Las consecuencias en la producción nacional sobre el boom de las telenovelas extranjeras (Argentina)



CAPITULO I

Introducción al tema

Haciendo un repaso por las décadas de la televisión Argentina, podemos ver que a partir de los años 60 y poco a poco, un nuevo fenómeno fue asentándose en la grilla televisiva nacional hasta llegar al punto de hoy en día convertirse en algo que llego para quedarse, este fenómeno es el famoso enlatado extranjero.

Más de una vez nos habremos topado con este tipo de formatos que llegan a la grilla de TV anticipándose como prometedores y de gran éxito mientras hacemos el zapping diario entre canal y canal. Es que para los principales programadores de la televisión abierta argentina, estas ficciones importadas desde distintas partes del mundo significan una arriesgada apuesta que como todo producto audiovisual, tiene como objetivo el éxito y la buena recepción de los televidentes, además es una caricia a los bolsillos de los ejecutivos de las productoras que ya no se verían arrasados por el costo que implicaría una nueva producción nacional. Y entonces de esta manera es como se le abre las puertas a estas ficciones internacionales que poco a poco van haciéndose un espacio dentro de la televisión argentina y se caracterizan por tener gran respuesta por parte de la audiencia.

Algunos años después de la llegada de la Tv a nuestro país, entre los años 50 y 70, este fenómeno de los enlatados comenzó a gestar sus primeros antecedentes pero no en el género de la ficción, si no con comedias norteamericanas como "Bonanza", el "Súper Agente 86", "Lassie"; policiales como "Patrulla de caminos"; westerns como "El Cisco Kid", "El llanero Solitario", etc. La llegada de estos productos norteamericanos supuso la también la llegada de sus respectivas productoras de contenidos a los canales de nuestra televisión, que quedaron en manos de inversores extranjeros. Estos inversores no fueron otros que las tres grandes cadenas de televisión NBC, la CBS, y la ABC. En los papeles, las productoras se limitaban a proveer programas a los canales, pero en realidad eran las verdaderas dueñas de todos los activos de los canales. Cada emisora suscribió un acuerdo con una de las grandes cadenas norteamericanas. Canal 9, el primero en salir al aire en junio de 1960, emitió debentures (deuda privada) por un valor de 500.000 dólares a favor de la National Broadcasting Compañy, que además controlaba la productora Telecenter. Los accionistas de Canal 13 suscribieron un acuerdo con el consorcio norteamericano CBS-TimeLife. Este consorcio dejo en manos de su representante en la Argentina, el cubano Goar Mestre la administración del Canal y su productora PROARTEL. Canal 13 inició sus transmisiones en octubre de 1960, luego de que los socios norteamericanos inyectaran USD 1.600.000 en la productora y otros USD 150.000 en el canal, canjeando el 20% de las acciones de Proartel por el 80% de Río de la Plata TV. De esta manera los accionistas locales que habían ganado la licencia de Canal 13 dos años antes, se hicieron del 20% de ambas empresas prácticamente sin desembolsar una inversión importante[1]Finalmente Canal 11 comenzó a emitir recién en julio de 1961, después de ceder el 40% de las acciones al representante legal de cadena ABC, Pedro Simoncini. Además el Canal dependía de la productora Telerama, que estaba en un 90% en manos de la ABC. Los folletos de propaganda de la ABC a nivel mundial, incluían a Canal 11 entre sus propiedades.

Mas adentrados en la década de los 90 y hasta en la actualidad, productoras latinoamericanas como Televisa ,Telemundo, Caracol, Tv, RCN, RTI, Rede Globo, TMC Film son algunos de los ejemplos más claros de productoras y cadenas televisivas de las cuales se importan desde hace tiempo los contenidos extranjeros con más éxito en la televisión nacional, algunos de estos contenidos son: El Derecho de Nacer (1981), Café con Aroma de Mujer (1994), María la del Barrio (1995), La Usurpadora (1998), Betty la Fea (1999), Lazos de Familia (2000), El Clon (2001), Pasión de Gavilanes (2003), Isaura la Esclava (2004), Las Mil y Una Noches (2006), Pulseras Rojas (2011), Avenida Brasil (2012), etc.

