La comprensión auditiva en la enseñanza de la lengua española con fines específicos



Introducción

Con el desarrollo de los métodos y enfoques para la enseñanza de lenguas extranjeras, la visión del idioma como herramienta de uso comenzó a formarse. Como consecuencia de este desarrollo, los contenidos de la enseñanza se estructuraron de acuerdo con las funciones de la lengua, lo que trajo como resultado que el componente comunicativo llegara a ocupar un lugar preponderante en las clases de idioma.

Dentro del proceso de enseñanza – aprendizaje de las lenguas extranjeras, el desarrollo de la competencia comunicativa constituye el propósito fundamental. Esta incluye, entre otros aspectos, la formación y desarrollo equilibrado de las habilidades de comprensión auditiva, expresión oral, comprensión de lectura y expresión escrita. Sin embargo, de estas cuatro habilidades lingüísticas, es la comprensión auditiva la que menos ha sido atendida debido a que durante mucho tiempo fue vista como complemento de su contraparte (la expresión oral) e incluso como una habilidad pasiva.

La comprensión auditiva representa un nivel importante de entrada de información para los estudiantes, y si tomamos como referente el hecho de que producir un discurso oral sin que sea recibido por otra persona no tiene mérito alguno, se podría afirmar que la habilidad auditiva encierra en sí tanta o más importancia que la oral. En este sentido el acto de escuchar se convierte en un componente social vital para prácticamente todo ser humano.

En la actualidad existen numerosos autores que se han preocupado por investigar el tema en cuestión. En el ámbito internacional uno de los investigadores reconocidos es el lingüista español Daniel Cassany (1994), el cual ha proporcionado la solución a problemas en el área de la didáctica de la lengua haciendo énfasis en esta habilidad.

A través de los antecedentes de la investigación, se evidencia la importancia que tiene el desarrollo de la habilidad de comprensión auditiva en el aula para los estudiantes. Esta juega un papel fundamental en el desarrollo de las restantes habilidades, permitiendo además desarrollar cada fase del aprendizaje.

La presente investigación estuvo centrada concretamente en el proceso de enseñanza – aprendizaje de la habilidad de comprensión auditiva en las clases de lengua española con Fines Específicos.

Desarrollo

Dentro del proceso de enseñanza – aprendizaje, sus categorías (enseñanza y aprendizaje) se comprenden como una unidad dialéctica donde la primera, que "tiene como núcleo el aprendizaje, posee además un marcado carácter social, individual, activo comunicativo, significativo, cooperativo y consciente; mientras que la segunda, producto del pensamiento, consiste en procesar, comprender, apropiarse y aplicar una información que ha sido enseñada, transcurriendo a través de la práctica o de otras formas de experiencia" (Chávez, J., 2001).

A partir de la definición anterior se distinguen como rasgos de las categorías enseñanza y aprendizaje, la intercomunicación entre sus participantes, la respuesta a una exigencia social en la formación del ser humano, el enriquecimiento individual y grupal, así como los roles y retos que les corresponde a sus participantes en una actividad productiva y reflexiva para aprender de manera consciente y creadora mediante la práctica de sus acciones.

La enseñanza "es el proceso de organización de la actividad cognoscitiva de los estudiantes, que implica la apropiación por estos de la experiencia histórico – social y la asimilación de la imagen ideal de los objetos, su reflejo o reproducción espiritual, lo que mediatiza toda su actividad y contribuye a su socialización y formación de valores" (Silvestre, M., 2002: 9).

Con respecto a la categoría aprendizaje, la cual ha tenido diferentes definiciones, se asume la que expresa que es un "proceso en el que participa activamente el estudiante, dirigido por el profesor, apropiándose el primero de conocimientos, habilidades y capacidades, en comunicación con los otros, en un proceso de socialización que favorece la formación de valores" (Castellanos, D., 1999: 11).

Una de las concepciones del proceso de enseñanza – aprendizaje plantea que este es "(…) el proceso de apropiación de conocimientos, habilidades, valores y métodos de trabajo pedagógico que prepara al estudiante para el ejercicio de las funciones profesionales pedagógicas y se expresa mediante el modo de actuación profesional que va desarrollando a lo largo de la carrera" (Chirino, M. V., 2002:1).

Estas características se hacen evidentes al aprender la lengua española con fines específicos, por cuanto apropiarse de una lengua extranjera con tales fines fuera de su entorno natural constituye un reto. Fundamentalmente porque se dispone de pocas oportunidades para la práctica, además de constituir una necesidad solo en dependencia de las aspiraciones profesionales o intereses culturales de los que aprenden.

Entonces es necesario "entender el aula de lengua como un escenario comunicativo donde los estudiantes cooperan en la construcción del sentido y donde se crean y recrean textos de la más diversa índole e intención." (Lomas, C. y Osorio, A., 1901: 26). Al asumir el proceso de enseñanza – aprendizaje de una lengua extranjera desde una perspectiva comunicativa, se contribuye al dominio de las habilidades lingüísticas habituales en la vida de las personas, lo que favorece además el ulterior desarrollo de la competencia comnicativa de los hablantes.

El desarrollo de la competencia comunicativa como propósito fundamental del proceso de enseñanza – aprendizaje de la lengua española con fines específicos, incluye el desarrollo equilibrado de las habilidades lingüísticas, dentro de las cuales se incluye la comprensión auditiva.

Las habilidades, como componentes del proceso de enseñanza – aprendizaje, constituyen formas con las que se asimila la actividad. Al respecto se declara que "…se forman y desarrollan a través de la ejercitación de las acciones mentales y se convierten en modos de actuación que dan solución a tareas teóricas y prácticas" (Álvarez, R., 1996:67). Las habilidadades "deben garantizar que los estudiantes asimilen la forma de elaboración, los modos de actuar, las técnicas para aprender, las formas de razonar; de modo que el conocimiento logre también la formación y el desarrollo de las habilidades" (López, M., s/a:15). La formación y desarrollo de habilidades "... desempeñan un papel esencial para la apropiación del contenido de enseñanza" (Silvestre, M., y Zilberstein, J., 2002:49).

Al analizar estas tres posiciones, se arriva a la conclusión de que no es posible hablar de desarrollo de habilidades sin brindarle a los estudiantes la oportunidad de poner en práctica lo que ha aprendido. Las habilidades se adquieren fundamentalmente a través del aprendizaje debido a que se forman y desarrollan en interrelación con los conocimientos. Para lograr un aprendizaje significativo, la ejecución de las acciones y operaciones debe ser consciente e independiente. Por ello, las habilidades se deben formar y desarrollar mediante un proceso progresivo donde se le oriente al estudiante implicarse en el estudio y práctica de los contenidos mediante la solución de problemas de manera creativa, consciente y asumiendo riesgos.

"Las cualidades que denotan que la acción devino habilidad son: el mayor grado de generalización, la sistematización, la síntesis de sus operaciones, la independencia en la ejecución y el éxito en los resultados" (Brito, H., 1990:5). Esto evidencia que resulta complejo poder darles seguimiento a las tres primeras cualidades desde el mundo exterior del profesor debido a que ocurren en la mente del estudiante.

El análisis de los criterios de H. Brito (1990), M. López (s/a), R. Álvarez (1996), J. Zilberstein y M. Silvestre (2002), M. V. Chirino (2010), permite afirmar que para desarrollar una habilidad es preciso transitar por un proceso previo de formación, en el cual la orientación desempeña un papel esencial. En la lengua española con fines específicos, el desarrollo de habilidades lingüísticas es muy necesaria ya que lengua española se utiliza como vía de comunicación por la población y el estudiante necesita apropiarse conscientemente del sistema de la lengua para, a partir de ella, poder incorporar a la actividad verbal los conocimientos integrados en las habilidades lingüísticas.

El desarrollo de habilidades en la lengua española con fines específicos, está estructurado en forma de ciclo a través del cual estas son tratadas a partir de diferentes conocimientos, en diversidad de situaciones y en disímiles contextos. Como punto de partida se toma el hecho de que son necesarias en la comunicación, ello fundamenta la necesidad de su ejercitación ya que el primer contacto del estudiante con los nuevos contenidos, se produce mediante su uso social.

En la enseñanza comunicativa de la lengua española con fines específicos, la habilidad de comprensión auditiva adquiere gran significación como parte de la competencia comunicativa, por ello se plantea que se debe tener en consideración la necesidad de "alcanzar alto grado de competencia lingüística, desarrollar estrategias, estar consciente del significado social de las formas del lenguaje, desarrollando además las competencias sociolingüística y sociocultural" (Littlewood, W., 1984:6).

Se comparte la posición teórica de Littlewood en relación con la audición, la cual es empleada como un vehículo para la adquisición de la lengua, que sirve como catalizador para la integración de otras habilidades y contenidos. Esta permite procesar la información que se recibe oralmente; construir el significado de las palabras para decodificar los mensajes; constituye la entrada significativa de elementos de la lengua que se aprende; es el modelo que imita el estudiante.

La comprensión auditiva es "es un proceso de interpretación activo y complejo en el cual la persona que escucha establece una relación entre lo que escucha y lo que es ya conocido para él o ella" (Rost, 2002:13).

En esta definición se evidencia que el lenguaje, a través del cual se establece un estrecho vínculo entre las habilidades de comprensión auditiva y de comprensión oral, tiene carácter social. Además, para que realmente exista una comunicación efectiva y eficaz, debe haber un alto grado de interacción entre las personas involucradas (emisor y receptor) en el acto comunicativo.

La comprensión auditiva "no es una habilidad pasiva, sino una serie de microhabilidades activas marcadas por el hecho de involucrar la percepción auditiva de signos orales. Es además absolutamente necesaria para cualquier otra labor que se realice con el lenguaje, especialmente para poder hablar y aún para poder escribir" (James, 1984).

Esta descripción de la comprensión auditiva permite constatar que esta es una habilidad compleja. Para que realmente exista una adecuada comprensión, el individuo debe lograr escuchar, y para ello debe interpretar los sonidos producidos de forma oral, lo que implica a su vez distinguir los fonemas de la lengua (unidades más pequeñas del idioma). Es a partir de esta discriminación que la persona puede identificar en qué lengua se manifiesta la expresión que escucha. Al escuchar para comprender lo que se está diciendo, el receptor debe concentrarse y activar una serie de procesos mentales, y precisamente esta es la razón por la cual se afirma que la habilidad de comprensión auditiva es una habilidad activa.

La comprensión auditiva "juega un papel central y predominante en el proceso de aprendizaje de una lengua" (Krashen, 1981:101). Los aprendices de una lengua, antes de producir o desarrollar cualquiera de las otras habilidades lingüísticas, reciben un estímulo lingüístico que es percibido a través de la escucha. Este hecho permite afirmar que la comprensión auditiva "es importante no sólo porque precede la producción lógica y cronológicamente, sino especialmente porque parece ser el mecanismo básico por medio del cual se internalizan las reglas del lenguaje" (Byrnes, 1984).

En esta investigación se asumen las dimensiones de la competencia comunicativa de Littlewood, ya que incluyen el conocimiento del vocabulario, la maestría de reglas estructurales para procesar las expresiones de significados; la habilidad de interpretar la lengua con estrategias para la comprensión del conocimiento del hablante, con familiaridad según el contexto, así como concebir la comprensión como parte de los procesos culturales.

Se aprecia que la dimensión lingüística se refiere a la manifestación del desarrollo de microhabilidades para interrelacionar el significado, el uso y la forma, permitiendo el análisis de estas unidades en el nivel fónico, léxico – semántico y gramatical. La dimensión estratégica se refiere al alcance de las estrategias que utilizan los oyentes para iniciar, mantener, arreglar, reorientar o concluir la escucha. La dimensión sociocultural permite actuar con familiaridad en el contexto que se utiliza la lengua, es útil para seleccionar los comportamientos apropiados desde el punto de vista cultural y lingüístico.

El desarrollo de estas dimensiones es crucial por cuanto se espera que el estudiante comprenda, analice, produzca, negocie y cree significados en la medida que interactúe lingüísticamente.

Conclusiones

Para el desarrollo exitoso de la habilidad de comprensión auditiva, es necesario que los estudiantes transiten por diferentes estapas que vayan desde lo reproductivo hasta lo productivo. Como parte de la etapa productiva, la creación libre dota de independencia a los estudiantes ya que pueden poner en práctica la habilidad que han ido desarrollando. Este éxito en el desarrollo de habilidades, depende además de la planificación, la orientación y el control de las actividades de forma sistémica y sistemática.

Bibliografía

ANTICH de LEÓN, R. (1986). Metodología de la enseñanza de lenguas extranjeras. Editorial Pueblo y Educación. La Habana.

BROWN, G. and YULE, G. (1983). Teaching the Spoken Language. Cambridge: Cambridge University Press.

BYRNES, H. (1984). The Role of Listening Comprehension: A theoretical Base. Foreign Language Annals.

JAMES, C.J. (1984). Are you Listening: The Practical Components of Listening.

KRASHEN, S. (1981) Second Language Acquistion and Second Language Learning. Oxford: Pergamon Press.

ROST, M. (2002). Teaching and Researching Listening. London, UK: Longman.

 

 

Autor:

Lic. Lixander Cardet Martínez