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PI (fé en el caos)



Entre la metafísica y el surrealismo

Pi, una producción de culto que se hizo merecidamente con el premio al mejor director en el festival de Sundance de cine independiente. Ambas cintas comparten detalles como el haber estado producidas en blanco y negro, haber costado cuatro duros y ser óperas primas hechas entre amigos.

Pero ahí se acaba todo: mientras que los autores del Proyecto se conforman con plantear un ejercicio de estilo y alargarlo hasta la saciedad, Darren Aronofsky construye un todo coherente sustentado por una implacable lógica interna y consigue dar entidad a una de las narraciones más obsesivas, originales y surrealistas del cine reciente.

Pi no es desde luego un producto diseñado para satisfacer las espectativas de nadie, salvo probablemente las del propio impulso creativo que la anima, y es precísamente esa convicción en sus propias propuestas lo que la convierte en algo valioso. El único requisito para lograr conectar con ella es compartir el interés de su autor con alguno de los temas que se desarrollan en ella.

Veamos: Max Cohen, un matemático que sufre terribles jaquecas crónicas y una disfunción social extrema, intenta elaborar un modelo numérico predictivo que pueda dar cuenta de un sistema caótico que no puede ser analizado lógicamente: la Bolsa de Nueva York. Cuando cree que está a punto de obtener resultados de su trabajo, su ordenador se estropea y le da unos resultados extrañísimos justo antes de dejar de funcionar.

Su antiguo mentor, con quien suele reunirse para jugar a go —juego tratado en la película con la elegancia que merece—, le explica que a él le habían ocurrido cosas parecidas cuando investigaba posibles estructuras subyacentes en la secuencia de dígitos del número pi. A partir de ahí, un montón de enigmas dispersos empiezan a cobrar protagonismo: la razón aúrea y la forma natural de las espirales presentes en la naturaleza, la Cábala y una enigmática secuencia de 216 números.

De forma complementaria, diversos personajes secundarios empiezan a cobrar relevancia y se desarrolla una trama complementaria de tintes paranoides realzados por los episodios alucinatorios que experimenta Max conforme se deteriora su estado.

El clímax de la historia se plantea casi como un enigma metafórico, y al igual que infinidad de los detalles que ha ido desgranando, no admite una interpretación trivial, dejando más espacios sugeridos que propiamente resueltos.

Y esa, desde luego, es la única estrategia válida que permite plantear el tipo de preguntas trascendentes que encara la narración sin caer en lo ridículo. En última instancia, la estructura oculta subyacente por debajo de cualquier sistema caótico es Dios, y el trayecto del protagonista representa un intento de comprehender la divinidad.

En el contexto de la película, es significativo que el ordenador esté estropeado cuando emite los resultados que emite, así como la propia desintegración del propio Max: ambos son, a su vez, sistemas caóticos.

Visualmente, y pese a la escasez de medios, la cinta es igualmente sofisticada, y avanza a lo largo de una serie de ciclos casi recursivos, como si se tratara de una de las espirales naturales mencionadas más atrás.

El personaje principal está caracterizado de forma brillante por Sean Gullete, y el conjunto gana progresivamente en entidad dramática apoyado en una banda sonora de música electrónica que orquesta con precisión cada uno de sus aspectos formales.

Pi no es una película fácil, y ni siquiera resulta enteramente satisfactoria. Pero, en cualquier caso, es una película valiosa.

En aquesta crítica, com diu en la seva conclusió, tracta la pel·lícula pi de difícil comprensió, però el mateix temps d"una producció molt valuosa. L"autor d"aquest escrit presenta la pel·lícula com a una molt bona obra, ja que és capaç d"intentar explicar coses surrealistes mitjançant la lògica, les matemàtiques.

Així doncs, és una crítica positiva.

