Democracia a la luz de la Filosofía



La función que mejor define la palabra filosofía, es buscar la verdad y eso es lo que vamos hacer respecto a la democracia.

Esta manera de gobernar, una persona un voto, ha calado en profundidad, hasta tal punto, que el ciudadano no logra ver su auténtico significado y mucho menos lo que está pasando con su voto. Al aplicar conceptos filosóficos a la democracia, nos vamos a encontrar con algo nefasto, tanto para el individuo como para el futuro de la sociedad.

La democracia a la luz de la filosofía es un fraude, ya que define al ser humano desde un punto de vista cuantitativo, excluyendo la cualidad, que es precisamente lo más humano.

Dos toneladas de votantes valen más que doscientos kilos del mismo, claro que, si esas dos toneladas son de idiotas y los doscientos kilos de inteligentes, la cosa cambia, aunque no para la democracia. La opinión de mil votantes sobre medicina, -valga el ejemplo-, no vale el de un solo votante, si este es médico. Esto tan evidente lo ignora la democracia.

Si no podemos pesar, ni medir los sentimientos de una persona, ni su inteligencia, ¿por qué debemos afirmar que dos votos valen más que uno, sin entrar en considerar la cualidad de quienes emiten esos votos?.

Para la filosofía, esta manera de postular tan democrática, está deshumanizada, salvo que les guste el ejemplo de personas por kilos.

Tal y como nos muestra toda filosofía, las conclusiones a las que se llegan pueden no acabar ahí, podemos establecer una mayor profundidad, si tenemos capacidad para ello, pues bien, hagámoslo:

Tres Grupos

Desde un punto de vista empírico, podríamos decir que nuestra sociedad se compone de tres grupos bien definidos, uno el mayor de todos, lo colocaremos en el medio, todo esto sin segundas intenciones, a un lado situaremos un grupo minoritario, al que vamos a llamar tiranos o canallas, que también lo merecen y en el extremo opuesto, otro pequeño grupo, el de esas personas excelentes, que en realidad son las que han configurado nuestro mundo.

Veamos ahora estos grupos con más detalle.

El grupo pequeño de tiranos.

Desde el inicio de las sociedades humanas, siempre existió un tipo de personas con deseos de dominar, manipular y en muchos casos, tiranizar.

Al principio, quien tenía un buen ejército se imponía atemorizando, después apareció un aliado, el dinero, que dio paso a otras formas de gobierno y dominio, tan poderoso que se podía comprar el ejército, así, con dinero y armas se fueron gestando nuestras sociedades.

También las religiones tuvieron su punto en eso de manipular la mente de la gente. Ejército, dinero, religión y ya en los últimos cuatro siglos, equipos de gobierno, es decir, política. En el fondo, quien tiene el dinero tiene a los políticos y éstos, cara al ciudadano son el Gobierno.

El pequeño grupo selecto.

El grupo de tiranos no puede engañar a los integrantes de este grupo, ya que ellos y no los déspotas, son los que han creado nuestra sociedad, personas de talento, artistas, sabios, hombres de gran visión, inventores, científicos y todos aquellos que tienen suficiente carácter, bondad e inteligencia.

La mezquindad de los tiranos y su rabia hacia los integrantes de este pequeño grupo resulta evidente, no los pueden comprar y ellos mismos no tienen el suficiente talento para hacer progresar una sociedad, ellos, son pequeños hombres con mucho dinero y es ese fuerte complejo de inferioridad el que les incita a manipular para sentirse poderosos, claro que, no les funciona frente al pequeño grupo, al menos, hasta que apareció la democracia.

El gran Grupo

Está formado por personas sin definir.

No tienen la elevación del grupo élite, tampoco son unos canallas, lo peor para ellos es que están sometidos a dos fuerzas antagónicas, la corrupción y la ética. Veamos ahora la manera de interactuar de estos grupos entre sí.

Resulta fácil deducir quien tiene más facilidad para ganar dinero, una persona con conciencia u otra sin ella. Con el dinero se compra a los políticos o se les manipula.

