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Control de roedores perjudiciales



Resumen

La lucha contra las ratas, es una necesidad ineludible y el hombre dispone de medios para que esta lucha sea eficaz, con la condición de que los emplee con tenacidad y métodos. Se trata de una empresa costosa, sin duda alguna, aunque mucho menos que el tributo pagado por enfermedades y perdidas de alimentos, a la voracidad de estos animales.Los daños a la agricultura representan la mayor agresión económica, siguiéndoles, en orden los daños a los productos almacenados, de origen vegetal, industrial y otros. En el sector pecuario la población de estos roedores es apreciable y aumenta en la medida en que se desarrolla esta rama de la economía, por la concurrencia de factores indispensable en la vida de estos animales. Las edificaciones no escapan a su acción destructiva, y en sus actividades, los roedores, son capaces de provocar daños de diferente naturaleza. Finalmente, cabe señalar los daños como vectores de enfermedades trasmisibles al hombre y a los animales.El documento elaborado proporciona, información sobre la biología, reproducción, ecología, características de madrigueras, hábitos,asi como las medidas de control para reducir las poblaciones de roedores perjudiciales y esta dirigido a los técnicos y personal en general que en la producción o los servicios, enfrentan estos problemas sin otra arma que su iniciativa propia.

Palabras claves: roedores perjudiciales; ratas; ratones

Introducción

Abordar el estudio de los roedores dañinos y su control, no es tarea fácil. Actualmente, el problema ha dejado el ambiente de la zoología para entrar de lleno en la patología (del hombre y los animales) y en la economía.

Su vinculación estrecha con el hombre a través de la evolución del planeta y su papel en la trasmisión de enfermedades, fueron responsables de la muerte de millones de seres humanos.

Hoy día la lucha frontal contra estos animales a nivel mundial, ha reducido considerablemente su rol en la patología humana, a pesar de que los estudios médicos han señalado su posible participación como vectores de otras enfermedades.

En la esfera de la economía, el ataque de los roedores es a un nivel del punto mas critico: la producción de alimentos.

El daño se produce en dos fases: en la producción misma (en los cultivos, en los procesos agroindustriales) y en el almacenamiento de los productos.

Por lo antes expuesto, la lucha contra las ratas, es una necesidad ineludible y el hombre dispone de medios para que esta lucha sea eficaz, con la condición de que los emplee con tenacidad y métodos. Se trata de una empresa costosa, sin duda alguna, aunque mucho menos que el tributo pagado por enfermedades y perdidas de alimentos, a la voracidad de estos animales.

Origen de los roedores. Distribución

El origen de la especie rodentia, de la cual las ratas son el grupo más numeroso, se sitúa en épocas remotas y han transcurrido, desde entonces, cincuenta millones de años. Hay indicios de que las ratas poblaron, por primera vez, la región que hoy llamamos América del Norte.

El hombre, como puede observarse, es un personaje relativamente novicio, incluso, entre los mamíferos.

No obstante, la rata parda hizo su aparición en Europa a finales del siglo XVIII y un poco más parte, por primera vez, en los Estados Unidos, encontrándose hoy distribuida en todo el continente.

El comercio y el tráfico, han sido transportadores involuntarios de ratas en todo el mundo y, en algunos lugares, la población de estos animales es más numerosa que la población humana.

La población de ratas, en un lugar dado, es variable de un año a otro, y parece que las fluctuaciones dependen de la mayor o menor existencia de alimentos proteicos, que son indispensables en la reproducción de estas especies.

Cuba, como país tropical, posee un clima que ofrece condiciones favorables para la vida de los roedores, de ahí que las especies establecidas, están distribuidas por todo el territorio nacional, encontrándose las mayores densidades en las áreas urbanas y localizadas en las áreas rurales alrededor de las construcciones pecuarias, agroindustriales y zonas cultivadas específicas.

Pérdidas económicas provocadas por los roedores perjudiciales

Las estadísticas sobre las pérdidas causadas por los roedores dañinos a la producción agrícola, y en general, a los productos almacenados, arrojan cifras extraordinarias.

Esta situación ha sido reconocida y estudiada ampliamente en distintos países, desde los albores de la civilización.

Se puede afirmar, sin lugar a dudas, que las ratas y ratones privan anualmente a la humanidad de miles de toneladas de productos alimenticios, por lo que consumen, deterioran y contaminan con sus excrementos, orina y pelos, sin considerar la cantidad de que por instinto, estos roedores almacenan en sus madrigueras.

