Impacto de los desastres sanitarios en la salud y produccion animal



Resumen

La aparición repentina de una enfermedad exótica en una región o país y su consiguiente extensión territorial, se ha enmarcado dentro de la categoría de desastre por constituir una amenaza para la totalidad de la población animal de importancia económica allí existente, así como también para las regiones y países vecinos, por ser la causa de importantes cambios de la situación ambiental de tipo epidemiológico, con serias repercusiones económicas, sociales, productivas, comerciales y sanitarias. En el manejo de los desastres sanitarios y algunos tecnológicos que afectan a los animales y las personas en el caso de las zoonosis es imprescindible el conocimiento y evaluación de las premisas y elementos de riesgo y en riesgo y la creación de tecnologías de punta que posibiliten un control riguroso para mitigar los peligros y para el enfrentamiento en el caso que el evento se instaure.

Palabras claves: Desastres sanitarios, riesgo epizoótico, catástrofes

Introducción

El estudio de los Riesgos Sanitarios está cobrando gran importancia en estos últimos años responsabilizándose al Instituto de Medicina Veterinaria (IMV) con la protección del territorio nacional contra la introducción y posterior diseminación de enfermedades exóticas u otras capaces de provocar emergencias sanitarias de consecuencias catastróficas para la economía del país.

En particular nuestro país, con un territorio de 114 524 Km. ² y 3500 Km. de costas, comprende la isla de Cuba y más de 1600 cayos y cayuelos. Debido a esta configuración y estar a las puertas del Golfo de México, alrededor de ella y con la misma se realiza un intenso comercio internacional posibilitando que la isla se desarrolle económicamente, pero que a la vez el índice de vulnerabilidad y riesgo sea alto. Dado esto por el gran volumen de animales, subproductos y productos biológicos que son portadores de enfermedades transfronterizas que circulan alrededor del país. (Simeón y col 1998).

Los desastres y emergencias son reflexiones fundamentales de la vida normal, pudiendo ser causas de que un fenómeno natural se convierta en un desastre, las formas en que la sociedad misma se estructura económica y socialmente, así como las formas en que interactúan las comunidades y los estados. La magnitud de un desastre generalmente está relacionada con la vulnerabilidad que tienen los elementos en riesgo (personas, animales, instalaciones, otros) y el nivel de preparación alcanzado por la comunidad, razón por la cual siempre resulta necesario buscar la manera de compatibilizar el desarrollo social y económico (Chávez, 2001)

La aparición repentina de una enfermedad exótica para los animales en una región o país y su consiguiente extensión territorial, se ha enmarcado dentro de la categoría de desastre por constituir una amenaza para la totalidad de la población animal de importancia económica allí existente, así como también para las regiones y países vecinos por ser la causa de importantes cambios de la situación ambiental de tipo epidemiológico, con serias repercusiones económicas, sociales, productivas, comerciales y sanitarias.

En el manejo de los desastres sanitarios y algunos tecnológicos que afectan a los animales y las personas en el caso de las zoonosis es imprescindible el conocimiento y evaluación de las premisas y elementos de riesgo y en riesgo y la creación de tecnologías de punta que posibiliten un control riguroso para mitigar los peligros y para el enfrentamiento en el caso que el evento se instaure. (Pérez y col, 2002)

Así también se reconoce que la guerra biológica puede ser la causa de los Desastres Sanitarios de potencial mas severo, ocasionados por el uso de microorganismos o toxinas derivadas de organismos vivos, para inducir muerte o enfermedad en el hombre, los animales o las plantas, a través de individuos aislados, en acto de bioterrorismo, guerra no declarada o conflicto armado declarado.

El predominio mundial de las economías de mercado y las tendencias actuales de globalización, hacen que el incremento de las relaciones comerciales y turísticas internacionales registrado en Cuba en los últimos años, unido a las continuas amenazas de agresión biológica a las que estamos expuestos, condicionen un aumento considerable del riesgo zoosanitario para nuestro país. Es por ello que a partir de 1995, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (EMNDC) y el Ministerio de la Agricultura orientaron la elaboración del Anexo al Plan de medidas para casos de catástrofes correspondiente a enfermedades epizoóticas graves de los animales, en el que se debe tomar en consideración el riesgo y la vulnerabilidad presente en cada territorio.

