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El destino maya de la humanidad



Resumen

La civilización maya desaparece porque los vectores sociales y económicos responsables de la evolución de esa sociedad, muy similar a la nuestra, involucionaron, exactamente como está sucediendo en nuestro mundo hoy y ahora, y por exactamente las mismas causas. Por lo cual corremos el riesgo de tener el mismo fin. El pueblo se abandonó a dejarles hacer antes de salvar su propia historia. En apenas siete páginas de lectura fácil podemos convencernos de ello, pero también de que aún hay oportunidades de evitar el colapso de nuestra cultura. Esta declaración está lejos de ser un gancho publicitario miserable. Desdichadamente es una realidad. El primer sorprendido fue el autor, quien ni en la peor de sus pesadillas pudo imaginarlo.

Introducción

La Historia, pensaba Vico y también Hegel, "se repite". El primero concibió a la humanidad como siempre la misma; el segundo, sabemos, entendió la ganancia cultural a través de los siglos, y al enunciar las leyes de las contradicciones sociales aclaró esa espiral en la que se desenvuelve la historia humana. Marx comprendió que la espiral se ampliaba con las civilizaciones. En el presente trabajo se formulan las maneras en que se desarrollan las fases de esos ciclos, de esas espirales – expuestas anteriormente en dos trabajos de esta misma editorial web: La breve sonrisa de Leonardo y La breve sonrisa de Confucio – y se demuestra que nuestra humanidad corre el gran riesgo de que desaparezca su civilización como le sucedió a la civilización de los mayas.

Las fases de la historia

La Historia se desenvuelve en ciclos de cuatro fases: Descentralización, Tendencia a la Centralización, Centralización, y Tendencia a la Descentralización, ciclos que continúan repitiéndose conforme se desarrolla la cultura. ¿Parece extraño? La Historia, ¿es un cúmulo de acontecimientos lineales, una sucesión de guerras? ¿Hemos llegado al Fin de la Historia? Veamos:

Las fases marchan de la Descentralización, o sea de la sociedad repartida, democrática, cuyo culmen es la democracia griega de Pericles, hacia otra fase: Tendencia a la Centralización, cuyas vectores socioeconómicos fueron los cultivados comerciantes del Helenismo, que lejos de competir entre ellos inventan una nueva lengua para comunicarse secreta y solidariamente.

Esta Tendencia a la Centralización al cabo históricamente conduce a una Centralización total, donde emperadores o reyes piramidan la sociedad, v.gr. el Imperio Romano. A partir de esta síntesis se marcha hacia una sociedad de Tendencia a la Descentralización, como fue la Persia Sasánida o la India Gupta, sociedades estructuradas en varias franjas, particularmente la de los sacerdotes. Estos sacerdotes, tanto en la India como en Mesoamérica determinaron buena parte de la vida social y económica de la colectividad. Son activos agentes políticos, sociales y económicos porque pueden interpretar la voluntad de los dioses.

A partir de aquí se produce una nueva Descentralización, la gran expansión árabe liderada inicialmente por Mahoma, donde todos los árabes (independientemente de su nacionalidad) son iguales ante Alá y entonces se los libera de todas las cargas fiscales, pero se les prohíbe la usura y se los obliga a una limosna dura e inflexible, con lo cual la economía se reparte.

Posteriormente, con los califatos, especialmente los Califatos Omeyas, regresa la Tendencia a la Centralización, pues los vectores socioeconómicos del desarrollo lo constituyen los señores de la tierra-comercio, que no compiten entre sí gracias al califa con su corte, y a su religión. Con las monarquías europeas se produce la Centralización absoluta de la sociedad. Con el Capitalismo subsiguiente, la Tendencia a la Descentralización cuyos vectores socioeconómicos son los dueños de empresas, que compiten entre sí. Con el Socialismo, la Descentralización.

