Adquisición de tecnología médica. Principios y requisitos



Resumen

El presente trabajo pretende ser una introducción a los conceptos fundamentales de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad (CTS) y el análisis de la indisoluble relación de estos conceptos con el desarrollo de las tecnologías aplicadas a los servicios de salud, los cuales han propiciado su vertiginoso avance.

El presente trabajo hace una breve recopilación de las recomendaciones que se deben tener en cuenta antes, durante y después de la compra, las cuales deben aplicarse a todos los procesos de adquisición de tecnología médica, para contribuir al desarrollo de la salud en Cuba como una conquista de la revolución.

Introducción

A lo largo de la historia, la ciencia y la tecnología han tenido gran importancia en las formas de vida social, sin embargo, ha sido en las últimas décadas cuando la interacción entre ciencia, tecnología y sociedad ha sido más intensa y ha comenzado a constituir un tema de reflexión sustantivo. La ciencia y la tecnología, para bien o para mal, condicionan desde comienzos del siglo XXI las formas de vida humana en el planeta.

El desarrollo científico y tecnológico es una de los factores más influyentes sobre la sociedad contemporánea, la vida del ciudadano común está notablemente influida por los avances tecno científicos. En este campo "se trata de entender los aspectos sociales del fenómeno científico y tecnológico, tanto en lo que respecta a sus condicionantes sociales como en lo que atañe a sus consecuencias sociales y ambientales. Su enfoque general es de carácter crítico (respecto a las visiones clásicas de ciencia y tecnología donde sus dimensiones sociales son ocultadas), e interdisciplinario." [1]

Pero ese poder extraordinario está muy mal distribuido a nivel mundial. La inmensa mayoría de la capacidad científica y tecnológica se concentra en un reducido grupo de países industrializados. Las revoluciones científica e industrial de los Siglos XVII y XVIII se desenvolvieron en Europa asociadas al cambio económico, político y cultural que experimentaron aquellas sociedades a partir del Renacimiento. Durante los dos siglos siguientes algunos países lograron incorporarse activamente a esos procesos, entre ellos Estados Unidos, Rusia y Japón.

Sin embargo, la mayor parte del mundo apenas tiene participación en la definición y ejecución del desarrollo científico técnico. Se ha dicho que la ciencia mundial está aún más concentrada que la riqueza mundial. América Latina, por ejemplo, tiene muy poca participación en ciencia y tecnología: poco más del 2% de los científicos e ingenieros que realizan tareas de investigación y desarrollo en el planeta y algo más del 1% de los recursos que se invierten con ese fin.

Dentro de ese panorama la posición de Cuba es muy singular: con relación a sus recursos económicos, el país ha hecho un esfuerzo extraordinario en ciencia y tecnología lo cual expresa una voluntad política muy definida. Cuba sigue apostando al desarrollo científico y tecnológico como vehículo del desarrollo social. La ambición por satisfacer las necesidades humanas básicas (salud, alimentación, etc.) y la necesidad de articular de modo beneficioso la economía cubana a la economía internacional, son los móviles del desarrollo científico y tecnológico cubano que descansa en un esfuerzo educacional sostenido por casi 50 años.

Mientras la mayor parte de los países del Tercer Mundo han renunciado al protagonismo en el campo científico, Cuba insiste en desarrollar una base científica y tecnológica endógena. El problema de la relación ciencia-tecnología-desarrollo es para nuestro país un tema fundamental. Dentro de ese ambicioso propósito la responsabilidad social de la intelectualidad científico técnica es esencial.

El problema de la relación ciencia, tecnología y desarrollo (en especial las ciencias médicas) ha constituido una prioridad fundamental del Estado cubano. Esto se ha expresado no sólo en avances significativos en estos campos sino también en una cierta mentalidad y estructura de valores entre los profesionales, en particular los vinculados al área científica - técnica, donde el sentido de responsabilidad social está ampliamente extendido. Existe una percepción ético política del trabajo científico que incluye la clara concepción de que el mismo se realiza, sobre todo, para satisfacer las necesidades del desarrollo social y la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos. Esta percepción es compartida por los actores involucrados en los procesos científicos tecnológicos y de innovación y tiene sus raíces en las transformaciones sociales que el país ha vivido y la ideología revolucionaria que lo ha conducido.

