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Pseudo intelectuales. Un peligro para la sociedad



La palabra de origen griego, pseudo, nos indica algo falso, pero, con tendencia hacia la suplantación, como los decorados de una película, o la sacarina, respecto al azúcar. Por lo tanto, la palabra pseudo intelectual nos indica una persona que adopta una postura frente a los demás, que no se corresponde con la realidad y de la cual, él es consciente. Entendemos por pseudo intelectual una persona con dificultades para pensar. Con esto no quiero decir que carezcan de la cualidad propia del ser humano, a lo que me refiero es a la habilidad de saber razonar. Pensar no es recordar lo que hemos hecho hoy o lo que haremos mañana, tampoco es unir una serie de cosas, como cuando se ensambla una estantería previamente dibujada por otro. Pensar es conocer dos cosas o más, que al unirlas nos dan una tercera que hasta el momento permanecía invisible. Pensar es crear, tal y como sucede cuando llegamos a una conclusión.

Reconocimiento

Reconocer a un pseudo intelectual no es fácil, ya que lee mucho y posee una gran memoria. En el diálogo, sus funciones mentales siguen pautas concretas que los identifican con un grupo determinado, el de los pseudos, por eso sus modismos en el lenguaje y su manera de escribir los delata, aunque ellos, claro está, no se dan cuenta.

El pseudo aparenta ser polémico y contradictorio. Es polémico porque en la negación de ideas ajenas, consigue que los demás le tengan en cuenta, también es cierto, que en otras ocasiones, niega por pura envidia. Lo de contradictorio viene del hecho de no saber pensar, por ese motivo, en sus coloquios con los demás, toma de unos y de otros las ideas que le parecen buenas y las hace suyas, utilizándolas según necesidad en futuras controversias o exposiciones, lo malo, es que hace falta tener una memoria sobrenatural para colocar cada idea ajena, en el espacio y tiempo correcto. Para el vulgo en general, ser polémico y soterradamente contradictorio, es sinónimo de intelectual. Si el pseudo se presta a controversias, lo hace citando a otras personas o autores reconocidos, ya que él, no tiene una postura definida fruto del propio pensamiento, es por eso que el pseudo, nunca se define. Sus ideas son las del momento, las de la mayoría, aunque esa misma mayoría dijese, como se expresó en el pasado, que la tierra es plana, ellos sin dudarlo lo aceptarían. De hecho, sorprenden por la versatilidad con la que cambian de una postura a otra, según que el número de partidarios aumente o disminuya.

Su dificultad para pensar les coloca en puestos gubernamentales, donde las oposiciones para entrar son producto de la memoria.

Los pseudos son fieles a las normas establecidas, salvo el caso de que a ellos les perjudique.

Los títulos universitarios son para los pseudos lo más importante, ya que ellos no estudiaron por el placer de saber más, sino para trepar socialmente.

La biblioteca que te muestra orgulloso el pseudo, es como un reflejo de su personalidad, con tomos colocados por tamaño y color, abundando los libros de encuadernaciones costosas, o vistosas, si lo prefieren. En pocas palabras, una biblioteca para mostrar.

A lo largo de nuestra historia, el pseudo se ha liado en polémicas dialectales y retóricas. Ya Sócrates y Platón vieron que los sofistas, no atinaban en la búsqueda de la Verdad, sino que perseguían otros fines menos nobles. Los pseudos de entonces y los de ahora, han sido incapaces de ver que el desarrollo mental no es independiente del resto de la persona. Ellos, como buenos pseudo intelectuales, creyeron que el ejercicio de la mente les daría claridad de conceptos e ideas. Es un hecho del campo psicológico y espiritual, que una persona virtuosa, posee una lucidez mental superior a otra con muchos vicios. Por este motivo, en nuestra sociedad, desgraciadamente alterada por la presencia de los pseudo intelectuales, se da el calificativo de superdotado a una persona capaz de realizar cualquier prodigio matemático o de otra materia, física, química, informática, etc. En cambio, no se considera superdotado a un sabio o a un santo.

