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Impacto de la economía informal en el estado Lara, Venezuela



Introducción

En la Globalización uno de los instrumentos más visibles, en el ámbito económico, administrativo y empresarial, es el acontecimiento de una nueva arquitectura organizativa que, obteniendo ciertas características de la tradicional noción de "empresa" y desde ámbitos mucho más específicos y populares, participa en la libre oferta y solicitud de productos y servicios, en mercados marcados cada vez más, sobre todo en Latinoamérica y Venezuela, por la recesión y la contracción económica, junto a los dominantes de la competitividad y la eficiencia gerencial.

La economía informal tiene gran interés, debido a la expansión que ha tenido en Venezuela, planteando grandes interrogantes acerca de su fisonomía y complejidad, excediendo barreras económicas involucrando variables institucionales, históricas, sociales y culturales, y con gran interconexión con la irrupción de microempresas, en el escenario productivo mundial, nacional y regional.

El desarrollo del presente trabajo está estructurado de la siguiente manera:

El Problema: Se aborda el planteamiento del problema, objetivos generales y específicos, además se expone la justificación de este proyecto y los alcances.

Marco Teórico: Contiene los aspectos teóricos utilizados como herramienta y base del estudio realizado.

Marco Metodológico: En este capítulo se presenta la naturaleza de la investigación, la revisión de la información documental y electrónica, así como la muestra y el diseño del instrumento.

Análisis y resultados: contempla las entrevistas, el resumen de las mismas, las encuestas y el análisis respectivo.

Finalmente conclusiones y bibliografía.

La problemática

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Con la finalidad de lograr un conocimiento más acabado y científico referente a la agudización de la crisis económica Venezolana la cual abarca diversos ámbitos producto del agotamiento de un modelo de desarrollo económico rentista-petrolero. Determinando en buena medida la naturaleza, funcionamiento y estructura del poder público en Venezuela.

Bajo el clima de ingobernabilidad, de ausencia de consensos y la promulgación de un nuevo texto constitucional en 1999, han fijado el clima económico y el desempeño de los principales indicadores macroeconómicos y micro sociales de la estructura productiva nacional. En la cual el distanciamiento entre el liderazgo empresarial del país y el poder ejecutivo, crean un escenario en Venezuela de descapitalización progresiva, desinversiones y contracción generalizada en sus distintos sectores y ramas de actividad.

Generando un aumento en las cifras de desempleo para el primer trimestre del 2004, causado por el cierre de empresas, el incremento de la precarización del trabajo y relaciones laborales, ocasionadas por la globalización económica y el agotamiento del modelo económico constituyendo algunos de los factores para el aumento de un nuevo escenario económico denominado economía informal, la cual se ha convertido en un fenómeno complejo con una creciente presencia en relación al disminuido sector formal.

Este nuevo sector económico denominado economía informal puede definirse como múltiples significados:

Entre otras definiciones las cuales constituyen una realidad compleja y altamente estructurada con múltiples aristas analíticas. Sin embargo la informalización de la economía plantea formas y modalidades bajo los cuales la población excluida del sector formal se asocia y agrupan en pequeñas unidades productivas.

En las cuales surgen diversos aspectos como:

Constituyendo alguno de los elementos para identificar este nuevo paradigma organizativo. En todo caso las microempresas surgen como organizaciones de primer orden en la economía latinoamericana abarcando a la mayoría de las pequeñas unidades de producción.

La noción de informalidad tiene sus características o rasgos definitorios fundamentales como:

La microempresa e informalidad se erigen como dos referencias analíticas que hacen pertinentes una aproximación a la relación entre estas dos estructuras. Frente al papel del estado y la reciente forma institucional la cual plasma en cierta forma la consideración de la sociedad civil, la economía social o popular, las micro, pequeñas y medianas empresas y a las cooperativas como expresión de sectores sociales tradicionalmente no incluidos en la economía formal.

La aparición el sector informal, actividades y Organizaciones que conforman la economía informal, están relacionadas estrechamente con los síntomas de la crisis o agotamiento del modelo de desarrollo económico en Venezuela.