La Revolución Científico-Técnica, ha tocado de forma significativa a las tecnologías aplicadas a la salud, haciendo que cada vez más, las mismas se hayan convertido en herramientas indispensables para el diagnóstico y tratamiento de las patologías médicas.

La complejidad de los equipos y dispositivos médicos ha conllevado a la aparición de una rama de la ciencias técnicas que incluye diferentes especialidades como la electrónica, la informática, la electricidad, la mecánica, la física nuclear, la hidráulica y otras que se han conjugado en una especialidad de relativamente reciente aparición en el mundo, últimas décadas del pasado siglo, y que ha recibe diferentes acepciones en cada país, es la llamada Ingeniería Biomédica, Ingeniería Clínica [2] o como la hemos conocido en Cuba a los largo de más de 40 años, la Electromedicina.

Es por ello que nos planteamos el siguiente objetivo principal:

Este trabajo está desarrollado en el método descriptivo y parte del problema CTS siguiente:

La investigación es de suma importancia en tanto nos permite esclarecer desde el enfoque de los estudios CTS, el papel del desarrollo científico y tecnológico generado por la necesidad, en este caso, de seleccionar la tecnología médica adecuada y correcta, con el objetivo alargar y mejorar el estilo de vida de los pacientes.

Desarrollo. Capítulo 1:

Acercamiento conceptual a los estudios CTS

1.1: Conceptos básicos. A lo largo de este trabajo se utilizarán conceptos como ciencia, tecnología, sociedad (CTS), evaluación de tecnologías sanitarias, ingeniero clínico y agencias reguladoras por lo que, para comenzar, debemos definir estos y determinar el significado que le atribuiremos debido a que ellos encuentran en la literatura disponible un uso muy variado.

Ciencia: Forma de la conciencia social, constituye un sistema históricamente formado de conocimientos ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social. La fuerza del conocimiento científico radica en el carácter general, universal, necesario y objetivo de su veracidad. [3]

Entendemos la ciencia no sólo como un sistema de conceptos, proposiciones, teorías, hipótesis, etc., sino también, simultáneamente, como una forma específica de la actividad social dirigida a la producción, distribución y aplicación de los conocimientos acerca de las leyes objetivas de la naturaleza y la sociedad. Aún más, la ciencia se nos presenta como una institución social, como un sistema de organizaciones científicas, cuya estructura y desarrollo se encuentran estrechamente vinculados con la economía, la política, los fenómenos culturales, con las necesidades y las posibilidades de la sociedad dada. [4]

La ciencia se desenvuelve en el contexto de la sociedad y la cultura, e interactúa con sus más diversos componentes. Actúa como asimiladora y creadora de valores y creencias y se relaciona con el mecanismo cultural global que regula a la sociedad. [5]

Desde una visión en la que se integran los conceptos ciencia, tecnología y sociedad, la ciencia es apreciada "como una institución social (…), cuya estructura y desarrollo se encuentran estrechamente vinculados con la economía, la política, los fenómenos culturales, las necesidades y las posibilidades de la sociedad" [6]

Tecnología: La tecnología forma una parte integral de su sociosistema, contribuye a conformarlo y es conformada por él. No puede, por tanto, ser evaluada independientemente del sociosistema que la produce y sufre sus efectos". [7]

En la medicina se han hecho más evidentes, cuantificables y transformables las relaciones entre las biomoléculas y las otras estructuras del ser humano. Los procesos fisiológicos son más expresables a través de cifras, fórmulas, algoritmos y modelos. Criterios cuantitativos manifiestan con más rigor, los estados normales y patológicos de las biomoléculas, las células, los tejidos, órganos y organismo humano. Nacen métodos más precisos para conocer en tiempo real, la cantidad, movilidad, formas de interacción de las moléculas, los metabolitos y las células, que facilitan un diagnóstico y un actuar precoces a esos niveles con una mayor eficacia terapéutica. [8]

