Fe y religión. La religión en las religiones



Resumen

..."si me pregunto qué es la religión no logroencontrar una respuesta adecuada... Así, pues,en lugar de plantear qué es la religión, preferiríaelucidar lo que caracteriza las aspiraciones deuna persona que a mí me parece religiosa"...Albert Einstein

La evolución de la religión ha ido de la mano con la evolución del hombre. El ser humano siempre ha requerido de un ser superior que le visite y que haga lo que él no ha podido ni podrá hacer. Comienza por la naturaleza, dando caracteres divinos a seres inanimados como las pinturas rupestres hasta llegar al sol como elemento natural que se "mueve" (algo comprensible por la falta de tecnología). Sin embargo, móvil o no, el hombre le daba un poder, pedía cosas y cuando estas sucedían le atribuía el favor al elemento de la naturaleza.

Bajo este prisma se suceden diferentes culturas, llegando al día de hoy, en que las actitudes del hombre son las mismas, con la salvedad de que hoy el hombre cree en un Dios vivo desde varios años antes de Cristo.

Existen autores que dicen que ese Dios, o esa fe, se ha desgastado con el tiempo, situación que, si el ser humano conservara los valores que enseña la biblia, no existiría tal desgaste.

Introducción

El objetivo de esta monografía es el de simplemente trabajar en el tema de la religión y su objetivo en la sociedad, tanto antigua como moderna, porque a pesar de que a simple vista parece que su función en épocas tan separadas temporalmente es sumamente distinta, pienso que si se estudia más a fondo, se verá que la idea de un ser superior al ser humano, la de un ente protector -y todo el conjunto de ideas (concepto) que arrastran las religiones tiene un único y general fin: el de brindarle a los pueblos una base moral en que apoyarse con seguridad para hacer que las personas se sientan más seguras, en un sentido tanto mental como físico.

Aquí se verá el concepto de religión en general y no me detendré a examinar ningún tipo de religión es especial -aunque se tomará quizás como base la religión cristiana, generalizando luego-, pues tomaré el concepto de religión como el de un simple pero no banal, ni mucho menos- bloque, el cual forma parte del inmenso pilar al cual llamamos "cultura", y es con o en el cual toda sociedad se identifica, por lo tanto forma parte de un importante tema de discusión, ya que todos formamos parte de alguna sociedad.

La religión es una realidad, que ha existido desde tiempos inmemoriales, y expondré aquí las diferentes opiniones de diferentes filósofos y pensadores.

La religión ha cumplido a lo largo de la historia infinidad de papeles, la mayoría fundamentales para el desarrollo de la humanidad, ya que siempre estuvo estrechamente vinculada con las bases morales de los pueblos -y aún lo está-, y es ésta última la que "dirige" el rumbo del accionar de las personas, pues todas las decisiones que tomamos las efectuamos sobre la base de nuestros conocimientos, y nuestras creencias, y esto es la materia prima fundamental de la moral. Por otra parte, es necesario diferenciar la religión de la forma en que ha sido y es utilizada por el hombre -lo mismo que se debe de hacer con la ciencia. La religión es solamente una herramienta, la cual puede utilizarse de infinidad de formas posibles y está en nosotros aprender a hacer de ella un objeto de bien y no de mal. A lo largo de la historia podemos ver no es necesario imaginárnoslo los diferentes usos que se le dieron a la religión y sus diferentes resultados. Así que está en nuestras manos nuestro propio destino y los problemas sociales no debemos achacárselos a nadie más que no sean los seres humanos.

Aquí expondré la religión como concepto, sin importar su utilización, pues esta varía enormemente con cientos de factores a su entorno. Es verdad que esto es sumamente complicado, ya que no pueden verse los efectos de la religión en otro lado que no sea en las consecuencias de la forma en la que se utiliza.

CAPITULO 1:

Principios de la fe y la religión

Fe: creencia sin pruebas en lo que alguien nos dice sin fundamento sobre cosas sin paralelo. –

Ambrose Bierce

La fe (del latín fides) es la seguridad o confianza en una persona, cosa, deidad, opinión, doctrinas o enseñanzas de una religión. También puede definirse como la creencia que no está sustentada en pruebas, además de la seguridad, producto en algún grado de una promesa.

-https://es.wikipedia.org/wiki/Fe

1.1

¿Qué es la fe y qué la religión?

La palabra fe proviene del latín fides, que significa creer. Fe es aceptar la palabra de otro, entendiéndola y confiando que es honesto y por lo tanto que su palabra es veraz. El motivo básico de toda fe es la autoridad (el derecho de ser creído) de aquel a quien se cree. Este reconocimiento de autoridad ocurre cuando se acepta que el o ella tiene conocimiento sobre lo que dice y posee integridad de manera que no engaña.