Critica de Pi, Fé en el Caos

Pi es una película arriesgada, que con un bajo presupuesto y una historia que en un primer momento podrían asustar logra contar una historia de una manera excelente.En su opera prima Darren Aronosfsky logra realizar un tecno-thriller con connotaciones científicas y religiosas de una calidad apabullante, que ya quisieran para si muchas películas con presupuesto millonarios.La película cuenta con un estilo muy particular, que logra meternos en las paranoias del protagonista. Además contando que la película gira en torno a las matemáticas y la religión es un punto muy bueno que no se haga pesada en ningún momento.Esta obra maestra del cine independiente vale la pena verla sin ningún tipo de dudas, ya sea por un historia y narratividad que nos introduce de una manera genial en los pensamientos del protagonista, ya sea por una música que acompaña a la perfección a las escenas o ya sea por salirnos del cine comercial que no aporta nada, es un film innovador que no hay que perderse si tenemos la posibilidad de verlo.

En aquesta crítica ressalta la gran feina realitzada pel director de la pel·lícula, que amb un baix pressupost aconsegueix una trama molt interessant, que segons l"autor d"aquest text es causada per el contrast entre les connotacions religioses i científiques. Per tant, acaba fent una alabança a tot al conjunt de la pel·lícula, ja que es surt dels patrons del cinema comercial.

També és una crítica que elogia la pel·lícula PI

CRÍTICA por Ismael Alonso:

Las cuentas claras

Hace ya mucho que el cine independiente made in USA abandonó su espíritu emprendedor para seguir senderos más lucrativos. Las antaño pequeñas productoras decoran en la actualidad las vitrinas de las majors de siempre y en el patio de butacas del Festival de Sundance los ejecutivos pegados a sus teléfonos móviles y sus chequeras son hoy mayoría.

Para encontrar nuevas ideas, para volver a sentir el riesgo puesto en  ideas tan brillantes como suicidas o para toparse con el talento hay que mirar más abajo.

El heredero de la antigua lucidez es un nuevo cine casi en el limite del underground. Son las películas producidas a base de sablazos y limosnas, montadas en los ratos libres con una moviola alquilada e interpretadas por amiguetes y familiares las que recogen el relevo de este cine sin inhibiciones, tan deudor de los productos clásicos como regenerador de los trabajos más contagiados por la fiebre de la taquilla.

Dos ejemplos han llegado hasta nosotros en poco tiempo, primero fue la magnífica "El proyecto de la bruja de Blair" y ahora es "Pi" de Darren Aronofsky.

"Pi" es elogiable por muchos motivos y el primero de ellos es reconocer la temeridad de su creador a la hora de poner en imágenes un tema, a priori, tan árido como puedan ser las relaciones de un matemático desequilibrado con el medio que le rodea y su progresiva e irremediable obsesión con la teoría de los números.

Aronofsky encuentra el contrapunto a lo arriesgado de la trama empleando el medio más cercano al espectador: dando a su obra aspecto de thriller de ciencia ficción (con lo que compone una excelente pareja con "Cube", otra gran película de mínimo presupuesto)

Así, combinado esquemas narrativos que podríamos calificar de clásicos con secuencias alucinatorias cercanas a la introspección onírica , el resultado es una película cautivadora, cargada de simbolismos y plena de lecturas.

El protagonista de "Pi" vive entre dos universos y no se decide por ninguno pues aspira a la contemplación de la verdad en forma de cifras. La Matemática es para él su mundo y desdeña tanto la visión terrenal (su vecindario, los ávidos corredores de bolsa) como la espiritual del asunto (los cabalistas).

"Pi" es una película plagada de imágenes evocadoras y que logra reflejar de forma magistral una existencia enfermiza, obsesiva y autodestructiva plasmada en un contundente blanco y negro y acompañada de una banda sonora que, combinada con las  imágenes,  funciona como un fármaco sónico.

Es cierto que algunos episodios son tratados de forma algo esperpéntica y que no todo el público entra en el juego que propone su director. A algunos "Pi" les parecerá un ejercicio de simpática pedantería, pero por lo que a mí respecta supone profundizar en la búsqueda de explicaciones alternativas a la realidad.

Darren Aronofsky, ayudado por la interpretación de Sean Gullete, consigue aquí un retrato cercano a la representación de la violencia psíquica y que plantea la no por sabida menos interesante teoría de la perdida de conocimiento, la estulticia casi, como método para alcanzar si bien no la perfección sí la felicidad.

Por cierto: 3,1415926535... un número tan infinito e irracional como la imaginación del hombre.

