Enfermedades emocionales a nivel del alma y del espíritu



Introducción

En muchas ocasiones hemos oído frases como "así Dios me hizo y así soy", "así nací y así me moriré", cuantas veces no hemos escuchado a hermanos expresarse sobre su vida de una manera quizás amarga o cuantas veces hemos encontrado personas incapaces de perdonar dado que han sido lastimadas a lo largo de su vida.

La escritura nos revela que cuando Cristo entra en el corazón del creyente, lo limpia y lo hace una nueva criatura; es un proceso que a veces requiere tiempo en el cual el Señor actúa en la vida del ser humano para mostrarle su gloria y su grandeza; sin embargo existen casos en los que se requieren herramientas que nos ayuden a comprender el comportamiento humano para poder brindar el apoyo tanto emocional como espiritual que el creyente necesita. Personas que llegan a nuestras congregaciones con el fin de encontrar una solución a sus problemas, de dejar atrás sus vicios, sus hábitos y sus viejas costumbres; existen personas para las cuales este proceso no es nada fácil y necesitan de un guía espiritual que les oriente en este trayecto.

Es aquí donde se observa la necesidad de la consejería pastoral o consejería cristiana dado que el ser humano fue creado por Dios como un ser tripartito, es decir que se compone de un espíritu, un alma y un cuerpo (1° Tesalonicenses 5:23); El Señor, nuestro creador desea que el ser humano tenga un espíritu saludable así como también un alma y un cuerpo saludable [1].

En el presente documento se presentan los temas referentes a las enfermedades emocionales a nivel del alma, así como la manera en la que podemos tener salud en nuestra alma. Es increíble que la mayoría de la gente quiera tener un cuerpo saludable y en muchas de las ocasiones se acercan a Cristo para que les sane sus enfermedades o dolencias, pero ¿qué es más importante para el Señor, sanar el cuerpo o sanar el alma?

Conocemos por medio de las escrituras que el alma es la que regresa a Dios cuando morimos y el cuerpo es un estado temporal del hombre mientras vive en la tierra, el cuerpo ha sido formado del polvo y al polvo volverá ( Eclesiastés 12:7), es un cuerpo corruptible que se desgasta con el pasar de los años; así que la condición del tal no interesa realmente dado que cuando muramos ese cuerpo ya no nos servirá, sin embargo nuestra alma debe estar sana y limpia ante Dios para poder entrar a sus moradas.

He aquí una razón por la cual debemos procurar tener un espíritu y un alma saludable ante Dios; Él es el único que conoce lo más profundo de nuestro ser, por que ante el estamos desnudos espiritualmente hablando dado que ni uno solo de nuestros pensamiento y/o deseos le son ocultos, la biblia nos hace un llamado a limpiar nuestras vestiduras cada día y a permanecer en la santidad, la cual nos encamina al paraíso.

Desarrollo

Las preocupaciones son parte de nuestra vida. Todos en alguna medida estamos sujetos a preocuparnos por nosotros y nuestros seres queridos. También es normal el disgustarse por algún incidente. Sin embargo, estas preocupaciones y estos disgustos desaparecen al poco tiempo. Con lo que debemos ser cuidadosos es cuando el disgusto se queda por horas, días y a veces semanas. Estas preocupaciones y disgustos que se quedan por un tiempo determinado en nuestro organismo echan raíces, afectando nuestros sentimientos, pensamientos y nuestro comportamiento.

Cuando la preocupación o el disgusto se prolongan por un tiempo largo se convierte en una enfermedad emocional. Estos disgustos se convierten en poco tiempo en problemas orgánicos.

Las enfermedades emocionales trastornan el sistema nervioso pero es importante aclarar que una enfermedad emocional no es lo mismo que una enfermedad mental ni tampoco es un sinónimo de estrés. El estrés es consecuencia de la enfermedad emocional [2].

Jesucristo orando en el Getsemaní en víspera de su arresto expresó a sus discípulos: "Mi alma está muy triste, hasta la muerte" (San Mateo 26:38); expresando el dolor y la angustia de pensar lo que estaba experimentando, era una condición emocional que lo llevó al borde de la muerte, muchas personas cuando no superan la tristeza, se convierte en una depresión profunda que los lleva a la desesperación intentando quitarse la vida, lo cual en algunas ocasiones logran hacerlo [3].