Citado por el banco mundial (2001):

El carácter petrolero de la economía venezolana es lo que explica, en principio, el tardío impacto de la crisis mundial capitalista en el interior de nuestra estructura económica. Mientras la economía mundial entra en crisis a finales de la década de los 60, agravada con el aumento de los precios del petróleo en 1973, Venezuela conoce los primeros efectos de la crisis en 1978-79, es decir, casi diez años después. Sin embargo, hay que mirar el período anterior (1973-1978) para encontrar las raíces más inmediatas de la crisis. Allí encontramos como primer aspecto, la bonanza económica que sigue al auge inusitado de los precios internacionales del petróleo, el incremento inicialmente inexplicable de la deuda externa venezolana, el crecimiento del Gasto Público y, en lo fundamental, los desajustes financieros que harán en 1978 paralelamente a la política de "frenazo" impuesto por el gobierno de Herrera Campins.

Esto origina un deterioro progresivo de los indicadores macroeconómicos de Venezuela, junto con un debilitamiento del sistema político producto del agotamiento el modelo de estado la cual limita las necesidades más básicas en materia de, empleo, salud, educación, vivienda, seguridad social y calidad de vida en general. Las cuales conducen al crecimiento del sector informal de la economía y de la población en condiciones de pobreza moderada y extrema.

El economista en Jefe para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Enrique Ganuza, señala:

Que Venezuela está en un grupo de 11 países que no logrará reducir en 50% la pobreza extrema para el año 2015 si se reproducen las políticas económicas de la década de los noventa, afirmación hecha con base en una proyección que hace el organismo multilateral fundamentada en el comportamiento económico de ese lapso, y lo que sucedería si se repiten hasta el 2015 los mismos resultados macroeconómicos que se registraron (en cuanto a variación del PIB y los coeficientes de desigualdad) entre 1990 y 1999, lo cual indicaría que pasarán 85 años para que el país llegue a disminuir 2% de la pobreza extrema.

Por otra parte, Francés (1999) aporta algunas consideraciones, en la descripción cuantitativa del empeoramiento de la economía venezolana hacia finales de los 70 e inicios de los 80, al afirmar que

Después del viernes Negro de 1983, la tasa de empleo informal no ha bajado del treinta y ocho por ciento; en 1994 subió al cincuenta por ciento, manteniéndose alrededor de este nivel desde entonces. El desempleo abierto, vale decir, la proporción de la fuerza de trabajo que está desocupada y buscando empleo, ha oscilado entre un mínimo de seis por ciento (en 1993) y trece por ciento (en 1984). Sumando el desempleo y empleo informal resulta que apenas el cincuenta por ciento, aproximadamente, de nuestra fuerza de trabajo ha contado con un empleo desde 1983, y menos del cuarenta por ciento, desde 1993.

Por lo cual frente a la agudización de la crisis económica venezolana. La política asumió a la informalidad como un mal necesario ya que serviría como una vía de escape para el creciente número de desempleo y atenuar el fuerte golpe de la pobreza.

Tal tesis es compartida por Hernández (1993):

El sector de la Economía Popular, a través de las estructuras micro empresariales ha evitado que el desarrollo de la crisis se convierta en un hecho de una mayor gravedad para los sectores populares. Gracias a este sector, un grueso número de personas continuó percibiendo tipo de ingresos, a pesar de haber salido de los sectores de la economía formal. La microempresa funcionó como un instrumento de los sectores populares para el "rebusque".

Cifras de la crisis.

La conflictividad política y el clima creciente de violencia social, desencadeno un paro a nivel nacional en diciembre del 2002 el cual fue iniciado por trabajadores de Petróleos Venezuela S.A (PDVSA) cuyo conflicto supero dos meses más allá de las implicaciones que lo ocasionaron lo que genero notables costos en la estructura productiva.

Tal como lo relata una nota periodística de El Diario El Universal (30-03-2003)

El Banco Central reporta una contracción del PIB de 16,7% en el cuarto trimestre de 2002, el consumo de electricidad cae 8,5% en enero 2003 respecto al mismo mes del pasado año; la recaudación real del IVA se desploma 48% en enero, la del impuesto al débito bancario sigue la tendencia con un declive de 31% y los préstamos con problemas de pago saltan 12% entre diciembre y febrero. La Oficina de Asesoría Económica de la Asamblea Nacional determina en su último informe que el impacto económico total producto de la huelga general se estima en un 7,6% del PIB, equivalente a 7 mil 367 millones de dólares.

La gravedad de la situación se centra en la caída de todos los indicadores macroeconómicos, productivos, industriales y sociales. Por lo cual a finales de enero del 2003 se establece un control cambiario, la cual enrarece aun más el horizonte para todas las organizaciones empresariales ya que no ha podido entregar las divisas requeridas para los diversos sectores cuyos insumos son importados.