FE DIVINA Y FE HUMANA

Se trata de fe divina cuando es Dios a quien se cree. Se trata de fe humana cuando se cree a un ser humano. Hay lugar para ambos tipos de fe (divina y humana) pero en diferente grado. A Dios le debemos fe absoluta porque Él tiene absoluto conocimiento y es absolutamente veraz. La fe, más que creer en algo que no vemos es creer en alguien que nos ha hablado. La fe divina es una virtud teologal y procede de un don de Dios que nos capacita para reconocer que es Dios quien habla y enseña en las Sagradas Escrituras y en la Iglesia. Quien tiene fe sabe que por encima de toda duda y preocupaciones de este mundo las enseñanzas de la fe son las enseñanzas de Dios y por lo tanto son ciertas y buenas.

La fe personal en Jesucristo es la aceptación de su propio testimonio hasta la adhesión y la entrega total a su divina Persona. No es la mera aceptación de que Él existe y vive entre nosotros tan realmente como cuando vivió en Palestina; ni tampoco una adhesión de sólo el entendimiento a las verdades que el Evangelio nos propone, según la autorizada interpretación del Magisterio de la Iglesia. Es algo mucho más existencial y totalizante. Dice el Concilio Vaticano I: La Iglesia Católica enseña infaliblemente que la fe es esencialmente un

asentimiento sobrenatural del entendimiento a las verdades reveladas por Dios; pero la fe no sólo es aceptar una verdad con el entendimiento, sino también con el corazón. Es el compromiso de nuestra propia persona con la persona de Cristo en una relación de intimidad que lleva consigo exigencias a las que jamás ideología alguna será capaz de llevar. Para que se dé fe auténtica y madura hay que pasar del frío concepto al calor de la amistad y del decidido compromiso. Por eso una fe así en Jesucristo es la que da fuerza y eficacia a una vida cristiana plenamente renovada, como la que quiere promover el Concilio Vaticano II.

CONCEPTO DE RELIGIÓN

El concepto de religión es el "conjunto de creencias o dogmas a cerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de practicas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto".

La palabra "religión" proviene de "religare", lo cual significa "atar dos veces"; es decir, doctrina que regla al hombre individualmente y lo liga socialmente. Esta doctrina pude ser teológica, y entonces la religión será teología; también puede ser sociológica, entonces la religión será sociología. Pero el uso cotidiano dejó relacionado el concepto de religión con el teológico. Religión, en términos generales, forma de vida o creencia basada en una relación esencial de una persona con el universo, o con uno o varios dioses. En este sentido, sistemas tan diferentes como budismo, cristianismo, hinduismo, judaísmo y shinto pueden considerarse religiones. Sin embargo, en un sentido aceptado de una forma corriente el término religión se refiere a la fe en un orden del mundo creado por voluntad divina, el acuerdo con el cual constituye el camino de salvación de una comunidad y por lo tanto de cada uno de los individuos que desempeñen un papel en esa comunidad. En este sentido, el término se aplica sobre todo a sistemas como judaísmo, cristianismo e islam, que implican fe en un credo, obediencia a un código moral establecido en las Escrituras sagradas y participación en un culto. En su sentido más específico el término alude al sistema de vida de una orden monástica o religiosa.

Es imposible encontrar una definición satisfactoria de religión o una forma realista de clasificar los diversos tipos de lo que llamamos religión a causa de las importantes diferencias de función entre los diversos sistemas conocidos.

Las religiones surgen en culturas donde sus componentes han desarrollado un fuerte sentido de diferenciación entre mente humana y entorno natural, conciencia subjetiva y realidad objetiva, y por lo tanto entre espíritu y materia.

ORIGEN DE LA RELIGIÓN

Hay varias teorías acerca de la forma en que surge la religión; una de ellas es la de que fue creada por impostores, seres a los cuales se le ocurrió la idea de controlar a las masas por medio del engaño, controlando así a las personas y dirigiéndolas a su voluntad. Esta teoría es desechada por muchos, la historia nos muestra que la religión ha existido simultáneamente en lugares distantes del planeta -además, la encontramos en todos los pueblos-, y es demasiado improbable que en todos esos lugares hubiera habido impostores a los que se le hubiese ocurrido esa idea. Otra es la que nos muestra a la religión como producto de la mente. Ahora bien, esta creación puede ser algo inconsciente o consciente. Se piensa que la religión nace de los sentimientos de temor y de esperanza por los acontecimientos de la vida -o sea, del inconsciente- y no como Voltaire, que decía que la religión era un invento de los curas para explotar a la humanidad. Según esta teoría las religiones, o el concepto de Dios, no pueden tener origen en la filosofía ni en la metafísica, ya que en el momento del surgimiento de éstos, el hombre era demasiado bárbaro para poder tener un pensamiento tan profundo, por lo tanto debe de haber surgido de la imaginación y de los sentimientos de los humanos.

1.2

¿Cómo reconocemos la fe en la religión?

