Análisis de representaciones sociales sobre la sexualidad en personas con discapacidad cognitiva en Bogotá

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Resumen

El presente trabajo de investigación se desarrolló en la ciudad de Bogotá y se centró en conocer la orientación y la importancia que hay en la sociedad frente a la sexualidad de las personas que padecen una discapacidad cognitiva, indagando sobre los prejuicios sociales, tabús y mitos. Se analizaron las representaciones sociales referentes a la sexualidad en personas con discapacidad cognitiva en cuatro poblaciones: a) en las mismas personas con discapacidad cognitiva, b) en sus familias y cuidadores, c) en los profesionales y técnicos que trabajan con esta población y d) en las personas que no tienen interacción continua ni frecuente con esta población.

Introducciòn

Para la sociedad no es nada fácil abordar la sexualidad humana por los tabúes y prejuicios que tiene este tema, y es aún más difícil cuando se trata de la sexualidad en personas que padecen algún tipo de discapacidad.

Conocer las representaciones sociales sobre la sexualidad en personas con discapacidad cognitiva es el objetivo principal de esta investigación, es una oportunidad para conocer las distintas opiniones que tienen las personas referente al tema divididas en cuatro grupos poblacionales; ya que es claro que las representaciones sociales, guardan una estrecha relación con la manera en que las personas se comportan, actúan o piensan. Es de anotar que las representaciones sociales, siempre surgen de un trasfondo cultural, y que este pensamiento incide en un constructo social de conductas y relaciones entre las personas.

Las personas con discapacidad cognitiva, aunque sea una población no muy nombrada ni tenida en cuenta en la sociedad, constituyen un grupo bastante significativo que necesita medidas especiales de índole médica, educativa, psicológica y de orientación en su educación sexual entre otras, con el único objetivo de alcanzar una mejor calidad de vida de acuerdo a las capacidades físicas y mentales.

Aunque el diagnóstico de discapacidad en el mundo ha ido evolucionando con el tiempo y se le ha dado mayor relevancia, los prejuicios y los tabúes no han evolucionado de la misma manera.

Antiguamente en Mesoamérica todo tipo de discapacidad era llamada como dificultad, mientras que en civilizaciones como Grecia o la India, se promovía el asesinato a las personas que padecieran un desarrollo anormal. Hasta los años 50-60 las personas con discapacidad vivían apartadas de la sociedad, ya que siempre estaban con sus familias o en instituciones sin ninguna relación con personas de otro sexo que no fueran familiares o los profesionales de la salud. El desarrollo individual y social de estas personas era muy escaso y pobre ya que siempre estaban aislados de la realidad del mundo.

En los años 80-90, se inicia la elaboración de programas de educación sexual dirigidos a las personas con discapacidad, orientando la prevención de los riesgos causados por la actividad sexual. Estos programas se desarrollaron debido a los abusos sexuales en este tipo de población.

La sexualidad integra elementos biológicos, emocionales, intelectuales y sociales del individuo que hacen parte de la personalidad y de la necesidad del ser humano, la cual trasciende de la simple gentilidad. Las necesidades sexuales de las personas con un tipo de discapacidad son las mismas que las de otras personas, las necesidades de sentir afecto y tener una intimidad es esencia de la misma naturaleza humana.

La discapacidad en el ser humano está definida como deficiencia y/o limitación en el desarrollo de actividades y restricciones para poder expresar sentimientos y pensamientos hacia la sociedad. No obstante, debido a las circunstancias de su estado de salud mental y a los sesgos que tiene la sociedad, las personas con discapacidad en general no gozan con un desarrollo natural de la sexualidad, teniendo en cuenta que esto se debe en gran parte a las personas que están en el entorno, ya que no logran identificar, guiar y resolver las necesidades que este tipo de población necesitan tanto a nivel sexual como emocional.

Las necesidades sexuales de todas las personas con cualquier tipo de discapacidad son iguales que las necesidades de las personas consideradas como "normales", sin embargo, debido a la discapacidad presentada y a las circunstancias de vida este tema es muy complejo de enfrentar, tanto en la persona que padece la discapacidad como en la familia, ya que existen mitos en la sociedad acerca de la sexualidad en este tipo de personas difíciles de desmontar, como:

La sexualidad de una persona con discapacidad desde la parte fisiológica no es diferente, simplemente que por sus características individuales y su propia discapacidad condiciona el desarrollo sexual. La educación es uno de los derechos fundamentales del ser humano, es por eso que se han creado instituciones para garantizar el cumplimiento de los deberes y derechos de las personas con discapacidad, pero lamentablemente en muchas de estas instituciones no se cuenta con profesionales competentes, para brindar una educación adecuada para estas personas.

Hablar de la educación sexual aún sigue siendo un tema de mucho debate y tabúes en la sociedad, debido a los contextos culturales o religiosos, no teniendo en cuenta que la sexualidad no solo se refiere al acto sexual, sino al desarrollo en todas las etapas del ciclo vital del ser humano, ya que somos seres sexuados y por este hecho es importante estar siempre guiados para poder vivir de forma sana y placentera la sexualidad.