Mecanismos de penetración de enfermedades a un país

MEDIDAS ORIENTADAS PARA MITIGAR EL RISEGO (MECANISMOS DE PROTECCION).

Según Delgado (2005) los casos recientes de introducción o aparición de enfermedades emergentes o reemergentes en los diferentes continentes, demuestra la vulnerabilidad de las barreras sanitarias y constituyen una alerta de los riesgos constantes que existen para todos los países. La introducción de estas enfermedades por las pérdidas que ocasionan, ha obligado a la creación de mecanismos de protección.

Blanco (1990) asegura que los mecanismos de penetración de enfermedades a un país son: importación de animales vivos; importación comercial de productos de origen animal; por viajeros aéreos, marítimos o terrestres; entrada de humanos infectados no clínicamente enfermos; introducción de desechos de aviones o barcos; entrada de vectores, insectos por el viento o acciones, ratas o insectos por barco, aves; entrada de agentes exóticos en la tierra importada naturalmente o con productos de origen pecuario; a través de las zonas de recale internacional y el uso del arma biológica.

De esta misma forma existen mecanismos de defensa para mitigar las penetraciones de enfermedades, estos son importantes en el ámbito territorial, donde se conoce la característica de los lugares y áreas proteger (Pérez et al. 1999).

Serrano (2005) señala que la Epizootiología como ciencia básica dentro de la Medicina Veterinaria, ha jugado un papel preponderante en las relaciones internacionales que ha diario se establecen entre los distintos países, como resultado de los constantes y progresivos intercambios comerciales de animales, productos y subproductos de ese origen. Los adelantos de la ciencia y la técnica en el último siglo han revolucionado los métodos de profilaxis, control y erradicación de las enfermedades y han obligado a establecer sistemas confiables y rápidos que permitan minimizar los riesgos sanitarios que se propician con el comercio internacional. La transmisión de las enfermedades que hace décadas demoraban meses y años para llegar a un país o continente, gracias a los adelantos de la aviación hoy solo puede producirse en horas.

Importación de animales vivos.

El creciente desarrollo de las vías de comunicación y el incremento del comercio pecuario, mediante los cuales se produce un constante y sistemático movimiento de animales y productos derivados de los mismos; han permitido también la amplia propagación de un gran número de enfermedades que anteriormente se encontraban limitadas a sus áreas de origen (Mackey, 1999).

Conociendo que los traslados de animales salvajes en el mundo están en aumento, es recomendable la elaboración de protocolos prácticos y aceptables en el ámbito internacional, para minimizar las posibles repercusiones indeseables de la transferencia de agentes patógenos o de la introducción en zonas endémicas de animales que no han desarrollado inmunidad. Los principales motivos de esta preocupación están referidos a: Las posibles consecuencias económicas negativas sobre las empresas agrícolas o relacionadas con los animales salvajes, el impacto potencial sobre las consecuencias de la fauna salvaje y la posibilidad de introducir enfermedades y zoonosis exóticas.

Para disminuir el riesgo por esta causa, el país toma una serie de medidas, algunas de las cuales quedan mencionadas a continuación: se prohíbe la importación de animales vivos de zonas afectadas; comprobar que el país de origen cumpla con todos los requisitos establecidos para la importación y exportación; cuarentena de todos los animales y realizarles a estos investigaciones diagnósticas.

Comercialización de productos de origen animal

La comercialización de productos de origen animal también constituye un medio de introducción de agentes patógenos, teniendo en cuenta que muchos de los países exportadores tienen deficiente situación zoosanitaria.

Debemos tener presente que alrededor de las dos quintas partes de la captura mundial de pescado pasa al comercio internacional, ya sea fresco o elaborado.

La comercialización del pescado y mariscos depende fundamentalmente de la existencia, en los países exportadores, de un servicio de inspección eficaz y fiable. En nuestro país se han creado los servicios de Higiene y Epidemiología y los de control Bromatológico para evitar que los productos pesqueros puedan representar un riesgo para la salud, como consecuencia de la presencia de agentes patógenos para el hombre y especies tóxicas de peces y mariscos (Hidalgo, 1983).

