Violencia masculina en el hogar por Felipe Antonio Ramirez Hernandez



Qué es la violencia intrafamiliar

Para iniciar se definirán a continuación los términos que van a utilizarse:

Violencia: 1. Cualidad de violento. 2. Acción y efecto de violentar o violentarse. 3. Fig. Acción violenta o contra el natural modo de proceder. 4. Fig. Acción de violar a una mujer.

Agresión: 1. Acto de acometer a alguno para matarlo o herirlo o hacerle daño, especialmente sin justificación. 2. Acto contrario al derecho de otro.

Familia: Grupo de persona que están relacionadas por un parentesco sanguíneo, legal, religioso, sexual o cultural y que tienen un lugar común donde viven o interactúan.

La mayoría de todos los hombres que acuden a los programas de atención para hombres violentos, recurren a definiciones que los justifican para decir que no son violentos, por lo tanto, no creen tener un problema.

Nota: La violencia doméstica generalmente es cometida por hombres. Por eso se hablará de la violencia del hombre contra su pareja.

Violencia intrafamiliar: es la agresión o daño sistemático y deliberado que se comete en el hogar contra algún miembro de la familia, por alguien de la misma familia. Este daño se produce al violar o invadir los espacios de la otra persona, sin su permiso. El objetivo de la violencia es vencer su resistencia y obtener su subyugación, controlarla y dominarla.

Los espacios son el ámbito territorial que una persona necesita para sobrevivir y desarrollarse sana y plenamente.

Existen espacios:

Al invadir este espacio, el hombre busca anular las ideas y los pensamientos de la pareja para que no implemente su independencia y lo consulte antes de tomar cualquier decisión.

Tipos de Violencia

Afecta su espacio emocional y su espacio intelectual.

Otra forma de violencia física consiste en realizar actos violentos alrededor de la persona, como romper objetos, empuñar armas, golpear objetos como puertas o mesas, patear cosas. La violencia física es el ultimo recurso que el hombre utiliza.

Otra forma es mediante la fuerza física, violando a la mujer. Para forzar usa diferentes formas, desde "convencer" con regalos o dinero hasta valerse de amenazas, golpes o incluso llegar a matar a su víctima. Intensifica sus avances sexuales hasta que la otra persona responde aceptando. La violación rompe todas las defensas de la víctima y la deja totalmente desprotegida y destruye su concepto de sí misma.

Estas formas son muy directas, pero hay otra forma que es agresión verbal indirecta: susurrar para que ella no oiga, mentirle, cambiar de tema, hacerle creer que está equivocada.

El abuso verbal es una forma de agresión que no deja evidencia, pero puede ser igual de doloroso y la recuperación toma mucho más tiempo.

4. Violencia emocional: tiene como objetivo, destruir los sentimientos y la autoestima de la mujer, haciéndola dudar de su propia realidad y limitando sus recursos para sobrevivir y mantiene a la víctima desequilibrada. Estos actos son persistentes y muy difíciles de reconocer, son aun mas encubiertos que la violencia verbal. Se hace mediante actitudes físicas que implican invalidación, crítica, juicios y descalificación, por ejemplo: mover los ojos de forma que descalifique lo que ella, mostrarse aburrido cuando ella habla, evita que tenga contactos sociales, descarta sus ideas, ataca sus creencias, critica su realidad y niega la validez de su experiencia y realiza acciones que la invalidan.

La forma más impactante, es esperar a que su pareja gaste sus recursos, mientras que él no asume ninguna responsabilidad.

Su ausencia como pareja es la parte que para ella resulta emocionalmente mas dolorosa, pues espera que él cambie, y mientras mas trata de entenderlo y de apoyarlo para participar de manera cooperativa, él se aleja mas de ella. Lo único importante e que ella esté dispuesta a "dar todo por él", de aquí la admiración general hacia la "mujer abnegada".

Por lo general, estas cuatro formas de violencia son empleadas en forma progresiva. Esta invasiones son cuidadosamente calculadas por el agresor para causar el daño suficiente y así mantener a la mujer dispuesta a ser controlada.

Causas de la violencia intrafamiliar

Se mencionan diversas interpretaciones de las causas de la violencia intrafamiliar.

Esta violencia es parte de la cadena de supervivencia y por lo tanto, en este contexto, es valida. Esta idea ayuda a entender por que una persona cree que tiene que ser violenta con otra.