La economía popular en la constitución de 1999

La constitución aprobada en 1999 consagra el apoyo por parte del estado a las nuevas tendencias organizativas en el ámbito de la denominada economía social.

La Carta Magna, en su artículo 308, (Capítulo I "Del régimen socioeconómico y la función del Estado en la Economía, del Título VI, "Del Sistema Socioeconómico") establece que:

"El Estado protegerá y promoverá la pequeña y mediana industria, las cooperativas, las cajas de ahorro, así como también la empresa familiar, la microempresa y cualquier otra forma de asociación comunitaria para el trabajo, el ahorro y el consumo, bajo régimen de propiedad colectiva, con el fin de fortalecer el desarrollo socioeconómico del país, sustentándolo en la iniciativa popular. Se asegurará la capacitación, la asistencia técnica y el financiamiento oportuno".

Este financiamiento oportuno el cual le ha permitido al gobierno entregar una suma considerable de recursos a diversas organizaciones de tipo social excluyendo al sector privado, en la reactivación productiva del país.

Otro de los elementos presentes en el discurso de la actual gestión gubernamental como parte de esa economía popular o alternativa, lo constituye el modelo cooperativo de organización. Hay quienes afirman que las asociaciones cooperativas constituyen uno de los ejemplos más claros de cómo la acción grupal organizada y mancomunada, siguiendo valores como la solidaridad, cooperación, decisiones consensuales y colegiadas y participación, pudieran concretarse en dicho modelo de organización como una alternativa de desarrollo social y económico.

Según la Superintendencia Nacional de Cooperativas, en el país existían para el año 2001, 1.164 cooperativas, con un volumen de operaciones que sobrepasaba los 69 millardos de bolívares y que empleaban a 275.000,00 personas de forma directa.

Sin embargo, el clima de enfrentamiento político entre el gobierno nacional y el sector empresarial privado, junto a sectores sindicales y opositores, plantean la posibilidad o sospecha, de acuerdo al discurso oficial, en el sentido de la utilización de este instrumental normativo-presupuestario con fines demagógicos, electorales y, más que al apoyo a la economía informal o popular, al desestimulo de la iniciativa privada a gran escala.

Planificación, acción y concepción económica reciente del actual gobierno

Al estudiar la planificación del gobierno y sus acciones en cuanto a económica se destaca un seguimiento a lo establecido en la constitución del 1999 diseñados por el poder que es encargado de aprobarlo " poder ejecutivo" , en esta planificación podemos ver debilidades y fallas que en general están afectando todo el ámbito económico. En el siguiente documento se puede visualizar en "Líneas Generales el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2007", en el cual se plantea la existencia de cinco ejes o equilibrios, que van a guiar la transición de la "Revolución Bolivariana", estos ejes son a nivel: económica, social, político, territorial e internacional.

En el eje económico: "El propósito es el ampliar y profundizar la democracia económica que enfatice la cultura del trabajo y la producción, y que elimine progresivamente nuestra dependencia del rentismo petrolero. Vamos a diversificar la economía no petrolera y estimular la Economía Social, equilibrando la heterogeneidad de intereses económicos y sociales con la participación autogestionaria de todos los venezolanos, convergiendo diversas formas de propiedad y de relaciones de producción y consumo urbano-rural. Se apoya toda esta iniciativa autogestionaria en un sistema de microfinanzas y de asistencia técnica a las comunidades organizadas."

Analizando estos 5 ejes podemos notar la carencia de acciones que involucren a las grandes empresas o sectores industriales, una común generalidad en los enunciados, duplicidad de objetivos y la simple enunciación de intenciones, sin las metas o indicadores correspondientes. Al fortalecer las microempresas y las cooperativas, la organización del sistema de microfinanzas, además, aumentar y dar fuerza las PYME estos se tratan como subobjetivos del orden económico y son:

1.4 ("Desarrollar la economía social")

