América latina: entre sombras y luces



El Día que lo bautizaron

"Debemos sepultar al liberalismo del siglo pasado, al liberalismo manchesteriano. Que un nuevo liberalismo nazca, un liberalismo moderno, un neoliberalismo".

Bajo esta premisa nace el Neoliberalismo, una respuesta para la creciente ola de nerviosismo que calaba hasta el tuétano en el grupo de banqueros quienes eran los acreedores de america latina, este bautizo se lleva a cabo generado por el hecho de que uno a uno los países de Centroamérica y sur america se habían declarado en quiebra e incapaces de solventar su deuda externa. Al estar los mecanismos de cobranza del antiguo liberalismo obsoletos era necesario implementar nuevas estrategias que garantizaran al sistema bancario para ese momento mantener su renta económica de los países de habla hispano y para los países la esperanza de superar su deuda externa.

Petrodólares

Crece abruptamente la cantidad de depósitos de petrodólares , esto fue aprovechado inmediatamente por los bancos los cuales se lucraron de todas las ganancias por guardar e invertir estos recursos. Gracias a esta creciente acumulación y aumento en las reservas de estos petrodólares los bancos tuvieron la oportunidad facilitar préstamos de estos depósitos, de esta forma generando ganancias por los intereses. Además de otorgar préstamos también incentivaron a los gobiernos de tercer mundo a dar rienda suelta al ingreso de los petrodólares y a su libre salida como parte de préstamos.

Los bancos tuvieron que establecer una competencia con el sector industrial y con el sector de comercio para mantener su aprovechamiento de los petrodólares.

Consumismo

La creciente demanda del mundo por invertir en bienes y servicios, llevo a propietarios, inversionistas y deudores a una crisis financiera por un descontrol entre la creciente demanda de petróleo y el poco control de inversiones. La banca internacional constató que los petrodólares estaban fluyendo en dirección inversa: los países petroleros gastaban más; los países industrializados consumían menos; los depósitos decrecían; las arcas bancarias se secaban y el sistema financiero se hundía en una fuerte depresión. 

Los países petroleros secaban y el sistema financiero se hundía en una fuerte depresión. Para salir de esa depresión la teoría económica recomienda subir las tasas de interés. Pero al subir las tasas de interés los que pedían el préstamo reconocería el monto que pidió pero no sabría cual tendrá que pagar En vez de aumentar los depósitos bancarios disminuirían debido a que los deudores no podrían cubrir sus deudas gastaban más; los países industrializados consumían menos; los depósitos decrecían; las arcas bancarias se

Temor

Se conforma un equipo de gerentes, abogados de los bancos más grandes con los objetivos de grupar los principales bancos y entidades acreedores bajo un comité, al cual tendrían que comparecer los deudores mexicanos y Garantizar que el gobierno pague en su totalidad la deuda de ambos sectores.

 Finanzas

El gobierno mexicano al otorgar préstamos al sector privado, los bancarios no podían recuperar ese dinero ,contrataron a funcionarios y Ex-Funcionarios cuya misión consistía en ensamblar una seria de argumentos destinados a demostrar la conveniencia y totales beneficios que todos lograría obtener si es que el gobierno mexicano aceptaba garantizar o asumir el pago de la deuda externa privada.

Revolución

El Presidente José López Portillo decretó la nacionalización de los bancos privados porque se consideraba que estos habían propiciado la especulación y fuga de capitales y como consecuencia esto llevo a que los dueños de los bancos recibieran la compensación por entregar los bancos, el gobierno logro estatizar las deudas privadas, los bancos extranjeros ya no tendrían que preocuparse por los préstamos hechos al sector privado debido a que esta deuda pasó a mano del gobierno. Grafitti

En la ciudad de México se logra observar un graffiti que decía: Privatizamos ganancias, Nacionalizamos pérdidas, Firma: PRI hecho por algún estudiante de una facultad cercana queriendo sintetizar la ideología mitad capitalista y mitad nacionalista amasada por el PRI (Partido Revolucionario Institucional).

El Juez

Luego de conocer que México no tenía la posibilidad de pagar su deuda externa, se dio a conocer que Brasil, Argentina y Chile no contaban con estabilidad económica para pagar sus deudas. Los bancos más grandes de Norteamérica tendrían que ser legalmente declarados en quiebra. 

Manchesteriano

Manchester es una de las primeras ciudades beneficiadas por la revolución industrial del XIX debido a que se impuso una Ley de Granos la cual prohibía importar granos desde territorios ajenos a la Gran Bretaña. Luego se crea un movimiento en contra de ley liderado por Richard Cobden, que había escrito un libro en el cual proponía permitir que todo el comercio fluya libremente entre Inglaterra, Europa y América; propuesta que llego a ser conocida como La Tesis del Liberalismo Manchesteriano.