En la actualidad Colombia ha diseñado programas de educación sexual con el fin de orientar a los jóvenes, siendo estos incorporados en la educación reglamentaria; lograr un cambio de pensamiento o actitud frente a la sexualidad, es una tarea bastante compleja, pero se llevan a cabo estos programas con el fin de informar y crear una consciencia frente a lo sexual.

En Colombia existen entidades competentes encargadas de velar por el bienestar de las personas con discapacidad, con el fin de generar una igualdad, y permitir mejorar la calidad de vida de estas personas. Además de esto, orientar y capacitar a estas personas para que puedan desarrollar un trabajo digno y favorable de acuerdo a su discapacidad.

Para desarrollar un buen programa educativo dirigido a personas con discapacidad cognitiva, hay que tener en cuenta no solo la orientación que se le va a realizar a la persona que padece una discapacidad sino a las personas que cooperan con su proceso formativo, por este motivo existen métodos educativos empleados a padres, familia y profesionales encargados, con el fin de enseñarles cómo actuar, interaccionar e intervenir en el desarrollo sexual de la persona quien posee la discapacidad.

La intervención de la familia y demás personas encargadas del proceso formativo es de vital importancia en el desarrollo sexual de la persona con discapacidad, ya que ayuda a la mejora continua de su calidad de vida.

Planteamiento del problema

La sexualidad en personas con discapacidad cognitiva es un tema de importancia dentro de la investigación en psicología en los últimos años. Pese a su importancia, se puede evidenciar en las revisiones bibliográficas que se han realizado, que este tema no posee un potencial significativo en relación con los procesos educativos dirigidos hacia la sexualidad en personas con discapacidad cognitiva.El derecho de la sexualidad en personas con discapacidad ha sido un tema controversial en el ámbito social, pues la sexualidad en personas con discapacidad ha sido de mínima importancia para la sociedad, a tal punto de categorizar a esta población como seres asexuados.

Según Martínez y colaboradores (2011) existen actitudes y factores que intervienen en el nivel de aceptabilidad de la sexualidad en personas con discapacidad. Los factores como: nivel de estudio, edad, género, religión y cultura poseen influencia en la aceptabilidad de la sociedad en relación a la sexualidad de personas con discapacidad.

En nuestra sociedad existen prejuicios y creencias que se vinculan con la sexualidad de personas con discapacidad cognitiva. Según Campo (2013), todo individuo es un ser sexuado y la sexualidad no se refiere directamente al acto coital pues, la sexualidad implica desarrollar emociones, aprendizajes, vivencias, etc. Esta autora destaca unos mitos y creencias que posee la sociedad frente a la sexualidad en personas con discapacidad, estas son: 1. Son personas asexuadas, 2. Sexualmente son como niños ("niños perpetuos"), 3. Tienen mucha motivación sexual, "híper-sexuales" o "incontrolados",4. Son inocentes y no deben tener actividad sexual, 5. La educación sexual despierta su sexualidad inocente y dormida, 6. No pueden formar pareja, ni casarse y no deben tener hijos y 7. No resultan atractivas para otras personas.

Estos mismo prejuicios y creencias son adoptados por la propia familia y cuidadores, pues según un estudio realizado por Affolter y Fabra (2001) en donde se concluye que los familiares de las personas discapacitadas tienen un pensamiento erróneo, puesto que se les es difícil entender que aunque sus hijos sean discapacitados y se les dificulte llevar a buen término ciertas actividades cotidianas, existen características de su personalidad como las manifestaciones de afectividad verbales y no verbales, el desarrollo del estímulo sexual, los mecanismos para confrontar algunas etapas; que se encuentran ilesas y que han podido desarrollarse como en cualquier otro individuo, pero gracias al ambiente que los familiares y la sociedad misma ha propiciado para ellos no se ha desarrollado con libertad.

Lo anterior muestra como la sociedad genera visiones y creencias sin fundamento sobre la sexualidad en personas con discapacidad cognitiva, y como estas pueden tener punto de afecto para quienes poseen la discapacidad. No dejando atrás la problemática anteriormente mencionada, se procede a dar cobertura a una de las dificultades directamente relacionadas con la anterior, la cual se considera es de gran importancia manifestarla en el presente escrito, esta es: la vulnerabilidad de las personas con discapacidad cognitiva al abuso sexual.

De acuerdo a la Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en su publicación Forenses del año 2014, la discapacidad aumenta la probabilidad de "ser víctima frente a cualquier tipo de delito, con mayor peligro al abuso sexual". Siendo los niños más vulnerables ya sea con discapacidad física o mental con un aumento de; "3,7 veces la probabilidad de sufrir negligencia, 3,8 veces más de sufrir maltrato físico y emocional y 4 veces más de ser víctima por violencia sexual; la discapacidad mental en niños tiende a manejar un mayor riesgo de todo tipo de violencia que la discapacidad física, esto debido a la falta de defensa y protección en el que se puedan encontrar los menores en esta condición".