El término tristeza es utilizado para designar a una de las sensaciones o emociones más típicas y básicas que solemos sentir los seres humanos, consistiendo de un estado anímico con un alto contenido negativo en el que la persona que lo padece se siente abatida, con ganas de llorar constantemente y una baja autoestima, es decir, no se siente ni lindo/a, ni inteligente, ni preparado para hacer nada importante por su vida [4]. La tristeza se caracteriza entonces por ser un generador de estados o sentimientos de aflicción, pena, angustia, preocupación y pérdida de energía o de voluntad.

Ana, tenía problemas de esterilidad, en esas circunstancias se acerca a Dios y con amargura de alma oró a Jehová, porque su rival la irritaba, tomando en cuenta que la enojaba causándole tristeza (1° Samuel 1:6-10). Como su enfermedad era fuerte en el alma, no pudiendo sanar a este nivel, le expresó al sacerdote Elí su enfermedad a nivel espíritu; "No señor mío, yo soy una mujer atribulada de espíritu" (1° Samuel 1:15) [3].

La amargura es el sentimiento de profunda pena, dolor y desagrado que puede experimentar un individuo como consecuencia de alguna situación o evento que le depara la vida. Generalmente, aquellos hechos tristes e irreversibles, como por ejemplo la muerte de un ser querido, o en su defecto el fracaso en alguna actividad u objetivo que se estaba siguiendo, suelen desencadenar el sentimiento de la amargura en las personas [5].

La acción de Moisés cuando Dios le ordena hablarle a la roca para que brotara agua, demuestra su ira en su corazón. Dios le dijo que le hablara a la roca, sin embargo Moisés trató al pueblo como gentes rebeldes y golpeo la roca dos veces, la consecuencia de este acto fue que no pudo entrar a la tierra prometida.

El padre que lleva un patrón de crianza agresiva puede generar ira en el corazón de sus hijos, pero la exhortación de Dios a los padres es no provocar la ira de vuestros hijos, para que no se desalienten (Efesios 6:4); es decir para que no se desanimen y no experimenten el deseo de abandonar el hogar dado que para ellos no tiene ningún sentido vivir en sufrimiento [6].

La ira es un término de origen latino que se refiere a la furia y la violencia. Se trata de una conjunción de sentimientos negativos que genera enojo e indignación. La psicología recomienda exteriorizar la ira de alguna manera, para evitar que ésta devenga en enfermedad. Es importante señalar que existen diversas formas no violentas de canalizar un sentimiento negativo; actividades tan sanas como la práctica de algún deporte o tan enriquecedoras como el estudio de música y la ejecución de un instrumento representan algunas de las decisiones más adecuadas para convertir la ira en algo positivo [7].

Muchos niños sufren a causa de las faltas y fracasos de los padres, del abandono por un matrimonio disfuncional o divorcio. Algunos sufren de maltratos físicos, castigos crueles y psicológicos por parte de los progenitores causando heridas internas imborrables; este tipo de hechos provocan resentimientos en los corazones de los hijos lo cual provoca odio hacia sus padres provocando amargura en ellos [6].

Según la psicóloga clínica Teresa Baquerizo, los hijos que están resentidos con los padres es porque esperan algo de sus progenitores y no lo obtienen. Son demandas o necesidades variadas que van desde el reconocimiento –validación–, amor, hasta objetos materiales. El resentimiento aparece, agrega, desde que los vástagos no se sienten importantes para sus padres y se dan cuenta de que no son lo prioritario. Nace desde esa necesidad de amor no correspondida de manera adecuada y cuando las reglas disciplinarias no van dirigidas al crecimiento y desarrollo armonioso de los hijos, sino a satisfacer las necesidades de los padres [8].

El abuso emocional busca lastimar a través del insulto, humillación, rechazo, devaluación, etc. Sus heridas no se perciben a simple vista, pero pueden perdurar a lo largo de toda la vida [9].

"Violencia no es simplemente matar a otros.Es violencia cuando usamos una palabra cruel, cuando hacemos un gesto para apartar a alguien de nuestro camino y cuando obedecemos porque tenemos miedo".Jiddu Krishnamurti

El abuso emocional consiste en un proceso constante en el que las ideas, sentimientos, características de personalidad y percepciones de una persona son rebajados y despreciados hasta que llega un momento en que la víctima empieza a ver estos aspectos de sí misma como gravemente dañados o incluso ausentes. Es decir, se produce una destrucción del sentido del yo, de la identidad personal [10].