DOGMA

Un dogma de acuerdo al DRAE es una "proposición que se asienta por firme y cierta, como principio innegable de una ciencia; una doctrina de Dios revelada por Jesucristo a los hombres y testificada por la Iglesia; o el fundamento o puntos capitales de todo sistema, ciencia, doctrina o religión". Es un principio o conjunto de ellos establecidos por una autoridad como una verdad incuestionable. Sirve como parte de las bases fundamentales de una ideología o sistema de creencias y que no puede alterarse o descartarse sin afectar a todo el paradigma del sistema o la ideología en sí. El término puede referirse a opiniones aceptadas por filósofos o escuelas filosóficas, decretos públicos, religión o decisiones promulgadas por autoridades políticas.

DOGMAS EN LA RELIGIÓN

Los dogmas religiosos establecen las bases de la teología de determinado sistema de creencias. En otras palabras, los dogmas son un conjunto fundamental de creencias que definen determinada religión, y la distinguen de otras religiones. Por tanto, los dogmas no son ideas sujetas al cambio ni consenso.

La modificación de dogmas religiosos ha sido una importante causa para la existencia denominaciones, cultos y sectas.

Los dogmas son a menudo objeto de estudio y escrutinio dentro de la filosofía de la religión, y suelen ser sujeto de crítica para otros grupos religiosos y seculares.

CAPITULO 2:

Arraigación de la fe

La relación del hombre con la historia por la actividad intelectiva e interpretativa tiene un carácter originario y universal, pues el hombre está afectado por la historia ya antes de preguntar por ella; así el entender histórico es siempre un entenderse a sí mismo: si el hombre se relaciona con la historia, se relaciona consigo mismo. Inteligencia de la historia y relación con la historia, e inteligencia de sí mismo y relación consigo mismo se hallan así originariamente unidas, y esta unidad es una unidad de encuentro, de tal modo que vale en ambas direcciones de la relación. La relación con la realidad histórica precede al interés histórico, es decir, tiene carácter ontológico. Si la relación originaria del hombre a la historia es de tal índole que él sólo puede entenderse a sí mismo en medio de esa relación, el hombre en la pregunta por sí mismo está nuevamente remitido a la historia aposteriorística e indeductible. Por consiguiente en su aposterioridad la historia tiene un importante carácter existencial apriorístico. Con esto queda claro cómo lo esencial para el hombre puede ser a la vez histórico, y lo histórico puede ser a la vez esencial. La función del entender histórico, que resulta de la confrontación con la historia, no tiene por tanto el carácter de un disponer sobre sí mismo, sino el de un dejar disponer sobre sí mismo, y por cierto en relación con una posible mismidad del hombre por la que él pregunta originariamente. Por consiguiente el entender histórico tiene siempre la estructura formal de la realización de la fe; pues el hombre siempre realiza su existencia históricamente, incluso antes de reflexionar sobre ella; pero esto no de una manera general, sino concretamente, es decir, en una relación que implica elementos objetivos, contenidos que se comportan a manera de cosas, o sea, «historia».

Por esta razón el entender histórico y la autointeligencia de la fe incluyen la interpretación del auténtico saber histórico. Lo histórico queda falseado tanto por una excesiva objetivación, a manera de meros hechos o cosas, como por la pérdida de la dimensión objetiva y científicamente comprobable, con el afán de existencializarlo o idealizarlo.

Sólo allí donde la historia existencial y la objetiva son vistas en su unidad de estructura, se conserva la esencia concreta de la historicidad y de la historia. Sólo así puede la fe dar razón de su fundamentación. La referencia del hombre a la historia (--> historia e historicidad) no es, por consiguiente, un caso especial que se reduzca al ámbito de la visión religiosa que el hombre tiene de sí mismo, no es simplemente una disposición fáctica o aposteriorística que procede de la tradicional visión de la fe, sino que de antemano y en principio se esclarece por la necesaria apertura del hombre en virtud de un «a priori» metafísico a la facticidad que fundamenta la existencia, de modo que la vinculación de la fe a la historia por la realización histórica de la libertad es sólo una intensificación radical de esta disposición fundamental de la existencia, en la que el hombre está siempre constituido como una realidad dialogística e histórica.

2.1

¿Tiene el ser humano la necesidad de creer en algo?

Los seres humanos tienen la necesidad innata de creer. Ésta es una de las razones por la que han surgido distintos tipos de religiones a lo largo del tiempo y el espacio.

Desde la antigüedad se ha obervado que las personas, en sus distintos modos de vivir, han manifestado diversas creencias, en la que expresan que debe existir un ser o cosa superior al hombre.

En tal sentido, la fe es la cualidad común por la que viven o se basan varias teorías, religiones, civilizaciones, sectas, entre otras corrientes.

En la epístola a los Hebreos (11:1), se define la fe como la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve.

Sin embargo, ¿existe la fe en realidad?

Diferentes especialistas en filosofía, psicología, teología y metafísica coinciden en que la fe existe. No obstante, cada una de estas teorías difieren en aspectos de cómo y en qué manera es aplicada la fe o si el objeto de la fe es real.