Phytophthora

Un hongo especializado en alimentarse y reproducirse en el interior de las papas, cuando el tubérculo aun permanece bajo tierra.. En 1846 cuando el liberalismo Manchesteriano logro derogar la Ley de Granos, Irlanda demostró que un buen suelo agrícola así sea en monocultivo puede llegar a impulsar el crecimiento económico de todo un país. Pero la gran pujanza de la isla que se apoyaba del cultivo de papas fue arrasada por el Hongo.

En el mismo año ocurrió un desastre que se derogó la Ley de Granos, perduro la firme creencia de que la putrefacción de los cultivos, la descomposición de la tierra, el hambre, enfermedades entre otros eran una consecuencia directa de la política de libre comercio impulsada por los empresarios y políticos liberales de Manchester. Es por ello que se conoce como liberalismo Manchesteriano de ser una doctrina retrograda y fundamentalista, dispuesta a sacrificar pueblos enteros en defensa del dogma económico.

Bandos

El primer bando que se oponía a la nacionalización de los bancos, quienes se encontraban los gobiernos de Brasil, Argentina, Chile y algunos organismos de Washington. En el otro bando se encontraban grupos económicos cuyas ganancias desaparecerían si no se nacionalizaba, quienes serian los delegados de la banca transnacional. Debido a la influencia económica y política que ejercían cada uno de los dos bandos, la disyuntiva de nacionalizar o no los bancos locales habían dejado de ser un problema domestico para transformarse en un problema continental.

El club de los acreedores

"El Deudor Solitario."

El Club de Paris.

Este club fue creado con el propósito de tratar la deuda que tenía Argentina con algunos países de Europa con una cifra de 700 millones de dólares, tal deuda generada en el mandato de Juan Domingo Perón por toneladas de comidas entregadas a Inglaterra, y durante la guerra había otra deuda similar por la compra de maquinaria y equipos a Norteamérica. Al no pagar Inglaterra la deuda a Argentina y esta de no pagar a los Estados Unidos, se crea una situación en la cual la Inglaterra pagaría la deuda a Estados Unidos directamente pero Inglaterra pagaría con libras esterlinas, Y Estados Unidos solo aceptaría los pagos en dólares. Ante la imposibilidad de pagar sus deudas con el mecanismo de triangulación se crea el conflicto con Argentina. Perón decidió nacionalizar el servicio telefónico, los ferrocarriles, la producción y distribución de gas, así como otras industrias menores que jurídicamente pertenecían a varias empresas de capital inglés .El Club de Londres.

Este club se crea entre CITIBANK y su principal accionista, el CITICORP. De esta unión nace el Steering Commitee o comité para la gestión del cobro que se encargaba principalmente de cobrar los préstamos de CITIBANK Pero en virtud de su visible éxito, pronto se le unieron otras entidades bancarias.

El Grupo Multilateral.

Constituido por el FMI y el Banco Mundial en calidad de Fundadores y socios principales, su objetivo principal era estructuración de una estrategia para enfrentar la crisis de la deuda. El FMI por medio de los préstamos estructurales se encargaba de fijar las tasas de interés, las tasas de cambio, y el financiamiento presupuestario de los países deudores. El Sindicato de Acreedores.

 La formación de este sindicato fue planificada entre los gobiernos de los Países acreedores, los bancos prestamistas y los organismos multilaterales. Sin embargo, los incidentes que pasaron mediante su creación indican que el sindicato fue dado espontáneamente y por esta razón había discusiones entre sus miembros. Su función es la de persuadir a los gobiernos de los países deudores a adoptar las políticas necesarias para asegurar el pago de la deuda externa En primer lugar a que el Club de Londres poseía dos terceras partes de la deuda total de América latina En segundo lugar al poder repetirse la nacionalización creó la discrepancia entre acreedores oficiales y los acreedores privados.

El Club de los Deudores.

Se podía apreciar 4 grupos de países deudores: El primero México con una deuda de más 80 mil millones de dólares, Brasil con 83 mil millones, Argentina con 43 millones y Venezuela con 32 millones. Un segundo Grupo formado por Chile, Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia, Uruguay y Costa Rica con deudas alrededores entre tres y quince mil millones un tercer grupo formado por Nicaragua, Paraguay, Honduras, El salvador, Guatemala, Panamá y la República Dominicana con deudas alrededores de 2 millones y un cuarto grupo conformado por Belice, las Guayanas holandesa, inglesa y francesa, Haití y las colonias caribeñas. Al ver que el primer grupo poseían las deudas más grandes se les planteo una negociación conjunta acción global que cosecharían mayores beneficios. Propuesta que fue rechazada por los gobernantes. 

Ecuador.

