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La banca española en América Latina



La internacionalización

El proceso de internacionalización financiera es aquel por el que los agentes e instituciones se ven obligados a superar los límites nacionales para buscar mercados a escala mundial. Términos como, internacionalización y globalización, son usados, muy a menudo, en la literatura financiera como sinónimos. El Sistema Financiero Español está a la altura, tanto en desarrollo estructural como organizativo, de los sistemas más avanzados, contando con un elevado nivel de competencia.

La adaptación de la legislación española a las Directivas de la Comunidad y la participación activa en el proyecto de Unión Europea han sido fundamentales para la integración de las finanzas españolas, primero a escala europea y posteriormente a escala mundial. El proceso de internacionalización de la banca española tomó una particular y singular fuerza desde los inicios de la década de los noventa. A ello contribuyó el irse despejando favorablemente un número de variables e incógnitas que presionaban sobre el futuro de la actividad bancaria más tradicional, como era la banca al por menor.

Por consiguiente, el fenómeno de la internacionalización forma parte de un creciente proceso de globalización en la industria de los servicios financieros, proceso al que España no puede sustraerse. La proyección de la actividad financiera apunta, a un escenario de globalización de los mercados, con una tenue diferenciación entre los domésticos y los internacionales. Este fenómeno se ha apoyado en dos factores:

• De una parte: la banca de los países industrializados tiene exceso de capital

La expansión en América Latina

Para justificar la expansión de la banca española en el continente latinoamericano, consideramos, fundamentalmente, los siguientes puntos:

• Por idioma y cultura.

• Por la estructura de mercado.

• Por oportunidad de los ciclos económicos y por el proceso de consolidación y liberalización del sector financiero.

• Por la poca competencia inversora.

• Por la importancia estratégica del área para la banca española de cara al futuro.

• Por el grado de bancarización bajo de la economía.

• Por la consabida debilidad del negocio tradicional y el estrechamiento de márgenes, han llevado a buscar fuentes de beneficio en estos mercados latinoamericanos.

El principal argumento que ha conducido al sector bancario a realizar estas cuantiosas inversiones, ha sido el alto grado de maduración alcanzado por la banca española en nuestro país. Esta situación, conlleva una disminución en los márgenes financieros obtenidos por las entidades que operan en el mercado español. Esta profunda transformación que ha sufrido la actividad bancaria durante las dos últimas décadas ha propiciado un incremento extremo de la rivalidad en el sector.

Además, la liberalización creciente de este sector, ofrecía amplias oportunidades de hacer negocios ya que los márgenes de intermediación eran altos y, por consiguiente, las rentabilidades a obtener eran muy superiores a las españolas. A todo esto, habría que añadir la gran proximidad cultural, existente entre estos países y España, lo que ha allanado considerablemente el camino, unido a la importancia estratégica de esta zona geográfica de cara a establecer futuras alianzas y/o acuerdos con otros bancos europeos y americanos. Fundamentalmente las entidades españolas están utilizando tres modelos:

• El basado en la adquisición mayoritaria de las entidades latinoamericanas.

• El basado en la alianza continental a través de la constitución de un holding inversor.

• El basado en acuerdos con socios locales.

Cada uno de estos modelos presenta ventajas e inconvenientes. Obviamente cada entidad apostará por el suyo, pero, en cualquier caso, los tres demuestran la vitalidad de las entidades financieras españolas.

Por estos motivos y otros, Latinoamérica es y seguirá siendo el punto de referencia central para la banca española. En términos generales, y pese a que el atractivo de los distintos países es muy diverso, todo el continente presenta un gran potencial de negocio desde el punto de vista financiero. Si en España el 98% de las personas mayores de dieciocho años tiene relaciones bancarias, en Latinoamérica este ratio no supera el 30%-35% de media.

Ventajas de la expansión latinoamericana

La decidida apuesta que la banca española está realizando hay que valorarla muy favorablemente. Este positivo vigor empresarial que representa la banca, debe tener, además, efectos beneficiosos directos, e indirectos, para el conjunto de la economía española fundamentados en tres puntos:

• La expansión de la banca debería servir de apoyo a la internacionalización.

• Facilitar el acceso a nuevos productos y mercados a sus clientes.

• La influencia política española.

A su vez, esta dinámica conlleva diferentes movimientos que seguramente modificarán estas instituciones, como pueden ser:

• Plantea un singular reto de integración cultural, de gestión y también de responsabilidad social.

