Intervención psicosocial en la población civil en las zonas veredales transitorias (Colombia)



Resumen

El acuerdo final gobierno-FARC establece 26 zonas veredales transitorias de normalización en los diferentes departamentos de Colombia, en donde se concentraran las FARC para dar cumplimiento al acuerdo y reintegrarse a la vida civil. En la mayoría de dichas zonas escogidas para la concentración, la población civil ha sido afectada por el conflicto armado, no se cuenta con presencia del estado, ni inversión social, afectando de manera significativa el desarrollo de la población. Por esto, en esta etapa del postconflicto armado, se busca dar inicio a la fase de transición que contribuya a una mayor integración de los territorios, una mayor inclusión social, en especial de quienes han vivido al margen del desarrollo y que han padecido el conflicto armado. De igual manera, fortalecer la democracia en todo el territorio nacional, por ende, el proceso de integración deberá ser además de integral, psicosocial, permitiendo el desarrollo de un adecuado proceso de reconstrucción de tejido social, en donde las partes aporten al proceso, para que el proceso de paz pueda tener éxito y sea durable, abriendo un nuevo provenir para la sociedad colombiana.

¿Cuáles entonces son los retos de la intervención psicosocial en la población civil presente en las zonas veredales transitorias de normalización, estipuladas en el acuerdo gobierno-FARC?

Pretendemos describir y analizar las condiciones psicosociales anteriores y actuales a la presencia guerrillera, las percepciones que tiene la población con respecto a estos y que esperan como resultado de los acuerdos- en términos de la reparación integral y psicosocial.

El carácter de esta investigación es de tipo narrativo, para poder contextualizar la época y lugar donde ocurrieron las experiencias y reconstruir críticamente historias individuales y sociales, por medio de estrategias de enfoque cualitativo. Los resultados se obtuvieron a partir de la aplicación y el análisis de entrevista semi-estructurada a la población civil del municipio de Vista Hermosa - Meta.

Palabras Claves:

Conficto Armado; Posacuerdo; Intervención Psicosocial; Tejido Social; Zonas Veredales.

Abstrac:

The final government-FARC agreement establishes 26 temporary transitional zones of normalization in the different countries of Colombia, where the FARC is concentrated to comply with the agreement and reintegrate into civilian life. In most of the areas selected for concentration, the civilian population has been affected by the armed conflict, where there is no state presence or social investment, significantly affecting the development of the population. For this reason, at this stage of post-conflict, the aim is to begin the transition phase that will contribute to a greater integration of the territories, greater social inclusion, especially those who have lived on the margins of development and who have suffered the conflict; As well as strengthening democracy throughout the national territory.

Therefore, the integration process should be collective, allowing the development of a process of reconstruction of the social fabric, where both parties contribute to the integral and psychosocial process, so that the peace process can be successful and lasting, achieving a better society Colombian

In compliance with the above, the question we raise as the authors of this work arises: what are the challenges of psychosocial intervention in the civilian population present in the temporary transitional areas of normalization stipulated in the government- FARC agreement?

The objective of this research is to describe and analyze the previous and current psychosocial conditions to the guerrilla presence, the perceptions that the population has with respect to them and that the residents expect as a result of the agreements in terms of comprehensive and psychosocial reparation.

The nature of the research is narrative, in order to contextualize the time and place where the experiences occurred and to reconstruct individual histories, through strategies of qualitative approach. The results were obtained from the application and the analysis of interviews Semi structured to the civil population of the municipality of Vista Hermosa - Meta

Key Words:

Armed conflict, psychosocial intervention, temporary transitional zones, social fabric

Introducción

El conflicto armado en Colombia lleva varias décadas afectando en gran manera a los ciudadanos en los diversos aspectos de la vida cotidiana, ya que la población civil se encuentra en medio del conflicto entre actores armados y el Gobierno, siendo los campesinos los más vulnerados, debido a que es en el campo donde surge, se fortalece y desarrolla el conflicto, sin embargo, través de la historia, se han dado grandes procesos a nivel nacional, pero ninguno ha sido propulsor de cambio y transformación social. Hasta ahora, el hecho de que se trabaje y se plantee un cambio desde la estructuración interna del país, facilita las posibilidades de transición y cambio que desestimulan la guerra y la violencia en nuestro propio contexto.