Se deben regular las importaciones sobre bases legislativas, contar con la certificación del país exportador y realizar inspección de todos los productos y sus certificados.

En la actualidad constituye una importante fuente de divisas, pero a la vez, parte de varios mecanismos de penetración de enfermedades para los animales, las plantas y el hombre, reconocido por el organismo sanitario internacional y recogido por las legislaciones de casi todos los países del mundo en materia sanitaria, enmarcados de amargas experiencias acumuladas (Pérez et al., 1992).

Informe de la OPS plantean que los países destinatarios pueden ser víctima de los agentes patógenos introducidos por los turistas en alimentos de preparación casera (Ruiz, 1991).

Se prohíbe la entrada de productos de origen animal a los viajeros, de realizarse debe hacerse cumpliendo las formalidades de autorización y amparo por certificación veterinaria. Se debe hacer inspección de todo equipaje en la frontera, decomiso e incineración de los productos peligrosos.

Hacer inspección, control y caracterización por parte del Servicio Veterinario, de los lugares con grandes concentraciones de personal extranjero.

Introducción de desechos de aviones y barcos.

Álvarez et al., (1986) asegura que los sobrantes alimenticios en aeropuertos y puertos marítimos deben considerarse, desde el punto de vista zoosanitaria, como una permanente amenaza para la salud de las poblaciones animales.

Muchas enfermedades como la Peste Porcina Africana y la fiebre Aftosa entre otras, se han introducido en algunos países precisamente a través de estos sobrantes, los cuales han sido puestos sin ningún cuidado a disposición de animales susceptibles, desencadenándose terribles epidemias.

Así mismo Kouba (1987), plantea que los puertos y aeropuertos abiertos al tráfico internacional deben disponer de medios de esterilización o de incineración de los desechos y decomisos, así como de cualquier producto que pueda ser peligroso para la salud animal.

Se prohíbe la introducción de desechos de aviones o barcos, estos se recolectan en los Puertos y Aeropuertos y se destruyen. Se realiza sellaje y esterilización de las neveras de Buques y Aeronaves que contienen productos originados en países afectados por enfermedades exóticas.

Entrada de vectores a través de las aves.

Las aves migratorias también pueden servir como transmisores potenciales de los agentes etiológico a largas distancias. En cada continente hay rutas migratorias específicas, principales y secundarias (Kouba, 1987).

Teniendo en cuenta lo expresado anteriormente Torres (1989) plantea que Cuba está cruzada por el Corredor de Aves migratorias Central; con tres rutas migratorias:

Las aves aportadas por estas dos rutas posteriormente vuelan a los Cayos de la Costa Norte de Sancti Spiritus, permitiendo que los animales se asienten en el interior del territorio.

Este Corredor Central puede constituir una puerta de entrada potencial de varias patologías en la mayoría de los casos, exóticos para Cuba.

Para eliminar la probabilidad de enfermedades exóticas se establecieron los puntos de animales centinelas, basándose en la Resolución 343 (1987), del Ministerio de la Agricultura, que establece que en las áreas donde se explotan aves acuáticas o existen corredores de aves migratorias, se coloquen aves centinelas, las cuales se deben sacrificar anualmente.

Zonas de recale internacional.

Fresquet (1990), plantea que estas áreas no solo representan riesgo de penetración de enfermedades para el hombre y los animales, pues son también de gran afectación para el medio ambiente, situación que preocupa a gobiernos y organismos internacionales. Las características del tráfico marítimo y el vertido indiscriminado de las "basuras" desde buques, vienen ocasionando a los recursos marinos, ecosistemas sensibles de las comunidades coralinas, zonas de manglares, playas, hábitat y refugio natural de aves migratorias.

También define como "basuras" toda clase de víveres, salvo el pescado fresco y cualquier porción de las mismas, así como los residuos resultantes de las faenas domésticas y trabajos rutinarios del buque en condiciones normales de servicio, las cuales suelen echarse continua y periódicamente.

Es necesario realizar la inspección y caracterización de estas áreas, despoblación de la masa animal y vigilancia en esta zona.

Arma Biológica

Percedo et al., (1994) investiga sobre el tema de arma biológica (AB) y plantea que se conoce como arma biológica a los medios biológicos, sean estos microorganismos vivos (bacterias, virus, rickettsias, hongos) o sus toxinas, y los animales utilizados como vectores o reservorios, capaces de producir enfermedades en el hombre, los animales y las plantas. Se incluye en el concepto, los medios utilizados para su lanzamiento y empleo.

La producción de Arma Biológica en comparación con otras armas es simple y barata. Para operaciones a gran escala contra la población civil, ocasionar un número importante de bajas podría costar 2000 dólares por kilómetro cuadrado con armas convencionales, 800 dólares por kilómetro cuadrado, con el arma nuclear, 600 dólares por kilómetro cuadrado, si se usan gases venenosos y solo 1 dólar por kilómetro cuadrado con el arma biológica.

A gran escala su manufactura es técnicamente más complicada, pero existen grandes plantas en el mundo capaces de garantizar altas producciones. A pequeña escala, su manufactura y manipulación solo requiere de modestos recursos e instalaciones.

Para producciones limitadas su preparación pueden ser fácilmente encubiertas y solo pocas personas necesitan conocer de posibles planes para la utilización de estas armas.

En las condiciones políticas actuales y dadas las posibilidades que brindan los microorganismos para ser usados encubiertamente, el arma biológica tiene grandes posibilidades de ser usada de modo preferencial.

Las víctimas quizás no sospechen, o no pueden probar que han sido expuesto al arma biológica, y por tanto, el agresor no puede ser acusado, por lo que una acción enfocada, o sabotaje, es más probable que el uso a gran escala con armamento convencional.

Características de los agentes empleados como arma biológica.

Formas de diseminación de los microorganismos utilizados como arma biológica.

La realización del método a utilizar para diseminar estos agentes, está determinado por la conjunción de varios factores, entre los que están: el objetivo y el alcance de la agresión, el tipo de agente (forma natural de transmisión, resistencia en el medio ambiente), condiciones políticas en el momento del ataque, etc.

Es importante señalar que se pueden utilizar agentes vivos o sus toxinas, las que en ocasiones pueden ser más potentes que otros similares químicos, por ejemplo: una libra de toxina botulínica, contiene muchas más dosis letales que aproximadamente dos toneladas del agente etiológico, más tóxico, utilizado como arma química.

Formas de diseminación de agentes o toxinas.

La dispersión de los agentes en el área, si se tienen en cuenta ciertos factores ambientales como la velocidad del viento, humedad, intensidad de las radiaciones ultravioletas, etc., es muy rápida y generalmente efectiva.

Contaminación de los alimentos y el agua:

Son formas de utilización preferencial para el caso de sabotajes, en tiempo de paz, la fuente contaminada puede estar muy lejos del objetivo a dañar.

La defensa biológica de un país, comprende medidas encaminadas a prevenir el ataque con agentes biológicos y en el caso, de que se produzca, detectarlo, alertar a la población y prevenir o reducir el efecto de los microorganismos o sus toxinas en la población, los animales o las plantas.

Debido a la diversidad de formas en que pueden ser diseminados los agentes, sus diferentes características (Virulencia, Transmisibilidad) y los incontables blancos sobre los que el enemigo puede dirigir el ataque, hacen de esta labor algo muy complejo.

Los desastres naturales como mecanismo de penetración de enfermedades. Maumenier (1993) plantea que es importante tener en cuenta nuestra vulnerabilidad a los desastres naturales como son los ciclones, las intensas lluvias, las sequías y en especial, los fenómenos extratropicales, que en los últimos años han sido un flagelo en nuestro país debido a las variaciones climáticas que se están produciendo y cuyas consecuencias derivan, generalmente, en la aparición de enfermedades exóticas o no.

Con posterioridad a la ocurrencia de estos desastres naturales existe una intensa actividad internacional de socorro a las comunidades afectadas, produciéndose la llegada de donativos, entre ellos, alimentos de origen animal, lo más variado en su tipo y procedencia, siendo algunos, potenciales vehiculizadores de agentes específicos provenientes de países con enfermedades exóticas para el país receptor, pudiendo provocar un desastre biológico (Astudillo et al., 1990).

Barreras de protección

Las acciones de esta Barrera van destinadas a la Prevención de introducción de enfermedades exóticas, como resultado de las operaciones internacionales que involucran movimientos de transportes, pasajeros, animales, y productos de origen animal.

Estas acciones se ejecutan en los Puntos de Frontera (Puertos y Aeropuertos Internacionales, Fronteras entre países, Aduanas Postales, Áreas de Fauna Silvestre, Estaciones de Cuarentena, Ferias, Exposiciones, Zonas Francas y Parques Industriales.

Segunda Barrera ( Detección)

El objetivo de esta Barreara es detectar lo más rápidamente posible la presencia de una enfermedad exótica. El soporte principal de esta Barrera es el Sistema de Vigilancia Epizootiológica y sus acciones pueden complementarse y optimizarse con la implantación y utilización de un Sistema de Animales Centinelas apoyados en un Banco de Sueros.

Los componentes de esta Barrera son:

? Información Zoosanitaria Internacional

? Sistema Integral de Vigilancia Epizootiológica

Tercera Barrera (Detención – Plan de Emergencia)

El contenido de esta Barrera va dirigido a que el Servicio Veterinario esté preparado para actuar con rapidez y eficiencia en el combate contra cualquier enfermedad exótica introducida en caso de ser vulnerada la Primera y Segunda Barrera de Protección.

Los planes de Emergencia están en correspondencia con el tipo y características epizootiológicas de la enfermedad en cuestión.

Para la organización y ejecución de los Planes de Emergencia, deben considerarse principalmente los aspectos siguientes:

? El Plan debe elaborarse antes de la presentación de la Emergencia.

? Involucrar a todos los actores sociales

? Establecer el Sistema y Mecanismos de Información

? Determinar la Estructura Técnico Administrativa.

? Crear el Sistema de Evaluación Económica.

Riesgo de desastres sanitarios en la población animal por enfermedades emergenciales

Cada día es más creciente la preocupación de la comunidad internacional por los acontecimientos desastrosos que de una forma u otra pueden atentar contra el equilibrio biológico y el desarrollo sostenible de los países, tanto de las naciones desarrolladas que ven amenazada la acumulación de riquezas alcanzadas, cuanto más en los países pobres o en vías de desarrollo, donde se ponen en juego los recursos cada día más escasos invertidos en el intento por resolver los problemas acuciantes de sus respectivas economías (Percedo et al., 1995).

Las instancias de discusión de los acuerdos comerciales internacionales como el GATT, que culminaron con la creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC), cuyos criterios de transparencia, equivalencia, armonización y no discriminación, procedimientos que están contenidos en el acuerdo sobre las medidas sanitarias y fitosanitarias, abrieron la posibilidad de que las transacciones de productos agropecuarios entre países se sustenten sobre la base de criterios objetivos acerca del riesgo involucrado (Saraiva et al., 1998)

La aparición repentina de una enfermedad exótica en una región o país y su consiguiente extensión territorial, se ha enmarcado dentro de la categoría de desastre por constituir una amenaza para la totalidad de la población animal de importancia económica allí existente, así como también para las regiones y países vecinos, por ser la causa de importantes cambios de la situación ambiental de tipo epidemiológico, con serias repercusiones económicas, sociales, productivas, comerciales y sanitarias (Cotrina et al., 1994).

Nuestro país ha sufrido el impacto de estas situaciones catastróficas en las ocasiones en que nos ha afectado el Newcastle velogénico viscerotrópico (1961- 1962 y 1969), la Fiebre Porcina Africana (FPA), en 1971 y 1980 y la Enfermedad Hemorrágica Viral de los conejos (EHVC) en 1993 y 1997. Solo las campañas para la erradicación de la FPA y la de EHVC en 1993, ocasionaron pérdidas por más de 50 millones de dólares. También el empeoramiento de la situación epizoótica del Cólera Porcino en 1996, tras su reaparición en 1993, requirió la activación al máximo nivel de los operativos de emergencia en el país por las pérdidas que se estaban ocasionando a la producción porcina.

El manejo de desastres, las evaluaciones y vulnerabilidad ante cualquier tipo de amenaza son un componente esencial de la fase de preparativos previo al desastre, pues permite centrar las actividades de mitigación en los elementos más propensos para tratar de disminuir los daños esperados, así como planificar la respuesta basándose en las necesidades previstas en los lugares más expuestos (Percedo, 1998).

Vigilancia epizootiológica

Cuba posee un Sistema de Información y Vigilancia Epizootiológica (SIVE) con posibilidades de inmediatez en la detección de los eventos y de un diagnostico presuntivo con elevada precisión (IMV, 2001). Por otra parte es conocido que si la enfermedad traspasara las barreras externas, el sistema de micromedidas de bioprotección existentes en las unidades de la rama pecuaria del país debe ser lo suficientemente eficiente para evitar la propagación de las entidades emergentes o remergentes a las diferentes áreas donde viven y producen los animales de distintas especies (Chávez, 2001).

El flujo de información al SIVE quedo organizado tratando que la unidad básica del sistema que es la Dirección Municipal logre captar las ocurrencias sanitarias de las poblaciones animales que se producen en las diferentes dependencias donde se insertan los servicios veterinarios del Ministerio de la Agricultura (MINAGRI), Sector Privado y Otros Estatales, así como que reciben las incidencias diarias de los laboratorios a ese nivel. Esa información es enviada al Departamento Provincial y de este al Departamento Nacional; los centros nacionales comunican directamente al Departamento Nacional el cual queda responsabilizado con el procesamiento de datos, la alerta, las informaciones epizootiológicas y estudios de endemismo. (Toledo 1999).

La retroalimentación de los usuarios del SIVE se materializa con los partes diarios, semanales, mensuales y anuales que son enviados a las principales autoridades nacionales, así como a las organizaciones internacionales con responsabilidad en los diferentes programas de salud (OIE y OPS). Así mismo se notifican sistemáticamente al MINSAP las incidencias relacionadas con la salud pública veterinaria. Está establecido que ante la sospecha o confirmación de un evento de salud, con características infectocontagiosas en una provincia, el Departamento Nacional tiene el deber de retroalimentar de inmediato a las provincias limítrofes y estas a su vez a las direcciones locales del IMV. (Toledo, 1999).

La Organización Internacional de Epizootias (OIE, 1993), ha incluido en el Código Zoosanitario un capitulo referido a la vigilancia epidemiológica y el control epidemiológico continuo donde se destaca que un sistema epidemiológico nacional debe incluir la vigilancia o el control epidemiológico de los agentes patógenos, la descripción de las características de la población huésped y la evaluación del medio ambiente, para lo cual se requiere de una infraestructura veterinaria eficaz. Estas recomendaciones van dirigidas a reforzar la capacidad de los servicios veterinarios para justificar informes sobre la situación zoosanitaria de cada país en relación con las actividades de evaluación de riesgos de introducción de enfermedades exóticas vinculados al comercio de animales, productos y subproductos de origen animal.

La Vigilancia Epizootiológica es el procedimiento sistemático y continuo para conocer a tiempo los cambios que se operan en las poblaciones animales en un espacio y tiempo determinado, generalmente en torno a enfermedades transmisibles, ya sean estas de carácter emergente o no, y que se hace posible mediante labores diarias en el campo, mataderos, laboratorios y clínicas (Cotrina, 1994).

Son objetivos de la vigilancia el mantener actualizado el conocimiento de la conducta, de la estructura y de la dinámica económica – social de la producción ganadera, manteniendo una micro caracterización de la ganadería local, mantener un diagnostico situacional de diferentes problemas específicos (enfermedades), identificando de acuerdo al riesgo, las estructuras poblacionales en tiempo y espacio; Precisar criterios de riesgos, de endemicidad, de alarma, de aparición de problemas emergentes en el área geográfica atendida, así como establecer procedimientos sanitarios sincronizados con otras regiones en las cuales se tenga complementación ganadera; además de evaluar los efectos y las medidas sanitarias aplicadas (Astudillo, 1991).

El sistema para la vigilancia Epizootiológica esta compuesto por dos subsistemas, uno dirigido al reconocimiento oportuno de los cambios en la situación zoosanitaria internacional para la adopción de medidas dirigidas a la protección de las fronteras contra la introducción de una enfermedad exótica; y el otro subsistema cuyo objetivo es detectar rápidamente cualquier modificación en los patrones de salud – enfermedad de las poblaciones animales en el territorio de un país (Gay, 1988; Cotrina y Astudillo ,1994).