En las sociedades en Fase de Descentralización los vectores socioeconómicos se reparten en el pueblo por lo que el guía (o el núcleo de personas-guía) necesita controlar esos vectores tan múltiples y dispares: Solón y Pericles en la Grecia Clásica, Mahoma en la Gran Expansión Árabe; en las sociedades socialistas contemporáneas Lenin, Mao, Fidel. El Hombre de Acero. Pericles fue un ejemplo de sagacidad para lograr este control. Después de disminuir notablemente las diferencias entre las clases sociales, otorgando cargos públicos a los pobres además de trabajo y tierras, para controlar a los vectores socioeconómicos ideó incluirlos a todos en la Asamblea, con voz, voto y salario, e igualdad de palabra.

Estos períodos de cuatro fases que recorre la Historia también son las etapas que recorre la materia cósmica: las ondas electromagnéticas; o las que recorre la reproducción sexual cuando se sintetizan, "centralizan", el óvulo y el espermatozoide para después comenzar a dividirse y descentralizarse, analizarse, las células hasta nuevamente sintetizarse en la formación de órganos, etcétera. Las etapas de las reacciones químicas de análisis y de síntesis. Las etapas por las que pasa el pensamiento humano. Incluso, las etapas por las cuales pasa el arte y la literatura. Parece ser una regularidad de nuestro mundo: la regularidad del cambio. Pues bien, la historia de la sociedad maya también pasa por esas mismas cuatro fases como veremos enseguida. Pero antes, debemos entender las teorías de los misteriosos colapsos sociales, que aparentemente ocurren sin causa conocida.

Los colapsos sociales

El colapso social es la desaparición en un breve tiempo histórico o en una declinación a largo término de una cultura o civilización. Uno de los más conocidos es el Gran Colapso Maya. Pero se han propuesto otros. Los más importantes son: los colapsos de la Grecia Clásica, el Imperio Romano, la India Gupta, y los Califatos, dada la importancia que tuvieron esas culturas. Añadiría otros no menos trascendentes: el colapso del imperio español y el colapso del imperio portugués. Como causas, se aducen: desastres naturales, guerras, hambrunas, una pandemia. Se olvida que estos eventos han sucedido con otros pueblos que no colapsaron, o con los mismos en ocasiones pasadas y los superaron. Otras causas esgrimidas son la inadaptabilidad a las circunstancias, el agotamiento de la energía, una gran especialización del trabajo, la densidad de población, el crecimiento constante y otras. Existen 88 teorías que pretenden explicar los colapsos sociales.

No descartando que los fenómenos anteriores coadyuven a la declinación, podemos establecer sin embargo que:

En cuanto a China, la etnia Han fue recorriendo cada una de las fases lo que permitió el gran desarrollo de este mundo en la antigüedad. Pero en cada una de las fases transitadas permitieron el inmovilismo con su consiguiente declinación lo que daba oportunidad a la intervención extranjera también una y otra vez, intervenciones que duraron siglos. Sin embargo, una y otra vez también recuperaron su civilización, y el conocimiento acumulado en cada fase era rescatado en la siguiente. Por ello China, además de inventar la brújula, el papel y la imprenta, ya forjaba acero en el siglo XII. En el caso occidental algunas veces ocurría que la fase siguiente la fundaban pueblos diferentes, con lo cual se perdía parte de la cultura anterior. Eso ocurrió con la Fase de Centralización de los reinados europeos, que desestimó buena parte de la cultura árabe. Pero como después la misma Europa Occidental llevó a cabo la Tendencia a la Descentralización con el Capitalismo, no se perdió el conocimiento anterior generado en los Reinados y de aquí el ímpetu de su cultura hasta hoy.

Pasemos ahora a estudiar cómo transitaron los mayas hasta su colapso final.

Fase maya de descentralización

Las sociedades comienzan en una Fase de Descentralización. Los primeros humanos se dedican a explorar, recolectar lo que pueden y repartirlo entre todos, porque la existencia del grupo frente a la naturaleza garantiza la existencia de cada uno de sus miembros. Las matriarcas o los caciques son los guías del grupo, y el grupo constituye el conjunto de vectores socioeconómicos, repartidos en la sociedad. Las sociedades mayas del nombrado Preclásico Temprano eran igualitarias. Aunque, por supuesto, todos los individuos no eran iguales. Estas sociedades simples se organizaron sobre la base del parentesco, la división sexual del trabajo y la jerarquización con base en grupos de edades.

Esta Fase de Descentralización aparece en algunas ciudades al comienzo del Período Preclásico Maya, un período establecido por los arqueólogos de – 2000 a + 250. (Todas las fechas en este trabajo son aproximadas). Durante esta Descentralización la sociedad evoluciona despaciosamente. Se descubre la agricultura y se cultiva probablemente primero el maíz, el algodón, y enseguida la calabaza, el frijol, ajíes. Fue una larguísima etapa. Se inventa la religión y se construyen templos. ¡Se inventa la escritura! (Por esta palabra entendemos aquí lo que permanece grabado – escrito – para preservarlo). Estas fases, en aquellos remotos tiempos, son de Descentralización aun cuando aparezcan castas de sacerdotes e incluso caciques, dado que, en sus mejores tiempos, dichas castas son políticas y la gestión económica no la garantizan ni los caciques ni los sacerdotes ni los comerciantes, sino el trabajo colaborativo del pueblo llano en comunidad. Hoy en día una sociedad socialista es descentralizada aun cuando posean presidentes o primeros ministros e incluso sacerdotes. Hay que mirar con cuidado cuáles son los vectores primarios de la evolución social.

Con el tiempo se construyen ciudades fantásticas como Kaminaljuyú, la cual se encontraba en el valle de lo que es hoy la ciudad de Guatemala. En Kaminaljuyú, uno de los sitios arqueológicos más importantes del Nuevo Mundo, se ha descubierto no solo técnicas de cerámica y escultura, sino también de arquitectura e ingeniería mayas. Su ubicación en una zona central de Mesoamérica se supone contribuyó a un activo intercambio mercantil, lo cual ayudó a ampliar su economía.

Esta actividad comercial se constituirá en la más importante actividad económica en la próxima Fase de Tendencia a la Centralización y primaria en el orden social. Pero en los tiempos tempranos del Período Preclásico Maya los alcances comerciales eran más modestos.

Sin embargo, desde este comienzo social su agricultura fue floreciente a causa de la riqueza de un suelo alimentado por erupciones volcánicas. Algunos autores evalúan los descubrimientos en Kaminaljuyú como representativos de la fase más temprana del desarrollo social y cultural en toda la Mesoamérica. Llevado a nuestros tiempos sería equivalente a que Ciudad de Guatemala fuera hoy la capital social y cultural del continente americano. Así cambian las civilizaciones, a contrapelo de los jerarcas del inmovilismo histórico presente hoy día en los criterios de algunos intelectuales. Anones, zapotes, cacao constituían los deleites de una población en aumento. Sofisticados sistemas ingenieros de control del agua garantizaban los sembradíos de frijoles y aguacates con lo que se beneficiaban de los aceites vegetales antioxidantes, vitaminas, minerales y proteínas necesarios para la vida.

Fase maya de tendencia a la centralización

Aparece la Aritmética como tal, no solo el conteo, y se empieza con ella a medir el tiempo con un sistema vigesimal como ha sucedido en otras culturas, determinado ello por el conteo de los dedos. ¡360 días, o soles, tenía un año! 20 x 18. Y hay expertos que consideran que llegaron a medir los 365 días de cada año. La Aritmética es fundamental para el comercio, y en esta época el papel principal en el desarrollo de la sociedad maya como un conjunto de ciudades enlazadas, lo tienen los comerciantes.

Ya no es una sociedad donde todos participan con aproximadamente igual importancia, ahora los comerciantes de ciertas ciudades son los vectores del desarrollo económico-social. Y gracias a esas actividades aparecen sociedades que van emergiendo. El incipiente comercio requiere de fraternidad entre los comerciantes que habitan una ciudad porque necesitan protegerse unos a otros en las largas travesías peligrosas por los caminos en la selva. O de los piratas en el río o el mar, como sucedió en el Helenismo. No existió en esta etapa competencia entre los comerciantes de una ciudad, sino todo lo contrario, existió cooperación. Un ejemplo continúa siendo Kaminaljuyú, que ya en el Período Preclásico se mantiene poderosa por el paso rápido que hace de una ciudad con estructura en Descentralización a otra en estructura de Tendencia a la Centralización gracias a sus comerciantes, que como se ha dicho se constituyen en los vectores del desarrollo. A otras ciudades les sucede lo mismo: un ejemplo claro es la ciudad llamada hoy El Trapiche, en El Salvador, que tuvo un muy dinámico comercio con los sitios mayas de las tierras bajas guatemaltecas, entre ellas con Kaminaljuyú, en todo el llamado Período Preclásico.

Al estudiar la cultura maya se observan desniveles en el desarrollo dependiendo de la cota histórica que va adquiriendo cada ciudad. Algunas alcanzan el esplendor gracias al comercio u otra actividad – por ejemplo, innovaciones en el riego – más tarde que otras ciudades, pero lo que no cambia es que hayan pasado de una fase de Descentralización a otra de Tendencia a la Centralización. La Tendencia a la Centralización estuvo protagonizada por los comerciantes, o por los artesanos, o por los sacerdotes o por una combinación de varios. Los sacerdotes en esta fase, al tener el privilegio de interpretar la voluntad de los dioses – algo que se modifica en la Fase de Centralización –, determinan la actividad económica y social de la colectividad. Las ciudades que mediante los comerciantes o los sacerdotes lograron forjar la Fase de Tendencia a la Centralización temprano, crecieron hasta convertirse en las más importantes, y controlaron el acceso a los bienes comerciales vitales, y a las rutas de portaje. Ciudades como Kaminaljuyú y Q'umarkaj en las tierras altas de Guatemala, y Chalchuapa (El Trapiche) en El Salvador, controlaron, aunque en momentos diferentes, el acceso a los yacimientos de obsidiana. Así, en diferentes momentos de la historia, una u otra ciudad transitó de la Fase de Centralización a la Fase de Tendencia a la Centralización.

Todo ello condujo a un progreso notorio. La ciencia astronómica de los mayas sorprende hasta hoy. Los sacerdotes observaban los movimientos de los cuerpos celestes y eran capaces de aproximarse a la predicción de los eclipses dado que sabían cuanto ocurría en el correr de un año. Conocieron también el curso del planeta Venus visto desde la Tierra. Esto les daba un especial poder sobre el pueblo que los consideraba así íntimamente ligados a las deidades.

Inmovilismo al final de la fase de tendencia a la centralización: primer colapso maya

Pasado el tiempo, en muchas de las ciudades mayas aparece una epidemia. Es una epidemia social. Ya los comerciantes no son lo mismo de antes. Arropados bajo la corte disfrutan sus delicias. Agentes pagados ahora comercian en su nombre y solo ante dificultades extraordinarias se aventuran en la selva. Pero como sus riquezas aumentan, continúan siendo cabezas sociales que dictan normas y costumbres. Se necesita pasar a la Fase de Centralización, pero como el gobernante no reacciona, amenaza con ahogar la civilización. Viven en el "mejor de los mundos posibles", ¿para qué cambiarlo? Hay en esta época alrededor de sesenta ciudades de lengua maya, y muchas viven muy bien, ¿para qué cambiarlo? Entonces, como un castigo de los dioses, sin nadie entender cómo y por qué, poco a poco comienza a declinar la sociedad.

Y aumentan los sacrificios humanos. Los sacerdotes ordenan adorar a los cuatro dioses que sostienen las esquinas del mundo, pero el mundo así y todo se desploma. A una relativa mejoría económica sucede un perjuicio cualquiera. Un temblor de tierra, una sequía, un diluvio. No saben que estos sucesos son estocásticos, no recuerdan que, a largo plazo, siempre han ocurrido de manera similar. Ahora solo se concentran en lo que se arruina, que les parece cada vez mayor porque les va quedando cada vez menos. Las guerras entre ciudades estallan cada vez con mayor fuerza a causa de la desesperación del hambre, la ignorancia ante lo ignorado. Comienza el abandono de las ciudades debido a la emigración hacia los territorios norteños, menos castigados por los dioses, o mejor pensado, relativamente más ricos en siglos pasados y por tanto con poder económico todavía, como Calalmuk y El Mirador. Pero aun estos estados norteños declinan. Muchos hasta morir. El Mirador virtualmente desaparece. Entre +150 y +250 surge la Primera Gran Extinción Maya.

