Metodología de un enfoque interdisciplinario desde la matemática para fortalecer la preparación del contador

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Resumen

La presente tesis, al considerar que los alumnos de los Institutos Politécnicos ingresan a la carrera con una insuficiente orientación profesional y que prevalecen las asignaturas de formación general y básicas en el primer año, está destinada a fortalecer la preparación profesional de los estudiantes en la especialidad de Contador a partir de la puesta en práctica de una metodología que establece un enfoque interdisciplinario desde la Matemática. Se parte del supuesto de que al aplicarse esta metodología, considerándose la existencia de un interobjeto, el enriquecimiento mutuo en los intercambios y las relaciones de cooperación entre dos o más asignaturas sobre la base de la profesionalización, fundamentalización y la sistematización, se hace factible el perfeccionamiento de la preparación profesional del alumnado, expresada esta a partir de los conocimientos, habilidades e intereses profesionales que se adquieren o desarrollan en los estudiantes. Se aplicaron en calidad de métodos y técnicas de carácter empírico el análisis de los productos de la actividad (composiciones), el completamiento de frases, la escala valorativa, encuestas, entrevistas, el cuadrado lógico de Iadov, pruebas pedagógicas y el experimento formativo pedagógico. Se concluye con las amplias posibilidades que brinda la metodología diseñada en función de la preparación profesional de los alumnos del primer año de la especialidad de Contador.

Introducción

A lo largo de la historia la educación ha desempeñado un papel decisivo en el desarrollo social y en particular en la formación del hombre, al ser una vía eficaz en la transmisión de la cultura de generación en generación, lo que garantiza que cada ser humano se incorpore a la vida social que le exige el momento que le corresponde vivir.

Así, el creciente desarrollo que enfrenta Cuba en la actualidad ha generado nuevas políticas en correspondencia con los retos que impone el avance acelerado de la ciencia y la tecnología, lo cual impone entre otras prioridades, una mejor preparación de los jóvenes que egresan de los centros de formación profesional. Por eso está justificado el empeño, siempre mayor, por su mejoramiento.

De ahí que, el perfeccionamiento en el subsistema de la Educación Técnica y Profesional (ETP) tiene características especiales que lo diferencia del resto de los subsistemas al formar jóvenes que se incorporarán, una vez egresados, a la producción y los servicios. Esto ha hecho que entre las propuestas de líneas de investigación del Ministerio de Educación de la República de Cuba (MINED) se encuentre la Orientación y Formación Profesional[1]debido a que la formación en ese sentido que reciben los estudiantes en la enseñanza primaria y luego en la secundaria básica es aún insuficiente y no los prepara de manera óptima para su elección profesional una vez que culmine el noveno grado, lo que provoca que ingresen a los Institutos Politécnicos con una orientación profesional pobre, sin conocer cómo debe ser el contenido de su futura profesión y sin intereses bien definidos en este campo.

En tal sentido se considera que en los primeros años de la formación del Técnico Medio Contador las asignaturas básicas desempeñan un papel muy importante y dentro de ellas la Matemática por lo que aporta su aprendizaje al cálculo, el desarrollo del pensamiento lógico y a la resolución de problemas; aspectos estos de vital importancia para el ejercicio profesional. Dicha asignatura, por su importancia, también es considerada priorizada dentro de los planes científico-técnicos nacionales y territoriales.[2]

En el subsistema de referencia la Matemática retoma parte de los contenidos ya recibidos en grados precedentes y tiene la misión de contribuir a despertar el interés de los alumnos por su profesión, al ser una de las encargadas, al decir de C. Herrera y R. Fraga de "... crear los cimientos fundamentales sobre los cuales se construye el futuro técnico."[3] Estos cimientos en lo específico se pueden levantar a partir de la relación entre la Contabilidad y la Matemática Comercial en la especialidad de Contador.

La enseñanza y aprendizaje de la Matemática debe estar en función de las exigencias del perfil ocupacional y diferenciarse de la concepción politécnica que se tiene en la secundaria básica y el preuniversitario. En este nivel de enseñanza no se trata de lograr una educación politécnica, sino una formación profesional que esté ligada al perfil ocupacional correspondiente.