2.2.1. Del eje social ("Fortalecer la economía social")

El economista Domingo Maza Zavala, expresaba sobre modelos de economía de finales de los 50 y del actual, lo siguiente: "Se vive un proceso de transición, que no es obra de Chávez, sino de un país que viene desde mucho antes clamando por un cambio de esquemas. Si bien es cierto que hay necesidad de un nuevo modelo económico, esta estrategia está por definirse. La actual administración tiene algunos hechos que vislumbran un nuevo modelo: por ejemplo, el énfasis en la pequeña y mediana industria, las microfinanzas y el mejoramiento de las condiciones de vida de los marginados. (Subrayado del autor. Diario El Nacional, 23-01-2002)". Además, existen observaciones críticas en relación al manejo de las políticas públicas por parte de la actual gestión gubernamental: "En un documento del Banco Mundial se lee: Desde su comienzo, la administración Chávez dio prioridad a las reformas políticas, incluyendo la introducción de una nueva Constitución. Esto, y la falta de un programa económico amplio completamente implementado, aumentó la incertidumbre, 24 afectando el clima de inversiones y reforzando el clima de desinversión del sector privado. Aunque Venezuela ha sido beneficiada con una gran riqueza natural, la pobreza es grave y las condiciones sociales se están deteriorando. La deficiente gerencia macroeconómica limita la participación del sector privado y las incertidumbres políticas han aumentado los riesgos de negocios y de país. El desempeño ha sido afectado por debilidades en el marco legal e institucional y una cultura del sector público ineficiente. La burocracia pública ha sido incapaz de diseñar e implementar programas para reducir la pobreza. (Subrayado del autor. Diario El Universal, 15-04-2003).

Por otra parte, Francisco Rodríguez, director de la Oficina de Asesoría Económica y Financiera de la Asamblea Nacional, expone igualmente algunas consideraciones en torno a la política y gestión económica y a la dirección de la Hacienda Pública Nacional, expreso: "Por eso creo que la política gubernamental es más bien un colchón de retazos donde se apela a medidas ortodoxas o heterodoxas para afrontar las crisis que se le vienen encima, pero no como un plan sostenible en el tiempo sino más bien como herramientas aisladas". (Subrayado del autor. Diario El Nacional, 04-08-2003). Además, Rodríguez expreso que: "Mientras en 1998 el servicio de la deuda pública total representaba apenas 4,7% del PIB, para 2002 llegó a alcanzar 8,7% del PIB. Una de las causas del aumento del saldo y costo de la deuda es el manejo desacertado y poco justificable de la política de endeudamiento de la nación que se comienza a manifestar a partir del año 2002. Esta ha estado marcada por el deterioro progresivo de la transparencia, llevando a operaciones cuyo beneficio para la Nación es cuestionable. (Subrayado del autor. Diario El Nacional. "La política de endeudamiento público en Venezuela". 23-06-2003)".

El apoyo a la economía social, y concretamente a las microempresas, PYMES y cooperativas como actores básicos de este ámbito, carece de un soporte de más largo alcance, de una estrategia macro o global en materia económica aplicada con continuidad e integralidad, que permita armonizar coherentemente los programas financieros, crediticios o de capacitación puntuales o focalizados, con un plan sólido y completo para toda la economía, que principalmente, sea duradero y continuó. Al respecto han surgido algunas críticas en relación a la concepción que la actual gestión tiene sobre el desarrollo económico, la conformación de un sistema microfinanciero, y de los valores que conforman o subyacen en la justificación de las decisiones y políticas que se están aplicando en la actualidad.

En diarios de circulación nacionales fueron señalados las irregularidades en los organismos de la estructura microfinanciera y de asistencia social y crediticia que el Poder Ejecutivo empezaba a establecer. El Diario El Nacional (20-03-2001), presentó una declaración de William fariñas presidente del fondo único nacional y esto fue lo que dijo: admitió que durante su gestión cometió errores y tuvo que "saltar talanqueras porque, lamentablemente, son muy engorrosos los trámites en la administración pública para poder cumplir con todas las pautas que se establecen para cualquier transacción". No bastando con los problemas sociales que debe afrontar un gerente público se le suma a esto el peso de la estructura burocrática, normativa y gerencial de la Administración Pública en su gestión y eficiencia.

