Paradigma para una nueva vida



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Con el presente ensayo no pretendo deshacer ideas y conceptos acerca de las religiones o doctrinas filosóficas que existen sobre el origen del ser humano y su coexistencia en el mundo.

Podemos detenernos a pensar en la actualidad y en cómo se desenvuelve este mundo moderno.

Muchas personas nos desenvolvemos de una forma casi mecánica, pues tenemos deudas, nos llegan los estados de las tarjetas de crédito y una serie de recibos que debemos pagar.

No es en todos los casos, pero sí, en la mayoría; vivimos en tiempos tan materialistas que hemos olvidado la sensibilidad de sorprendernos por las cosas más sencillas.

Desde niños nos enseñan que es lo bueno y lo malo, entre otras cosas, que pasan a ser parte de nuestro sistema de creencias.

Estas creencias posteriormente afectan nuestra manera de ser, tanto como individuo y como sociedad. Pocas veces nos ponemos a pensar en por qué estamos acá o para qué existimos.

Por otro lado podemos pasar años en nuestra zona de confort porque es donde nos sentimos cómodos y no deseamos salir de allí por temor de cuestionarnos y cambiar de paradigma.

Se me viene a la mente el caso de los educadores dado que los docentes no practican los cambios y se quedan con sus ideas preconcebidas, se debería despertar en ellos una curiosidad por probar algo diferente.

Son pocos los educadores que rompen con su rutina, es decir, de despertar temprano todos los días e ir a dictar clases a un centro educativo, y se atreven a ser dueños de su propio colegio.

Pocos son los que dejan su zona de confort, pues sabemos que es un lugar muy cómodo, no hay temor de probar algo nuevo, es común escuchar que lo nuevo siempre trae consigo un grado de miedo, lamentablemente es la zona de confort no crece nada.

Así también esto me lleva a pensar que los educadores deben romper sus paradigmas, ya que, son guías, ejemplos y consejeros de muchos alumnos, de muchas vidas a las que pueden inspirar a siempre hacer algo más, a no quedarnos estáticos en nuestros planes y metas de vida.

Esta obra es una invitación a descubrir el poder que cada individuo tiene para cambiar su vida diaria. Volviendo al tema de los educadores, quizás muchos no saben el poder que tienen sobre sus propias vidas, en general todos lo tenemos, pero en esta ocasión sólo me enfocaré en ellos.

Es tarea de los docentes replantearse continuamente su función en la sociedad, la importancia y responsabilidad que tienen hoy.

En contra de lo que pensamos, con las nuevas formas de divulgación en educación y con todas las posibilidades que poseen los estudiantes de adquirir conocimientos, hoy más que nunca son indispensables en el proceso de enseñanza, dada la pérdida del interés en aprender, la pérdida de valores, la pereza intelectual y el logro facilista de las metas, nos obligan a que replanteemos seriamente nuestro modelo educativo, que hoy, me atrevo a afirmar, sigue siendo repetitivo y memorístico, muchas veces aburrido y poco interesante para el estudiante.

Observo con gran preocupación que las nuevas generaciones de docentes buscan empleo solamente, en muchos se ha perdido la misión de educar y votan por el facilismo.

Para los estudiantes la escuela se convierte en un paso obligado, mas no en un lugar para adquirir una verdadera formación académica.

En algunos, se ha perdido la pasión y ya no la acompaña la vocación; sucede que a veces olvidamos el por qué, en este caso, por qué eligieron la responsable labor de educar.

La falta de estímulos, el estancamiento intelectual y el bajo perfil de muchos docentes son factores que influyen en la calidad de la educación en Latinoamérica.

El estado no invierte lo suficiente, no le interesa que su gente se forme, se masifica, logrando salir de este nivel, solamente pocos grupos de estudiantes.

Claro, hay maravillosos docentes, comprometidos, soñadores, creativos, responsables, que aman su profesión y que entregan todo para formar, orientar y enseñar.

Me ha tocado pasar por las aulas de algunos y estaré por siempre agradecido de sus enseñanzas que fueron más allá del curriculum , fueron enseñanzas de vida. Y cómo me hubiese gustado verlos llegar más lejos.

Sólo conocí el caso de unos profesores en provincia, que trabajaron por muchos años para un colegio como profesores contratados, colegio del cual lastimosamente no recibieron el reconocimiento debido. Este grupo de hombres, eran realmente buenos enseñando.

Ellos decidieron trascender y tomaron la decisión de dejar al colegio que por años había sido su centro de trabajo. Pese a las críticas, pese al temor de fracasar, lo hicieron realidad.

Empezaron con un centro bastante sencillo pero sus ganas pudieron más, no se rindieron y hoy en día es lo que soñaron, un sueño que ya pueden tocar.

Recuerdo este caso como un gran ejemplo, dejaron su zona de confort y el resultado muy bueno.

Edgar Mitchell, astronauta de la NASA,  después de su viaje de vuelta del espacio nos cuenta su experiencia: "En un momento me di cuenta de que el universo es inteligente. Avanza en una dirección y nosotros tenemos algo que ver con ello.

El espíritu creador, el intento creativo que ha sido la historia de este planeta, procede de nuestro interior y está también ahí fuera; todo es lo mismo". Lo fundamental es la conciencia misma, y la materia-energía es producto de la conciencia.

Si nosotros cambiamos de opinión sobre quiénes somos, y conseguimos vernos como seres eternos y creadores de experiencia física, todos en ese nivel de existencia que llamamos conciencia.

Empezaremos a ver y a crear el mundo en que vivimos de una manera muy diferente, sería conveniente que tanto educadores y todos profesionales o no, rompamos con nuestros paradigmas, nuestra vieja manera de ver las cosas, no ganamos ni avanzamos si nos quedamos en nuestro lugar de confort.

Es importante mencionar que David Bohm discípulo de Einstein, afirma que la mecánica cuántica revela que la realidad es un todo indiviso en el que todo está conectado en un nivel profundo que trasciende los límites del espacio-tiempo.

Algo parecido es lo que describen las personas que han vivido momentos de consciencia cósmica.

En esa experiencia sienten que las fronteras del yo desaparecen para revelar que el yo lo es todo, todo el tiempo y en todas partes; que esa experiencia representa un nivel de realidad más profundo que la realidad material cotidiana en la que viven.

Tras esa experiencia mística siguen percibiendo que esa nueva realidad es más verdadera y fundamental, y que el mundo material en que vivimos es una especie de "realidad secundaria.

En física cuántica, al trabajar con partículas diminutas que son los fundamentos del átomo, los científicos han observado que éstas se comportan de forma diferente dependiendo de las expectativas del observador. Según como las miremos, pueden comportarse como partículas o como ondas.

Las partículas pueden ser objetos sólidos que ocupan un lugar en el espacio; las ondas, ni están localizadas ni son sólidas. Lo que marca la diferencia es la observación. Sin ser observadas, estas partículas se comportan como ondas, pero cuando se observan se convierten en partículas que pueden ser localizadas.

Así, estas partículas reaccionan siguiendo el deseo de la persona que las observa.

Si el investigador piensa que las partículas se van a mover a una determinada velocidad, es eso lo que obtiene. Esto nos dice que cuando una persona tiene una intención enfocada hacia algo, puede cambiar su entorno para que este se adapte a su voluntad.

Esta es una prueba más para afirmar que si uno desea emprender algo puede lograrlo.

Si por ejemplo un educador escolar se propone formar su propio colegio y dejar de trabajar para alguien más, si piensa que ya es hora de ser su propio jefe, tiene condiciones a su favor para poder lograrlo.

Puede ser una locura pensar que nuestra mente controla la materia. Esto abriría, nos sacaría así de la zona segura y confortable que hemos construido.

Pero como se dice en el libro, estamos creando nuestro mundo a cada instante.

La realidad que vemos la construimos continuamente a partir de nuestros sentidos, de nuestro sistema de creencias, de nuestro sistema emocional, de nuestros deseos, de nuestra manera de interpretar los acontecimientos. Incluso nuestros pensamientos influyen en el mundo que vivimos.

No solo en la ciencia de da el cambio, sino también en la sociedad, y tiene un impacto en nuestra cultura. Pero quizá el cambio más importante que está ocurriendo es el personal.

Cada persona es responsable de crear su propia realidad, siendo conscientes de sus actos.

Debemos cambiar nuestros pensamientos negativos por positivos, quitar los malos recuerdos, y empezar a alimentar nuestro cerebro con información importante y también necesaria.

Es conveniente recordar que los pensamientos negativos si afectan nuestra realidad.

Cabe mencionar que dentro de los pensamientos negativos, se encuentran los pesimistas, sí, esos que constantemente se nos vienen a la mente y nos impiden plasmar nuestros objetivos o sueños, por temor a equivocarnos y principalmente a fracasar, por miedo al fracaso grandes cosas se han dejado de hacer.

Atrevámonos pues a cambiar nuestros paradigmas, atrevámonos a ver más allá de lo que sabemos y de lo que nos han enseñado. Si pensamos mejor comenzaremos a vivir mejor también.

Recordemos siempre que somos dueños de nuestras vidas, destino si queremos llamarlo así, somos nosotros mismos los que creamos un techo que nos impide salir de nuestra rutina, del trabajo que tenemos por años y que ya no nos hace felices, o de la situación que estemos atravesando.

Nunca es tarde para comenzar de nuevo, la vida es muy corta para dedicarnos siempre a lo mismo.

Es nuestra obligación ser felices y nuestra responsabilidad, sólo de nosotros depende, y considero un error cargar de esa responsabilidad a alguien más, pues cuando hacemos que dependa de alguien o quizá de algo y esto nos decepciona, la decepción es grande y terminamos siendo muy lastimados.

Es tiempo de cambiar y no mirar atrás si creemos que lo que hemos aprendido o lo que nos enseñaron hasta el momento no nos está llevando al lugar indicado.

Reflexionemos y comencemos a empoderarnos, no importa la edad que tengamos o de donde hayamos salido, que nada nos quite las ganas de ser dueños de nuestra vida, probemos cuán lejos podemos llegar, el límite no es el cielo.

BIBLIOGRAFIA

 

 

 

Autor:

Cristian Vigo Barreto

Enviado por:

Ronald Jesús Alarcón Anco