El pecado moral y las avenencias también lastiman el alma. El hombre no mide las consecuencias de estos actos, pero los resultados son negativos en gran manera. La biblia enseña que el que cae en la inmoralidad de adulterio, es falto de entendimiento, la actividad corrompe su alma, acarrea heridas y vergüenza consigo mismo (Proverbios 6:32-33) [11].

La palabra adulterio reconoce su origen etimológico, en el latín "adulterium", vocablo integrado por "ad" que denota aproximación, y por "alter" que significa "otro". A su vez proviene de "adulterare" que puede traducirse como contaminar algo, corromperlo o cambiarle su esencia.

El concepto de adulterio como hoy lo entendemos, o sea, como mantener relaciones sexuales fuera del lazo del matrimonio, fue sufriendo, junto a la religión y las costumbres, un cambio importante, acentuado en los últimos tiempos, lo que ha sido receptado en la legislación [12].

El creyente debe acudir con un hombre o mujer de Dios para que le oriente en sus dificultades. La consejería cristiana es un ministerio de librar a las personas de las ataduras emocionales que les impide la felicidad y una vida victoriosa en Cristo. En el momento de recibir la salvación, Jesucristo nos perdona nuestros pecados y los echa al fondo del mar. Sin embargo, en muchas personas, quedan lastimaduras emocionales que necesitan ser sanadas. Esto también es parte del proceso de crecimiento espiritual y un gran paso hacia la santidad. El consejero cristiano es el instrumento de Dios para la liberación emocional y para encaminar al creyente hacia una vida plena en donde puede ser de bendición para otros [13].

Por tanto el consejero(a) debe ser una persona confidente la cual no divulgue la información que el creyente le confía, este también debe dejarse guiar por la dirección de Espíritu Santo con base en el conocimiento de la palabra de Dios para dar un buen consejo a la persona que se lo esta solicitando.

Muchos creyentes no quieren reconocer que hay situaciones que se nos salen de las manos, en la vida atravesamos distintas circunstancias en las que en ocasiones no sabemos cómo reaccionar. No podemos ignorar que tenemos un cuerpo que funciona de una manera perfecta porque Dios así lo creo; todos somos seres pensantes, lógicos y emocionales y todos los cuerpos funcionan igual; es decir todos tenemos un cerebro que controla nuestro cuerpo con impulsos a través de la neuronas para que este funcione, todos tenemos un corazón el cual palpita y bombea sangre a todo nuestro cuerpo y cada órgano cumple su función de una manera perfecta.

Sin embargo hay heridas emocionales que necesitan ser tratadas por un profesional en la rama, no porque Dios no pueda curarlas sino porque también Dios en su misericordia permitió el avance de la ciencia para mejorar el estilo de vida del hombre, son herramientas y personas que Dios usa secularmente para ayudarnos a superar nuestras heridas emocionales; así como da la sabiduría a los médico para operar pacientes o para crear medicamentos que mejoran la salud del ser humano cuando esta enfermo.

Las emociones o sentimientos reprimidos terminan en enfermedades como la gastritis, ulceras, dolores lumbares que, con el tiempo suelen convertirse en cáncer.

Dr. Bráuzio Varella

Confidenciar nuestras intimidades ayuda a sanar el alma. La terapia del dialogo es una buena opción para despojarse de la carga emocional [14]. La biblia nos aconseja que dejemos todas nuestras cargas y ansiedades en Dios, nos invita a abrir el dialogo directamente con Él a través de la oración. El mejor confidente al que podemos acudir es Él, pero de igual manera podemos realizar esta terapia de dialogo con el pastor, algún líder de confianza o con el conyugue.

La palabra catarsis puede traducirse como "purga" o "purificación". Su sentido original refería al procedimiento para purificar o sanear a aquellos individuos u objetos que tenían algún tipo de impureza [15].

Hablar deliberadamente sin interrupción de nuestra problemática, para vaciarnos de toda preocupación y energía negativa. Esta técnica nos ayudará a sentirnos más "ligeros" y a no reprimir las emociones dado que como comentábamos anteriormente, es dañino para la salud del cuerpo y del alma.

El perdonar es un paso que muchas personas consideran muy difícil porque dejar de lado las heridas provocadas por el prójimo cuesta esfuerzo; sin embargo es un requisito de parte de Dios porque ¿cómo pediremos perdón a Dios por nuestras faltas?, ¿si nosotros no perdonamos a nuestros ofensores?