• Exigirá ajustes organizativos, adaptación al cambio de manera permanente, primando los organigramas flexibles.

• Será aún más necesario contar con amplios equipos de profesionales.

• Demandará una mayor implicación del Consejo de Administración y la alta dirección de cada institución.

Respecto a los riesgos latentes de la expansión internacional: Eran significativas las palabras del Ex Gobernador del Banco de España, Luis Ángel Rojo donde advirtió que «estas prospecciones son legítimas en sí, pero indudablemente entrañan riesgos y requieren por parte de las entidades un análisis riguroso y prudente de sus estrategias».

Por su parte el Gobernador del Banco de España Jaime Caruana, con motivo de la crisis de Argentina expresaba su convencimiento de que ambas instituciones «están gestionando debidamente el impacto de la crisis. Les hemos solicitado que gestionen bien los riesgos y que hagan las provisiones correspondientes, y creo que eso es exactamente lo que están haciendo».

En cuanto a las ventajas que se ciernen para los dos grandes, hay que tener muy presente que su capacidad y su confianza no es ciega ni voluntarista, sino que se fundamenta, en sus experiencias por lo realizado con éxito durante las últimas décadas cuando la economía española se caracterizaba por ser un modelo cerrado y regulado, lo que significó pasar de una banca amparada en altos márgenes y escasa capacidad competitiva, hacia otra con márgenes más bajos y estructura de negocio muy distintas, en consonancia a los de los países europeos con sistemas financieros avanzados.

Las posiciones alcanzadas

SCH ha invertido 14.280 millones de dólares. BBVA, por su parte, 9.500 millones. Entre 1996 y 2000, la participación de los bancos extranjeros en los depósitos totales aumentó del 16% al 48%, mientras que más del 70% de los préstamos, el 80% del patrimonio de los sistemas bancarios de las siete mayores economías regionales, es controlado en algún grado por entidades extranjeras.

El resultado más evidente ha sido el fortalecimiento de los sistemas financieros locales, tenido una reacción más consistente que en el pasado. Tras más de diez años de un amplio y extenso proceso de liberalización y desregulación financiera, el panorama regional de los mercados bancarios, de seguros y de los fondos de pensiones se ha visto enormemente modificado por la mayoritaria presencia de entidades extranjeras. Esta posición dominante de la banca internacional ha dado lugar a fuertes polémicas.

Respecto a la dinámica comercial, estos bancos comenzaron precisamente al final de la década, singulares ajustes, teniendo presente la disminución de los márgenes de beneficio como resultado de la alta competencia tanto por parte de los bancos extranjeros, como la de los locales. Esta situación y la mayor vulnerabilidad externa relativa de estos países, han provocado la necesidad de realizar activos programas de saneamiento y mejoras comerciales en cada uno de sus bancos.

Desde la perspectiva competitiva, el ingreso de los bancos extranjeros, y en particular de las entidades españolas, ha tenido un impacto positivo en la dinamización y modernización de los sistemas bancarios nacionales, algo tan fundamental para el desarrollo económico y empresarial.

Esta actividad por el liderazgo que mantienen férreamente ambos bancos no deja de ser testimonio únicamente en América Latina. En total la capitalización de la entidad ascendió a 47.298 millones de euros. El BBVA arrebató así el primer puesto al banco alemán Deutsche Bank, que en diciembre de 2001, cerró con un valor en Bolsa de 46.767 millones de euros. Le seguía en el tercer puesto, Santader Central Hispano con 46.436 millones de euros.

Durante noviembre y diciembre de 2001 los dos grandes de la banca española se disputaban el liderazgo del sector financiero de la zona euro. Aunque muy probablemente lo peor ya ha pasado, porque está provisionada toda la inversión en este país, si bien todavía persiste el riesgo de la cartera de deuda en las filiales argentinas de BBVA y SCH, por ser los mayores tenedores de deuda estatal y del sector público.

Las posiciones bancarias europeas son muy similares, por ello posiblemente, estas cambien especialmente con la plena instauración del Euro y los respectivos movimientos no se descartan a medio plazo. Llegados a este punto, lo que seguramente no cambiará, es la intensa competencia de nuestros dos excelentes bancos, lo que les hace ser cada vez más globales, cada vez más eficientes.

La banca española en Brasil

Economía de Brasil.