Por lo anterior, se considera que aunque las personas con discapacidad cognitiva son más propensas a un abuso, pueden existir modelos educativos relacionados con la sexualidad, que tenga como objetivo disminuir las cifras ya mencionadas e impulse la prevención de abusos.

Buscando brindar una visión más panorámica sobre la problemática de educación sexual hacia personas con discapacidad, se pretende abordar informaciones cuantificables, que permitan dar veracidad a lo mencionado.

La OMS (2003) en su informe mundial sobre la violencia y la salud, considera que el acceso a información de situaciones de abuso es complejo, ya que la principal fuente de casos obtenidos son: reportes policíacos, tipo clínico, organizaciones no gubernamentales y encuestas, dejándola fragmentada o incompleta. En dicho informe cabe resaltar que las personas con discapacidad son indefensas frente al abuso, siendo estas las más vulnerables teniendo como justificación sus límites y capacidad para denunciar.

Para el Informe mundial sobre la violencia y la salud (2003) en Colombia el porcentaje de mujeres mayores de 16 años con discapacidad, abusadas sexualmente es de un 5,0%, ocupando un tercer lugar en la tasa en América latina y quinto a nivel mundial. Estos datos no presentan a profundidad cifras exactas en relación a los tipos de agresión.

A nivel nacional el dato es aún más desalentador, según el instituto nacional de medicina legal y ciencias forenses (2014) el factor de vulnerabilidad de personas con discapacidad agredidas sexualmente en Colombia es de 9,32%, situándola en una tercera posición en el marco de los abusos sexuales, superada solo por los abusos a consumidores psicoactivos con un 23,25% y adolescentes bajo el cuidado de bienestar familiar con 12,27%.

Según datos de medicina legal en cuanto a cifras de delitos sexuales en personas con discapacidad para el 2012 no hay estadísticas. 2013 ocupa el sexto lugar con 143 víctimas y para el año 2014, 224 con un aumento del 63,84%. He de aquí la importancia de generar alternativas estratégicas que tengan como objetivo ir disminuyendo evolutivamente los abusos sexuales en personas con discapacidad.

Un estudio de Mebarak, Martínez, Sánchez y Lozano (2010) citado por Pinilla y Moreno (2014), estipula que en el 2007 en Colombia 11.000 casos de abuso sexual en niños con discapacidad cognitiva fueron realizados, concluyendo así que en esta época las personas con discapacidades cognitivas eran las más vulnerables hacia agresiones sexuales.

Las personas con discapacidad cognitiva como se muestran en los porcentajes mencionados son vulnerables hacia una agresión sexual. Por ello se quiere resaltar el protagonismo que posee la educación frente a la vulnerabilidad del abuso y las consecuencias que pueden desencadenar tanto para la persona quien posee la discapacidad como para el núcleo familiar o cuidadores. Es de vital importancia resaltar que una buena educación puede generar métodos que permitan disminuir el riesgo de sufrir una agresión sexual.

En términos generales se puede inferir que una adecuada educación sexual a personas con discapacidad cognitiva y su núcleo familiar puede disminuir sustancialmente las posibilidades de sufrir un abuso sexual (que cómo vimos, en este grupo poblacional son bastante altas). Pero una correcta educación sexual a personas con discapacidad no solo disminuye el riesgo de un abuso sexual, sino que también se espera permita a las personas con discapacidad vivir de una manera más placentera su propia sexualidad, y a la familia comprender de una forma más asertiva los procesos propios a la dimensión sexual de su familiar con discapacidad cognitiva.

Indiscutiblemente una adecuada educación sexual implica conocer y cambiar las representaciones sociales de la población en general, frente a la temática de la sexualidad en personas con discapacidad cognitiva.

Las representaciones sociales son un concepto elaborado por Moscovici que hace referencia a aquellas actitudes, imaginarios, ideas e incluso emociones que algún grupo poblacional tiene frente a una temática. Estas representaciones sociales tienen la característica de ser construidas colectivamente. Los mitos, tabúes, prejuicios, son formas de representaciones sociales (Ibáñez, 1988). Por tal motivo se nos hace imperioso una investigación que indague sobre ¿Cuáles son las presentaciones sociales de la sociedad bogotana frente al tema de la sexualidad en personas con discapacidad cognitiva?.

Se quiere limitar la investigación a la ciudad de Bogotá por viabilidad. Igualmente nos interesa dividir la población en cuatro grupos y diferenciar y comparar así sus representaciones sociales.