Mohammad Yunus, presidente del Grammen Bank, organización exitosa en materia de microcréditos en Bangladesh, afirmaba en una entrevista que se le realizara en Octubre del 2001 (Diario El Nacional, 07-10-2001), , que "el sistema de microfinanzas debe ser autosostenible, para que no dependa del financiamiento del Estado o de sus subsidios, sino que se convierta en un sistema bancario genuinamente comercial". Casi dos años después, otra nota de prensa ilustraba las críticas generadas en relación al funcionamiento e irregularidades del sistema El Banco del Pueblo tiene aproximadamente 88% de su patrimonio colocado en papeles emitidos por la República dentro del país, mientras 9% de su capital lo ha otorgado en pequeños préstamos a los sectores más necesitados. (Al 31 de diciembre del año 2002 el Banco de Pueblo acumuló pérdidas por 7,49 millardos de bolívares. Después de haber obtenido un saldo negativo entre enero y junio del mismo año que llegó a 4,74 millardos de bolívares. (Diario El Nacional, 09-06- 2003)

Estas consideraciones junto a otras dieron paso a que el presidente del banco central de Venezuela Diego Luis Castellanos, a advertir en documento enviado a la Asamblea Nacional de observaciones del instituto emisor sobre la reforma de la Ley General de Bancos, donde dice que instituciones como el Banco del Pueblo y el Banco de la Mujer en realidad no son bancos. Además, que "lo más lógico es reestructurar esas instituciones en fondos de asistencia crediticia y mantener intacta la norma de que toda entidad debe estar regida por la Ley General de Bancos. Es altamente peligroso que instituciones que potencialmente pueden recibir depósitos del público estén en una especie de limbo regulatorio y de supervisión". Esto, conforma un cuadro en el que se reflejaría la relativa premura o improvisación, por parte del Estado, en la organización jurídico-administrativa del Sistema Microfinanciero.

Situación en el Estado Lara

En el estado Lara, como consecuencia de la coyuntura recesiva que atraviesa la nación, Argenis Manzi, presidente de la Cámara de Pequeños y Medianos Industriales del Estado Lara (CAPMIL) informaba en relación a la entidad que En la actualidad, existen 300 agremiados activos, pero hay otro grupo de pequeños industriales que están técnicamente cerrados desde los últimos 3 años, los cuales no han sido desincorporados del gremio por mantener viva la llama de la esperanza y darles un auxilio con créditos y asistencia técnica. (Diario El Impulso, 13-06-2002).

La crisis económica y efectos que dejo el paro cívico iniciado en diciembre 2002, además el cambio del poder ejecutivo, agravan cada día mas el nivel de actividades económicas en el país.es importante destacar que en el estado Lara, existen organizaciones comunitarias, cooperativas y de acción social con una amplia trayectoria en el trabajo social y en la conformación de redes productivas, etc., en los cuales reflejan la existencia de elementos culturales, y de un perfil económico de la entidad. Según Moreno Contreras (2002) este se denomina el "Tercer Sector", el cual adopta formas de organización y participación más allá del Estado y del mercado, tiene una presencia notable en la entidad regional, corroborando lo expresado en torno a la fructífera actividad cooperativa, comunitaria y micro empresarial que en ella se realiza, una clara muestra de esto, es el listado de organizaciones, entes e instituciones incluido en el "Directorio de la Alianza Social 2001", editado por la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria 28 (Venacham) correspondiente estado Lara, el cual da cuenta de 29 organizaciones que bajo la figura de Asociaciones civiles, Fundaciones, Juntas ambientalistas, organizaciones no gubernamentales, sociedad de amigos, entre otras.

Las instituciones como FUNDEME y FUNDAPYME, vinculadas administrativamente a la Gobernación del Estado Lara y dedicadas al estímulo y apoyo financiero a microempresarios, sin incluir a otras organizaciones no oficiales presentes en la entidad, conforman un escenario institucional propicio para analizar la opinión de gerentes públicos responsables. En el entendido de que los valores, posturas o juicios reflejados en la opinión de dichos funcionarios referida a la realidad sobre la cual buscan actuar, puede evidenciar una concepción, que constituye una obstáculo o limitante en la eficiente administración de la política micro empresarial.

Objetivos de la Investigación

La investigación se realizó planteando los siguientes objetivos:

Objetivo General:

Determinar la relación entre la opinión de gerentes y funcionarios públicos sobre la economía informal, y las políticas de apoyo, estímulo y financiamiento a las microempresas del Estado Lara.

Objetivos Específicos:

Justificación

Existen diversos factores económicos que influyen en la existencia de la economía informal, o los múltiples adjetivos y denominaciones que denotan su complejidad y el poco o difícil consenso teórico. Estos factores muestran la verdadera realidad de la situación en América latina y especialmente en Venezuela. Dichos factores son: La permanencia y perpetuación de un cuadro recesivo, inflacionario, y de incremento del índice de desempleo, una presencia e implicaciones en todos los órdenes que persistirá durante algún tiempo, y que ameritan por tanto un estudio detallado.