Más allá del gran éxito y repercusión que surgen a partir de estas incorporaciones al mercado televisivo nacional, hay factores que no se tienen en cuenta, que pasan desapercibidos y que muestran la otra cara de la intromisión de estos enlatados. Uno de estos factores, es la consecuencia que se produce sobre los puestos de trabajo de nuestros actores, productores, directores, técnicos y demás integrantes del equipo de trabajo que se ven afectados por la imposición de las telenovelas extranjeras en la grilla de programación.

Durante el año 2001 y 2002 en el contexto de una crisis social, política y económica que sufría nuestro país, varias figuras del mundo de la actuación salieron a las calles de la Ciudad de Buenos Aires manifestándose bajo el lema "somos actores, queremos actuar" con la intención de: *advertir que la falta de producciones de ficción en la televisión era "un riesgo laboral" para todos los actores, *reclamar la inmediata intervención del Comité Federal de Radiodifusión y la pronta sanción de una ley de radiodifusión que cuide y salvaguarde el trabajo de actores, autores, directores y técnicos argentinos, *exigir la necesaria e inmediata puesta en marcha de programación de ficción y *cambiar la estructura de la programación de TV que en ese momento estaba basada principalmente en formatos de programas de entrevistados y talk shows que crecían a grandes pasos poniendo en marcha la siguiente medida de fuerza: "No asistir a programas de entrevistas, de invitados o talks-shows, ni dar notas a la TV, hasta tanto no se establezca un dialogo entre el gremio y la Asociación de Telerradiodifusoras Argentinas (ATA)."

Años anteriores el Sindicato Argentino de Actores ya se sumergía en un conflicto con los canales de tv, tal es así que en abril de 1999 dicho sindicato emitía un comunicado contra los canales: "En julio de 1998 se emitían 12 programas con invitados frente a los 36 que se emiten en este momento, lo que supone, aproximadamente, 210 horas de pantalla quincenal. Participan en esos programas 302 actores... En cuanto a los programas de ficción, un año atrás se emitían 13 unitarios y 13 tiras, hoy se producen 4 unitarios y 9 tiras que significan 88 horas de pantalla quincenal y ocupan a 590 actores".

OBJETIVO DE LA INVESTIGACION

En este trabajo buscamos presentar, plantear y profundizar la problemática que atraviesan los trabajadores del medio (actores, productores, directores, técnicos, guionistas y el resto de equipo de trabajo) televisivo nacional con el actual boom de las ficciones internacionales importadas que poco a poco van ocupando un papel importante en la grilla de programación. Trabajadores del medio cuyo trabajo se ve afectado ya que en la actualidad, la producción de contenidos nacionales atraviesa un momento difícil y de escasez dado por factores económicos, sociales, políticos, culturales, artísticos y de contenido que decanta en que cada vez sean menos las convocatorias laborales existentes para nuevos proyectos que se lanzaran al mercado televisivo. Creemos conveniente resaltar que actualmente, la televisión está posicionada frente a una audiencia que demanda creatividad y a su vez exige un cambio de argumento y temática en los contenidos.

Se quiere demostrar entonces que dentro de la gran crisis actual que atraviesa la televisión argentina, los puestos de trabajo de las personas que encarnan a los personajes con los cuales nos familiarizamos en los distintos programas a través de los años también están siendo alcanzados por las consecuencias de esta crisis. A partir de esta postura se intentar entonces desarrollar y cuestionar las siguientes temas:

JUSTIFICACION

Creemos que leer este trabajo será útil para los consumidores de este tipo de telenovelas ya que de esta manera podrán ver un panorama más completo sobre lo que hay detrás del éxito de este tipo de enlatados y también esperamos que a partir de la lectura del mismo puedan hacer un análisis sobre esta cuestión en base a la información que vamos a brindarle. Nos parece importante mostrar que el proceso de la inserción de una telenovela de otro país en nuestro mercado televisivo no empieza con el anuncio de su inminente llegada a nuestra pantalla chica y se termina con la consagración de la misma en el prime time gracias a sus picos de raiting o con la farandulizacion de sus actores en la prensa local, sino que queremos dar a conocer los muchos factores que giran en torno a estos enlatados, a estas inversiones en este tipo de formatos que acrecientan a la crisis laboral y de contenido que atraviesa la televisión Argentina hoy en día.

También debemos aclarar que con este trabajo de investigación no buscamos desmerecer ni desprestigiar a las producciones internacionales, solo buscamos que la audiencia vea más allá de la masividad y el éxito de las mismas y que esta cuente con las herramientas necesarias que lo ayudaran a elegir que programación consumir.

Con este trabajo también buscamos dar a conocer el rol y el accionar de las productoras televisivas argentinas con respecto a las distintas cuestiones que hacen a la realización de contenidos nacionales para poder relacionarlo con la postura de la audiencia de hoy en día, sus demandas y la relación que esta establece tanto con los contenidos nacionales como con los formatos importados.

LO PERSONAL

Por Sofia Barrios: Yo creo que este tema es muy interesante para tratar ya que nunca vi alguna investigación o estudio que lo aborde. Como ya se mencionó antes, creo que es muy importante dar a conocer las consecuencias que tienen el boom de los enlatados extranjeros sobres los puestos de trabajo de nuestros actores. Quizá a partir de la lectura de esta investigación, la gente pueda conocer un poco más sobre esta problemática y no se quede solo con la masividad de estas telenovelas sin mostrar todas las cuestiones que hay atrás de la llegada de un nuevo contenido internacional a la grilla de programación que consumimos a diario.

Por Rosario Martini: Elegí este tema por el simple hecho de que me importa mostrar cómo los actores responden ante la situación del poco éxito de las tiras nacionales frente a lo que es el boom que generan las telenovelas extranjeras acá. Me parece importante mostrar como los actores argentinos tratan de salir adelante ante el poco trabajo, la poca invención de producciones nacionales y ante la decisión de los canales y las productoras de contenidos audiovisuales argentinas que deciden comprar un formato extranjero en vez de jugársela por seguir produciendo contenidos nacionales.

Por Rocio Martinez: Elegí este tema porque creo que hace mucho no se ve expuesta ningún tipo de información como esta y está bueno recordar que tenemos producciones argentinas ya que cada vez es mayor el dominio que las productoras extranjeras tiene en los canales de televisión nacional dejando sin posibilidad a nuevas novelas argentinas de salir al aire y muchos actores y actrices sin trabajo.

Por Martina Palusci: Creo que nuestra tarea como productores es entender estos fenómenos. Ver como combatir y poder realzar la producción Nacional. Creo que si bien, esta bueno que haya productos extranjeros ya que se eleva muchas veces la competencia, creo que debería de haber una postura más crítica del Estado para ayudarnos.

ENTREVISTADOS POSIBLES

CAPITULO II

Presentación del tema

Desde hace algunos años ocupan el lugar "estrella" en ciertos canales de aire de la Tv Argentina, son amados por los televidentes, más de una vez llegaron a ocupar un lugar dentro de la agenda mediática de la prensa nacional y hoy en día son tema de conversación de más de un entorno.¿ Es acaso una pareja de famosos que blanquearon su relación? ¿Son los chimentos de un magazine de la tarde? NO, son los culebrones de las telenovelas extranjeras que llegan a nuestra pantalla chica.

Al parecer estos culebrones tienden a llegar al éxito en la mayoría de los casos, ¿Qué será que tienen para llamar tanto la atención de la audiencia? ¿Cuál es el secreto para llegar de tal manera a los televidentes que están del otro lado? ¿Por qué este tipo de programas tienen tanto éxito al punto de volverse parte de la rutina de mas de un consumidor de los mismos? ¿Por qué esta tan latente dentro de la agenda de conversación de gran parte de nuestra sociedad?