Los cuatro grupos poblacionales son:

Justificación

Las personas con discapacidad cognitiva no tienen deseo sexual, son seres asexuados, sus dificultades cognitivas impiden que puedan gozar de una sana sexualidad; las personas con discapacidad cognitiva no son lo suficientemente atractivas para otras personas, las personas con discapacidad cognitiva permanecen como niños, y los niños no sienten deseo sexual. Los pensamientos o ideas aceptados como verdaderos, los relatos imaginarios, y las conductas consideradas por la sociedad como inadecuadas; es decir las creencias, mitos y tabúes que la mayoría de las personas de nuestra sociedad tienen a cerca de la sexualidad de las personas con discapacidad cognitiva, han generado sin duda alguna que estas personas se vean y se sienta aisladas, condicionando de esta forma su derecho como ser humano a una sexualidad plena.

Todos estos prejuicios sociales dirigidos hacia la sexualidad de las personas discapacitadas pueden ser sinónimo de ignorancia frente al tema, pues esta población posee al igual que el resto de los individuos necesidades de todo tipo y por lo tanto tienen los mismos derechos.

Con base en esta prioridad se ve la necesidad de indagar sobre las diferentes representaciones sociales frente a la sexualidad en personas con discapacidad cognitiva, pues son las representaciones sociales las que influyen nuestra forma de sentir, pensar y actuar frente a algo (Páez, et al 1987:18). Toda la información que se investigue será una útil herramienta para dar apoyo a la población con discapacidad, conocer y reconocer los posibles errores que se están cometiendo en torno al desconocimiento del tema y buscar cómo superarlos.

La imagen errónea de un ser asexuado, las creencias y mitos expuestos en el planteamiento del problema, generan la visión de un tabú sin precedente, donde los protagonistas y directos afectados son las personas con discapacidad cognitiva.

La presente investigación busca ser un instrumento de utilidad para una sociedad donde tiene más valor los mitos que las mismas personas en sí, un instrumento que derroque todos esos falsos supuesto que se manejan alrededor de cómo se vive o se debe vivir la sexualidad en las personas con discapacidad. Por consiguiente se ve la necesidad de hacer un énfasis en las representaciones sociales de la sociedad Bogotá, y como estas afectan al libre desarrollo de la sexualidad en personas con discapacidad cognitiva.

Por lo tanto se considera que la educación sexual debe dirigirse no solamente a las personas con discapacidad cognitiva, a sus familias, profesionales y cuidadores, sino a su vez a toda una sociedad en general; buscando la forma de hacerlos conscientes que: 1. Las personas con discapacidad cognitiva son iguales que los demás individuos y poseen iguales necesidades, 2. Las personas con discapacidad cognitiva son iguales en derechos a las demás personas, y no es justificada ninguna forma donde se vean y se sientan aislados dado a las falsas creencias que la misma sociedad ha generado.

Marco contextual

La historia de discapacidad al igual que de la psicopatología no se puede describir con exactitud, y más aún como la conocemos, ahora difiere de la antigüedad luego que esto dependía del contexto cultura (Belloch, 2008). Dichas representaciones o imaginarios dieron origen a definiciones místicas, animistas o sobre naturales, que en muchas culturas en la actualidad conservan el carácter fantástico (Acosta, 2006).

Nos remontamos a la época prehistórica donde hallazgos arqueológicos en cuevas demuestran que las personas con limitaciones no eran desechadas como se pensaba, restos óseos encontrados alcanzaban edades avanzadas. Tenemos como ejemplo "el hombre viejo y desdentado de la cueva de Chapelle Aux Saints, con graves lesiones de artrosis en columna y manos", "lo mismo le hubiera ocurrido al hombre paleolítico de la cueva de Shanidar, que muestra evidencia de amputación de un brazo por un accidente". También nace la medicina ancestral con el surgimiento de los chamanes. (Acosta, 2006), (Valencia, 2014).

La cultura Mesopotamia, a pesar de sus fuertes creencias religiosas y de considerar la enfermedad como castigo de los dioses por transgredir las normas, y donde los enfermos eran considerados impuros prohibiéndose el contacto con ellos, mas sin embargo surge una medicina interdisciplinaria entre un médico que podía practicar hasta cirugía de cataratas y luego "remitía" al exorcista que era quien se encargaba de las enfermedades consideradas sobrenaturales. Los recién nacidos con deformaciones eran desechados, sin embargo se consideraban poseedores "augurios". La enfermedad a pesar de su carácter místico presentó gran interés luego que las personas con patologías raras eran expuestas para esperar el consejo de las demás. Cabe resaltar que hasta los monarcas como, el rey Esarhadon, padeció de dolencias que lo hizo abandonar el trono. (Acosta, 2006).