Esto es parte de un replanteamiento de relaciones del poder, la ingobernabilidad creciente impide la satisfacción de las necesidades más básicas 30 de la colectividad. En esa dificultad, evidente cada vez más, que padece el gerente público para que sus decisiones produzcan los resultados esperados, radica igualmente el interés por establecer el grado de relación entre la opinión de ese gerente o funcionario público sobre la economía informal Se considera igualmente, que el Estado Lara, por su perfil económico y productivo, por su larga tradición cooperativa, micro empresarial, de organizaciones populares y comunitarias y por la existencia de diversas instituciones dirigidas a la atención del sector económico bajo análisis, representa una oportunidad que justifica y en cierto sentido hace viable la presente investigación, en momentos en que han surgido desde diversos sectores.

Alcances

Los alcances o límites que se establecen a la investigación, a objeto de examinar adecuadamente los resultados y conclusiones que de ella pudieran estudiar:

Los funcionarios, gerentes y empleados a consultar y a encuestar pertenecen a instituciones públicas cuyo funcionamiento o razón de ser tiene que ver directamente con el sector microempresarial y la economía informal, Se visitarán las sedes de dichas instituciones ubicadas en la ciudad de Barquisimeto, capital del Estado, en el cual se concentra la mayor parte de la población atendida.

Aun cuando se hará uso de la estadística descriptiva, además de la utilización de cifras y estadísticas referenciales, no se pretende en este trabajo profundizar rigurosamente en la descripción y caracterización estadística y cuantitativa de la Economía Informal o del sector microempresarial.

No se persigue una descripción detallada y en profundidad de la naturaleza, misión, visión, objetivos, resultados, cifras de los programas, actividades o políticas ejecutadas por dichos organismos, sino conocer la opinión y percepción de quienes las integran.

Aun cuando se reconocen las implicaciones de los adjetivos que se le pueden endosar a la palabra "Economía", en atención a determinada postura teórico-conceptual o ideológica, a los efectos del presente trabajo se empleará el término "Economía Informal" por ser el que, desde la perspectiva de los enfoques del Programa Regional de Empleo para América Latina y el Caribe-Organización Internacional del Trabajo (PREALC-OIT) y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), expresa de mejor forma la tesis del autor.

El carácter complejo, diverso, heterogéneo y altamente estructurado de la economía informal, como expresión de una realidad con múltiples vínculos con la pobreza, el 32 desempleo, la educación, el funcionamiento del Estado, la cultura y las instituciones, por mencionar sólo algunos elementos. Al tanto de dichas imbricaciones, la atención recaerá fundamentalmente en los rasgos definitorios de la economía informal, de las microempresas, sin obviar los vínculos y conexiones necesarias y evidentes con los factores mencionados.

Marco teórico

Antecedentes

En la literatura consultada ha toma como informal las investigaciones auspiciadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a través de la labor realizada por Keith Hart hacia fines de la década de 1960, dirigida a estudiar los mercados laborales urbanos en África.

Portes (2000), Hart postuló un modelo basado en su mayor parte en la distinción entre empleo y autoempleo. Hart enfatizó el notable dinamismo y la diversidad de estas actividades que, en su opinión, trascendían con mucho a los limpiabotas y los vendedores de fósforos.

La tesis de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), así como los trabajos de sociólogos, economistas y científicos sociales en torno a la Teoría de la Dependencia y el Subdesarrollo, constituyeron las aproximaciones no sólo teóricas sino ideológicas que desde el materialismo histórico o el estructural-funcionalismo analizaron la realidad económica latinoamericana.

Quijano (1998) describe acertadamente el panorama de la región latinoamericana de la época:

Aquello ocurre en todo el orden capitalista mundial, pero sobre todo en las áreas donde la heterogeneidad histórico-estructural es más acusada, por el nivel "subdesarrollado" del capital. Es un fenómeno producido por las propias tendencias globales del capital, cuyos efectos sobre la población trabajadora se ejercen en todo el universo capitalista, pero que se agravan en las condiciones de una sociedad "dependiente" (...) donde el rasgo sobresaliente era, y todavía es, el desencuentro permanente entre sus normas y valores "formales" y sus prácticas sociales reales.

