Un acercamiento al lenguaje rural sexista del municipio Holguín, Cuba



Resumen

El lenguaje humano, como resultado de sus funciones informativa, reguladora y afectiva, además de transmitir información es un instrumento de regulación del comportamiento, clasificación de la realidad e intercambio de vivencia afectivas, todo lo cual tiene un fuerte impacto psicológico en la persona a lo largo de toda su vida.

Una lengua que no evoluciona muere, desaparece si no cumple con el principio de mantener activa su capacidad de adaptarse a las necesidades de los diversos grupos sociales y de las personas que la hablan.

El lenguaje juega un papel importante en la construcción del imaginario social e individual así como en la modelación y desarrollo de la personalidad del individuo.

Lenguaje sexista son los rasgos relacionados con los prejuicios culturales relacionados con la identidad sexual, frecuentemente asociados al machismo, a la misoginia, a la misandria, o desprecio real o aparente de los valores femeninos o masculinos.

Introducción

El lenguaje refleja los conceptos y valores de la sociedad que lo habla, pero también es capaz de condicionar, reforzar, perpetuar o limitar la imaginación, la personalidad, la sexualidad, el desarrollo sociocultural, la forma de pensar, sentir, y actuar del ser humano.

El lenguaje humano, como resultado de sus funciones informativa, reguladora y afectiva, además de transmitir información es un instrumento de regulación del comportamiento, clasificación de la realidad e intercambio de vivencia afectivas, todo lo cual tiene un fuerte impacto psicológico en la persona a lo largo de toda su vida.

Una lengua que no evoluciona muere, desaparece si no cumple con el principio de mantener activa su capacidad de adaptarse a las necesidades de los diversos grupos sociales y de las personas que la hablan.

El lenguaje juega un papel importante en la construcción del imaginario social e individual así como en la modelación y desarrollo de la personalidad del individuo.

… "El lenguaje, es un producto social, configura, como sistema lingüístico en el que nos educamos y pensamos desde nuestra infancia, muestra forma de aprehensión del mundo que nos rodea… " (García Meseguer en "Lenguaje y discriminación sexual")

Según la Real Academia de la Lengua, se definir como sexismo a la actividad o acción que sobrevalora, excluye, sobrepresenta y estereotipa a las personas en razón de su sexo.

Lenguaje sexista es la expresión que se emplea para referirse al sexismo asociado al uso del lenguaje. Diversos organismos y legislaciones previenen en contra de hacer un uso no sexista del lenguaje a cuyo fin, se han editado guías y se han desarrollado políticas incluso legislativas.

La Real Academia Española (RAE) en el informe que publica con fecha 3 de mayo de 2012, denominado «Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer» aunque se reconoce que nadie niega que la lengua refleje, especialmente en su léxico, distinciones de naturaleza social.

Desarrollo

Lenguaje sexista son los rasgos relacionados con los prejuicios culturales relacionados con la identidad sexual, frecuentemente asociados al machismo, a la misoginia, a la misandria, o desprecio real o aparente de los valores femeninos o masculinos.

El lenguaje sexista se refiere a la discriminación de personas, que se manifiesta en el uso del lenguaje, de un sexo por considerarlo inferior a otro. Esto se da en dos sentidos: por un lado, en lo que concierne a la identidad sexual de quien habla y por otro en lo que se refiere al tratamiento discriminatorio que sufren las mujeres en el discurso ya sea por el término utilizado o por la manera de construir la frase.

En idiomas como el español el género gramatical tiene por forma no marcada el masculino de los sustantivos y adjetivos, de forma que pasa a ser el género masculino el inclusivo o incluyente frente al femenino marcado, que pasa a ser el género exclusivo o excluyente: "Los alumnos de esta clase" incluye a hombres y mujeres, pero "las alumnas de esta clase" excluye a los varones.

Por otra parte el femenino puede tener connotaciones semánticas despectivas en español (oposición zorro / zorra; hombre público / mujer pública; ser un gallo / ser una gallina) o de cosificación y pasividad (impresor / impresora). Estas diferencias se perciben también a nivel léxico (algo es "cojonudo" si es bueno, un "coñazo" si es malo, o en algunos países de Latinoamérica guevón, sinónimo de 'torpeza' y cuquito, sinónimo de 'tierno') y existe tendencia a identificar lo masculino con manifestaciones de voluntad o de violencia.

Por otra parte se ha e decir que si los hombres ocupan una posición de autoridad, se les nombra con el apellido, pero a las mujeres se prefiere tratarlas con el nombre de pila.

Tradicionalmente, el lenguaje ha reflejado los prejuicios cognitivos de la cosmovisión asumida por una sociedad, ayudando a perpetuarlos.

Lo más corriente entre las culturas hispánicas es la minusvaloración de la mujer. El Refranero, por ejemplo, es un amplio repertorio de reflexiones misóginas que se han perpetuado por la vía del pareado gnómico:

"La mujer, la pierna quebrada y en casa";

"Llantos no se han de creer / de viejo, niño y mujer";

"Llora como mujer, lo que no has defendido como hombre".

Algunos autores como Álvaro García Meseguer afirman que el español no es una lengua tan sexista como el inglés. En su análisis, defiende la idea de que el origen del sexismo lingüístico reside en el hablante y en el oyente, pero no en el sistema lingüístico. Para este autor hay que distinguir el sexismo lingüístico de otros sexismos.

Un hablante incurre en sexismo lingüístico cuando emite un mensaje que, debido a su forma (es decir, debido a las palabras escogidas o al modo de enhebrarlas) y no a su fondo, resulta discriminatorio por razón de sexo. Por el contrario, cuando la discriminación se debe al fondo del mensaje y no a su forma, se incurre en sexismo social. Una misma situación de la realidad, sexista o no, puede describirse con un mensaje sexista o no. Sexismo social y sexismo lingüístico están relacionados entre sí pero no deben identificarse.

Por su parte, Soledad de Andrés Castellanos en el año 2001, plantea, que el sexismo sí está en las palabras; está presente en los hechos, en las realidades cotidianas, en los derechos de los individuos y en las leyes, pero también en el lenguaje, también en las palabras. Negarlo no va a contribuir a desterrarlo de nuestra sociedad.

Según las definiciones anteriores, el lenguaje condiciona y recoge nuestra visión del mundo y tiene una parte fundamental en el aprendizaje de los códigos de conducta humanos ayudando a la interiorización de roles, estereotipo y al desarrollo interiorización y expresión de los patrones del género social, de lo que desde la cultura se concibe como inherente a lo masculino y femenino.

La lengua, no es solo algo abstracto sino instrumental. Es decir, sirve para la comunicación, la trasmisión de conocimientos, valores y estado afectivos.

La adquisición del lenguaje lleva consigo el aprendizaje de los símbolos, conceptos y valores de cada cultura, las formas de comunicación interpersonales y la propia organización del pensamiento.

La diferencia sexual existe ya en el mundo, no es el lenguaje quien lo ha creado. Lo que éste debe hacer en nombrarla, ya que existen dos sexos y deben ser reconocidos y designados por las lenguas en condiciones de igualdad.

Resulta preciso apuntar que la forma de cómo hablamos de algo, incide en la forma del pensar en ese algo. Para quela mujer sea reconocida en condiciones de igualdad con el hombre el lenguaje debe ser inclusivo.

Los grupos de cosas y/o personas con que se suelen asociar a las mujeres en las conversaciones, en los refranes, y las frases hechas, las sitúan en una posición de subordinación, dependencia o menosprecio con respecto a los varones. Ejemplos:

Detrás de un gran hombre hay una mujer.

Palabras de mujer, no se han de creer.

También las asimilan a personas no maduras y a diversiones. Ejemplos:

Las mujeres y los niños primeros.

Música, vino y mujeres

Conclusiones

En nuestra sociedad holguinera y en nuestro sector rural en específico predominan los estereotipos masculinos: la violencia, la insensibilidad, la valentía, la inteligencia, entre otros.

Se observa además que como estereotipos femeninos en la ruralidad del municipio: la maternidad, la emotividad, la debilidad, la responsabilidad con los hijos, la incapacidad intelectual, etc.

Como se ha visto y en consecuencia de lo anterior se observa un predominio del lenguaje machista manifiesto en los hogares y en muchos casos en la comunidad.

Para concluir se apunta que para evitar el lenguaje sexista y el abuso del masculino genérico se pueden utilizara, entre otras, las siguientes fórmulas:

Bibliografía

UNIVERSIDAD DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS

JOSÉ DE LA LUZ Y CABALLERO HOLGUÍN

DEPARTAMENTO DE DESARROLLO DE RECURSOS PARA EL APRENDIZAJE

FÓRUM TECNOLÓGICO ESPECIAL _ QUINTO EVENTO CIENTÍFICO PROVINCIAL:

"Enfoque de género, una mirada divergente en el desarrollo local en un medio ambiente sano y sostenible"

 

 

 

Autor:

Espc. Manuel Ángel Mulet Mulet. Profesor asistente.

MsC. Victoria Leyva Lorente. Metodóloga Preescolar Provincia Holguín.

MSc. Alberto Alejandro Peña Anasco. Profesor asistente.