Perspectiva psicológica

El psicólogo José Díaz señala que en la Universidad de Harvard se ha implementado la Neuroteología, la cual es una ciencia que estudia el impacto que tiene la fe en el cerebro humano y sus repercusiones positivas en términos de mejorar la salud física, mental y emocional de las personas.

Según estudios realizados, menciona Díaz, las personas de fe enferman menos y se recuperan más rápido de las enfermedades y de cualquier dificultad emocional que les afecte.

Ángulo teológico

Daniel Pérez Quiroz, teólogo, entiende que la fe existe y es un don de Dios, es decir, un regalo que éste le concede al ser humano para creer en su verdad, existencia y misión en favor de la creación del hombre; y de su estilo de vida conforme a su voluntad.

De acuerdo a Pérez la fe depende de cómo se quiera aplicar. Ésta básicamente, es para creer en los designios y en la voluntad de Dios a favor del ser humano.

Sin embargo, la teóloga Wilcady Dumé entiende que la fe no tiene poder en sí misma, es decir, que el poder le es otorgado por el nivel de certeza que le ponga la persona que invoca y espera. "La fe es válida dentro y fuera del ámbito religioso, afectando todas las áreas de nuestras vidas", argumenta Dumé.

Plano filosófico

"Hay filosofías que sostienen que la fe es inherente al ser humano, es decir, que es una necesidad del hombre de creer en una realidad trascendente", expresa Leonardo Díaz, doctor en Filosofía.

Explica que la fe es una convicción interior profunda en algo que no es visible y que implica un cierto tipo de optimismo de que las cosas van a ocurrir para mejor, de que el universo tiene un sentido y que la vida no es un absurdo.

Díaz enfatiza que lo que ésta ciencia pone en cuestión es si existe el objeto de la fe.

El doctor en filosfía considera como absurdo decir que no existe la fe porque sería negar que hayan personas que la tengan.

LA TEORÍA DE LA METAFÍSICA

La metafísica es una rama de la filosofía que sostiene que la fe es un poder innato del ser humano, debido a que este tiene energía como el universo y, por lo tanto, es capaz de, a través de esas energías, atraer de manera consciente e inconsciente las circunstancias y cosas en su vida .

En su libro "Metafísica 4 en 1", la artista y maestra esotérica Conny Méndez explica que la fe siempre se asocia a algo que deseamos, es decir: "Todo lo que tú temes lo atraes y te ocurre" .

El temor es la fe, pero negativa o del mal .

En la obra, refiere que la fe es convicción, seguridad; pero estas tienen que estar basadas en el conocimiento de algo .

La autora venelozana explica que la ignorancia de los "principios de la creación" es lo que hace que el mundo tema al mal, y no sepa emplear la fe, ni siquiera lo que ella es.

Méndez sustenta que el poder de decretar es absoluto en el hombre para que aparezcan las circunstancias o cosas que él desee y decrete en su vida.

CAPITULO 3:

Sucesos históricos basados en la fe

Historia

El ejercicio de la historia de las religiones siempre ha sido comparatista. Ya en la Antigüedad, desde Heródoto, los griegos observaron con curiosidad las costumbres y tradiciones de otros pueblos (egipcios, persas, judíos) con el fin de situar las propias. Plutarco, en el siglo I de la era cristiana, nos dejó un cierto número de trabajos que se pueden calificar de mitología comparada.

Son los padres de la Iglesia los que van a comparar las diferentes religiones y forjar el concepto de paganismo, para explicar en su propio beneficio el surgimiento y la superioridad del cristianismo. También son conceptos enunciados en este contexto por la patrística (Luz natural o imitación diabólica) los que servirán para explicar mil años más tarde, en la colonización de América, las curiosas costumbres de los indígenas, comparándolas con las de los paganos precristianos. Tal comparación se ejecuta en tres niveles: los antiguos, los salvajes y nosotros. Expresa la tensión entre el egocentrismo del yo y la alteridad del otro; que puede desembocar en una fuerte identificación o identidad colectiva del nosotros opuesta al ellos (racismo y nacionalismo étnico y lingüístico, o proselitismo, intolerancia y fundamentalismo religioso); o, menos frecuentemente, en un relativismo cultural que intente no aplicar prejuicios y encuentre valores de similar naturaleza en ambos lados de un diálogo entre iguales (por ejemplo, el famoso cuento de los tres anillos).

Ejemplos de esas perspectivas en la Edad Moderna son la "Historia Apologetica" del dominico Bartolomé de las Casas (siglo XVI) o "Les moeurs des sauvages amériquains comparée aux moeurs des premiers temps" del jesuita Josèphe François Lafitau (siglo XVIII). Aún se encuentran ambos en un contexto apologético. La historia de las religiones se desarrolla en ellos a partir de la mirada que el cristianismo posa sobre las demás religiones.