Barrantes (1997) defiende la denominación de "Economía Popular", y afirma que ella define una región específica del conjunto de relaciones de nuestra configuración societal, no reducida a una locación geo-espacial específica que se encuentra inscrita en el entramado político, ideológico, simbólico, imaginario, económico, jurídico y cultural venezolano.

Freije (2001) ha indagado sobre el empleo informal en América Latina y el Caribe con base en los estudios y cifras suministradas por la CEPAL y la OIT para la región en torno al fenómeno se expresa en los siguientes aspectos:

De acuerdo al Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica –ILPES- (1998), al estudiar la evolución del mercado de trabajo en América Latina cabe destacar que el sector público ha reducido su importancia por otro lado, aumenta la importancia de las pequeñas empresas y de los trabajadores por cuenta propia no profesionales. Esas dos categorías, sumadas al servicio doméstico, pasan de 40% del total del empleo en 1980 a 52% en 1990 y a 57% en 1996.

A pesar de las diferencias que existen en la estructura laboral, económica y socio-productiva de cada país, estas cifras permiten constatar como punto en común el peso y la presencia de la economía informal en América Latina.

En el caso venezolano el trabajo de Valente y otros (2002) en torno al desempeño del sector informal en el estado Zulia durante el período 1984-1998, sustentado en el análisis estadístico del empleo por sectores (formal e informal) evidencia el debilitamiento del mercado de trabajo regional en el cual las industrias organizadas mostraron poco dinamismo para generar empleo, dado el largo proceso de estancamiento de la economía venezolana.

Valente y otros (2002) en cuanto a lo positivo se puede considerar:

Giménez (2002) demuestra la posibilidad de pechar y aplicar la potestad tributaria municipal a quienes realizan actividades de manera informal en su jurisdicción, y además, aporta datos interesantes en torno a los ingresos promedio, motivaciones y disposición a pagar impuestos de comerciantes informales entrevistados que muestran otra dimensión, poco explorada y alejada de la imagen tradicional del sector informal.

El crecimiento de la economía informal en Venezuela ha estado relacionado, con el aumento del índice de desempleo y con la imposibilidad del llamado sector formal del aparato productivo de absorber no sólo la mano de obra calificada o con experiencia en situación de desempleo, sino a los venezolanos que cada año se incorporan a la población económicamente activa del país.

Por otra parte, la tesis según la cual la informalidad está circunscrita o limitada exclusivamente a los sectores sociales más deprimidos socioeconómicamente, empieza a ser desmentida por la realidad.

La firma consultora Datanálisis, en uno de sus estudios dio a conocer recientemente, que el sector informal está comprendido por el 40% de la clase media. (Diario El Nacional, 30-04-2003).

Piñate y Vivas (1995), dando el concepto de microempresas, citando a Chávez (1987), las definen como pequeñas unidades que participan en el proceso productivo global, realizando un conjunto heterogéneo de actividades que presentan características que las diferencian del sector moderno, manteniendo entre ellas rasgos comunes.

Una descripción global de la economía popular urbana debe considerar los siguientes elementos:

a) Sus agentes son familias pobres, cuyo capital tiende a estar representado, a lo sumo, en pequeños ahorros salariales y prestacionales.

b) Desde el punto de vista empresarial casi siempre se caracterizan por la precariedad de su gestión administrativa, por la concentración de funciones en una persona que debe ser al mismo tiempo productor, vendedor y administrador.

c) La lógica familiar, busca la generación de un ingreso suficiente para sus necesidades como objetivo central del proceso productivo; incorporar a dicho proceso la mano de obra familiar y utilizar la vivienda también como lugar de trabajo, son características de dicha lógica.

d) La débil acumulación del capital inicial y la falta de información tecnológica se traducen en una dotación no siempre óptima de procesos.

e) Encuentra una casi insalvable dificultad para incorporarse al "sistema institucional" debido a la excesiva regulación que caracteriza nuestra vida social y como consecuencia de esta informalidad se ve privada de acceso al sistema institucional de crédito y de compras.

f) Ha sido, hasta hace poco, ignorada en los programas de desarrollo, considerándola solamente como un "problema social".

g) No obstante todo lo anterior, la empresa popular compite con la empresa "formal", aprovechando nichos de mercado que le representan ventajas comparativas derivadas de su tamaño y estructura empresarial.

h) Es fundamental entender que lo pequeño y lo popular no se identifican con la ineficiencia.