La tecnología para la atención de la salud incluye no solo los medicamentos, instrumentos, equipos y procedimientos utilizados directamente en los pacientes, sino también los modelos de organización y sistemas de apoyo que hacen posible la atención de la salud. [9]

Durante mucho tiempo existió la idea de que había que invertir fuertemente en investigación básica, y esta a la larga generaría innovación tecnológica y ésta favorecería el desarrollo social. Tras esta idea, en el período que media entre la Segunda Guerra Mundial y los años setenta se invirtió mucho dinero con este fin. La crisis económica que experimentó el capitalismo mundial obligó a reconsiderar este enfoque y transitar a un modelo mucho más dirigista del desarrollo científico técnico. Esto es lo que es propio de la llamada Tercera Revolución Industrial caracterizada por el liderazgo de la microelectrónica y el protagonismo de la Biotecnología, la búsqueda de nuevas formas de energía, los nuevos materiales, entre otros sectores.

Los  significados  de  los términos ciencia y tecnología han variado significativamente de una generación a otra. Sin embargo, se encuentran más similitudes que diferencias entre ambos términos.

Tanto la ciencia como la tecnología implican un proceso intelectual, ambas se refieren a relaciones causales dentro del mundo material y emplean una metodología experimental que tiene como resultado demostraciones empíricas que pueden verificarse mediante repetición. La ciencia, al menos en teoría, está menos relacionada con el sentido práctico de sus resultados y se refiere más al desarrollo de leyes generales; pero la ciencia práctica y la tecnología están inextricablemente relacionadas entre sí. La interacción variable de las dos puede observarse en el desarrollo histórico de algunos sectores.

La investigación y educación en ciencia y tecnología, la formación de personas altamente calificadas en esos campos y el robo de cerebros se convierten en acciones priorizadas para estados y empresas. En gran medida el poderío económico y militar descansa en la ciencia y en la tecnología.

La sociedad es otro concepto importante que se articula en los estudios CTS.

Sociedad: Conjunto de individuos que interaccionan entre si y comparten ciertos rasgos culturales esenciales, cooperando para para alcanzar metas comunes. [10]

Según el marxismo: es un conjunto complejo de relaciones materiales y espirituales que al igual que los organismos de la naturaleza orgánica está sujeto a las leyes del desarrollo, siendo además el producto de la acción recíproca de los hombres. Puede ser vista además como un organismo social particular, con sus propias leyes de aparición, funcionamiento y paso a una forma superior, de conversión en otro organismo social. [11]

La sociedad es también el conjunto de individuos que habitan en un espacio físico determinado, en un contexto histórico concreto, compartiendo un complejo sistema de interrelaciones sociales, tradiciones, costumbres, una lengua, entre otros rasgos culturales que definen su identidad, donde sus miembros tratan de alcanzar metas comunes. [12]

La sociedad existe para las personas y las personas también desempeñan en ella ciertas actividades con vistas al bien común. De este recíproco influjo surge la satisfacción de las necesidades sociales de las personas. Las funciones, que la sociedad está llamada a realizar para el bien de las personas, algunas son genéricas y otras específicas.

El esfuerzo mundial en ciencia y en tecnología corresponde a 10 países, aquellos que tomaron la punta en los procesos de industrialización, para lo cual se sirvieron de la explotación del resto de los países del mundo, los que fueron colonizados, neocolonizados y explotados; en otras palabras la "sociedad del conocimiento" se refiere a un mundo muy desigual donde el analfabetismo es aún la regla en muchos países y la capacidad científica y tecnológica de los ricos es un instrumento de saqueo que aplican metódicamente contra los pobres.