En el siglo XIX, al término del proceso de desconfesionalización iniciado por los philosophes de la Ilustración, la historia de las religiones se va lentamente a emancipar de sus orígenes piadosos para convertirse en una verdadera disciplina científica, desembarazada de su propósito inicial (justificar la religión) para precisamente abordar mejor su objeto de estudio (las religiones mismas). La historia de las religiones se distingue así en primer lugar de las disciplinas teológicas, incluso aunque al mismo tiempo estas mismas están empeñadas en iniciar una crítica profunda de sus tradiciones dogmáticas.

El florecimiento contemporáneo de los estudios orientalistas marcarán decisivamente esta nueva orientación, especialmente descubrimientos filológicos como los efectuados en torno al sánscrito, la crítica bíblica (Ernest Renan), y sobre todo la antropología anglosajona (Robertson Smith, Edward Tylor, James George Frazer) y la escuela sociológica francesa (Emile Durkheim, Marcel Mauss, Henri Hubert).

En el siglo XX, la historia de las religiones será también influida por las aproximaciones psicológicas (Sigmund Freud, Carl Gustav Jung, Károly Kerényi), fenomenológicas (Rudolf Otto, Mircea Eliade) o por las grandes figuras de la mitología comparada (Georges Dumézil) y de la antropología social (Claude Lévi-Strauss).

En los últimos tiempos, varias asociaciones y organizaciones reagrupan a los especialistas de diferentes dominios de la historia de las religiones (véanse los enlaces externos). Desde las aproximaciones diferentes que practican las diferentes escuelas, el ejercicio comparatista y la perspectiva histórico-antropológica suelen dotar de rigor a sus métodos y propuestas de investigación.

CAPITULO 4:

Evaluación de la influencia de la fe en sociedades

En el mundo existen decenas de religiones y sectas religiosas. Unos llaman a su máxima figura Todopoderoso o representante de acuerdo a su religión y todas tienen su libro sagrado; por ejemplo la biblia, el Corán, los libros de los profetas.

Por ejemplo: los cristianos católicos lo llaman Dios y su hijo Jesús Cristo, los musulmanes es Mahoma y el Corán; los Testigos de Jehová tienen a Jehová y la Santa biblia; los mormones tienen al Pastor Smith y su Santa biblia; los israelitas a Rabbit ; gran parte del continente asiático tienen a Buda.

Tener una base existencial es muy importante en la razón de vivir de las personas, por eso muchos de nosotros nos avocamos a estas en busca de llenar un vacío existencial; una explicación de dónde venimos y cuál es nuestra función u objetivo en la sociedad donde vivimos. El ser humano es de por si un individuo per se del ecosistema que tiende a agruparse y formar sociedades.

En la actualidad muchas personas y todas las religiones se aprovechan de los que están faltos de creencias y fe; no obstante a esto adquieren beneficios personales con la supuesta intención de hacer crecer la sociedad donde están congregados; son personas sumamente inteligentes y dispuestas a todo con tal de satisfacerse con bienes materiales.

Muchas religiones han perdido adeptos por no adaptarse a los nuevos tiempos y no querer escuchar las opiniones y cuestionamientos de otros; este es el caso de la religión cristiana católica.

Que las personas busquen de Dios ayuda a construir una mejor sociedad. En la circunstancias en que estamos viviendo es más que necesario que las familias traten de inculcar la existencia de un Dios en la sus hijos y tratar de que esta "llama" crezca en ellos. Las iglesias cumplen su verdadero rol en la sociedad es una institución más que necesaria para los seres humanos.

Cuando asistimos a una iglesia o templo y cultivamos las cosas enseñadas en esta las cosas mal hechas o que atentan contra la moral y buenos principios se piensan y analizan varias veces. Para construir una buena sociedad debemos formar a nuestros niños, jóvenes y adultos en valores.

4.1

Niveles de fe

El nivel 1 es el de la poca fe. Esta etapa se caracteriza por la dificultad de creerle a Dios. Tenemos la esperanza de que él responderá nuestras oraciones, pero no estamos seguros. A veces se cuelan las dudas, porque vemos la situación, no al Señor y su Palabra. O quizás nuestro problema es que no sabemos lo que Dios ha dicho en la Biblia, y por eso no tenemos nada para afianzar nuestra fe.

El nivel 2 es de la fe grande. Me gusta llamarlo "fase de ensanchamiento de la fe", porque implica esforzarse para creerle al Señor más y más. Los cristianos en este nivel comienzan a afirmarse en la verdad de la Palabra. Cuando dejamos que ésta moldee nuestro pensamiento, podemos saber que él nos concederá nuestras peticiones.

El nivel 3 es de la fe madura. Este se caracteriza por el descanso en la confianza de que el Señor ya nos ha concedido lo que le hemos pedido. Cuando nuestras peticiones cuadran con su voluntad, ellas son un hecho consumado. Nuestra tarea es sencillamente darle las gracias y ver cómo su promesa se convierte en realidad.

