la vida y la sociedad para saber hasta dónde se llega o hasta qué punto se hace un alto en el camino.

Aforismo 251 cita textual tomada de la obra arte de la prudencia

Como se observó en la página anterior para Baltasar Gracián el señorío de sí mismo indicaba ser un maestro personal y social, argumento que se relaciona de manera directa con el aforismo 251 que expresa: "Debes proveerte de los bienes humanos como si no hubiese divinos, y de los divinos como si no hubiese humanos. Es regla de un gran maestro, y no necesita comentarios". (Gracián, 1647). Del argumento del aforismo 251 podría deducirse que bastante importante alcanzar los bienes humanos para vivir con dignidad y sin escases, pero a la vez señala que menester no aferrarse de manera incorrecta a ellos porque tambien existen otros que son de carácter divino como es el caso de la moral, espiritualidad, valores éticos, la inteligencia, sabiduría, cordura, ingenio y conocimiento de sí mismo. Bienes por los cuales el ser humano se diferencia de los animales y bestias, además de lograr la trascendencia en esta vida, y después de la vida para los que creen en el alma.

Por ende, se puede afirmar que Baltasar Gracián señalo que la regla del maestro consistía en conocerse así mismo para lograr proveerse de bienes divinos para integrarse de manera sana en la sociedad y transformarla de manera positiva, es decir:

Gracián resalto el sentido social o de comunicación humana basado en el "saber estar" entre los demás, centrándose en la prudencia. La base del entendimiento humano residiría en la cautela y en la moderación a la hora de emitir opiniones sobre los demás. Es por ello por lo que centró sus esfuerzos en crear un elenco de auténticas reglas prudenciales, que toda persona debía tener en cuenta si pretendía acertar en el trato con los demás.

(Cabrera, 2001, p.8)

Conclusión

Baltasar Gracián estableció diversos principios y postulados éticos que contribuyen al aforismo que propone el conocimiento de sí mismo, pues sin este ultimo las personas experimentan una vida mecánica, sin sentido, proyección moral y social, entre tanto el que logra conocerse más a sí mismo se identifica como un ser capaz de dominarse desde su interior para mejorar sus relaciones con la humanidad, además de

cuidar de su integridad y la de los demás.

Bibliografía

Baltasar Gracián. (1647). Arte de la prudencia. España.

Irene de Bustamante. (2011). Debes tener inteligencia. Universidad de Alcalá de Henares. España.

Jorge Novella. S. (2003). El mundo de Baltasar Gracián. Filosofía y literatura en el Barroco, Universidad de Granada. España.

Dora Elvira García. (2004). El ingenio como categoría central de hermenéutica barroca de Baltasar Gracián. Tecnológico de Monterrey. México.

Cristina yenes Cabrera. (2001). Antecedentes de una educación para la tolerancia en la Historia de la Educación española a través de algunos de los educadores más representativos. Universidad de Sevilla, España.

ASESOR ESPECIALISTA JOSE ORLANDO MELO NARANJO

EDITA: UNIVERSIDAD AUTONOMA E INDEPENDIENTE DE MEXICO

Facultad de Psicología

ANÁLISIS DEL AFORISMO 89 CONÓCETE A TI MISMO

 

 

Autor:

Natalia Martínez.