La artritis fúngica



Introducción

Las enfermedades articulares constituyen un problema de salud, cuyo estudio cada día cobra mayor importancia, debido a la necesidad imperativa de realizar diagnósticos precisos, disminuyendo con ella el porcentaje de secuelas e incluso la muerte.

A pesar de que al hablar de artritis parece que nos referimos a una sola enfermedad, dicho término es utilizado para definir más de 100 entidades diferentes. La palabra deriva del griego "arthros"= articulación y el sufijo "itis" que definiría inflamación, de tal forma que artritis equivale a "inflamación de una articulación".

Esto es la clave para diferenciarla de otras enfermedades reumáticas, como por ejemplo la artrosis, en las que la inflamación no es el elemento más importante.

En la mayor parte de los casos, el motivo de la aparición de una artritis es desconocido; posiblemente, al existir tantos tipos diferentes de artritis, existan también una multitud de causas distintas. La artritis puede afectar a todos los segmentos de la población, desde la infancia a la edad adulta. Algunas artritis se curan, incluso espontáneamente, pero otras muchas son crónicas y progresivas si no se instaura tratamiento. Por ello, si se padece una artritis se debe buscar consejo de un reumatólogo para que éste determine qué tipo de artritis padece usted, y cuál es el mejor tratamiento. El abordaje de la artritis Fúngica o Micotica en la población pediátrica, difiere al del adulto y el hacer un diagnóstico temprano influye marcadamente en el pronóstico. Además es muy frecuente atender, en el mostrador de la oficina de una Farmacia, las consultas de pacientes aquejados de dolor o molestias en las articulaciones, que a menudo están relacionados con diversas formas de artritis, previamente diagnosticadas o no.

Lo anterior, reviste gran importancia en nuestro medio ya que debido a diversas circunstancias el paciente algunas veces llega al centro asistencial en un periodo avanzado de la enfermedad, agregándosele a lo anterior el manejo inadecuado que algunos trabajadores de la salud prestan a los trastornos articulares.

El mayor riesgo de secuelas se asocia a retraso en el diagnóstico y tratamiento, afectación de lactantes pequeños e infección por gramnegativos o S. aureus. El manejo de la artritis Fúngica o Micotica debe ser multidisciplinar con la participación de cirujanos ortopédicos que puedan hacer la función diagnóstica y tratamiento quirúrgico precozmente, pediatras, infectólogos y rehabilitadores implicados en el tratamiento médico, seguimiento y rehabilitación de estos pacientes. Es importante el seguimiento ambulatorio de las pacientes durante tiempo prolongado. Por lo menos un año, hasta la completa resolución y curación del paciente.

Esta observación, cobra mayor relevancia en la artritis Fúngica o Micotica, en donde el conocimiento de una serie de variables tanto sociales, clínicas y laboratoriales es imprescindible para proporcionar un manejo adecuado.

En muchos casos plantean problemas tanto en el diagnóstico como en el manejo terapéutico, médico y quirúrgico. El momento del desarrollo infantil favorece que se puedan lesionar tanto el cartílago de crecimiento como las articulaciones, pudiendo ser causa de secuelas permanentes. Es por tanto muy importante que los pediatras reconozcan los signos y síntomas para establecer un diagnóstico y tratamientos precoces que permitan la curación.

Es importante establecer el diagnóstico diferencial entre artritis Fúngica o Micotica y otros procesos como traumatismos, osteomielitis, artritis reumatoide juvenil, enfermedades malignas y necrosis avascular idiopática de la cabeza femoral.

La repercusión que ha tenido la introducción de la vacuna frente a H. influenzae b, con la casi desaparición de estas infecciones, ha hecho que actualmente sea Kingella Kingae la causa más frecuente de artritis por gram-negativos en niños entre 2 y 5 años. Respecto a la artritis neumocócica que supone del 6-20% de los casos (su frecuencia probablemente se vea influida en los próximos años tras la introducción de la vacuna heptavalente, hecho aún no evaluable. Puede haber otras causas, infrecuentes de artritis Fúngica o Micotica, en caso de exposición a determinados microorganismos. Además, en nuestro medio, los estudios hechos sobre artritis Fúngica o Micotica son relativamente escasos. En esta monografía se desarrollará la enfermedad artritis Micotica y todo su desarrollo.