No importa en qué nivel esté usted hoy, el Señor quiere que siga ascendiendo. Permanecer en su Palabra es la única manera de avanzar. ¿Cómo podemos creerle a Dios si no sabemos lo que él ha dicho que hará? Pero si usted sabe lo que él ha prometido, persevere; no se rinda.

El nivel 1 es poca fe.

Esta etapa se caracteriza por dificultades para creer en Dios. Esperamos que Él va a responder a nuestras oraciones, pero simplemente no estamos seguros. A veces dudas fluencia porque estamos viendo la situación, no en el Señor y Su Palabra. O tal vez nuestro problema es que no sé lo que Dios dice en la Biblia, por lo que no tenemos nada para anclar nuestra fe.

El nivel 2 es una gran fe.

Me gusta llamar a esta fase de "llegar a la fe", ya que implica un aumento de creer que el Señor más y más. Los cristianos en este nivel están empezando a estar en la verdad de las Escrituras. Cuando dejamos que la Palabra de Dios forma a nuestro pensamiento y peticiones, podemos saber que Él nos concederá nuestras peticiones.

El nivel 3 es una fe perfecta.

Este se caracteriza por ser de descanso en la confianza que el Señor ya ha logrado lo que hemos pedido. Cuando nuestras peticiones se alinean con su voluntad, que es un "trato hecho." Nuestro trabajo es simplemente para darle las gracias y ver su promesa se haga realidad.

4.2

Fe del Cristianismo

Debemos caminar por fe y no por vista1. Muchas veces las circunstancias nos desalientan, nos dicen: "Ríndete, no podrás alcanzar lo que Dios te ha prometido", por lo que debemos tener cuidado con lo que ven nuestros ojos, es decir las señales que pueden robarnos el impulso de seguir adelante y alcanzar lo bueno que pedimos. La forma cómo interpretamos lo que sucede a nuestro alrededor depende del nivel de nuestra fe. Si estás trabajando en un proyecto y te detienes porque ves algo negativo, significa que tu fe depende de lo que percibes, no de lo que esperas que suceda con tu esfuerzo y la ayuda del Señor. Si oras y no ves lo que deseas, no te detengas porque debes tener certeza de eso que no tienes, pero sabes que tendrás. Si quieres agradar a Dios y demostrarle tu fe, habla palabras de victoria y avanza.

Nuestra fe tiene niveles. El primer nivel lo vivimos al acercarnos a Dios esperando recibir algo que necesitamos: salud, restauración, provisión o consuelo. Cuando Jesús obró milagros como la multiplicación de los panes y los peces, muchas personas fueron bendecidas y su fe creció. A los pies de Cristo nacemos de nuevo y todo cambia para bien, pero no se vale quedarnos en ese nivel de fe porque debemos superarla.

El segundo nivel de fe se manifiesta cuando nuestra relación con Dios crece y le obedecemos, como los discípulos cuando Jesús les mandó a que se adelantaran en la barca mientras Él despedía a la multitud y oraba. En este nuevo nivel, ya hemos recibido del Señor, hemos visto Su poder y le servimos con amor, "nos metemos en la barca". Por supuesto que en este nivel de fe vivimos tormentas, enfrentamos retos que no desafían a quienes se quedan en tierra y se conforman con el alimento material que recibieron, sin comprometerse. Pero en este segundo nivel, somos testigos de muchos más prodigios y recibimos más bendición.

El tercer nivel de fe nos permite ser usados como Jesús fue usado, tal como le sucedió a Pedro, quien vio caminar al Señor sobre el agua y quiso imitarlo. Al principio avanzó, pero luego enfrentó su batalla de fe y comenzó a hundirse. Al avanzar en este camino de confiar en lo sobrenatural, las batallas no se harán esperar y hay que pelearlas, confiados en que Él ya pagó por nuestra victoria. Incluso podremos preguntarnos: "¿Estoy haciendo lo correcto?" Caminar sobre el agua, puede hacernos dudar. Incluso con una relación tan íntima con Jesús, podríamos caer en la trampa y pestañear por un momento, podríamos creer que nuestros recursos funcionan más que la provisión de nuestro Padre o que las palabras de desaliento que escuchamos son más poderosas que la promesa que hemos recibido de Dios. No confíes en la barca que te ofrece la seguridad que tu carne busca, ¡avanza con pasos de fe hacia el Señor!