El apoyo de la delegación del Ecuador a la propuesta de una acción conjunta tenía una especial importancia para el autor de esto, ya que cualquier razonamiento técnico en favor de un Consorcio de Deudores quedaría debilitado ante la evidencia de que: ni en su propio país lo apoyan. Era muy poco probable que el Gobierno del Ecuador aceptara la invitación de formar un Consorcio de Deudores, que también podría recibir un rechazo por parte de los acreedoresLa Protesta.

Expresa la idea de unificar las gestiones de los países deudores para lograr negociar en un nivel de igualdad frente al unificado Sindicato de Acreedores .El primer argumento dictaba la eficiencia que podría obtenerse al concentrar las negociaciones en una sola entidad administrativa. En el segundo argumento se aceptaba el hecho consumado la decisión de los acreedores de no negociar individualmente con los deudores .El tercer argumento proponía unir los tres clubes bajo un cartel o sindicato con el propósito de posibilitar una negociación de suma positiva El cuarto argumento decía que si los acreedores negociaban en bloque y los deudores lo hacían individualmente, quedarían excluidos de participar en el mercado libre de capitales.

La Reunión.

Se convoca a una reunión a la cual nadie llego, debido a una noticia que se mostraba en un periódico basándose en que en primer lugar era imposible que el gobierno tuviera tiempo para propiciar la formación de un club. En segundo lugar en caso de haber un patrocinio habría sido canalizado a través de algún funcionario.

Corolario.

Los presidentes de Argentina, Brasil, Colombia y México envían una carta a Londres en la cual proponían establecer un dialogo constructivo para buscar acuerdos conjuntos sobre la deuda externa. Después de un tiempo se citaron a los cancilleres y ministro de finanzas de los países deudores para firmar un documento bautizado como" el Consenso de Cartagena" en el cual se proponía crear una oficina de consulta e información estadística que pudiese ser usada en conjunto por los países deudores. 

En la resaca

La asamblea del BID en Panamá concluyó el viernes 25 de marzo de 1983. En el transcurso de los días sábado y domingo, la mayoría de los asistentes –deudores y acreedores- regresaron a sus respectivos países para, a partir del día lunes, reanudar sus labores habituales. Pero los deudores retornaron acarreando una perspectiva diametralmente distinta a la que habían adquirido los acreedores.

En la perspectiva de los deudores descollaba esa sensación de congoja que suele brotar al concluir una gran farra, como deben haberlo comprobado en carne propia los mexicanos que por tres días y tres noches bailaron en la Plaza del Zócalo. Así, tras la cruda mexicana vinieron la resaca brasileña, la cañamala chilena, el ratonado venezolano, la chaqui boliviana, la encurda argentina, la kaù koè paraguaya, el chuchaque ecuatoriano, el guayabo colombiano, la resaca peruana y uruguaya, y la mona, el ratón y el bolo centroamericanos. En contraste, en la perspectiva de los acreedores descollaba esa sensación de placidez que perdura tras una exitosa primera cita. La alegría se originaba en el hecho de que -a pesar de las discrepancias que la "nacionalización a la mexicana" provocó al interior del consorcio formado por el Club de Paris, el Club de Londres y el Grupo Multilateral- los acreedores habían logrado aglutinarse alrededor de una sola tesis. La tesis obtuvo un entusiasta y poderoso apoyo en el ámbito continental.

Así, a partir del mes de abril de 1983, tanto los funcionarios de los países deudores como los de la banca acreedora y de las instituciones multilaterales especialmente del FMI y del Banco Mundial emprendieron una frenética cadena de viajes de ida y En la resaca vuelta entre las capitales de América Latina y Washington, ya sea para recibir instrucciones o ya sea para impartirlas.

LA "CAPITALIZACIÓN" CHILENA

En 1983 Augusto Pinochet cumplía una década como jefe del gobierno militar chileno, posición a la cual había arribado blandiendo como bandera de combate la necesidad de impedir que el gobierno socialista de Salvador Allende nacionalice los bienes y negocios del sector privado. Debido a ese antecedente, para Pinochet resultaba patéticamente embarazoso nacionalizar las deudas del sector privado. Esas contradicciones eventualmente provocarían el encarnizado degüelle de los jefes del equipo económico que se produjo en relación al manejo de la deuda externa. La propuesta de que sean los propios deudores quienes, sin intervención del gobierno, renegocien las condiciones de pago con los acreedores externos. No obstante y a pesar del poder interno que tenía Pinochet -así como del respaldo internacional que abiertamente le habían otorgado por más de una década los gobiernos de los Estados Unidos y de otros países del primer mundo- su reticencia a nacionalizar la deuda tuvo que sucumbir en el instante mismo en que los bancos acreedores amenazaron con suspender el financiamiento al comercio chileno, si es que Pinochet no aceptaba absorber y garantizar el pago de la deuda privada. Pero en una sociedad como la chilena –que para entonces ya poseía una amplia cultura económica resultaba difícil tratar de beneficiar solo a un grupo de la sociedad, sin que los otros grupos se sientan estafados.