Como creyentes no podemos guardar rencor hacia nadie porque esto nos daña internamente y nos aleja de Dios, esta lejanía nos hace enfriar nuestra fe y cauteriza el corazón ante la aflicción o la necesidad ajena.

Pedir perdón y perdonar es la clave principal para la sanidad interior. El perdón se convierte en requisito indispensable para sanar las heridas. El perdón conduce al amor y misericordia de Dios [14].

"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio" (2° Timoteo 1:7). Necesitamos tener el poder y la autoridad sobre nuestra carne para controlar nuestras emociones como: la ira, la euforia, el enojo, etc. Una vez que hemos nacido de nuevo no podemos seguir reaccionando como hombre/mujeres naturales, es decir, de manera impulsiva y sin considerar las consecuencias de nuestros actos.

Es necesario que el creyente refrene su carne y su lengua ante diversas situaciones, el creyente será probado en distintas circunstancias para evaluar que los frutos de Espíritu Santo de Dios estén en él (Gálatas 5:22). No quiere decir que seamos seres sin emociones ni sentimientos sino que seamos capaces de tener dominio propio sobre ellos para actuar de una manera prudente ante cada situación.

Conclusión

La psicología nos dota de consejos que podemos implementar en la consejería cristiana para brindar una ayuda tanto emocional como espiritual, obviamente no dejando de lado el consejo de la palabra de Dios, la oración y el ayuno. Conocemos como creyentes que no existen barreras para Dios que Él es soberano y hace conforme a su voluntad en las vidas de los seres humanos; sin embargo como líderes, pastores o guías espirituales debemos dar siempre un buen consejo inspirado en la biblia que conforte y fortalezca la vida de los creyentes de la congregación, siendo siempre prudente en nuestra manera de conducirnos y mostrar el ejemplo de que Cristo está en nuestros corazones.

Reconocer que en ocasiones es necesaria la ayuda profesional no es dejar de creer en el poder de Dios, sino que hay personas preparadas que pueden ayudarnos a controlar y enfocar nuestras emociones hacia algo positivo pero por supuesto el Señor tiene la última palabra y el decide cómo actuar en nuestra vida.

Comentario personal

En especial durante el estudio de este curso he comprendido que la psicología nos ayuda como ministros a tratar casos especiales en nuestras congregaciones, no podemos negarle la ayuda a ninguna persona porque para eso estamos en esta tierra para ser "luz" en medio de las tinieblas, no podemos solo ayudar a las personas que tienen un buen estatus social o económico; sino que las puertas de la iglesia de Dios están abiertas a personas con problemas de adicciones, de doble moral, de violencia intrafamiliar con el fin de guiarles u orientarles en el crecimiento espiritual hasta que lleguen al pleno conocimiento y la estatura de Cristo.

Referencias

[1]. Consejería Cristiana Activa, Eduardo Morales Hernández, pag. 69.

[2]. http://www.psicologicamentehablando.com/las-enfermedades-emocionales, 26/01/2017

[3]. Consejería Cristiana Activa, Eduardo Morales Hernández, pag. 70.

[4]. Definición ABC http://www.definicionabc.com/salud/tristeza.php

[5]. Definición ABC http://www.definicionabc.com/general/amargura.php

[6]. Consejería Cristiana Activa, Eduardo Morales Hernández, pag. 71.

[7]. http://definicion.de/ira/

[8]. http://www.larevista.ec/orientacion/psicologia/evite-hijos-resentidos

[9]. http://www.crecimiento-y-bienestar-emocional.com/abuso-emocional.html

[10]. http://www.cepvi.com/index.php/psicologia/articulos/el-abuso-emocional-o-psicologico

[11]. Consejería Cristiana Activa, Eduardo Morales Hernández, pag. 72.

[12]. Concepto de adulterio - Definición en DeConceptos.com http://deconceptos.com/ciencias-juridicas/adulterio#ixzz4WvSmJBY6.

[13] http://www.sermondominical.com/manual6.htm

[14]. Consejería Cristiana Activa, Eduardo Morales Hernández, pag. 73.

[15]. http://definicion.de/catarsis/

 

 

Autor:

Anahy Gonzalez

26 DE ENERO DEL 2017

INSTITUTO BIBLICO EL CAMINO DE LA CRUZ