La primera característica que destaca Ismael Alonso, és la posició que opta aquesta película respecte el "món taquiller", ja que únicament es centra en aquest espírtu emprendedor i deixant de banda el purament comercial. Una altre fet que desteca, és la idea principal que s"adopta al llarg de tota la història, la búsqueda d"una relació entre les matemàtiques i la realitat que ens envolta. L"autor d"aquest text també alça la ambientació que acomoanya cadauna de les escenas de la película que ajuden a la comprensió del que s"intenta transmetre (que generalmente acustuma ser d"una gran complexitat). També enfatitzar en la bona representación del personatge principal, el qual sembla que visqui entre dos mons, el terrenal i el de la lògica (les matemàtiques).

Es tracta d"unaltra crítica positiva

Las verdaderas matemáticas de PI

Siento añadir una crítica más a las numerosas que ya hay, pero me gustaría comentar algo sobre las matemáticas de esta película.

El protagonista es un matemático brillante (doctorado a los 20 años), que intenta encontrar un patrón en las fluctuaciones de la bolsa. Uno esperaría encontrarse con matemáticas de verdad, pero en lugar de eso nos encontramos con lo siguiente:- En primer lugar, el maestro, que dice haber dedicado su vida a encontrar regularidades en el número PI. Es posible que algún matemático de la antigüedad pudiera hacer tal cosa, pero desde que se demostró la irracionalidad de PI, buscar regularidades es totalmente absurdo. Es por tanto poco creíble que un profesor de universidad haya podido dedicarse a esto.- Segundo, en varios momentos de la película se menciona que el protagonista es un experto en teoría de números. La teoría de números se dedica, grosso modo, al estudio de los números naturales, y por tanto poca relación tiene esto con los mercados financieros.- Tercero, ¿qué es exactamente ese misterioso número de 216 cifras? ¿Por qué lo imprime el ordenador, qué relación tiene con el número PI o con la bolsa? ¿Cómo se pueden hacer predicciones sobre acciones con 216 cifras?- Cuarto, las matemáticas que aparecen en la película, tales como algunas hojas escritas que se ven pasar, etc, contienen formulas sencillas que nada tienen que ver con el resto de la película. Es como si en una película sobre la revolución francesa aparece de pronto Charles de Gaulle.- Quinto. Se hacen referencias constantes a las típicas "fast matemáticas" (en analogía con la "fast food"). La sucesión de Fibonacci, el número PI, la búsqueda de patrones, espirales, proporciones aúreas... todo deja un sabor de boca pseudomatemático, pero el espectador aparte de no haber aprendido nada, no estará ni un ápice más cerca de saber cómo son las matemáticas en realidad. En conclusión, la película resulta decepcionante desde el punto de vista matemático. Una lástima. Y, a mi juicio, decepciona como película, así que es en definitiva muy prescindible.

Aquesta és una crítica despectiva a la pel·lícula PI, però ben argumentada. Aquesta opinió negativa que presenta l"autor de l"escrit és exclusivament cap a les matemàtiques. Ell pensa que és impossible intentar explicar la complexitat de tot el món amb la simplicitat matemàtica que presenta la pel·lícula, i a més a més diu que hi ha errors en els fonaments matemàtics perquè no es pot intentar buscar una teoria numèrica partint de nombres irracionals, sinó que s"ha de partir de racionals. Per tant, si desvalora un dels principals punts d"aquesta pel·lícula, aquesta és prescindible.

PI, FE EN EL CAOS

Voy hablar sobre una película que vi ya hace algún tiempo, me habían hablado muy bien de ella, la ponían como una obra maestra, una genialidad, la comparaban con grandes películas de grandes genios como Kubrick y Lynch (JaJa) pero a mi simplemente me aburrió, dirigida por Darren Aronofsky, director de Réquiem por un sueño, la cual si me gustó bastante mas que esta que comento.

Hace ya mucho que el cine independiente made in USA abandonó su espíritu emprendedor para seguir senderos más lucrativos. Las antaño pequeñas productoras decoran en la actualidad las vitrinas de las majors de siempre y en el patio de butacas del Festival de Sundance los ejecutivos pegados a sus teléfonos móviles y sus chequeras son hoy mayoría.

Para encontrar nuevas ideas, para volver a sentir el riesgo puesto en  ideas tan brillantes como suicidas o para toparse con el talento hay que mirar más abajo.