A manera de ejemplo se ofrecen algunas cifras sobre pérdidas provocadas por roedores en productos alimenticios, así como también, las perdidas humanas ocasionadas por enfermedades que ellos trasmiten.

Calculando una rata por cada dos habitantes en las zonas templadas y frías del globo y tres ratas por habitante en las regiones cálidas (áridas y húmedas), en la actualidad la población ratonil mundial es de unos 4250 000 000 de individuos.

Como se trata de un animal que consume un promedio de 4.5Kg de cereales y otros productos alimenticios y que deteriora y contamina algo así como tres veces más.Calculando, en conjunto, unos 10 kg inutilizados por ratas cada año o sea, la cuantiosa cifra de 4 250 000 000 x 10 kg = 42 500 000 t, de alimentos destruidos.

Claro está, que estas cifras son muy teóricas y no pretenden ser precisas. No obstante, dan una idea de la magnitud del problema. Por ejemplo, los 17 000 000 000 de dólares en alimentos que las ratas destruyen todos los años, representan casi el producto nacional bruto de los 25 países más pobres del mundo.

Los roedores, actuando como vectores de enfermedades, son capaces de provocar pérdidas humanas, como ejemplo, basta decir que en el sigo XV, la peste bubónica por sí sola, costó la vida a 25 000 000 de personas, o sea, un cuarto de la población.

Descripción de ratas y ratones domésticos. Sus hábitos

Entre las especies más comunes de ratas y ratones domésticos tenemos Rattus rattus novergicus, Rattus rattus, y Mus musculus.

Rattus rattus norvegicus

Esta rata, también llamada rata noruega, rata parda común o rata de alcantarilla, es un animal rastrero que vive en madrigueras o cuevas en la tierra, preferentemente debajo de edificios, montones de leña y desechos, aunque se la encuentra a veces viviendo a campo abierto y especialmente en zanjas y dique. Las madrigueras raras veces tienen más de 45 cm de profundidad, pero se dan casos de túneles largos con varias salidas, cuando viven muchas en un mismo lugar. Su radio de acción fluctúa generalmente entre 30 y 45 cm.

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(Berk, 1769)

Rattus norvegicus

Esta especie es de color pardo grisáceo, el peso del animal adulto es alrededor de 450 g, su piel es tosca, el cuerpo recio y robusto, el hocico achatado, las orejas pequeñas y poco separadas, la cola bicolor y más corta que la cabeza y el cuerpo juntos. Sus excretas son grandes (hasta 2 cm) y en forma de cápsulas.

La madurez sexual la alcanzan de los tres a los cinco meses de edad. El período de gestación en la hembra dura un promedio de 22 días. Tienen de cuatro a siete camadas al año y en cada una el promedio de crías fluctúa (8-12 unidades); se calcula un promedio de producción de 20 unidades al año por cada hembra.

El promedio de duración de vida de este roedor es de un año. Su alimentación es variada, acepta bien el cebo de desperdicios, carne, pescado y cereales, es decir, es omnívora.

Sus necesidades diarias requieren de 20 a 30 g de alimentos secos y de 15 a 30 mL de agua.

La rata parda, que por lo regular está más extendida a causa de su ferocidad y mayor talla, se supone que extermina con rapidez a todas las demás especies con que llega a ponerse en contacto, pero parece existir excepciones a esta regla, porque las ratas pardas se encuentran a veces habitando los mismos edificios que las ratas negras y el ratón casero.

Rattus rattus

Es una rata de tamaño mediano y un ágil trepador, que abunda mucho en las regiones tropicales templadas cercanas a la costa y que apenas se encuentra en los sectores más fríos del mundo o no existe.

La Rattus rattus tiene tres variedades o subespecies: 1) Rattus rattus rattus (rata negra o rata de barcos) de color negro o gris pizarra; 2) Rattus rattus alexandrinus (rata alejandrina o de los tejados) de color leonado en la parte superior y blanco grisáceo en la inferior; 3) Rattus rattus frugivorus (rata frugívora) también de color leonado en la parte superior, con el abdomen blanco o de color limón, con pelos largos y tiesos que protegen.

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Rattus rattus

(Lin, 1758)

Estas variedades o subespecies tienen un promedio de peso en estado adulto de alrededor de 225 a 340 g, su cuerpo es delgado, el hocico puntiagudo, las orejas largas y prominentes, la cola de un solo color, más larga que el cuerpo y la cabeza juntos. Sus excretas de tamaño mediano (hasta 1.5 cm de largo), son fusiformes.