Otros conceptos a los cuales nos debemos referir para una mejor comprensión del trabajo son:

Tecnología sanitaria: la aplicación de conocimientos teóricos y prácticos estructurados en forma de dispositivos, medicamentos, vacunas, procedimientos y sistemas elaborados para resolver problemas sanitarios y mejorar la calidad de vida. [13]

Dispositivo médico: un artículo, instrumento, aparato o máquina que se utiliza para la prevención, el diagnóstico o el tratamiento de una enfermedad, o para detectar, medir, restablecer, corregir o modificar la estructura o la funcionalidad del organismo con algún propósito médico o sanitario. Generalmente, un dispositivo médico no actúa a través de mecanismos farmacológicos, inmunitarios ni metabólicos. [14]

Equipo médico: un dispositivo médico que requiere calibración, mantenimiento, reparación, capacitación de los usuarios y retirada del servicio, actividades gestionadas normalmente por ingenieros clínicos. El equipo médico se usa específicamente para el diagnóstico, el tratamiento o la rehabilitación de una enfermedad o lesión, ya sea solo o junto con accesorios, material fungible (también conocido como material consumible), u otros equipos médicos. No se consideran equipos médicos los dispositivos médicos implantables, desechables o de un solo uso. [15]

Evaluación de tecnologías sanitarias: Proceso de análisis e investigación, dirigido a estimar el valor y la contribución relativos de cada tecnología sanitaria a la mejora de la salud individual y colectiva, teniendo en cuenta, además, su impacto económico y social [16].

Ingeniero clínico: Profesional capaz de resolver problemas de las ciencias de la vida aplicando los métodos propios de las ciencias exactas y la ingeniería, desarrollar el plan de adquisición, que beneficiará no solo a la institución prestadora de servicios de salud, sino también al paciente y al personal médico a costos óptimos [17].

Agencias reguladoras: Organismos que se encarga del registro, control y certificación de los dispositivos médicos, creando Estándares, Recomendaciones Prácticas y Reportes de Información Técnica para aparatos médicos [18]. Las mismas tienen la misión de perfeccionar la calidad de la atención médica al público, a través de la acreditación de organizaciones que prestan servicios de cuidados de salud u otros servicios relacionados con su apoyo y desarrollo.

Según el Informe Mundial sobre la Ciencia emitido por la UNESCO en 1996 el 85% del gasto total mundial en ciencia y tecnología (GIBID) corresponde a los países de la Organización para la Colaboración y el Desarrollo Económico (OCDE), es decir, los países más industrializados. Estados Unidos y Japón tienen la mayor relación entre GIBID y PIB, un 2, 8 %. Los países de la OCDE tienen la mitad de los científicos e ingenieros de todo el mundo. [19]

1.2: La política científica en Cuba.

La política científica no es más que: "…una política patrocinada y llevada a cabo por la dirección de un país, conducida al desarrollo del mismo y apoyada por un conjunto de acciones que concreten en la práctica el desarrollo promovido." En ella "el Estado debe jugar un papel fundamental en esta política, como institución que dirige, lidera y controla el desarrollo político económico y social de un país. Está compuesta por el sistema de principios y objetivos, de medidas para su aplicación y por la dirección central responsable de implantar y controlar la estrategia del desarrollo científico."[20]

La política científica en Cuba para su estudio se divide en tres etapas, la colonial, la neocolonial y la etapa revolucionaria.

La etapa colonial estuvo marcada por la hacienda esclavista en sus primeras décadas y luego por el establecimiento de la economía de plantación basada en el trabajo esclavo. En este período se produce el establecimiento colonial de España en Cuba, surgimiento de las primeras Villas y desarrollo de varias actividades económicas (minería, ganadería y plantación de azúcar). En los siglos XVI al XVIII se caracterizó por una total dependencia científico-técnica de Europa.

Aumenta el interés en diferentes sectores e individuos por transformar la economía atrasada de la sociedad colonial, eliminar sus trabas y avanzar hacia un desarrollo capitalista. Es válido reconocer que las instituciones creadas en este período fueron por iniciativas personales y no gubernamentales. [21]

En la etapa neocolonial a partir de 1902 se hizo énfasis en la preparación de personal calificado en centros de estudios de los EEUU, para que asimilaran la tecnología y formaran parte de las inversiones yanquis en la Isla. Esta etapa exigió una marcada presencia de perfiles profesionales en las ramas de la medicina, farmacia, contabilidad, derecho, arquitectura, agronomía y otras que sustentaran el carácter deformado de la economía mono-productora y exportadora de la Nación Cubana. No obstante se producen logros de relevantes figuras de la ciencia cubana y de sus instituciones, a pesar de los obstáculos impuestos por los gobiernos plegados a los dictados de EEUU.

Existe una casi total ausencia de una política nacional de desarrollo científico-tecnológico para el desarrollo del país y fue una época de agudos contrastes tecno-sociales. [21]

Ya en los inicios el siglo XX la introducción de tecnología alcanzó un nivel considerable, apreciándose un ascenso de la investigación científica la que se vincula con el surgimiento de una burguesía cubana. La transferencia de la ciencia provoca así la recepción de ideas científicas externas, aunque es válido reconocer que este proceso fue lento.

En la etapa revolucionaria el desencadenamiento de las tecnologías como la computación, el almacenamiento magnético, las mejoras en las tecnologías energéticas y la creación de laboratorios avanzados nos ha llevado a dedicar un mayor empeño a las ciencias. En ellas se desarrollan científicos reconocidos que han realizado aportes e investigaciones a nivel mundial.

En la medicina y biotecnología se cuenta con un gran desarrollo, con centros de gran prestigio como el de Ingeniería Genética y Biotecnología, el de Hemoderivados y el Centro de Inmunología Molecular. Estos centros cuentan con grandes logros en vacunas, como la Pentavalente, de la cual Cuba es el único país del Tercer Mundo y segundo de todo el planeta en poseerla (solo después de Francia). Cuenta además con vacunas contra la Hepatitis B y el tétanos, con el interferón y con importantes ensayos clínicos en el área del cáncer.

Capítulo 2:

Adquisición de Tecnologías Médicas

2.1: La política de adquisición de tecnología.

Aparejado al desarrollo de la Salud Pública en Cuba a partir del triunfo de la Revolución en 1959, se comenzó la introducción de forma masiva de equipos médicos desde las décadas del 60 y el 70, proceso que se acrecentó significativamente con la introducción en el país de los Cuidados Intensivos que trajo aparejada la creación de las Unidades de Terapia Intensiva, tanto Neonatológicas, Pediátricas como de Adultos, en la década del 80.

La adquisición de la tecnología de salud es un proceso complejo, el cual debe ser realizado por un equipo multidisciplinario. Para obtener óptimos resultados se deben realizar formatos y sistemas de evaluación y calificación de las propuestas previamente. La contratación de pólizas de cumplimiento es esencial.

Hoy más que nunca es necesario el uso racional de la tecnología de la salud, para optimizar los recursos hospitalarios y mejorar su costo-efectividad, ya que, por ejemplo, en el 2001 en México, 60% de los hospitales no tenían sistema formales de adquisición de tecnología [22].

La compra de equipamiento médico, en la actualidad, es una actividad que requiere un desarrollo logístico importante. La inversión que se realiza es bastante alta para tomar una decisión que no lleve a resultados claramente definidos. Por ello, algunas instituciones y países han desarrollado procesos y normatividad que incluyen procedimientos muy bien definidos, para disminuir los efectos negativos de compra de tecnología innecesaria o compleja, que se utiliza en forma deficiente.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la tecnología abarca no solo los equipos para el área asistencial, medicamentos, procedimientos y modelos asistenciales, sino también los software para el funcionamiento de equipos, el desarrollo de herramientas de información para el manejo de historias clínicas, funciones contables y de administración de personal, así como herramientas estadísticas y de informes. Estas últimas, llamadas, tecnologías blandas incluyen soluciones integrales de aplicaciones que cubren integralmente todas las áreas.

Los procedimientos de adquisición de tecnología son complejos, se busca obtener seguridad, eficacia, utilidad clínica, impacto económico y un efecto sobre la organización y la prestación de servicios; son de interés para fabricantes y proveedores de servicios, al igual que para legisladores, funcionarios gubernamentales, administradores de salud, investigadores, industriales y cada vez más para los pacientes y sus familias [9].