Marco teórico

La artritis fúngica se trata de una infección por hongo localizada en una articulación del cuerpo. Conocida también como artritis micótica, puede afectar tanto a hueso como a tejido articular. Asimismo, pueden verse afectadas una o varias articulaciones, aunque lo más habitual es que esta enfermedad la sufran las articulaciones grandes que más peso cargan, como las rodillas por ejemplo.

Es muy rara por lo general es un trastornó subagudo y se limita a infecciones oportunistas en pacientes immuno deprimidos.

Es una infección de una articulación con un hongo, propagación directa desde las lesiones óseas que presentan las personas con formas diseminadas de la enfermedad. La afección articular por hongos es rara. En la coccidiodomicosis y esporotricosis puede haber compromiso monoarticular, El resultado de la infección dependerá del microorganismo involucrado, de la extensión de la diseminación y de si existe o no enfermedad seria subyacente.La mayoría de casos resultan de diseminación hematógena con anfotericina B se obtienen buenos resultados, pero suele necesitarse el desbridamiento quirúrgico.

La artritis fúngica, también llamada artritis micótica, es una afección rara. Esta enfermedad puede ser causada por cualquiera de los tipos invasivos de hongos. Estos organismos pueden afectar al hueso o al tejido articular. Se pueden ver afectadas una o más articulaciones, con mayor frecuencia. La infección algunas veces ocurre como resultados de una infección en otro órgano como los pulmones y tiene a empeorar muy lentamente. Las articulaciones grandes se ven afectadas con mayor frecuencia. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados son más susceptibles a las mayoría de las causas de esto tipo de artritis

Las afecciones que pueden causar artritis micótica son, entre otras:

La infección algunas veces ocurre como resultado de una infección en otro órgano, como los pulmones, y tiende a empeorar muy lentamente. Las articulaciones grandes se ven afectadas con mayor frecuencia. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados que viajan o viven en áreas endémicas son más susceptibles a la mayoría de las causas de este tipo de artritis.

Es una infección poco común que se puede presentar cuando las personas inhalan un hongo llamado Blastomyces Dermatitidis que se encuentra en la madera y el suelo, se puede contraer la blastomicosis, inhalando partículas de Blastomyces Dermatitidis un hongo que se encuentra en los suelos húmedos, particularmente donde hay vegetación en descomposición. El hongo ingresa al cuerpo a través de los pulmones, infectándolos, luego se propaga a otras áreas. La infección puede afectar la piel, los huesos y otras articulaciones.

El factor clave de riesgo lo constituye el hecho de estar al rededor del suelo infectado. La enfermedad por lo regular afecta a personas con sistemas inmunitarios debilitados, como los que tiene VIH o que han tenido un trasplante de órganos. Los órganos son más propensos a resultar afectados que las mujeres.

Las especies de Candida son levaduras comensales que pueden ocasionar infecciones superficiales, de las superficies mucosas e invasivas. A pesar de que existen más de 200 especies de este hongo, 9 de ellas son las que causan la mayoría de las infecciones en los seres humanos. Candida albicans es la especie identificada con mayor frecuencia como causa de infecciones micóticas invasivas, aunque en los últimos años, aquellas especies que se clasifican como Candida no albicans, se aislan cada vez con mayor frecuencia. Las especies de Candida son patógenos predominantes en pacientes con candidemias intranosocomiales. En algunos centros, las infecciones por Candida tropicalis predominan en sujetos neutropénicos y, en pacientes quirúrgicos con candidemia, puede aislarse Candida glabrata. Debido a que estos hongos habitualmente son resistentes a los antifúngicos convencionales se asocian, a menudo, con infecciones graves y elevado índice de mortalidad. Por esta razón, las infecciones por hongos del género Candida requieren una especial consideración. Las artritis y OM generalmente son ocasionadas por C. albicans pero pueden estar involucradas otras especies. Así, en articulaciones con prótesis pueden ocurrir infecciones por C. parapsilosis, una especie menos patógena. Aunque la candidemia se considera la cuarta causa más común de septicemia en pacientes internados, las artritis y OM por Candida son raras. La infección osteoarticular generalmente obedece a la diseminación hematógena, que ocurre en el 1% al 2% de los enfermos con candidemia. También pueden ocurrir fungemias por Candida después de la inyección de heroína intravenosa y como consecuencia de artrocentesis, de la inyección intraarticular de corticoides o de procedimientos quirúrgicos.Los factores de riesgo son similares a los de la candidemia e incluyen catéteres, cirugía previa, enfermedades malignas, internación en terapia intensiva y tratamiento prolongado con antibióticos, quimioterápicos o esteroides. Asimismo, puede ocurrir OM en receptores de trasplantes de hígado y médula ósea, en sujetos con hiperalimentación, en infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (HIV) y en otras situaciones de inmunosupresión.