El primer subsistema forma parte de las actividades comprendidas en la primera barrera de defensa contra las enfermedades exóticas, para prevenir su introducción; y el segundo subsistema conjuntamente con los recursos humanos y materiales para el diagnostico, forman los elementos de la segunda barrera, prevista para detectar rápidamente la presencia de una enfermedad exótica si lograra rebasar la primera línea defensiva (Gay, 1988; Ferrer, 1994; Estupiñan, 1995).

Actualmente se encuentra implantado un banco de sueros para la colección de muestras en unidades seleccionadas como puntos de animales centinelas por su ubicación en áreas de riesgo o de alta densidad animal(según rangos establecidos por el SIVE), así mismo de animales importados, concebido como complemento del Sistema de Vigilancia Epizootiológica para estudios serológicos retrospectivos (IMV

/ CENSA, 1997, Pérez y col, 1998).

Metodología para el análisis territorial de riesgo de desastres biológicos por enfermedades emergenciales en la población animal (Percedo, 2002)

DISEÑO DE LA METODOLOGÍA

Para el análisis integral del riesgo de exposición de un territorio a desastres biológicos en la población animal se propone la obtención de un Indice General de Riesgo Biológico (IGRB), el que se calcula a partir de los siguientes componentes:

Evaluación de la Amenaza

Se hace la evaluación de los lugares relevantes en la introducción/diseminación de enfermedades emergentes en un territorio, los que se denominaron objetivos con riesgo biológico (ORB), porque pueden constituir puertas de entrada potencial de enfermedades exóticas al país, o pueden intervenir en la posible diseminación de éstas, u otras de carácter emergente para la población animal.

Se definió como objetivo con riesgo biológico (ORB) el lugar donde concurren de forma eventual o permanente, fuentes primarias o secundarias de agentes etiológicos exóticos o productores de enfermedades emergentes y las posibles vías de transmisión directa o indirecta de éstos hacia la población potencialmente expuesta, tanto animal como humana para el caso de las zoonosis, cuyo desarrollo puede dar lugar a una epizootia.

Se consideraron 20 Tipos de ORB, los que se clasificaron en tres grupos:

Grupo I : Lugares que pueden constituir puertas de entrada de enfermedades exóticas y donde en consecuencia se realizan actividades de prevención consideradas dentro de la Primera barrera de defensa contraepizoótica.

Los Centros de cuarentena incluyen las unidades que hayan realizado cuarentena de animales importados durante el período que se evalúa, así como los establecimientos donde se realice cuarentena a productos de origen animal importados. La Frontera terrestre se refiere a la zona fronteriza con la Base Naval de Guantánamo, área ocupada ilegalmente por los Estados Unidos de Norteamérica. Se consideran las Plantas de pienso líquido que procesan barreduras de puertos internacionales o áreas de turismo internacional, con destino a la alimentación de animales.

Grupo II - Lugares que pueden intervenir en la posible diseminación de enfermedades exóticas si logran rebasar la Primera barrera de defensa, así como otras enfermedades que puedan ocasionar una emergencia sanitaria en un territorio. En estos lugares se cumplimentan actividades consideradas dentro de la Segunda barrera de defensa contraepizoótica.

La Industria procesadora incluye mataderos, losas sanitarias, pasteurizadoras, empacadoras, fábricas de helados, fábricas de quesos y plantas de harina animal. Grupo III - Otros lugares de importancia epizootiológica y epidemiológica, por el riesgo que pueden representar tanto para la población animal como humana.

El Área de fauna silvestre incluye a los parques zoológicos.

Para cada tipo de ORB se definieron las medidas contraepizoóticas que debían evaluarse como Satisfactorias o Deficientes para medir el nivel de su protección para contrarrestar el riesgo. Las medidas evaluadas como Deficientes se consideraron como brechas sanitarias del objetivo.

Se definió como brecha sanitaria la interrupción en lugar o tiempo dado de alguna de las medidas concebidas en los sistemas de protección contraepizoótica establecidos para cada uno de estos lugares.

