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Evolución de la psicologia



1. Introducción

 En su historia, la psicología ha tratado de enfrentar tres clases de problemas: primero, prácticos, relativos a las normas de convivencia (psicología práctica); segundo, problemas técnicos, o sea qué reglas de acción emplear para aplicar los problemas psicológicos; y tercero, problemas teóricos, es decir los medios para explicar los hechos psicológicos mediante teorías. Esta psicología teórica aparece tardíamente en la historia y surge paralelamente con la necesidad de poner a prueba las teorías, que es lo que caracteriza a la psicología como ciencia. Para estudiar historia de la psicología debemos usar un enfoque genético que muestre los nexos para entender finalmente el estado actual de la psicología. Desde otro enfoque, el hermenéutico, la historia de la psicología se aborda con interpretaciones críticas, en el sentido de Ricoeur (reflexión hermenéutica). Es la reflexión aplicada a lo psíquico que hace cristalizar determinadas vivencias en conceptos.

"Psique" proviene del griego y significa alma, soplo o aliento vital, mariposa. La psicología se remonta a 2.500 años, aunque su historia como disciplina independiente comienza recién en el siglo XIX.

Brett distingue tres niveles en el conocimiento psicológico:

1) Psicología implícita, o sea un conocimiento personal, experiencial ligado a necesidades de supervivencia. Es una psicología práctica.

2) Psicología pre-científica: objeto de conocimiento que constituye una parte indiferenciada de la especulación filosófica. Predomina la intuición, y se extiende desde los griegos hasta el siglo 18.

3) Psicología científica: surge vinculada al desarrollo de las ciencias naturales. Está influenciada por el empirismo y el formalismo kantiano del siglo 18. Predomina la razón.

La psicología surge como un intento de respuesta a la pregunta: qué es el hecho psíquico? En sus orígenes no están diferenciadas la filosofía y la psicología; de hecho, ésta surge históricamente de la filosofía.

Ebbinhaus dijo que la psicología tiene un largo pasado pero una historia muy breve: en un largo pasado se han ido desarrollando una increíble maraña de conocimientos psicológicos, pero la organización de los mismos como una disciplina independiente es muy reciente.

El primero en usar la palabra "psicología" fue Melachton, teólogo de la reforma (circa 1560). En cambio el término "psiché", del cual deriva "psicología", es mucho más antiguo y proviene del mito de Psiché, que narra Apuleyo en la Metamorfosis.

El mito habla de una familia con tres hijas, la mayor de las cuales era Psiché: linda y retraída, atemorizaba a la gente. Como fue la única que no se casó, se consultó al oráculo para saber su destino, y como el oráculo dijo que Psiché no era de este mundo, debía ser llevada a la montaña y abandonada allí, donde seres no terrenales se ocuparían de ella.

Cuando la llevan y la dejan, Psiché cansada y temerosa se siente transportada por un aleteo a un palacio de jade y lapizlázuli. Allí no hay nadie pero escucha voces, una de las cuales le dice que la desea, impidiéndole dormir. La voz se convierte en su amante invisible, quien le da permiso para visitar su anterior hogar. Luego de la alegría del encuentro con sus hermanas, éstas le expresan que quieren conocer a ese amante invisible. Cuando Psiché regresa por la noche, ilumina a su amante que estaba durmiendo y ve que es hermoso y tiene alas en su espalda: era Eros. Al caerle aceite de la lámpara lo despierta y Eros la expulsa del lugar. Respecto del final hay dos versiones: una dice que Psiché es perdonada por Zeus y Afrodita y pasa a vivir en el Olimpo. La otra es que Afrodita la persigue porque está celosa, y la convierte en mariposa condenándola a volar eternamente.

El concepto de paradigma

Un planteo útil para estudiar la historia de la psicología es el de Kuhn. Este autor denomina paradigmas a esas concepciones y realizaciones científicas que son universalmente reconocidas y que durante cierto tiempo proporcionan un modelo de respuestas y de nuevos problemas en una determinada rama de la ciencia.

El paradigma se puede considerar como una superestructura teórica que explica la naturaleza de cierta realidad y por su amplio alcance da cuenta de la mayoría de los hechos en un campo determinado. El paradigma se convierte en un marco de referencia implícito para la mayoría de los científicos de ese campo y por ello condiciona y modela la "ciencia normal".

Al principio el paradigma se centra en un determinado ámbito, pero luego se extiende y pasa a ser una cosmovisión. El paradigma no sólo condiciona la forma de pensar sino también la de actuar. Al mismo tiempo, también establece reglas de interpretación de los fenómenos, las que sin embargo se mantienen implícitas. Cuanto más implícitas sean esas reglas más eficaz es el paradigma pues entonces dichas reglas no se cuestionan y pasan por ser la forma "natural" de abordar las cosas. El paradigma es considerado en la época en que se instaura como la única verdad. Al paradigma se adhiere sobre todo por una cuestión afectiva. Es un acto de fe, de aquí que los conflictos entre paradigmas suelen ser muy antagónicos. Por ejemplo, los enfrentamientos entre razón e intuición como medios de conocimiento. En la historia esta ambivalencia es cíclica, y en las cosmologías griegas también se ve.