En dicho sentido el Centro de Estudios de la Pedagogía Profesional[4]ha aportado algunos conceptos básicos y una didáctica general para trabajar en el subsistema buscando la preparación profesional óptima del alumnado, pero estas orientaciones, en lo fundamental, están dirigidas a las asignaturas del ejercicio de la profesión y no a las básicas.

También, en el análisis de los programas de la asignatura Matemática, se observa que en ellos se exige la integración del conocimiento, lo que es muy importante porque a decir de J. A. Comenius "... así el discípulo verá que lo que se enseña no son utopías ni ideas platónicas, sino cosas que, efectivamente nos rodean y cuyos conocimientos tienen aplicación real a los usos de la vida. Con esto el conocimiento se estimulará más y pondrá mayor atención."[5] Tal afirmación reafirma la idea de que en todo momento ese propósito debe ser una preocupación del profesorado que enseña las asignaturas, fundamentalmente las del ciclo básico.

Al Referirse a esta necesidad de cooperación entre las diferentes asignaturas F. Mayor apuntó:

... todos los países sin excepción tienen que hacer frente a un mismo desafío: el hecho de que la naturaleza ignora las fronteras entre las disciplinas científicas. Por eso, es menester que la ciencia se ejerza de manera interdisciplinaria a fin de poder examinar cada fenómeno natural en toda su complejidad. Pese a ello, la mayoría de los programas de formación actuales están organizados por sectores o disciplinas y dejan de lado así las interacciones complejas que existen entre la población, los recursos, el medio ambiente y el desarrollo.[6]

De esta reflexión no está exenta la enseñanza y el aprendizaje de la Matemática que exige, por el valor abstracto que posee, que se integre al resto de las asignaturas del curriculum para que se facilite la utilización de sus conceptos, proposiciones, métodos y habilidades en la solución de los problemas que enfrentarán los escolares en su formación y ejercicio profesional; por lo que se convierte en una alternativa para que constaten como resultado de su propia gestión, el valor teórico y práctico que tiene el aprendizaje y no lo continúen viendo como algo sin aplicación en la vida. Así se contribuye a despertar el interés por la profesión y dentro de esta por las asignaturas.

En tal sentido, al valorar la estancia del alumno en el centro profesional, B. D. Braguina[7]trabaja las representaciones de la profesión dándole un gran peso a los conocimientos, sin tener en cuenta que ellos por sí mismos no despiertan ni orientan la conducta suficientemente.

Por su parte los psicólogos cubanos, luego de un período de profundización, llegaron a develar el carácter personológico de la orientación profesional. Así, F. González afirma que "... ningún contenido de la personalidad puede tomar un sentido subjetivo para el sin estimular su reflexión y su participación activa en la elaboración de dicho contenido. El solo es capaz de apropiarse de un contenido y hacerlo suyo cuando ha comprometido en el mismo sus principales motivos a través de su reflexión personal."[8]

Este criterio también es corroborado por A. Mitjáns, V. González y otros[9]lo que evidencia que, en el proceso docente educativo lo decisivo es el nivel de comprometimiento que tenga el alumno con el contenido que se pretende que asimile. Si él no siente la necesidad de su aprendizaje el proceso no transcurre de manera consciente, lo cual puede lograrse si se pone la asignatura en función de la profesión.

En ocasiones este aspecto no se ha tenido en cuenta por los profesores en la enseñanza de la Matemática. Se valora de manera superficial su importancia como asignatura básica y su papel en los primeros años para despertar las necesidades profesionales a partir de su contenido abstracto. A la par, la Metodología de la Enseñanza de la Matemática que reciben los docentes en los Institutos Superiores Pedagógicos aporta poco en lo referido al tratamiento que se le debe ofrecer en el subsistema. En este sentido N. S. Castro[10]sugiere que se atienda de forma explícita, en la formación de los profesores de Matemática, lo relacionado con el proceso de integración del contenido.

Luego, una vía para lograr la preparación profesional en el subsistema de la Educación Técnica y Profesional puede ser a través de las relaciones interdisciplinarias. Pero este concepto aún está en elaboración, lo que no permite que sea valorado coherentemente por los diferentes autores. El citado N. S. Castro lo concreta a través de las relaciones intermaterias, centrado en el sistema de conocimientos; L. D"Hainaut va más allá con una visión global en la Enseñanza General valorando diferentes niveles, al igual que J. Torres Santomé, R. Mañalich Suárez, M. Alvarez Pérez y F. Perera Cumerna[11]entre otros. Por otra parte F. González y A. Mitjáns[12]apuntan, como una vía para lograr la formación profesional, a que se apele a lo que pueden aportar cada una de las asignaturas en el proceso docente educativo. En todos los casos se busca la relación entre ellas.

