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La gastronomía como producto turístico en China y en la ciudad de Qingdao



Turismo, cultura y gastronomía

Según Muñoz de Escalona (1992) "turismo es todo plan de desplazarse de ida y vuelta, cualquiera que sea la motivación, la distancia recorrida y la duración temporal".

Ayala, (2007) define al turismo como: "la realización del descanso y el empleo del tiempo libre con desplazamiento temporal de personas y comprende las acciones que efectúan durante sus viajes y estancia fuera de su entorno habitual".

Martín, (2008) considera que el turismo es el conjunto de fenómenos y relaciones económicas, psico-sociológicas y medioambientales que se generan entre las entidades vinculadas a los viajes desde el lugar emisor, las entidades proveedoras de servicios y productos en el lugar de destino, los gobiernos de los lugares emisores-receptores y las comunidades locales de acogida, con motivo del viaje y estancia de visitantes temporales en un destino diferente a su lugar de residencia habitual.

En el año 2009, la OMT planteó que el turismo "agrupa al conjunto de actividades de producción y consumo, a las que dan lugar determinados desplazamientos seguidos de al menos una noche pasada fuera del domicilio habitual, siendo el motivo del viaje el recreo, los negocios, la salud (termalismo, baños de mar) o la participación en una reunión profesional, deportiva o religiosa". Años más tardes se reporta en el Glosario de Términos de Turismo de la OMT,(2014), un concepto resumido donde se expone que el turismo es "un fenómeno social, cultural y económico, el cual conlleva el movimiento de personas hacia países o lugares fuera de su ambiente usual por propósitos personales o profesionales".

Se puede inferir de las definiciones anteriores que el turismo se proyecta en las dimensiones política, económica, social, ambiental y cultural, y por lo tanto, es un factor de desarrollo, un fenómeno cultural que debe ser abordado a partir de tres dimensiones esenciales; las espaciales, temporales y motivacionales, esta última con relevancia particular al determinar el contenido del viaje.

Las motivaciones pueden ser diversas y de acuerdo con la OMT, (2014) son entre otras: ocio, recreación, negocios, intercambio profesional, salud y religión, todas ellas con un objetivo común, el interés y aspiración de los viajeros de conocer y percibir, las diferentes manifestaciones culturales del lugar que visitan.

Se concuerda con Martín, (2008), cuando reconoce la presencia del componente cultural en el turismo, ya sea como motivación principal o complementaria del viaje, lo que permite comprenderlo como una actividad inseparable de la cultura de los países emisores y receptores.

Es precisamente esta confrontación de vivencias culturales, uno de los estímulos más valorados por la actividad turística en general ya que se reconoce su aporte a la adquisición de conocimientos, valores y riqueza espiritual, aun cuando la idea inicial del viaje no haya sido esa.

Lo expresado conduce inevitablemente al análisis de la relación entre turismo y cultura, y por consiguiente la gastronomía, por ser esta última considerada por la UNESCO como parte del patrimonio cultural intangible de cada uno de los grupos sociales que la desarrollan. Se trata de categorías estrechamente relacionadas.

Hart, (1999) define cultura como "la suma de la creación humana; la espina dorsal que sostiene, articula y da sentido a la producción material y al conocimiento".

Romero, (2005) precisa que forma parte de la cultura, tanto la producción material, como la espiritual; de modo que toda manifestación humana es un producto cultural, y por lo tanto es inseparable de las actividades económicas porque estas se manifiestan en el contexto cultural donde se despliegan.

Blasco, (2001) insiste en que todos los viajes tienen algún componente cultural, mientras que Fernández y Guzmán, (2010) señalan, de acuerdo con datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), más del 40% de los viajes internacionales están relacionados con hechos culturales.

Pastor, (2006) plantea que el turismo siempre ha tenido un aspecto cultural ya que gran parte de los viajes que se han realizado a lo largo de la historia, y que hoy en día se puede vincular a los inicios del turismo, estaban motivados por la visita a lugares en los que podían encontrarse manifestaciones de interés artístico o histórico; pero también grupos de individuos pertenecientes a las denominadas "otras culturas" o "culturas exóticas".