Luego de un análisis en rasgos generales, llegamos a la conclusión de que la variación de temas a tratar de estas telenovelas melodramáticas es un factor determinante para responder al interrogante de por que tienen tanto éxito.Mas allá de los clásicos enredos amorosos, con el antagonismo del villano, de

En la jerga televisiva se denomina "latas" a aquellos programas que no se producen en nuestro país sino que se compran en el exterior para ser reproducidos en nuestra pantalla, pudiendo ser telenovelas, series o dibujos animados, indistintamente.Años atrás, en pleno boom de la producción nacional de telenovelas que se vendían con éxito al exterior, hablar de "latas" era hacer referencia a ciclos destinados a rellenar huecos de programación en horarios y/o días periféricos. Pero desde hace unos años, los enlatados vienen demostrando que pueden convertirse en el mayor éxito de un canal y ocupar el podio manteniéndose inmunes a la despiadada guerra del rating de la noche.Esto no siempre ocurre. Depende del olfato del programador para ubicarlas en la grilla y, a la hora de adquirirlas, de la intuición de quien se encarga de evaluar sus cualidades artísticas y el eventual interés para el público local. Por lo general, estos productos se presentan en los festivales internacionales que reúnen a los principales representantes de la industria televisiva de diferentes países. Allí los programadores realizan sus adquisiciones teniendo en cuenta la estrategia de planificación del canal y el target del mismo. Es decir que el material embolsado tiene que tener cierta coherencia con la imagen de la emisora por la cual se va a emitir. Por lo general, se venden en un paquete compuesto por más de un producto.¿Qué factores determinan que una telenovela extranjera pueda llegar a ser un fenómeno de audiencia o una modesta, aunque satisfactoria, propuesta televisiva? Mucho depende de la estrategia del canal y de la habilidad para confrontarla con otros programas. Porque el rating de la tarde, si bien se equipara en números -y a veces supera- al rating de la noche, es menos repartido. Y éste no es un detalle menor. A la noche, el encendido es mayor y permite que dos o tres programas a la vez sumen 20 puntos de rating. Por la tarde, los 20 puntos se lo lleva un solo programa y el resto no llega a superar los dos dígitos. Es por eso que el desafío de encontrar el lugar justo para la historia justa en la pantalla justa y en el momento justo, es aún mayor.

DESCRIPCION DETALLADA DEL OBJETO DE ESTUDIO

¿Qué es una lata o enlatado televisivo?

Cuando muchos hablan de las "latas televisivas", quizás no todos dimensionan lo que estas representan dentro de una industria televisiva no regulada o escasamente regulada como la de Argentina.

Para empezar, vamos a llamar "lata" o "enlatado", a una producción realizada para un mercado específico que luego es vendida al exterior a costos muy inferiores al precio del mercado de origen. Generalmente estos mercados de origen, son países con una industria televisiva desarrollada, que cuenta con millones de televidentes y presupuestos publicitarios enormes comparados con los de los países mas pequeños. En economía este concepto es similar a la práctica denominada como Dumping, que como concepto general es el hecho de vender un producto en otro mercado a un precio inferior al de origen o con un precio menor al costo de producción. Cabe destacar que el Dumping es una actividad condenada por la OMC (Organización mundial de Comercio) y en muchos países está prohibida de manera a proteger a sus productores. De hecho la ley de comercio de Estados Unidos prohíbe a las empresas extranjeras ésta práctica, y si llegase a descubrirlo impone aranceles.

Por ende, decimos que "la lata" en este caso es una forma de Dumping. El enlatado es producido bajo condiciones de difícil acceso: financiamiento y presupuesto para empezar, equipamiento, estructura, gente capacitada, entre otras. Una serie americana, una novela mexicana, una película de Hollywood son los ejemplos más claros para definir de qué hablamos cuando nos referimos a ellos.

Obviamente, dichas producciones se emiten en nuestra TV abierta ya que también responden lógicamente a la demanda del televidente que pide verlos, y algunos defensores del Dumping usan esto como una justificación para permitirlo. Pero entonces, ¿Cómo los productores locales pueden competir contra este mal? ¿Cómo decir ¿Cómo justificar la falta de estructura a la hora de hacer una ficción?