Los autores que trabajan a partir de las relaciones interdisciplinarias, en su generalidad, postulan diversos niveles siendo la interdisciplinariedad (en algunos casos particulares identificado como relación o nexo interdisciplinario) uno de esos niveles.

En las condiciones específicas de la Educación Técnica y Profesional, el concepto de interdisciplinariedad debe ser contextualizado atendiendo a las particularidades y principios que rigen en el subsistema como el de la profesionalización, sistematización y fundamentalización. En el caso concreto de la asignatura Matemática, el programa es el mismo al de un número considerable de especialidades no afines, no existe un libro de texto que particularice la enseñanza de la Matemática a las exigencias de una determinada especialidad y en contraste, el programa exige que se vincule a las asignaturas de la especialidad y se utilicen ejercicios que respondan a esa intención, pero los docentes no tienen orientaciones precisas de cómo lograrlo.

En dicho sentido se pueden consultar los resultados de S. Sjölander, N. S. Castro, J. Torres Santomé, R. Mañalich y M. Álvarez[13]quienes ofrecen alternativas para lograr la interdisciplinariedad. Pero a juicio del autor de la tesis, es importante determinar el ente que va a guiar la intervención interdisciplinaria y el cómo lograr un enriquecimiento y ayuda mutua entre las asignaturas en el proceso docente educativo a partir de los componentes del proceso para lograr el fin deseado que es la preparación profesional del alumno en la Educación Técnica y Profesional.

También es importante resaltar que se ha tratado de centrar el trabajo interdisciplinario en los departamentos docentes y entre ellos, pero aún es imprescindible que ese propósito transite más allá, como por ejemplo al año, si se tiene en cuenta que varias asignaturas influyen directa y simultáneamente sobre el mismo alumno, el cual necesita que los profesores le integren los contenidos y le revelen sus nexos en función de su aspiración social.

Estas irregularidades se pudieron constatar en la especialidad de Contador del Instituto Politécnico "Cándido González Morales" de la provincia de Camagüey. En el colectivo del primer año de la carrera los profesores no conocían a profundidad los propósitos del año: objetivos, habilidades profesionales a desarrollar, metodología para abordar los problemas, cómo una asignatura básica puede contribuir a la preparación profesional y cuál es su contenido esencial, lo cual se traduce en un modo de actuación común de los docentes para enfrentar la resolución de problemas, entre otros.

Atendiendo a las consideraciones expuestas, es propósito de la presente tesis examinar el siguiente problema: ¿Cómo fortalecer la preparación profesional de los alumnos a partir del establecimiento de un enfoque interdisciplinario desde la Matemática con la Contabilidad y la Matemática Comercial en la especialidad de Contador en el subsistema de la Educación Técnica y Profesional?

Hacia su respuesta se encamina la tesis, tomando como objeto de investigación el proceso de formación profesional en el subsistema de la Educación Técnica y Profesional y como campo de acción la interdisciplinariedad entre la Contabilidad y la Matemática Comercial con la Matemática, en función de la preparación profesional de los alumnos del primer año de la especialidad de Contador en el subsistema de la Educación Técnica y Profesional.

El autor de la tesis tuvo en cuenta que el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Matemática debe desarrollarse con creatividad, apartándose de la simple repetición mecánica, por lo que es necesario ponerla en función de lo que se quiere formar en el estudiante. Lo anterior se logra a través de la profesionalización, fundamentalización y sistematización, y no únicamente del sistema de conocimientos. Cada uno de los componentes del proceso pedagógico es importante.

De este modo se plantea la siguiente hipótesis:

Si se aplica una metodología que establezca un enfoque interdisciplinario a partir de la Matemática con la Contabilidad y la Matemática Comercial, teniendo en cuenta la existencia de un interobjeto, el enriquecimiento mutuo en los intercambios y la relación de cooperación entre dos o más asignaturas sobre la base de la profesionalización, fundamentalización y sistematización de los componentes del proceso docente educativo; entonces será factible fortalecer la preparación profesional de los alumnos del primer año de la especialidad de Contador.

