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Apuntes teóricos sobre la enseñanza de la geografía contemporánea



Introducción

Existe una creciente necesidad de enseñar Geografía a partir de un pensamiento creativo y crítico, con el objeto de convertir esta actividad en una acción reflexiva, orientada a dar explicación a los acontecimientos del mundo global. Esta realidad tan compleja amerita de una práctica pedagógica renovada, cuyo punto de partida debe ser repensar la trasmisión de contenidos, por el incentivo de acciones pedagógicas afincadas en la creatividad, promover el estudio de situaciones concretas de la vida cotidiana y comprender la realidad geográfica del mundo desde la localidad.

En las actuales condiciones históricas la vigencia de la memorización, la repetición, y la fijación de nociones y conceptos, constituye una situación preocupante en la enseñanza de la Geografía, porque contrasta esta forma de aprender tan tradicional con el desenvolvimiento de emergentes circunstancias de escenarios geográficos tan complejos e inciertos. Significa entonces que los aprendizajes escolares resultan contradictorios con la forma como se dan a conocer en los medios y en la discusión cotidiana, los nuevos temas geográficos. De allí la exigencia de una acción educativa que forme a los ciudadanos como actores protagónicos de los acontecimientos y no como espectadores.

Esto supone  una  forma  de pensar  y actuar con la ejercitación de un pensamiento ágil, original y útil que confronte los hechos en forma analítica y constructiva, respondiendo al reto de romper el esquema memorístico y reproductor que obliga a los estudiantes a aprender de forma lineal.

El desarrollo de la enseñanza de la Geografía bajo el acento tradicional trae como resultado fijar nociones y conceptos geográficos a través del dictado, la copia, el dibujo y el calcado, es enseñar Geografía descriptiva, por lo que es necesario impartir conocimientos que nos ayuden entender la complejidad del mundo actual y promover ante la educación memorística, la necesidad del pensamiento creativo desde la práctica escolar de la enseñanza de la Geografía.

Epígrafe 1.

La enseñanza de la Geografía en la época contemporánea

La enseñanza de la Geografía en los nuevos tiempos es una problemática producida por la debilidad de estrategias de aprendizaje que promuevan una clase de Geografía amena, participativa y problematizada en concordancia con los cambios del proceso educativo cubano. En efecto, quizás uno de los problemas confrontados en la Enseñanza de la Geografía en la escuela radica primordialmente en la falta de suficiente motivación de los alumnos. Esto obedece a muchas razones, pero básicamente a clases centradas en el docente, inadecuadas estrategias de enseñanza que integren el alumno al trabajo escolar, excesiva descripción de hechos, memorizaciones, copias, recargo de tareas sin sentido para los alumnos, rigidez de los programas los cuales no atienden a las expectativas de los estudiantes, además que carecen de metodología de enseñanza novedosas y acordes con los cambios del país.

Estas características generan un clímax poco favorable hacia esta asignatura; por eso, no es casual conseguir expresiones que reflejan un sentimiento adverso hacia actividades vinculadas a los hechos geográficos nacionales. Se requiere avanzar hacia una enseñanza integrada a la realidad específica del alumno, que lo lleve a internalizar la asignatura. Urge hacer una enseñanza viva que promueva y mantenga la disposición hacia las actividades programadas en el aula de clase. En este sentido Osorio (2004), señala que tiene cabida impulsar el desarrollo de la investigación a partir del aula como una forma de lograr un aprendizaje efectivo y liberador que permita al estudiante, comprender, asumir y ser crítico frente a su realidad inmediata.

Todo docente debe tener estrategias convenientes que incentiven y estimulen al alumno, para lograr este propósito hay que integrarlos a su propia experiencia, es decir que el trabajo que se desarrolle en el aula de clase debe ser lo menos impuesto posible con la finalidad de evitar el rechazo hacia el proceso enseñanza - aprendizaje. Hay que despertar su atención hacia la clase y una manera adecuada sería, un recorrido por la comunidad, alrededor de la escuela, a fin de fomentar la curiosidad e incentivar su interés por conocer con mayor profundidad los elementos del medio, sus interrelaciones. También formular preguntas bien dirigidas donde se trate el por qué de cada objeto del espacio, sobre cómo influye el hombre en la sociedad y sobre la propia naturaleza de los hechos que acontecen localmente, esto aviva el interés y el espíritu de investigación en el alumno.

En consecuencia, se busca una clase más activa, participativa y vinculada al medio, que tenga un carácter problematizado y fuertemente significativo a fin de contraponerla a la clase de Geografía tradicional cuyo contenido generalmente está descontextualizado del lugar donde se desenvuelven el docente y alumno. En este particular Dopazo (2002), señala que la enseñanza de la Geografía debe superar los esquemas tradicionales y proyectarse como un recurso para el conocimiento del lugar. Este hecho permitirá que los estudiantes se vinculen al espacio donde viven, podrá descubrir nuevos hechos sociales, y por supuesto estimular un cambio de actitud dentro del proceso de ciudadanía. Sin duda que el papel del docente consiste en evitar los elementos desestimulantes del trabajo, lo que hace necesario permanecer en contacto con los alumnos y los grupos de trabajo, orientándolos, sugiriéndoles actividades, informándoles, para que estén conscientes de lo que hacen, por qué lo hacen y cuál es el objetivo de sus actividades.