Es una infección micótica que se observa con mayor frecuencia en las regiones desérticas, la infección comienza en los pulmones y se comienza inhalando partículas de hongos del suelo. El microorganismo implicado es Cryptococcus neoformans Es una levadura encapsulada que habitualmente causa infección pulmonar o del sistema nervioso central (SNC). Las complicaciones osteoarticulares pueden ocurrir en sujetos con sida aunque también en pacientes inmunocompetentes. En pacientes gravemente inmunosuprimidos, puede identificarse el hongo en biopsias de médula ósea, por examen directo y cultivos. La sarcoidosis es una enfermedad particularmente asociada con el desarrollo de OM por C. neoformans, secundaria a diseminación hematógena. La artritis es una complicación rara y por lo general es secundaria a OM adyacente. En personas no infectadas por el virus HIV, la artritis puede presentarse en forma subaguda como una sinovitis moderada. En sujetos inmunocomprometidos o con sida, la presentación suele ser aguda, con dolor intenso en la articulación afectada. La rodilla es la articulación más frecuentemente comprometida. El estudio del líquido sinovial revela un incremento en el número de células, con más de 15.000 cel/gL. El diagnóstico de osteomielitis se confirma mediante biopsia y comprobación histológica de inflamación aguda y crónica con áreas de destrucción ósea y, a veces, abscesos con material mucoide y gelatinoso. En algunos casos puede identificarse al hongo. Cuando el C. neoformansse ha aislado de otro sitio y la biopsia resulta negativa, los hallazgos radiológicos pueden contribuir al diagnóstico. La C. neoformans debe tratarse con antimicóticos por vía sistémica. La remoción quirúrgica del hueso infectado (secuestros óseos) puede ser de utilidad. Cuando hay compromiso concomitante del SNC se utiliza AB intravenosa en dosis de 0.7 mg/kg/día más flucitosina en dosis de 100 mg/kg/día por vía oral durante dos semanas. Se continúa con fluconazol 400 a 800 mg diarios durante 10 semanas, y luego se sigue con fluconazol 200 mg diarios durante 1 año. Si los cultivos del LCR son negativos, los autores recomiendan la administración de fluconazol a la dosis de 200 a 400 mg/día durante 6 meses a 1 año.

El microrganismo es el hongo histoplasma capsulatum, es una infección micótica que ingresa al cuerpo a través de los pulmones, el hongo histoplasma crece como un hongo en el suelo y la infección resulta de una inhalación de partículas transportadas por el aire. El suele contaminado con los excrementos de aires o murciélagos, pueden tener mayores concentraciones de histoplasma, puede haber un periodo corto de infección activa o puede volverse crónica y propagarse por todo el cuerpo. La histoplasmosis puede ser asintomática, la mayoría de las personas que desarrollan síntomas tendrán un síndrome seudo gripal y padecimientos pulmonares, relacionados con una pulmonía o con otro compromiso pulmonar, estos están en mayor riesgo de una infección más severa.