Fase maya de centralización

Entre las cenizas de la Primera Extinción aparece el fénix maya del llamado por los arqueólogos Período Clásico. Algunas de las exhaustas ciudades de la región maya se vieron fuertemente influidas por una gran metrópoli extranjera muy alejada allá en el Valle de México: Teotihuacán. En el año 378, los guerreros de Teotihuacán toman la pobre ciudad maya de Tikal (y otras ciudades mayas), y le imponen como emperador a Yax Nuun Ayiin con lo que se constituye una sociedad fuertemente centralizada. Paradójicamente, con esta intervención los mayas renacen. Con cierta rapidez Tikal se convierte en la ciudad más poderosa de las tierras bajas en la región central maya. La antiquísima ciudad de Tikal, en pie desde el –IV, de nombre maya Yax Mutul, durante siglos por primera vez domina una gran parte de la región maya y fructifica económicamente por lo menos hasta el +IX, estableciendo relaciones cambiarias con muchas regiones, incluyendo su antigua invasora, la lejana Teotihuacán, de lengua náhuatl.

No es todo. Durante este período arqueológico Clásico, mediante centralizaciones similares resurgen otros fuertes centros económicos, uno de ellos, la ciudad de Calakmul, al sureste de lo que hoy es México; otro, El Mirador, fenecida en +150 y resucitada en +VI. Palenque, también resucitada alrededor de +600 y que se convirtió en un dinámico centro agrícola.

Pueden existir ciudades incluso en bajos estadios que debido a la influencia de una urbe de avanzada haga transformaciones sociales que alcancen a esa urbe o incluso la superen al establecer un escalón socioeconómico superior. La Historia tiene ejemplos de ello. Compruébese con la historia árabe.

El caso de Calakmul es notorio. Capital de un estado de 13 000 kilómetros cuadrados, la ciudad surge cerca de -500, declina – aunque no hasta la extinción – durante el Primer Colapso Maya, y adquiere su culmen en +500. La importancia de Calakmul para nuestro estudio consiste en que la ciudad fue capital del Reino de la Serpiente. El monarca de Calakmul se nombraba Divino Señor del Reino de la Serpiente. O sea, se pone de manifiesto lo intensa de la Centralización que se está operando, porque es en este momento cuando aparece el mayor kuchcabal: la confederación de estados guiado cada uno por su gobernante pero que se enlaza al poder mediante una potencia capital: la Cabeza de la Serpiente, el monarca de Calakmul, con lo cual una fuerte centralización se deja notar, cobrando la mayor importancia tanto en política interior como en política exterior. Por supuesto, las ciudades que no pasan a este estado se convierten en dependientes de las que sí pasan. Se convierten en "subdesarrolladas", que es el término adecuado.

Ni siquiera el poder religioso en esta fase rebasa al poder del monarca. Aunque los mayas tenían sacerdotes supremos que podían interpretar la voluntad de los dioses, el monarca en este estadio es el único que tiene categoría semidivina, el único que puede actuar como mediador entre el reino de los dioses y el reino de los mortales.

El gran colapso maya . Fase de tendencia a la descentralización

Con el tiempo, los soberanos ya no constituyen vectores civilizatorios. Se acomodan a la molicie de las cortes como sucedió en nuestra Europa muchos siglos después.

Durante los períodos arqueológicos Clásico Tardío y Terminal, la población maya ha crecido considerablemente, un solo gobernante no puede organizar con eficacia la sociedad porque son cientos de ciudades conectadas y por tanto se necesita pasar a la Fase de Tendencia a la Centralización, o sea, pasar el protagonismo a señoríos más pequeños controlados por aristócratas, príncipes con jerarquía cada uno en su jurisdicción que, a consecuencia de ello y naturalmente, compiten entre sí. En el norte de Yucatán se observa esta nueva fase todavía más claramente: el reinado individual fue reemplazado por un consejo de gobierno formado a partir de estos linajes de la élite. Y entonces, en esta nueva fase, las ciudades septentrionales de Chichén Itzá y Uxmal mostraron un inusitado aumento de la actividad económica al alcanzar esta nueva fase. En general, en los mayas la aristocracia aumentó y se redujo el poder del rey divino. Según el arqueólogo Lynn Foster, se multiplicó la riqueza en la sociedad maya y el desarrollo también alcanzó a la clase media, compuesta de artesanos, funcionarios y sacerdotes de bajo rango, comerciantes y soldados.