La razón ha sido y es considerada como el atributo por excelencia de lo formal, lo serio, lo científico, mientras que la intuición se la ve mas bien como fuente de inspiración artística, de ciertas formas de captación religiosa o patrimonio de seres arcaicos (niños, etc). La intuición es irracional. Hay formas de conocimiento para-racionales, que sin llegar a ser irracionales marchan paralelamente con la razón y son medios tan válidos como esta.

Dentro de la historia de la psicología podemos citar cuatro modelos paradigmáticos: la filosofía griega, la tradición ético-religiosa, la filosofía cristiana y la tradición observacionista. En ellos se ve la pugna entre razón e intuición, aunque en el último se ve especialmente lo racional como negación de los intuitivo. La psicología actual heredará aspectos de cada uno de estos cuatro paradigmas.

Desde la perspectiva de Kuhn, podríamos decir que en psicología aparecen estas tres etapas para la constitución de toda ciencia: a) pre-paradigmática, b) paradigmática, y c) Revolucionaria.

La primera etapa corresponde al momento donde la psicología surge como disciplina independiente (fines del siglo 19), constituyéndose aquí distintos modelos explicativos de lo psíquico.

Estos modelos pueden ser considerados como cuasi-paradigmáticos porque cada uno de ellos responde a una cierta cosmovisión en virtud de la cual se destaca un determinado objeto de estudio, no habiendo aún una unificación paradigmática. El orden normal de una ciencia se establece con el surgimiento de un paradigma. En psicología nos encontramos con varios modelos cuasi-paradigmáticos, y este es el orden natural de la psicología hoy en día. Para otras ciencias esta etapa sería pre-paradigmática. Para Kuhn lo que hace que una ciencia sea normal es un plan unificador.

Ejemplos de modelos cuasi-paradigmáticos en psicología, con distintas formas de ver el psiquismo y el hombre en general, son los siguientes: la corriente asociacionista, las psicologías del comportamiento, el enfoque guestáltico holístico, los desarrollos ontológicos, fenomenológicos y existenciales, las corrientes psicoanalíticas, y las concepciones culturalistas o interpersonales.

Filosofía y psicología

 Durante muchos años la filosofía modeló el curso de la ciencia y la psicología. En su seno surgen intereses por problemas psicológicos, por lo que no es fácil delimitar filosofía de psicología: hay planteos filosóficos que son psicológicos, y viceversa.

Esta falta de delimitación es un problema serio por cuanto la psicología no puede delimitar su objeto ni su método. Si bien Einstein dice que los científicos se centran en los hechos, en rigor es imposible delimitar el conocimiento, no puede ser encuadrado. La riqueza de la ciencia es que toma conocimientos antagónicos en sentido dialéctico, y esto exige aceptar estas premisas: primero, que las teorías no son ni verdaderas ni falsas, sino instrumentos útiles para ordenar y explicar los hechos. Segundo, que ningún sistema de conocimiento, sea religión, ciencia, arte o filosofía, puede explicarlo todo. Sólo pueden responder a algunos "cómo" y a unos pocos "porqués". Son simples aproximaciones a una verdad absoluta.

La gran complejidad y la falta de unidad de la psicología actual tiene sus raíces en esa compacta multitud de especulaciones que la precedieron en la historia. Por eso la comprensión de la psicología exige un método "histórico-genético" que nos remonte a los comienzos y ver como se desarrollaron los métodos hasta nuestros días. Este enfoque histórico-genético nos revela un factor común a lo largo de la historia: la preocupación por el "qué es el hombre", elemento que existe independientemente de los condicionamientos culturales de cada época. Ya en los primeros filósofos de occidente (los milesios) observamos esta preocupación: en sus cosmogonías aparece el hombre como protagonista, como parte constitutiva de un universo que tratan de explicar. Así también cuando Heráclito y Empédocles sientan las bases de la metafísica se plantean implícitamente qué es el hombre, para qué es, etc. Es la expresión de una angustia existencial, de una soledad y una rebeldía. Este hombre que se autointerroga sobre sí mísmo también aparece en Kant y otros filósofos.

Por tanto para conocer la psicología debemos remontarnos a su historia. Una historia entendida como un proceso dialéctico de cambio, según Kuhn, entre hombre y cultura, entre lo externo y lo interno, cuyo conocimiento tiene lugar mediante una "imaginación empática", o sea representarme internamente las vivencias de cada época. Eliade habla de un viaje iniciático que nos retrotrae a las fuentes del conocimiento y del ser.