Esta debe ser la actitud predominante del docente al Enseñar Geografía, facilitar el proceso, hacer amena la clase, sugiriendo actividades, escuchando las propuestas, orientando el trabajo diario, informando cómo abordar los temas, en fin mantener a los alumnos informados de su trabajo, lo que todo esto reviste para él, así se garantiza el éxito de la actividad y se logrará que internalicen la clase, la hagan suya y adquieran sentido de pertenencia hacia la materia.

En este particular, en este trabajo se asume que la Enseñanza de la Geografía tiene una función trascendente en concordancia con los nuevos tiempos histórico y científico del país; así mismo, pretende caracterizar el escenario dominante de la Enseñanza de la Geografía, para entender la necesidad de replantearnos, desde una visión global, la nueva realidad de cambio del aparato educativo para llegar a una propuesta teórico – metodológica esencial y propia de la Geografía que propicie los cambios en la práctica pedagógica habitual del docente centrándose en los procesos de globalización e interdisciplinariedad.

Las circunstancias y exigencias de un mundo cambiante obligan a una mayor preparación para acceder en términos iguales a los requerimientos técnico-científicos de la sociedad, siendo el maestro el centro de estas innovaciones por cuanto su contacto diario con el aula de clase lo compromete a un dominio teórico – metodológico que contribuya a una clase innovadora en la disciplina geográfica y cuyo fin busca ubicarnos en el campo experiencial del quehacer educativo a fin de producir planteamientos pedagógicos vinculados al medio escolar.

Gadea (2003), plantea la necesidad de promover en el educando el conocimiento desde el lugar para entender lo global y abstracto del mundo, teniendo como premisa la relación Escuela-Sociedad-Espacio, a través de los Proyectos Pedagógicos de Aula, la práctica pedagógica que define causas, cambios, transformaciones y conflictos vividos en la cotidianidad del alumno en su entorno.

Todo esto quiere decir que se demandan urgentemente cambios en nuestra tarea como docentes a fin de incentivar otros proyectos culturales más allá de la práctica tradicional del aula, no podemos olvidar que asistimos a un conjunto de transformaciones a nivel mundial donde estamos envueltos como producto del proceso de globalización y del avance científico - tecnológico - informacional, que hacen necesario que la educación, particularmente los docentes, no se queden rezagados y se inserten en esta dinámica, a fin de adecuar las estructuras pedagógicas para atender a la formación de estudiantes críticos, consustanciados con su realidad, con una actitud de compromiso dirigida a una mayor preparación técnica – científica en concordancia a los nuevos tiempos. Se pretende conformar una Enseñanza de la Geografía donde se conjuguen estrategias, metodologías, contenidos o acciones novedosas conjuntamente con una evaluación global cuyo centro sea la transformación social del entorno y del país

Entonces urgen en la Enseñanza de la Geografía nuevas propuestas que se articulen a los paradigmas teórico-metodológicos actuales. En este particular se requiere hacer énfasis en lo relacionado con la didáctica como concreción del acto pedagógico del aula. En efecto, la didáctica de la geografía ha de entenderse como un conjunto de saberes que no sólo se ocupan de los conceptos propios de esta materia sino del contexto social y la comunicación con el alumnado, una didáctica que permite elaborar juicios reflexivos sobre nuestra propia práctica docente, de tal forma que podamos tomar decisiones fundamentales para mejorar la enseñanza (Souto, 1998).

Se vincula de esta manera el conocimiento escolar relacionado con la Geografía con la actuación en la práctica y con la propia acción del profesorado en la acción docente. Las implicaciones de este supuesto llevan a pensar que la didáctica supone un proceso de innovación en el aula que le permite al profesor tomar medidas para mejorar el aprendizaje de los alumnos.

Sin duda que los hechos de la clase tienen que contextualizarse en situaciones pedagógicas concretas a partir de métodos en constante proceso de renovación que atiendan a un enfoque global , dinámico y en concordancia con un análisis de la realidad que proporcione a los alumnos visiones más críticas y globales desde un planteamiento interdisciplinario.

En la enseñanza tradicional, hay una yuxtaposición de contenidos y estrategias que hacen de la clase una mera repetición de conceptos pocos atractivos para el estudiante que dado su carácter estático, no considera el aprendizaje como un proceso donde él se involucra en la construcción y producción del conocimiento a partir de su realidad inmediata.