Con todo esto en su poder, el capital del pequeño grupo controla al gran grupo fácilmente, a fin de cuentas, están en su nómina.

El pequeño grupo de tiranos, se beneficia del trabajo del gran grupo y de las ideas del más selecto y a su vez procura tener todo bien atado con su economía. Pensamientos propaganda como : Perdedor- ganador en los que describe a quien tiene o no dinero, son lo mismo que dinero igual a vida plena, dinero igual a felicidad, dinero igual a tranquilidad familiar. La masa asalariada del capital, no tiene carácter suficiente como para enfrentarse y en otros casos, apenas ve la tela de araña en la que está viviendo.

El gran grupo siente la presión del capital y también el ejemplo del grupo ético. De hecho, los miembros de la masa dan buenos consejos a sus hijos, esta sana influencia es la que reciben del grupo selecto, pero, también tienen grabado a fuego lo que ellos suponen la realidad de la vida, dinero para vivir.

En cierta forma, es el poder que una masa insegura, ha permitido que tenga el pequeño grupo de tiranos. Por su parte, el grupo de personas más desarrolladas psicológicamente son los que en momentos históricos consiguieron levantar al pueblo contra los canallas, como sucedió en las grandes revoluciones tanto de Francia como Rusia, entre otras muchas de menor calado.

El pequeño grupo no puede combatir con dinero y lo hace con ingenio, desde hace centurias esto funciona de esta manera, aunque muchos no lo vean.

En este equilibrio de fuerzas entre los grupos pequeños extremos, el papel del grupo mayoritario es definitivo. Si esta masa de gente por temor e ignorancia se inclina hacia el grupo de manipuladores, el grupo ético sufrirá las consecuencias y si sucediera lo contrario, nuestro mundo sería lo que los miembros de la masa desean para sus hijos, aunque luego se decantan por el otro extremo.

Ahora voy a exponer de qué manera el grupo de tiranos con el fin de mantener el control, puede llegar a destruir la sociedad.

Dentro de la ignorancia y maldad de estos seres pequeños, no saben que de ganar la partida al grupo ético, la sociedad se destruiría por falta de valores.

La verdadera finalidad de la Democracia

Según la imagen que nos manda la democracia, un grupo de políticos con un poder inmenso son capaces de tomar el dinero de los grandes capitales y ponerlos a merced del voto de una mayoría. También podría decir que las vacas vuelan, que para el caso es lo mismo.

Todos los días ya sea en el propio país o en otro, vemos lo corrupta que es la democracia o los políticos que la mantienen.

El dinero controla la política y ya hemos visto la clase de personas que tienen facilidad para adquirir grandes capitales, la democracia que ve el ciudadano se parece mucho a un partido de fútbol donde los ricos tienen en nómina a jugadores, entrenadores, asistentes, seguridad, sanitarios, e instalaciones. Siendo las cosas así, para qué una democracia.

La única respuesta es mantener a una mayoría de personas, poco inteligentes, en la idea de que su voto u opinión, sirve para algo y de paso, lograr el verdadero objetivo de la democracia, tener aislado al grupo minoritario de élite.

¿Qué aún no lo ven claro?.

El grupo ético es el que aporta ideas y una forma de vida digna, palabras como honradez, amistad, amor, tesón, valor y muchas otras virtudes son de su cosecha y su aceptación inexorablemente pone en entre dicho el tipo de vida que los manipuladores quieren incubar en el gran grupo.

Si el dinero lo poseen unos pocos y con él tienen en nómina a la mayoría, la única forma de mantener a raya al grupo selecto es, una persona un voto. ¿Qué todavía no lo ven?. Bueno, en ese caso el problema es suyo.

Con el fin de ser justo respecto a las definiciones que hice sobre el grupo de manipuladores, les diré que estoy convencido que políticos honrados los hay, lo mismo que millonarios, lo dije con otras palabras al principio cuando me referí a la mayoría, no a la totalidad.

 

 

Autor:

Adolfo Cabañero

psicopedagogo y profesor de yoga