El heredero de la antigua lucidez es un nuevo cine casi en el limite del underground. Son las películas producidas a base de sablazos y limosnas, montadas en los ratos libres con una moviola alquilada e interpretadas por amiguetes y familiares las que recogen el relevo de este cine sin inhibiciones, tan deudor de los productos clásicos como regenerador de los trabajos más contagiados por la fiebre de la taquilla.

Dos ejemplos han llegado hasta nosotros en poco tiempo, primero fue la magnífica "El proyecto de la bruja de Blair" y ahora es "Pi" de Darren Aronofsky.

"Pi" es elogiable por muchos motivos y el primero de ellos es reconocer la temeridad de su creador a la hora de poner en imágenes un tema, a priori, tan árido como puedan ser las relaciones de un matemático desequilibrado con el medio que le rodea y su progresiva e irremediable obsesión con la teoría de los números.

Aronofsky encuentra el contrapunto a lo arriesgado de la trama empleando el medio más cercano al espectador: dando a su obra aspecto de thriller de ciencia ficción (con lo que compone una excelente pareja con "Cube", otra gran película de mínimo presupuesto)

Así, combinado esquemas narrativos que podríamos calificar de clásicos con secuencias alucinatorias cercanas a la introspección onírica , el resultado es una película cautivadora, cargada de simbolismos y plena de lecturas.

El protagonista de "Pi" vive entre dos universos y no se decide por ninguno pues aspira a la contemplación de la verdad en forma de cifras. La Matemática es para él su mundo y desdeña tanto la visión terrenal (su vecindario, los ávidos corredores de bolsa) como la espiritual del asunto (los cabalistas).

"Pi" es una película plagada de imágenes evocadoras y que logra reflejar de forma magistral una existencia enfermiza, obsesiva y autodestructiva plasmada en un contundente blanco y negro y acompañada de una banda sonora que, combinada con las  imágenes,  funciona como un fármaco sónico.

Es cierto que algunos episodios son tratados de forma algo esperpéntica y que no todo el público entra en el juego que propone su director. A algunos "Pi" les parecerá un ejercicio de simpática pedantería, pero por lo que a mí respecta supone profundizar en la búsqueda de explicaciones alternativas a la realidad.

Darren Aronofsky, ayudado por la interpretación de Sean Gullete, consigue aquí un retrato cercano a la representación de la violencia psíquica y que plantea la no por sabida menos interesante teoría de la perdida de conocimiento, la estulticia casi, como método para alcanzar si bien no la perfección sí la felicidad.

Por cierto: 3,1415926535... un número tan infinito e irracional como la imaginación del hombre.

La primera característica que destaca Ismael Alonso, és la posició que opta aquesta película respecte el "món taquiller", ja que únicament es centra en aquest espírtu emprendedor i deixant de banda el purament comercial. Una altre fet que desteca, és la idea principal que s"adopta al llarg de tota la història, la búsqueda d"una relació entre les matemàtiques i la realitat que ens envolta. L"autor d"aquest text també alça la ambientació que acomoanya cadauna de les escenas de la película que ajuden a la comprensió del que s"intenta transmetre (que generalmente acustuma ser d"una gran complexitat). També enfatitzar en la bona representación del personatge principal, el qual sembla que visqui entre dos mons, el terrenal i el de la lògica (les matemàtiques).

Es tracta d"unaltra crítica positiva

Las verdaderas matemáticas de PI

Siento añadir una crítica más a las numerosas que ya hay, pero me gustaría comentar algo sobre las matemáticas de esta película.