Ante ese dilema, el gobierno tuvo que ensamblar un complejo mecanismo de subsidios, ayuda y rescate financiero, en cuya confección sobresalió la capacidad creativa de todos –cada uno en su turno- los distintos jefes del equipo económico.

Al final, el mecanismo consistió en fusionar tres grupos de deudores clasificados con base a las siguientes características: un primer grupo conformado por aquellos cuya deuda estaba contabilizada en dólares; un segundo grupo conformado por aquellos cuya deuda estaba registrada en pesos chilenos; y, un tercer grupo, conformado por aquellos bancos domésticos que mantenían deudas pendientes con los acreedores externos. Los miembros de esos grupos, desde luego, no se excluían entre sí. Por el contrario, los casos más abundantes eran los de aquellos individuos que pertenecían simultáneamente a por lo menos dos de los tres grupos.

LA "CHUCUTA" VENEZOLANA

En Venezuela, el gobierno también decidió repartir a precios bajos los dólares del Banco Central, pero sin establecer grupos de deudores –como se hizo en Chilesino desmembrando elmercado en cuatro segmentos y en cuatro precios: el precio más bajo se fijó para el primer segmento, destinado para aquellos que necesitaban dólares para pagar deudas o para importar bienes y servicios calificados como esenciales; el segundo segmento estaba destinado a cubrir la demanda de aquellos que deseaban importar bienes y servicios calificados como no esenciales; el tercer segmento estaba limitado a varios rubros que obligatoriamente debía cubrir el Banco Central; y, el cuarto segmento –denominado el "segmento del mercado libre"- en el cual debían efectuarse, a precios de mercado, las operaciones no contempladas en los tres segmentos anteriores. El mecanismo terminó de perfeccionarse el 15 de septiembre de 1983.

LA "SUCRETIZACIÓN" ECUATORIANA

En Ecuador, a diferencia de Venezuela, la estatización de la deuda privada no benefició a un número relativamente amplio de individuos, sino que se concentró en apenas 410 deudores. Ese relativamente pequeño grupo de beneficiarios, posibilitó que en la estatización ecuatoriana no se requiera agrupar a los deudores como en Chile, ni segmentar al mercado como en Venezuela, sino que la ayuda fue entregada directamente a cada uno de los 410 influyentes deudores. El mecanismo, además, hizo gala de una inaudita sencillez: el gobierno bonachonamente se auto-impuso la obligación de pagar a los bancos extranjeros la totalidad de la deuda externa de los deudores privados y, en tímida contraparte, los 410 deudores se comprometían a entregar al Banco Central una cierta cantidad de sucres – la moneda oficial del Ecuador- la misma que eventualmente alcanzó un máximo de 100 sucres por cada dólar adeudado.

LA "DESDOLARIZACIÓN" ARGENTINA

A diferencia de lo que sucede en Chile, Venezuela y Ecuador, donde las empresas estatales son las que generan las principales exportaciones, en Argentina son las empresas privadas las que controlan los dólares necesarios para pagar la deuda externa. Esa diferencia impidió al gobierno argentino utilizar alguno de los artificios de subsidio, venta barata o entrega directa de dólares que se aplicaron en los otros tres países. Para esquivar ese obstáculo, se legalizó un mecanismo llamado "Seguros de Cambio", con el cual el Estado se comprometía a cubrir con pesos argentinos, cualquier incremento en el precio del dólar que se produzca entre 1982 y el momento en que las empresas e individuos del sector privado debían pagar su deuda externa. Pero en Argentina las consecuencias de la estatización de la deuda privada, tuvieron un efecto mucho más profundo que en el Ecuador, Chile o Venezuela, por cuanto la falta de una fuente propia de divisas, obligó al gobierno a incrementar de manera permanente la emisión e impresión de pesos argentinos.

RENTABILIZANDO

Al final los mecanismos del aguinaldo estatal que fueron ensamblados antes de la navidad de 1983 en Chile, Venezuela, Ecuador y Argentina así como las variantes que brotaron en otros países- no solo que lograron alcanzar de manera más eficiente y discreta los mismos objetivos de transferencia de perdidas cosechados por la "nacionalización" mexicana, sino que lograron satisfacer todas las demandas exigidas en Panamá por el banquero orador. En efecto, los ataques del banquero orador contra el liberalismo clásico o usando sus propias palabras, contra el liberalismo manchesteriano como doctrina que se opone a que el Estado se involucre en los negocios del sector privado.