La madurez sexual la alcanzan entre los tres y los cinco meses de edad. El periodo de gestación dura alrededor de 22 días. Tienen de cuatro a seis camadas por año y un promedio de crías entre seis y ocho unidades por camada. El promedio de animales destetados es de unos 20 al año por hembra. Tienen como termino medio un año de vida.

Su radio de acción fluctúa entre 30 y 45 m. Son omnívoras, pero prefieren las verduras, frutas y granos; sus necesidades diarias son de 15 a 30 g de alimentos secos y hasta 30 mL de agua.

Establecen sus nidos generalmente sobre el nivel de la tierra, en los áticos, entre paredes, y en espacios cerrados de armarios y estanterías, en el exterior en los arboles y en los matorrales.

Mus musculus

Es un ratón domestico (guayabito), es el mas pequeño de los roedores domésticos y está muy extendido. Se encuentra igualmente por todo el mundo, desde las regiones tropicales hasta las árticas.

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Mus musculus (Lin, 1766)

Es de color gris pardo, el animal adulto pesa alrededor de 15g, su cuerpo es pequeño y delgado, el hocico puntiagudo, las orejas moderadamente grandes y prominentes, la cola semipelada, casi tan largo como la cabeza y el cuerpo juntos, sus excretas son pequeñas (de 0.3 a 0.5 cm de largo) y en forma de bastón.

La madurez sexual la alcanzan al mes y medio de edad y su periodo de gestación tiene un promedio de 19 días. Llegan a tener hasta ocho camadas al año con un promedio de cinco a seis crías por camada. Su reproducción alcanza de 30 a 35 animales destetados por hembra. El promedio de duración de su vida es aproximadamente de un año.

Su radio de acción suele ser de 3 a 10 m. Son emnívoros, pero prefieren los granos. Este animal come en pequeñas porciones y necesita diariamente alrededor de 3 g de alimentos secos y muy poco agua (1.5 mL cada vez que beben)

DIFERENCIAS MORFOLOGÍCAS DE LOS ROEDORES PLAGAS REPORTADOS EN NUESTRO PAÍS

Mus musculus - - - Rattus norvegicus

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Alimentación

Los roedores son animales capaces de alimentarse de un variado grupo de alimentos, en dependencia del medio que los rodea (omnívoros) muestran predilección por los granos (cereales), productos vegetales e industriales, carne fresca, tocino, pescado, así como tallos, raíces, semillas y frutos de plantas cultivadas o silvestres. Como denominador común prefieren los alimentos limpios y frescos. En algunos trabajos realizados con vista a determinar la preferencia de los roedores hacia un variado grupo de alimentos de diversa naturaleza (entre los que se encontraban granos, harinas de cereales y otros de origen animal como pescado, carne, etc.), se observo mayor interés por los cereales en forma de grano (avena con cascara y pelada, cebada y trigo) y menor interés hacia estos elementos en forma de harina. El trabajo en cuestión permitió establecer un orden de prioridad de los alimentos probados que es como sigue: Avena pelada, harina de maíz, cebada, avena con cáscara, trigo en grano, harina de trigo, arroz sin cáscara, harina de pescado, harina de carne. Otros elementos que fueron muy poco apetecibles para las ratas son: harina de girasol, harina de soya, harina de queso, almidón de maíz. Esto da una idea clara de los elementos que prefieren las ratas y por ende, deben tenerse en cuenta a la hora de realizar trabajos de control.

Los roedores que habitan los campos, subsisten en períodos desfavorables (sequía, periodo entre cosechas etc.) porque adaptan sus necesidades de consumo, alimentándose de artrópodos, gusanos, larvas de anfibios, moluscos, pequeños reptiles y fauna terrestre, así como también de semillas de vegetación espontánea.

Utilización de los sentidos.

Resulta difícil creer que teniendo estos roedores tantos enemigos naturales y al propio hombre enfrascado en eliminar su presencia, subsistan poblaciones considerables de ratas en el mundo. Esto se debe, entre otros aspectos al desarrollo sensorial de estos animales. El olfato y el oído son sentidos muy desarrollados, siguiéndoles el gusto, el tacto y, por último, la vista.

El olfato permite a los roedores orientarse en la búsqueda de sus alimentos, reconocer sus caminos en la oscuridad, detectar la presencia de sus predatores e identificar materias tóxicas.

El oído es excepcional, pudiendo reconocer sonidos de frecuencia más altos que los perceptibles por el oído humanos. Mediante este sentido las ratas y ratones detectan la presencia de sus enemigos.

El grupo permite a estos animales seleccionar sus alimentos y mantenerse alejados de sustancias tóxicas.

El sentido del tacto, está representado, fundamentalmente, por las vibrisas (bigotes) y otros pelos largos encima de los ojos. Estos pelos sensitivos juegan un rol importante en la seguridad de su desplazamiento.

El sentido de la vida en estos roedores es deficiente, presentando el fenómeno del daltonismo.

La utilización conjugada de los sentidos, la intervención de los fenómenos hereditarios y los millones de años de experiencia sobre la tierra, han facilitado a estos animales desarrollar una complicadísima gama de instintos que les ha permitido subsistir.

Daños producidos por roedores

Las estadísticas sobre las pérdidas causadas por los roedores dañinos a la producción agrícola, y en general, a los productos almacenados, arrojan cifras extraordinarias.

Esta situación ha sido reconocida y estudiada ampliamente en distintos países, desde los albores de la civilización.

Se puede afirmar, sin lugar a dudas, que las ratas y ratones privan anualmente a la humanidad de miles de toneladas de productos alimenticios, por lo que consumen, deterioran y contaminan con sus excrementos, orina y pelos, sin considerar la cantidad de que por instinto, estos roedores almacenan en sus madrigueras.

A manera de ejemplo se ofrecen algunas cifras sobre pérdidas provocadas por roedores en productos alimenticios, así como también, las pérdidas humanas ocasionadas por enfermedades que ellos trasmiten.

Calculando una rata por cada dos habitantes en las zonas templadas y frías del globo y tres ratas por habitante en las regiones cálidas (áridas y húmedas), en la actualidad la población ratonil mundial es de unos 4250 000 000 de individuos.

Como se trata de un animal que consume un promedio de 4.5Kg de cereales y otros productos alimenticios y que deteriora y contamina algo así como tres veces más.Calculando, en conjunto, unos 10 kg inutilizados por ratas cada año o sea, la cuantiosa cifra de 4 250 000 000 x 10 kg = 42 500 000 t, de alimentos destruidos.

Claro está, que estas cifras son muy teóricas y no pretenden ser precisas. No obstante, dan una idea de la magnitud del problema. Por ejemplo, los 17 000 000 000 de dólares en alimentos que las ratas destruyen todos los años, representan casi el producto nacional bruto de los 25 países más pobres del mundo.

Los roedores, actuando como vectores de enfermedades, son capaces de provocar pérdidas humanas, como ejemplo, basta decir que en el sigo XV, la peste bubónica por sí sola, costó la vida a 25 000 000 de personas, o sea, un cuarto de la población.

Las especies de roedores existentes en Cuba, se encuentran diseminadas a lo largo del territorio nacional y producen una gama muy amplia de daños, para describirlos, se agrupan convenientemente de acuerdo con la actividad involucrada y su significación económica para el país.

Estimamos que los daños a la agricultura representan la mayor agresión económica, siguiéndoles, en orden los daños a los productos almacenados, de origen vegetal, industrial y otros. En el sector pecuario la población de estos roedores es apreciable y aumenta en la medida en que se desarrolla esta rama de la economía, por la concurrencia de factores indispensable en la vida de estos animales. Las edificaciones no escapan a su acción destructiva, y en sus actividades, los roedores, son capaces de provocar daños de diferente naturaleza. Finalmente, cabe señalar los daños como vectores de enfermedades trasmisibles al hombre y a los animales.

Daños a los productos almacenados.

Los productos almacenados son comúnmente objeto de ataque por diversas plagas que los deterioran, haciéndolos inservibles para el consumo humano. Dentro de este grupo sobresale la presencia de los roedores, cuya capacidad destructiva es ampliamente conocida. Las pérdidas en los productos almacenados son de tres clases:

1.- Por consumo de una cierta parte.

2.- Por contaminación de sus excrementos y orina. 3.- Por deterioro de los envases que son roídos.

Los sacos de yute, plásticos o de algodón, son muy vulnerables a los roedores, a veces son tan deteriorados que quedan inservibles.

Es obvio señalar, que los almacenes actuales no reúnen las mejores condiciones de protección frente a los roedores, otras partes, en la numerosa cantidad de locales dedicados a esta actividad (almacenes mayoritarios, de transito, fábricas, industria y comercio en general), se observa la ausencia de las más elementales medidas higiénicas de lucha frente a estos animales (eliminación de residuos alimenticios, desperdicios, basura, objetos inservibles y otros).

Los productos almacenados a granel, experimentan daños muy menores que los envasados, esto se debe a que los roedores no pueden abrir galerías y refugios en los montones de granos, nutriéndose solo de la capa superficial.

Como señalamos anteriormente, estos animales no solamente ocasionan perjuicios, sino que también son portadores de enfermedades transmisibles al hombre, las que adquieren a través de los productos almacenados contaminados por las heces fecales, la orina y los ectoparásitos de los roedores, convirtiéndose así en un foco infeccioso para las personas que los manipulan e ingieren.

Daños a las construcciones.

Estos daños están vinculados a la construcción de sus madrigueras o cuevas, la necesidad de roer y la búsqueda de sus alimentos. Estas tres actividades son en definitiva las responsables de una amplia gama de daños.

Obstrucción de drenajes, destrucción de pisos, perforación de paredes, techos, puertas, ventanas, las instalaciones eléctricas, etc., son afectadas con muchas frecuencias, todos estos daños son de tal gravedad que es necesario considerarlos por separado.

Drenajes: los daños son producidos por la rata de Noruega al construir sus madrigueras y desplazarse libremente. Las ratas, generalmente aprovechan las uniones de los tubos para penetrar en la luz del drenaje, terminando por obstruir los tubos con la tierra proveniente de la construcción de sus madrigueras. Estos problemas causados por las ratas en los drenajes son tan frecuentes que en algunos países, se dictan boletines especiales sobre el control de ratas en los drenajes.

Instalaciones eléctricas: es probable, que entre los daños producidos por las ratas aquí consideradas, sean estos los más importantes. Las ratas al roer destruyen registros eléctricos, interruptores e instalaciones en general, produciendo cortocircuitos y como consecuencia final incendios, que en ocasiones alcanzan grandes proporciones. En resumen, las ratas roen el plomo, el plástico, el cobre, el aluminio, en fin todos los materiales que se emplean en estas instalaciones.

Frigoríficos: en este tipo de construcciones las ratas tienen especial predilección por el material aislante, el corcho, que utilizan para la construcción de sus madrigueras; llegan a destruir cantidades apreciables de este material y afectan sus funcionamientos. De esta forma las ratas se establecen dentro de las cámaras de frio, mantienen una comunicación constante con el exterior y el resto del frigorífico a través de los drenajes y las instalaciones eléctricas respectivamente, todo esto sin considerar la acción directa de estos animales sobre los alimentos allí almacenados.

Destrucción de pisos, paredes y techos:

resulta, en ocasiones, difícil encontrar una construcción que no esté directamente afectada por la actividad de las ratas. Estos roedores por el hábito de construir sus madrigueras, socavan la cimentación de los pisos. Este hecho se aprecia, fundamentalmente, en unidades avícolas y cunícolas.

La presencia de madera en las edificaciones hace posible el ataque por las ratas y ratones, y la construcción de techos y falsos techos (de guano, tejas etc.) agrava la situación por facilitar la construcción de sus nidos.

Daños producidos como vectores de enfermedades trasmisibles al hombre y a los animales: los roedores desde el punto de vista sanitario, tienen una significación extraordinaria, ya que pueden transmitir varias enfermedades al hombre y a los animales, directamente o por medio de ectoparásitos, como las pulgas.

Los roedores, actuando como vectores de enfermedades, son capaces de provocar pérdidas humanas, como ejemplo, basta decir que en el sigo XV, la peste bubónica por sí sola, costó la vida a 25 000 000 de personas, o sea, un cuarto de la población.

Principales enfermedades que transmiten los roedores perjudiciales

Rabia (hidrofobia).

Las ratas mantienen el virus o infestan a otros animales, cuyas mordedoras transmiten al hombre la enfermedad por inoculación.

Leptospirosis (enfermedad de Weil).

Los agentes etiológicos de esta enfermedad, son los del grupo Leptospira: se contrae por el contacto directo o indirecto con ratas y ratones infestados o con su orina.

Triquiniasis (Trichinella spiralis).

La enfermedad se adquiere por ingestión de carnes que tengan el agente etiológico de esta enfermedad. Las ratas infestadas, al ser comidas por los cerdos los enferman y estos la transmiten al hombre cuando comen sus carnes.

Salmonelosis.

Esta enfermedad se trasmite por la contaminación de alimentos con heces de ratas que contienen estas bacterias infecciosas. La salmonelosis es una enfermedad común, distribuida por todo el mundo.

Fiebre por mordeduras de ratas.

Las bacterias que causan esta enfermedad, se encuentran en los dientes y encías de numerosas ratas y se trasmiten al hombre por la mordedura de este animal.

Tifo murino.

Se transmite de la rata (reservorio de la enfermedad) al hombre a través de las pulgas de ese animal. Las rickettsias que causan el tipo murino se introducen en la corriente sanguínea del hombre cuando se frotan o rascan heces de pulgas infestadas en la picadura de esos parásitos o en una escoriación cutánea.

Encefalomielitis ovina.

Esta enfermedad es producida por un virus y se transmite a través de las garrapatas que parasitan en los animales enfermos, entre ellos la rata.

La peste.

Conocida también como plaga y muerte negra. Esta enfermedad se transmite entre los roedores y de éstos al hombre, por medio de la picadura de pulgas. La misma es mortal para la rata, la pulga y el hombre.

Rickettsiosis vesiculosa.

Se transmite del ratón domestico al hombre, por la picadura de un acaro que alberga el primero. La enfermedad no es mortal.

Mordedura de ratas.

Aunque esta no es en sí una enfermedad, se infestan fácilmente y ocasionan como consecuencia otros problemas secundarios. En la mayoría de los países, ocurren todos los años miles de casos de mordeduras de ratas.

Fiebre maculosa.

El agente etiológico de esta enfermedad se transmite de las ratas al hombre, por la picadura de las garrapatas o por el contacto de la piel con los tejidos de garrapatas infectadas, tributarios sobre ellos o con las heces.

Parasitosis.

La rata actúa como vector mecánico trasladando los huevos y larvas de parásitos, desde los excrementos a los alimentos en general.

PRICIPALES ENFERMEDADES BACTERIANAS DEL HOMBRE CUYO RESERVORIO SON LOS ROEDORES:

PRINCIPALES ENFERMEDADES PROTOZOARIAS DEL HOMBRE CUYO RESERVORIO SON LOS ROEDORES:

PRINCIPALES ENFERMEDADES VIRALES DEL HOMBRE CUYO RESERVORIO SON LOS ROEDORES:

PRINCIPALES ENFERMEDADES RICKETTSIALES DEL HOMBRE CUYO RESERVORIO SON LOS ROEDORES:

El hombre frente a la acción nociva de estos animales, se ha visto precisado a estudiar profundamente su vida.

Asimismo, conocer las acciones que son capaces de desarrollar, las señales de su presencia y el procedimiento que se ha de seguir en una campaña de desratización.

Acciones que los roedores son capaces de desarrollar

En la planificación y confección de programas y medidas de lucha contra las ratas y ratones, es importante considerar las acciones que las ratas y ratones son capaces de realizar; de ellas se hace referencia a las más importantes, que son las siguientes:

Signos o señales para determinar la presencia o intensidad de un ataque de roedores

Las ratas y el ratón domestico son, generalmente, animales de hábitos nocturnos, muy silenciosos y la determinación de su presencia se obtiene, mediante la identificación de los signos o señales producidos por su constante actividad. A continuación se describen los principales:

Madrigueras:

La rata gris o alcantarilla, tiene como hábito, la construcción de madrigueras bajo tierra, en las márgenes de los ríos, zanjas, debajo de basuras, escombros, pisos y otros lugares similares. La ausencia de telarañas, polvo, así como la presencia de tierra recién movida próximo a la entrada de la madriguera, son indicios de que la misma está habitada.

Las ratas de la especie Rattus rattus, viven generalmente en lugares altos, entre paredes, armarios, estanterías, estibas de distintos productos. En el exterior, hacen sus nidos en los arboles y malezas, solo excepcionalmente abren madrigueras en la tierra.

El ratón domestico, cava indistintamente sus madrigueras en la tierra y dentro de las edificaciones.

Excretas.

Las excretas frescas o recientes son blandas, presentando un aspecto lustroso y , por, lo general de color oscuro. Cuando las mismas son viejas se tornan grisáceas y se destruyen a la mínima presión ejercida sobre ellas.

El tamaño y la forma de las excretas, varían entre las especies. Las excretas de la rata de Noruega son achatadas y de un largo promedio de 2 cm, las de la rata negra, son puntiagudas, de un largo aproximado de 1.5 cm en forma de huso y las del ratón domestico son puntiagudas y alcanzan 0.5 cm de longitud, semejantes a un grano de arroz.

Las ratas, habitualmente transitan siguiendo una misma senda, especialmente, entre sus madrigueras, las fuentes de alimentos y el agua. En su desplazamiento, se valen de la gran sensibilidad de sus vibrisas (bigotes) y otros pelos largos del cuerpo, por lo que prefieren recorridos a lo largo de las paredes u otros lugares similares.

En el campo, las ratas transitan por lugares fijos, estableciendo sendas debajo de las malezas, para protegerse de sus enemigos.

En el interior de los edificios y locales, las ratas de los tejados transitan por encima de las paredes, escalones, vigas, cables, bordeando los obstáculos, por lo que se encontrarán marcas grasosas producidas por el desplazamiento constante de las mismas, por esos lugares.

El ratón domestico, no establece sendas visibles en sus actividades las sendas, en general, que presentan telarañas, polvo y falta de lustrosidad, indican que no están en uso.

Señales de roce.

Al transitar las ratas a lo largo de las paredes, van formando marchas oscuras, que se originan por el contacto directo de su cuerpo con la pared y la acumulación de grasa y suciedad sobre la misma. Las marcas frescas y recientes son blandas y grasosas, pero con el tiempo esta grasa se endurece y se cuartea, desprendiéndose fácilmente con la uña. Las señales de rozamiento de la rata de Noruega se observan en las paredes, cerca del suelo o a ras de la tierra, mientras que las correspondientes a la rata de los tejados, se hallan en las partes altas debajo de las vigas o viguetas, donde ésta se une con las paredes.

El ratón domestico, raras veces deja señales de roce.

Roeduras.

Las ratas, por cuestión biológica, tienen un crecimiento permanente de sus incisivos, de ahí la necesidad de roer constantemente materiales duros para conservar sus dientes cortos y poderlos usar. Además, las ratas y ratones roen materiales con el propósito de abrirse paso o como vía de acceso a las fuentes de alimentación. Los incisivos de estos roedores constituyen el arma fundamental para todas sus actividades, incluso, para su defensa. Sería interminable, la relación de materiales que estos animales son capaces de roer.

Huellas.

Las huellas dejadas por las ratas se observan perfectamente, si las condiciones del lugar lo permiten. En los suelos húmedos, las ratas al transitar dejan huellas que se detectan al más simple examen.

Si se quiere conocer la presencia de ratas por este medio, se puede esparcir talco, harina de trigo o cualquier otro polvo en los lugares transitados por las ratas, pudiendo observarse las huellas sobre el mismo, e incluso, la marca dejada por la cola.

Presencia de ratas en actividades durante el día.

Las ratas son animales nocturnos y su presencia a la luz del día y en lugares concurridos, es un signo evidente de su abundancia, ya que la necesidad de alimentos (su poca cantidad en relación con las dimensiones de la población) los obliga a variar sus hábitos y salir de sus madrigueras durante el día.

Medidas que se establecen para el control de roedores perjudiciales

La eliminación total de las ratas y ratones es una meta ambiciosa y hasta el presente no se ha podido lograr.

Todas las medidas que se pueden tomar, son factibles para mantener su densidad dentro de límites tales, donde su daño no constituye una amenaza grave para la salud pública y la economía. Con estos fines, pueden aplicarse dos tipos de medidas de lucha. Medidas de lucha de carácter permanente y medidas temporales.

Medidas de carácter permanente.

Como cuestión básica en la lucha contra los roedores dañinos, es indispensable la aplicación permanente de un conjunto de medidas, que impidan el establecimiento y desarrollo de la población. Como medidas fundamentales que se han de aplicar están las siguientes:

Construcciones a prueba de ratas:

Las construcción a prueba de ratas son medidas de primer orden por lo que los nuevos proyectos deben ajustarse al estricto cumplimiento de las especificaciones sanitarias establecidas, por los organismo especializados en esa materia.

En las construcciones existentes, como son las viviendas, almacenes fábricas o industrias, instalaciones agropecuarias y de comercio en general, deberán introducirse medidas de protección contra los roedores acorde con las necesidades y características del lugar.

Se entiende por protección contra los roedores en un edificio o construcción determinada el cerrar todas las vías de acceso al mismo, por medio de materiales adecuados.

Asimismo, en el exterior comprende la protección a tubos, drenajes fluviales y sanitarios, cables, postes, cimientos, techos y otros.

Las medidas que, aplicadas en las construcciones, limitan la entrada de ratas a su interior son:

Asimismo, en las tuberías verticales que ladean las paredes, se fijarán chapas metálicas, que impidan a las ratas trepar a través de ellas.

Saneamiento del medio.

Las actividades de saneamiento, están concebidas como medidas que aplicadas con carácter permanente, tienden a privar a los roedores de la posibilidad de abrigo y de sus alimentos, limitando, como consecuencia, el desarrollo de su población.

En las áreas rurales, especialmente en las zonas agrícolas, deben aplicarse a los cultivos, todas las atenciones culturales, a fin de eliminar las malezas, acumulaciones de materiales y tierra que como consecuencia de desbroces y otras actividades contribuyen favorablemente, brindando albergue y nidos para estos animales.

En las áreas urbanas, es fundamental eliminar la acumulación de materiales inservibles como, basuras, desperdicios, restos de vegetales, sacos, papeles, etc.

Medidas de carácter temporal

Son un conjunto de medidas que complementan las de carácter permanente, con vista a eliminar incrementos considerables en la población de roedores, pero no debe constituir, en ningún momento, la medida fundamental de lucha si se practican medidas permanentes con estos fines.

Uso de trampas.

Este método fue uno de los primeros en el control de ratas y ratones, existen variados y numerosos tipos de trampas que capturan al animal vivo individual o colectivamente (trampas de guillotinas, sistema de trampas con contrapesos, etc.) y otras que matan al animal instantáneamente (trampas de resorte).

El uso de trampas permite disponer de una serie de datos, a fin de realizar una mejor planificación de las campañas de desratización, en áreas extensas del sector rural o urbano; pero en su uso como método en sí, esta indicado en áreas pequeñas, sobre todo en viviendas y construcciones industriales, sin que sus resultados sean del todo satisfactorios.

Uso de lanzallamas.

Este método, tiene un uso muy limitado, ya que se ofrecen dificultades y, sobre todo, peligro. El mismo se usa en aquellos lugares donde se ha presentado una enfermedad transmitida por roedores, ya que permite la eliminación de ectoparásitos a nivel de madrigueras.

Control químico.

Este método, a pesar de que se ha empleado desde épocas remotas van sólo en los últimos años ha adquirido importancia por su empleo en grandes áreas.

Los productos químicos empleados en esta actividad, reciben el nombre de raticidas o más comúnmente rodenticidas. Existe una gama muy amplia de estos productos, que responden al desarrollo de la química moderna. Hoy en día la búsqueda de nuevos rodenticidas es una actividad permanente y está orientada hacia la obtención de productos que reduzcan el tiempo de acción y su toxicidad para los seres humanos.

Se caracteriza por el uso de gérmenes patógenos específicos de la rata los que enferman al animal y éste se convierte, a la vez, en el vehículo que propaga la enfermedad a toda la colonia.

Entre los microorganismos que se pueden utilizar con estos fines, se encuentra el agente causal de "tifus de los roedores" (Salmonella typhimuridae rodentia y Salmonella enteritidis) con el cual se han realizado algunas pruebas en nuestro país. En estos momentos se emplea el Biorat que es un rodenticida en cuya composición esta la Salmonella enteritidis.

Empleo de rodenticidas

El método de lucha contra los roedores dañinos mas generalizados, es mediante el empleo de cebos envenenados preparados con una técnica correcta, para que dicho cebo, pueda competir con los alimentos disponibles en los lugares donde habitan las ratas y ratones.

Actualmente existen dos tipos de rodenticidas: de dosis única (efecto agudo) y de dosis múltiples (efecto crónico). Al primer grupo, es de acción letal para las ratas después de tomar el cebo envenenado una sola vez, mientras que los últimos deben ser ingeridos en repetidas ocasiones durante varios días.

Al primer grupo pertenecen: fluoracetato de sodio (1080), sulfato de talio, escila roja, carbonato de bario, sulfato de estricnina, fosforo amarillo, fosfuro de zinc, fosfuro de hidrogeno, ácido cianhídrico, bromuro de metilo (estos tres últimos venenoso gaseosos).