Esta postura supone que, para sobrevivir, el hombre ha tenido que ser violento y por lo tanto desarrollar su agresividad. Se cree que el hombre es violento porque esta genéticamente propenso a serlo, pues es mediante esta violencia como ha podido sobrevivir. Se dice que el hombre, comparado con la mujer, es naturalmente mas agresivo solo por tener mas fuerza física y tener el papel de protector, pero no toman en cuenta que el ser humano es una construcción cultural y social. Se asume que "como en el cuerpo de las mujeres se realiza la parte mas notable de la reproducción biológica, porque así lo impone la naturaleza. De este modo, las mujeres terminan siendo parte de la naturaleza a la que se debe de controlar y el hombre al modelo al que puede aspirar las mujeres, porque los hombres han sobrepasado lo natural y se acercan a la perfección. Sin embargo, esta interpretación no aclara porque el hombre es violento en el hogar, existen también muchos hombres que no son violentos, aunque sean mucha mas fuertes que su pareja u otros hombres, menos explica porque existen mujeres que son violentas con sus compañeros, ni porque en las relaciones homosexuales también existe la violencia entre los y las compañeras.

La violencia es selectiva: cuando el hombre violento se encuentra con una persona mas fuerte que él, decide evitar el choque. La violencia en el hogar es selectiva y va dirigida hacia quien menos poder físico y especialmente social.

B Interpretación psicológica. Asume que el hombre violento tiene problema psicológico o psiquiátrico, el hombre sufre de una disfunción psicológica que lo hace sentir vulnerable, inseguro y con baja autoestima, por lo cual tiene que sobrecompensar mediante la violencia, al enfrentarse con su pareja, para afirmarse un valor repite patrones. Asume que su conducta violenta es solo el resultado de la influencia de su historia y que el es una parte pasiva en el proceso. Pero, porque en lugar de tratar de encontrar un desajuste interno, seria mejor buscar un desajuste externo en el que el individuo se mide con otras personas y esto ubica el problema en los espacios social y cultural. Una forma de tratamiento, se conoce como "Control de la ira ".

Pero esta interpretación no aclara porque es violento, pues todas las personas se enojan y no todas son violentas.

Otra explicación es la Teoría de sistemas, que ve a la pareja como un sistema que tiene cierto equilibrio, y cuando este se rompe por influencia de una o ambas partes, surge el potencial para la violencia. Sugiere que ambas personas tiene que aprender a participar para restablecer el equilibrio del sistema.

Esta explicación tiene varios problemas:

Otra explicación paralela es la psiquiátrica: asume que el hombre tiene una enfermedad mental grave y por eso es violento con su pareja, está tan dañado, que vive fuera de la realidad. Esta explicación, se usa especialmente cuando la violencia del hombre excede los niveles impensables. Si hay casos en los que el hombre tiene un problema psiquiátrico, pero estos casos son verdaderamente raros.

Si es verdad que la violencia del hombre es causada por una enfermedad mental, ¿por qué su violencia es selectiva?, si el hombre realmente tuviera una enfermedad mental que "justificara" su violencia, el hombre seria violento en muchas situaciones. Tampoco explica como y porque los hombres que tienen posiciones de poder, un alto grado académico y suficientes ingresos económicos son violentos si se supone que el hombre violento sufre de una falta de autoestima y poca seguridad, como logra desarrollarse en su medio.

C La interpretación de la perspectiva de género.

La violencia en el hogar tiene objetivos muy específicos que no necesariamente tienen que ver con supervivencia del individuo. El hombre violento con su pareja, tiene como objetivo tenerla bajo control para obtener beneficios al disponer de los recursos de ella, es una forma de imponer la esclavitud de una persona para que le sirva a otra.

Partiendo de este concepto, los hombres se han convertido en cuidadores y promotores de esa presunta superioridad sobre las mujeres. Para mantener esta dinámica social, necesitan una forma de control social, esta es la violencia domestica. Cuando un hombre mantiene a una mujer desequilibrada, sin alternativas, desprovista de recursos económicos o intelectuales, desprovista de sus propias capacidades para satisfacerse a si misma y tomar decisiones; cansada, exhausta de cuidar a toda la familia, lo que hace es preservar el modelo que conocemos como patriarcado.

Por patriarcado se entiende el orden social genérico de poder, basado en un modo de dominación cuyo paradigma es el hombre. Asegura la supremacía de los hombres y lo masculino sobre la inferiorización previa de las mujeres y de lo femenino.