En el Antiguo Egipto existieron grandes dualidades, por una parte los textos hablan de infanticidio y abandono de niños con discapacidad, si eran de jerarquías inferiores (Valencia, 2014), por otro lado sus dioses eran representados en ocasiones con discapacidad "Horus la primera era en forma de un niño débil y poco desarrollado situado sobre las rodillas de Isis su madre, o la segunda lo presentaba como un patrono de los ciegos, oculista de Ra (que había sido cegado por otro dios) y dedicado a la música (los ciegos a menudo eran arpistas)" (Valencia, 2014). Algunos Faraones como el pie torcido del Rey Siptah eran reconocidos como seres importantes y no menospreciados por su discapacidad (Acosta, 2006). Para las personas del común se tomaban como amuletos hacia el faraón o el servicio de ellos sin ninguna consideración por su discapacidad. Por ultimo existían avances en la medicina y el tratamiento como "se ha encontrado una fractura de extremidad inferior con una ingeniosa férula inmovilizadora en una momia de la V Dinastía (2500 AC), o en papiros en una imagen se puede ver a un sumo sacerdote portando una muleta como consecuencia de una poliomielitis. (Acosta, 2006).

La cultura China ha recopilado una serie de recetas y funciones del cuerpo en textos antiguos llamados farmacopea, en ellos consideran la enfermedad en un todo integrado. Las personas con discapacidad eran tratadas con respeto, teniendo derecho a tratamiento, eran vinculadas laboralmente, como los ciegos que hacían masajes a mujeres pacientes, porque se consideraba que podían activar otros sentidos. En la India se creía también en la demonología, pero también en un principio filosófico del organismo y sus enfermedades con base en el equilibrio y armonía de los humores. En esta se observa una intención de ortopedia con prótesis para sustituir miembros y órganos en las personas, un intento para darles calidad de vida. (Acosta, 2006).

Para Grecia la concepción de belleza era sinónimo de armonía entre cuerpo y alma, sumado a cuatro virtudes necesarias para todos los griegos, prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Filósofos como Platón y Aristóteles consideraban que se debían eliminar a "los débiles o deficientes", y era práctica entre ellos que los niños con deformidades eran arrojados del monte Taigeto. A pesar que Grecia es considerada la cuna de la medicina moderna, las personas cuyas enfermedades que no se podían curar, el tratamiento médico se consideraba inútil y eran abandonados. No había casi hospitales y los servicios médicos eran reservados para los ricos. Paradójicamente los griegos contaban con una deidad considerada un "engendro", Hefesto hijo de Zeus, y quien fue expulsado de Olimpo relegado a vivir en el mundo subterráneo. A pesar de haberse casado con Afrodita ella lo engaño con Ares y tras la burla de los demás dioses, escapo. Esto es claro ejemplo de lo que ellos pensaban sobre la discapacidad, luego que los dioses eran ejemplo para ellos. (Valencia, 2014), (Acosta, 2006), (Palacios, 2008).

A su vez en Esparta en muchas ocasiones se observaba que estas personas eran objeto de burla, matanza o simplemente eran expulsadas de la ciudad. Tras las reformas de Pericles (499-429 a. de Cristo) en donde se introduce el término de insania principalmente para dar criterios de incapacidad civil, ante un reclamo jurídico, en el cual se otorga una etiqueta formal a este tipo de personas con alguna deficiencia mental. Dichas reformas constan de informes periciales en donde se otorga un curador ante cualquier persona considerada con insana, con el fin de probar la existencia de la enfermedad mental. Es así como se da inicio a la atención a estas personas en centros asistenciales (Valencia, 2014).

Los hebreos a su vez consideraban a la discapacidad como una "marca del pecado", a diferencia de otras religiones, ésta prohibía el asesinato, por lo cual se aceptaba que estas personas dieran culto a la iglesia, pero eran totalmente excluidas de actividades religiosas y doctrinas. (Valencia, 2014)

Roma al igual que sus antecesores conservaron la costumbre de practicar infanticidio amparados por la ley de las Doce Tablas (540 AC), que concedía el «pater familia» ley sobre las hijas e hijos, donde los arrojaba al río Tiber, o se los despeñaba de la roca Tarpeia, "junto con ancianos y personas adultas con discapacidad adquirida". Para los que alcanzaban a sobrevivir era aún más aterrador, porque eral maltratados durante toda su vida. Al forjarse el imperio Romano se disminuyen estas prácticas atroces, a cambio de eso, eran abandonados en la calle o puestos en canastas en el Tiber donde adultos los utilizaban como "esclavos o mendigos profesionales". Muchas veces mutilaban a los niños porque recogían más limosna con ellos. A pesar de esto las clases poderosas podían acceder a terapias de hidroterapia y mantenimiento físico. Durante el reinado de Constantino (272- 337) nacen los Nosocomios, en los cuales se le da asistencia a personas con discapacidad de bajos recursos. (Valencia, 2014).