En esta ocasión lo relevante es el campo afectado por la violencia y por el abandono del estado durante años, que ahora pareciera que tuviera oportunidad de progresar. Se pretende hacer cambios que beneficiarán a todo el país, en especial a esta población, en ésta nueva etapa denominada el posconflicto. Se requiere identificar los cambios de la población

civil, considerando los paradigmas y percepciones que tienen los pobladores frente a las FARC de acuerdo a su interacción con ellos y su memoria histórica.

Ejecutar un tratado de paz en un contexto determinado, como el nuestro, para entender el posconflicto, es necesario tener en cuenta elementos esenciales de los retos de la intervención psicosocial con la población civil, ya que el campo colombiano se encuentra nuevamente en el centro de las miradas de todo el país, de sus gobernantes y ciudadanos y de entes internacionales que están verificando el cumplimiento de dicho acuerdo.

Para empezar a hablar de un proceso de paz, es necesario mirar algunos procesos anteriores, donde se ha establecido una historia y marcos conceptuales acerca de lo que implica la reparacion a las victimas, debido a que las heridas psíquicas de la población civil no se han resuelto, puesto que no hay redes de apoyo, tanto en lo social y material, como en lo afectivo. Además, la reparación a las víctimas se había venido ejecutando básicamente en el aspecto económico y no a nivel psicosocial, lo cual no garantiza que se cumpla con la no repetición de los hechos violentos. Durante el tiempo que lleva la ejecución de los acuerdos, no se ha empezado a desarrollar cabalmente la intervención psicosocial consagrada en la Ley como un aspecto central, considerando que la guerra no impacta solo lo sociopolítico y económico, también lo psicológico, lo cual obliga a abordar el proceso pacificador desde una perspectiva amplia, bajo el entendido que el apoyo psicosocial es un "proceso de acompañamiento personal, familiar y comunitario, que busca restablecer la integridad emocional de las personas, así como de sus redes sociales" (CHF International, 2005, pág. 11).

Para Martín-Baró, el trauma psicosocial es visto como una acumulación del carácter de la estructura social en el psiquismo humano, es una consecuencia directa del conflicto armado, de las vivencias de relaciones sociales aberrantes, como las que se producen durante la guerra (Martín-Baró, 1988/1992). Algunos de los efectos de este trauma psicosocial, son la deshumanización de las relaciones sociales, la desensibilización ante la

violencia, el sufrimiento y la naturalización de muchos actos delictivos, perdiendo la capacidad de leer claramente la realidad y la cotidianidad, incrementando la polarización social y la desconfianza interpersonal, impidiendo que surjan nuevas perspectivas de la realidad que le faciliten a la población el empoderamiento de su realidad y contexto, bajo la convicción de su carácter activo, que ha sido interferido en su capacidad de reflexionar y actuar sobre sí, en particular, sobre las interacciones sociales, evitando la transformación tanto de la realidad como de sí mismos. Sin embargo, si en la implementación de los acuerdos Gobierno-FARC, hay un cierto empoderamiento delegado a la comunidad, que podría generar procesos de recuperación, de re-construcción de su futuro con dignidad, cerrando los ciclos de dolor que han acompañado a la nación.

Este trabajo de investigación nos ha permitido poner en juego los elementos teóricos propios de la psicología social, la visualización a futuro de aplicación de técnicas y metodologías que se han habituado en otros escenarios y en otros tiempos, por lo cual se hace necesario indagar cuál es la percepción que tiene la población civil con respecto a las FARC, puesto que es en donde han ocurrido pérdidas que involucran a la población que es vulnerable a las acciones político-militares por parte de este grupo armado. Esto ha de proporcionar una información que será de utilidad para abordar los retos que tiene la intervención con la población víctima, con el fin de lograr una reconstrucción material, de significados, memoria histórica y tejido social, aportantes a la construcción de un proceso de paz que involucre a víctimas y victimarios.