Cada hombre, desde muy pequeño, aprende que hay dos posiciones sociales: a) los que dan ordenes y son servidos,

b) los seres grandes y seguros, los que dan permisos y castigos cuando es necesario.

Las inferiores, las que sirven, las que solo aceptan ordenes y castigos, tienen poder en el hogar hasta que llega el otro. Actúan para satisfacer cada necesidad del hombre, pueden y deben ser castigadas, son reemplazables.

A los pocos años de edad se encuentra en una situación de tener que decidir si quiere aliarse con los que dirigen o con las que son dirigidas, la respuesta es lógica. Al niño no se le dan alternativas.

Al identificarse como el hombre-dueño-jefe-padre, suprime su verdadera identidad y la cambia por una aparente superioridad, masculinidad o machismo. Al creerse superior, por definición va a ser violento para imponerse y mantenerse como dominante. El hombre cree que esta justificado para usar la violencia al imponerse.

Pautas para entender la relación entre masculinidad y violencia

La mayoría de los actos violentos son ejecutados por hombres. Las características de la masculinidad están directamente relacionadas con el potencial de violencia del individuo.

La identidad masculina es tan frágil que "es un premio por el que se tiene que luchar". Las sociedades crean una imagen de la masculinidad que es elusiva o excluyente porque requiere una aprobación mediante aspectos culturales, rituales o pruebas de habilidad y fortaleza. Dos factores muy importantes para obtener esta aprobación son:

A continuación se vera como maneja el hombre violento estas expectativas en cada uno de sus espacios:

El espacio intelectual y la masculinidad.

Al hombre se le enseña a no poner atención a sus procesos emocionales, porque obstaculizan una forma clara de pensar, le hacen creer que el pensamiento por si solo es la única forma de entender los hechos. El problema es que entender un hecho es muy diferente de procesar ese hecho.

El espacio intelectual es el mas importante, porque ahí es donde realmente es el jefe, el superior y el que ordena. Como ha aprendido a creer que es superior a la naturaleza, cree que sus ideas son las mas apropiadas y superiores a las de los demás.

Es fácil para el hombre justificar sus actos violentos dentro de su marco de análisis, porque usa su propia lógica con sus propias bases, este análisis no puede ser comprobado o cambiado por otra persona. Cuando el hombre se da cuenta de que no es superior, busca un argumento para explicarse que fue lo que lo hizo. Se crea un ciclo tautológico, su mismo pensamiento refuerza sus creencias de estar siempre en lo correcto.

El lenguaje es también una manera de comprobar su superioridad. Todas las groserías están encaminadas a sobajar a la otra persona, se le conoce como "albur". Es una forma de violación sexual-intelectual de la otra persona. Al jugar, el hombre se asegura intelectualmente de que es superior.

En términos de pareja, debido a que el hombre violento cree estar siempre en lo correcto, exige que ella apoye incondicionalmente su forma de pensar. Ella debe renunciar a su propia forma de pensar, porque ahora esta en una relación con él, que es su dueño y por lo tanto también es dueño de sus pensamientos.

El espacio físico y la masculinidad.

El hombre compara su fuerza física con la de las mujeres y la mayoría de las veces resulta ser el mas fuerte, lo toma como evidencia irrefutable. Al caminar extiende los brazos para parecer más grande y más fuerte, se muestra serio y con la frente fruncida, se abre la camisa porque cree que se ve sexy.

Los deportes son muy importantes para el hombre porque establecen una competencia para reforzar su identidad superior.

En el hogar, si esta cansado, se acuesta y espera que su pareja y sus hijos e hijas se adapten a sus necesidades, generalmente toma los lugares más cómodos donde nadie lo moleste. Cuando hay otras personas, actúa como si fuera muy benevolente con su pareja, pero no lo hace para apoyarla sino para demostrar que es mas fuerte físicamente.

El espacio emocional y la masculinidad.

Este es el menos desarrollado en el hombre. Las emociones lo hacen sentir vulnerable, pues se requiere flexibilidad para procesarlas. Una característica de la masculinidad es la falta de flexibilidad, cree que al ser inflexible, va a mantener el control de sí mismo. Al reprimir este nivel emociona, se quita su propia individualidad.

Cuando el hombre trata de llenar un estereotipo impuesto desde el exterior, anula sus habilidades de supervivencia y cree que solo podrá sobrevivir ajustándose al patrón social de superioridad que le enseñaron. Desecha sus procesos internos de supervivencia porque los considera como algo que solo le interesa a las mujeres; que no valen la pena porque son superficiales y no les corresponde a los hombres trabajar en ellos. Confunde sus emociones con las expectativas que le marca su grupo social, es decir con los afectos. Los afectos son aprendidos, mientras que las emociones son respuestas instintivas que ayudan ala supervivencia del individuo.

Cuando el hombre confunde sus afectos, con sus necesidades, esto lo pone en una situación de total vulnerabilidad porque nunca sabe lo que esta sucediendo con él mismo y para resolver este dilema reprime sus emociones y espera que su pareja o alguien mas cubra su deseo social y cultural. Es por eso que el hombre trata de demostrar constantemente que no tiene miedo, no tiene dolor, porque considera heroico y masculino sufrir sin quejarse.

La sexualidad, es una receta que se tiene que seguir. El hombre es sexualmente activo y se siente dueño de la sexualidad de la o las otras u otros; cree que siempre debe desear a una mujer. Desarrolla juegos de control sexual en los que él se afirma al llenar los requisitos de la sexualidad desde la masculinidad, y no desde sus necesidades de compañía o cariño, es decir, suplanta sus emociones por sexo.

El espacio social y la masculinidad.

El hombre crea relaciones sociales de competencia para comprobarse a sí mismo su superioridad. Asume que cada uno de los otros hombres quiere destruirlo, pues también están en competencia. También con su pareja, siempre cree que tiene que "conquistarla" o impresionarla, pues si hay alguien superior a él, ella lo preferirá.

El hombre pretende ser dueño de los espacios sociales de otras personas, pero no acepta tener responsabilidad y equidad hacia ellas. Controla el tipo de contacto que tiene con otras personas, por ejemplo, le prohibe tener contacto con su madre, o si lo tiene, le prohibe hablar con ella de determinados temas, etc.

El hombre sabe que la mujer, al estar conectada con su espacio emocional, es más sensible a sí misma y al medio ambiente; y él utiliza esta sensibilidad para sobrevivir, valiéndose de ella. Cuando él necesita algo recurre a su pareja para que sea ella la que negocie los intercambios, pues él solo sabe competir.

El espacio cultural y la masculinidad.

La mayoría de las culturas aceptan que la mujer tiene que ser inferior al hombre. El hombre crea formas culturales que definen y refuerzan esta supuesta inferioridad de la mujer: los mitos y las tradiciones. La mujer se queda en casa a cuidar a los hijos y a llevar a cabo las labores del hogar (que no son remuneradas), donde manda el padre. En su grupo religioso ve que las mujeres no pueden ser mas que seguidoras de los hombres, sin tener "acceso directo a Dios", por ser mujeres, los puestos más importantes, les corresponden a los hombres.

Esto le forma una cultura en la que el hombre es el que toma las decisiones que van a ser seguidas y apoyadas por las mujeres.

El hombre violento obviamente apoya estas creencias. Al unirse a él, la mujer tiene que cambiar muchos de sus patrones culturales para ajustarse a los del hombre.

Causas de la violencia del hombre en el hogar.

Dos aspectos siempre están presentes:

- El hombre se cree superior a su pareja y a la naturaleza.

En nuestra sociedad creemos que un hombre que no controla a "su mujer" no es "suficientemente hombre". Llamarlo "mandilón" es una forma de definirlo como inferior por no imponerse.

Establece su identidad al medirse con alguien mas: con las mujeres y especialmente con su mujer. De aquí que cuando su pareja pide o exige igualdad, el hombre se siente en peligro mortal, sensación riesgo Mortal, y es el momento en que cree que esta a punto de morir porque su identidad de superior ya no existe.

Para detener su violencia, el hombre necesita aceptar que su pareja es igual a él y tratarla como tal, lo que significa alejarse de la identidad machista de superioridad, reconocer y apoyar los espacios de su pareja y aprender a relacionarse en una forma cooperativa, igualitaria, equitativa, justa y democrática.

Evolución de un acto de violencia en el hogar

Primero debemos entender como llega el hombre a absorber los patrones sociales que usa en sus relaciones.

Autoridad, control y dominio.

Ningún hombre inicia la relación con su pareja con la idea de ser violento con ella. Los hombres creen que el objetivo principal de una relación es tener intimidad, la cual incluye compañía, sexo, comprensión, apoyo, creatividad, la fundación de una nueva familia, etc. A pesar de que el hombre cree que quiere obtener estas características de la intimidad, las confunde y da por entendido que su pareja le debe sumisión.

El hombre alimenta su violencia desde que nace y la sociedad le atribuye ciertos patrones de conducta y de pensamiento que él acepta como verdaderos.

La formación de la autoridad: los primeros años.

Desde que nace, es educado o preparado para vivir el papel social de la masculinidad o de macho.

Las expectativas de la familia desde antes de que nazca son muy especifica, generalmente, la pareja desea tener un hijo, pues las mujeres son "mas comunes" y se suponen incapaces de "proseguir la familia", porque en algún momento ellas van a "ser de alguien mas", ajeno a la familia. Desde antes de nacer, hombres y mujeres ya tienen un camino trazado. Mientras son pequeños, los seres humanos no cuentan como adultos y no tienen voz ni voto. La persona que implementa esta dinámica es el padre.

El padre.

En Latinoamérica, el padre tiene una connotación de santidad que rebasa la realidad, es una imagen de poder, supremacía y sabiduría a la que se "debe" admirar y respetar a cualquier costo, se le venera y admira como un ser mítico que da "todo" por su familia. Es el protector que toma decisiones. A la vez es un ser desconocido que pasa poco tiempo en el hogar y tiene poca interacción con los hijos. Sale a buscar el dinero, pero sobre todo es el que define la dinámica familiar.

La imagen del padre, aparentemente, es una supuesta garantía de solución a los problemas de la familia y para mantener su estructura.

Su relación con todos los miembros de la familia es superficial y unidireccional. Esta superficialidad, le permite ser tratado como alguien que no participa en la cotidianidad del hogar, como una visita, mientras el resto de la familia esconde su ausencia real del hogar. El no se esfuerza por relacionarse. Esto lo colocaría en una posición común, real y por lo tanto vulnerable. Sin embargo todo le siguen el juego al esperar su apoyo. Solo llega a revisar y asegurarse de que el hogar esta funcionando. Si la dinámica familiar no funciona, él impone un castigo para restablecer el supuesto equilibrio u orden.

La forma de guiar a sus hijos es asegurarse de enseñarles que están incompletos hasta que lleguen a tener su propia posición como padres. Será entonces cuando él pueda hablar de "hombre a hombre" con su hijo.

Para "madurar", el hijo necesita tener toda la libertad del mundo, de otra manera se casaría muy pronto sin tener suficiente experiencia y esto es peligroso, pues el hombre-padre tiene que "enseñar a su pareja los secretos de la vida".

Desde pequeño, el niño espera ver cumplida la promesa de ser el que manda, el que es servido y el que protege. El hombre fuerte de la casa, el jefe, el que manda, en realidad es un ser lejano que muestra amor, cariño, apoyo, fuerza y agresividad en formas muy contradictorias.

Su ausencia es sumamente dolorosa para el niño y para el resto de la familia, pues el padre a pesar de esta físicamente presente, no esta emocionalmente.

El niño no entiende porque cuando él se cae y siente dolor, por ejemplo, llora y tiene que buscar apoyo de alguien, pero si el padre sufre tiene que esconderse y disimular sus emociones. Para ser hombre se tienen que hacer tres cosas: no validar o reconocer el dolor propio y sus emociones en general, para no validar, este dolor o emoción es mejor callar, sufrirlo y resolverlo por si mismo, esta solo en el mundo pues nadie lo va a entender y por el contrario si expresa lo que siente será castigado.

Generalmente, el niño tiene mas contacto con la madre; escucha y vive con ella su sufrimiento. En cambio, a padre lo ve muy poco y desde luego aprende que su padre debe tener pocos problemas y no sufre. El niño decide seguir el ejemplo del padre porque en la estructura social actual es un camino más fácil. Ser hombre-padre le asegura no sufrir como su madre. Se crea una división de genero en la cual debe decidir qué genero adquirir.

La madre.

Es la persona que " se sacrifica", siempre esta atenta y dispuesta para satisfacer las necesidades de los otros. Se evalúa a una buena madre en la medida en que acepta el sufrimiento con abnegación. Para el niño, la madre sirve de apoyo y practica en su proceso de aprender su papel. Ella es el primer ejemplo que el niño tiene de cómo los seres humanos se relacionan mediante la imposición, dominación, subyugación y abnegación.

Las hermanas.

Tienen un destino: crecer, casarse, ser de otro y tener hijos. Desde muy pequeñas las preparan para esto: les adjudican el papel de madre cuando la madre real no esta en condiciones de desempeñar ese papel. Cuidan a los hermanos como si fueran sus propios hijos, también tienen que cuidar al padre.

El niño "es un diablillo", le celebran que sea activo, a la niña la castigan, pues su conducta no es apropiada. La forma de vestir del niño es mas cómoda que la de las niñas: su ropa, peinado, su apariencia en general, lleva zapatos cómodos, la niña lleva zapatos incómodos. El niño empieza a desarrollar habilidades para manipular el medio ambiente. Si el niño al jugar suda y se ensucia, lo celebran, si la niña hace lo mismo, la castigan, la limpian y ya no le permiten salir. Las niñas tienen como tarea ser sumisas, no explorar y quedarse cerca del hogar. A él lo dejan jugar a diferentes horas. Los juegos de las niñas son siempre en espacios limitados, dentro del hogar, aprenden a hacer las labores de la casa. La familia prepara al niño para que sea el heredero del poder en el hogar.

Las primeras relaciones de pareja.

Cuando un hombre encuentra a una mujer como una pareja potencial, hace todo lo posible para "conquistarla "le finge amor, esconde su machismo, muchas de sus debilidades y muestra una personalidad muy diferente. Para él el amor es adaptarse a los parámetros sociales que tienen que jugar él mismo y la mujer. Entra en la relación convencido de que todo lo que aprendió en su hogar y en su grupo social y cultural, es la forma correcta de relacionarse, espera que este esquema sea el que rija su matrimonio. Solo tiene que inducir a la pareja.

El hecho de convencerla es una prueba de su superioridad al obligarla a hacer lo que él quiere. Para él es muy importante que ella acepte ser "suya", porque esto reafirma su masculinidad ante si mismo y ante la sociedad. Conquistarla es un reto para su capacidad de controlar y dominar y este reto es lo que mantiene viva su imagen de superioridad.

Se empiezan a establecer tres tipos de parámetros:

Primero: el hombre es quien decide lo que ella puede o debe hacer, porque ella le pertenece. Ella tiene responsabilidad (un compromiso) con él, pero él lo tiene con ella.

Segundo: él puede manipularla con actitudes y amenazas sutiles que la afectan emocionalmente.

Tercero: ella tiene que renunciar a su forma individual de actuar para aceptar la que él le imponga.

La transición.

El casamiento es la transición más grande de la relación. Ya casados, el hombre puede desplegar sus verdaderas intenciones de ser la autoridad, ejerce una coacción mayor para forzarla a entrar de lleno en el papel de sumisión.

El hombre considera que casarse es su oportunidad para poner en practica todo su entrenamiento, ser padre-jefe de la casa. El proceso es lento, durante los primeros meses o años, el hombre no suele ser violento física o verbalmente con su pareja, porque la novedad ayuda a que sean flexibles. Esta flexibilidad es una ilusión porque generalmente es este proceso la mujer ya ha tenido que aceptar imposiciones del hombre. Empieza a salir solo para hacer "cosas de hombres" y poco a poco deja que su pareja se encargue sola del hogar mientras él no esta.

Control y dominio.

Constantemente tiene que comprobar que él es quien controla y que es hombre, pues su superioridad y mandato no existen en realidad. Al hacer esto se controla a sí mismo.

Este control esta compuesto por los siguientes elementos:

La autoridad.

El proceso de establecerse como autoridad, tiene como fin asegurarse de que la pareja será "una buena mujer". Ella esta sujeta a las ideas del hombre, de lo que él supone que una buena madre y una buena mujer debe ser; evalúa sus conductas y así intenta forzar este orden "moral" de sus actividades cotidianas. Se le conoce como el "señor de la casa", "el jefe de la casa".

Para controlar a la mujer, el hombre tiene que denigrarla constantemente para que ella no tenga energía para oponerlo. Es común que el hombre latinoamericano sea sarcástico y burlón con la mujer, suele decir: oye madre, te voy a traer a mi mujer para que le enseñes a cocinar, porque me esta matando de hambre, ja, ja.

Cuando el hombre se cree la autoridad tiene que ser violento y denigrar a la mujer para mantenerse como superior. Cuando tiene una pareja, cree que es dueño del cuerpo, la energía, las acciones, los pensamientos y sentimientos de la mujer. Cree que por se autoridad tiene que gasta la menor cantidad posible de su energía para realizar su papel.

Abandona su propio espacio intelectual y lo cambia por un patrón cultural externo.

El espacio físico también sufre porque tiene que asumir actitudes físicas de amenaza que no son naturales en él, son impuestas externamente, obliga a su organismo a estar en constante alerta, le provoca gran desgaste físico.

Para controlar a la mujer, el hombre usa el cuerpo de la mujer en tres maneras diferentes como:

Los servicios.

La ejecución de sus ordenes refuerza su creencia de superioridad.

Generalmente, el hombre que agrede dice no tener la intención de golpear o dañar a su pareja, lo que quiere es recibir los servicios que supone le pertenecen, "solo quiero que me entienda". Su definición de "ser entendido" es ser obedecido: que ella acepte sus opiniones, órdenes y mandatos sin refutarlo. El valor de una mujer casada esta basado principalmente en su habilidad de ser una buena esposa y madre, ser una buena esposa incluye proveer servicios al esposo, su valor y autoestima dependen en gran parte de la manera en que los receptores de estos servicios, el esposo y los hijos, evalúen sus actividades.

Los servicios más importantes para el hombre son tres:

1.Confirmar que el hombre es la autoridad y ella es subordinada.

2. Que sea exclusivamente una posesión de él. Para convertir a su pareja en una posesión, primero tiene que "derrotarla" y destruir su sentido de autonomía, sus capacidades, su alma y espíritu. Mientras menos espacios pueda usar ella, menos poder tendrá para oponerse a su dominio.

3.Cuando la mujer acepta aportar sus recursos para beneficio del hombre, como realizar las tareas domesticas, aportar su propio dinero para la manutención del hogar.

Los reguladores ecológicos son conductas y creencias que permiten al individuo y al grupo sobrevivir, al mismo tiempo que mantienen un equilibrio saludable entre si y con su medio ambiente. Al principio, estos reguladores se desarrollan y se vuelven más complejos, hasta llegar a un punto en el que ya no se basan en respuestas instintivas, sino en conductas aprendidas.

La masculinidad es entonces un mecanismo de regulación social que ignora las necesidades del individuo.

Sin embargo, los reguladores ecológicos no pueden ser totalmente suprimidos, y el hombre lo sabe, de modo que usa a su pareja para que ella actúe como regulador ecológico de él. Él depende de las acciones, pensamientos, decisiones, creencias e interacciones de la mujer.

Al perder la habilidad de usar sus sistemas de regulación ecológica, el hombre esta siempre al borde del desastre y no conoce una respuesta apropiada. La mujer es la que tiene que llevar la carga de la irresponsabilidad del hombre. Es por eso que el hombre no entiende lo que le esta pasando y lo que tiene que hacer. Cuando el hombre dice que no tiene miedo y no acepta que siente dolor, esta negándose la posibilidad de aprender y sobrevivir, pues sus respuestas se basan en aspectos sociales y no en sus propias decisiones.

El hombre no ha aprendido a satisfacerse a si mismo y espera que sea su compañera la que satisfaga sus necesidades y las de otras persona. Esta satisfacción es difícil, sobre todo en el aspecto emocional. La relación de la pareja se basa en el apoyo emocional que la mujer puede aportar. Esto le causa al hombre un aislamiento muy profundo en el que realmente no tiene otras personas con quienes platicar e intercambiar ideas, experiencias y emociones.

El hombre no concibe que su relación con su pareja puede ser positiva, nutritiva, creativa y cooperativa, igualitaria y democrática. Cree que tiene que ser negativa, muy cansada, estática y competitiva.

El riesgo fatal.

Es el momento en que su superioridad ya no le funciona y se encuentra en una situación desesperada y cree estar al borde de la muerte.

Ésto es una crisis, pues si estos dos elementos fallan, ya no tiene como sobrevivir.

El riesgo fatal no es solo una idea: el hombre ha sido entrenado para responder con tensión física a los problemas con que se encuentra. En general, los motivos por los que el hombre es violento son triviales comparados con otros problemas; sin embargo, para él son asunto de vida o muerte y por eso cree que tiene que destruir, para no ser destruido.

Para librarse del riesgo fatal, el hombre tiene dos posibilidades: la primera, aceptar que su pareja esta haciendo algo que es más importante para ella en ese momento y hacer él mismo lo que necesita. Dejar que su autoridad "muera". La otra es reafirmar su superioridad, controlando y dominando a la mujer mediante la violencia. La mayoría de los hombres que llegan a esta situación, aumentan su violencia.

Actitudes irresponsables

El hombre violento no tiene interés en detener su violencia, pues esto requeriría, en primer lugar, aceptar la igualdad de su pareja y dejar de recibir los beneficios de tener una persona que actúe como su sirvienta. Por otro lado, implicaría aceptar que esta ejecutando un acto que no es honorable, que ante los demás lo hace ver como una persona no razonable y con muchos defectos.

El hombre se cree perfecto y por lo tanto quiere cambiar todo y a todos a su alrededor, no a sí mismo.

Mientras más justifique el hombre su violencia, mas necesitara validar su creencia de superioridad y mientras más se le niegue esa creencia, más violento será. Su violencia se vierte hacia él mismo, porque al separarse de sus reguladores ecológicos tiene que suprimir su propia experiencia; de este modo, se aleja de la posibilidad de tener relaciones intimas y cooperativas. Esto lo aísla a un mundo que se reproduce dentro de él mismo y que nunca encuentra validación externa. De aquí que el hombre violento termine creyendo que él es la víctima, porque nadie quiere escuchar su perspectiva. Esto se debe a que él mismo no puede creer su propia mentira y obviamente otras persona serian muy tontas o no confiables para aceptar lo que esta diciendo.

A medida que la mentira se extiende y se vuelve parte de su realidad, llega un momento en que el hombre termina totalmente vacío y se llena de su propia mentira, vive para mantenerla. El hombre violento tiene que vivir vidas separadas: una en la que se ve a sí mismo como una autoridad y otra en la que se vive como una fuente de amor y cariño. Además evidencia su necesidad de justificar su violencia como una manifestación de "amor", que en realidad muy dentro de él, no puede creer.

Como no puede moverse entre estos dos mundos, eventualmente tiene que aceptar que solo hay una posibilidad: "hacerse respetar" mediante la violencia. Su lucha es entonces consigo mismo.

El hombre tiene cuatro maneras de no hacerse responsable por su violencia:

Consiste en poner a otra persona, historia acto u objeto como causante de su violencia. Es su método favorito. El hombre culpa a las acciones o pensamientos de la mujer de su violencia, " si me hubieras hecho caso, nada de esto hubiera sucedido".

Negar su violencia ante la realidad y la de los demás. Es un juego en el que se prueba a si mismo que es capaz de controlar incluso las partes mas profundas de si mismo y de otras personas. No ha cometido errores ni actos inadmisibles, es perfecto.

Es hacer que su acto violento parezca menos de lo que en realidad fue: "solo le di una cachetada", "no fue gran cosa". Minimizar, le permite esquivar la responsabilidad, comparado con otros hombres mucha violentos o con actos mas graves, él "no es tan malo"

Es un mecanismo al que recurre el hombre para que otras personas apoyen su violencia. Colusión es "pactar en daño de tercero". La forma mas clara es cuando el hombre narra sus actos de violencia y lo hace como si fuera muy gracioso, además, espera que las otras personas se rían con él y con esto confirmen que su violencia es un chiste y no merece se tomada en cuenta. Entra en colusión de muchas formas: desde reírse de su violencia, ignorar que es violento, hablar y jactarse de que a la mujer se le domina con golpes, hasta golpearla y pasar inmediatamente a otras actividades, etc.

Otra forma de colusión es preguntar porque ella no deja al hombre violento. Aquí consiste en dejar caer sobre la mujer toda la responsabilidad de resolver el problema del hombre violento. Al hacer esto, no toma en cuenta que en muchos casos la mujer, cuando se casa, pierde sus recursos y su habilidad de supervivencia económica, y espera que el hombre sea responsable de mantener a la familia. Es muy difícil volver a su campo profesional y ganar dinero después de varios años de no ejercer su profesión.

Asumir la responsabilidad

En los últimos veinte años ha habido un movimiento muy fuerte de mujeres, que esta promoviendo un cambio en la relaciones económicas, políticas, sociales y cotidianas. Este movimiento de mujeres, aunque ha sido muy criticado por los hombres, ha venido a establecer la necesidad de relaciones más igualitarias entre los sexos.