Durante el siglo XX, Brasil ha pasado de ser un país eminentemente agrícola, muy dependiente de sus exportaciones de café, a tener una industria extensa y diversificada. No obstante iniciado el siglo XXI, el sector primario en Brasil sigue teniendo una importancia fundamental, gracias a que mantiene una importante riqueza de recursos naturales, lo que le otorga una ventaja comparativa frente a otras economías.

El proceso de industrialización en Brasil se inicia hacia 1930, mediante una política basada en la sustitución de importaciones y en la intervención del Estado. Tras una etapa de crecimiento acelerado, Brasil sufre dos crisis importantes, en 1973 y en el trienio 1981-1983. En 1994, y después de varios intentos, se pone en marcha, impulsado por el entonces Ministro de Hacienda.

En el año 2000, la economía brasileña experimentó un crecimiento significativo, recuperación motivada fundamentalmente por el dinamismo de las exportaciones y el fuerte crecimiento en la oferta de crédito. Igualmente, la demanda interna se aceleró, gracias al empuje de la inversión y el consumo privado.

La UE fue en el 2000 el primer socio comercial de Brasil, representando el 25% de las ventas de este país, por delante de los países del Mercosur, con un 14%, y de Estados Unidos en particular. Respecto al año 2001, se produjeron una sucesión de choques negativos, tanto en la oferta como en la demanda agregada, que frustraron las expectativas favorables de la economía producidas durante el año anterior.

Los acontecimientos del 11-S y el deterioro en el cuadro argentino recrudecieron aún más las variables económicas brasileñas durante el 2001. El tipo de cambio, tras los atentados terroristas, sufrió un incremento adicional de un 10%, ascendiendo el aumento acumulado durante el año al 44%. Al crecimiento de los intereses afectó también la devaluación acontecida durante el 2001, dado que una parte muy importante de la deuda pública estaba denominada en moneda extranjera.

Observando la evolución económica del 2001, cabe destacar el estallido a finales de abril de una grave crisis energética, motivada por una fuerte sequía. La referida crisis exigió la implantación, por el Gobierno de Cardoso, de un plan de racionamiento de energía de hasta un 20%.

En materia de transacciones económicas, el 2001 fue un año de problemas en el acceso al financiamiento externo, dentro de un marco internacional deteriorado. Las restricciones de acceso al crédito fueron acompañadas de una reducción en las inversiones extranjeras directas, las cuales sufrieron un importante retroceso durante gran parte del año.

El año 2002 significa para Brasil regresar a la senda del crecimiento, presentado un desempeño económico que le acerca a los valores observados durante el 2000. Ello evidencia que los temores a un contagio de la crisis en el país austral durante el 2001 no se hicieron realidad, pese a la fuerte caída que se produjo de las exportaciones brasileñas a Argentina durante el 2001.

A pesar de todas estas incertidumbres, el déficit en cuenta corriente se situaba en 27.000 millones de dólares y presenta una paulatina disminución durante el 2000.

La Banca Española en Brasil.

Brasil culminó el año 2000 con una operación de dimensiones no conocidas en su sistema financiero. En la subasta celebrada en noviembre de 2000, SCH adquirió el 33% del capital social del Banco do Estado de Sao Paulo (Banespa) pagando en efectivo de 3.990 millones de dólares, obteniendo así el 60% de las acciones con derecho a voto.

SCH ganó la licitación con una oferta muy agresiva, que triplicó la segunda opción y superaba en cinco veces el valor contable de las acciones. Para la materialización de la operación, el banco español contó con el apoyo financiero de su socio estratégico, Royal Bank of Scotland, que suscribió acciones del SCH por valor de 400 millones de dólares.

La operación tuvo algunas características novedosas respecto a operaciones anteriores del banco en la región. Por una parte, la participación en la privatización de Banespa, constituye la única adjudicación de una entidad financiera local realizada a través de este mecanismo por parte del SCH, que tradicionalmente había penetrado en la región a través de fusiones y adquisiciones privadas, continuando la estrategia que había mantenido anteriormente el Banco Santander.

Además, el sistema financiero brasileño posee características interesantes dado el gran tamaño de sus instituciones, sus extensas redes de distribución, sus operaciones relativamente diversificadas dentro del negocio de la banca privada, una alta rentabilidad y elevadas tasas de capitalización. Así, el fortalecimiento del SCH en Brasil (que tan sólo mantenía presencia a través del Banco Santander de Brasil desde 1997) forma parte de su estrategia de crear valor para los accionistas manteniendo en todos sus bancos niveles elevados de fortaleza patrimonial y liquidez.