Es una infección prolongada (crónica) de la piel debido a ciertos hongos es causada por el hongo sporothrix schenckii que se encuentra en la vegetación, la infección ocurre comúnmente cuando la piel se rompe al manipular materiales vegetales como rosales, zarzas o tierra abonada. La esporotricosis puede ser una enfermedad ocupacional de granjeros, horticultores, cultivadores de rosas y trabajadores de viveros. Las esporotricosis generalizada se pueden desarrollar con personas con sistemas inmunitarios comprometidos cuando inhalan llenos de esporas.

xserohilum es un género de hongos en la familia Pleosporaceae. Los Exserohilum especies son conocidas por causar deterioro y enfermedades del sistema inmunológico humano. Los reproductivos (o sexuales ascigerous estados) de especies Exserohilum se conocen como Setosphaeria. La especie tipo es Exserohilum Turcicum. Este género se encuentra entre tres dematiáceo que se clasifican para contener patógenos que conducen a enfermedades como Phaeohyphomycosis.

Los síntomas de la artritis Fúngica o Micotica son los clásicos de la respuesta inflamatoria, localizados en una o varias articulaciones.

Son:

El dolor suele ser la primera manifestación de la enfermedad. Si aparece de manera brusca, sugiere un origen infeccioso o por depósito de microcristales en el espacio articular, por ejemplo ácido úrico en el caso de la gota o pirofosfato cálcico en el caso de la condrocalcinosis.

En cambio, cuando el dolor aparece de forma más lenta y progresiva, la causa suele estar en enfermedades que no sólo afectan a las articulaciones sino también a otros órganos del cuerpo como, por ejemplo, la artritis reumatoide (AR), la artritis psoriásica, el lupus eritematoso sistémico, etc.

El dolor aumenta durante el reposo nocturno, impidiendo al paciente conciliar el sueño o despertándolo en las primeras horas de la madrugada. Cuando el paciente se levanta por la mañana suele observar limitación de la movilidad de la zona afectada, que suele ir disminuyendo a medida que avanza el día y se va movilizando la articulación. A veces el dolor puede agravarse con la movilización de la zona en cuestión. El proceso inflamatorio produce el acúmulo de líquido en el interior de la articulación, en cantidad superior a la que debería existir normalmente; es el denominado derrame articular. El análisis de este líquido ayuda al diagnóstico de la causa.

Estos cambios internos se traducen en un aumento del tamaño y deformidad que se aprecia a simple vista. Cuando el problema afecta a las articulaciones de las extremidades brazos y pierna, se observa también un enrojecimiento de la piel de la zona afectada, así como aumento de la temperatura local. El dolor y el derrame intra articular condicionan la limitación de la movilidad de la articulación afectada.

Además pueden aparecer más síntomas en otras partes del cuerpo que proporcionan datos importantes para el diagnóstico.

Por ejemplo: lesiones en la piel, como ocurre en la artritis psoriásica; en las uñas; en los ojos, como puede ocurrir en la sarcoidosis o en la espondilitis anquilosante; úlceras en la boca o en genitales, como sucede en la artritis gonocócica o en el síndrome de Reiter.

Otras veces el paciente ha padecido una infección urinaria o una infección digestiva con diarrea durante los días previos a la aparición de la artritis. La fiebre siempre aparece en la artritis infecciosa, pero también puede aparecer en enfermedades no infecciosas como la artritis reumatoide, la enfermedad de Still o artritis juvenil, artritis Fúngica, la gota, etc.; en estos casos la fiebre no es muy elevada y suele aparecer al atardecer o durante la noche.

Hay diferentes tipos de pruebas o exámenes que puede realizarse una persona, esto depende de la magnitud de la enfermedad por ejemplo:

2.10.1 Cultivo de líquido articular en donde prolifera el hongo

Se recolecta la muestra deseada, se hacen diluciones y se hace un cultivo en una placa especial para hongos como Agar Sabourand o Dialamalt que especial para levaduras se lleva una cámara incubadora y luego se hace las pruebas de identificación de microorganismos, en este caso tratándose de hongos primero se observa el color, el crecimiento y la morfología del hongo.

El diagnóstico por imagen permite a los médicos observar el interior de su cuerpo en busca de pistas sobre una condición médica. Una variedad de máquinas y técnicas puede crear imágenes de las estructuras y actividades dentro de su cuerpo. El tipo de imagen que se utiliza depende de los síntomas y la parte del cuerpo a examinar.