El uso de esos mecanismos creados para que los gobiernos legalmente absorban el pago de las deudas privadas -bajo cualquiera de los modelos de nacionalización, capitalización, chucutización, sucretización o desdolarización que se adopte- logró reducir significativamente el temor de los acreedores de no poder recuperar los préstamos otorgados al sector privado.

MEMORIA

En su reemplazo, el nuevo Presidente de la Comisión de Reparaciones de Guerra,Owen Young, propuso un nuevo plan –el "Plan Young"- que comenzó a operar en 1930 y que, en lo fundamental, dividía la deuda de Alemania en dos segmentos: el primero, catalogado de "no negociable". Entre las dos parejas de planes – el de "Baker y Brady" por un lado y el de "Dawes y Young" por el otro- existen tres marcadas coincidencias: todos tuvieron como único objetivo el de lograr que la deuda externa se pague. En todo caso, el fracaso de los planes solo es visible desde el punto de vista de los deudores. Porque los planes –por lo menos los de Baker y Brady- sí lograron cumplir con las expectativas de los acreedores. Esa deuda había sido trasladada a manos de los acreedores oficiales. Así, el título del artículo escrito a fines de 1992 por el Vicepresidente del Citibank, quedaba ampliamente justificado: en efecto y desde la perspectiva de los bancos acreedores, se podía asegurar que el desastre financiero de América Latina nunca ocurrió. No obstante, en América Latina el desastre sí ocurrió. Todos los indicadores económicos, financieros y sociales, demuestran que, entre 1982 y 1992, nuestro continente no solo que se paralizó, sino que retrocedió. Así y por consenso, ese período fue bautizado como "la década perdida"; denominación que eventualmente resultó benigna, frente al hecho de que abrió el camino para otra década incluso más desastrosa: "la década trágica", la década de los años 90.

Al mediodía empezó

LA HISTORIA

Fecha: Martes 8 de junio de 1982, al

mediodía.

Lugar: Downing Street Nº 10, Londres.

Entorno: Thatcher y Reagan se acoplan.

La casa número 10 de la calle Downing en Londres, es una discreta vivienda que en 1732 fue designada residencia oficial del Primer Ministro de Inglaterra. Por lo tanto, en ella se han gestado varios e históricos episodios. Al mediodía del martes 8 de junio de 1982, sus muros eran testigos de un nuevo episodio que se forjaba con las siguientes palabras: "Señor Presidente, desde antes de que usted asuma el cargo ya sabíamos que era un amigo en quien podíamos confiar en épocas de peligro, alguien que no mancillará los valores del mundo libre, alguien que reforzará la paz mundial, alguien que hará lo posible para incentivar la iniciativa y la empresa privada, alguien que desea que el ser humano prospere en libertad, justicia y paz. Usted a tenido ese espíritu. Esa es una inapreciable garantía para la causa que nosotros dos compartimos".La calidez del discurso que irradiaba por sobre la diplomacia tenía su origen en dos antecedentes: el primero, la inminente victoria de Inglaterra sobre Argentina en la Guerra de las Malvinas; y, el segundo, la genuina y sincera coincidencia entre el pensamiento político y económico de la Primer Ministro y del Presidente "desde antes de que usted asuma el cargo".

IMPUESTOS

Para rebajar los impuestos se dictaminó que la tasa impositiva máxima se reduzca del 60 al 28 por ciento. Desde luego, esa acción estaba respaldada por la afirmación teórica de que al rebajar impuestos se estimula la actividad económica; teoría que fue originalmente formulada por el doctor Arthur Betz Laffer, quien desde 1972 –año en el que obtuvo el título de Ph.D. en Economía- había pregonado que cuando los impuestos se han tornado demasiado altos, los empresarios dejan de sentir ese innato deseo por producir. Así, los impuestos muy altos no producirían más ingresos para el fisco, sino que en un extraño giro más bien generarían el efecto inverso.

Privatizaciones

En Inglaterra Margaret Thatcher introdujo en el proceso de gratificación empresarial una variante de su propia inspiración: la privatización de las empresas públicas. En la implantación de ese proceso y en su condición de pionera, el principal obstáculo que tuvo que vencer fue la férrea oposición inicial de los poderosos sindicatos públicos.

El primero fue la privatización de la Corporación Nacional de Transporte de Carga, una de las empresas más grandes del sector público, cuyo capital fue renovado en acciones que en un 82 por ciento fueron vendidas a los propios empleados de dicha Corporación. Como es lógico suponer, esos empleados públicos –una vez obtenida la doble calidad de asalariados y capitalistas- se convirtieron en los más fervientes partidarios de la venta de las empresas públicas. Y de las políticas de Thatcher. Es una lástima que, en sus afanes privatizadores, la mayoría de los gobiernos de América Latina no hayan logrado cumplir con la única condición que requiere la sencilla y transparente estrategia de la Dama de los Guantes de Seda: tener las manos limpias. El éxito de Margaret Thatcher inspiró a Ronald Reagan para también él tratar de impulsar la privatización de las empresas estatales. Pero en Norteamérica el escenario era radicalmente diferente.