Al mismo tiempo, la compra de tecnología es el inicio del ciclo de vida de los equipos médicos, que puede afectar el uso y mantenimiento de los mismos. Los equipos médicos, definidos como los aparatos o máquinas operacionales y funcionales, que reúnen piezas eléctricas, electrónicas, mecánicas y/o híbridas, se desarrollan para realizar actividades de prevención, diagnóstico, tratamiento o rehabilitación [23].

El proceso de adquisición de tecnología médica permite determinar cuál equipo comprar, solicitar ofertas y establecer sistemáticamente las necesidades de la organización, así como las estrategias financieras, de riesgo gerencial y organizacional, que se deben tener en cuenta al momento de adquirir nuevas tecnologías [24].

2.2: Principios y requisitos para adquisición de tecnología.

Para la adquisición de tecnología médica se deben tener en cuenta una serie de principios y requisitos, los cuales con llevan a una buena selección. A continuación enumeramos los mismos.

Desde el punto de vista legal, William S. Wyler, miembro de un bufete de abogados de Estados Unidos, afirma que aunque el valor de la tecnología es evidente, tiene potenciales riesgos, que pueden ser disminuidos realizando un plan que permita organizar y optimizar la adquisición de la tecnología. Sugiere la creación de un equipo de adquisiciones, que incluya un consultor de tecnología especializada, un abogado especializado en tecnología, un director de tecnología interno (si está disponible) y un representante de la alta dirección con poder de decisión; tomar el tiempo necesario para definir cuidadosamente la adquisición; usar un formato de solicitud, que incluya la descripción técnica funcional, y enviarlo a varios proveedores; a continuación, reducir los vendedores a los cuatro finalistas; negociar con un proponente, pero mantener otro en reserva; nunca firmar la proforma de contrato del vendedor; hacer que los folletos de venta y de literatura de ventas hagan parte del contrato definitivo; tratar primero los productos de tecnología y luego el precio, y por último establecer siempre acuerdos de mantenimiento y soporte, en conjunto con el acuerdo principal. [25]

En la toma de decisión de adquisición de tecnología informática, bien sea por el desarrollo de aplicativos dentro de la institución, compra de productos, de servicios informáticos, de soporte o consultoría, la universidad de Northwestern, en Estados Unidos, recomienda desarrollar políticas para dos situaciones fundamentales.

La primera, cuando se requiere aprobación previa durante la planeación, como, por ejemplo, el cambio de la estructura de redes, que puede comprometer la seguridad física o lógica de las redes en funcionamiento, y por otro lado, la adquisición de tecnología informática, y la segunda, cuando hay que seleccionar proveedores, consultores o desarrolladores de soluciones informáticas, en los cuales se debe revisar y aprobar su selección, los planes de desarrollo y contratos, para garantizar que las normas de trabajo, competencias de vendedores y/o consultores, los requisitos de la interfaz del sistema y las protecciones legales seas adecuadas para proteger la información institucional y sus activos [26].

Conclusiones

Podemos señalar que este estudio e investigación ha permitido conocer la importancia que tiene realizar un correcto proceso de adquisición de tecnología de salud, el mismo es un proceso complejo, el cual debe ser realizado por un equipo multidisciplinario, que incluya el personal de administración y bioingeniería, así como el usuario final, personal asistencial, médico, tecnológico y de enfermería. La realización de formatos y sistemas de evaluación y calificación de las propuestas debe determinarse previamente, para obtener óptimos resultados.

Como se puede apreciar existen factores, que de no tenerse en cuentan en este proceso atentarían en contra la calidad del servicio que brinda el Sistema Nacional de Salud, producto de una inadecuada estudio y selección de la tecnología médica.

Referencias Bibliográficas

[1] Núñez Jover, Jorge. "La ciencia y la tecnología como procesos sociales. Lo que la educación científica no debería olvidar", Editorial Félix Varela. 1999. p 9-10

[2] Bronzino, Joseph D. "Biomedical Engineering Handbook". Introduction and Preface. Third Edition. Taylor & Francois Group. New York 2006.

[3] Rosental, M. y Iudin, P. Diccionario Filosófico. Editora Política. La Habana, 1981.

