Fortalecimiento de la estrategia curricular educación medio ambiental



Resumen

El presente trabajo se realizó en el Centro Universitario Municipal de Campechuela, en el mismo se hace un análisis de cómo dar tratamiento a la estrategia curricular sobre el medio ambiente con el objetivo de realizar el diseño de un plan de acciones metodológicas para trabajar la estrategia curricular de la educación medio ambiental.

Palabras claves: diseño, estrategia, medio ambiente,

Introducción

El primer encuentro internacional importante sobre el medio ambiente y desarrollo se realizó en Estocolmo (Declaración ONU sobre el medio ambiente humano, Estocolmo 1972) en el mismo año en el cual fue publicado el estudio del Club de Roma: por la primera vez la atención mundial se ponía en los problemas de contaminación del mundo y en el agotamiento de los recursos, definiéndolos como elementos clave para las nuevas políticas de desarrollo.

La Conferencia subrayaba también la importancia de defender y mejorar el medio ambiente para las generaciones presentes y futuras como nuevo objetivo para la humanidad.

Es necesario fortalecer las capacidades con objetivos comunes para evaluar periódicamente el riesgo y los principales problemas que afectan la zona del territorio.

El análisis está orientado a fortalecer los vínculos entre el planeamiento urbano y las diversas escalas de ordenamiento territorial.

El trabajo tiene como objetivo realizar el diseño de un plan de acciones metodológicas para trabajar la estrategia curricular de la educación medio ambiental.

Desarrollo

La educación ambiental exige, por parte de los docentes, de determinados conocimientos imprescindibles que sirven de base para su puesta en ejecución en el ámbito escolar. En este capítulo se realiza un análisis sociofilosófico de la interacción naturaleza sociedad destacando el papel de la educación ambiental para el desarrollo sostenible.

La escuela, como institución, debe desempeñar desde un inicio un importante rol en favor de contribuir a desarrollar en los educandos una conciencia acerca de la problemática ambiental, razón por la cual los docentes tienen que estar preparados para garantizar la educación ambiental desde la clase, en plena interrelación de todos los componentes del proceso docente-educativo, como parte de la vía formal, unido a todas las potencialidades que brinda la educación ambiental cubana, a través de la vía no formal.

En el trabajo, el autor concibe a la educación ambiental tomando como sustento fundamental el desarrollo sostenible, el cual se define como el proceso mediante el cual, de forma sistemática, se crean todas las condiciones materiales, culturales y espirituales que favorecen la elevación de la calidad de vida de la sociedad, sobre la base de la equidad y la justicia.

El desarrollo sostenible tiende al logro de una verdadera relación armónica entre la totalidad de los procesos naturales y sociales, garantizando las mejores condiciones de existencia para las actuales y futuras generaciones.

En la actualidad este concepto trasciende los límites de la ecología y del pensamiento puramente ambientalista, y constituye en sí un paradigma general

Este concepto de desarrollo sostenible tiene la gran relevancia de colocar la problemática ambiental como tema prioritario y reclama la acción global, trascendiendo el presente y proyectándose al futuro, como base esencial de la conservación de la vida en sentido general, y en particular de la propia especie humana. De esta manera se establece el criterio de que conservación ambiental y desarrollo no pueden identificarse como una dicotomía irreconciliable, sino como elementos interrelacionados dialécticamente. Es así como la capacidad de las futuras generaciones de vivir en una relación armónica con la naturaleza y con las personas, se ha convertido en una aspiración de las fuerzas más avanzadas del progreso social.

No obstante, es válido destacar que el concepto de desarrollo sostenible aún está en vías de una mejor estructuración y profundización, pero ya de por sí constituye un paso de avance el conformar, al menos teóricamente, la necesidad de considerar de forma interrelacionada los principios ambientales de sostenibilidad y desarrollo, lo cual debe convertirse en una realidad íntegra a escala global, nacional y local. Este punto de vista es muy difícil de lograr en un mundo en el que el modelo económico de la globalización neoliberal constituye el principal obstáculo para alcanzar una sociedad sustentable, social y económicamente justa.

Sobre el concepto de educación ambiental, el autor se acoge a la definición que aparece en la Ley No. 81 del Medio Ambiente, donde se aborda la educación ambiental como proceso continuo y permanente, que constituye una dimensión de la educación integral de todos los ciudadanos, orientada a que en la adquisición de conocimientos, desarrollo de hábitos, habilidades, capacidades y actitudes y en la formación de valores, se armonicen las relaciones entre los seres humanos y de ellos con el resto de la sociedad y la naturaleza, para propiciar la orientación de los procesos económicos, sociales y culturales hacia el desarrollo sostenible

En la Estrategia para el Futuro de la Vida, se destacaron los principios básicos para garantizar una forma de vida sustentable. Estos principios, por su profundo carácter ético y pedagógico, constituyen fundamentos esenciales para la educación ambiental, pues constituyen pautas, normas para encaminar el trabajo de educación ambiental en el proceso educativo, dirigido a la formación e conocimientos, habilidades, hábitos y convicciones, lo cual debe garantizar una información, una concientización y una sensibilización de la familia y la comunidad, hacia los problemas ambientales existentes.

Algunos de estos principios son los siguientes:

1. Respetar y cuidar la totalidad de los seres vivientes, muy en especial al hombre del presente y del futuro, garantizando el funcionamiento y la diversidad de los sistemas naturales

2. Mejorar la calidad de vida constituye un fin que permite a los seres humanos desarrollar su potencial generador y su autoconfianza, llevando a cabo una vida digna y plena.