Según el Concejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile (CNCA), el turismo incorpora aspectos culturales, sociales y económicos en su oferta y demanda de bienes y servicios, de ahí que los viajeros durante su estancia en el lugar seleccionado para hacer turismo desarrollen actividades que les permitan comprender culturas distintas. Es decir, conocer los estilos de vida, tradiciones, historia, arquitectura y monumentos del lugar visitado (CNCA, 2011).

Lo anterior deviene incuso en la existencia de la modalidad de turismo cultural conceptualizada por la OMT, (2014), de dos maneras: primero como "el movimiento de personas debido esencialmente a motivos culturales, estudio, festivales u otros eventos artísticos, visitas a sitios o monumentos, viajes para estudiar la naturaleza, el arte, el folklore y las peregrinaciones", y segundo "como el conjunto de los movimientos de personas, orientados a elevar el nivel cultural del individuo, facilitando nuevos conocimientos y experiencias", este último con una visión más generalizadora (Consuegra, 2011).

Hay autores que en sus trabajos abordan un conjunto de ideas sobre el turismo cultural; por ejemplo, (Ayala, 2007) hace referencia a que este se fundamenta en la utilización y conversión de bienes patrimoniales (naturales o culturales) y de producciones culturales en recursos de atracción turística y como producto turístico, requiere de un soporte conformado por un paquete de servicios que satisfaga a los clientes y al mismo tiempo, les permita adquirir conocimientos de las distintas culturas existentes entre su lugar de origen y el destino que visita".

Lo anterior corrobora lo planteado por Schlüter, (2006) y Díaz, (2015), en relación a la gastronomía, quienes la definen como la disciplina que se ocupa del estudio de la relación del hombre con su alimentación y su medio ambiente y por tanto es expresión de la cultura de los pueblos, pues refleja la identidad de determinados grupos sociales.

Montecinos, (2014) plantea que las categorías que integran esta disciplina son las cocinas tradicionales, los saberes culinarios y las prácticas domésticas vinculadas a la preparación y consumo de los alimentos. La buena cocina es expresión máxima de la cultura, que infunde vida al individuo y al mismo tiempo consolida el legítimo orgullo de su identidad.

Otro elemento que fundamenta el componente cultural de la gastronomía, es su carácter históricamente condicionado. La apropiación de las prácticas culinarias muestra la asimilación de la cultura precedente y conforma la identidad cultural que se va transmitiendo de generación en generación.

López-Guzmán y Sánchez, (2012) reconocen que el patrimonio gastronómico forma parte de la historia cultural, social, ambiental y económica de los pueblos y como tal, refleja un determinado estilo de vida en correspondencia con las tradiciones de las áreas rurales y de las ciudades.

En tal sentido, la herencia gastronómica también constituye una manifestación del patrimonio intangible de las diferentes sociedades y comunidades porque muestra formas distintivas de rememorar valores, sabores, modos de preparación, de cocción, estilos y sazones que se concretan en platillos elaborados para determinadas, ceremonias que permiten distinguir ese arte culinario de otras culturas (Morales y Gómez, 2006).

Este análisis posibilita fundamentar la relación entre cultura y gastronomía y al tener en cuenta lo examinado en el epígrafe anterior que la cultura es el principal eje identitario de un pueblo. Se puede inferir entonces que la gastronomía forma parte de esos rasgos de identidad y si se tiene en cuenta que uno de los objetivos principales del turismo es el conocimiento de otros pueblos y su cultura, es perfectamente comprensible que la gastronomía puede considerarse un objetivo turístico; de modo que está estrechamente vinculada con la cultura y el turismo (Espinosa, 2010).

La gastronomía es un elemento cultural capaz de transmitir una imagen simbólica del lugar a visitar. Por este motivo, ha sido utilizada y se continúa utilizando, como uno de los elementos de identificación turística de un destino; esto significa que se puede considerar a la gastronomía como imagen, signo o símbolo que debido a sus componentes visuales, olfativos y gustativos específicos, transmite y/o comunica emociones, sentimientos y vivencias afectivitas en general.