La positiva evolución de Banco Santander Brasil, junto a la incorporación de los resultados de Meridional y los de Banespa (2000), determinan que la cuenta de resultados del país ofrezca incrementos del 45,4% en el margen de explotación y del 239,8% en el beneficio neto atribuido, que se sitúa en 240 millones de dólares.

La posición del grupo en Brasil es la menos brillante del continente ya que, al cierre del 2000, ocupaba el duodécimo puesto del ranking tanto por créditos como por depósitos.

Además, el intenso crecimiento del negocio de BBVA Brasil se ha traducido en un aumento del margen financiero del 34%; sin embargo, el beneficio neto de 27 millones de dólares, ha descendido respecto al ejercicio anterior a causa de los elevados ingresos obtenidos en 1999 por el proceso de devaluación del real.

La Banca Española en México

Economía de México.

México ha experimentado durante el siglo XX una profunda internacionalización de su economía. En un período muy breve ha pasado del viejo modelo de sustitución de importaciones, caracterizado por una política de carácter proteccionista y regulador, a un modelo exportador de bienes manufacturados.

Pese a que la consecuencia lógica de una apertura es el fortalecimiento del sector exportador, el balance ha sido muy desigual. La economía mexicana arrastra viejos fallos estructurales, como son la falta de un proyecto industrial, tecnológico y social insertado en esta nueva realidad mundial. Los ciclos de desarrollo ofrecen una espectacular evolución de las variables macroeconómicas. Estas tendencias alcistas, sin embargo, son rápidamente frenadas por profundas recesiones, de las cuales la economía mexicana se recupera de manera igualmente rápida al estar tan vinculada a la economía de EE.UU.

La ausencia de una política de exportaciones, ha impedido el efecto modernizador en vastos sectores de la manufactura, quedando la economía mexicana sujeta a los vaivenes de la coyuntura. Esta falta tan destacada es más apreciable para el caso de pequeñas y medianas empresas, donde el sector exportador ha tenido muy poco arrastre, dada la necesidad de incentivos a estas empresas para el despegue hacia nuevos mercados.

El fruto más visible de la vocación internacional mexicana lo reflejan los acuerdos alcanzados. Participa en el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (TLCUEM), primer mercado comercial en el mundo. Igualmente, tiene celebrados tratados de libre comercio con Chile (desde 1992), con Canadá y Estados Unidos a través del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, 1994), más conocido con las siglas en inglés NAFTA (North América Free Trade Agreement), con Colombia y Venezuela (1994), Costa Rica (1994), Bolivia (1995), Nicaragua (1997) e Israel (2000).

México es miembro de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), mediante el que se otorgan preferencias arancelarias para ciertos productos entre los países integrantes (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela). Finalmente, cabe mencionar el progreso dado a las negociaciones para la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y que supondrá la constitución de la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado de casi ochocientos millones de personas.

En los años noventa, una serie de factores llevaron a un fuerte endeudamiento externo del sector privado mexicano. Por parte del Estado, se llevó a cabo una política de reducción del papel del Gobierno, como parte de una estrategia destina a reducir la emigración de capitales fuera del país, pero ello obligó a buscar recursos al exterior.

En segundo lugar, el clima de desregulación del mercado nacional mexicano, y las compras por nuevos grupos privados de bancos nacionales, aceleró la necesidad de nuevos recursos para sanear las finanzas. En tercer lugar, el mencionado fenómeno de apertura al exterior, tanto regional como internacional, llevó también a la necesidad de un mayor financiamiento externo, para enfrentarse a una nueva competencia internacional.

Finalmente, como cuarto factor del mayor endeudamiento, encontramos que los vencimientos para el pago de estos capitales están asociados con la renovación del poder ejecutivo. Ello significa que ha existido y existe una asociación clara entre el sistema político y los niveles crecientes de endeudamiento.

De todas maneras, junto a Chile es el país más estable del continente. Si bien, comparativamente, México cuenta con distorsiones económicas menos graves que las sufridas por sus vecinos, aunque tiene por delante un largo camino hacia la seguridad jurídica y el crecimiento sostenido, hacia la creación de riqueza y la reducción de las abismales desigualdades sociales. Durante el 2001, el PIB se contrajo un 0,3% y el 2002 cerrará previsiblemente con un aumento del 1- 1,2%.

La Banca Española de México

México experimentó cambios de gran alcance en sus sistema bancario durante el 2000, logrando las entidades españolas participaciones importantes en la banca mexicana.