Las razones que perpetúan este fenómeno no deben rastrearse en la melancolía de los líderes de los canales de aire, sino más bien en sus bolsillos. Mientras que la compra de los derechos para emitir una serie enlatada (que puede pasarse durante tres años seguidos) requiere del módico desembolso de unos 8000 pesos, una tira de ficción argentina cuesta por capítulo alrededor de 80.000 pesos, según calcula el gerente de uno de los canales de aire que prefiere no revelar su nombre. Por eso, las cuentas cierran a favor de repetir éxitos envasados si de esquivar el riesgo se trata.

La lata no puede emitir PNT`s, o publicidad no tradicional, y la tendencia es que cada vez más los anunciantes demanden este tipo de anuncio y abandonen paulatinamente la práctica del spot televisivo, debido a la fuga de audiencia en las tandas. La lata, no logra identificar a la audiencia con el producto, tiene menos impacto que un producto nacional y no refleja actualidad en sus contenidos, para citar algunas deficiencias. Sin embargo, esto tampoco es suficiente para que un producto local tenga suficiente fuerza para competir con ellos. Las economías de escala que las grandes cadenas televisivas internacionales generan con sus producciones , hacen que para nuestro país los precios sean muchas veces irrisorios. Digamos que si un producto nacional cuesta 100, una lata puede costar 10, esto varía, por lo que generalizar es aventurado , pero sirve para dar una idea.

¿Cuál fue y cuál es el panorama nacional a lo largo del tiempo?

Una investigación realizada por el Centro de Estudios Nueva Mayoría, consigna que el 34% de los programas que se emiten en los canales de televisión abierta de la Argentina son de producción extranjera, mientras que el 66% son de producción nacional.

El estudio fue realizado en base al último relevamiento llevado a cabo por el Comfer denominado "Contenidos de la TV Argentina", en el mes de marzo de 2001, sobre un universo de 5 canales abiertos de la Capital Federal y 34 canales abiertos de todo el país.

Monografias.com

Grafico sobre un relevamiento realizado por el Comfer sobre la Programación en la Tv Argentina, según el origen de la producción. El análisis del origen de la programación a nivel nacional, consigna que el 66% de las horas de programación corresponden a programas de producción nacional, mientras que el 34% a programas de producción extranjera.

Monografias.com

Grafico sobre la programación de Capital Federal, en donde se destaca que el 74% es de producción nacional, mientras que el 26% es de origen extranjero. Surge así, que en el ámbito nacional la producción extranjera tiene mayor presencia que en la Capital Federal.

Monografias.com

Grafico del análisis específico de la producción norteamericana en los canales de Capital, consigna que en los canales 7, 9, 11 y 13 predomina la programación de origen norteamericana por sobre la de otros países, mientras que sólo en el canal 2 la programación norteamericana tiene menor presencia. El mayor porcentaje de producción de Estados Unidos es del canal 7, mientras que el menor es del canal 2.

En conclusión hasta el año 2001:

La TV argentina suena cada vez más a "lata". No se trata de una metáfora, aunque bien podría serlo: al fin de cuentas, hay mucho contenido prefabricado o industrial de fácil digestión en la pantalla. Sin embargo, la "lata" de la pantalla chica actual tiene que ver con que la oferta de la TV abierta argentina recurre cada vez con mayor frecuencia a la programación de enlatados de origen extranjero. El recurso, cada vez más naturalizado por los programadores, echa mano a producciones ya no sólo de Estados Unidos, Brasil o Colombia, como antaño. En los últimos años, se sumaron latas de ciclos de países impensados en otro tiempo, como Turquía y hasta Corea. La tendencia, que tiene como principal causa la cuestión económica, no deja de ser sorprendente, sobre todo teniendo en cuenta que el canal que más cantidad de horas diarias enlatadas emite es Telefe, justamente la pantalla más vista de la TV local. Una tendencia alarmante, teniendo en cuenta que, en paralelo, la ficción argentina pasó a ser un contenido en extinción y manoseado por los programadores, que después se lamentan cuando la audiencia no los acompaña.