Radiografía de una articulación, rayos X de las articulaciones o radiografía articular se trata de la radiografía de la rodilla, el hombro, la cadera, la muñeca, el tobillo u otra articulación.

Es el análisis que mide el número de anticuerpos que se producen ante la presencia de un virus o bacteria en el suero.

Es la valoración de los anticuerpos o se puede decir que es el diagnóstico realizado mediante exámenes en el laboratorio de las reacciones antígeno-anticuerpo en el suero.

Es la extirpación de una porción del tejido que recubre una articulación, llamado membrana sinovial, para su análisis.

El pronóstico depende de la causa subyacente de la infección y de la salud general del paciente. Un sistema inmunitario debilitado, el cáncer y ciertos medicamentos pueden afectar el desenlace clínico.

Una vez diagnosticada la artritis fúngica, se tratará usando fármacos antimicóticos con el objetivo de eliminar la infección por hongos. En casos en los que el problema se haya hecho crónico, es probable que se necesite cirugía.El objetivo del tratamiento es curar la infección usando medicamentos antimicóticos, como la amfotericina B o los medicamentos de la familia azol (fluconazol, ketoconazol o itraconazol), que son de uso frecuente La infección crónica o avanzada de la articulación o el hueso puede requerir extirpación quirúrgica (desbridamiento) del tejido infectado.

En ocasiones, para reducir la inflamación producida por la artritis reumatoide, también se emplean medicamentos como los que se usan para tratar el cáncer o para evitar el rechazo de un trasplante de órganos.

La fisioterapia puede ser de ayuda para mantener el funcionamiento de las articulaciones afectadas por la artritis. En la fase de máxima afectación aguda se recomienda el reposo: total si existe afectación de más de una articulación o local mediante férulas si sólo está afectada una articulación. También conviene evitar posturas viciosas que puedan desencadenar incapacidades posteriores. En este momento son útiles los ejercicios isométricos contracción muscular sin movilidad articular para evitar la atrofia muscular secundaria.

En los procesos crónicos, en las fases inactivas de la enfermedad crónica, se recomiendan ejercicios isotónicos contracción muscular movilizando la articulación de baja intensidad, es decir, contra poca resistencia. La termoterapia y la hidroterapia pueden ayudar también en estas fases de inactividad.

Si otros tratamientos no tienen éxito, en aquellos pacientes en los que la artritis haya causado un deterioro de su capacidad física o que precisen aliviar el dolor, será necesario el tratamiento quirúrgico. Se puede recurrir a la cirugía para fusionar o reemplazar las articulaciones. Estas intervenciones pueden detener la deformidad y aumentar la movilidad de la articulación. A veces la cirugía puede aliviar la presión sobre la columna vertebral y los nervios afectados en esta localización.

Aparte de los tratamientos, una buena actitud, el deseo de luchar contra la enfermedad y mantenerse muy activo suelen ayudar a lograr un buen resultado contra la artritis.

El daño de la articulación puede ocurrir si la infección no se trata de inmediato.

Solicite una cita con el médico si presenta cualquier síntoma de artritis fúngica o micótica lo

más antes posible

El tratamiento minucioso de las infecciones por hongos en otras partes del cuerpo puede ayudar a prevenir la artritis fúngica o micótica. Se puede prevenir evitando lugares humedos

Conclusiones

Recomendaciones

Bibliografía

J., J. M. (2002). Infecciones Micoticas de Huesos y Articulaciones. Sociedad Iberoamericana De Información científica .

Navas, R. (s.f.). ENFERMEDADES CAUSADAS POR HONGOS. Obtenido de http://salud.facilisimo.com/reportajes/enfermedades/enfermedades-causadas-por-hongos_999742.html

Qué es la artritis fungica o micotica . (2014).

 

 

Autor:

Huillcaya Santi Flora Rosa.

Linares Condori Richard Raul.

Moron Duran Luiza Guizela.

Monografias.com

UNIVERSIDAD CIENCIAS DE LA SALUD

FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD

PROGRAMA PROFESIONAL DE ENFERMERIA Y OBSTETRICIA

Enviado por:

DOCENTE:

Mg. Henry C. Vilca Zegarra

MONOGRAFIA

AREQUIPA -PERU

2016