En el ámbito de los estudios sobre turismo, el análisis de los hábitos y costumbres alimentarias cobran cada vez mayor relevancia, constituye un factor clave para asegurar una estadía feliz y placentera de los turistas (Oliveira, 2011).

El turismo gastronómico es la modalidad que aprovecha la gastronomía para atraer turistas, caracterizada por Saramago, (2002) como la modalidad que conforman segmentos de turistas que viajan para experimentar, degustar nuevos sabores ya sea en restaurantes, como en ferias gastronómicas, cenas y muchos otros eventos.

Montecinos, (2014) define el turismo gastronómico como "el flujo de personas que durante sus viajes realizan actividades en el patrimonio cultural gastronómico en lugares diferentes a los de su entorno habitual, por un periodo de tiempo inferior a un año, con el principal fin de conocer, consumir, disfrutar productos, servicios y experiencias gastronómicas de manera prioritaria y complementaria".

El turismo y la cultura culinaria como producto gastronómico en China

La República Popular China, tiene una población superior a los mil trescientos cincuenta millones de habitantes, por eso es el país más poblado del mundo y es además, multiétnico, plurilinguístico y multicultural, con una superficie aproximada de9 596 961 km2 que lo convierte en el cuarto país más grande del mundo.

Es una de las civilizaciones más antiguas de la humanidad con innumerables aportes al desarrollo de las ciencias, la tecnología y las artes. Desde 2013, es la segunda economía más grande del mundo, tanto por el Producto Interno Bruto (PIB), como por la paridad de poder adquisitivo. Es también el mayor exportador e importador de bienes y materias primas para la industria en general.

China ha conseguido altos niveles de innovación tecnológica y financiera y no obstante la crisis económica global, su crecimiento continúa con tal dinamismo que se prevé que supere a los Estados Unidos y se convierta en la primera economía mundial.

La capacidad competitiva de China se ha fortalecido y se refleja en indicadores esenciales como producción y consumo de energía, aspectos en los que ocupa el segundo lugar mundial después de Estados Unidos; de manera que ha ido conformando una sólida base industrial y tecnológica que junto al desarrollo acelerado de áreas estratégicas como la informática, industria aéreo espacial, biotecnología y comunicaciones la ubican en una situación competitiva privilegiada para el desarrollo de la industria turística.

El turismo en China ha ido logrando un espacio que justifica su inserción en los planes gubernamentales dirigidos a desarrollar nuevas áreas de la economía que aporten ingresos con bajo impacto ambiental De ahí que para el periodo 2013-2020, el gobierno chino se haya trazado entre sus principales líneas estratégicas la promoción del turismo interno, de destino y emisor (ANT, 2014-2015 y OMT, 2014-2015).

Esta política, reconoce que en el contexto de la crisis económica global, el turismo tiende a una tendencia ascendente, mostrando resultados positivos en indicadores como la generación de empleos y las ganancias a corto y mediano plazo.

Los indiscutibles avances socio-económicos del país, la seguridad que ofrece a los visitantes y los atractivos de la milenaria cultura china son factores determinantes para el desarrollo del turismo y a esto hay que añadirle, de acuerdo con informes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, que es el segundo país con más lugares declarados como Patrimonios de la Humanidad en el mundo, con 45 (UNESCO, 2013)

Junto a estos argumentos, la Organización Mundial del Turismo (OMT), en sus informes correspondientes a los años 2014 y 2015, destaca que China, absorbe el 5,7% del mercado mundial y el 33% del turismo de la región asiática, cifras que la ubican en el cuarto lugar mundial como turismo de destino, detrás de países de gran potencialidad como Francia, Estados Unidos y España y de acuerdo con sus proyecciones, para el 2020, debe ubicarse en el primer lugar mundial, al evaluar que para esta fecha, el turismo represente el 11% de su PIB (OMT, 2014)

También se pronostica que para esa fecha, sobrepase los 50,9 millones de turistas recibidos en el 2009, año considerado de despegue de este sector, lo que permitirá que el turismo se convierta en un importante factor para el mejoramiento de su competitividad internacional (Diario del pueblo, 2013 y OMT, 2014).

De manera paralela, el turismo emisor chino también crece a ritmos elevados y es necesario desarrollar acciones que permitan lograr un balance adecuado. El gasto medio de los turistas chinos que viajan al extranjero, es superior a lo que el país recibe como gasto medio por turista que visita a China. Este es otro argumento que justifica la necesidad de diversificar las modalidades turísticas y la calidad de los servicios en todas las regiones (OMT, 2013)

Sin embargo, no se puede desconocer la existencia de un conjunto de desafíos que China debe enfrentar ya que el desarrollo del turismo, demanda mayor dinamismo en la implementación de un soporte político para el turismo, construcción de infraestructuras, desarrollo de nuevas modalidades turísticas en correspondencia con las potencialidades de los diferentes territorios, la formación del personal del sector, la creación de nuevas atracciones turísticas, así como la diversificación de productos y servicios con alta calidad (ANT, 2013).

Se trata de un serio desafío y para enfrentarlo, el gobierno implementa dos programas esenciales; uno, consiste en la selección de las mejores ciudades turísticas chinas en distintas categorías, con la intención de imprimir una dinámica más activa al desarrollo turístico en estas ciudades y de esta forma convertirlas en un referente para el resto de los países asiáticos para la certificación de los destinos turísticos y el otro, complemento del primero, consiste en la ampliación de las inversiones para la diversificación de diferentes modalidades y atracciones turísticas en estas ciudades dentro de ellas la gastronomía (OMT, 2013)

La gastronomía de China, es parte fundamental de su cultura, está ampliamente representada en el mundo y se distingue por su amplitud y diversidad. En China la comida es un componente esencial en las fiestas. Los matrimonios, las reuniones de negocios, la bienvenida a amigo, todo, de una u otra forma termina en una mesa redonda con mucha comida. Es durante la comida cuando se estrechan los lazos y también donde se plasman los buenos deseos de los comensales.

Uno de los rasgos característicos es la armonía entre los sabores y los colores, el equilibrio entre lo frío y lo caliente, y la variedad de textura de los diversos alimentos. Se le concede igual importancia al color, aroma y sabor de los platos. Habitualmente en todo primer plato se combinan de tres a cinco colores diferentes, que se consiguen escogiendo ingredientes de color verde claro u oscuro, rojo, amarillo, blanco, negro o caramelo. Por lo general, un plato de carne o de verduras se prepara a partir de un ingrediente principal y dos o tres secundarios que aportan además contrastes de color. Después se cocina de la manera adecuada, con los condimentos y salsas necesarios para obtener una preparación agradable desde el punto de vista sensorial.

A diferencia de la sucesión de platos que se presentan como característica del menú occidental, desde el plato entrante, la gastronomía china se caracteriza por el equilibrio entre los cinco sabores básicos (dulce, salado, ácido, amargo y picante) con las necesidades nutritivas de los cinco principales sistemas corporales (corazón, hígado, bazo/páncreas, pulmón y riñones) y resalta el papel que juegan para mantener la salud del cuerpo. De hecho, buena parte de las plantas empleadas en la cocina china, como la cebolleta, la raíz de jengibre fresca, el ajo, los capullos de lirios secos, los hongos de árbol, etc., poseen propiedades que previenen o alivian diversas enfermedades. Los chinos creen tradicionalmente en el valor medicinal de los alimentos y en que la cocina y la medicina tienen un mismo origen.

El arroz, es el componente básico de la dieta, es considerado el elemento unificador. Se emplean también guarniciones como tomates, rábanos blancos chinos, pepino, etc., que se cortan para hacer el plato más atractivo a la vista.

Las técnicas culinarias chinas son variadas. Se utilizan como métodos de preparación el rehogado, estofado, al vapor, frito, salteado. Los platos pueden ser dulces, ácidos o picantes, sensaciones que contribuyen a hacer de la comida china una fiesta para los sentidos del olfato y el gusto.

La gastronomía China está conformada por cuatro escuelas o estilos: Shanghai o estilo del Este, Cantón o estilo del Sudeste, Szechuan, Hunan o estilo del Oeste y Beijing o estilo del Norte. Estas escuelas se basan en principios fundamentales acerca de cómo utilizar vegetales y carnes frescas, maduras y tiernas.

Una fiel representante del estilo del Este de China es la cocina de Shandong caracterizada por su delicado sabor salado y por tener en el pescado y los mariscos sus ingredientes más notables por su condición de provincia costera. Un rasgo distintivo de la cocina de Shandong es su estrecha relación con la filosofía y la medicina china, pues en este estilo, como en los restantes, algunos platos se sirven solo con fines terapéuticos, de ahí la integración armónica de verduras, carnes y cereales en los alimentos yin (femeninos) distinguidos por ser tiernos y ricos en frutas y verduras con un efecto refrescante, mientras que los alimentos yang (masculinos) incluyen platos fritos, especiados a base de carnes.

Como rasgo distintivo de la cocina del norte sobresale el uso de aceite las preparaciones, sin resultar empalagosas, predominio del sabor del vinagre y el ajo. La pasta desempeña un papel fundamental: los tallarines, bolitas semejantes a los raviolis, bollos rellenos al vapor, y pan al vapor son los platos a base de harina muy comunes. Quizás sean los estilos de Pekín, Tientsin y Shantung los más conocidos dentro de la cocina china del norte.

En la gastronomía china la tarea de poner nombre a los platos también es de gran importancia, algo que se puede comprobar al leer la carta de cualquier restaurante y encontrar nombres tan originales como "los tallarines que cruzan el puente", una sopa que se toma muy caliente, elaborada con fideos carne y verduras, y que se sirve con una fina capa de aceite que la cubre.

Para acompañar a la comida se puede disfrutar de un "vino[1]chino", cuyo sabor es totalmente distinto al del resto de los vinos, debido a que se elaboran con arroz, uva, sorgo, maíz, frutas. Y para un punto y final acorde con la comida, nada como una taza de delicioso té verde, negro o de jazmín, aromático y muy digestivo.

Destaca en China la gastronomía de algunas ciudades, las cuales ser referentes de la nación asiática, dentro de ellas la ciudad de Qingdao.

Caracterización de la ciudad de Qingdao y de su gastronomía

La ciudad de Qingdao, está ubicada en la provincia Shandong, una de las más ricas del país, situada al este de China. Es sede de grandes empresas de reconocidas marcas y se ha beneficiado con las inversiones procedentes de Corea del Sur y Japón, debido a su proximidad geográfica a estos países.

De acuerdo con datos recientes de la OMT, (2015), el Producto Interno Bruto (PIB) de Shandong es de 1,55 billones de yuanes (192 300 millones de dólares), el segundo más grande de China (detrás de Guandong) y desde el punto de vista demográfico, es la segunda provincia más poblada, después de la de Henan.

Shandong tiene un gran desarrollo del transporte, en ella se ubica el principal nudo ferroviario del este de China y dispone de una importante red de autopistas, considerada la más densa y de más calidad del país. La longitud total de la red de carreteras es de más de 3 000 kilómetros y es la mayor de toda la nación.

Las dos autopistas principales la conectan con otras significativas regiones. El servicio de autobuses une las principales ciudades de la provincia con todas las demás ciudades y pueblos de esta área geográfica. Esta infraestructura vial facilita el acceso de turistas nacionales por carretera, sobre todo de las importantes provincias y regiones del este de China.

La zona más rica de la provincia de Shandong es la península del mismo nombre, donde está ubicada Qingdao, ciudad portuaria orientada en dirección al Mar Amarillo con un importante puerto marítimo, base naval y centro industrial. Entre 1898 y 1914, fue la capital de la concesión colonial alemana de Jiaozhou (o Kiautschou), de ahí la fuerte influencia alemana y europea en la ciudad.

En la actualidad en China, 137 ciudades han clasificados por el gobierno central como buenos destinos turísticos y ese listado incluye a Qingdao (ANT, 2013).

El Producto Interno Bruto (PIB) de la ciudad a partir de 2013, supera la cifra de los 800 660 millones de yuanes, uno de los más altos de China ya partir de 2015, el ritmo de crecimiento anual sostenido es del 10%. En esta ciudad se encuentran las instalaciones de dos de las más famosas marcas de China: la cerveza Tsingtao y la de electrodomésticos de gama blanca Haier, ambas de reconocida fama mundial.

La cervecería Tsingtao, establecida en la ciudad por los alemanes en 1903, es la más famosa en China y realiza exportaciones a todo el mundo, mientras que las otras grandes empresas, especializadas en electrodomésticos y productos de electrónica de consumo son: Haier Group, Hi-Sense y la importante fábrica de guitarras Epiphone.

Esto ha ido convirtiendo a la ciudad en una de las más atractivas de China para la inversión extranjera provenientes principalmente de Japón, Corea del Sur y de la Comunidad Económica Europea.

Corea del Sur y Japón, han realizado importantes inversiones en la ciudad y al menos 60 000 coreanos habitan en Qingdao lo que la convierte en una de las ciudades más cosmopolitas de China.

Situada en el extremo Sur de la península de Shandong y localizada en una zona de tierras bajas rodeada de montañas., tiene 730,64 kilómetros de costa y cinco importantes ríos pasan por la región. El punto más alto se eleva 1 133 m sobre el nivel del mar (Wilkipedia, 2015).

Su principal zona metropolitana ocupa un área de 10 654 km² y según datos de 2015, la población alcanza la cifra de más de siete millones de habitantes, de los cuales, 2,6 millones residen en la zona urbana central, 2,3 millones en ciudades satélites próximas al centro y bajo su jurisdicción y unos 2 millones en zonas rurales aledañas a la ciudad y con muy fácil acceso al centro.

Un rasgo significativo de la ciudad es su alto índice de urbanización lo que sin dudas le otorga particularidades de gran urbe, caracterizada por un clima agradable con temperatura media en verano de 23,8º C y -0,7 °C en invierno por lo que el verano es generalmente caliente y húmedo, debido a su proximidad a la costa. Los meses con mayores niveles de lluvia son junio y julio, con una media de 150 mm (Wilkipedia 2015).

La combinación de la arquitectura alemana y china en el centro de la ciudad, junto con una gran población de origen coreano y alemana, ofrece una atmósfera distintiva. Aunque el área de la ciudad nueva aún está en proceso de ampliación, el área de la ciudad vieja (especialmente Taixi) todavía conserva algunos edificios tradicionales.

Qingdao tiene unos 200 km² de tierra cultivable y posee un número importante de recursos pesqueros y minerales por lo que pueden argumentarse tres factores potenciales que influyen en la actividad turística de esta ciudad: la presencia de un entorno natural de indudable valor paisajístico, su patrimonio arquitectónico y urbanístico y sobre todo, la intensa actividad comercial y administrativa que se genera, así como, la ubicación de su puerto para recibir los buques de cruceros con turistas de los más importantes mercados del mundo.

La ciudad se conecta entre sí y con sus vecinas por medio de todos los medios de transporte terrestre. Varios trenes pasan por la ciudad que la conecta con toda China de una forma rápida, segura y barata. El transporte masivo urbano es un moderno metro inaugurado en 2014 y en cuanto al transporte aéreo, dispone de un aeropuerto internacional capaz de mover a más de 11 millones de pasajeros al año y que la conecta con todas las ciudades del país y con las principales ciudades mundo.

Pero un factor de gran relevancia que caracteriza a Qingdao es su puerto, uno de los más activos de China y del mundo y en el contexto del proyecto de la nueva ruta marítima desarrollada por el gobierno chino, este alcanza una relevancia estratégica muy significativa.

Este puerto mantiene conexiones comerciales con más de 450 puertos, de130 países y desde 2013 la capacidad de manejo de carga anual lo convirtió en el séptimo más ocupado del mundo, con más 372 millones de toneladas de carga. Es además uno de los puertos de buques crucero de turismo más importante de la región Asia-Pacifico.

Otro dato de interés es que la ciudad dispone de importantes estadios e instalaciones deportivas de fama internacional y durante los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008 fue sede de las competiciones de vela olímpica que tuvieron lugar a lo largo de la costa de la ciudad y este acontecimiento la proyectó como una importante ciudad de deportes náuticos, como puerto de cruceros de turismo y como una de las pocas ciudades del norte de China, donde el surf es posible.

En la ciudad de Qingdao se instrumentan las políticas del Estado chino, contenidas en el Plan del Desarrollo del Turismo (2013-2020) orientadas a promover las inversiones en el sector del turismo en todas las modalidades, así como se desarrollan acciones para la innovación urbana y con ello, asegurar la sostenibilidad social, económica y ambiental, dirigidas a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos y estimular el turismo de destino en la ciudades priorizadas en el plan de desarrollo de China (ANT, 2013-2020 y OMT, 2013).

Un ejemplo de ello, son las medidas para reducir los efectos de la contaminación ambiental, problemática principal para el desarrollo del turismo en las ciudades industriales, el establecimiento de alianzas estratégicas con otras ciudades del país y del exterior para promover la implicación, compromiso y participación de los ciudadanos en el cuidado de la higiene y conservación de las principales atracciones turísticas (ANT, 2013-2020).

También se implementan políticas para estimular la participación de Qingdao en redes de ciudades mediante acuerdos de cooperación para el intercambio de experiencias y transferencia tecnológica en la esfera del turismo y con ello, dar una dimensión global al turismo en la ciudad. En este sentido, Qingdao mantiene acuerdos con unas 25 ciudades del mundo en la esfera turística (ANT, 2014).

Tomando como base las políticas públicas para la gestión del turismo, los atractivos, infraestructura hotelera y los aspectos socioeconómicos de la ciudad, se puede asegurar las potencialidades de Qingdao como destino turístico importante. En la tabla 1 se presenta el comportamiento del turismo en la ciudad en los últimos tres años y en y la tabla 2 su dinámica de crecimiento en el periodo del 2012, al 2016.

Tabla 1. Comportamiento del turismo en la ciudad de Qingdao

Año

Cantidad de turistas

Lugar a nivel mundial

2014

57 000 000

3

2015

55 600 000

4

2016

56 000 000

4

Tabla 2. Dinámica del crecimiento de llegadas de turistas

(Periodo 2012-2016)

1/2012

2/2013

3/2014

4/2015

5/2016

2 371 786

3 063 946

3 696 305

4 363 483

4 828 746

Los productos y servicios de esta ciudad, son competitivos respecto a los que ofrecen otras ciudades y como se trata de un mercado tradicionalmente abierto al extranjero, se ha desarrollado el hábito en la población de trato amable y cortés a los turistas.

Se puede constatar que en la ciudad de Qingdao se tienen localizados los factores económicos, financieros, sociales, demográficos culturales, políticos y legales que influyen en el desarrollo del turismo lo que permite constatar la viabilidad para identificar productos turísticos potenciales (OMT, 2015).

El estudio documental realizado tras una amplia consulta en diferentes sitios web permite constatar que el turismo en Qingdao se encuentra en un franco proceso de desarrollo, lo que se constata en los siguientes indicadores:

En relación con los atractivos turísticos Qingdao es una de las ciudades chinas con mayor desarrollo de los servicios y equipamiento para el turismo, pues la red de hoteles y establecimientos de servicio incluye instalaciones de todos los precios, desde los más lujosos, hasta los más económicos y caracterizados por una alta calidad. Según datos de 2015, esta ciudad dispone de una importante infraestructura hotelera conformada por 1423 hoteles, 408 hostales, 110 instalaciones para otras modalidades de alojamiento, 3 alquileres vacacionales y 7 hoteles con ofertas especiales y aunque estas cifras son notables, las potencialidadesdel turismo, demanda la necesidad de continuar realizando inversiones para ampliar los niveles de alojamiento hasta el 2020 (Wikipedia, 2015).

Se pueden identificar en Qingdao tres factores potenciales que distinguen la actividad turística: un entorno natural de indudable valor paisajístico, su patrimonio arquitectónico y urbanístico, donde se combina la arquitectura europea y la tradicional china, rasgo que le concede un atractivo muy especial y sobre todo, la intensa actividad comercial y cultural que en dicha ciudad se genera.

Dentro de los productos más sobresalientes se encuentran los siguientes.

Los argumentos expuestos permiten establecer que existen condiciones objetivas para desarrollar acciones que a nivel local, estimule inversiones en modalidades como la gastronomía.

Dentro de los cuatro estilos o escuelas de la gastronomía china, la comida de Shandong, es representativa de la escuela del Sudeste de China, una de las de mayor demanda de los turistas nacionales e internacionales. Esta escuela se caracteriza por mantener la frescura de los ingredientes por encima de las otras cocinas y la debilidad por el sabor delicadamente salado y Qingdao, como representante fiel de esta escuela, tiene en el pescado, los mariscos, el arroz, los granos y las verduras alimentos indispensables en las ofertas de los restaurantes. Las técnicas empleadas para la elaboración de alimentos en los restaurantes de la ciudad son las denominadas técnicas Bao y Pa consistentes en la presencia de alimentos fritos en aceite y de empanados respectivamente.

Otra característica de la gastronomía de la ciudad es su visión cosmopolita, pues presenta como rasgo destacable la presencia de restaurantes que ofertan comida de todas las regiones de China y del mundo, como se aprecia en la figura 1.

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Entre las ofertas de comida china tiene una destacada presencia la cantonesa perteneciente a una de las escuelas más famosas de china y que junto a la comida de Shanghai, se caracteriza por el uso de especias con aroma y sabor muy suave y simple en su combinación, el jengibre, cebolleta, azúcar, sal, salsa de soja, vino de arroz, almidón y aceite son ingredientes suficientes. También está presente la llamada comida de la China imperial, caracterizada por ofertas muy elaboradas y la de China noroccidental, identificada por la presencia del picante y de los sabores fuertes en general.

A todo esto se debe añadir, la presencia de gran número de tabernas, cafeterías, barbacoas, bar-restaurantes que ofrecen comidas famosas a nivel internacional entre las que se encuentran las pizzas, lasañas, sushi, comida vegetariana, hamburguesas, cenas para grandes grupos y especialidades exclusivas por encargo.

Este panorama define un escenario favorable para una fuerte competitividad ante la gran variedad de ofertas, sin embargo, llama la atención la limitada presencia de la comida latinoamericana, pues solo se constata la presencia de restaurantes de comida mexicana que se justifica por la presencia del picante.

La diversidad de restaurantes representativos de la gastronomía internacional y nacional de China se explica por su condición de ciudad portuaria y por ser la ciudad más occidentalizada del país, conocida como la suiza de China.

Un importante segmento de turistas que llegan por la vía de los cruceros, caracterizados por las estancias cortas, muestran especial interés por visitar restaurantes de comida típica del país, sino ofertas de otras latitudes.

También es importante señalar que cada año se celebra el Festival Internacional de la cerveza en Qingdao que atrae a gran número de turistas de todas partes del mundo, que visitan la ciudad con fines culturales y negocios, pero también con la intención de conocer comidas y bebidas de diferentes países. El interés por la cerveza en Qingdao es algo común respecto a Cuba.

El análisis del comportamiento de los principales indicadores socio-económicos, ubicación geográfica, valores históricos, culturales y atracciones turísticas otorgan a Qingdao incuestionables potencialidades para desarrollar y consolidar también el turismo gastronómico.

Aunque la mayoría de los alemanes y europeos en general, así como japoneses y coreanos viajan a esta ciudad motivados fundamentalmente por las incuestionables posibilidades que ofrece la ciudad para la realización de negocios, también se sienten atraídos por las actividades acuáticas y deportivas, así como por la historia, la cultura y la gastronomía.

Los turistas chinos, que representan una cifra muy significativa, así como de otros mercados de la región, tienen entre sus principales motivaciones conocer la ciudad, sus centros de interés histórico, y su cultura, de ahí que para este segmento, también resulte atractiva la gastronomía.

Debido a la gran cantidad y diversidad de atractivos turísticos con los que cuenta la ciudad, la revisión de documentos sobre sondeos de opinión aplicados a turistas demuestran que sus principales necesidades insatisfechas tienen que ver con las ofertas de productos gastronómicos; esta situación contribuye a modelar la idea de diseñar un restaurante con comida típica cubana con la intención de contribuir a la elevación de las ofertas.

Bibliografía