El concepto de intelectual y el de sabio, no son sinónimos. Mientras el intelectual ejercita la mente, el sabio adiestra toda su persona. Los vicios o defectos impiden ver con claridad, ya puede una mala persona ejercitar su mente, que en realidad no llega a entenderse ni a sí mismo ni a los demás. Todo esto, respecto al intelecto, que si nos referimos al pseudo intelecto, el asunto resulta más evidente o grave, según que miremos hacia lo que estoy exponiendo o hacia la sociedad en la que vivimos. Si aceptamos que una mala persona puede ser inteligente y de paso vemos que tener una mala conducta hacia uno mismo o para los demás, sólo nos trae problemas, habrá que definirse y reconocer que, a más defectos, menor claridad mental. Sociópatas y delincuentes de altos vuelos, tienen un alto coeficiente mental, pero, no parece que vean con luz, pues, unos acaban en la cárcel y otros más listos, no, pero, la soledad es su condena, ya que nadie les aguanta. Si la tranquilidad interior y la felicidad son deseables, está claro que con el puro desarrollo del intelecto, no se llega a ellas.

Las supuestas controversias retóricas de los pseudos, no les sirven para nada si tiene como oponente a un hombre que sepa pensar y más aún, que busque la sabiduría, el que se pone del lado de la Verdad y también sabe utilizar las palabras, siempre gana o no contiende, por estar ambos del mismo lado.

Con lo dicho hasta ahora, podemos ver al pseudo intelectual como un simple portavoz del pensamiento de otros. También se desprende su escaso desarrollo psicológico. Nadie que intenta aparentar lo que no es, puede estar interiormente desarrollado.

Cómo se forma un pseudo intelectual

En principio se nace ya con esa disfunción, para luego, al intentar encubrirla, terminar convirtiéndose en un pseudo. Todo esto empieza en la escuela. Claro está, que otros optaron por un camino más humilde, el de verse tal cual son y crecer en la medida de sus posibilidades.

La Docta Ignorancia

En un principio parece un contrasentido unir las palabras Docto e Ignorancia, pero no es así, al menos en nuestra sociedad donde se dan tantos contrastes, aunque por el daño que hace es oportuno mencionar cómo nace y se desarrolla la Docta-ignorancia.

La Educación Hoy.

Si valoramos nuestro Sistema Educativo en función de los resultados obtenidos en la sociedad, quizá sólo el aspecto tecnológico se halla acercado a las metas propuestas. Las carreras denominadas popularmente de letras, no parecen haber conseguido sus fines, sobre todo, las más inmediatas a la persona, como son Filosofía, Psicología, CC de la Educación, y Sociología. El criterio para hacer tal afirmación, está en la ausencia de influencia por parte de todos estos licenciados en la sociedad. No nos vamos a engañar, los valores éticos y morales, cada vez más degradados y hasta invertidos, nos empujan a pensar, qué debemos entender por Educación. Palabras como dignidad, alma, introspección personal y otras afines, son olvidadas con demasiada frecuencia. También sorprende encontrarse con universitarios en los que parece faltar la capacidad de razonar, imaginar, en suma, crear. Las Escuelas técnicas olvidan los valores humanos y las facultades de letras favorecen los aprendizajes memorísticos.

¿Es este Sistema nuestro, deficiente por culpa de directivos poco capacitados?, o por el contrario, hay algo detrás, favoreciendo esta situación.

Perfiles Psicológicos

Tanto en niños, como en adultos universitarios, hay unos perfiles psicológicos que definen a la persona inteligente y creativa, sin embargo, tanto el grupo docente, como el propio Sistema, parece marginarlos.

Vamos ahora a exponer un breve extracto representativo de estas personas.

Son de naturaleza rebelde, preguntan sobre las razones mismas de aquello que les enseñan, es decir, no sólo ven el contenido, también quieren comprender el sustrato mismo de las informaciones que les llegan. Nunca repiten de memoria, porque les parece una conducta inferior, por el contrario, se sienten satisfechos si entienden los conceptos. Tienen pocos amigos, pero éstos son auténticos. Les gusta llegar a conclusiones partiendo de enfoques distintos.

Veamos ahora el perfil psicológico del estudiante mediocre.

Se limita a realizar todo aquello que el profesor le pide, sus preguntas siempre están ceñidas al texto, se aprende de memoria las lecciones, siempre está de acuerdo, suele estar en grupos, aunque no tenga amigos.

Resulta fácil comprender por qué este tipo de alumno es más querido por el equipo docente.

Conclusión: Se margina a las personas que más valen. Se sobre valora a los mediocres.

Directrices y Criterios Educativos

Tanto las metas como los sistemas empleados en Educación, son el producto de reformas y éstas a su vez, el resultado de técnicas de investigación, como test, cuestionarios, estudios de campo, entrevistas, etc. Dentro de las muchas características humanas, que estos instrumentos definen, está la sociabilidad de los alumnos. Se les enseña a ser sociales, sin antes hablarles de la intimidad y con ésta, de la libertad. Es un hecho curioso, pues, no se puede ser social sin antes comprender qué es la intimidad, ser social no es compartir el mismo espacio, hace falta entender la soledad, para poder ser social.