Consideraciones teóricas centrales:

En Colombia, según el Grupo de Memoria Histórica, "la violencia contra la integridad física es el rasgo distintivo de los grupos paramilitares, mientras que la violencia contra la libertad y la disputa por bienes materiales caracteriza las acciones de los grupos guerrilleros. La violencia ejercida por la fuerza pública, se centraría en detenciones

arbitrarias, torturas, asesinatos selectivos, desapariciones forzadas y del uso desmedido y desproporcionado de la fuerza. Así, nuestro devenir histórico ha implicado una multivariada violencia: violencias (política, socioeconómica, física, sobre los territorios, socio-cultural) que necesariamente deben ser comprendidas desde la multicausalidad y la experiencia humana de quienes las vivieron" (Villaveces, 1996, citado por Blair, 2009, p. 25).

Con el inicio del proceso entre las FARC y el gobierno colombiano, concretados en los diálogos de la Habana-Cuba, mediante los acuerdos, se espera que este largo y doloroso conflicto llegue a su fin. Aunque esto no garantiza la paz absoluta en Colombia, por lo menos si garantiza que muchas vidas e ilusiones se preserven.

Según Fisas, citado por (Jonathan, 2016) "la paz se ha definido en ocasiones como ausencia de guerra, sin embargo, no es sólo la ausencia de ésta, sino de cualquier tipo de violencia, de la cual la guerra es sólo una manifestación más" (p. 228).

Es por ello que González afirma que tanto fuerzas militares como FARC, llegaron a la conclusión de que una solución por las vías militares no pondría fin al conflicto armado, lo que hace necesario establecer un canal de diálogo para llegar a un acuerdo, en el que se decide negociar bajo un modelo teórico-político un mecanismo que busca solucionar las diferencias en ideales y acciones en pro del cambio social. Es si como la firma del presidente Juan Manuel Santos y el máximo jefe de esta guerrilla, Rodrigo Londoño Echeverri, "Timochenko", en el acuerdo de paz el 26 de septiembre del 2016 en Cartagena de indias, da inicio al postconflicto armado, una nueva etapa en la que se contemplan los retos que existen para la construcción y solidificación de los acuerdos, evitando recaer en el conflicto.

Teniendo en cuenta esto, refiere Calderón (como citó Jonathan, 2016):

"la paz por medio pacíficos debe ser afrontada con mucha racionalidad y profundo respeto por el hombre y sus necesidades básicas (bienestar, libertad, sobrevivencia e identidad). El Proyecto de Paz por medios pacíficos, pone al hombre como punto de partida, no a las ideologías, credos, partidos políticos, etcétera" (p. 250).

Es por esto que surge el compromiso de buscar y reunir todas esas diferencias ideológicas en pro de lograr un acuerdo que beneficie e incluya a todos los colombianos, a partir de la libertad, igualdad, justicia y paz. Según el acuerdo final: En la etapa del postconflicto se busca dar inicio a la fase de transición que contribuya a una mayor integración de los territorios, una mayor inclusión social -en especial de quienes han vivido al margen del desarrollo y que han padecido el conflicto-, de igual manera fortalecer la democracia en todo el territorio nacional. El acuerdo está constituido con un mismo enfoque de derechos, para que las medidas acordadas contribuyan a la materialización de los derechos constitucionales colombianos, asegurar la diversidad de género, étnica y cultural y que se adopten medidas para las poblaciones más humildes y vulnerables, en especial niñas, niños y mujeres, personas en discapacidad y las víctimas, lo cual dará inicio a un nuevo devenir, que con expectativa el pueblo colombiano espera, aun mas aquellas víctimas directas de este flagelo, que esperan recorrer un camino por medio del cual se pueda reconstruir el tejido social y una nueva percepción de la realidad político-social de este país.

Para Beristaín y Dona (1999) hablar de la reconstrucción del tejido social implica realizar un trabajo crítico con las comunidades, y sobre todo, saber implantar las ayudas humanitarias, ya que:

"Una catástrofe implica un suceso negativo, a menudo, imprevisto y brutal que provoca destrucciones materiales y pérdidas humanas importantes, ocasionando un gran número de víctimas y una desorganización social importante. Esta destrucción, muchas veces, trae otras consecuencias que perduran en el tiempo. Podemos entender como emergencias las situaciones de alto riesgo vital de un grupo en relación con sus capacidades y recursos. Hablamos de catástrofes como hechos colectivos de violencia o guerra, accidentes tecnológicos con importante impacto colectivo" (Beristaín & Dona, pág.28).

Esto es algo que trae grandes consecuencias entre las comunidades, perdiendo su unidad, sinergia y cohesión de grupo, ya que una gran cantidad de miembros, en su mayoría líderes sociales, son asesinados.

Métodología

El estudio se basa en el método cualitativo, bajo un diseño narrativo, que tiene como objetivo distinguir la naturaleza de cada fenómeno, ampliando e integrando hasta donde sea importante, produce análisis de datos y comportamiento observables del fenómeno

La presente investigación parte de un rastreo teórico acerca del impacto del conflicto armado colombiano, antescedentes de otros conflictos armados y resolución de los mismo en latinoamerica, el acuerdo final pactado entre dobierno-FARC y el relato de victimas directas del conflicto.

Con lo narrativo se lograr entender la sucesión de hechos, situaciones, fenómenos, procesos y eventos, donde se involucran pensamientos, sentimientos, emociones e interacciones, a través de las vivencias contadas por quienes los experimentaron, así como la secuencia de eventos y los resultados identificados en categorías y finalmente, entretejerlos y armar una historia o narrativa general.

El paradigma sociocritico, nos permite conocer y comprender la realidad como praxis, unir teoría y práctica, integrando conocimiento, acción y valores, orientar el conocimiento hacia la emancipación y liberación del ser humano, proponer la integración de todos los participantes, incluyendo al investigador, en procesos de autorreflexión y de toma de decisiones consensuadas, las cuales se asumen de manera corresponsable (Popkewitz, 1992).

Consideramos los testimonios de 4 habitantes del municipio de vista hermosa, Meta, cuyas edades oscilaron entre 25 y 45 años. Que vivieron cerca de la zona veredal transitoria de normalización la cooperativa, y fueron víctimas del conflicto armado vivenciado en este territorio e hicieran parte de activa de la comunidad (docente, concejal, estudiante, agricultor) La Entrevista Semi- estructurada identificar problemas, ambigüedades, para así poder entender como la persona describe y percibe el mundo vivido (Psicología, 2006, pág. 140).

A partir de lo indagado con las víctimas, se logró identificar que a nivel general se encuentran conformes con el acuerdo final gobierno-FARC, ya que evidencian cambios significativos en su cotidianidad. En los últimos meses no se ha presentado fuego bilateral, desplazamientos, muertes y desapariciones. Muchos habitantes que fueron desplazados de sus territorios, han podido regresar a sus tierras, recuperando la dinámica social que les fue arrebatada por el conflicto armado. Manifiestan que volvió la libertad de expresión, la libertad de poder desplazarse tranquilamente en su territorio y realizar sus actividades económicas con total autonomía.

Según lo informado por un docente y un concejal entrevistados, oriundos del municipio de Vista Hermosa - Meta, relatan que la guerra tuvo su apogeo en la época de la zona de despeje en 1998, lapso durante el cual las FARC vulneró a la población en todas las formas posibles, los derechos humanos; realizando masacres, desplazamientos, extorsión, terrorismo, amenazas, privación de la libertad de expresión, secuestro, entre otros. Lo cual produjo un alto índice de pobreza, desempleo, analfabetismo y morbimortalidad, no solo por el conflicto armado, sino también por el tradicional "abandono del gobierno", narrado por el entrevistado en términos de que el gobierno, los "dejó solos, a su suerte y sin ninguna garantía, y eso empeora la imagen del gobierno y de las fuerzas militares, porque ellos también nos vulneraron nuestros derechos".

Frente al proceso de paz manifiestan que "no es que sea el más elegante, ni el más concordante a la situación o el más efectivo, sin embargo, soy optimista, porque el país necesitaba ese tanque de oxígeno, desde que se iniciaron los diálogos -solo en Vista Hermosa, Meta-, se han dejado de morir de 3000 a 4000 personas hasta el momento, y ya eso es ganancia"

Para la población civil, el acuerdo final gobierno-FARC no los incluye en el proceso de paz, impidiendo que la población se empodere de los cambios que impactarían positivamente su dinámica social.

A partir de los relatos, se ha logrado evidenciar que muchos de los habitantes tocados por el conflicto, aún tienen heridas que no se han sanado, puesto que las redes sociales y afectivas, no han sido debidamente reparadas, hay infinidad de procesos duelísticos no elaborados y falta la reconstrucción de los relatos para crear una memoria histórica del conflicto, así como la memoria individual adherida a la social, para evitar que aparezcan procesos revictimizantes. Para los pobladores de Vista Hermosa "no solo lo económico repara una sociedad, hay aspectos más profundos e importantes en el ser humano que ningún dinero puede resarcir".

Por otro lado, existe un reclamo por parte de la comunidad, debido a que solo se han tenido presente las necesidades de las FARC en las zonas veredales transitorias. Hasta el momento, toda la logística que se ha implementado ha sido en pro de este grupo, dejando a la población por fuera, y consigo, todas las necesidades que se pensaban serían cubiertas. Se evidencia que no se ha contado con la participación de los habitantes tradicionales de esta vereda en ninguna fase de lo desarrollado hasta hoy, dejando a los pobladores expectantes de un proceso que debería incluirlos, tanto en la fase de acuerdos como la implementación, dificultando un acercamiento y conocimiento de lo que se está llevando a cabo con respecto a los acuerdos, lo cual impide que se genere confianza entre la población civil, las FARC-EP, y el Gobierno.

Para los habitantes de esta población, uno de los aspectos más significativos, es que según lo estipulado en el acuerdo final gobierno-FARC, con respecto a las soluciones ante algunos problemas que históricamente han aquejado al campo colombiano, como la desigualdad social, la infraestructura de servicios, la distribución injusta de la tierra, entre otros, se hagan realidad; dado que hasta el momento, no se concreta, pues no hay ningún ente gubernamental que se encuentre gestionando estos cambios económicos y sociales que son cruciales para garantizar una paz duradera, con justicia social. Por ello, se espera que este proceso de paz llegue a feliz término, que todo lo estipulado en cuanto a reforma agraria se cumpla, expresado en inversión en el campo, que las personas que fueron desplazadas puedan recuperar y trabajar sus tierras, procurando que los índices de pobreza disminuyan significativamente.

Conclusiones

Se evidencia la falta de espacios para la reconstrucción de los relatos, lo cual impide que se reconstruya la memoria histórica del conflicto, desconociendo las verdades tanto de las víctimas como de los victimarios, impidiendo la creación de un nuevo capítulo en la memoria individual y social de la población adherida a la historia de la patria. Posiblemente, llevando a otra circunstancia, donde puede surgir violencia social por el inconformismo del pueblo, que recurriría a la protesta, ante el eventual incumplimiento de los acuerdos que lo beneficia.

Igualmente, otro reto en la intervención psicosocial en el período de pos-acuerdo colombiano, es la falta de empoderamiento de la comunidad frente a la realidad que los aqueja, esto se da inicialmente por el desconocimiento y la poca inclusión en la implementación de los acuerdos, seguido de un conformismo ante una situación que no cambia, en lo inmediato, pero donde se ve reducida la intención de aportar desde su condición de víctima, pues muchos se quedan en la queja, lo cual no les permite encontrarsalidas asertivas que lleven a mejorar su condición de vida, desconsiderando que todo es parte de un proceso mayor, que tarda tiempo en ser ejecutado, y que debe de reunir un trabajo multidisciplinario, donde se incluya a las víctimas y victimarios en un trabajo colectivo, que permita integrar todas las esferas de las personas, generando transformaciones de fondo en cada sujeto, procurando garantizar la no repetición de los hechos violentos, posterior a la reparación integral y psicosocial que produjo el conflicto armado colombiano.

Referencias

Beristaín, C. M., & Dona, G. (1999). Reconstruir el tejido social: un enfoque crítico de la ayuda humanitaria (Vol. 146). Icaria Editorial.

Cárcamo, H. (2005). Hermenéutica y análisis cualitativo. Cinta de Moebio. Revista de Epistemología de Ciencias Sociales, (pág. 23).

Centro de memoria. (s.f.). Proceso de paz con las Autodefensas. Obtenido de centro de memoria: http://centromemoria.gov.co

Coleman, 2. y., & Korpen et al., 2. (2006 y 2012). Un proceso de diálogo multiactor para la paz en el país vasco. Convergencia Revista de Ciencias Sociales., 38.

Gobierno de Colombia. (22 de 02 de 2017). Oficina del alto comisionado para la paz. Obtenido de http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/procesos-y-

conversaciones/acuerdo-general/Paginas/inicio.aspx Gómez, C. A. (4 de abril de 2016). Justicia transicional y derechos en el proceso de paz en el salvador. Principia Iuris, 103.

Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C. & Pilar Baptista Lucio, M. (2014).

Metodología de la investigación. 6th ed. México: McGraw-Hill.

Jonathan, C. R. (2016). Etapas del conflicto armado en Colombia: hacia el posconflicto. Latinoamericana, 227-257.

Lasillavacia.com. (2016). Así son las zonas de concentración de las Farc | La Silla Vacía.

http://lasillavacia.com/hagame-el-cruce/asi-son-las-zonas-de-concentracion-de-las-farc-57804 [Accessed 3 Nov. 2016].

Lincoln, Y., & Guba, E. (2002). Paradigmas en competencias en la investigación cualitativa. Hermosillo, Sonora: En Denman, C y J.A.

Lusmidia Alvarado, M. G. (2008). Características más relevantes del paradigma socio- crítico: su aplicación en investigaciones de educación ambiental y de enseñanza de las ciencias realizadas en el Doctorado de Educación del Instituto Pedagógico de Caracas. scielo sapiens.

Montero, M. Introducción a la psicología comunitaria. Desarrollo, conceptos y procesos. Editorial Paidós. (2004). Buenos Aires. Argentina.

Martín-Baró, I. (1985b/1998). El papel desenmascarador del psicólogo [La encuesta de opinión pública como instrumento desideologizador] (Cap. 5). En I. Martín-Baró. Psicología de la Liberación (pp. 186-199). Madrid. Editorial Trotta

Martín-Baró, I. (1988/1992). La violencia política y la guerra como causas del trauma psicosocial en El Salvador (Cap. 3). En I. Martín-Baró. Psicología Social de la Guerra (pp. 65-84). San Salvador. UCA Editores.

Mínguez, X. (16 de noviembre de 2012 y el 25 de enero de 2014). Un proceso de diálogo multiactor para el país vasco. Convergencia Revista de Ciencias Sociales, núm. 73, 2017, Universidad Autónoma del Estado de México, 39.

Popkewitz, T. S. (1992). Paradigma e ideología en investigación educativa. Madrid, Mondadori. Editorial de Educación, Pedagogía, Psicología y Sociología.

Psicología, f. d. (2006). La Investigación Cualitativa (Síntesis Conceptual). IIPSI, 24.

República de Colombia. (23 de 06 de 2016). Acuerdo de paz. Obtenido de http://www.acuerdodepaz.gov.co/sites/all/themes/nexus/files/acuerdo-fin-conflicto- dejacion-armas.pdf.

República de Colombia. (7 de 12 de 2016). Por el cual se establece una Zona Veredal Transitoria de Normalización (ZVTN) y se dictan otras disposiciones. Obtenido de: http://es.presidencia.gov.co/normativa/normativa/DECRETO%20150%20DEL%20 01%20FEBRERO%20DE%202017.pdf

Rodríguez G, G. J. (1996). Metodología de la investigación. Granada, España: Ediciones Aljibe.

Santamaría et al., 1. (1990). Justicia transicional y derechos humanos en el proceso de paz del salvador. Principia Iuris, 106-107.

Socha, D. L. (2016). Niveles de autoestima y uso de estrategias de afrontamiento en personas privadas de la libertad. Informe psicológico. Obtenido de https://revistas.upb.edu.co/index.php/informespsicologicos/article/view/6481/5953

Vallacher et al., 2. (2010). Un proceso de dialogo multiactor para el pais vasco. Convergencia Revista de Ciencias Sociales, núm. 73, 2017, Universidad Autónoma del Estado de México, 38.

Wielandt, G. (2006). Hacia la construcción de lecciones del posconflicto en América Latina y el Caribe: una mirada a la violencia juvenil en Centroamérica (Vol. 115). United Nations Publications.

Retos de la intervención psicosocial en la población civil presente en las zonas veredales transitorias de normalización estipuladas en el acuerdo gobierno-FARC

 

 

 

Autor:

Angie Katherine Niño Castrillón.

Julián Rojas Zapata.

Sebastián Velásquez Álvarez.