La imaginación empática nos obliga a leer por ejemplo un Parménides no con los ojos del siglo XX sino con los ojos de un griego de aquella época, sumergirse en el contexto de entonces. Al deecir de Ricoeur, la comprensión histórica es una hermenéutica, no como nueva interpretración, sino como una reflexión aplicada al trabajo de la imaginación para poder cristalizar vivencias en conceptos.

Así, la comprensión histórica incluye la imaginación creadora y la reflexión hermenéutica, ambas basadas en la regla de aceptar y atenerse a las palabras tal como fueron dichas. En este sentido Boring habla de un "espíritu del tiempo": cada época tiene su propia cosmovisión y en función de ella debemos analizar los hechos.

2. Surgimiento de modelos psicologicos de la conciencia

Surgimiento y desarrollo de los más importantes modelos

 Los modelos psicológicos surgen por influencia de los desarrollos intelectuales de los siglos 18 y 19, los cuales tienden a privilegiar más la observación y análisis de los hechos que una reflexión sobre los mismos. Estas influencias provienen de tres grandes corrientes: el racionalismo, el empirismo y el formalismo kantiano.

Del racionalismo nos interesa el dualismo cartesiano: la escisión entre cuerpo y alma impone a la ciencia la imagen de dos mundos contrapuestos y por tanto la necesidad de dos caminos de investigación. Así, según se centre en la investigación en el cuerpo o en el alma, ella se desarrollará hacia una biología y fisiología de características mecanicistas, o bien hacia una disciplina introspectiva de los fenómenos mentales.

En cualquiera de ambos casos se sigue siendo cartesiano si la idea es buscar elementos o naturalezas simples a partir de los cuales deducir las actividades complejas del cuerpo o el espíritu. De aquí saldrán los desarrollos psicológicos atomistas, que intentan encontrar en los elementos sensoriales simples el principio explicativo de todo lo mental (vemos aquí especialmente la influencia del empirismo).

Otra influencia es el "dogmatismo metodológico", tanto racionalista como empirista, que dice que sin método no hay conocimiento posible, y que se opone al dogmatismo escolástico pues afirma la confianza en el método como garantía de la validez del conocimiento. Por un lado Descartes trabaja en las ciencias exactas, y por el otro Bacon en las ciencias de la naturaleza. Bacon verá en la observación minuciosa de los fenómenos y la recopilación de los datos la vía inductiva para llegar a la generalización. Lo exagerado de las posturas racionalista y empirista servirá de freno recíproco para ambas.

La influencia del formalismo kantiano hizo que las ciencias se caracterizaran no sólo por la descripción empírica sino también por la explicación formal, es decir, la ciencia debe formalizar sus resultados para alcanzar la validez. De esta forma se buscó tratar experimental y matemáticamente a los fenómenos físico-químicos, es decir que todavía en esta época las ciencias socio-culturales estaban fuera de este esquema: o bien mantenían un fuerte nexo con la filosofía, o bien tenían un lugar secundario dentro de la medicina. Lo mismo con la biología.

Sin embargo poco a poco en Alemania va surgiendo la idea que los fenómenos culturales y de la vida en general pueden también ser tratados con las técnicas de las ciencias exactas con las que se estudiaban los fenómenos físico-químicos, lo que permitió empezar a considerar como científicas también a las ciencias biológicas y humanas.

En el seno de estos intentos surgen las llamadas psicologías de la conciencia.

Psicologías de la conciencia

Las psicologías de la conciencia son un conjunto de corrientes unificadas a partir de un único objeto de estudio, la conciencia, pero que difieren respecto del método. La conciencia es entendida como la totalidad de la vida psíquica, tanto la conocida como la desconocida (de allí que haya también una sub-conciencia): concientes y sub-concientes son cualidades posibles de un único sistema: la conciencia.

Según qué métodos usen, las psicologías de la conciencia se pueden agrupar de la siguiente manera:

1. Psicologías descriptivas (Lipps, Brentano).

2. Psicologías explicativas (Asociacionismo, Herbart, Psicofísica, Wundt).

Las psicologías descriptivas se oponen a la aplicación de los métodos de las ciencias naturales, a la experimentación, a la explicación y a la formalización matemática: la introspección es el único método para comprender los fenómenos mentales. Por ejemplo Lipps (1851-1914) parte del principio de la experiencia interior como fuente de conocimiento y postula la comprensión como vía de conocimiento válida, entendiendo por comprensión a la empatía: autoproyección y captación receptiva del otro. Asimismo para Brentano (1838-1917), los contenidos de la conciencia pueden abordarse por introspección, que nos hace captarlos como percepciones interiores que son siempre intencionales, y que se expresan en lo que él llama modos de actuación.

