Huellas del cambio climático en la zona costera de Puerto Pilóto, Cuba. Acciones de preservación



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Resumen

El trabajo investigativo, Huellas del cambio climático en la zona costera de Puerto Pilóto. Acciones para preservar la biodiversidad, expone las principales consecuencias que se manifiesta en el área por el influjo de la población en este espacio. Como resultado se proponen acciones dirigidas a la localidad de la Bahía de la Gloria por estar ubicados en los humedales de la costa norte de Camagüey, sitio con de gran fragilidad por la influencia negativa de la población motivado por las actividades de manutención que estos realizan de forma indiscriminada desde la aplicación de artes de pescas no autorizadas y la tala desmedida de los manglares. Los materiales compilados durante el estudio por la autora se utilizan en la preparación de los alumnos y pobladores de la localidad. Su efecto se aprecia en los cambios y motivación desde la búsqueda de nuevas alternativas para la protección de la biodiversidad biológica en la zona basado en nuevas propuestas para enfrentar los abates del cambio climático con ofertas más sustentables

Palabras claves. Cambio climático, diversidad biológica, manutención, zona costera

Introducción

A lo largo de más de 4000 millones años de vida, la Tierra ha sufrido gran cantidad de cambios climáticos. Solamente en los últimos dos millones se han alternado glaciaciones y épocas de clima cálido que han afectado de forma determinante a todas las formas de vida en el planeta y ha supuesto grandes cambios e incluso la desaparición de ecosistemas enteros, a pesar de que la temperatura media del asteroide solo ha variado unos cinco o seis grados entre una época climática y otra.

A partir de entonces, las variaciones climáticas han modelado el destino de los seres vivos, y el ser humano ha reaccionado en gran medida adaptándose, migrando y desarrollando su inteligencia, pero en la actualidad estos últimos están influyendo de tal manera que están cambiando el clima del planeta.

Hasta hace poco tiempo, los cambios en el clima se asociaban solamente a forzamientos externos naturales. Sin embargo, hoy esta claro que, debido a los patrones de desarrollo utilizados, el hombre puede cambiar el clima terrestre, produciendo un reforzamiento del efecto invernadero.

Los países con los niveles de vida más altos han sido los más responsables (consciente o inconscientemente) del aumento de los gases de efecto invernadero: las primeras regiones industrializadas (Europa, América del Norte, y Japón entre otras) consolidaron su riqueza en parte, dejando escapar a la atmósfera grandes cantidades de gases de efecto invernadero, mucho antes de que se conocieran sus consecuencias probables.

En Cuba en el año 1991 se realizó una evaluación preliminar de los impactos del cambio climático que abarcó los sectores de agricultura, ecosistemas naturales terrestres, hidrología y recursos hídricos, áreas costeras, asentamientos poblacionales, salud y turismo.

Al realizar la revisión de lo publicado en la prensa y mesa redonda referente a la situación mundial de las afectaciones del cambio climático y las propuestas de otros investigadores importantes y conocer que dentro de estas posibles afectaciones se encuentra el litoral norte de la provincia de Camagüey y en particular el municipio donde se localiza la comunidad costera de Puerto Piloto en Bahía de la Gloria con alto grado de vulnerabilidad por la actuación de la población pesquera sobre los ecosistemas marinos y terrestres decidimos compilar toda esta información para hacerlas llegar a la población para que conozcan del riesgo que se corre de continuar actuando de manera irresponsable, además, proponer acciones de Educación Ambiental que favorezcan el trabajo de los especialistas del CITMA en el área como parte del proyecto que allí se introduce.

Desarrollo

Efectos del Cambio Climático en Zonas Marinas y Costeras si no se actúa a tiempo en Cuba.

Las investigaciones realizadas en esta temática plantean que: Cuba no está ajena al cambio climático a nivel mundial, y los expertos, además de estudiar cómo y en qué ámbitos afectaría esta situación al archipiélago nacional, también sugieren medidas, contempladas muchas en la Estrategia Ambiental Nacional (2005-2010), para minimizar en la medida de lo posible el impacto humano sobre su entorno y prevenir posibles catástrofes. La cuestión es que, al variar la temperatura marina, la densidad del agua se ve afectada, y por el lento desplazamiento de las corrientes disminuiría la pesca y la regulación de sus ecosistemas marinos.

El aumento de los ciclones sobre aguas cada vez más cálidas haría que lleguen a nuestra isla fenómenos atmosféricos más destructivos, mientras los frentes fríos, al trasladarse sobre una masa de aire más cálida, llegan cada vez en menor medida y con temperaturas más elevadas, por lo que Cuba es cada vez más cálida.

Animales que se aparean en las zonas costeras, como aves y tortugas, también son víctimas de este caos del clima, porque tendrán que cambiar el lugar de sus nidos para zonas más difíciles, y tal vez hasta inapropiadas para la reproducción, al no tener las condiciones necesarias para ello.

Este cambio trae consigo además la búsqueda de nuevas rutas de migración, y con ello, se perderían los beneficios de estos animales en sus desplazamientos, perdiendo, en fin, sus hábitos de vida.

Por ejemplo si las barreras de coral muriesen por el aumento del nivel del mar y su temperatura, causarían daños irreparables hasta en las edificaciones costeras, pues estos sistemas coralinos constituyen importantes zonas protectoras de las islas al minimizar la intensidad con que las olas del mar llegan a ellas.

Con el blanqueamiento de los corales y su muerte, los ecosistemas marinos que los mismos han creado y conservado perdiendo su hábitat, eliminando así sistemas de miles de años de evolución, que representan físicamente erosión costera y pérdida de los recursos del paisaje, flora y fauna. En fin, pérdidas económicas y medioambientales.

Este proceso a largo plazo, como nos reiteró el especialista, "lleva a un futuro con mucha incertidumbre, pues nos obliga a preguntarnos qué cambios habrá y en qué magnitud se sucederán. No se sabe a ciencia cierta lo que puede acontecer, pero siempre hablamos con la mayor precisión posible sobre los desastres que ocurrirían.

Por eso hoy lo más importante es conservar, cuidar, prever. ¿Quiénes mejor que nosotros, que tenemos muchas más posibilidades de defendernos de esas calamidades al contar con nuestro sistema social, y con una población instruida en las cuestiones que tienen que ver con los riesgos ante desastres naturales?"Cuba ha ido desarrollando una red mareográfica nacional que mide, a partir de mareas, no solo el nivel del océano, sino el de la tierra de la zona costera y del interior, pues estas sufren movimientos verticales de ascenso y descenso, producto de cambios de origen tectónico o geológico, entre otros.

Hoy los mareógrafos de nuestro país se encuentran ubicados en las zonas más expuestas a los cambios del nivel marino, como litorales abiertos y principales lugares de navegación. Analizando sus datos y otros elementos de interés, se han podido concretar estudios multidisciplinarios, como la Primera Comunicación Nacional a la Convención Marco sobre Cambio Climático, coordinada por la Agencia de Medio Ambiente.

Vulnerabilidad de la zona costera de Bahía de la Gloria, acciones para mitigar las huellas del cambio climático en la biodiversidad marina.

La Bahía de la Gloria ubicado al norte de la provincia de Camagüey recibe desde las influencias del asentamiento poblacional de Piloto las afectaciones del cambio climático, en menor escala pero perceptibles en los ecosistemas costeros dentro de los humedales allí situado.

La comunidad costera de Puerto Piloto exhibe varios problemas ambientales que evidentemente atentan contra la conservación de la biodiversidad y la protección de los hábitats en que se asientan.

Dentro de los principales problemas identificados está el mal manejo del ecosistema costero, el empleo de artes de pesca destructivas (chinchorros), lo que afecta notablemente la biodiversidad marina, la deforestación del manglar en las orillas, la situación del embarcadero, la fuente de empleo, la insuficiente capacitación ambiental así como el mal manejo de los residuales sólidos.

El asentamiento poblacional está desarrollado sin planeamiento urbanístico, de forma espontánea, por lo que no tiene una adecuada solución de residuales. Los mismos tributan directamente al mar por servicios sanitarios rústicos montados en pilotes de madera (en casas que se encuentran en la misma costa), o a fosas muy cercanas a este, de las que debe esperarse que el residual se filtre hasta el mar debido a la naturaleza porosa del suelo (Carso) y se aprecia en ellas el efecto de las mareas. La tala indiscriminada de los manglares en otros años provocó la perdida de la cobertura vegetal y aumento de la salinidad en la zona del canal.

En entrevistas realizadas a pescadores de la zona plantearon que en el mar se percibe el desplazamiento y variación de la abundancia de algas, plancton y peces no característicos de la zona; y adelantamiento en las migraciones de peces y crustáceos, como la langosta. Muestra de estos cambios se han encontrado cuatro ejemplares de Pez León en las zonas costeras de esta área. Cambios en la salinidad del agua de mar que no permite el crecimiento de los manglares entre otros.

Acciones realizadas para disminuir la vulnerabilidad en esta zona costera por los especialistas

Elaboración de un proyecto de mejoramiento local para el manejo costero integrado dirigido por los especialistas del CITMA y la dirección de la economía en el municipio integrando la participación las escuelas como centro cultural más importante de el área para favorecer la Educación Ambiental.

En este se pretende la creación de capacidades para el manejo integrado costero a partir de la entrega de artes de pesca amigables con el medio ambiente; se complementa con la creación de un embarcadero, un vivero que debe producir posturas fundamentales, para la reforestación de la zona de manglar.

El proyecto crea nuevas plazas laborales en una primera etapa. Reorienta, en el futuro a 72 pescadores que se mantienen chinchorreando. De esto ocurrir, se requiere de procesamiento industrial de los recursos pesqueros y eso significa un total aproximado de plazas laborales sobre todo para la mujer.

También el vivero puede crecer pasados dos años en nuevas plazas. Además se capacitaron más de 200 familias pescadoras y se aprecia mejoraría en la calidad de vida de los pobladores. Situación con mejores resultados dentro de dos años.

Acciones realizadas desde la escuela para favorecer este proceso desde la aplicación del resultado del proyecto Bahía de la Gloria.

Conclusiones

Las acciones aplicadas favorecieron el trabajo del proyecto en su fase de aplicación con resultados positivos en la Educación Ambiental, tarea que continúa en las diferentes etapas en la zona costera con el acompañamiento del colectivo científico y los especialistas.

La labor realizada por el colectivo científico generó la motivación en los alumnos de la Secundaria Básica Orlando González basado en el interés por tener nuevos conocimientos sobre el tema afectaciones del cambio climático en Cuba y con énfasis en la zona costera de la Bahía de la Gloria.

Se han implementado diferentes vías para publicar los resultados positivos que se alcanzan en los procesos de protección y conservación desde el programa de manejo costero integrado desde el Proyecto Bahía de la Gloria para mitigar el cambio climático, denunciar las actitudes inadecuadas de algunos pobladores y organismos desde sus producciones en el área.

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Autor:

MSc. Lilia Maceo Jaque.