Lo que antes fue un recurso puntual, casi como una manera de rellenar programación en horarios marginales, hoy se ha vuelto moneda corriente. No sólo eso: las latas extranjeras ya forman parte del prime time de la TV argentina. El horario de mayor encendido televisivo, el más importante, ya no es reservado con exclusividad a las principales apuestas de producción nacional. Al contrario: en Canal 9, por ejemplo, desde hace años que las pocas ficciones que emite entre las 20 y las 24 son producciones extranjeras; en El Trece ya se hizo costumbre ver alguna producción turca en ese horario, y en Telefe la última semana se vivió un hecho que desnuda claramente la prioridad de quienes manejan su pantalla: ante la emisión de un partido amistoso entre Boca y Olimpia, el canal líder de la TV decidió "levantar" las únicas dos ficciones nacionales que tiene actualmente en la grilla (Educando a Nina y La Leona), para hacerle lugar a la producción brasileña Moisés y los 10 mandamientos (y programarla a las 23.15, fuera de su horario habitual, además). ¿Quién cuida a la ficción argentina?

La invasión extranjera en la TV abierta argentina es tal que pasa casi inadvertido que el canal líder en audiencia es el que más horas diarias se vale de enlatados. De lunes a viernes, Telefe emite cada día nueve horas de latas, contando la reciente reposición de Graduados, la ficción de Underground que desde la semana pasada programa de 19 a 20. La pantalla que dirige Tomás Yankelevich cuenta con dos horas de origen estadounidense (La niñera y el bloque infantil Discovery Kids), una de origen coreano (Mirada de ángel), otra proveniente de Turquía (Sila) y cuatro horas de origen brasileño (repartidos entre Imperio, Eterno amor y Moisés y los 10 mandamientos). La programación enlatada de Telefe, sin embargo, no le impide al canal mantenerse como el líder de audiencia en la TV argentina.

La decisión de Canal 9 de incorporar a su grilla enlatada producciones propias (encabezada por Mejor de noche, con Leo Montero, como la propuesta más interesante) le permitió a la emisora dejar de ser la pantalla que más horas de ficciones grabadas emite. Aunque tampoco abandonó su perfil: sus siete horas y media diaras convierten al 9 en el segundo canal con mayor cantidad de enlatados. En su pantalla se conjugan clásicos como El Chapulín Colorado y El Chavo hasta toda clase de telenovelas centroamericanas (El color de la pasión, La vecina, Muchacha italiana viene a casarse, Pasión y poder), la tercera parte de la narconovela El señor de los cielos y de la serie forense CSI. En El Trece, el fenómeno se manifiesta con la hora diaria de –créase o no– El zorro y la de la turca Esposa joven. Por su parte, América TV sólo programa los dibujos animados vespertinos de Animérica, y las dos emisiones de los encuentros electrónicos de Pare de sufrir.

La flamante TV Pública Argentina tampoco es la excepción. Aún cuando su condición de medio estatal debería resguardarla de la tiranía del rating, lo cierto es que el 7 emite alrededor de 8 horas diarias enlatadas, aunque buena parte de ellas se trata de ciclos de cine curados, como Filmoteca, o de producciones nacionales de Encuentro o Pakapaka, o de ficciones ya emitidas en otros canales (Ultimátum, Según Roxy). La única ficción estreno es El marginal, grabada en 2015. Incluso, la TV Pública se da el lujo de incluir Celia, una telenovela colombiana sobre la vida de Celia Cruz.

El contenido que antes era intocable para los programadores argentinos, hoy es el primero que se levanta. Sin tener en cuenta a los televidentes que fielmente lo siguen cada noche, los programadores parecen ser rehenes de las efímeras plantillas de rating del día después. Ya no importa si La Leona está en su etapa final. La apuesta a la calidad y la profundidad sólo se sostiene siempre y cuando cosechen audiencias masivas. De lo contrario, se puede transformar en maleable de un día para otro.

Las razones de esta programación que prioriza a las latas antes que a la ficción producida localmente son variadas. Los programadores señalan que el rating es el que manda, que los costos de una lata extranjera (entre 2 mil y 5 mil dólares) son muchos menores a los de una hora de ficción producida en el país y que la rentabilidad para los canales es mayor en una lata que tiene buena audiencia que en una ficción nacional con la misma audiencia. Lo llamativo de estas razonables explicaciones, es que todas analizan la variable económica, abandonando por completo un aspecto que debería tenerse en cuenta: el cultural.

La falta de producciones y programaciones de ficciones nacionales, en favor de los enlatados, atenta contra la industria televisiva argentina, atestándole un duro golpe a su desarrollo, a la vez que profundiza el desempleo de profesionales técnicos y artísticos. La presidente de la Asociación Argentina de Actores, Alejandra Darín, fue contundente la semana pasada en el encuentro de la Multisectorial Audiovisual: "En Argentina el trabajo para los actores en TV cayó en un 57% en los últimos dos años". Pero, además –y este es tal vez el aspecto más dramático del fenómeno– las latas extranjeras podrán ser rentables económicamente, pero jamás podrán reemplazar la interpelación que la ficción local hace desde sus conflictos y temáticas a la sociedad y a la cultura argentina. ¿En qué patrones culturales se ven reflejados los televidentes argentinos frente a las historias que abordan las telenovelas turcas o coreanas?

*Grillas de programación actuales de los canales de aires que emiten enlatados extranjeros:

Grilla actual de programación Telefe (Jueves 06-10-2016) (fuente: http://telefe.com/esta-semana-en-telefe/)

Monografias.com

04:55

"Dicovery Kids"

06:50

"Baires en 10"

07:00

"Baires Directo"

09:00

"La Niñera"

10:00

"Morfi, todos a la mesa"

13:00

"Telefe Noticias"

14:00

"Morfi Café"

14:30

"Moisés: Esto paso en el capítulo anterior"

15:00

"Amor prohibido"

16:30

"El juego del pecado"

17:30

"Caso Cerrado"

20:00

"Telefe Noticias"

21:00

"Loco x vos"

21:45

"Educando a Nina"

23:00

"Moisés y los 10 mandamientos"

00:00

"NotiCampi"

00:15

"Uplay"

00:45

"Diario de medianoche"

Grilla de programación de Canal 13 (jueves 06-10-2016) (fuente: http://www.eltrecetv.com.ar/grilla)

Monografias.com

06:30 "Tiempo del tiempo"

07:00 "Arriba Argentinos"

09:00 "Nosotros a la mañana"

10:30 "Los ángeles de la mañana"

12:00 "El Zorro"

13:00 "Noticiero Trece"

14:30 "El Diario de Mariana"

16:30 "Este es el show"

18:00 "Esposa Joven"

19:00 "A todo o Nada"

20:00 "Telenoche"

21:30 "Los Ricos no piden permiso"

22:30 "Showmatch"

00:45 "Sintesis"

01:00 "Noches Fashion TV"

Grilla programación Canal 9 (fuente: http://mi.tv/ar/canales/canal-9)

Monografias.com

06:00 "El chapulin colorado"

06:30 "El chavo"

07:30 "Amanecer"

10:00 "Que mañana"

12:00 "Telenueve al mediodía"

13:30 "Simplemente Maria"

14:30 "La vecina"

15:00 "Muchachita italiana viene a casarse"

16:00 "Corazon que miente"

17:00 "Los Amazonas"

18:00 "Zona I"

19:00 "Telenueve Central"

20:00 "Bendita"

21:00 "Mejor de noche"

22:00 "Dia cero"

23:00 "El señor de los cielos"

00:00 "Telenueve al cierre"

00:30 "CSI"

01:00 "Terapia del amor"

01:30 "Amanecer"

04:00 "Telenueve Central"

05:00 "Informes TL9"

*Relevamiento de puntos de ratings de todos los canales de aire del día 05-10-2016 (fuente: http://television.com.ar)

Monografias.com

MARCO TEORICO

La hipótesis de este trabajo se encuentra apoyada en dos factores decisivos: el factor económico y de contenido.