El protagonista es un matemático brillante (doctorado a los 20 años), que intenta encontrar un patrón en las fluctuaciones de la bolsa. Uno esperaría encontrarse con matemáticas de verdad, pero en lugar de eso nos encontramos con lo siguiente:- En primer lugar, el maestro, que dice haber dedicado su vida a encontrar regularidades en el número PI. Es posible que algún matemático de la antigüedad pudiera hacer tal cosa, pero desde que se demostró la irracionalidad de PI, buscar regularidades es totalmente absurdo. Es por tanto poco creíble que un profesor de universidad haya podido dedicarse a esto.- Segundo, en varios momentos de la película se menciona que el protagonista es un experto en teoría de números. La teoría de números se dedica, grosso modo, al estudio de los números naturales, y por tanto poca relación tiene esto con los mercados financieros.- Tercero, ¿qué es exactamente ese misterioso número de 216 cifras? ¿Por qué lo imprime el ordenador, qué relación tiene con el número PI o con la bolsa? ¿Cómo se pueden hacer predicciones sobre acciones con 216 cifras?- Cuarto, las matemáticas que aparecen en la película, tales como algunas hojas escritas que se ven pasar, etc, contienen formulas sencillas que nada tienen que ver con el resto de la película. Es como si en una película sobre la revolución francesa aparece de pronto Charles de Gaulle.- Quinto. Se hacen referencias constantes a las típicas "fast matemáticas" (en analogía con la "fast food"). La sucesión de Fibonacci, el número PI, la búsqueda de patrones, espirales, proporciones aúreas... todo deja un sabor de boca pseudomatemático, pero el espectador aparte de no haber aprendido nada, no estará ni un ápice más cerca de saber cómo son las matemáticas en realidad. En conclusión, la película resulta decepcionante desde el punto de vista matemático. Una lástima. Y, a mi juicio, decepciona como película, así que es en definitiva muy prescindible.

Aquesta és una crítica despectiva a la pel·lícula PI, però ben argumentada. Aquesta opinió negativa que presenta l"autor de l"escrit és exclusivament cap a les matemàtiques. Ell pensa que és impossible intentar explicar la complexitat de tot el món amb la simplicitat matemàtica que presenta la pel·lícula, i a més a més diu que hi ha errors en els fonaments matemàtics perquè no es pot intentar buscar una teoria numèrica partint de nombres irracionals, sinó que s"ha de partir de racionals. Per tant, si desvalora un dels principals punts d"aquesta pel·lícula, aquesta és prescindible.

El film trata sobre Max un brillante matemático que está a punto de dar con el descubrimiento más importante de su vida: la decodificación del sistema numérico que rige el aparente caos del mercado bursátil. Pero primero ha de encontrar el valor del número PI. Mientras se acerca a la verdad, y afectado periódicamente por unas brutales jaquecas,

Max es acosado por una agresiva firma de Wall Street y una secta judía que pretende descifrar los secretos ocultos tras los textos sagrados. Todos ansían apropiarse del inminente hallazgo de Max. La película a pesar de durar menos de 90 minutos se me hizo bastante aburrida y pesada. El tema que trata es interesante pero la forma de plantearlo me parece fallida. Estaba durante todo el metraje de la película esperando a ver si mejoraba pero que va ni muchos menos. La película es muy rara y la forma de plantearlo como he dicho antes me parece fallida, una puesta en escena caótica, movimientos de cámara innecesarios y una fotografía mala (vale que sea de bajo presupuesto pero un mínimo de calidad...) y con un guión vació, si es que tiene guión claro.

Una película claustrofóbica, que te mezcla religión, matemáticas, el código de la Biblia..... para que los amigos que se hacen pajas mentales con un mojón pinchado en un palo lo flipen, que quieren que les diga esto films pseudointelectualoides me cabrean y mucho. Un despropósito totalmente y con un final decepcionante.

Aquesta última crítica discrepa sobre el gran valor simbòlic i representatiu que hi ha en la pel·lícula PI. El seu argument principal és que troba que aquesta pel·lícula presenta una sèrie d"escenes, de continguts i efectes molt estranys i per tant és una mala producció.

Però nosaltres creiem que el principal error d"aquest comentari és que l"autor no ha sabut interpretar tot el simbolisme tan fantàstic que s"observa al llarg de la pel·lícula. I això pot ser degut a què aquesta persona hagi analitzat a PI com a qualsevol de les pel·lícules que es produeixen avui dia; i no, la genialitat de PI es troba en interpretació del caos que exposa.

"NO A LA CULTURA DEL SECRETO, SI A LA LIBERTAD DE INFORMACION"®

Santiago de los Caballeros, República Dominicana, 2016.

"DIOS, JUAN PABLO DUARTE, JUAN BOSCH Y ANDRÉS CASTILLO DE LEÓN – POR SIEMPRE"®

 

 

 

Autor:

Ing.+Lic. Yunior Andrés Castillo S.