Todo ello supone permitir el acceso a los servicios básicos de: salud, educación, seguridad social y trabajo, así como el respeto a los derechos humanos en su concepción más general.

3. Modificar las actividades y prácticas personales, a fin de adoptar la ética de la vida sostenible, reexaminando valores y modificando comportamientos, a la vez que la sociedad debe promover valores que aboguen por la nueva ética y difundir información mediante las vías formales y no formales de educación, con el ánimo de modificar y/o fomentar la ética ambientalista basada en una concepción de sostenibilidad.

4. Facilitar la orientación pertinente para que las comunidades cuiden de su propio entorno y participen en la adopción de las decisiones que le afecten, facilitando así su papel indispensable en la creación de una sociedad sostenible.

La educación ambiental se considera, en toda su extensión, como una actividad de reciente creación y que tiene su marco de inicio con la Cumbre de Desarrollo Humano, Estocolmo ´72. No obstante este criterio generalizado, es válido destacar la preocupación de muchos pedagogos por transmitir a sus discípulos los valores éticos relacionados con el amor y el respeto a la naturaleza.

Los aspectos relacionados con el conocimiento de la naturaleza comienzan a tener un carácter formal, donde la palabra del profesor se convierte en el vehículo esencial de la transmisión de la cultura y las tradiciones de los pueblos, aunque lógicamente, sobre la base de conocimientos teóricos y memorísticos sobre el entorno

En sus concepciones pedagógicas la escuela de esta época era la encargada de la formación del joven, al ser el centro fundamental donde los discentes experimentaban algo nuevo, por lo que se creaban las mejores condiciones posibles para garantizar el aprendizaje adecuado desde lo conocido a lo desconocido, y desde el conocimiento de la problemática cercana, hacia la más lejana

La institución escolar de entonces ya destacaba la importancia del trabajo en la formación de la personalidad de los infantes, logrando una interacción activa de éstos con la naturaleza, con lo que contribuían a desarrollar, en cierta y limitada medida, conocimientos, habilidades y valores éticos ambientales.

El estudio de la localidad traspasa los límites de una disciplina particular y se convierte en un eje transversal de los sistemas educativos europeos.

Se llegó a considerar como un elemento fundamental dentro de la educación ambiental, fundamentado en la alta significación que tenía para contexto local que los niños y jóvenes se preocuparan por el estudio del mismo

Desde sus inicios este programa ha contribuido sistemáticamente a promover la toma de conciencia y a esclarecer el significado de la educación ambiental en el ámbito internacional, regional y nacional, apoyando a sus estados miembros en la identificación de sus necesidades y prioridades, sobre la base de una filosofía definida, así como de objetivos precisos, metodologías y principios rectores.

En Cuba desarrollar el amor por la naturaleza ha sido uno de las ideas rectoras más relevantes, hecho que se demuestra no sólo en los actuales programas de estudio, sino que está presente en todo el pensamiento pedagógico cubano. Ilustres educadores en el país han hecho evidente la importancia del amor, la admiración y el respeto a su suelo natal, mostrándose en el ejercicio de esta profesión el compromiso patriótico y de respeto hacia las riquezas de la naturaleza.

En el ideario pedagógico cubano condujo al desarrollo de las bases de una educación creativa, estructurándose un modelo que se caracterizó por su cientificidad, despojado de todo dogmatismo y escolasticismo, y situándose en plena correspondencia con los avances de la pedagogía mundial, para lograr, según expresión de nuestro Héroe Nacional José Martí, la creación de "... hombres que conozcan las fuerzas de la tierra

En estas concepciones pedagógicas estaba presente la necesidad del enfoque interdisciplinario para lograr un conocimiento más integral sobre la naturaleza, la aplicación consecuente del principio referente al estudio de la localidad y la importancia del empleo adecuado del método de observación, en el que el estudiante, en su contacto directo con el entorno, podía conocer las complejidades de éste, lo cual resultaba factible a través de la puesta en práctica de las excursiones escolares.

A partir del triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959, las concepciones pedagógicas planteadas con anterioridad formaron parte de toda la estrategia educativa de la nación, priorizándose el desarrollo de una cultura ambiental en la población, la cual ha ido tomando un mayor nivel de precisión e integralidad a través de diferentes vías formales y no formales.

La universidad, por ser la institución central del sistema de influencias instructivas y educativas, está reconocida como el componente institucional más importante en la Educación Superior, respecto a la formación de las nuevas generaciones.

Conclusiones

El estudio de las bibliografías consultadas, permitió hacer una valoración de la problemática de educación ambiental, lo que visualizar la necesidad de profundizar y actualizar los conocimientos para ampliar la educación Ambiental y la reducción de riesgos de desastres en el territorio, con énfasis en la contaminación ambiental

La propuesta de acciones estratégicas pone a disposición del CUM una alternativa de mayor alcance para responder al manejo ambiental y la forma de dar tratamiento a esta estrategia curricular en las diferentes clases encuentros del municipio Campechuela.

Bibliografía

Colectivo de autores. (2002) Estrategia Ambiental Municipal. Campechuela. Granma, Cuba.

Estrategia Nacional de Educación Ambiental. (1997). CITMA, La Habana, Cuba, p 25.

González Novo, Teresita y García Díaz, Ignacio. Cuba su medio ambiente después de medio milenio. Editorial Científico-Técnico. La Habana, 1998, pp. . 20- 29 y 128-161.

 

 

 

Autor:

MSc Elio Víctor Torres Morales

MSc. Amparo Verónica Aguilar Medina.

Dr.C. Xiomara Sánchez Batista.

MSc. Mario Zamora Pérez.