Tras la crisis, los bancos mexicanos se encontraron con que no podían recuperar gran parte de su cartera de créditos y esto supuso un alza de las tasas de interés. En la primera etapa, a partir de 1995, las operaciones se realizaban sobre bancos pequeños y medianos muy descapitalizados. En esta fase, que se prolongó hasta 1998, entraron al mercado mexicano el BBV, Banco Santander y el BCH.

El comienzo de una segunda etapa más profunda en este proceso se inicia en enero de 1999, cuando se eliminan definitivamente las restricciones que persistían para la participación de capital extranjero en la banca.

En junio de 2000, se concretó la segunda gran operación, cuando Bancomer aceptó una propuesta del BBVA para fusionarse. El montante global de esta operación alcanzó los 2.470 millones de dólares. El Grupo Bancomer, por su parte, había acordado recientemente la compra del Banco Promex por 209 millones de dólares, sumando los activos de este banco a la fusión. La institución resultante, el grupo financiero BBVA Bancomer, pasó a ser el líder del mercado mexicano, con unos activos totales equivalentes a más de una cuarta parte del total del sistema bancario.

La situación de las dos grandes instituciones españolas tras estas importantes adquisiciones es dispar. El BBVA comenzó su asociación con Bancomer de manera agresiva, proponiendo duplicar las utilidades en los próximos tres años con un intenso programa de racionalización de activos y de expansión en el área de pensiones y comercio electrónico. BBVA Bancomer, se sitúa como el grupo financiero líder en México, ocupando el primer puesto del ránking en todos los segmentos de negocio, con participaciones de mercado cercanas al 30%, más de 9 millones de clientes y una red comercial de 2.346 oficinas.

SCH se sitúa en el tercer grupo financiero mexicano, aunque a cierta distancia de los dos grandes líderes del sector, Banamex-Citibank y BBVA Bancomer. SCH presenta cuotas del 13% en depósitos, 10% en fondos de inversión, 8,8% en fondos de pensiones y 9,9% en créditos.

Recientemente, y para reforzar su presencia en el mercado mexicano, SCH compró a BCP la participación del 13,3% que dicho banco portugués tenía en el capital del banco mexicano Bital; la operación, que representa un capital del 8,276%, permite a SCH controlar el 30% de los derechos de voto de Bital. El aumento en la participación del Santander Central Hispano en el banco mexicano Bital hasta el 30% está lejos de ser un movimiento peligroso para el BBVA Bancomer como líder bancario del país.

En el año 2000, el Grupo Santander Mexicano (sin Serfin) ha enfocado su gestión hacia el desarrollo y fidelización de su base de clientela y la diversificación de sus negocios. El margen de explotación se ha incrementado en un 20,7% en relación a 1999 y su beneficio neto atribuido se ha situado en 134 millones de dólares, con un aumento del 164. En el 2001 Santander obtuvo en México un beneficio de 583,4 millones de euros, de los que 360,7 correspondieron a Serfin y 222,7 a Santander Mexicano.

En este contexto, las instituciones nacionales, medianas y pequeñas, que no establezcan alianzas entre ellas o con bancos trasnacionales seguramente tenderán a ser absorbidas y habría que ver, además, el papel que desempeñan algunas entidades extranjeras, en particular, los bancos estadounidenses, cuya presencia, con excepción de la reciente incorporación del histórico Citibank, es aún reducida, teniendo en cuenta su proximidad geográfica y los estrechos vínculos entre las dos economías generados por el Tratado de Libre Comercio (TLC).

Citibank en México. Retorno de un líder

Transcurridos los años, Citibank consiguió una gran presencia y liderazgo regional. Fueron los años ochenta del pasado siglo los que le afectaron claramente, como consecuencia de la crisis de la deuda externa, debido a su gran exposición como primera institución prestamista privada del continente.

Iniciado el nuevo siglo, Citibank decide volver a los mercados latinoamericanos, y lo hace precisamente en el mes de mayo de 2001, cuando la mayor firma mundial de servicios financieros, City Group, decide adquirir el segundo banco mexicano, Banamex-Accival (Banacci).

Para Estados Unidos, conseguir una zona de libre comercio en los principales mercados del continente con la instauración del ALCA43, antes de que lo logre Europa, constituye una de sus tácticas para recuperar las posiciones e influencias perdidas en América Latina.