La metodología propuesta, que lleva implícito el enfoque interdisciplinario, consta de cuatro momentos importantes: determinación del marco referencial, precisión del problema-objeto del trabajo interdisciplinario, determinación de las vías didácticas y valoración de la efectividad del proceso interdisciplinario.

El interobjeto es el ente común de cada una de las asignaturas que será objeto del trabajo interdisciplinario, que puede estar en el sistema de conocimientos, habilidades, valores, métodos, etc. En el caso particular de esta investigación, gira alrededor de la búsqueda de un modo de actuación ante la resolución de problemas.

La fundamentalización consiste en considerar los elementos (objetivos, conocimientos, habilidades, métodos, etc.) necesarios y suficientes para la preparación profesional.

La profesionalización consiste en poner a la Matemática en función de la profesión, utilizando todas sus potencialidades sin descuidar sus propios objetivos y funciones dentro del curriculum.

La sistematización consiste en revelar los nexos y la lógica interna del contenido y demás componentes del proceso de forma tal que conformen un sistema.

La preparación profesional de los alumnos de la especialidad de Contador se asume como el proceso que transcurre durante la etapa de formación profesional comprendida, aproximadamente, por los dos primeros años de los alumnos en el Instituto Politécnico.

Se tomaron como indicadores para el estudio del concepto preparación profesional: el interés profesional, la habilidad de resolver problemas y los conocimientos profesionales.

Para darle solución al problema descrito, se formula como objetivo general: fortalecer la preparación profesional de los alumnos del primer año de la especialidad de Contador en el subsistema de la Educación Técnica y Profesional, a través de una metodología que propicie la interdisciplinariedad entre la Contabilidad y la Matemática Comercial con la Matemática, desde el proceso de enseñanza-aprendizaje de esta última.

Para cumplir el objetivo propuesto y dar respuesta a la hipótesis antes señalada se realizaron fundamentalmente las siguientes tareas:

1. Estudio y diagnóstico de la preparación profesional y las relaciones interdisciplinarias en el subsistema de la Educación Técnica y Profesional.

2. Elaboración de una metodología que precise la forma de lograr una intervención interdisciplinaria en la especialidad de Contador del subsistema de la Educación Técnica y Profesional.

3. Validación preliminar por criterio de expertos de la metodología.

4. Determinación del sistema de tareas que permita la implementación de la intervención interdisciplinaria para cada asignatura involucrada.

5. Desarrollo de la metodología en el primer año de la especialidad de Contador.

6. Validación de la efectividad de la metodología.

En la investigación, para darle cumplimiento a estas tareas, se aplicaron métodos teóricos (histórico-lógico, análisis y síntesis, hipotético deductivo y enfoque de sistema) y empíricos.

Los métodos empíricos y técnicas empleados fueron:

Como métodos estadísticos se utilizaron la estadística descriptiva en el trabajo con el criterio de expertos, la prueba no paramétrica de Wilcoxon para el análisis comparativo del comportamiento de los alumnos en cada uno de los momentos en que se aplicaron los instrumentos de carácter diagnóstico y la prueba de Spearman para probar la asociación entre la habilidad de resolver problemas y la de procesar operaciones.

La selección de la escuela para la investigación fue intencional por ser el centro de referencia provincial y la experiencia del autor en la docencia e investigaciones realizadas con, además de prestar servicios en el departamento de Economía (docente) del Instituto Superior Pedagógico "José Martí" en el cual se dirige el trabajo metodológico de la carrera Contador a nivel provincial. Se seleccionaron los sesenta alumnos, matriculados en dos grupos de treinta cada uno, del primer año durante el curso escolar 98-99.

La novedad científica de la tesis está al contextualizar las relaciones interdisciplinarias y la interdisciplinariedad en el subsistema de la Enseñanza Técnica y Profesional, a la vez que propone una metodología que establece un enfoque interdisciplinario desde una asignatura básica, como la Matemática, en función de la preparación profesional del Contador.

Como aporte teórico se destaca:

La utilidad práctica está dada por la contribución a la preparación profesional en los alumnos de la referida carrera, lo que se materializa en la mejoría de sus intereses profesionales, la asimilación del contenido profesional y el desarrollo de la habilidad de resolver problemas, y ofrece la posibilidad en relación con el proceso seguido, de que otros docentes a partir de un enfoque interdisciplinario y en situaciones diferentes, puedan derivar los resultados obtenidos a otros niveles.