Conclusión: Como ya antes hemos expuesto, la Educación se decanta hacia un tipo de alumno más "tranquilo", le enseña a estar unido, pero, no le educa para que valore la libertad de estar a solas consigo mismo. Ya tenemos un grupo formado por personas dóciles y acostumbradas a vivir juntas, aunque no se entiendan.

Criterios de Evaluación.

La teoría a este respecto es bien distinta de lo que sucede en realidad. Las evaluaciones que se hacen en los exámenes se ciñen al texto de base y cualquier aportación personal o expuesta con otras palabras, es sistemáticamente desvalorizada. Sin embargo, cualquier repetición memorística, será bien puntuada.

Es interesante hacer notar, que los grandes pensadores de nuestro siglo y sobre todo artistas, no guardan un buen recuerdo de su época estudiantil, al menos, eso figura en sus biografías; siempre fueron considerados estudiantes mediocres.

Los pseudo intelectuales resultan un peligro para la sociedad.

Tapón

Podemos ver en la historia, que las teorías de Aristóteles se extendieron durante centurias, ocupando gran parte de la Edad Media, pese a las críticas que algunos pensadores vieron en su obra. Estas críticas (no entramos en detalles) resultaron verídicas, pero, no fueron escuchadas hasta que su número resultó una evidencia. Este retraso en descubrir el error en una personalidad tan importante como fue Aristóteles, se debe al efecto tapón que ofrecen los pseudo intelectuales. Estos individuos, al no tener habilidad para pensar, se ciñen, como ya dije antes, a todo lo establecido, no cuestionan nada, ya que para ello, haría falta pensar por cuenta propia, así que, una vez aceptada como válida una teoría o concepto, no van a consentir que nadie les venga con cambios, para ellos muy engorrosos, ya que tendrían que volver a adaptarse.

Una palabra suave para los pseudos es la de Conservador o Conformista.

A lo largo de la historia de la filosofía y la ciencia, nos encontramos con casos parecidos, donde un error se mantiene durante siglos por la resistencia a cambiarlo de los pseudos. Como hemos dicho, esa resistencia no es otra que su incapacidad para ver dicho error. Debido a su deficiencia y a tener que dar apariencia de lo que no son, el pseudo es envidioso y orgulloso. Esta es una mala mezcla, la que podemos ver indirectamente leyendo las biografías de grandes pensadores u hombres de ciencia, la oposición que encontraron dentro mismo de su grupo. Tenga presente el lector, que cuanta más dificultad se tenga para pensar, más difícil resulta ver los propios defectos, por lo tanto, al pseudo intelectual le resulta difícil reconocer su orgullo.

Este tapón que perjudica tanto a nuestra sociedad, pues ha retrasado ideas brillantes por la estupidez de estas personas, se mantiene hoy día igual que hace siglos. Por si el lector no lo sabe, estos pseudo intelectuales comentaron en su momento que una máquina que permitiera viajar al hombre por encima de 60 km. a la hora, perjudicaría al sistema circulatorio sanguíneo y hasta podría matar las plaquetas. Esto, no lo dijo un hombre de poca cultura, no, lo dijo una persona con gran nombre que oficiaba en una Universidad.

Dijeron, no es posible que la Tierra sea redonda, ya que entonces por los extremos se caerían las personas y el agua de los mares se habría escurrido al espacio. Esto lo expresaron personas supuestamente doctas, cuando hacia siglos que en el Museoum de Alejandría había trabajos muy precisos sobre la esfericidad del planeta, entre ellos el más notable, el de Euclides.

Se dijo sentenciosamente que el hombre no podría hacer una máquina para volar, pues, esto sólo sería posible si dicha máquina pesase menos que el aire.

Se dijo que la electricidad era un cuento para niños

Se dijo que los trasplantes eran pura ficción.

Se dijo que no podría realizarse un ordenador lo suficientemente pequeño para poder usarlo en el hogar.

Se dijo que los fenómenos parapsíquicos no existen, aunque la Biblia tenga abundancia de ellos.

Se dijo que no era posible concebir vida inteligente fuera de la Tierra. Frase digna de un pseudo intelectual.