Bases Teóricas

En la opinión de Barrantes (1997) el Sector Informal Urbano (SIU) fue definido no por lo que es y tiene, sino, por lo que no es: lo no estructurado, lo no formal, lo no rentable, lo no estético, lo no legal, lo no legítimo; y por lo que no tiene: capital, razón, organización, educación y, antes de El Otro Sendero (De Soto, 1987), espíritu neolibreempresarial.

Bombarolo (2001) sostiene que:

...no existe unidad sectorial alguna que nos permita hablar del Tercer Sector como un "actor social universal". (...) Tan grandes son las diferencias, posiciones, tamaños, sentidos, orígenes, actitudes, que resulta casi imposible encontrar puntos vinculantes más allá del hecho de que se trata de "organizaciones de personas". Las visiones funcionalistas desde donde se construye aquel "supuesto actor", se construyen y conducen a privilegiar "lo formal" de las organizaciones antes que "el sentido de su quehacer".

Bombarol analiza los inconvenientes o riesgos en que se puede caer al momento de "etiquetar" o analizar la realidad desde un único enfoque conceptual o ideológico.

Según Bombarolo (2001)

Es necesario poner en duda la tan difundida disputa o distancia sectorial entre Estado, Mercado y Tercer Sector. Para descubrir el sentido de las argumentaciones que sostienen aquella diferenciación, sería necesario revisar cuál es el rol que se le asigna al Estado en los procesos de construcción social, cuál al sentido de democracia y cuál al sentido de lucro.

Enfoques sobre la informalidad

Piñate y Vivas (1995), plantean la existencia de al menos cuatro enfoques:

Caraballo y Jiménez (1996) describen de los distintos enfoques sobre el sector informal

Enfoque Neoliberal: reconoce a Hernando de Soto como su máximo exponente. Esta corriente entiende a la Economía Informal como una serie de actividades de producción extralegal pero lícita, que tienen su origen en la excesiva carga de regulaciones impuestas por el Estado.

Enfoque Neomarxista: Considera que el Sector Informal, al estar subordinado a las necesidades de acumulación de capital, no tiene posibilidad alguna de desarrollo autónomo. Las grandes industrias tienen el propósito de disminuir sus costos de producción utilizan la subcontratación de trabajadores de pequeñas empresas, convirtiéndolos en asalariados encubiertos del Sector Formal.

Enfoque del Programa Regional de Empleo para América Latina y el Caribe (PREALC): Este programa que depende de la OIT, define al sector informal como la incapacidad estructural de la economía capitalista moderna de nuestros países de generar los ingresos monetarios que las personas requieren, y el tipo de desarrollo tecnológico que privilegia las técnicas intensivas de capital.

Enfoque Alternativo o de Economía Popular: Hace referencia a las diferentes actividades para sobrevivir de los menos privilegiados económicamente para autogenerarse empleo e ingresos.

Beccaria, Carpio y Orsatti (2000) contribuyen con el debate conceptual sobre la informalidad, manifestando que

(El sector informal) no es un nuevo segmento del mercado de trabajo, ni un residuo de los modos de producción pre capitalistas. El sector informal es internamente heterogéneo, formado por segmentos reorganizados de combinaciones de producción preexistente, unificada por su relación funcional con la economía capitalista. (...) El hecho de que la unidad informal dependa económicamente de la empresa moderna, no modifica (el hecho de) que su titular sea un pequeño microempresario que asume riesgos y cuenta con un capital.

Para Castells y Portes (1989), el sector informal abarca a todas las actividades que no están reguladas por el Estado en entornos sociales en los que sí están reguladas actividades similares.

Decreto con Fuerza de Ley de Creación, Estímulo, Promoción y Desarrollo del Sistema Microfinanciero.

(Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 37.164 del 22 de marzo de 2001), también conocido como "Ley de Microfinanzas" plantea en su exposición de motivos:

Tiene como objeto crear, estimular, promover y desarrollar el sistema microfinanciero orientado a facilitar el acceso a los servicios financieros y no financieros, en forma rápida y oportuna, a las comunidades populares y autogestionarias, las empresas familiares, las personas naturales autoempleadas o desempleadas y cualesquiera otras formas de asociación comunitaria para el trabajo, que desarrollen o tengan iniciativas para desarrollar una actividad económica, a objeto de integrarlas en las dinámicas económicas y sociales del país.