Un concepto nuevo y vital: el amor y el impulso cósmico



La afectividad humana y el arte de amar y ser amado: Un concepto nuevo y vital: El Amor y el Impulso Cósmico - Monografias.com

Un concepto nuevo y vital: El Amor y el Impulso Cósmico

Ahora vamos a entrar en un tema que puede ser polémico, pero que no podemos escapar de su enfoque para comprender el Significado y el Sentido de la Vida Humana. La pregunta es: "¿Cuál es la misión de la humanidad en este planeta?". Téngase en cuenta que la respuesta, cualquiera que sea, marcará definitivamente los comportamientos, las actitudes y las acciones humanas, que nos llevan finalmente a los acontecimientos, hechos y resultados, visibles y tangibles en la realidad cotidiana. Es decir, la respuesta - ya sea implícita o explícita – a esa pregunta será la base fundamental donde se apoya la sociedad.

El hecho es que estamos en un momento crítico. La humanidad se enfrenta a una encrucijada. Los caminos del "bien" y del "mal" son cada vez más nítidos. En efecto, por una parte se percibe un camino que parece el prevaleciente, por donde pasan los veloces bólidos de cuatro ruedas de la devastación de la Naturaleza, la contaminación, el consumismo, el desajuste emocional, el hambre, el desempleo y el terrorismo (incluyendo todos los tipos, con énfasis en el terrorismo económico que los medios de comunicación gustan ocultar). Es el camino del "mal".Pero, quien puede desarrollar un mayor nivel de comprensión, percibirá que hay otro camino, en realidad una trilla oculta, tal vez cubierta de malezas, es "el camino" del que el Maestro nos habló.: La energía negativa que hoy se cierne sobre el planeta Tierra es brutal, lo que lleva a grados extremos de aplastamiento de la personalidad humana, aunque hábil y sutilmente vestido de gratificaciones inmediatas (productos de todo tipo, que podemos comprar en cómodas mensualidades y anestesiar así nuestra conciencia)

Sin embargo, para que organismos vivos (como lo son nuestra sociedad y el planeta) sobrevivan, es necesario que ellos tengan un cierto grado de equilibrio interno. Por lo tanto, se deduce, aún utilizando la lógica cartesiana, que hay una energía positiva contrabalanceando aquella masa negativa. Pero ¿de dónde ella surge? No encontramos otra explicación de que ella procede de un depósito Cósmico, el Ser Supremo. Sin embargo, los seres humanos precisamos ser transformadores de aquellas altísimas frecuencias vibratorias, para que se puedan utilizar en el mundo tridimensional.

Esa es nuestra misión. Podemos actuar como un simple fósforo, como una vela, como una linterna, como una lámpara, como un reflector, o como un foco deslumbrante. Eso depende de nuestro desarrollo espiritual. Pero la misión básica es la misma - y cada uno debe cumplirla de acuerdo a sus posibilidades actuales (es obvio que expandiéndolas cada vez más) Es decir, nuestra misión es ser difusores de luz.

El Creador, precisa de cada uno de nosotros para transmutar un cierto nivel de Su Energía. Nos necesita como intermediarios, como canales, como vehículos. Necesita, pues, verdaderos Seres Humanos.

Hay que añadir que tanto la misión fundamental como la particular, están basadas en el "nuevo" principio que el Maestro, Jesús el Cristo, difundió por el mundo hace 2000 años: Amor (o sea el principio integrativo de la Holística). Cuando la capacidad de amar sea desarrollada por nosotros, en la medida necesaria, las malas hierbas que crecen bajo la protección de la ignorancia, de las tinieblas pseudo espirituales, de la oscuridad y del terrorismo económico, serán extintas, y entonces sí, seremos capaces de crear la sociedad que la inmensa mayoría de la gente anhela: más digna, más justa, humana y...! más feliz!

Cuando nuestro trabajo fructifique, sin duda desde las dimensiones superiores nos será dirigida una centella de Luz, para indicar que las palabras del Maestro también pueden ser aplicadas a nosotros: ". Por sus frutos los conoceréis"

Lo anterior no quiere decir que debemos adoptar una postura de monjes orientales, pues el principio integrativo (el amor, aspectos espirituales y emocionales) debe ser equilibrado con el principio de auto-afirmativo. (aspectos materiales y mentales)

.El Creador es el Único Uno que se manifiesta en todo lo que existe. Pero, ¿será que Él existe en una piedra, una planta, un animal, o sólo en nosotros, los seres humanos? Él es Todo, pero se manifiesta de manera gradual a través de la sensación, la conciencia y de la auto-conciencia (que ella sí es exclusivamente humana.)

La gran diferencia del hombre en relación con otros seres, también oriundos del Creador, es que él fue preparado lentamente, durante mucho tiempo para poder expresar en el planeta Tierra, la Conciencia Cósmica plena, que Carey llama "biocircuito"

.En efecto, el hombre tiene un sistema de creación y de comunicación sorprendentes, apenas utilizándolo en pequeña escala, lo que es excelente, pues él no está todavía maduro para enfocar su instrumental maravilloso exclusivamente hacia el Bien

Cuando esta maduración ocurra (y todo indica que está cerca), el hombre podrá sintonizar tanto las frecuencias vibratorias más lentas, como el tacto (hasta 16 por segundo) como las más elevadas, de naturaleza espiritual, que la ciencia no puede medir porque extrapola el número 1 seguido de treinta ceros (vibraciones por segundo). Es decir, el ser humano posee un instrumental excepcional, pero él no está aún ajustado ni conectado con la Fuente de Toda Energía.

Este ajuste o conexión será realizado a través de un impulso cósmico. Una vez hecho esto, la Luz se derramará, permitiendo la construcción de una Nueva Sociedad, del mismo modo que cuando se enciende una lámpara, tendremos iluminación para leer, escribir o trabajar, lo que antes era imposible porque estábamos presos a las tinieblas. Esta comparación permite entender que no se trata de cuestiones derivadas de la fantasía, y sí de aspectos que se pueden explicar a través de la lógica común

Cuando llegue el mencionado impulso cósmico, él no va a transformar al ser humano en un ser espiritual, un ángel, porque su cuerpo físico y su mente son necesarios para el Creador, ya que son los medios que Él ha preparado con parsimonia, para que transformemos la Tierra en un vergel. De este modo, los seres humanos integrarán sus dos hemisferios, representados por el principio auto-afirmativo, que conduce al crecimiento personal de acuerdo a cada biodiversidad, y el principio integrativo que nos permite ver las cosas y sus relaciones de un modo amplio, holístico, capaz para servir al conjunto y no sólo a las partes

En resumen, el hombre pasó miles de años siendo preparado. El objetivo era proporcionarle un "biocircuito" capaz de combinar su visión espiritual perdida (o mejor dicho, ocultada), durante la "caída", pero siempre presente, con un dominio muy grande sobre la materia física.

Para alcanzar este dominio, es que la espiritualidad fue oscurecida. Era necesario dar prioridad a la materia. Pero hoy, en el siglo XXI, la disciplina "materia", a pesar de que no está agotada, porque no tiene fin, es ampliamente conocida, tanto que este conocimiento se ha vuelto peligroso. En efecto, el hombre puede terminar ahora con el planeta de las formas más variadas. Gradualmente, ya lo está haciendo a través de la contaminación y la destrucción del medio ambiente, o lo podrá hacer rápidamente, a través del arsenal nuclear del que se dispone.

            Por lo tanto, una "nueva" disciplina, se está diseñando en el currículo humano, la que podría ser llamada de varias maneras. Quizás la más simple sea " Espiritualidad Auténtica", por lo tanto, no dogmática (a la que Einstein llamaba de "religiosidad cósmica" pero, que según él, ninguna Iglesia enseñaba)... Para que ella germine rápidamente, antes que los monstruos de la destrucción, hagan pedazos el planeta, es que ahora se vuelve imprescindible un impulso cósmico, ya simbolizado por la paloma blanca y el Espíritu Santo, cuando Jesús fue bautizado en el Jordán. Otro símbolo de este impulso cósmico es el Unicornio.

Así como el legendario Hércules en uno de sus doce trabajos, limpió el establo de Augias, lleno de suciedad, el tiempo está arrastrando gran parte de los escombros acumulados en la mente y en el corazón humano. Las hazañas de Hércules son apenas una figura simbólica, que toma expresión a través del "impulso cósmico. .

..El ser humano del siglo XXI, es mucho más concientizado que el de cualquier época anterior, pero - al mismo tiempo - se ha quedado atascado en un laberinto, del cual quiere salir, pero no sabe cómo hacerlo. Busca la salida con su mente y no la encuentra, sofistica más sus recursos a través de la ciencia racional y la tecnología, y en lugar de encontrarla, se pierde cada vez más.

.El impulso cósmico, es la Luz que precisamos para romper el hechizo de la materia, que no debemos despreciar, porque es sobre ella que tenemos que operar, aunque con una comprensión mucho mayor de la que hoy está disponible.

.Pero ¿en qué dirección el impulso cósmico podrá llevarnos? Esta dirección es precisamente el desarrollo de una nueva forma de pensar, sentir y actuar, es decir, la transformación radical de la sociedad humana, la creación de una sociedad en favor de la Vida, en la cual los fulgurantes atributos del amor, de la cooperación, de la paz interior y exterior, de la buena voluntad y de la armonía, sustituyan a las pesadas frecuencias vibratorias, que prevalecen hoy en día: la explotación del hombre por el hombre, el miedo, la codicia, el consumismo, la destrucción del medio ambiente, la corrupción y la deshonestidad

Este impulso cósmico inminente, es sólo una etapa del Plan Creativo. El Ser Supremo trabaja del mismo modo como lo hacemos nosotros, creando objetos y productos más variados, que van siendo ajustados en ciertas formas específicas durante su elaboración. La gran diferencia es que el ser humano trabaja con un material inerte o aún vivo, pero sin conciencia de sí mismo. El Creador trabaja con seres humanos, teniendo en cuenta nuestra auto-conciencia y nuestro libre albedrío. Él nos orienta, nos estimula, nos motiva, pero la decisión siempre será nuestra, porque fuimos creados para ser sus ayudantes, sus co-regentes en la Tierra y no ser robots o papagayos.

Pero el tiempo para la indecisión, la inmadurez, la identificación falsa con el Yo Exterior, la incomprensión y la intolerancia, gracias al impulso cósmico que se avecina, comienza a agotarse, al igual que cuando sale el sol con todo su esplendor, la niebla se disipa y desaparece.

.El impulso cósmico, no será - como nunca lo fue - una imposición. Debido a nuestro libre albedrío, las Altas Inteligencias necesitaron mucho, mucho tiempo con el Proyecto "Ser Humano", ya que sólo tendría sentido a partir de su propio auto-desarrollo y para eso, precisó experimentar, errar, caer y percibir, finalmente, que la solución de sus problemas está en su propio interior. El impulso cósmico implica, básicamente, en comprender más profundamente que somos seres espirituales y que tenemos una partícula cósmica en nuestro interior

.Muchas personas tienen una comprensión intelectual de esto, que es necesario pero no suficiente, pues la emoción (por lo general relacionada con cosas efímeras y superfluas, acaba sobreponiéndose). Necesitamos la ayuda de un impulso cósmico para romper, como especie, y no sólo individualmente, la separatividad, que nos convierte en notas aisladas de la sinfonía cósmica.

Este enfoque supone un punto de inflexión en la versión clásica del Creador, apenas como un Ser Trascendente, que vive fuera de los seres humanos. El nuevo y decisivo impulso cósmico nos hará comprender y vivenciar de manera efectiva, el hecho de que el Creador es, también un Ser Inmanente, que vive dentro de nosotros. Puede parecer una contradicción aparente, pero no verdadera entre ambos Seres, que en realidad son Uno, porque el Creador es el Uno Único, " separado" del ser humano en ciertas frecuencias vibratorias y "junto con él" en otras frecuencias. Las primeras son las frecuencias materiales, las segundas, las espirituales.

En la medida en que una persona se convierte en un canal cósmico, se abren nuevas posibilidades, neutralizando los efectos negativos de muchas otras, que todavía están profundamente hundidas en valores anacrónicos. Hasta que se alcanza una masa crítica. En ese momento una Nueva Sociedad se manifestará en todo su esplendor.

Este impulso cósmico - repetimos - no implica ninguna imposición al ser humano, apenas le proporciona un aumento de percepción - que le permitirá - en forma colectiva y no sólo a unos pocos casos individuales - como ahora - a alcanzar niveles más elevados de conciencia.

En estos niveles superiores, se percibe en forma cristalina, la forma tan absurda que el planeta está siendo conducido, sin que la racionalidad humana consiga hacer nada significativo para cambiar este estado de cosas. La esperanza es que, orientado ahora, por su corazón y su alma, y no ya por su cuerpo y su mente, el hombre re-creará el planeta, sintonizándolo con elevadas frecuencias vibratorias, compatibilizando la vida con las directrices cósmicas.

         ¿Y cómo este impulso cósmico llegará hasta a nosotros? Es fácil de explicar: si en una sala, la música es baja y por lo tanto casi no se la oye, aumentando el volumen de aquella, los sonidos serán oídos perfectamente. ¿No es verdad? De la misma manera, el Creador aumentará las frecuencias vibratorias de todas las personas y de todo el planeta, de modo que podamos elevar nuestras conciencias y así comprender cosas que antes ni imaginábamos.

         El mencionado impulso, de acuerdo con varios autores, está muy próximo (quizá ya en la próxima década), pero él no descenderá de lo Alto en forma automática. De hecho, los seres humanos fueron dotados de libre albedrío, por lo que precisan participar en este Proyecto Superior para que él cristalice en la vida física.

        El recurso básico para esto es el Amor (a seres humanos específicos, a los seres humanos en general, a la Naturaleza, al planeta, el Creador) Esa fue la lección principal que hace 2000 años, el Maestro Jesús el Cristo nos enseñó y que hasta ahora no aprendimos. ¡Apresémonos antes de que sea demasiado tarde!

        La crucifixión simboliza la Ley del Sacrificio, necesaria para que ocurra una manifestación exterior. Ella es como una semilla que atravesó un duro invierno de dos milenios de duración. Sin embargo, en la primavera (de este siglo XXI), está a punto de brotar en los campos fértiles

        Sea un agricultor cósmico.... ¡Ame y será amado!

Observación: Las Monografías de este Gran Tema (Afectividad Humana), deben ser consideradas como un estímulo, una inyección de luz y esperanza para las personas que sufren de problemas afectivos. El autor, dentro de sus posibilidades, está dispuesto a enviarles, de forma totalmente gratuita, el libro completo, titulado "El Arte de Amar y Ser Amado", a todos aquellos y aquellas, que demuestren interés en los mensajes ofrecidos, a través de comentarios simples, enviados directamente a

 

 

Autor:

Prof. José A. Bonilla

(Universidad de la República, Uruguay; Universidad Nacional de Tucumán, Argentina , Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil)