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Los 88 preceptos nacionalsocialistas

Los 88 preceptos nacionalsocialistas - Monografias.com

Hasta que la raza blanca tome conciencia que no hay más que una fuente de la cual se puede establecer verdades duraderas, no habrá ni paz, ni estabilidad en la Tierra. En las leyes inmutables de la naturaleza está la llave de la vida y de la comprensión. Las palabras del hombre, aquellas que son consideradas como inspiradas por ciertos individuos, están sujetas a traducciones, vocabularios, adiciones, sustracciones y distorsiones de los falibles mortales. Consecuentemente, algunos escritos o influencias, antiguas o modernas, deben de pasar un test de conformidad a las leyes naturales. Los pueblos blancos de la Tierra deben comprender colectivamente que están sujetos a las severas leyes de la naturaleza como cualquiera de las otras criaturas del universo, sino, ellos jamás asegurarán la paz, la seguridad e inclusive su propia existencia. El mundo está en llamas, porque las razas, las sub-razas, las naciones y las culturas están forzadas a violar sus instintos naturales para su propia preservación. Varios hombres de buena voluntad, pero de débil entendimiento, luchan contra los síntomas resultantes de la desobediencia a las leyes naturales. Como es natural para el hombre, muchos adoptan estrechas y limitadas posiciones basadas en las constataciones del entorno inmediato, en circunstancias corrientes, y en un dogma condicionado. Todo esto ha sido promovido por la poderosa tribu que ha controlado los asuntos del mundo durante varios siglos, explotando los instintos naturales del hombre. Una más profunda comprensión de las leyes fundamentales que gobiernan los asuntos del hombre les permitirán tomar conciencia de con qué urgencia hay que salvar la civilización de estos verdugos usureros. Estas páginas no tienen por objetivo formular un sistema detallado de modo de gobierno, pero son preceptos que cuando sean comprendidos, van a preservar y beneficiar a un pueblo tanto como a los individuos de la nación.

 

 

Autor:

David Lane

Enviado por:

Ezequiel Nico Alssenas