La edad media se caracterizó por la influencia del cristianismo en todos los aspectos; políticos, económicos, sociales y culturales. Tras la adopción de Constantino del cristianismo y luego Teodosio tomándola como religión oficial esta religión se expande por Europa, parte de Asia y África, conservando herencias culturales de sus antecesores y de los pueblos colonizados. Esta etapa esta contrastada pos grandes dualidades, por un lado es prohibido el infanticidio propiciado por la filosofía de cristo de sanar a los enfermo, por otro lado aún se considera que la discapacidad es producto de castigos divinos o de influencias demoniacas, y por ultimo las personas con discapacidad son relegados y aislados. (Valencia, 2014). (Belloch, 2008)

Dichos contrastes que para una época regida por la presencia dogmática, deja al poder de los clérigos la decisión de quien estaba con Dios o con el demonio. (Belloch, 2008).

"Durante la Edad Media se persiguió también a las personas con enfermedades psíquicas o neurológicas tales como histeria, esquizofrenia, epilepsia o coreas ("Mal de San Vito"), por considerarlas poseídas o endemoniadas, a las que había que practicarles exorcismos. Muchas de ellas fueron a parar a la hoguera." (Valencia, 2014).

"Durante la Alta Edad Media se multiplicaron el número de personas con discapacidad como consecuencia de las Cruzadas en Medio Oriente, la guerra contra los reinos árabes en la península Ibérica y las invasiones nórdicas21, y de las innumerables epidemias que azotaron el continente europeo". (Valencia, 2014).

En Francia se construyeron verdaderas fortalezas y ciudades amuralladas para esconder a centenares de personas con discapacidad. En el siglo XIV los nacidos con discapacidad física, sensorial o mental, tales como sordera, ceguera, parálisis o cuadriplejia, eran confinados en encierros y exhibidos los fines de semana en zoológicos o espectáculos circenses para diversión o bien manipulando la conciencia social, para que las familias rectificaran sus pecados cometidos, por considerar que estos «fenómenos» o «monstruos» eran una señal de castigo enviada por Dios.

Es importante destacar que a los primeros hospitales dedicados a la protección de personas con discapacidad cognitiva, se le atribuyen Bagdad, Damas y Egipto, pero a diferencia de la Europa de la edad media, allí disponían de ciertos cuidados y tratamientos especiales hacia ellos. (Belloch, 2008).

Al inicio del renacimiento a pesar de las ideas humanistas, las ideas demonológicas se encuentran en su punto cumbre personajes como Paracelso van en contra de estas, quien fue unos de los pocos médicos que sostuvo que el enfermo mental no era pecador ni criminal, sino una persona en condición de vulnerabilidad. (Belloch, 2008).

Es de destacar que empieza el auge de considerar que estas personas debían contar con establecimientos dedicados a otorgar un tratamiento adecuado, (Influenciado por los Árabes) de este modo, se empezaron a fundar las primeras instituciones y hospitales dedicados específicamente al cuidado de los "insanos"; sin embargo, se les daban tratamientos crueles e inhumanos. (Belloch, 2008).

Aun así, la necesidad que prevalecía de apartar de las calles a las personas con algún tipo de discapacidad continuaba en la sociedad, apartarlas totalmente de su entorno social y maltratarlas debido a su condición.

"Los comienzos de la Modernidad se caracterizan por dos procesos históricos que llevaron a la consolidación del mundo contemporáneo: la invasión y conquista del continente americano, y la reforma protestante que puso fin a la relativa unidad religiosa europea". Para los pueblos nativos americanos antes de la conquista se caracterizó el respeto por las personas con discapacidad a pesar del bien común. Tras la llegada de los distintas potencias europeas que los conquistaron, se da inicio a la casi extinción de los nativos porque no había distinción por discapacidad desde que pudieran trabajar (Valencia, 2014).

Tras el nacimiento de la iglesia protestante no hubo tregua para las personas con discapacidad aún eran vistas como «imbéciles», «dementes», «débiles mentales» o «locos/as», eran recluidos en asilos o manicomios sin recibir ningún tipo de atención médica. El trato hacia esas personas se limitaba a su aislamiento del resto de la sociedad. Ya a inicios del siglo XVI se inician estudios sobre las causas de la discapacidad. Uno de los más relevantes fue el del médico francés Jean Étienne Esquirol, quien trató la deficiencia mental y la caracterizó como el desarrollo defectuoso de las facultades (Valencia, 2014).

El término locura como enfermedad, fue intermitente a través del tiempo ya que al ser catalogada como enfermedad se presentó ante varios cuestionamientos. Se pueden llegar a encontrar autores del siglo XVII que defendían esta concepción.

A inicios de siglo XIX no existía una definición adecuada para nombrar a las personas con capacidades cognitivas limitadas y los estudios que se generaban no eran relevantes para la comunidad científica. A pesar de esto, quienes ofrecieron una de las primeras definiciones diagnosticas fueron los médicos, ya que en un inicio asumían que estas personas tenían retraso mental por lo cual otorgaban su origen a una patología orgánica. Es aquí donde el concepto de retraso mental empieza a ser utilizado para fines de investigación médica. Hoy en día podemos afirmar que este concepto es una de las denominaciones diagnósticas más antiguas, empleadas para definir a todas aquellas personas que presentan alteraciones en el funcionamiento neurológico y problemas de adaptación. Pese a los progresos logrados en el siglo XX, en general el tratamiento dado a las personas con discapacidad tenia limitaciones y en muchas ocasiones, los médicos se centraban en delimitar algún tipo de tratamiento con grandes desventajas para el paciente. Si bien en la actualidad dichos tratamientos puede ser considerado arcaicos, representaron en su momento una verdadera revolución en el trato humanitario hacia los pacientes psiquiátricos.