Al tratar este tema tampoco podemos dejar de lado la regulación estatal establecida en nuestro país por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que establece lo siguiente:

La regulación de los servicios de comunicación audiovisual en todo el ámbito territorial de la Argentina y el desarrollo de mecanismos destinados a la promoción, desconcentración y fomento de la competencia tienen como fines el abaratamiento, la democratización y la universalización de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

2) Servicios de interés público

Se considera a la comunicación audiovisual en cualquiera de sus soportes una actividad social de interés público, de carácter esencial para el desarrollo sociocultural de la población, por el que se exterioriza el derecho humano inalienable de expresar, recibir, difundir e investigar informaciones, ideas y opiniones sin ningún tipo de censura.

3) Órganos colegiados

Se crea la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, un órgano autárquico y descentralizado, que tiene como función la aplicación, la interpretación y el cumplimiento de la ley. Su directorio estará conformado por un presidente y un director designados por el Poder Ejecutivo, tres directores propuestos por la Comisión Bicameral de Promoción y Seguimiento de la Comunicación Audiovisual, correspondiendo uno a la primera minoría, uno a la segunda minoría y uno a la tercera minoría parlamentarias; y dos directores a propuesta del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual. Existirá también un Consejo Federal cuyos miembros provinciales van a representar a los prestadores privados, a las emisoras universitarias, a los medios públicos y a los trabajadores de prensa.

4) Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual

Se crea la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, un organismo encargado de recibir y canalizar las consultas, reclamos y denuncias del público de la radio y la televisión. Será designado por resolución conjunta de los presidentes de ambas Cámaras.

5) Abono Social

Los servicios de televisión por cable deberán disponer de un abono social. Esta disposición atiende a que, en ciertos sitios, el prestador de servicio de radiodifusión por suscripción a título oneroso, es el único servicio que existe para mirar televisión. Se busca que todos los habitantes tengan acceso a los servicios de radiodifusión y comunicación audiovisual.

6) Desmonopolización

Con el fin de impedir la formación de monopolios y oligopolios, el proyecto de ley pone límites a la concentración, fijando topes a la cantidad de licencias y por tipo de medio. Un mismo concesionario sólo podrá tener una licencia de servicio de comunicación audiovisual sobre soporte satelital; hasta 10 señales sonoras, de televisión abierta o cable (la ley actual permite que una persona sea dueña de 24) y hasta 24 licencias de radiodifusión por suscripción. A ningún operador se le permitirá que dé servicios a más del 35 por ciento del total de la población del país o de los abonados, en el caso que corresponda. Por otra parte, quien maneje un canal de televisión abierta no podrá ser dueño de una empresa de distribución de TV por cable en la misma localidad, y viceversa. También se impide que las compañías telefónicas brinden servicios de televisión por cable.

7) Titulares de las licencias

El proyecto establece que para ser titular de una licencia se ponderarán criterios de idoneidad y de arraigo en la actividad. Excluirá a quienes hayan sido funcionarios jerárquicos de gobiernos de facto, atendiendo a la importancia de los medios en la construcción del Estado de Derecho y la vida democrática. Cuando el prestador del servicio fuera una sociedad comercial deberá tener un capital social de origen nacional, permitiéndose la participación de capital extranjero sólo de hasta un máximo del 30% del capital accionario.

8) Participación de cooperativas

A diferencia de la ley vigente, se permite la participación de cooperativas, siempre y cuando se garantice una porción del mercado a un competidor.

9) Plazo de las licencias

La operación de los medios audiovisuales se hará, según la propuesta, por sistema de licencias y las mismas durarán diez años (hoy son por 15) y se podrán prorrogar por diez años más, previa realización de audiencias públicas. Quienes hayan obtenido una renovación o prórroga, no podrán solicitar una nueva extensión de plazo por ningún título.