En cuanto a su presencia en otros países, destaca entre sus actividades los mercados de previsión social. El mercado de seguridad social más importante del continente es Brasil (80.000 millones de dólares), consistente exclusivamente en fondos de tipo corporativo. Sin embargo, cuentan con un problema serio de cobertura, ya que la mayoría de la población no se afilia a través de una empresa y el sistema público no ha logrado incorporarla.

Financiación empresarial de la banca extranjera en América Latina

Desde los primeros años de la década pasada, las pequeñas y medianas empresas, adquirían un papel central como creadoras de empleo, fomento de las exportaciones y estabilizadoras sociales. Recientemente y como consecuencia de la crisis Argentina, se han hecho sentir diversas opiniones sobre este peculiar tema de las Pyme y su financiación.

En primer lugar, una gestión bancaria rigurosa exige que la política de concesión de créditos siga unos criterios adecuados de valoración de riesgos. Estos criterios han de ser aplicables siempre con independencia de la nacionalidad del capital del banco y del país en el que opere. En segundo lugar, existe la evidencia que indica que la presencia de las entidades extranjeras en América Latina haya tenido un impacto negativo sobre la disponibilidad del crédito.

Una Visión Global: SCH y BBVA en América Latina

Santander Central HISPANO (SCH)

Banco Santander, desde la década de los cincuenta, se anticipa en su proceso de expansión internacional, especialmente en América Latina, cuando en 1951 inaugura sus oficinas de representación de La Habana y México. En Argentina, durante 1963, fundó su primer banco en el extranjero. Durante la década de los setenta, el Santander continuó su expansión internacional instalando sucursales en diversos países de Europa y América Latina especialmente.

En Venezuela se hizo efectiva la compra del 93% del Banco Caracas, alcanzando la posición de primer grupo financiero. En Argentina, tras fusionarse Banco Río de la Plata y Banco Tornquist, se lanzó con éxito una OPA sobre la entidad resultante, operación que permitió alcanzar el 79,8% del que es segundo banco privado del país.

América Latina es una de las fuentes más importantes de ganancias de SCH, con una aportación en el año 2000 de 1.100 millones de dólares de beneficio neto atribuido50. La estrategia de la entidad, concretada en el Proyecto América, tiene como ejes centrales la mejora en la rentabilidad, el avance en la eficiencia y el aumento de cuota de mercado. En todos se han logrado notables avances, destacando los siguientes:

• La rentabilidad sobre recursos propios se ha situado en un 20%.

• La eficiencia mejora 21 puntos básicos a lo largo de 2000, situándose en 56,11% al finalizar el año.

• Por último, la cuota ponderada en negocios con clientes se ha incrementado en 200 puntos básicos.

Entre las operaciones más significativas del año 2000 se encuentran las realizadas en Brasil, país cuya economía representa un 35% del PIB latinoamericano.

Conclusiones:

Desde la perspectiva macroeconómica, el mantenimiento de las políticas monetarias firmes en la mayoría de los países, tendría como resultado un mayor equilibrio de las tasas cambiarias, después de las fuertes devaluaciones de comienzos de 1999.

Las reformas estructurales, con el fortalecimiento del sector privado y una menor intervención del Estado en la economía, dieron paso a un mejor funcionamiento de los mecanismos del mercado. Además, durante los últimos años se ha venido registrando un cambio en la percepción del papel de los sectores público y privado, los cuales ya no se consideran como competidores entre sí, sino como agentes que se complementan, como socios en el desarrollo económico y social.

América Latina no puede quedarse atrás en la nueva sociedad de la información y del conocimiento, si quiere penetrar realmente en la senda del crecimiento y competir con éxito en los mercados mundiales. Es necesario asumir la herencia histórica de la región, pero no para quedarse anclado en ella, todo lo contrario: lo que el pasado económico de América Latina nos enseña ha de servir como punto de partida para adoptar estrategias de modernización institucional y económica.

Bibliografía

RAMON CASILDA BEJAR, LA DECADA DORADA. ECONOMIA E INVERSIONES ESPAÑOLAS EN AMERICA LATINA 1990-2000. UNIVERSIDAD DE ALCALA. SERVICIO DE PUBLICACIONES

 

 

Autor:

Siomis Coa

Talisa Griffit

María C. Pérez

Virginia Basanta

Asesor académico:

MSc. Ing. Iván J. Turmero Astros

República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior

Universidad Nacional Experimental Politécnica

"Antonio José de Sucre".

Vice-rectorado Puerto Ordaz

Departamento de Ingeniería Industrial

Ciudad Guayana, Junio de 2017