Al igual el hecho de plantear la alternativa de brindar educación hacia alguna persona con discapacidad cognitiva, era totalmente rechazada ya que la percepción que se tenía al respecto era que estas personas estaban inhabilitadas a cualquier aprendizaje por lo cual en el ámbito educativo no era una idea viable (Mora, 2015).

La educación de personas con discapacidad no fue tomada como una preocupación y necesidad mundial sino hasta finales del siglo XX, siendo en Europa donde se da el inicio a la reforma de las instituciones en favor de una orientación asistencial y de un tratamiento "más humano" hacia las personas con discapacidad. En ella, lo asistencial es asumido principalmente desde una mirada benefactora en la cual el sujeto, por estar desprovisto de protección de la sociedad en general, es albergado al amparo de determinadas comunidades, especialmente religiosas, para su cuidado. La enfermedad es la imagen predominante de la persona con discapacidad. (Ministerio de Educación Nacional, 2012).

A pesar de la evolución del tema a nivel mundial, nos vemos sesgados por el poco conocimiento y los tabúes, no solo de la sociedad sino también de muchos de los padres de personas con discapacidad, Empezamos con las culturas antiguas donde la discapacidad era considerada una situación demoníaca y llevaban a prácticas barbáricas en contra de las personas con discapacidad a la actualidad donde se genera sentimiento de responsabilidad por parte del estado. Se debe tolerar y no aceptar ninguna forma de opresión o violencia en contra de los derechos de las personas con discapacidad.

La discapacidad cognitiva se origina por un trastorno en el desarrollo mental (cerebral), caracterizado primordialmente, por el deterioro de actividades y funciones en etapas del desarrollo, así como por la afectación global de la inteligencia (Muñoz, 2011).

El término de discapacidad cognitiva ha variado a través de los años, es así como podemos evidenciar mediante la historia que las personas con esta condición se han visto discriminadas por la sociedad e incluso por sus propias familias. Como indicamos antes estas personas eran mal denominadas "idiotas" y consideradas infructuosas para la sociedad.

Este término ha generado prejuicios a través de la historia, los cuales se han ido trasmitiendo culturalmente, estableciendo una actitud represiva a quienes presentan discapacidad cognitiva. Es por eso que se vio la necesidad de recrear una definición concreta ante las personas con este tipo de condición, de allí surge la American Association on Intellectual and Developmental Disabilities (AAMR), una institución enfocada en la investigación de aspectos conceptuales y prácticos relacionados con el retraso mental. Esta asociación mantiene una constante supervisión ante la terminología adecuada con la cual se deba referir a la población, apoyándose básicamente en la legislación universal de discapacidad la cual se encuentra en defensa de los derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión en la sociedad. "La discapacidad está definida entonces como el resultado de una compleja relación entre la condición de salud de una persona y sus factores personales, y los factores externos que representan las circunstancias en las que vive esa persona". (Cáceres, 2004).

La nueva concepción dada por la AAMR está centrada en las habilidades adaptativas y las limitaciones que presente una persona ante una actividad cotidiana, en este caso de tipo cognitivo, insistiendo en la importancia de los aspectos familiares y comunitarios para propiciar la inclusión y la equiparación de oportunidades. Desde el año 2001 la Organización Mundial de la Salud (OMS), enfatiza que la discapacidad no es un problema personal, sino un fenómeno social, y por tanto su severidad no depende sólo de la limitación que tenga el individuo, sino también de las oportunidades que el medio le ofrezca o no. Como se mencionaba antes es importante resaltar el contexto en el cual se desenvuelva la persona, pues a pesar de los grandes avances médicos que se han tenido al respecto muchas sociedades siguen viendo esta condición como un problema.

La discapacidad afecta de manera desproporcionada a las poblaciones vulnerables. Los resultados de la Encuesta Mundial de Salud indican que la prevalencia de la discapacidad es mayor en los países de ingresos bajos que en los países de ingresos más elevados. (Organización Mundial de la Salud, 2011).

Por consiguiente, las acciones de atención se tienen que dar sobre la persona, su familia y sobre su entorno social. A causa de esta relación, los diferentes ambientes pueden tener efectos distintos en un individuo con una condición de salud. Un entorno con barreras, o sin facilitadores, restringirá el desempeño y realización del individuo; mientras que otros entornos que sean más facilitadores pueden incrementarlo. (Cáceres, 2004).