El trabajo, en su base metodológica se afilia al enfoque histórico cultural, enfatizando en:

CAPITULO I.

Fundamentación teórica de un enfoque interdisciplinario para la preparación profesional

Una exigencia del desarrollo científico-técnico es la preparación de los profesionales a la altura de las exigencias de la sociedad.

La formación profesional de los estudiantes en los Institutos Politécnicos requiere de la intervención de un trabajo interdisciplinario, de ahí que en este capítulo se fundamente la preparación profesional, la interdisciplinariedad en el proceso docente-educativo y en específico en el primer año de la carrera Contador.

1.1. La preparación profesional.

En las condiciones de la República de Cuba es necesario armonizar, por una parte, la elección que hacen los alumnos de sus estudios con su formación profesional todo ello sobre la base de sus intereses vocacionales; y por otra, las necesidades sociales derivadas de la planificación estatal.

Existen varios enfoques que tratan de absolutizar el papel de los diferentes factores que influyen en la orientación profesional: lo biológico, lo social y la voluntad del propio [14]Estos puntos de vistas no han sido capaces de explicar consecuentemente la orientación profesional, al no conceptuar al estudiante como un todo que convive en un medio social y es producto de su desarrollo histórico-cultural.

Así, V. González al referirse a la orientación profesional valora el enfoque teórico-atomista como aquel que no comprendía el papel activo del en la regulación de su actividad profesional argumentando que "... la elección profesional era concebida bajo este enfoque como un proceso que transcurre al margen del como resultado de la revelación de sus posibilidades de ejercer con éxito una u otra profesión diagnosticadas a partir de la aplicación de los denominados tests de aptitudes o vocacionales."[15]

Esta posición considera aptitudes innatas en el , lo que permite comprender las limitaciones en el orden educativo de las estrategias de orientación profesional elaboradas a partir de este enfoque, al centrar su atención en la necesidad de brindar información al acerca de sus posibilidades en el ejercicio profesional. No se tenía en cuenta el importante papel que desempeña la reflexión del , el conocimiento de sus intereses y su papel en la sociedad.

Por otra parte, F. González argumenta que:

Al identificar las diferentes decisiones del individuo como procesos activos asumidos por el , los cuales tienen sus propias especificidades en el marco de los diferentes sistemas de relaciones en que este existe, se rompe con la concepción estática y unilateral de absolutizar el momento intrapsíquico como condición absoluta y necesaria del acto humano, adquiriendo el proceso mismo en que el acto se construye, carácter de determinante, capaz no solo de actuar sobre el acto final, sino de transformar al propio de este proceso.[16]

En este sentido se debe ver la relación entre lo biológico, lo social y el papel activo del , lo que es resuelto con el enfoque materialista-dialéctico que revela la correlación entre lo biológico y lo social. Dicho enfoque postula que la orientación profesional es el resultado del desarrollo histórico-cultural, es decir, cristaliza en la sociedad como consecuencia de la experiencia elaborada.

Por esto el autor de la tesis coincide con F. González y A. Mitjáns cuando señalan que:

Está suficientemente demostrado que los aspectos referidos a la orientación profesional de la personalidad no son innatos, ni hereditarios, sino que se forman y desarrollan en función del complejo sistema de actividades, influencias e interacciones a través del cual transcurre la vida del individuo. Si bien el puede poseer de forma hereditaria predisposiciones fisiológicas que favorezcan el desarrollo de aptitudes y destrezas, vinculadas con una esfera concreta de actividad, estas por sí solas no determinan, en modo alguno, una orientación profesional dada.[17]

Este análisis conduce a que el trabajo de orientación no puede ni debe limitarse simplemente a brindar información al acerca de las diferentes profesiones, ni antes ni después de la elección realizada. Tiene que ser más profundo para que el alumno valore y llegue a la interioridad de sus propios intereses, conozca sus potencialidades, sus cualidades positivas y negativas, y desarrolle un nivel de análisis y reflexión que le permita orientarse en su formación profesional.

Es real que la orientación profesional, en la sociedad cubana, se realiza en instituciones tales como la escuela, las sociedades culturales, las organizaciones de masas, los medios de difusión masiva, etc. Esta tarea, en lo que respecta a la tesis, se concreta en la escuela y dentro de ella en la clase como la célula fundamental de la formación de la personalidad del alumno.