Por tal motivo, concurrimos a una enseñanza de la Geografía que se mantiene apegada a un fuerte parcelamiento como disciplina, con un marcado carácter individual, llena de contenidos carentes de significado para los estudiantes, memorística, de conceptos, repetitiva, predomina la descripción física, a la cual necesariamente tiene que contraponerse una Geografía innovadora donde se seleccionen contenidos integrativos, de significado social, global, que construya conocimientos y saberes, trabaje hechos contemporáneos y se apoye en la realidad local y regional como esencia del proceso de enseñanza-aprendizaje. Rodríguez, E. (2006).

En efecto, el predominio de la concepción descriptiva hace de la Enseñanza de la Geografía una actividad enumerativa, de nociones, detalles y conceptos geográficos aislados y desfasados de la vida misma del educando, sin dudas que esto conduce al conocimiento no razonado, no analizado y solamente memorizado, importando solamente la cantidad de objetivos dados y no su calidad. En este sentido Arzolay (1980), expresa que en lo concerniente a los contenidos programáticos, aún cuando se han hecho tímidos cambios que la dan cierta flexibilidad a la Enseñanza de la Geografía, ésta sigue encasillada en los moldes tradicionales, impartiéndose con criterios caducos e inoperantes.

Los contenidos no guardan continuidad, sino que se enfocan como hechos aislados, parcelados, sin ningún carácter científico, los cuales no buscan la formación integral del individuo sino que plantean una educación con carácter informativo; donde la enseñanza se hace enciclopédica, con verbalismo y exposiciones por parte del profesor y el memorismo por parte de los alumnos lo que hace el aprendizaje rígido e inflexible.

Se sigue enseñado geografía con métodos caducos que la desligan totalmente de la realidad, cuando esa realidad vive en permanente cambio, es dinámica y si no se produce la renovación necesaria entre ella y los nuevos enfoques metodológicos y el avance científico tecnológico de la ciencia se agudiza el estancamiento y deficiencia de la enseñanza. En definitiva, se puede señalar que existe una enseñanza de la geografía anticuada y obsoleta que entra en contradicción con las circunstancias históricas actuales.

Souto (1998) refiere que los alumnos suelen considerar la Geografía como una asignatura en la que hay que memorizar muchos nombres de ríos, montes o capitales de Estados, a la vez es una materia que hay que trabajar con mapas, realizando dibujos o localizando lugares que no siempre comprenden para qué. Esta es la imagen dominante de la Geografía y ello condiciona el aprendizaje de los alumnos, por la actitud negativa hacia los contenidos.

Por lo tanto, no se puede seguir enseñando hechos aislados, sin conexión social alguna, de manera neutra, con total indiferencia política, donde las clases se limitan a la simple transferencia de información de astronomía, cartografía, climatología, geología, geomorfología, sin carácter científico y metodológico y plenamente desarraigada del medio local o nacional y mundial.

La Enseñanza de la Geografía ha estado fuertemente mediatizada por formas de enseñanza tradicional, hay que romper esta tendencia, privilegiar la discusión, aplicar ideas, estimular las formas de razonamiento, utilizar el saber para comprender globalmente y localmente los acontecimientos, incentivar la investigación, reconocer la integridad del conocimiento agrupado en grandes áreas, promover el pensamiento global y actuar local.

Se coincide con Taborda (1996), al expresar que es obligante en el diseño curricular, que la función educativa se fije como punto de partida nuestra realidad social concreta, al tener en cuenta las particularidades del momento. Se pretende que el alumno elabore, desde su propia realidad, una visión del mundo cada vez más acertada y completa, que lo habilite para ser capaz de evitar la manipulación, discutir sobre el condicionamiento y valorar las condiciones geohistóricas existentes en un sentido social y humano

La Geografía es una ciencia que nos compromete social y políticamente para emprender cambios que surjan de nuestro espacio de desenvolvimiento, es decir, la relación comunidad – escuela. La enseñanza que debe impartirse tiene que tener un carácter científico, coincidiendo la Geografía como ciencia de relaciones y síntesis consecutivas donde los actores son permanentemente cambiantes, de modo que se rompa con la práctica pedagógica repetitiva y de la organización de la clase bajo signos punitivos.

Como dice Wettstein (1972), cualquier profesor de Geografía de este tiempo necesita, para cumplir su tarea, a la vez que dominar un mínimo de técnicas pedagógicas, poseer un una serie de conocimientos básicos sobre su disciplina. La enseñanza geográfica está obligada a despertar inquietud en los educandos, a desarrollar investigaciones y a proponer opciones para abordar críticamente los problemas que aquejan a la realidad actual. Así mismo, a permitir la rápida adaptación del sujeto que aprende en la comprensión de las transformaciones que se están viviendo, lo que supone estimular inquietudes y expectativas sobre cómo se construye la realidad espacial. Se vive una nueva realidad socio- histórica que exige que la actualidad escolar se conecte con los cambios geográficos, dado que el docente y los alumnos, se encuentran afectados, de una u otra forma por los acontecimientos histórico políticos diarios.

En este particular se resalta el planteamiento de Millán (2003), que busca darle a los contenidos escolares pertinencia, contribuyendo a formar un individuo participativo en función del colectivo, conocedor de su problemática y capaz de dar respuesta a la misma, orientado a generar análisis de realidades y conocimientos de la dinámica espacial de su entorno, así como también la elaboración de planes para un desarrollo económico y social equilibrado. La enseñanza geográfica tiene que llevar consigo el planteamiento de romper con las orientaciones tradicionales, lo que significa llamar la atención sobre la formación permanente y continua de los docentes.

El currículo en la Enseñanza de la Geografía, debe construirse tomando en cuenta las necesidades y las realidades existentes en cada localidad, municipio y región, sin obviar el contexto general, queda claro que el objeto de la Geografía no puede reducirse a la descripción de hechos y fenómenos espaciales. La Enseñanza de la Geografía es compromiso social, activo, es un medio para crear conciencia patriótica, la fuerza teórica - metodológica e innovadora tiene que prevalecer entre el debate de una Geografía tradicional y una Geografía para el cambio, pero sobre la concepción de una nueva escuela con vinculación comunitaria.

Coincidiendo con Cruz (2001), tiene que plantearse una enseñanza concientizada desde la Geografía a través del aula, tomada como centro de discusión, para promover el proceso de compromiso, intervenir la mediatización de la población y contribuir a la formación de seres sociales con visión crítica y más comprometidos con su verdadero entorno. Se busca un pleno compromiso con la sociedad de convertir a la Geografía en una Ciencia líder con suficientes respuestas conceptuales para enfrentar los nuevos retos que exige el país en estos momentos.

Epígrafe 2:

La importancia de la enseñanza de la Geografía en la escuela primaria

Históricamente la educación ha sido considerada como el camino más adecuado para el progreso de la sociedad. En la actualidad, las nuevas necesidades de formación de los niños y jóvenes para convivir en una sociedad democrática y en constante cambio, aseguran la presencia de una dimensión humana y social en un mundo tecnificado. Manejar de forma crítica una gran cantidad de información obliga a plantear una nueva enseñanza de la Geografía, más global, interdisciplinar e integradora. Se trata de aprovechar el análisis de la realidad social, el aprendizaje de los conceptos científicos que explican la actuación de los sujetos en las sociedades, su relación con el medio natural y las implicaciones de sus acciones. De la transmisión de conocimientos, a la construcción del conocimiento geográfico.

La geografía como ciencia social y natural, estudia las interrelaciones que se presentan entre el medio físico y social en el que se desarrollan los grupos sociales y la naturaleza. En el plano educativo, no basta con estudiar cada uno de los elementos que componen el espacio geográfico.

La enseñanza de la geografía en la escuela primaria pretende explicar la organización del espacio geográfico, a partir de la interrelación de los sistemas físico-ambientales, económico-sociales, culturales, de la definición de sus estructuras desde una perspectiva formativa y del desarrollo integral de conceptos, habilidades y actitudes que le permitan al estudiante comprender e insertarse en la dinámica de los cambios que los adelantos de la ciencia, la tecnología y la globalización exigen en las distintas escalas territoriales.

El aprendizaje y enseñanza de la Geografía tiene como propósito que los estudiantes promuevan de manera pertinente la adquisición de los contenidos geográficos correspondientes a la educación primaria, de manera que los niños puedan visualizar los problemas actuales (mundiales y locales) y entender los desafíos sociales que tienen una dimensión territorial, de diverso orden. Esta situación requiere de un nuevo planteamiento de la enseñanza de la Geografía, con una orientación interdisciplinar e integradora.

A partir de los conocimientos básicos de la geografía, el aprendizaje y la enseñanza de esta disciplina se enfoca en favorecer las bases de una conciencia crítica, resultante de una acción didáctica participativa y protagónica mediante el desarrollo de competencias para ser ciudadano en el mundo global, por lo que convierte a la enseñanza geográfica en un acto de investigación permanente donde el docente, como los estudiantes descubren y/o redescubren la realidad bajo un enfoque científico y con los aportes de otras prácticas y disciplinas que convergen con su quehacer (Vasco, 1991).

En este marco, el niño podrá aplicar sus conocimientos geográficos para abordar estrategias de enseñanza que incluyen las relaciones que se establecen entre la institución escolar y los entornos sociales en que ésta se sitúa, como una oportunidad para renovar la enseñanza y fortalecer en los alumnos de educación primaria la percepción espacial, el conocimiento del territorio y la identidad de los grupos humanos con el espacio geográfico.

Muchas veces olvidamos la razón de esta asignatura y no nos damos cuenta de la importancia que tienen en el desarrollo del alumno, basándonos sólo en la memorización de datos, que dejan de tener sentido para el alumno porque no le encuentran utilidad.