GOTERAS

La "Trickle Down Economics" -que puede ser traducida como "economía del goteo" o "economía del chorreo", de acuerdo al nivel de optimismo del traductor- se fundamenta en un dogma generosamente patrocinado, el cual asevera que el dinero que se coloque en el segmento superior de la pirámide económica, tarde o temprano fluirá hacia los niveles inferiores. La lectura de ese dogma induce a concluir que el método más eficiente para estimular el desarrollo y reactivar el crecimiento, es a través del dinero que el gobierno pueda transferir a los sectores empresariales. El gobierno, a su vez, puede transferir dinero a esos grupos a través de dos canales: reduciéndoles los impuestos o entregándoles subsidios. Pero desde la perspectiva política, el canal menos visible es el de subsidiar a empresas y a empresarios reduciendo el nivel de sus impuestos.

TASAS

Cuando a principios de junio de 1982 Reagan viajó a visitar a Margaret Thatcher a Europa, la tasa de interés que cobraba el Fed fluctuaba en alrededor del 10 por ciento, mientras que las tasas que efectivamente cobraban los bancos a sus clientes en ciertos casos la duplicaban hasta alcanzar el 20 por ciento. Cuando Reagan regresó a Norteamérica un par de semanas más tarde, constató que varios bancos luchaban abiertamente por obtener más préstamos del Fed. El motivo de esa pugna era fácil de entender: los bancos podían medrar buena parte de la diferencia de 10 puntos entre la tasa que pagaban al Fed y la tasa que podían cobrar a sus clientes. Esa pugna y el objetivo de reducir la inflación, señalaban la necesidad de elevar la "tasa de descuento".

Pero elevar las tasas de interés que cobraba el Fed significaba adoptar una política monetaria "contractiva". Por lo tanto, en el escenario económico ortodoxo prevaleciente en ese entonces, la política fiscal también debía contraerse. Esa creencia formaba parte del dogma aceptado tanto por los fiscalistas como por los monetaristas.

SIETE GORDOS

Contra ese telón de fondo, entre 1982 y 1989, transcurrió lo que alguien denominó "los siete años gordos del neoliberalismo". Aunque el apelativo suena un tanto grasiento, en efecto logra describir la bonanza alcanzada en esos años, que se traduce en las siguientes básicas: Primero, en cada uno de esos siete años gordos el Producto Interno Bruto creció 3.2 por ciento en promedio anual. Este porcentaje sobrepasa con nitidez al 2.8 por ciento registrado en los 7 años previos y mucho más al 2.1 por ciento registrado en los 7 años posteriores; Segundo, la visible generación de nuevas fuentes de trabajo. La tasa de desempleo que en 1981 alcanzaba el 7.6 por ciento, para 1989 se había reducido al 5.5 por ciento; Tercero, el nivel inflacionario decayó desde el 13.5 por ciento en 1980, hasta apenas el 4.1 por ciento en el último año del gobierno de Reagan; Cuarto, la tasa de interés que entre 1981 y 1982 sobrepasó el 21 por ciento –el nivel más alto en el Siglo XX- paulatinamente fue bajando hasta colocarse en el 8por ciento; y Quinto, el ingreso promedio por persona creció en

dólares de valor constante desde US $ 10.716 en 1981. Cuando un gobierno de cualquier país se endeuda, la deuda queda en herencia para que la pague el próximo gobierno. Pero si es que el nuevo gobierno también prefiere que sea otro el que pague, puede renegociar con los acreedores un nuevo plazo. Así, dilatando y posponiendo los pagos, el plazo definitivo quedará sujeto a las intermitentes y futuras negociaciones que entre sí entablen los dos litigantes: los sucesivos gobiernos y los acreedores.

GOLFO

Pero el deterioro de la economía norteamericana fue eclipsado por el fulgor de otro hecho menos palpable pero mucho más visible: la Guerra del Golfo, que fue transmitida vía satélite en vivo y directo a los cinco continentes por la empresa CNN. 22 La difusión del programa televisivo que se efectuó desde el 6 de agosto de 1990 hasta el 12 de febrero de 1991, proyectó el traslado de 510.000 soldados, el emplazamiento de 15 naves entre buques y portaviones, el despegue de 120 aviones desde la base de Dhahran en Arabia Saudita y de otros 90 desde la base de Incirlik en Turquía; entre los ajetreos más publicitados. Adicionalmente y como complemento a la imagen televisada del incontable número de bombas lanzadas contra territorio iraquí, se divulgaron las estadísticas que demostraban que el 85 por ciento de esas bombas habían impactado a menos de 3 metros del centro de los objetivos previamente seleccionados. Además, se informó que en todas esas operaciones apenas 146 soldados norteamericanos habían muerto.

Tercer camino

Cuando Bill Clinton asumió la presidencia, el déficit fiscal de los Estados Unidos superaba los 290 billones de dólares, cifra que equivalía al 4.9 por ciento del PIB. Por definición, un déficit fiscal se produce cuando el gobierno gasta más que lo que recibe. Por lo tanto, desde la primera noche que dormía en la Casa Blanca, Bill Clinton tenía que enfrentar la disyuntiva de contrariar a quienes creían poder beneficiarse del gasto público o, alternativamente, a quienes creían que por culpa del gasto del Estado debían pagar más impuestos. Es decir, tendría que escoger entre uno de los dos grupos que juntos acoplan la totalidad del electorado. Como es fácil de suponer, el hecho de que un presidente de los Estados Unidos anuncie que ha "encontrado un tercer camino", provocó una oleada de especulaciones que trataban de descifrar en que lugar podría estar localizado ese tercer camino. En un primer momento se supuso que podría estar situado en una posición intermedia entre la política fiscal propuesta por Keynes y la política monetaria propuesta por Friedman.

Globalización

El reingreso a la Casa Blanca de los partidarios de la "trickle down economics" se efectuó el 20 de enero del 2001. En ese día y en menos de 14 minutos, George Walker Bush25 leyó el discurso con el cual inauguraba su período presidencial. El discurso contenía 49 párrafos repartidos en la siguiente forma: en los 3 primeros agradecía la presencia del ex Presidente Clinton, del ex Vicepresidente Gore en su calidad de contendor en la campaña electoral y la de los demás asistentes a la ceremonia; en los siguientes 20 párrafos citaba la importancia histórica de la democracia norteamericana; y, en los últimos 25 párrafos, enfatizaba que la seguridad, la libertad y la justicia en el mundo, dependían de la capacidad bélica de Estados Unidos.

La actual globalidad del mundo, además, se torna más palpable por el gran tamaño de la economía de Estados Unidos y, sobre todo, por el hecho de que sus déficit han sido financiados si es que el verbo "financiar" significa posponer el pago- a través del incremento de la colosal deuda norteamericana. Así, al empezar el Siglo XXI, la deuda pública de los Estados Unidos superaba los 5.709 billones de dólares; 27 cifra tres veces superior a los 1.950 billones de dólares todos los países de Europa del Este, Asia, África y América Latina.

Un Continente sin Brújula

Adam Smith comenzó a escribir La riqueza de las Naciones a su retorno al pueblo de Kirkcaldy en Escocia, donde había nacido 43 años antes. Su retorno se producía luego de haber permanecido ausente por casi tres años en razón de un viaje realizado a Paris, Toulouse y Ginebra, escoltando al joven Duque de Buccleugh, cuya familia era suficientemente solemne y adinerada como para haber persuadido al profesor Smith para que trabaje temporalmente en calidad de tutor particular. Se desconoce si el joven aristócrata logró extraer alguna enseñanza del viaje o de la tutoría. Pero sí se conoce que Adam Smith no perdió su tiempo y aprovechó esa oportunidad para conocer e intercambiar ideas con varios de los más connotados filósofos y escritores, la mayoría de los cuales se encontraban inmersos en el convulsionado proceso político e intelectual que se vivía en los tiempos previos a la revolución francesa.

Probablemente esos diálogos y esos libros fortalecieron la idea ya latente en Adam Smith, de que la estructura productiva, la organización de clases y el sistema de gobierno de una nación, no son tres procesos independientes, sino que cada uno de ellos necesariamente se incrusta en los otros dos.

Sobre la base de esa idea global, escribió su obra en los siguientes V libros:

Sin embargo, si se tiene en cuenta la perspectiva global desde la cual Smith visualiza lo económico, lo social y lo político, entonces todos los capítulos giran coherentemente alrededor de la sencilla pero -en aquel entonces- revolucionaria idea de que la riqueza de una nación no es nada más que la suma de lo producido por todos y cada uno de sus habitantes.

Ante ese fracaso surgió una incógnita que hasta el día de hoy no ha sido resuelta: ¿son los países latinoamericanos desunidos por ser subdesarrollados? o, más bien, ¿son subdesarrollados por ser desunidos? Esa pregunta ya había sido formulada antes de 1982, pero su respuesta –cualquiera que hubiese sido- perdió validez ante la urgencia de resolver la crisis de la deuda. Cuando esta explotó en agosto de ese año, varios círculos académicos opinaron que la crisis ofrecía la oportunidad de replantear la unidad de América Latina.