El cuarto nivel de fe provoca que confiemos en que nuestro Padre nos levantará. Cuando Pedro se hundía, su primer impulso fue pedirle ayuda a Jesús, quien lo tomó de la mano2. La Palabra no dice que lo cargó hasta la barca; yo imagino que ambos caminaron juntos. ¿Por qué se hundió Pedro? El primer nivel de discernimiento nos dice: "Porque dudó" Sin embargo, un segundo nivel de discernimiento dice: "Porque se atrevió a desafiar su fe". Pedro fue el único que intentó imitar a Jesús y al final, ¡regresó con Él! No se quedó con la incertidumbre de lo que sería capaz de hacer en obediencia. La fe es maravillosa, ¿no crees? No te desanimes, atrévete a desafiar tu fe, si algo pasa, Jesús te ofrecerá Su mano para levantarte, porque tu confianza en Él es lo que más le agrada. Seguramente Jesús se sintió halagado con la fe de Pedro. Aunque al final tuvo que sostenerlo, ese ánimo hizo que pensara: "¡Este hombre es capaz de grandes cosas!" Entonces, aprendemos que la probabilidad de la duda y del temor solo

existe en quienes tomamos acciones de fe, ¡así que tómalas!, porque frente a la probabilidad de dudar está la garantía de que Dios te levantará porque lo has agradado. Proclama: "Caminaré sobre el agua a pesar de la probabilidad de que me hunda porque tengo la certeza de que si llegara a suceder, Cristo me levantará".

El Señor pide que renovemos nuestro entendimiento, es decir, la capacidad de juzgar calmadamente una verdad espiritual. Si nuestro juicio, basado en las señales e información, se renueva según Su Palabra, podremos reconocer como verdadero algo, después de examinarlo de acuerdo a la voluntad agradable y perfecta de Dios3. En el caso de Pedro, su discernimiento se sujetó a la Palabra de Jesús, quien lo llamó. De nuevo, el consejo es dejar las limitaciones del mundo y caminar por fe. Que tus recursos no te limiten para esforzarte por lo que anhelas alcanzar.

Cuando los discípulos le preguntaron las razones por las que un joven era ciego de nacimiento, Jesús renovó el entendimiento de ellos, al motivarlos para que vieran más allá de las razones lógicas y comprendieran que todo es un buen motivo para que Dios se manifieste4. Debemos ver más allá de nuestro juicio y razón lógica. No busques discernir las causas de lo que te sucede sino afirma, con fe, que no importa lo que pase, confías en que el Señor tiene el control y hará Su obra en tu vida. No te quejes ni te lamentes, llena tu entendimiento de fe, sube al siguiente nivel al decir: "Dios tiene un plan, algo grande se manifestará en mí, Él está conmigo, no me ha dejado, me acompañará si me caigo, todo sucede para edificar el nombre del Señor".

Tu Padre quiere cambiar tu nivel de fe, pero tú debes cambiar tu entendimiento y ser positivo. Desde hoy, eres una nueva persona, con una convicción sobrenatural que se manifestará con poder en tu vida y en tu familia.

CAPITULO 5:

Evaluación de la influencia de la fe en sociedades históricas

…."Como es su fe, así es el hombre y su obra."…

-Adolfo Kolping

…"Es infinitamente más hermoso dejarse engañar diez veces,

que perder una vez la fe en la humanidad."…

-Heinz Zschokke.

5.1

Ejemplos de influencia positiva de la fe en sociedades

Más allá de días libres por razones espirituales de calendario, la religión, sea cual sea, juega un papel positivo en gran parte del planeta.

Así lo dijo el 59% de las 66.806 personas en la encuesta del grupo WIN/Gallup divulgada anteayer. El 22% juzgó negativo ese papel y 14% descartó una intervención.

Las explicaciones detrás del porcentaje incluyen razones de organización política, cohesión social y de naturaleza individual.

La muestra, distribuida en 65 países, representa el 77% de todas las naciones.

Las zonas donde se considera más benéfico el papel de la fe, fueron África y América, con 65% y 54%, respectivamente. El país donde más se aprecia la religión es Indonesia, con 95%, y donde menos Líbano con -43%.

Los datos también muestran una clara correlación entre el nivel de educación de los consultados y su percepción de la religión.

Entre las personas con educación a nivel universitario y superior, solo el 20% tuvo por benéfica la religión en su país, en comparación con el 57%, que sí lo concluyeron así, pero nunca han recibido educación académica.

Al analizar datos por tipo de religión, también se observaron marcadas diferencias en la apreciación de lo espiritual, según el credo.

Musulmanes y protestantes empataron en 60% como los fieles más proclives a considerar útil la función de sus dogmas religiosos en los Estados donde se practican.

Entre consultados practicantes del catolicismo, esta visión benigna del credo, en la vida de las naciones, llegó a 56%, y entre cristianos se situó en 53%.

Entre indios y judíos fue donde menos valor se otorgó al papel de la fe en sus naciones con solo 24% y 35%, respectivamente, de las respuestas favorables.

Los rusos ortodoxos otorgaron 47% y los budistas 37%.

A la pregunta: ¿En general, juega la religión un papel positivo, negativo o ninguno en su país? Los ateos considerados en la encuesta señalaron 40% que positivo, 31% negativo y 25% ninguno. También 5% manifestó no saber.

5.2

Ejemplos de influencia negativa de la fe en sociedades

1) Asesinatos y masacres en nombre de Dios y la Religión.

Ya solo por esta primera razón está más que justificada la desaparición de las religiones.