Repartir un poder tan inmenso es beneficioso para la sociedad, ya que se aseguran muchas cosas, entre ellas el cobro de impuestos, la seguridad ciudadana, el comercio y la garantía de la producción agrícola. Estos jerarcas compiten entre sí, como hemos dicho, y lo hacen a semejanza de nuestros primeros propietarios de talleres y fábricas en nuestro temprano Capitalismo. O sea, la mayoría de las más importantes ciudades mayas pasan a la Fase de Tendencia a la Descentralización a partir de los reyes, igual que sucedió con el Capitalismo nuestro, que cruzó a la Fase de Tendencia a la Descentralización a partir de nuestros reyes.

Y como la naturaleza humana no es perfecta, los descendientes de los descendientes de estos aristócratas se convierten en señores que se enriquecen a manos llenas y cuyo objetivo ahora ya no consiste en hacer eficaz la sociedad sino en encontrar vías para convertirse en hombres cada vez más ricos a como dé lugar.

Aparece entonces una clase de ricos en la sociedad maya que ya ni trabaja, trasladando a comisionados suyos las labores y empleando todo su esfuerzo en parecer gracioso y agradable cada vez más al monarca o al Consejo y a la clase sacerdotal, de la misma manera en que nuestros ilustres políticos acumulan cada vez más riqueza o beneficios suntuarios de cualquier índole gracias a los favores que les otorgan los presidentes o los primeros ministros.

Y no hubo nadie que cambiara aquello, no apareció siquiera un invasor revolucionario, como en la Fase de Centralización anterior. Hacía falta imperiosa el paso hacia la Fase de Descentralización, pero esta fase es difícil de concretar, requiere casi siempre de levantamientos populares, e incluso cuando se alcanza puede perecer en manos de los propios funcionarios.

Por qué ocurren los cambios sociales y por qué sobrevienen los colapsos

Si comenzamos con una Fase de Descentralización, y admitimos que los seres humanos no somos perfectos, con el tiempo aparecen las contradicciones sociales. Si la sociedad se estanca, o marchase hacia más descentralización, como ella misma es la generadora de las contradicciones, aumentarán estas.

Eso mismo ha ocurrido en algunas oportunidades en cualquiera de las cuatro fases, y eso mismo ha sido causa de la desaparición de la cultura, como en el caso mongol, que se estancó en una Meritocracia en la cual los vectores socioeconómicos eran elegidos por su valor en el combate (Tendencia a la Centralización) pero de ahí no pasaron; o aquellas sociedades aisladas africanas que no han podido salir de la Fase de Descentralización porque a ningún pueblo han podido entregar el batón, gran diferencia con las civilizaciones de la cuenca mediterránea que, tan cerca unas de otras, han sido relevadas sucesivamente.

Entonces, una vez completada la Fase de Descentralización, hay que pasar a una Fase de Tendencia a la Centralización, su contraria, única forma de suprimir las contradicciones aparecidas. Esta tampoco puede congelarse, porque ocurriría lo mismo, por lo cual al cabo del tiempo – un gran tiempo requieren las contradicciones para que sean de tal intensidad que el pueblo perciba bien la necesidad de cambiar – habría que ir progresando en la transformación social, los vectores no tirarán nunca hacia atrás, luego la Tendencia hacia la Centralización tiene que hacerse cada vez más transformable en centralización – en el mejor de los casos ocurriría así, porque si esos vectores se aferran al poder o determinan el poder, en cualesquiera de las fases, dejan de ser vectores socioeconómicos, su necedad o egoísmo no les permitirá ir cambiando la sociedad para bien, y a la larga el pueblo tendrá que cambiarla a sangre y fuego. Una vez concretada la Fase de Centralización, y apunten las contradicciones, más centralización equivaldría a despotismo, por lo cual hay obligadamente que pasar a una Fase de Tendencia a la Descentralización, y así sucesivamente.