[4] Núñez Jover, Jorge. "La ciencia y la tecnología como procesos sociales. Lo que la educación científica no debería olvidar", Editorial Félix Varela. 1999. p 37.

[5] Núñez Jover, Jorge. "La ciencia y la tecnología como procesos sociales. Lo que la educación científica no debería olvidar", Editorial Félix Varela. 1999. p 35.

[6] Núñez Jover, Jorge. "La ciencia y la tecnología como procesos sociales. Lo que la educación científica no debería olvidar", Editorial Félix Varela. 1999. p 26.

[7] Núñez Jover, Jorge. "La ciencia y la tecnología como procesos sociales. Lo que la educación científica no debería olvidar", Editorial Félix Varela. 1999. p 47.

[8] Castro F, Borroto C, Cabal C, Cánova L, Capote R, Hernández, et al. Cuba Amanecer del Tercer Milenio. Ciencia Sociedad y Tecnología. Ed Debate, España, 2002. p 15-17

[9] Evaluación de la tecnología empleada en la atención de la salud. Rev Panam Salud Publica, 1997; 2 (5), 363-372. Disponible en http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1020-49891997001100017&lng=en&nrm=iso.

[10] DICCIONARIO ILUSTRADO DEL CONOCIMIENTO NORMA, 6, Voz "Sociedad", Pág. 2133. Cf. LAROUSE, Diccionario de la lengua española, Voz "Sociedad".

[11] Marx, C. Obras Escogidas T-I. p. 518.

[12] Breve Diccionario de Sociología.

[13] Resolución WHA60.29 de la Asamblea Mundial de la Salud, mayo de 2007 (http://www.who.int/medical_devices/policies/resolution_wha60_r29-sp.pdf,

consultada en julio de 2014).

[14] Information document concerning the definition of the term "medical device". Global Harmonization Task Force, 2015 (http://www.ghtf.org/documents/sg1/sg1n29r162005.pdf, consultado en marzo

de 2014)

[15] Guía de recursos para el proceso de adquisición. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2014. (www.who.int consultado en junio de 2014)

[16] Valencia J, Manrique R. Evaluación de tecnologías en salud. CES Medicina, 2014; 18 (2): 81-86.

[17] Bronzino, Joseph D. "Biomedical Engineering Handbook". Third Edition. Taylor & Francois Group. New 2006. p 74-1

[18] Rodríguez Denis, E. Ingeniería Clínica. CEBIO - Cuba. 2003; pp12-22.

[19] UNESCO. Informe Mundial sobre la Ciencia. Ediciones UNESCO, Madrid, 1996.

[20] Gerardo Ramos Serpa. "La actividad humana y sus formas fundamentales".p.22.

[21] Tirso Sáenz, y Emilio Capote: "Ciencia y Tecnología en Cuba. Antecedentes y desarrollo". Ciencias Sociales, La Habana, 1989.

[22] Garg SM, Chakravarty A. Modernisation: Medical Technology and Changing Clinical Practice Patterns, Can we Afford it? JAHA, 2011; 13 (2): 7-12.

[23] Manual de adquisición de tecnología biomédica. Disponible en: http://www.minproteccionsocial.gov.co/vBeContent/library/documents/DocNewsNo14710DocumentNo1275.PDF.

[24] American College of Clinical Engineering. Guideline for acquisition of technology. 2015. Disponible en: http://www.accenet.org/downloads/reference/PPG-Acquisition%20of%20Technology.pdf

[25] Wyler W. Guidelines for successful technology acquisition - 10 basic steps. Disponible en: http://www.smrslaw.com/articles/2003-09-art1.htm

[26] Northwestern University. Policy for Information Technology Acquisition, Development and Deployment. 2014. Disponible en: http://www.it.northwestern.edu/policies/acquisition.html

 

 

 

Autor:

Ing. Lázaro Bárbaro Méndez del Pino.

Profesor Instructor

Lic. Manuel Antonio Alam Cepero

Profesor Asistente

Centro de Trabajo: Servicios Técnicos de Electromedicina. Matanzas.

Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas

Filial Tecnológica "27 de Noviembre"

Diciembre 2016