Carta a peruanas y peruanos. Discurso de Motivación Reflexiva



Discurso de Motivación Reflexiva N° 03 - Monografias.com

Discurso de Motivación Reflexiva N° 03

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Nuestro país con inmensas riquezas naturales y con una población valiosa y única en el planeta, heredera de una elevada cultura ancestral, cuyos vestigios ahora son de admiración general, no merece sufrir el abandono y la traición de sus gobernantes.

Los recientes hechos de corrupción gubernamental, revelados públicamente son de mucha gravedad que nos produce indignación y asco, porque se han vulnerado valores humanos y civiles básicos, y cuya secuela negativa afecta directamente a los cerebros y vivencias de niños y jóvenes.

En los últimos 25 años, hemos sido castigados no sólo por el terrorismo, sino también por errores muy graves de quienes manejaron la hacienda pública, mediante negociaciones ocultas y alianzas vituperables para obtener ilícitas ganancias económicas y así incrementar las arcas personales.

Y éstas sucias y vedadas artimañas ya no parecen causar ninguna indignación porque se han extendido en cadena hasta casi todos los niveles de la sociedad. Hoy exigir una compensación, una coima, un diezmo, una tajadita ya parecen hechos comunes y aceptados sin ningún temor ni penalidad.

La corrupción es un signo de degradación humana que altera las reglas, los valores y los cauces normales de las relaciones sociales, políticas y económicas en una nación. Y para que exista este procedimiento ilícito hay dos actores: quien ofrece o da y quien recibe o acepta, y en el caso peruano son hombres maduros mayores de 50 años, que ocuparon los máximos cargos, es decir personas con instrucción y experiencias acumuladas en sus mentes. No son niños ni adolescentes novatos.

Los corruptos son excesivamente egoístas y vanidosos, usan armas vedadas, olvidan las normas y las leyes, vulneran los derechos y deberes de los demás, arruinan la conciencia popular, matan las buenas costumbres, causan dolor y tristeza en su propias familias, retrasan el progreso de los pueblos, generan pugnas, odios y temores, y para su sobrevivencia contagian sus vicios a otros.

Como un peruano que ha dedicado un ejercicio profesional independiente y de voluntariado intelectual por más de 35 años, en áreas de la cultura, las artes y la educación, de ninguna manera puedo dejar de expresar mi rechazo y protesta pública, porque siento vergüenza por lo ocurrido. Y espero que mis compatriotas, no sigan dormidos, apresados, indiferentes o sumidos ante la grosera manipulación de los medios, que tratan de debilitar o minimizar el poder de reacción de la ciudadanía.

Rechazar, protestar, indignarse, y ayudar a corregir es la tarea que hoy nos corresponde, especialmente a quiénes hemos pasado por las aulas académicas cultivando valores, y lo que nos toca hacer es compartir ideas y acciones para superar la crisis y debemos hacerlo con creatividad y sabiduría, pero nunca con brutalidad, violencia ni revancha, menos con odios entre peruanos. Todo lo contrario, debemos usar las armas del amor, de la cultura, de la auto-instrucción, de la elevación espiritual, de la belleza natural, de la simplicidad, de la limpieza, es decir dejando atrás los traumas, los trucos perversos, las mañas vedadas, el ardid artero, los contubernios, las trampas, las amenazas, la informalidad, los insultos, la vulgaridad y otros tantos vicios que corroen la sociedad donde vivimos.

Ganemos a la maldad, sí lo podemos lograr venciendo a la corrupción y a sus seguidores, a los enfermos y adictos al robo, a los enloquecidos por la fortuna fácil, a los renegados de sí mismo, a los inconformes de su destino, a los conformistas, a los avezados y sinvergüenzas, a los vulgares, a los destructores, a los exaltados, a los ignorantes y por cierto, ayudando a quiénes tienen carencias en su corazón, mente y actuación.