Las asignaturas, con los contenidos que les aportan las ciencias que le dieron origen, pueden variar la forma de orientar profesionalmente la personalidad si mediante su impartición, en una labor coordinada en equipo, cada cual trabaja en las necesidades fundamentales que mueven al alumno hacia la profesión.

Este trabajo de orientación profesional es dividido por etapas, así F. González y A. Mitjáns[18]valoran tres:

Primera: Desarrollo de intereses y capacidades básicas.

Segunda: Desarrollo de motivos profesionales y proceso de elección profesional.

Tercera: Reafirmación profesional.

Se han realizado un número considerable de investigaciones sobre las dos primeras etapas[19]La tercera etapa se subdivide en dos: el proceso que se desarrolla durante el estudio y preparación para la profesión, y la reafirmación profesional vinculada con la actividad laboral.[20]

Dichos autores[21]aseguran que en la primera subetapa desempeñan un rol fundamental las influencias educativas en el seno del centro de estudios: los planes y programas, las actividades extracurriculares en las que el papel de los maestros, tutores y entrenadores resulta decisivo.

Una vez, en el Politécnico, se considera de gran valor la labor que pueda realizar el colectivo de profesores por la influencia directa que ejerce sobre el alumnado en cada una de las actividades que se desarrollan en la escuela, sin menosprecio de la labor que se puede lograr desde el trabajo extradocente. Sin embargo, los alumnos no llegan a estos centros con la preparación que exige el estudio de una determinada profesión.

Por su parte V. González[22]valora cuatro etapas en la educación profesional, las que se asumen por el autor de esta tesis:

Primera: Etapa de formación vocacional general.

Segunda: Etapa de preparación para la selección profesional.

Tercera: Etapa de formación y desarrollo de intereses y habilidades profesionales.

Cuarta: Etapa de consolidación de los intereses, conocimientos y habilidades profesionales.

La principal diferencia de entre esta clasificación y la anterior está dada en que V. González prefiere estudiar por separado la llegada del alumno al centro de formación y su reafirmación profesional. La tercera etapa la limita, en lo fundamental, a los dos primeros años del alumno en el centro que lo formará; y es la que permite, con una buena dirección, que ellos se preparen para asumir el resto de las asignaturas de la especialidad. En lo adelante será tratada, como etapa de preparación profesional al constituirse en la variable dependiente-objeto de investigación.

En esta etapa, como apuntan F. González y A. Mitjáns:

El estudio de los contenidos propios de la profesión y las actividades planificadas para el desarrollo de hábitos y habilidades profesionales deben desarrollarse de forma tal, que el joven experimente vivencias, individualice la información significativa y le dé un sentido propio a los conocimientos y experiencia que asimila; es en este proceso que se van desarrollando y consolidando los motivos profesionales.

El insuficiente desarrollo de la orientación profesional de la personalidad en etapas precedentes y las dificultades del proceso de elección profesional determinan la necesidad de no descuidar el proceso educativo de la personalidad en esta etapa.[23]

A ello se añade que a pesar de las investigaciones realizadas, aún los alumnos seleccionan su carrera sin intereses profesionales definidos; por lo que es responsabilidad de la escuela potenciar aún más esos intereses, conocimientos y habilidades en la preparación profesional de cada educando.

El interés profesional, según V. González, es la "inclinación cognoscitiva afectiva de la personalidad hacia el contenido de la profesión que en sus formas primarias de manifestación funcional se manifiestan como intereses cognoscitivos hacia el estudio de la profesión y en sus formas más complejas como intenciones profesionales."[24] En el desarrollo de la investigación, no tuvimos en cuenta el desarrollo de las intenciones profesionales, sólo nos limitaremos al decir de ella, a sus formas primarias, los intereses cognoscitivos que gradualmente se van identificando con lo profesional.