Al empezar el Siglo XXI Latinoamérica afronta una visible paradoja. Por un lado, el ruido y oleaje provocados desde 1956 por el fracasado afán de crear una zona de libre comercio, han impedido que Adam Smith pueda atracar en nuestras costas e impulsar nuestro desarrollo. Pero, por otro lado, la ausencia de Smith ha restringido las oportunidades de Latinoamérica para alcanzar ese nivel básico de riqueza y de consumo necesarios para competir en un mundo irreversiblemente globalizado

Subdesarrollo de los Trópicos

Teoría de la Evolución

Esta teoría intenta equiparar el desarrollo económico de las naciones con el desarrollo y evolución de las especies. Bajo esa óptica, los países subdesarrollados necesariamente tendrán que recorrer el mismo proceso de evolución histórica que ya han recorrido los países desarrollados. En ese escenario, quienes conducen las políticas económicas deben actuar exclusivamente en dos circunstancias: la primera circunstancia se produce cuando, por alguna anomalía externa o interna, el país se ha desviado del sendero natural que lo conduce a su evolución; y, en segundo lugar, sí el país se encuentra atrasado en relación a la distancia ya recorrida por otros países que, desde un punto histórico y geopolítico son sus contemporáneos.

El informe encierra una muy valiosa enseñanza: los problemas de los países atrasados pueden no ser pertinentes ni relevantes para las instituciones de los países desarrollados. En consecuencia, el buscar una salida al subdesarrollo de América Latina es una tarea obligatoria solo para los latinoamericanos.

Teoría de la Dependencia

Esta teoría se asienta en el combativo y combatido dogma que asegura que el desarrollo del primer mundo nace, crece y vive gracias al subdesarrollo del tercer mundo. La expresión „tercer mundo?, a su vez, se origina en un artículo publicado en 1952 por el economista francés Alfredo Sauvy, quien observó que, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el planeta fue repartido entre los países vencedores del bloque Occidental y del bloque Oriental, sin tomar en cuenta a los demás países que, al igual que el Tercer Estado en los años de la Revolución Francesa, quedaron relegados a un ignorado tercer plano o Tercer Mundo. En ese contexto, el vocablo „tercer? no expresa un orden numérico, sino que implica una marginación impuesta por parte de otros dos. Sin embargo, una elemental lógica presupone que si existe un tercero, necesariamente deben existir un segundo y un primero. Así, a los países situados en Europa Occidental y Norteamérica, además de Japón, Nueva Zelanda y Australia, se los denominó bajo el nombre genérico de Primer Mundo; a los países de Europa Oriental y a sus aliados, se los ubicó en el Segundo Mundo; y, por exclusión, se designó como Tercer Mundo al conformado por los demás países. Desde luego, a raíz de la desaparición del Segundo Mundo debido al colapso del bloque comunista, vuelve a tener vigencia la intención original de Alfredo Sauvy. Así, el Tercer Mundo vuelve a representar a los países que permanecen marginados de los designios y negociaciones internacionales.

Teoría de los Trópicos

Esta teoría se fundamenta en la sorprendente afirmación de que los países latinoamericanos son subdesarrollados debido a que se encuentran ubicados en las zonas tropicales. Lo que sorprende de esta teoría no es su humilde simpleza o su soberbia estupidez, sino el hecho de que ha sido respaldada de manera tácita por el Banco Interamericano de Desarrollo. En efecto, en agosto de 1998, el BID publica un documento que tiene un efusivo título: „Naturaleza, Desarrollo y Distribución en América Latina. La evidencia del papel de la Geografía, el Clima y los Recursos Naturales?. 44 El documento se respalda en varios escritos publicados a raíz de que la crisis de pagos de 1994 –la „del efecto tequila?- proporcionó la innegable evidencia de que los mecanismos de ajuste económico impuestos por los organismos internacionales habían fracasado.

La evidencia del fracaso debe haber sido percibida también por los funcionarios que por más de una década habían aplicado la receta prescrita para curar la enferma economía de América Latina.

El Libro del Desarrollo.

El progreso económico de las naciones, según Adam Smith, no se basa en su localización geográfica, ni en los procesos evolutivos, ni tampoco en las características tropicales como vimos que afirman las diversas teorías que hasta hoy han liderado el pensamiento económico de América Latina sino en el esfuerzo que realicen todos y cada uno de sus habitantes. Afirma que la riqueza de una nación depende de tres factores: del eficiente uso de sus recursos naturales y humanos, de un amplio intercambio de sus productos y de una equitativa distribución del ingreso.

Lo que no dijo:

En razón de que el número de quienes citan a Adam Smith es inmensamente superior al número de quienes lo han leído, antes de analizar su obra es necesario señalar que existen tres grandes mitos que suelen ser falsamente atribuidos a Smith: primero, la política del dejar hacer, dejar pasar; segundo, la existencia de la mano invisible; y tercero, la defensa del capitalismo.

Laissez faire, laissez passer