Si bien la discapacidad cognitiva no es limitante, se han generado varias apreciaciones al respecto, principalmente entre la propia familia de la persona en esta condición quienes consideran a las personas con discapacidad cognitiva como eternos niños, de esta manera limitándolos aún más.

Según la ley 361 de 1997 en la intervención "4.6. Intervención de la Universidad Externado de Colombia" hace referencia sobre la utilización del término discapacitado, en incorrecto luego que según "la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, se insertan en el modelo social, contrario a la consideración del discapacitado como un enfermo que debe ser objeto de rehabilitación. Así, para el interviniente es evidente que la Ley 361/97 está inserta en el modelo médico – rehabilitado, lo que explica la previsión de conceptos como el demandado, que se fundan en la pretensión que la persona en situación de discapacidad supere su "dolencia", para que pueda incorporarse a un estándar de pretendida normalidad".

Esto quiere decir que, que el primero hace referencia a una patología que debe ser curada, no al de rehabilitación que define igualdad y equidad para estas personas.

5.2.1 Clasificaciones - Tipos y grados de discapacidad cognitiva

La Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF), define la discapacidad como un término genérico que engloba deficiencias, limitaciones de actividad y restricciones para la participación.

Existe un sistema clasificatorio donde se encuentra tres grandes grupos:

Está relacionado con el cuerpo y órganos en general originados en el sistema muscoloesquelético, nervioso, aparato respiratorio, sistema cardiovascular, sistema hematopoyético, aparato digestivo, aparato urogenital, sistema endocrino, piel y anejos, y neoplasia.

5.2.1.2 Discapacidad sensorial

Originadas en el aparato visual; oído, garganta, estructuras relacionadas con el lenguaje.

5.2.1.3 Discapacidad Psíquica

Originadas por retraso y/o mentales. La discapacidad psíquica que es de la cual se desprende el grupo de las cognitivas, está divida por:

Resulta difícil de definir de forma unificada, debido a que presenta un alto número de patologías de muy diferente índole, con mayor o menor gravedad, por lo que se debería hablar de cada enfermedad o trastorno de forma individual porque afecta de forma diferente a cada persona.

Acercándonos a la definición de trastorno mental (en el que se basa la CIE-10 de la OMS y la DSM-NITR Asociación Psiquiátrica Americana), decimos que se trata de: "una alteración de los procesos cognitivos y afectivos del desarrollo que se traduce en trastornos del comportamiento, del razonamiento, de la adaptación a las condiciones de vida y de la comprensión de la realidad".

Se considera "limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y en la conducta adaptativa, expresada en habilidades conceptuales, sociales y prácticas. La discapacidad intelectual se origina antes de los 18 años" (Organización Mundial de la Salud, 2011).

Dicha definición evalúa a la persona utilizando un enfoque multidimensional (capacidad intelectual, conducta adaptativa, participación, interacción y red social, salud y contexto), superando las dificultades de la evaluación única de las habilidades adaptativas.

La discapacidad denota los aspectos negativos de la interacción entre personas con un problema de salud (como parálisis cerebral, síndrome de Down o depresión) y factores personales y ambientales (como actitudes negativas, transporte y edificios públicos inaccesibles, y falta de apoyo social) cómo ya se había indicado antes (Organización Mundial de la Salud, 2011).

Se considera importante enmarcar la discapacidad cognitiva en tres características como lo son: enfermedades genéticas, que van desde anomalías cromosómicas a alteraciones de un solo gen; un amplísimo rango de enfermedades de origen ambiental con carencias nutricionales, traumas en el momento del parto, y causas no genéticas.

5.2.1.4 Trastornos Metabólicos

Se atribuyen más a causas biológicas referidos al retraso cognitivo, por un comienzo a temprana edad. Dentro de ella se incluye la enfermedad de Tay-sachs, síndrome de hurler, fenilcetonuria Galctosernia y síndrome de Lesch Nyha.

Son otorgados a alteraciones cromo-somáticas y de los genes, identificados con rasgos clínicos como; la epilepsia, el autismo, la hiperactividad, la impulsividad, la agresividad, conducta compulsiva, déficits de atención, ansiedad excesiva, trastornos del sueño y retraso cognitivo. Dentro de ella se incluyen esclerosis tuberosa, síndrome de Down, síndrome de x frágil, síndrome de Prader willi, síndrome de angelman síndrome de Comelia de Lange y síndrome de Williams.

Se otorgan a infecciones, sustancias toxicas, problemas tardíos en el embarazo o problemas prenatales, enfermedades adquiridas en la infancia, traumatismos. Identificados por hiperactividad, retraso cognitivo entre ligero y profundo, irritabilidad, déficit sensoriales.

Dentro de ella se incluyen el síndrome alcohólico fetal, anoxia en el parto, encefalitis, parto prematuro, malnutrición, situaciones de abandono o falta de educación y estimulación.