Si una sociedad lograra transitar armónicamente por todas las fases, sin inmovilismo en ninguna, el desarrollo social, científico y tecnológico sería inmenso, lo incomparable. Hasta ahora ninguna sociedad ha podido hacerlo. Ello conduciría al mayor disfrute de felicidad que haya experimentado pueblo alguno en la historia. Con todo, no se arribaría al paraíso. La vida siempre será difícil porque es un fenómeno inusual en el universo, un proceso de orden máximo dentro de un medio físico brusco, cambiante. Pero esa sociedad perdería el miedo al futuro y sus expectativas, cada vez mayores, serían satisfechas con una efectividad desconocida hasta ese momento.

¿Qué sucederá con nosotros?

Con la pobreza, el pueblo maya fue abandonando las ciudades antes fecundas, más aún las subdesarrolladas, la enormidad de ciudades mayas diseminadas por la zona más próspera de Mesoamérica. Fue tal la extinción cultural, que conforme se encuentran glifos explicativos en las excavaciones arqueológicas, los científicos se admiran cada vez más cómo tanta erudición permitió la muerte. Los mayas hicieron cálculos exactos de los períodos sinódicos de Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. Calcularon con precisión los períodos de la Luna, el Sol y de estrellas como las Pléyades, y marcaban con esos conocimientos los inicios de las festividades rituales.

Perece esa gran civilización. No solo es que los mayas utilizaran un sistema de numeración en base vigesimal para medir el tiempo y participar del comercio a larga distancia, también otros pueblos lo hicieron, sino que incluso los mayas preclásicos, antes de -250, habían descubierto el cero. Y desarrollaron independientemente el concepto del cero alrededor del año 36 a. C. Hay que recordar que nosotros los occidentales llegamos a conocer el cero después de la invasión árabe a occidente, comenzada en +VII. Los romanos, al tropezarse con un conjunto sin elementos, le llamaban vacío, no se pudieron percatar de que además era un número, el número más importante.

Entonces, con tanto conocimiento, ¿cómo llegó a sucumbir esa civilización? Y tememos. Nosotros tememos que, al igual que ellos, no baste todo el actual conocimiento humano para llegar a la destrucción de nuestra propia civilización. Tememos y aparecen las 88 teorías para explicar la extinción de la cultura maya, incluyendo aquella singular de la degradación del suelo (500 años con nuestras técnicas, más invasivas, no lo han degradado) o aquella de una sequía descomunal en el enorme territorio maya que duró 200 años (lo cual rompe el record de los cien años de soledad). Siendo en realidad nosotros mismos los culpables de admitir el estancamiento de los sistemas sociales lo cual conduce sin remedio al abismo. De nada valdrán las armas ni los sojuzgamientos:

Cuando los economistas no sepan dilucidar el porqué de tantas crisis seguidas, cuando los filósofos pregonen que hemos llegado al fin de la Historia, cuando se desaten guerras sin sentido, cuando unas naciones quieran vivir de la esclavitud de las otras, debemos recordar que ya aquellos pueblos mayas pasaron por todo eso y no se atrevieron a conquistar el cambio social, o lo ignoraron, como la persona que al ver el relámpago se tapa los ojos, impotente.

Los mayas no pudieron arribar a la Fase de Descentralización. El mundo actual no quiere arribar a la Fase de Descentralización, salvo algunos países. Y tienen que arribar a ella, continuarla y con los años superarla con una Fase de Tendencia a la Centralización, y continuar sin respiro por unas y otras fases sin detenerse. Los mayas interrumpieron los ciclos civilizatorios y ello dio lugar a la desaparición de su civilización.

Lo cual puede ocurrir con toda nuestra misma civilización.

 

 

 

Autor:

Alberto Pérez-Delgado Fernández

Autor de textos para la enseñanza universitaria y tecnológica, guiones para televisión y traducciones para teatro. Graduado en la Universidad de La Habana con estudios posgraduales en Cuba, RDA, URSS, México y Noruega. Experto en Seguridad Industrial y Eléctrica. Graduado de idiomas inglés, alemán, y ruso. Estudios posgraduales en Física, Pedagogía, Psicología, Economía, Filología, Historia e Historia del Arte. Premiado en varios concursos científicos y literarios nacionales e internacionales. Tutor de Ciencias.