La autora citada al referirse a la preparación de los educandos señala que es necesario enfocar "la dirección del sistema de influencias educativas hacia la formación y desarrollo de intereses, conocimientos y habilidades profesionales en los estudiantes"[25], para ser consecuentes con la etapa definida y lograr el egresado que el desarrollo de la sociedad exige. En esta etapa, las asignaturas desempeñan un importante papel, porque cuando un adolescente, como señala F. González:

... se plantea análisis, acciones u operaciones, que vinculadas con lo que aprende en una asignatura concreta trasciende esta y lo pone en contacto con una esfera de la vida, estamos en un primer momento en el desarrollo de intereses profesionales. El estudiante no debe formarse una cerrada representación sobre las asignaturas, sino entender que el contenido de estas es una expresión de la realidad que lo rodea; o sea, que las asignaturas son instrumentos para conocer mejor esa realidad. Trasladar el campo de una asignatura a la experiencia cotidiana del escolar, es un proceso esencial en la personalización de la asignatura"[26].

En las condiciones de la Educación Técnica y Profesional en la especialidad de Contador el proceso de enseñanza-aprendizaje debe conducir a las asignaturas básicas, como la Matemática, a propiciar el contacto de los alumnos con la vida, pero viéndola, en lo esencial, como su futura profesión. Esto exige que tengan un enfoque profesional, que no aprendan Matemática sin ver el significado que tiene su aprendizaje, y de esta forma renunciar a la enseñanza tradicional, ya que como apunta posteriormente F. González:

... la asignatura es una unidad cerrada de conocimientos, cuyas relaciones con la realidad y con otras asignaturas, por regla general, no son explicitadas por el maestro, quien se concentra en la transmisión de contenidos específicos, independientemente del sentido subjetivo que tenga para el escolar. Esta forma de enseñanza es totalmente contraria al desarrollo de intereses, que en un primer momento implica la personalización del contenido aprendido, proceso que necesariamente presupone la correspondencia con sus experiencias, proyecciones y motivaciones"[27].

Esto fundamenta que en su proceso de preparación las asignaturas se encaminen al perfil profesional de la especialidad elegida por él, formando y/o consolidando los conocimientos, habilidades e intereses característicos y fundamentales de la profesión.

Para el alumno sólo las cuestiones que pueden resultarle interesantes y motivadoras, que le pueden ser problemáticas tienen posibilidades de generar conflictos y, en consecuencia, aprendizajes productivos. Por tanto, el profesor está obligado a diseñar y ejecutar elementos de aprendizaje que le resulten atractivos al alumno, dirigidos, en lo fundamental, hacia la profesión, al ser una necesidad en el proceso de preparación el desarrollo de sólidos intereses, conocimientos y habilidades profesionales.

El desarrollo de estos intereses, valorados desde diferentes puntos de vistas por diversos autores[28]refleja en la personalidad los rasgos esenciales siguientes:

a) Un conocimiento del contenido de la profesión, de su objeto, sus perspectivas, posibilidades de desarrollo y aplicación social.

b) Un vínculo afectivo con el contenido de la profesión que se manifieste en los intereses vinculados al objeto de la misma, por tanto, en una actitud emocional positiva hacia esta, en la satisfacción ante el contacto y realización de las actividades relacionadas con ella.

c) Una elaboración personal del contenido expresado, que implica una profunda reflexión del acerca del contenido de la profesión, haciéndola suya, por el sentido personal que llegue a tener para él y comprometiendo en ello sus principales motivos[29]

El último elemento refleja la unidad de lo cognoscitivo con lo afectivo, expresando la fuerza motivacional que tiene el contenido de la profesión para el , que llega a hacer suyo como consecuencia de su análisis personal[30]

En este informe se asumen estos tres rasgos para el estudio del desarrollo alcanzado por los alumnos en sus intereses profesionales.

Otro aspecto a tener presente en la preparación profesional (vid infra), son los conocimientos profesionales, que se asumen como aquellos que influyen directa o indirectamente en las asignaturas del ciclo técnico o en el ejercicio profesional y , por tanto, los alumnos deben asimilar para cursar la carrera con éxito.

Dichos conocimientos se materializan en el proceso en virtud del cual la profesión se refleja y reproduce en el pensamiento de los alumnos. En este proceso ellos adquieren saberes sobre su profesión objetivándose en la asimilación de conceptos, proposiciones, métodos de trabajo y procedimientos.

Una vez que los estudiantes han asimilado de manera sólida los conocimientos profesionales, se les posibilita conocer el objeto de su profesión y desarrollar una actitud emocional positiva hacia la carrera. Esto también les permite reflexionar acerca del contenido de la misma.