Para calcular la población animal expuesta a riesgo respecto a cada ORB se definieron tres áreas con niveles de riesgo en orden creciente (I, II y III):

Área de riesgo I:

Población animal existente en el perímetro de 5 km. de radio del ORB, expuesta a riesgo por proximidad geográfica. Se tomaron en cuenta barreras naturales que podían limitar la diseminación.

Área de riesgo II:

Población animal fuera de los 5 km., expuesta a riesgo por vínculos directos (productivos, zootécnicos o comerciales) con el ORB.

Área de riesgo III:

Población animal existente en el perímetro de los 5 km., pero que además mantiene vínculos directos con el ORB.

Para obtener la información requerida se confeccionó una planilla para cada uno de los tipos de ORB establecidos (Anexo I). La planilla se encabeza con el tipo de ORB correspondiente y está estructurada en 4 secciones: Datos generales y Observaciones, Caracterización, Áreas de riesgo y Brechas sanitarias.

La sección de Datos generales incluye el nombre del objetivo, su ubicación en cuanto a provincia, municipio, zona de defensa y cuadrante geográfico del Sistema Nacional de Vigilancia Epizootiológica del IMV, así como al ministerio al que pertenece el ORB en caso de que corresponda.

El acápite de Observaciones se destina para recoger cualquier información adicional que se considere necesario anexar a la caracterización del ORB. La sección de Caracterización incluye información específica para cada tipo de ORB, con el fin de recopilar datos sobre la actividad con riesgo biológico que en ellos se realiza.

En la sección Áreas de riesgo se relacionan las unidades pecuarias de todos los sectores económicos (Empresas, UBPC, Otros Estatales, etc.) que cumplan los requisitos establecidos para cada nivel de riesgo. Para cada unidad se especifica la empresa u organismo al que pertenece, su propósito productivo y la cantidad de animales por especie. La población bovina y equina de las Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS) registrada por Control Pecuario también se le asigna al área de riesgo correspondiente, así como el estimado de la población porcina del sector privado, calculado a partir de los datos de las campañas de vacunación contra el Cólera porcino realizadas por el IMV.

La población animal expuesta al nivel de riesgo II se describe en términos generales a partir de la caracterización de los principales vínculos existentes con el ORB de referencia., en base a sus nexos zootécnicos, productivos o comerciales con el mismo, o también por la ubicación del ORB en zonas ganaderas y/o próximos a áreas urbanas.

Obtención del Índice de Riesgo Biológico Absoluto (IRBA)

Se consideró que el riesgo de exposición a desastres biológicos por enfermedades emergentes en la población animal tiene relación directa con la amenaza que representa la presencia de objetivos con riesgo biológico en un territorio y el nivel de vulnerabilidad de éstos, debido a la existencia de brechas sanitarias en su protección que potencial izan dicho riesgo.

RIESGO = AMENAZA + VULNERABILIDAD

R = A + V

A cada ORB se le asigna un valor de amenaza de diez, cinco o tres puntos, si pertenecen a los Grupos I, II y III, respectivamente, y en ese mismo orden se le asigna cinco, tres o un punto a cada brecha sanitaria detectada. El acumulado de puntos por concepto del total de brechas detectadas en cada objetivo determina el valor de su vulnerabilidad.

VALOR ASIGNADO (puntos)

GRUPO

AMENAZA (A)

VULNERABILIDAD (V)

( a cada Brecha detectada )

I

10

5

II

5

3

III

3

1

Para cada ORB se calcula un Índice de Riesgo Biológico Absoluto, en tanto que la sumatoria de los valores obtenidos para todos los ORB existentes en un territorio dado, determina el valor del índice para éste último.

El valor de la amenaza es un componente fijo del valor del índice para cada territorio dado por el número de objetivos que allí existen, en tanto que la vulnerabilidad puede variar en dependencia de la cantidad de brechas sanitarias que éstos tengan, por lo que el índice de riesgo puede aumentar o disminuir para un mismo territorio en la medida en que sus objetivos sean más o menos vulnerables, a menos que se incorporen nuevos objetivos o se elimine o cambie de propósito el lugar.