Durante muchos años vengo reflexionando, armonizando mis ideas, y buscando entender los instintos malévolos y adicciones perversas del hombre en tiempos modernos, y aún no tengo una respuesta científica. Pero todas las referencias estudiadas me dicen que el hombre tiene entre sus genes un instinto destructivo, sanguinario y voraz, y las estadísticas así lo confirman cuando vemos que cada minuto un ser humano mata a otro ser humano en algún lugar del planeta.

Peruanas y peruanos, a pesar de que todos cargamos el estigma de la maldad, podemos hacer modificaciones en nuestras conductas y psicología, es decir varias cosas positivas, y a mi juicio, son aquellas acciones de motivación, reflexión y elevación que deben nacer en nuestros propios hogares. Por ejemplo, que cada familia joven se proponga iniciar un proceso de empoderamiento y descubrimiento del poder de los valores básicos, aquellos que duran toda la vida, y así las familias volverían a ser "verdaderas escuelas de formación para un vida superior". Fortalecer los hogares es la mejor arma para crecer sano, prevenir, subsanar, dirigir, emprender, alcanzar metas, razonar, decidir, restaurar, y curar enfermedades, vicios y males.

Los sistemas educativos de la escuela y la universidad, son sólo espacios complementarios de formación individual adquirida en los hogares. Tomemos conciencia del rol que nos toca desempeñar, pero tampoco podemos entregar el desarrollo emocional y cognitivo a los aparatos electrónicos, ellos sólo cubren la zona del entretenimiento, pero no la afirmación humana menos el desarrollo intelectual correcto, al contrario pueden generar desequilibrios y trastornos irrecuperables.

Al recordar 196 años de nuestra independencia nacional del yugo conquistador después de tres siglos, los invito a emprender un camino de renovación con optimismo. Recordando que cada quién, mujer y hombre, puede ser un protagonista exitoso, con mentalidad renovada, con espíritu limpio y creyente de sus capacidades y habilidades. Un peruano o una peruana pueden lograr hazañas y honores en cualquier momento.

Espero que este 28 de Julio del 2017, llegue aquel pensamiento de grandeza y purificación, y para que ello ocurra tenemos que dejar atrás los episodios tristes del pasado, que aún duelen en nuestros corazones. Hoy sembremos en tierra fértil la semilla del amor a la vida plena y saludable, erradicando para siempre aquellas hierbas malas que disminuyen los nutrientes. Ofrezcamos semillas guías y eduquemos con el ejemplo científico y no con rumores, chismes ni especulaciones fofas.

Seamos capaces de emitir mensajes constructivos en voz alta, multipliquemos los corazones benévolos, alcemos la esperanza de una vida con equilibrio, sin brechas ni miedos. Seamos realmente libres, pragmáticos, lúcidos y conscientes de nuestros deberes y obligaciones.

Reitero mi invitación para que escriban sus cartas de compromisos, protestas e indignación en contra de la corrupción, usando los medios pacíficos e inteligentes que dispongan, y así en poco tiempo, seremos millones los peruanos que jamás caerán en las garras de la horrible corrupción.

Los recientes hechos de corrupción, ocurridos en las altas esferas del poder político y económico tienen que acabar con la fuerza correctiva que nazcan en los hogares. Allí está la coraza que nos preservará de cualquier otra desviación malévola. Digamos en unísono, BASTA DE GOBIERNOS CORRUPTOS Y TRAIDORES…!!! .. Seamos vigilantes, y no permitamos que este cáncer social continúe.

Mis abrazos y afectos a cada uno de ustedes.

Reynaldo Charres Vargas

https://reynaldocharresvargas.blogspot.pe

Perú, Julio 23, 2017

PD.- Esta publicación lo dedico a mi santa madre Manuela Vargas de Charres al recordarse 7 años de su partida, por modelar en mí valores que preservo.

 

 

 

Autor:

Reynaldo Charres Vargas

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