Las psicologías explicativas, de raíz empirista, entienden los fenómenos mentales como resultado de la experiencia sensorial. Las psicologías explicativas pueden agruparse en cuatro corrientes, que vemos a continuación.

Psicología de la asociación

El asociacionismo se funda en las leyes de la asociación mental (semejanza y contiguedad) de Aristóteles. Hartley (1705-1757) inicia esta corriente postulando que la base de la vida mental es fisiológica, pues está en las sensaciones, las cuales a su vez resultan de las vibraciones nerviosas que se vinculan entre sí asociándose por contiguidad.

Más extremista será J. Mill (1773-1836), para quien las ideas complejas se explican por adición de ideas simples, de modo que la suma de sensaciones da lugar a una idea compleja. Su hijo J. Stuart Mill (1806-1873) transforma esta aditividad en una química mental: las ideas simples se fusionan entre sí perdiendo cada una su identidad original, y forman ideas complejas. Dicha fusión se da por asociación, la cual cumple entonces el papel de catalizador. Por eso el sujeto percibe una idea compleja como si fuera simple, porque sus elementos perdieron identidad al fusionarse: la idea "flor" es compleja pero captada como simple, pues se fusionaron color, forma, perfume, textura, etc.

Bain (18181-1903), que funda la primera revista psicológica, amplía las leyes de la asociación al especificar los distintos tipos de semejanza y contiguidad que pueden haber. Además, sintetiza las ideas de aditividad de Mill y de fusión de Stuart Mill, reuniéndolas bajo el concepto de creatividad. La creatividad es el principio general de la actividad mental por el cual las ideas complejas surgen de la adición y de la fusión o generación de ideas simples. Agrega además la idea de que las asociaciones tienen una determinada fuerza según qué consecuencias tengan para el sujeto: las asociaciones serán más fuertes cuanto más positivas sean para el sujeto las consecuencias posteriores. Esto es un antecedente de la ley del efecto de Thorndike y del refuerzo de Skinner.

Psicología matemática de Herbart

Para Herbart (1776-1841), los estados mentales complejos que caracterizan la vida mental pueden reducirse analíticamente a combinaciones de cualidades sensoriales elementales. Rstas unidades, al combinarse armónicamente, originan todos unitarios: las ideas complejas. Habla también de la existencia de una fuerza que une las sensaciones simples, fuerza que es mensurable y que proviene del ambiente además de provenir de la misma asociación. De esta forma la vida mental es la expresión de la combinación de fuerzas psíquicas y ambientales. Este dinamismo mental puede ser explicado matemáticamente y sin necesidad de recurrir a técnicas fisiológicas, con lo cual cumple el ideal cartesiano de una ciencia independiente de la fisiología, basada en la sola formalización matemática.

Postula que las ideas se relacionan también por oposición: algunas son más fuertes que otras y son las que terminan por imponerse en la conciencia, mientras que las otras quedan fuera de la conciencia esperando el debilitamiento de las más fuertes. Estas ideas infraconcientes también pueden hacerse fuertes por fuerzas provenientes de otras ideas nuevas. Herbart llama a la tendencia de las ideas a emerger, "tendencia a la repetición de ideas". A su vez el conjunto de ideas infraconcientes (llamada "masa aperceptiva") puede ser fortalecido por la acción de estímulos que no son captados directamente, y que por lo tanto no aumentan el caudal de lo conocido pero sí pueden hacer aflorar a la conciencia las ideas infraconcientes. Este proceso se llama "apercepción" (aquí Herbart retoma las ideas de Leibniz y Kant sobre el tema) y es un proceso derivado de la experiencia que posibilita la asimilación de nuevas ideas (a diferencia de Leibniz y Kant que veían en la apercepción una captación interior y a priori).

Psicofísica

La psicofísica, como rama de la psicología, es el estudio de las reacciones de los organismos vivos frente a las configuraciones energéticas del medio. Concretamente, trata de determinar cuantitativamente la relación entre la intensidad del estímulo y la magnitud de la respuesta, y por ello la psicofísica está a mitad camino entre los fenómenos fisiológicos y sus consecuencias psicológicas. Helmholtz, Weber y Fechner abordaron así experimentalmente los fenómenos sensoriales. Más allá de sus investigaciones, demostraron la posibilidad de estudiar ciertos aspectos del psiquismo prescindiendo de la especulación metafísica, controibuyendo así a hacer de la psicología una disciplina independiente.

Weber (1795-1878) descubre las diferencias mínimas perceptibles, y concretamente el umbral diferencia (quantum de estimulación necesario para obtener una respuesta diferencial). Encuentra que hay una relación entre el quantum del estímulo y el quantum de la respuesta, relación que se puede expresar como una fracción K para cada modalidad sensorial. Este es el primer principio exacto de la psicología.

Fechner (1801-1887) retoma las investigaciones de Weber, dándole una expresión matemática a su principio o ley. Así, la ley de Weber-Fechner queda establecida del siguiente modo: "La intensidad de la respuesta es proporcional al logaritmo de los estímulos correspondientes", lo cual equivale a decir que cuando los estímulos crecen en proporción geométrica (1-2-4-8-16-32-etc) las respuestas crecen en progresión aritmética (1-2-3-4-5-6-etc).

Análisis experimental de Wundt

Wundt (1832-1920) representa la culminación de la psicofísica y el comienzo de la psicología experimental, haciendo de la psicología una disciplina independiente. En 1879 funda el laboratorio de psicología experimental en Leipzig, y su influencia se extiende hasta 1920 donde surgirán la psicología de la conducta y la psicología profunda.

Para Wundt la psicología estudia la conciencia, y esta se compone de tres elementos básicos (elementalismo), desde los cuales se puede explicar el conjunto de la vida mental: sensaciones, imágenes y sentimientos.

Sensaciones: formas elementales de la experiencia que se generan cuando un órgano de los sentidos es estimulado y el impulso aferente llega al cerebro.

Imágenes: Es lo que queda de la excitación local de la corteza.

Sentimientos: Todas las cualidades de la experiencia que no provienen directamente de la excitación de los órganos sensoriales, y constituyen un correlato específicamente psíquico.

Los tres pueden ser estudiados con técnicas experimentales tomadas de la fisiología, y sus correlatos psíquicos pueden ser abordados mediante introspección experimental, o sea una introspección controlada y rigurosa; por ello Wundt trabaja con sujetos entrenados en una introspección dirigida, no espontánea.

Sensaciones, imágenes y sentimientos son entonces los únicos elementos que pueden ser estudiados directamente en forma experimental. Los fenómenos más complejos (por ejemplo los pensamientos) no pueden abordarse directamente. Esto es una diferencia con la escuela de Wurzburg (Kulpe), que intenta un abordaje experimental directo de los procesos complejos superiores, y por eso esta escuela es antecedente de las psicologías cognitivas.

A wundt se le criticó su postura de que el todo es igual a la suma de las partes, pero Wundt jamás tuvo esto. Para él existe un proceso llamado "apercepción" mediante el cual el sujeto integra en una unidad nueva todos los elementos: es un "darse cuenta". Por eso la apercepción lleva a una "síntesis creadora", donde lo creado es irreductible a la mera suma de elementos. En suma, el proceso total puede describirse en tres etapas: a) Excitación local: da lugar a una sensación; b) Aqpercepción: produce una síntesis creadora; y c) Acto de voluntad: produce la reacción.

Wundt toma el concepto de voluntad de Schopenhauer. No es una voluntad de la conciencia, o voluntad psíquica, sino orgánica, filogenética, y se refiere a todas aquellas reacciones destinadas a la supervivencia o mantenimiento de la vida, que filogenéticamente fueron haciéndose automáticas o reflejas, aunque originalmente no lo fueron. La voluntad, al no ser psíquica sino una función de cualquier ser vivo para sobrevivir y adaptarse, es uno de los fenómenos que, si bien tiene una cierta connotación psíquica, en el caso del hombre escapa al método de la introspección.

3. Psicologias del comportamiento

Las psicologías del comportamiento surgen en oposición a las psicologías de la conciencia y la introspección, postulando una exploración objetiva de la conducta observable. En la URSS esto se orienta hacia una fisiología experimental (reflexología) y en EEUU hacia una exploración experimental de la conducta (conductismo).

Ambas corrientes se centran en el estudio del aprendizaje, o sea el comportamiento en función de las variaciones del medio, empleando sobre todo animales (perros los rusos y ratas los americanos). Se pretende que esas conclusiones puedan extenderse también a los humanos, con lo cual toda conducta puede explicarse a partir de elementos últimos, que son los reflejos. Por ello son tendencias elementalistas y además reduccionistas (mientras que las psicologías de la conciencia sólo eran elementalistas). Toda conducta es reductible a reflejos, y si la conducta humana es algo diferente es porque en el hombre hay una mayor plasticidad en los reflejos. La psicología debe estudiar, para estas corrientes, sólo lo observable, la conducta, y no la conciencia (inobservable).

Reflexología

Fundada por Pavlov (1849-1936), quien recibe la influencia de otro ruso, Sechenev, que es el primero en señalar que toda actividad psíquica se basa en reflejos.

En 1906 Pavlov descubre el reflejo condicionado, con el cual busca explicar la totalidad de la vida psíquica: los procesos cognitivos superiores del hombre se consideran el resultado de la producción de sistemas de señales de segundo y tercer orden, que se construyen en base al primer sistema de señales cuya realidad es básicamente fisiológica. De aquí que no puede hablarse de "lo psíquico" como lo opuesto de "lo fisiológico", pues lo psíquico es un resultado de la complejización de reflejos elementales (nivel fisiológico). Rusia apoyó estas investigaciones por su marcado materialismo, pues mostraban a lo psíquico como un epifenómeno de lo fisiológico (es decir, el espíritu como epifenómeno de la materia). Vemos entonces en Pavlov un matiz materialista y reduccionista. Rubinstein, por su parte, buscará vincular la reflexología con la vieja idea de conciencia, dentro de un marco marxista.

Conductismo

 A partir de 1920 la psicología pasó a ser para el conductismo una psicología del aprendizaje. Recibe el conductismo la influencia de Pavlov y así, para Smith y Guthrie todo aprendizaje se basa en reflejos condicionados. Thorndike, con su teoría conexionista, también explicará así el aprendizaje, introduciendo el concepto de "aprendizaje por ensayo y error".

Watson (1878-1958) es la máxima figura del conductismo; para él la conducta se explica por cadenas de reflejos, los cuales generan hábitos. Sólo importa lo observable, y los llamados fenómenos internos con son más que procesos fisiológicos. Sentimientos como el placer y el displacer no son más que la expresión de primitivos movimientos de acercamiento y huída, y el pensamiento es un fenómeno senso-motor que no se manifiesta al exterior.

Históricamente, en Watson podemos analizar su cosmovisión y su metodología. Desde su cosmovisión el hombre es poco más que un animal más especializado, y no existen cosas como el alma, que los diferenciaría de los animales. Su metodología es menos criticable pues dio a la psicología un sólido marco de referencia para observar y experimentar.

Hull (1884-1952) es el teórico del conductismo. Interesado primeramente en las técnicas psicométricas y la psicología clínica, intenta luego sistematizar lógicamente la teoría conductista: pasa de la investigación empírica a la formalización. Introduce el método hipotético deductivo en la psicología, haciendo de ésta una disciplina nomotética. Organiza la teoría en un sistema de definiciones, postulados y teoremas: busca definir con rigor los problemas a estudiar, luego propone postulados de un alto grado de abstracción, a partir de los cuales deducirá teormas o hipótesis de segundo o tercer orden, las que se ponen a prueba experimentalmente.

Skinner (n. 1904) plantea un conductismo descriptivo: el psicólogo sólo debe constatar fenómenos y conexiones observables, sin inferir conexiones causales. Skinner distingue así dos tipos de conducta: la respondiente y la operante (o instrumental), definiendo ésta última muy vagamente como una conducta espontánea donde aparentemente no hay ningún estímulo discernible que la produzca. Sostiene además Skinner que toda conducta es siempre una reacción al medio, estando entonces su origen fuera del organismo.

Este planteo empírico riguroso lo lleva no sólo a crear la instrucción programada, sino también una máquina de enseñar que sustituye al docente. El programa de Skinner descansa sobre la idea de "reforzador", esto es, un estímulo que influye decisivamente sobre la ocurrencia o no de una respuesta. Empleando los reforzadores adecuados (positivos o negativos) se pueden lograr conductas deseables y hacer desaparecer las indeseables.

4. Psicologia de la Gestalt

 Dentro del enfoque holístico, la teoría de la gestalt es la corriente más representativa, corriente que se basa en la idea de "gestalt", definible como una totalidad organizada con caracteres propios diferentes de las cualidades particulares de las partes que la constituyen. Estas partes son solidarias entre sí, están articuladas de manera tal que cada una de ellas es significativa en función de las otras.

Antecedentes

 Respecto de la idea de Gestalt, ya los griegos concebían el cosmos como una totalidad organizada, donde cada parte tenía sentido en función de las demás. Anaxágoras, por caso, se interesó más en las relaciones entre las partes que en las partes mismas. Pitágoras también rescata la noción al hablar de una organización y armonía en el ordenamiento del universo. Platón por su lado, ve al mundo sensible y al mundo inteligible como dos realidades organizadas.

Siglos después el asociacionista Hartley dice que la combinación de cualidades sensibles da como resultado una totalidad sensible en la que ya no pueden discernirse las partes constituyentes. Idénticamente, John Stuart Mill postula que el todo supera las cualidades específicas de los elementos o partes. Bain enfatiza que la experiencia es siempre una totalidad organizada donde se integran varios elementos en forma creadora, pues aparecen nuevas cualidades no presentes en los elementos constituyentes primitivos.

La especificidad de la teoría de la Gestalt consiste básicamente en su rechazo al elementalismo y su método, la introspección excperimental. También, su idea de que la gestalt es una totalidad estructurada a priori (apriorismo).

Teoría de la Gestalt: escuelas de Graz y Berlín

La historia de la teoría de la gestalt abarca dos periodos: la escuela de Graz (iniciada por von Eherenfels basándose en Brentano) y la escuela de Berlín (iniciada por Wertheimer basándose en Kant).

Escuela de Graz.- Von Ehrenfels (1859-1932) plantea la idea de gestalt al afirmar que el todo es más que las entidades sensoriales separadas, y da como ejemplo el de la melodía: si a una melodía le cambiamos todos los tonos (por ejemplo pasar de clave de sol a clave de fa), cambiaron los elementos pero no la estructura, el todo, pues seguimos escuchando la misma melodía; o sea que el cambio de elementos no cambia la estructura. De esta forma aparecen en la estructura nuevas cualidades que no estaban en los elementos o sonidos constituyentes, cualidades que son dos:

a) Transportabilidad: los elementos pueden cambiarse sin que cambie la estructura. Los elementos pueden transportarse (por ejemplo elevarse su tono) sin que varíe la melodía.

b) Supersumatividad: la especificidad de la estructura es algo propio de ella misma y no el resultado de una adición, producto o alguna otra función. Supersumatividad porque va más allá de una suma.

La identidad de la estructura no es alterada por la transportabilidad puesto que ella resulta de la supersumatividad. Si bien los asociacionistas nunca dijeron que el todo es igual a la suma de las partes, la teoría de la gestalt enfatiza que el todo es más que dicha suma: el todo tiene su especificidad no porque estén los mismos elementos, sino porque se mantienen inalterables sus relaciones. Las siguientes son dos estructuras idénticas aunque tengan elementos distintos:

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Influenciado por el neo-escolasticismo de Brentano, von Eherenfels rechaza la introspección experimental como método y acepta la introspección espontánea, directa, ya que para Brentano lo que importa no son los elementos sino la experiencia psicológica misma: "necesitamos conocer el proceso mismo antes que la sensación". Las ideas de la Escuela de Graz serán retomadas por la Escuela de Berlín.

Escuela de Berlín.- Iniciada por Wertheimer (1880-1943), esta escuela tiene base kantiana pues enfatiza el apriorismo y porque postula que el organismo tiene una tendencia espontánea a estructurar u organizar el mundo externo y su propio mundo interno. Esto se impone como una necesidad absoluta y es independiente de la experiencia, es a priori. Captamos el mundo y lo organizamos, de manera entonces que los datos primarios de nuestra experiencia no son sensaciones elementales sino todos ya organizados (esto es una crítica al elementalismo).

La Escuela de Berlín se inicia en 1912 con la publicación de un trabajo de Wertheimer, "La percepción del movimiento", donde critica al elementalismo diciendo que éste lo que busca es analizar la experiencia, dividirla en elementos (esto se llama "reducción elemental") y luego reconstruír el todo. Wertheimer propone la inversa: no es el elemento sino el todo el dato primario, y siendo anterior a las partes no puede ser reducido a ellas. Químicamente, el hidrógeno y el oxígeno por separado no son el agua (el todo), pero al combinárselos, sí.

Para captar el todo es mejor entonces un enfoque espontáneo, no experimental, y además holístico, es decir, debe apuntar a una totalidad para luego, a partir de allí, examinar sus relaciones internas, sus componentes, los cuales estudiaremos no aisladamente sino siempre como "partes de", o sea con el lugar y función que cumplen dentro de la estructura.

Wertheimer postuló además el principio del isomorfismo según el cual los procesos de excitación neurofisiológica que se encuentran en la base de los fenómenos psíquicos tienen el mismo carácter estructural que éstos últimos, es decir, hay una correspondencia o isomorfismo entre lo fisiológico y lo psíquico.

Desarrolla este autor dos postulados básicos, a partir de los cuales se podrán derivar los distintos casos particulares: 1) Postulado de las características de los miembros: los atributos quedan definidos por sus relaciones con el todo como sistema unitario; 2) Postulado de la pregnancia o principio de la buena forma: a la percepción se impone de manera necesaria y a priori la organización más simple y más estable, o sea tendemos a captar la mejor forma, la más simétrica, armónica, simple, regular, etc.

Discípulos de Wertheimer fueron Kohler (1887-1967) y Koffka (1886-1941). Kohler es el teórico de la gestalt y hace una extensión de la teoría a otros campos, haciendo también una validación epistemológica. Su obra principal es "Principios de psicología de la forma".

Kohler aplica los postulados de Wertheimer al aprendizaje y al pensamiento productivo (resolución de problemas). A él debemos el concepto de insight como captación súbita de una situación y de sus relaciones internas. Extiende el concepto de isomorfismo a la correspondencia entre el orden de la naturaleza y el orden de lo psíquico y lo neurológico. Los tres niveles estructurales tienen entre sí una relación final y al mismo tiempo topológica (espacio-temporal), donde hay campos de tensión o de fuerzas, es decir hay una dinámica entre los niveles. Kohler expone estas situaciones con su teoría de la "autodistribución dinámica", en el libro "Cibernética y vida".

Cuando la teoría de la forma pasó a la clínica, se empezó a ver a la persona como una totalidad en situación: la unidad de análisis dejó de ser la parte y fue el todo mismo: ya no fueron los conflictos, las motivaciones, las carencias, las ideas, las conductas tomadas todas aisladamente, sino como "partes de" el todo llamado persona. No es posible reducir algo vital y psicológicamente dinámico a componentes estáticos, y esta es la crítica de la gestalt al psicoanálisis.

En general, la terapia gestáltica se basa en la idea de "rectificación del centro" o sea, descubrir las estructuras insuficientes o inadecuadas de las que resultan núcleos conflictivos. La terapia busca entonces formar nuevas estructuras donde los centros de tensión mantengan una relación isomórfica con la realidad, o sea que se correspondan con centros naturales y espontáneos. Para ello están las técnicas del insight y de la sensibilización personal.

5. Precursores del psicoanalisis

 Precursores mediatos

Se pueden mencionar a Platón y a Empédocles.

Platón representa el primer gran polo de referencia histórico-filosófica del discurso freudiano. Freud cita "El banquete" de Platón en el capítulo 7 de "Más allá del principio de placer", y recurre al pensamiento platónico cuando se encuentra con una dificultad en su investigación. En ese momento está hablando de la sexualidad y su origen, y dice que lo que la ciencia nos enseña sobre este tema es tan poco que puede compararse con las tinieblas, recurriendo a un lenguaje mítico como el de Aristófanes, uno de los personajes de El Banquete.

Por medio de Aristófanes, Platón relata la separación de los sexos partiendo de una unidad primitiva que eran criaturas míticas llamadas andróginos. Estos andróginos tenían dos caras, dos sexos, etc y relata el mito según el cual fueron mandados a cortar por la mitad por Zeus, pero una vez separados buscaron insistentemente su unidad original. Se abrazaban y después morían. Entonces Zeus les tuvo piedad y ordenó que las criaturas fueran reconstituídas pero no en una sino en dos criaturas en dependencia una de otra, las que desde entonces buscan siempre esa unidad perdida por medio de la complementación. Además, según este mito lo real se dividía en tres clases: mujeres, hombres y andróginos.

Para Freud esas criaturas representarían lo fundante de la sexualidad, estarían revelando la separación entre un pasado mítico y un presente real, y serían el testimonio del origen buscado. En esto está contenido el origen de la bisexualidad a partir de la cual se diferenciarán los dos sexos.

Empédocles, por su parte, habla de dos fuerzas, el amor y la discordia, que unen y destruyen, agrupan y desordenan, lo cual está en el origen de las formulaciones freudianas sobre las pulsiones de vida y muerte.

Precursores inmediatos

El psicoanálisis se nutre de la cultura occidental en general (filosofía, religión, literatura, etc), pero especialmente de los postulados científicos del siglo XIX. Estos postulados son cuatro: 1) Teoría evolucionista de Darwin, donde aparecen conceptos como regresión, fijación, adaptación, etc, que luego serán retomados y redefinidos por Freud. 2) Psicología asociacionista: porque conceptualizan el funcionamiento psíquico puro y explican el proceso de asociación de ideas. 3) Neurofisiología: explicación del funcionamiento y conexiones neuronales. 4) Psiquiatría: como estudio de las enfermedades mentales no como orgánicas sino como puramente psíquicas.

Era pre-psicoanalítica

Ribot (1839-1916), filósofo, es un pilar dentro de la psicopatología. Afirma que la psicología debe separarse de la metafísica: esta estudia las causas primeras, mientras la psicología hará observación de hechos más extendidos y amplios que los simplemente observados, o sea debe abarcar los fenómenos mentales en las distintas etapas del desarrollo humano. Partiendo de la psicología animal, esboza una psicología genética y luego explora la psicopatología. Siendo filósofo, nunca estuvo en contacto con pacientes, y su información proviene de los textos.

Para él la desorganización patológica se instala siguiendo un orden según el cual lo nuevo se pierde antes que lo antiguo y lo sencillo antes que lo complejo. La observación de estos grados revelan procesos cuya existencia no podría verse en la normalidad, pues aparecen en la patología. Estableció la primacía de la vida afectiva en la cual las tendencias parciales no concientes tienen un papel fundamental. La patología muestra justamente disolución del desarrollo afectivo.

Ribot sostuvo la necesidad de articular dos vertientes: la filosófica y la médica. Sus discípulos fueron Dumas y Janet.