Para el ser humano, y sobre todo en la infancia, comprender los fenómenos que lo rodean se ha vuelto una necesidad para entender su entorno, llevándolo a descubrir datos importantes que explican las causas de lo que sucede alrededor.

El estudio de la Geografía se ha convertido en uno de los medios para comprender las causas de los fenómenos naturales. La capacidad de asombro y curiosidad del hombre le permite plantearse preguntas, que con la investigación resuelve. El hombre tiene la obligación y el compromiso de vivir en armonía con la naturaleza, a enfrentar problemas y aprovechar los recursos de forma consiente y respetuosa porque es el lugar donde vive.

El tiempo que se le dedica a esta asignatura es, la mayoría de las veces, poco y, relativamente, vacío de aprendizajes significativos. Buscar estrategias para motivar y hacer que realmente aprendan los alumnos, es vital para que ellos vean que el comprender las materias son necesarias para su formación.

Los alumnos, en la actualidad, no se cuestionan ni prestan atención a los fenómenos que suceden todos los días. Se acostumbran a ellos, dejándolos pasar de manera inadvertida y no buscan una explicación a esos hechos, esperando a que alguien más les dé las respuestas. Ya que a veces por el poco tiempo de clases no se puede avanzar de manera amplia los contenidos y se requiere verlos de forma superficial.

La curiosidad natural de los niños no ha sido aprovechada lo suficiente para el aprendizaje de dichas materias. Se ha dejado de lado la reflexión y el entendimiento de lo que sucede a su alrededor. Los alumnos manejan conceptos memorizados que se vuelven irrelevantes y poco interesantes en su formación. Las actividades realizadas en la escuela deben construir un instrumento para que el niño comprenda y aproveche el mundo que los rodea. El maestro debe aprovechar la curiosidad y despertar el interés del alumno en la adquisición de nuevos conocimientos, fundamentados en experiencias anteriores encauzando al alumno a la reflexión y el análisis de su realidad, ampliando la visión de su entorno.

Los niños adquieren ideas sobre cómo son los hechos y fenómenos sociales y naturales antes de ingresar a la escuela por medio de sus experiencias con todo lo que los rodea, lo que escuchan y discuten con otras personas o lo que conocen por los medios de comunicación.

Las ideas de los niños no se deben al azar, sino que se relacionan con lo que conocen y con las características y capacidades de su pensamiento, esto quiere decir, que las ideas que ellos expresan implican un cierto conocimiento sobre cómo son y suceden las cosas, y una forma de razonar que no sólo afecta a un concepto particular sino a otros conceptos relacionados con él.

Carlos A. Carrillo nos señala que "la geografía es la descripción de la tierra, no la nomenclatura árida de los retazos en que la han dividido los hombres ni la lista de nombres" pero la enseñanza-aprendizaje de esta disciplina en la escuela nos ha dejado a muchos la idea de que hay que aprender de memoria nombres de ríos, montañas y ciudades o que es solamente enunciativa, libresca y fragmentada. Sabemos que los nombres y localización de lugares son datos útiles para el estudio de la geografía pero éstos no constituyen el tema central de esta disciplina.La educación primaria nos enuncia uno de sus propósitos generales que es: "asegurar que los niños y las niñas adquieran los conocimientos esenciales sobre la Geografía, particularmente la de nuestro país, desarrollen destrezas específicas e incorporen actitudes y valores relativos al conocimiento y cuidado del medio".Este interés expresado en el plan de estudios obedece al reconocimiento de la necesidad de proporcionar a los futuros ciudadanos una visión de lo que es Cuba, su diversidad geográfica y cultural, sus recursos naturales, su población, sus actividades económicas y otros aspectos relacionados con problemas que nos afectan a todos, como la contaminación y la contribución a la protección del ambiente. El aprendizaje de la Geografía debe permitir a los niños responder a preguntas que hacen sobre su entorno y que surgen de su natural curiosidad e interés por explorar el mundo.

Aprender del entorno también propicia un sentido de aprecio, de arraigo y de pertenencia al lugar de origen, que sentará las bases para el desarrollo de la identidad nacional y la valoración de lo que significa ser cubano. El conocimiento de otros lugares, personas y formas de vida distintas a la propia, favorece actitudes de empatía, solidaridad y respeto a la diversidad étnica y cultural.Por eso, es importante que el alumno desarrolle habilidades para el uso de fuentes de consulta como, mapas, atlas y tablas de población, ya que estas habilidades permitirán que obtenga información cuando así lo requiera, sin depender sólo de la memoria.

En este proceso de aprendizaje por parte del alumno, el maestro tiene un importante papel del lado de la enseñanza. Para ellos, es fundamental tomar en cuenta algunas condiciones para lograr un aprendizaje significativo, entre las cuales se pueden mencionar:

- Tomar en cuenta los conocimientos adquiridos o no adquiridos por los niños, ya que esto permite que comprendan o no los nuevos temas.

- Relacionar los temas del programa con aspectos de la vida cotidiana de los niños, esto quiere decir que se requiere seleccionar aspectos en los que los alumnos pueden interesarse y que a la vez sean un medio para abordar el contenido.

- Partir de las ideas previas de los alumnos, en su mayoría aparecerán preguntas relacionadas a hechos naturales. Pero también tienen respuestas, las cuales elaboran a partir de su experiencia y de la relación con otros niños, con adultos y los medios de comunicación.

Aunque el libro de texto es la herramienta fundamental, el uso de las nuevas tecnologías ayuda a que el profesor pueda construir una clase óptima donde favorezca el aprendizaje desarrollador.

Es de vital importancia en la educación primaria la enseñanza de la Geografía ya que potencia y sistematiza las aptitudes individuales de percepción espacial de los niños, además los ayuda a familiarizarse con su medio ambiente y conocer lo que lo rodea, su gran variedad de bosques, sus desiertos, las playas, los animales y las plantas, pretende ser un valor ético dentro de cada persona, permitiéndole conocer un poco más sobre su medio ambiente, el origen de todo lo que le rodea (la riqueza natural), y ayudarle a comprender mapas, brújulas, etc.

Esta ciencia puede ayudarnos a comprender mejor la cultura de cualquier región, por medio de la naturaleza, pudiendo encontrar diferentes historias contadas por las plantas, la tierra, los mares y los animales, ella puede ayudarnos a mostrarles un mundo nuevo y a la vez tan viejo a los alumnos. Nos ayuda a recorrer culturas, etnias sociales, países y hasta las más pequeñas islas que existen en el mundo, mostrándoles a los niños y a nosotros también como era antes un país y como es ahora por medio de los mapas, como maestros tenemos la tarea de explicarles a los alumnos que la Geografía no sólo se reduce al medio natural, sino que también involucra el medio social que es creado por el propio hombre.

Comenzando primeramente con la importancia que se tiene en la educación primaria, se da un punto de vista en el cual la Geografía, no sólo es útil académicamente , sino también que es muy valiosa para nuestro acervo cultural, además de nuestra vida cotidiana, puesto que muchos de los conocimientos que nos puede proporcionar esta asignatura, los utilizamos de una forma común y por demás fácil y sencillo, además de los beneficios que puede conllevar el trabajarla transversalmente con otras asignaturas, puesto que en algunas es imprescindible el tomarla en cuenta (historia y ciencias naturales), ya que hablar de una es hablar de ambas.

La enseñanza de la Geografía dará a los alumnos oportunidades de aprendizaje basadas en situaciones y sucesos relevantes de su vida, para favorecer la construcción de conocimientos, lo cual les permite incidir –de acuerdo con sus posibilidades– en problemas reales de su entorno inmediato.

En este sentido, para acercar los saberes a los alumnos se requiere problematizar la realidad, comprender las razones de trabajar en el aula los contenidos propuestos; buscar soluciones a los problemas planteados de lo que acontece en los diferentes espacios o lugares donde habitan. Se promueve la adquisición de conocimientos científicos que sean funcionales y puedan utilizarse tanto dentro como fuera del contexto escolar. Una de las estrategias que se sugieren es la situación-problema la cual consiste de acuerdo con Mora y Flores (2010), en plantear en forma de problema un tema para que, a partir de diversos elementos, pueda resolverse.

El propósito de que los estudiantes trabajen con conceptos y problemas es aproximarlos al manejo de mejores herramientas conceptuales que les permitan plantear sucesos del espacio geográfico, para identificar las nociones que tienen respecto a los diferentes fenómenos naturales y socioeconómicos y dimensionar la responsabilidad que presentan, para formular hipótesis sobre los efectos, presentes y futuros, de la actividad humana sobre su medio natural e imaginar otros escenarios posibles. Se deben considerar, también, las estrategias basadas en la indagación e investigación, ya que se relacionan con el modelo de aprendizaje constructivo, el cual ocupa un lugar cada vez más destacado en la enseñanza.

Asimismo se insiste en el uso de las TIC como recurso básico para manejar imágenes del espacio geográfico a diferentes escalas, que ayuden a los alumnos a localizar y explicar el mundo. En la medida en que el alcance de los medios gráficos disminuye y los medios digitales adquieren mayor relevancia, la educación apoyada en estos medios puede contribuir a lograr los objetivos de la enseñanza y aprendizaje de la Geografía.

Para el diseño de estrategias didácticas, se considera los elementos básicos de la planeación, los recursos didácticos que promueven el logro de aprendizajes y competencias geográficas, los proyectos y las herramientas para la evaluación de las competencias. Se recomienda acudir a diversas fuentes bibliográficas y medios para que cada estudiante y docente utilicen las más pertinentes para abordar las unidades de aprendizaje, con la finalidad de que las actividades en el aula y la evaluación se planeen de la mejor manera.

Enseñar Geografía lleva implícito un compromiso social, no podemos actuar de manera neutra, indiferente, tenemos que avanzar estrechamente relacionados con la comunidad, compenetrarnos con el entorno y utilizar los recursos del medio para producir una relación pensamiento-idea, creando de esta manera un apego hacia el lugar, un sentimiento de patria, que, sin dudas desarrollará una capacidad crítica donde se comience a gestar una conciencia de país.

1.3 Tareas docentes para la enseñanza de la Geografía

Las exigencias históricas – sociales de los nuevos tiempos colocan al profesor ante un proceso de reconceptualización de su práctica formativa.Tal reconceptualización enfrenta al profesor ante el desafío del proceso de elaboración de la tarea docente de la clase como célula básica del aprendizaje de los estudiantes, de manera que esta le permita lograr la formación humanista del hombre en un proceso de relación y generalización que los ponga en condiciones, no solo de aplicar, sino de transferir para transformarse a sí y al mundo que lo rodea.

De acuerdo con los autores consultados Davídov, V. V., 1987; Concepción, M. R.,1989; Medina Rivilla, A., 1995; Álvarez de Zayas, C. M., 1996, 1999; Garcés W.,1997; Silvestre, M., 1999; Fuentes González, H. C., 2000; Concepción, I., 2000; Sánchez, G., 2000; Zilberstein, J. y Silvestre, M., 2000; Cañal de León, P., 2000; Travé González, G. y Cuenca López, J. M., 2000; Rodríguez, R. A., 2001; Zaldívar, M. E.,2001; Zilberstein, J. y Portela, R., 2002), las principales tendencias detectadas en el trabajo con la tarea docente son:

- Inadecuada o incompleta comprensión de su concepción esencial.

- Aparece mal estructurada afectando la lógica de la dirección del aprendizaje en la clase.

- No se corresponde con el objetivo de la clase y/o con los demás componentes del proceso pedagógico.

- No se orienta adecuada y oportunamente para que se logre su comprensión y el curso de un aprendizaje consciente a través de ella.

- No se controla el proceso de su ejecución lo que afecta su evaluación y auto evaluación.

- No responde a las exigencias que se le plantea a la calidad de la clase.

Por otra parte y siguiendo el criterio de los autores ya citados se pueden señalar los siguientes rasgos que tipifican la tarea docente:

- Célula básica del aprendizaje.

- Componente esencial de la actividad cognoscitiva.

- Portadora de las acciones y operaciones que:

- Propician la instrumentación del método y el uso de los medios para:

- Provocar el movimiento del contenido y alcanzar el objetivo en un tiempo previsto.

Una definición sobre la tarea docente es la expresada por C. M. Álvarez de Zayas cuando plantea: es el proceso docente educativo en que el estudiante desarrolla una acción sencilla, en que se resuelve un problema específico, con un objetivo también inmediato, en el contexto del objetivo del tema Álvarez, (Álvarez, 1998: 33).

Autores como Silvestre, M. (2000); Zilberstein, J. y Silvestre, M. (2000); Zilberstein, J. y Portela, R. (2002), por su parte, consideran las tareas docentes "(...) como aquellas actividades que se orientan para que el alumno las realice en clases o fuera de esta, implican la búsqueda y adquisición de conocimientos, el desarrollo de habilidades y la formación integral de la personalidad" (Silvestre, 2001:35).

La tarea docente: es la célula básica del aprendizaje, componente esencial de la actividad cognoscitiva portadora de las acciones y operaciones que propician la instrumentación del método y el uso de los medios para provocar el movimiento del contenido y alcanzar el objetivo, en un tiempo determinado. (Gutiérrez M, 2003)

El autor de este trabajo se acoge al concepto dado por M. Gutiérrez, en el que se definen rasgos como: el aprendizaje, la actividad cognoscitiva, las acciones, las operaciones, el método, los medios, el objetivo y el tiempo previsto.

A continuación referimos cada uno de ellos:

El objetivo es el propósito o aspiración social que determina el resto de los componentes personalizados del proceso pedagógico. El objetivo formativo expresa en su estructura interna la unidad entre los conocimientos, las habilidades y los valores a alcanzar y se direccionan integradamente en las acciones y operaciones de la tarea docente.

El aprendizaje: Es en síntesis, el proceso de aprehensión por el estudiante del contenido como parte de la cultura que debe ser asimilada por él en términos de conocimientos, habilidades, valores y rasgos de la actividad creadora en un proceso de integración y generalización, por tanto, la tarea docente debe elaborarse en función del estudiante, de sus posibilidades y ritmo de aprendizaje a partir del diagnóstico y el objetivo formativo previsto.

La actividad cognoscitiva es un tipo especial de actividad humana que posibilita el conocimiento del mundo que nos rodea y debe ser dirigida conscientemente por el profesor y asimilada por el estudiante en su proceso de aprendizaje.

Las acciones son los pasos lógicos que deben guiar al estudiante para desarrollar su aprendizaje. Cada uno de estos pasos debe concretarse en su redacción en correspondencia con la naturaleza del objeto de estudio de la clase.

Las operaciones: Es la parte instrumental de la tarea docente en que se concretan y materializan las acciones, pues para analizar, determinar, comparar, seleccionar, el estudiante tendrá que valerse de las operaciones.

Las acciones y operaciones deben conformarse de manera tal que en estrecha relación conduzcan, no sólo al desarrollo de la habilidad, sino también unido a ella a la adquisición del conocimiento y al alcance de la intencionalidad educativa como una totalidad no dividida, declarada ya en el objetivo formativo de la clase.

El método: Es la vía que utiliza el profesor y el estudiante para asimilar el contenido, su curso tienen lugar a través de procedimientos que constituyen momentos o eventos del método y el mismo propicia el desarrollo de las acciones y operaciones previstas en la tarea docente.

Los medios: son el soporte material del método y expresan la esencia del contenido. Los métodos y los medios permiten darle curso a las acciones y operaciones de la tarea docente para provocar el movimiento del contenido y alcanzar el objetivo formativo

El tiempo previsto es aquel necesario y suficiente para darle solución a la tarea docente, el que se necesita prever en función de las posibilidades de los estudiantes y su interés de aprendizaje, determinado por el diagnóstico y la naturaleza y complejidad del contenido. La simulación de situaciones docentes a partir de la práctica.

Entre las exigencias de la tarea docente encontramos: El trabajo preventivo desde la clase, la correspondencia entre el tratamiento del contenido y las respuestas individualizadas, el tratamiento del contenido a partir de los intereses y motivaciones del grupo, la estimulación de la competencia comunicativa, desarrollar acciones de autoaprendizaje y autoevaluación, la orientación, ejecución y control del trabajo independiente.

Además hay que tener en cuenta criterios y dudas de estudiantes en particular para dar explicaciones generales, la utilización de los recursos existentes que apoyan al proceso docente educativo, demostrar la utilidad de la clase para su actividad a partir de las necesidades de la vida práctica, la calidad del trabajo político ideológico y el uso de recursos que aporta el programa de la Revolución Educacional.

Resumiendo los criterios empleados se puede plantear que la tarea docente constituye un medio a través de la cual se ponen de manifiesto los componentes fundamentales de la actividad pedagógica. Su función principal es la de organizar la participación de los sujetos que intervienen en el PEA, dentro y fuera del momento de la clase.

Para elaborar adecuadamente la tarea docente de manera que responda al modelo de aprendizaje desarrollador y a la apropiación de valores positivos en los estudiantes, Pilar Rico Montero propone a los docentes plantearse las siguientes interrogantes:

-¿Qué elementos del conocimiento necesito revelar y qué indicaciones y procedimientos pueden conducir al estudiante a una búsqueda activa y reflexiva?

- ¿Qué operaciones del pensamiento necesito estimular y cómo conjugo la variedad de tareas de forma que a la vez que faciliten la búsqueda y utilización del conocimiento estimulen el desarrollo de la cultura y los valores?

- ¿Cómo promover mediante las tareas el incremento de las exigencias cognitivas, intelectuales y formativas en el estudiante?

- ¿Cómo organizar las tareas de forma que tanto sus objetivos particulares como su integración y sistematización conduzcan al resultado esperado en cada estudiante de acuerdo con el grado?

- ¿He concebido los ejercicios necesarios y suficientes que propicien la adquisición de los conocimientos objeto de enseñanza-aprendizaje, teniendo en cuenta la atención diferenciada de los estudiantes?

La tarea docente es la vía fundamental para proponer la reflexión del estudiante, ¿Cómo lograrlo? ¿Qué es lo que estudio? ¿Cómo es? ¿Cuándo, dónde? ¿Por qué es? ¿Para qué es? ¿Y si…? Son interrogantes que conducen a los estudiantes hacia la reflexión.

¿Qué es? La pregunta puede tener una orientación más compleja para el estudiante, y así comprender, por ejemplo lo siguiente:

La definición del concepto. La búsqueda de lo esencial.

El establecimiento de relaciones.

¿Cómo es? La pregunta ¿cómo es? Implica relevar las características del objeto de estudio, va a precisar la observación, descripción, comparación, la clasificación de todas las características encontradas. Una orientación más completa para el estudiante incluye:

- Relevar las características del objeto, describir, observa. Compararlas.

- Clasificarlas en generales y particulares. Identificar lo esencial.

- Establecer la relación del todo y la parte. Establecer nexos entre los diferentes elementos.