"Operación Masacre" y las "Cartas" de Rodolfo Walsh ¿Se los puede considerar literatura?



Introducción

En 1957, teniendo ya una larga trayectoria en el género policial y periodístico, el escritor Rodolfo Walsh escribe "Operación Masacre", obra que marca su cambio radical de la ficción al género de non fictión[1]en la que se volcó a la denuncia de los crímenes cometidos desde el Estado. Siguiendo en esa línea, entre septiembre de 1976 y marzo de 1977, en referencia a la muerte de su hija María Victoria escribió: "Carta a Vicki" y "Carta a mis amigos". El primero fue un texto breve, en el que es notable la urgencia y la desesperación personal del autor. Tres meses después, circuló la "Carta a mis amigos". En ella retomó la muerte de su hija y ofreció, como explicación, el relato de su final y de su vida militante.

En este marco, el presente trabajo se propone abordar la cuestión de que si es posible considerar o no a estos tres textos de Walsh como literatura. Para este fin, se trazará una definición general de literatura basada en Terry Eagleton, secundado por los autores Juan José Saer, y Ricardo Piglia entre otros; y se analizará brevemente el género no ficcional al cual perteneció Walsh. Todo dentro de la parte expositiva del trabajo. También habrá una parte argumentativa donde se expresará, de acuerdo a lo investigado si es posible catalogar a estos tres escritos de Walsh como literatura y si hay algo más en sus escritos.

La literatura y las obras de Walsh

El crítico literario británico Terry Eagleton (1983) plantea que no hay nada "esencial" que permita incluir un texto y no otro dentro de la literatura, ni en la actualidad, ni en épocas anteriores. La inclusión o la no inclusión dependerá del valor que las instituciones le asignen en ese momento a las obras analizadas. Esta definición permite entender la razón por la que se considera a las obras de Rodolfo Walsh dentro del género literario de la non fictión.

La literatura es la representación de la realidad, por lo tanto al ser "representación" estamos frente a algo "no real", pero que busca reflejar lo que verdaderamente sucede. Viéndolo de esta forma, literatura no es compatible con el concepto de realidad concreta, sin que esto implique que la literatura falsee la realidad.

Esto involucra tratar con el concepto de la ficción en la literatura. Aquí es donde es menester introducir lo que el teórico literario Juan José Saer (1997) postula con respecto a la ficción en la literatura:

"(…) multiplica al infinito las posibilidades de tratamiento. No vuelve la espalda a una supuesta realidad objetiva: muy por el contrario, se sumerge en su turbulencia, desdeñando la actitud ingenua que consiste en pretender saber de antemano cómo esa realidad está hecha. No es una claudicación ante tal o cual ética de la verdad, sino la búsqueda de una un poco menos rudimentaria".

También, en relación ya directa con Rodolfo Walsh y el género non fictión , en particular con la novela operación Masacre, la doctora en filosofía y presidenta del Instituto Internacional de Literatura Latinoamericana, Ana María Amar Sanchez (2000) plantea que:

(…) presenta una complicación en cuanto a la interpretación del lector, dado que puede ser interpretada como novela de ficción aunque el lector esta consciente de que se trata de hechos reales. (…) Con respecto a la narración de la verdad, es en el caso de la novela testimonio, el resultado de la producción discursiva hecha por los sujetos .

Para Ana María Amar Sanchez el género de non fiction en Walsh se caracteriza por dos dificultades: la de mostrarse como ficción (dado que los hechos ocurrieron) y la de presentarse como un espejo fiel de los acontecimientos (dado que el autor y el propio lenguaje recortan, organizan y crean los sucesos). De estas dos surge este nuevo género en donde la narración resuelve la tensión planteada entre lo ficcional y lo real.

En cuanto a las "Cartas de Walsh", el crítico literario Ricardo Piglia enfatiza en ciertas construcciones que se utilizan en las cartas para describir sus propios sentimientos, usando un "desplazamiento literario" es decir, poner en la boca de uno de los personajes que aparecen en las cartas sentimientos propios del autor. Por eso Pilgia dice que "(..) ese soldado nunca existió, como quizá nunca existió ese hombre en el tren"(Piglia, 2016), refiriéndose a "Carta a mis amigos" en primer lugar y a "Carta a Vicki" en el segundo.

Las obras de Walsh como literatura y algo más

La Tesis del presente trabajo monográfico es que las tres obras de Rodolfo Walsh, "Operación Masacre", "Carta a Vicki" y "Carta a mis amigos" se pueden considerar como literatura, en principio porque la definición específica de la literatura de Eagleton --que se la puede concebir por lo que en cierto momento histórico se considere literatura; por lo que las instituciones literarias --con arreglo a normas específicas—leen como literatura-- lo permite. En segundo lugar, se puede considerar a autores como Saer, que en su definición de ficción le abren la puerta de entrada a la literatura a estos textos en forma indirecta, Amar Sanchez que lo clasifica dentro del género literario de la no ficción y Piglia, que encuentra fuertes elementos literarios en las cartas personales, como aquellas instituciones literarias autorizadas que menciona Eagleton para poder definir a un texto como literatura.

Pero este trabajo va un poco más allá que simplemente categorizar como literatura a la obras de Walsh; porque sus escritos escapan a las imposiciones establecidas por la literatura convencional, incluyendo a la no ficción; ya que en ellos se reconocen procedimientos particulares —especialmente en "Operación Masacre"--, como el poder mostrar lo que parece casi imposible de decir. La "literatura de Walsh" sería el lugar en el que siempre es otro el que viene a decir algo. Ese estilo sería el movimiento hacia otra enunciación, una toma de distancia respecto de la palabra propia. Esta capacidad única está definida por algunas cualidades: la brevedad, la rapidez, es decir, la capacidad de construir la historia a partir de mínimas situaciones, escenas fugaces, líneas de diálogo. Porque no se ve en estos relatos un desarrollo lineal en el sentido narrativo tradicional; el relato avanza en ráfagas, con grandes cortes, en destellos de acción, instantáneos.

Se puede decir que en Walsh se encuentra un estilo propio de no ficción, donde se conjugan de manera armoniosa la rigurosidad periodística, la prosa surgida de su amplia experiencia de autor literario y sus convicciones políticas y sentimientos profundos por la transformación de una realidad que muchas veces le violentaba, y a la que respondió con la misma violencia.

Esta última característica resalta en sus "Cartas", ya que estas son esquelas utilizadas para transmitir "un ideal" que se encarnaba en su hija, y que, con aquél estilo suyo, magistral, de usar elementos ficcionales para sostener sus relatos intentó pasar ese ideal a todos sus posibles lectores.

Conclusión

Desde el comienzo del presente trabajo se ha planteado la hipótesis de que si se podría considerar literatura a las obras de Walsh ("Operación Masacre", "Carta a Vicki" y "Carta a mis amigos") y se ha argumentado que sí son literatura porque estas obras caben perfectamente en el concepto de la misma que hace Terry Eagleton.

También son literatura porque combinan en forma magistral la realidad con el toque justo y necesario que les otorga la ficción. Y que según Amar Sanchez, estas entrarían perfectamente en el género literario contemporáneo de la no ficción. Pero se ha dado pasos intencionales como para ampliar la hipótesis y también argumentar, que no solo es literatura lo que produjo Walsh, sino que a partir de haber determinado un estilo muy propio, se le podría diferenciar de la no ficción clásica, para poder decir que ha sido el iniciador de uno nuevo, ligado a la realidad histórico-social de Argentina: "El Periodismo Testimonial Político".

Se podría haber indagado más en este tema si se hubiera podido incluir en el análisis otras obras del autor, como "¿Quién Mató a Rosendo?" o "Carta Abierta a la junta Militar", con la que se podría cerrar el círculo abierto con las cartas de Walsh.

Bibliografía

EAGLETON, TERRY, "Una Introducción a la Teoría literaria", en Fondo de Cultura Económica-México, 1983

SAER, JUAN JOSÉ, "El Concepto de Ficción", Editora Espasa Calpe Argentina S.A., 1997

SANCHEZ AMAR, ANA MARÍA, "El Relato de los Hechos: Rodolfo Walsh: Testimonio y Escritura", Beatriz Viterbo Editora, Rosario Argentina, 1992

PIGLIA, RICARDO, "Las Tres Vanguardias: Saer, Puig, Walsh", Eterna Cadencia S.R.L. Ciudad Autónoma De Buenos Aires, 2016

Notas:
[1] Es el género que propone una escritura que excluye lo ficticio y trabaja con material documental sin ser por eso realista. Pone el acento en el montaje y el modo de organización del material, rechaza el concepto de verosimilitud como ilusión de realidad, como intento de hacer creer que el texto se conforma a lo real y puede reflejar fielmente los hechos.

Universidad de Buenos Aires

Facultad de Filosofía y Letras

Carrera de Historia

Ciclo Básico Común

Taller de Lectura-Escritura de Semiología

Aula 148

De 9 a 11hs

Buenos Aires, Junio 2017

Profesor de Teórico: Hernán Díaz.

Profesor de Taller: Ricardo Schmidt.

 

 

 

Autor:

Miguel Cristian Toriaci.

DNI: 28.131.448