Las creencias religiosas han dejado una larga estela de sangre, muerte, torturas y masacres. La cantidad de seres humanos que han caído muertos bajo el yugo implacable de la Religión y los "Mandatos Bíblicos" es incalculable.

Ya hemos intentado hacer alguna recolección e intento de contabilización del número de muertes que la Religión Cristiana nos ha dejado. El numero es inmenso, bochornoso y debería ser una vergüenza para aquellos que insisten en repetir una y otra vez que "Dios es Amor" y que las religiones son positivas.

Y claro, debemos incluir en estas masacres al resto de Religiones que por intentar expandir sus creencias han asesinado sin piedad a quienes no quieren aceptar sus "Amables" peticiones de conversión. El ejemplo más deplorable de esto es el Islam.

Uno de los grandes problemas de las religiones más influyentes del mundo es su premisa sin equa non de "Convertir al resto del mundo" hacia sus creencias y muchas veces para lograrlo se han valido de la violencia, los asesinatos, la Tortura y tantas cosas condenables, inclusive por sus propias ideologías (¿Puede ver lo irónico y contradictorio amigo lector?)

Cada persona que ha muerto por culpa directa o indirecta de la Religión es un motivo de sobra para dejarlas a un lado.

2) Incorrecta comprensión de la Realidad y la Naturaleza.

Por desgracia las religiones y sus arcaicos y caducos libros "Sagrados" insisten en mostrarle a sus fieles y seguidores una idea errónea y primitiva de la naturaleza y el mundo que nos rodea.

Pretenden que sus súbditos crean y acepten conceptos evidentemente mágicos y anacrónicos y que sean aceptados como una "Absoluta Verdad" sin la posibilidad de cuestionarla o refutarla.

El Cristianismo y la Biblia son un ejemplo muy claro de eso.

Admito que ciertas divisiones cristianas en la actualidad NO creen en la literalidad de algunas de estas historias; aunque asombrosamente aun hay quienes creen en cosas evidentemente absurdas como la literalidad del Génesis y la creación del universo en 6 días.

Por desgracia y a pesar del intento de modernización de algunos cristianos, es obligatorio en casi todos los casos en la creencia del Jesús mágico, mago y levantamuertos. Por mucha modernidad y ciencia que quieran adjuntarle al actual cristianismo, ese Jesús mitad Dios mitad humano y toda su parafernalia mágica, es aceptado sin chistar.

Me parece francamente absurdo y contradictorio el que todavía algunos insistan en considerar "Simbólico" el que una Burra hable, pero consideren totalmente cierto y veraz el que un tipo levante cadáveres de hasta cuatro días de muertos, que él mismo resucite de la muerte o que inclusive hubo un momento que los muertos de Jerusalén salieron de sus tumbas y se pasearon por toda la ciudad (nada que envidiar a una buena película de Zombies)

El hecho de que las religiones insistan en que aceptemos y creamos en estas estupideces y absurdos, y dejando de lado la lógica, la sensatez y la razón; es un excelente motivo para alejar a la religión de nuestras vidas.

3) Impedimento para el avance Científico.

Las religiones siempre han sido una limitante seria en el avance de las investigaciones científicas y en la comprensión del mundo.

La ciencia NO se dedica a contradecir la Biblia ni a negar a Dios. La ciencia busca describir la realidad, comprender la naturaleza en su real dimensión. Lamentablemente la realidad es muy diferente a lo que los libros sagrados nos muestran y en los cuales se basan las religiones.

Hubo momentos en la historia de la humanidad cuando la religión atacó de forma directa y despiadada a los científicos que intentaban describir a la naturaleza.

Tenemos célebres y lamentables casos como el de Copérnico y otros que fueron juzgados y hasta condenados por sus descripciones del mundo las cuales eran contrarias a la que mostraban su libro sagrado.

No por casualidad en la época donde la religión tuvo mayor peso en la historia de la humanidad fue cuando los avances científicos fueron menores debido a las limitaciones e influencias (llámese científicos ardiendo en hogueras) de los líderes religiosos de la época y esa absurda pretensión de que la Biblia era perfecta e inobjetable.

4) Manipulación política

Las religiones y sus libros sagrados (la Biblia y el Cristianismo por ejemplo) han sido el instrumento perfecto del que se han valido algunos abyectos e inconscientes líderes políticos para manipular, vejar e influir en la población y de esta manera promover sus ideas particulares.

Mencionar algunos ejemplos de como líderes políticos han manipulado las escrituras con fines particulares sería extenso y aburrido, desde Hitler hasta Bush pasando por el trasfondo político de horrores históricos como la conquista de América, las cruzadas, la inquisición o el ataque a cualquier país vecino amparándose bajo versículos bíblicos (el eterno conflicto árabe-israelí) son un ejemplo perfecto.

5) Peligro para la salud personal y colectiva.

Las religiones con sus libros sagrados escritos hace ya muchos siglos contienen ideas absurdas y anacrónicas sobre la salud, las enfermedades y la fisiología humana.