La lista es enorme, casi podría añadirse que la mayoría de las grandes ideas se han retrasado por culpa de los pseudo intelectuales.

Corrupción

La corrupción generada por los pseudo intelectuales tiene dos cauces. El más básico es el que se produce al trepar socialmente. Es indudable que el pseudo no ama el conocimiento, pero sí le atrae el estatus, si llega a un cargo importante, conociendo su dificultad intelectiva buscará rodearse de dos tipos de colaboradores, los más allegados serán más ineptos que él, pero, tendrá en lugar apartado a alguien que de verdad sepa pensar. La corrupción resulta evidente, la persona que de verdad hará el trabajo, estará en un cargo inferior, con lo cual, ganará menos que los otros, que no aportarán nada. De esta manera, los que de verdad valen, se ven imposibilitados para ejercer en un puesto que les viene a medida.

El otro lado de esta corrupción es el hecho en sí, de admitir sobornos. Cuando a una persona no le gusta mucho su labor profesional o creen en el fondo que le viene grande, porque previamente alguien le coloco allí, admite el soborno con más facilidad que otro que disfruta con su trabajo.

Daño

Hay casos documentados de pacientes psiquiátricos, que experimentando fenómenos extra sensoriales, fueron medicados hasta el embrutecimiento cerebral, todo, por los prejuicios e incapacidad de estos pseudo intelectuales. Hoy día esto ya no sucede, ya que la opinión pública y los trabajos bien hechos en parapsicología, demostraron la veracidad de estos prodigios, pero, que no sirva esto de justificación en el caso descrito, ya que los fenómenos extra sensoriales, son conocidos desde que tenemos historia escrita.

Como el pseudo posee una psicología poco desarrollada, generaliza sus sensaciones, tal y como haría cualquier egocéntrico y lo hace desmintiendo la existencia de algo distinto al cuerpo en la constitución humana. Como ellos no experimentan nada interno, apoyados en pseudo ciencia, se empeñan en hacer estudios biológicos para demostrar que el espíritu no existe. Con ello lo que demuestran, es de nuevo su estupidez, de un lado generalizar basándose en propias experiencias, es acto de alguien que no sigue el modelo científico, que debe ser objetivo y digo que generalizan, porque indudablemente no estarían de acuerdo todos los místicos de la historia. De otro lado, como pseudo ciencia, sus estudios son tan fáciles de derribar como un castillo de naipes. Uno de estos supuestos científicos, dijo que había encontrado el neurotransmisor que producía los éxtasis en los místicos y que, por lo tanto, no había nada más que cuerpo. Lo primero sería preguntarle que místicos se prestaron a sus experimentos y lo segundo, si no estaría confundiendo causa con efecto, primero se tiene la emoción espiritual y luego se produce la descarga neural. Hasta tal punto resultan estas personas ridículas, que caen en su propia trampa, pues, las descargas neurales no se producen porque sí, sino en respuesta a una necesidad, como mover el cuerpo o presenciar un evento que nos impacta lo suficiente para hacernos reaccionar. Es decir que la descarga neural no tiene un origen causal, sino como efecto.

Conocí personalmente a una mujer que trabajaba en el laboratorio de la facultad de biología, me dijo que el amor de una madre por su hijo era una simple descarga de neurotransmisor. Cuando le contesté porque no era al revés, primero el amor y luego la descarga, su cerebro se paralizo y ya no volvió a visitarme.

El daño también se extiende por motivos curriculares del propio sistema educativo, donde la idea en sí, de formar a una persona para saber pensar, no se hace. Como ya he mencionado, si el sistema valora la memoria por encima de todo, encontraremos metidos en las universidades como profesores, a personas con gran capacidad de memoria y escasa creatividad. Estas personas no serán capaces de enseñar a pensar, pues ellos no saben hacerlo, esta es la razón de que pasen por filósofos personajes tan conocidos como:

Spinoza. Rousseau. Kant. Sopenhauer. Bergson. Newman. Russell. Gasset. Husserl. Resulta una evidencia para quien piense de acuerdo a lo que lee, que escritores y poetas, como Gustav Meyrink. R.Tagore. Ibsen. Ayn Rand. Kafka. y otros muchos, demuestran un conocimiento de lo humano muy superior a los filósofos mencionados. A esto debemos añadir, que estos pseudo intelectuales, para trepar escribirán libros con la finalidad de impresionar a sus colegas y no para enseñar, tal y como debe ser un libro de texto.

 

 

Autor:

Adolfo Cabañero