Igualmente es un indicador, en esta etapa, el desarrollo de las habilidades profesionales, sobre las que existen diferentes criterios. En el trabajo partimos de la definición de habilidad ofrecida por H. Brito como "...aquella formación psicológica ejecutora particular constituida por el sistema de operaciones dominadas que garantizan la ejecución del bajo control consciente."[31]

En la definición es necesario resaltar tres aspectos:

Luego, la habilidad profesional es la acción que se ejecuta por el en el ejercicio profesional o una situación similar simulada que se ejecuta conscientemente. Para su logro es necesario que el objetivo esté profesionalizado y se formule en términos de la acción concreta a ejecutar, para que en su sistematización el aspecto ejecutor alcance el dominio característico de la habilidad. Pero no se trata de cualquier sistematización, ella debe cumplir determinados requisitos como lo explica H. Brito[32]y estar en función de la profesión:

Como se puede observar, si se quiere realmente alcanzar una habilidad profesional es necesario que la acción satisfaga cada uno de los requisitos descritos con anterioridad. Pero la sistematicidad requerida para que la acción devenga en habilidad profesional, es posible a través de un enfoque interdisciplinario.

1.2. La interdisciplinariedad en el proceso docente educativo.

Como fue señalado (vid infra), en la preparación profesional del técnico medio, en los Institutos Politécnicos es importante la contribución de cada una de las asignaturas que intervienen en el proceso docente educativo, porque:

... la educación profesional es un proceso complejo, que debe ser abordado de forma estructurada, teniendo en cuenta los aportes de diferentes disciplinas y sobre la base de una concepción de la personalidad que permita derivar consecuentemente un conjunto de consideraciones susceptibles de ser aplicadas en diseños de planes de acción, por los factores e instituciones que resultan claves en este proceso.[33]

Existe una gran variedad de criterios desde el surgimiento de la Didáctica como ciencia sobre cómo tener en cuenta los aportes de diferentes disciplinas

Así, analizando esta vinculación como relación intermateria, en la mitad del siglo XX comenzaron a ocupar espacios artículos publicados por importantes didactas de la ex-Unión Soviética y se llegaron a defender tesis de Candidatos a Doctor en Ciencias Pedagógicas[34]La UNESCO no estuvo ausente de tal proceso y en septiembre de 1968 fue organizado un Congreso sobre la integración de la enseñanza de las ciencias en Varna (Bulgaria), donde prevalecieron las ideas de:

Una propuesta de integración de disciplinas científicas como medio para comprender el mundo en su globalidad y resolver los problemas de la humanidad.

Presentar los conceptos y los principios de la ciencia en una perspectiva unificadora en lugar de insistir en las diferencias entre los diversos campos científicos.[35]

Con esta misma perspectiva se organizaron encuentros buscando la integración de las diferentes disciplinas.

En Cuba los intentos de integración en el proceso docente educativo organizado tienen su génesis en los pronunciamientos de Félix Varela, José Martí, Enrique José Varona y Manuel Valdés Rodríguez. Este último señaló a los profesores "... debéis buscar con habilidad aquellos conocimientos que os puedan servir de paso para otros"[36], lo cual aún tiene una gran vigencia para todas las ciencias y disciplinas, y en la enseñanza de la Matemática en la Educación Técnica y Profesional en lo particular donde se deben enseñar conocimientos, habilidades, métodos y procedimientos que sirvan de base a la preparación de los alumnos desde la óptica de diferentes asignaturas.

En la década del 80, del siglo XX, toman fuerza las ideas sobre la relación intermaterias en Cuba, asumiéndose generalmente como base metodológica la ofrecida por Fedorova[37]que valora y sintetiza los criterios de Krupskaia, Kulaguin, Koroliov, Cherques Zade y otros, lo que provocó que se hicieran varias publicaciones como las de A. Rodríguez[38]y tesis a Candidatos a Doctor en Ciencias Pedagógicas como las de A. Álvarez, y N. S. Castro[39]entre otros. Pero esto no tuvo gran impacto en el subsistema de la Educación Técnica y Profesional hasta el desarrollo de eventos tales como los Congresos Internacionales de "Pedagogía" y los nacionales de "Integración" que surgieron como una necesidad de la dirección del Ministerio de Educación de la República de Cuba para lograr dicho propósito.

La relación intermaterias se ha estudiado, principalmente, en atención a dos aspectos fundamentales: