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Retos de la nueva configuración del sistema financiero internacional



Introducción

Las posibilidades del sistema capitalista y de la burguesía como una de sus clases sociales fundamentales, frenan, limitan o distorsionan los progresos de la ciencia y la tecnología, haciendo que sus beneficios no sólo no llegue por igual a todos los habitantes del planeta, sino que se conviertan en instrumentos de dominación y ponen en peligro para la propia existencia humana.

El surgimiento de los problemas globales pone al descubierto la limitación histórica del capitalismo. La creciente dependencia económica impuesta por los que poseían el monopolio de la tecnología y el capital, trajo consigo una limitada soberanía política en los países que se va extendiendo a todos los eslabones de las actividades socioeconómicas, quedando la política subordinada a las coyunturas del acontecer de los fenómenos económicos-financieros exógenos. Con la finalidad de crear un mercado único para ponerlo al servicio de los intereses de las transnacionales y, de esta forma, consolidar el papel hegemónico de las grandes potencias económicas. En este marco contextual es en el cual se desenvuelve el actual Sistema Financiero Internacional.

El desarrollo del presente trabajo se estructuró de la siguiente manera:

Capítulo I: comprende todo lo referente a lo histórico-lógicas de suceder el sistema financiero internacional.

Capítulo II: abarca las nuevas ideas para la Nueva Arquitectura Internacional a partir del rol que deben desempeñar las instituciones de Bretton Woods.

Finalmente se presentan las conclusiones recomendaciones y bibliografía empleada.

CAPÍTULO I

Cuestiones histórico - lógicas en el devenir del Sistema Financiero Internacional

1.1 Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio y Programas de Ajuste Estructural.

Desarrollando un recuento histórico - lógico de los principales acontecimientos en la economía internacional en todos estos años y que guardan una estrecha relación con el problema central del trabajo. En la cual el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Neoliberalismo son actores fundamentales.

1.1.1 Liberalismo - Keynesianismo - Neoliberalismo.

El principio del libre comercio o del libre cambio se manifestó con fuerza durante el siglo XVIII en Francia y Reino Unido, como respuesta a la práctica monopolista estatal implantada en ese entonces como forma dominante de la actividad económica general y del comercio exterior en particular por las principales potencias coloniales y comerciales de la época.

Con posterioridad a la Primera Guerra Mundial, y hasta finales de los años XX se produjo un importante reflujo en las corrientes reguladoras estatales a favor de una mayor libertad de comercio como resultado directo del desmantelamiento de las medidas de control propio de la economía de guerra, condición que perduró hasta llegar a la Gran Depresión de los años del 29 al 33 del siglo XX.

Después de la II Guerra Mundial la política de regulación gubernamental y de coordinación internacional económica y comercial entre los estados se sintetizó y actualizó a partir de los principios aprobados por Keynes cuya doctrina funcionó con éxito y sirvió de base para la constitución de los principales organismos económicos internacionales de la posguerra, hasta llegar a la década del 70 cuando aparecieron nuevas y heterogéneas condiciones en el funcionamiento de la economía mundial, que pusieron en entredicho buena parte de las concepciones y políticas keynesianas.

A partir de 1971 se producen cambios en la arena económica y financiera internacional que influyen directamente en los roles que el BM, FMI, y demás organizaciones financieras internacionales toman a partir de la década de los años 80.

Todo lo anterior señala la entrada del Neoliberalismo lo cual legitimó lo que no había sido sino un acto unilateral de Estados Unidos destinado a descargar sobre los otros países subdesarrollados y sobre el resto del mundo, el efecto de la presión ejercida sobre su balanza de pagos y el drenaje de sus reservas. En la perspectiva neoliberal, las tasas de cambio deben ser establecidas por el mercado sin regulación. Fue así como comenzó la llamada flotación de la moneda y que se abrió el camino a los especuladores.

El Neoliberalismo tratando de imponer su regla de oro de estabilidad monetaria, introdujo en realidad la inestabilidad especulativa y afectó así directamente las inversiones y el comercio a causa de la incertidumbre y la volatilidad de las tasas de cambio entregadas al libre juego del mercado financiero.

El repliegue del Estado de las actividades económicas ha significado la pérdida del sistema keynesiano de regulación elaborado durante la posguerra tomando como referencia la dura experiencia de los años 30.

1.1.2 Los Terribles Gemelos: el Banco Mundial y el Fondo Monetario

Internacional.

1.1.2.1 Críticas al Banco Mundial.

La actuación del BM en los países menos desarrollados, particularmente en las décadas de 1980 y 1990, es objeto de críticas de lo cual se pueden señalar los siguientes aspectos:

Tal vez la crítica más intensa, compartida por el BM y el Fondo Monetario

Internacional, es que las políticas de ajuste estructural impulsadas por esos organismos han impuesto enormes costos sociales sobre los grupos vulnerables en los países en desarrollo.

1.1.2.2 El Fondo Monetario Internacional

El FMI es cada vez más visto como un agente económico de las empresas y bancos (y hasta el propio gobierno) de los Estados Unidos, en busca de preservar su interés. Ya se sabe que unas de las recetas clásicas que aplica detalladamente el FMI es exigir la apertura económica financiera de los países que reciben financiamiento de dicho organismo, lo cual facilitaría la penetración de las corporaciones transnacionales en mercados y sectores que estaban cerrados a su accionar. A ello se le suma la inflexibilidad de sus propuestas cualquiera sea la situación macro o micro de la nación que solicita su apoyo. Las recomendaciones son siempre las mismas ya se trate de un país africano agobiado por la hambruna, a un país recién independizado (ex república soviética) con políticas de privatización en su economía, a un país latinoamericano acosado por su deuda externa.

Lo mismo se vio en los países del Asia, donde no tuvo en cuenta de que fueran países con un gran fuerte superávit fiscal y reservas altas pero con un sistema financiero insolvente, o naciones que están pagando el precio de inadecuadas proyecciones en materia de producción e inversión, u otras donde se registran casos de fuerte insolvencia en sus sistemas financieros que fueron llevados a la quiebra por las mega especulaciones inmobiliaria bursátil.

La medicina multipropósito que recomendó el FMI consistía en una combinación de severidad fiscal con rigidez monetaria, pensada originariamente como remedio para cortar la inflación y sostener el tipo de cambio del país en cuestión y que debía ser seguido por reformas a mediano plazo en el sistema financiero, en el sector público y en la apertura externa; resultando en la algunos de los casos no solo desubicada sino contraproducente.

En consecuencia la adopción de políticas monetarias y políticas fiscales extremadamente rígidas, terminó exacerbando la recesión de la economía, dificultando más todavía las cosas, tanto para los bancos como para los grandes deudores y eso llevó a profundizar más la crisis de las empresas, contradiciendo los objetivos de sostener el tipo de cambio y de acrecentar la confianza de los inversores. Por cierto que el ajuste económico necesita de una política fiscal mas fuerte y compatible con el mismo. Pero la propuesta del FMI, una vez más fue demasiado lejos y en la dirección equivocada modificar el tipo de cambio, fracaso.

La propuesta del FMI tiene una notable incompatibilidad con las posibilidades de estabilizar la economía en el corto plazo debido a sus fuertes propuestas recesivas. A su vez, es notable la desconexión con el proyecto productivo de largo plazo de este país. La apuesta del FMI es reemplazar el tipo de cambio semifijo por las tasas de interés como instrumento que permita anclar los precios internos.

Las recetas del FMI han probado servir para colocar a la economía al borde de la crisis final. Pero a diferencia de lo ocurrido en experiencias anteriores, en esta ocasión hay un generalizado consenso crítico en la opinión pública, y en particular en los sectores afectados.

El objetivo perseguido es alimentar la devaluación inversa vía la disminución del salario real, en la búsqueda de algo jamás verificado en la economía real, que provoque la caída similar de los precios y salario capaz de neutralizar la sobrevaluación cambiaria. El único resultado esperable dada la inflexibilidad de los precios hacia abajo, es el derrumbe del salario real con una disminución equivalente del consumo masivo, acompañado por un des alineamiento de los precios relativos mayor aún que el actual.

Hay tres grandes razones por las cuales hay que oponerse a la intervención del FMI.

En primer lugar, el rescate financiero produce un riesgo moral: Una vez que los acreedores saben que serán rescatados de los malos préstamos internacionales con dinero público, ellos tendrán menor cautela en elegir dichas inversiones, algo que prácticamente garantiza futuras crisis financieras en otras partes del mundo. Cuantos más países rescata el Fondo, más países pueden entrar en crisis en el futuro porque los rescates estimulan el comportamiento imprudente de los inversores y los gobiernos, que esperan que, sí algo va mal, el Fondo estará ahí para rescatarles.

En segundo lugar, una vez que ocurren estas crisis, la ayuda del Fondo no es tal, sino una ayuda a los inversores y a los bancos.

Por último, esta ayuda es contraproducente, porque el dinero va a gobiernos que causaron la crisis y han mostrado poco interés en la introducción de las reformas necesarias. Dar dinero a gobiernos que tienen esa actitud, tiende a desacelerar las reformas porque elimina la presión que impone la crisis.

Es importante recordar que el FMI, en teoría, otorga créditos de corto plazo a los países a condición de que éstos realicen cambios en sus políticas públicas. Esto, sin embargo, no ha contribuido a que los países establezcan economías de libre mercado.

La gran crítica que pesa sobre las espaldas del Fondo Monetario Internacional es su capacidad de intervenir sin generar cambios sino más bien para salvar e incentivar el mantenimiento del status quo.

En muchos ambientes económicos de prestigio se habla de la necesidad de aplicar otra medicina para enfrentar los siguientes problemas

Tal vez la solución sería menos dinero y facilismo, y más reformas incentivadas naturalmente por la falta del mismo.

1.1.3 La Organización Mundial del Comercio y el reparto del mercado mundial

El neoliberalismo trabaja para que el modelo continúe desarrollándose de modo que siga creciendo la concentración de riquezas de las transnacionales y Estados del Norte. Y el procedimiento es generalizar la globalización de los mercados a cualquier precio. En este proyecto es comprensible las discusiones y acuerdos de la Ronda Uruguay, que abrieron más los mercados del Sur a los intereses de las transnacionales del Norte, en la medida en que el Norte cerró más sus fronteras a los países del Sur, haciendo más selectiva la entrada de los productos del Sur, acorde a sus intereses.

La Ronda de Uruguay transformó al Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, en inglés) en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el año 1995. Esta se ha dedicado a desrregularizar los flujos comerciales y las transacciones de capital, a desrregularizar el comercio en los servicios, propiedad intelectual, bienes e inversión. Con la finalización de la Ronda, tres nuevos sectores a las normas y principios multilaterales de comercio, que ya regían desde1947 para los productos industriales: agricultura, textiles y servicios. El acceso a los mercados, para estos grupos de productos, se considera que ha mejorado en sentido general.

El nacimiento de las OMC vino acompañado de una gran campaña propagandística encaminada a hacernos creer que la nueva organización y todos los tratados firmados serían de un beneficio neto para toda la humanidad porque derivarían en un incremento del comercio mundial que daría origen a una nueva etapa de crecimiento económico que llegaría hasta los países más pobres, creando más empleos y disminuyendo ostensiblemente la pobreza, tanto en los países del Sur como en los del Norte.

1.1.3.1 Deterioro en los términos de intercambio

Los países del Sur experimentaron una fuerte declinación en sus términos de intercambio entre 1982 y 1988, que registró una disminución de más de un 5% anual. De 1989 a 1996 los términos del intercambio se estabilizaron y, en mayor o menor medida, el poder delas importaciones creció en paralelo al volumen de lo exportado. Pero la crisis asiática de 1997 rompió este equilibrio y los precios de los productos primarios (incluyendo los del petróleo) descendieron en un 16,4% en el caso de los países petroleros, y en un 33,8% en el de los no petroleros, desde finales de 1996 hasta 1999.

Esto dio como resultado una pérdida acumulativa en los términos de intercambio de más de un 4,5% del ingreso de los países del Sur durante los años 1997-1998. La profunda recesión japonesa, la disminución del ritmo de crecimiento de las economías de la Unión Europea, y la recesión económica estadounidense iniciada en marzo de 2001, han aumentado esta tendencia negativa para el Sur. Situación que se agrava aún más por el hecho de que los cambios tecnológicos y las innovaciones continuas llevadas a cabo en los países desarrollados reducen, cada vez más, la demanda de productos naturales en los países desarrollados, a favor de materiales sintéticos. Circunstancia que se aprecia particularmente en las industrias mineras y de procesamiento de metales, alimentario, ligero, entre otras.

1.1.3.2 Políticas arancelarias, las rondas negociadoras y sus efectos en el Sur

El tema relativo a la reducción de las medidas arancelarias y de las llamadas barreras no arancelarias -que constituye una cuestión central en materia de comercio internacional-, nos permite conocer más a fondo el modo en que operan las transnacionales y las organizaciones financieras a su servicio.

En los pasados cuarenta años han tenido lugar tres grandes rondas de negociaciones a escala mundial en los marcos del GATT:

La Ronda Kennedy: lanzada en los años sesenta por iniciativa de EE.UU. para, entre otros propósitos, enfrentar el "proteccionismo" que suponía la constitución del Mercado Común Europeo, y que produjo una considerable reducción en los altos aranceles, que fueron poderosos instrumentos de política económica.

La Ronda de Tokio: promovida durante los años setenta, y que concentró su atención en las cuestiones referentes a los contratos de los gobiernos, los subsidios y las barreras no arancelarias.

La Ronda Uruguay: promovida también por EE.UU. con la oposición de Europa por un largo período y que se orientó hacia viejos problemas y también hacia nuevos temas, como los derechos de propiedad intelectual, y las reglas comerciales en los servicios.

1.2 El Programa de Ajuste Estructural en sus fundamentos teóricos y el impacto de su aplicación en los países del Tercer Mundo. El caso específico de América Latina.

En este capítulo, se debe valorar el impacto que ha tenido su implementación en los países donde fueron aplicados. Para eso se ha dividido el capítulo en dos epígrafes, en el primero, se valoran los basamentos teóricos de los programas destacando el crecimiento económico y social. En un segundo epígrafe, se presentan datos de lo que han significado los PAE para las economías subdesarrolladas en general y de América Latina en particular.

Hemos expuesto las causas más generales que condicionaron la creación del BM y el FMI así como sus características esenciales, y hemos, a la par, presentado el nuevo papel asumido por estas instituciones en su trato con las naciones subdesarrolladas. Importante lugar dentro de esta cuestión lo juega como ya vimos los Programas de Ajuste Estructural. Ya presentamos los elementos que lo constituyen como política económica, ahora en este capítulo nos proponemos valorar el impacto que ha tenido su implementación en los países donde fueron aplicados. Para tal fin hemos dividido el capítulo en dos epígrafes fundamentales.

En el primero de ellos valoraremos los basamentos teóricos de estos programas, destacando cómo son incapaces en principio de lograr lo que tanto prometen: el crecimiento y desarrollo económico - social, y luego; En un segundo epígrafe, tras haber vencido el problema teórico de descubrir la realidad de los programas, vamos a presentar datos irrefutables de lo que han significado los PAE para las economías subdesarrolladas en general y de América Latina en particular.

1.2.1. Valoración crítica de los postulados del Programa de Ajuste

Estructural.

1.2.1.1. Primera Fase: La Estabilización económica a corto plazo

a) La devaluación:

La devaluación es presentada como el primer paso a seguir para corregir los problemas estructurales que pueda estar afrontando la economía. ¿Cuál es el fundamento teórico para tal práctica? Las economías deben mantener en sus variables económicas externas, de la cual la tasa de cambio es una de las fundamentales, una base realista y competitiva. Esto significa en primer lugar la aceptación de que no sea el Estado a través de su política económica quien decida cuál será la tasa de cambio en que jugará su moneda. Esta elección, si se quiere que sea veraz, debe ser tomada en las instancias del mercado de divisas internacional.

En realidad, los que diseñan la política económica global se las arreglan para que la devaluación de las monedas nacionales tenga como contrapartida la reevaluación del dólar. Esto se expresa en que las economías nacionales ven disminuido su poder adquisitivo, en un mecánico proceso inflacionario generado por la devaluación forzosa. En esta coyuntura, el proceso de devaluación de la moneda se ha convertido en la dolarización total o parcial de las economías subdesarrolladas. Lo que sucede es que los países no tienen cómo sostener su sistema bancario - financiero nacional con una moneda totalmente devaluada y recurren a emplear el dólar en sus economías.

La dolarización reporta más beneficios a la economía norteamericana que a la de los países que la aplican. Para los Estados Unidos significa, entre otras cosas, un mayor alcance espacial e instrumental para realizar su política monetaria, al tiempo que puede subordinar los objetivos macroeconómicos de las naciones dolarizadas. Para las economías dolarizadas el problema de la inflación "resuelta" parece ser el mayor mérito de dolarizar la economía, sin embargo la pérdida de soberanía económica es sustancial. Algunas investigaciones han demostrado que la inflación no pudo ser resuelta sino a cambio de incrementar el desempleo y que el rumbo macroeconómico era ajeno a la voluntad nacional.

Otros de los elementos que presentan los neoliberales como justificación para la devaluación de la moneda está en su filosofía de que son las exportaciones del país quienes propiciarán su crecimiento vía aumento de los ingresos por esta cuenta. Como se sabe, el devaluar la moneda abarata las exportaciones y hace más competitiva la posición del país que lo aplica. Sin embargo esto se ha convertido en un alma de doble filo para las economías nacionales. El consejo de exportar no fue dado a un solo país, sino a todos los países del III Mundo y todos lo tomaron en serio. Devaluaron sus monedas, abarataron sus producciones, pero la saturación de productos básicos que impregnó al mercado mundial hizo caer más de la cuenta los precios y los ingresos no se realizaron. Esto se evidenció en el deterioro progresivo, pero prácticamente indetenible de los términos de intercambio. Si tomamos a 1980 como año base podemos plantear que: en 1980 100 Uds. Sur = 100 Uds. Norte. Esto quiere decir que el Sur exportaba 100 unidades al norte, y con el valor de ellas podría importar 100 unidades del norte.

Ya en 1992 la proporción era la siguiente: 100 Uds. Sur = 48 Uds. Norte. Esto quiere decir que el Sur necesitaba exportar al norte 100 unidades para poder importar sólo 48 unidades del norte. La merma en el poder adquisitivo es evidente.

Su impacto económico real se puede valorar en las siguientes pérdidas: África

Subsahariana en el período que va de 1986 a 1989, en sólo 4 años perdió $55.9 millones de dólares. América Latina desde 1981 hasta 1989 perdió 247,3 millones de dólares. . Según el propio FMI, los precios de las exportaciones del

Sur cayeron un 30 % entre 1996 - 2000.

Como se puede apreciar, la devaluación es una concepción bien compleja para las economías subdesarrolladas. En política económica es una decisión que en ocasiones es racional tomar. El problema está en el contexto económico - institucional en que se tome. En un modelo económico donde el Estado tome sus decisiones con poder soberano sobre su economía y con un objetivo pro nacional bien definido su aplicación puede ser o loable. Ahora, en el contexto de una economía neoliberal, y de un SFI especulativo y pronorteamericano la devaluación de la moneda se convierte en el certificado de defunción de la moneda nacional, de las políticas macroeconómicas nacionales y de la capacidad de desarrollo autóctono de las diferentes economías. Por tal razón consideramos que la devaluación, como parte componente de los PAE es una medida contraproducente al crecimiento y desarrollo de la economía nacional.

b) Austeridad presupuestaria:

En la concepción neoliberal encontramos una fobia desenfrenada contra el déficit presupuestario. Esto no es casual. Para los monetaristas la causa más profunda de la crisis económica está en la ruptura del equilibrio monetario, en el exceso de oferta monetaria que ocasiona inflación y corrompe el sistema económico. Para ellos el problema fundamental de la economía capitalista lo es la inflación. Por tal razón inician su ofensiva en esa dirección.

Como se sabe, el modelo keynesiano que dominó el escenario económico capitalista a partir de la II Guerra Mundial concebía el principio de la demanda efectiva según el cual la economía tiende a una situación de equilibrio macroeconómico, pero que dicho equilibrio era poco favorable para el sistema al lograrse en un punto de subempleo y estancamiento económico. En ese sentido Keynes recomendaba que el Estado debiera realizar amplias inversiones públicas con el fin de estimular la demanda, el empleo y los ingresos, sacando a la economía del maltrecho equilibrio en que se hallaba estancada. La recomendación keynesiana del gasto público fue asumida por los países capitalistas a través de dos salidas fundamentales, el Estado de Bienestar Social, y la Militarización de la economía.

El Estado de Bienestar fue, sin duda alguna un alivio para millones de personas en las naciones capitalistas. Se crearon redes de seguridad social, asistencia médica, educacional… El militarismo constituyó la "contrapartida dialéctica" del Estado de Bienestar. La economía capitalista tomó el rumbo bélico para lograr su reproducción con toda la carga negativa que traería para la humanidad.

Al plantearse la necesidad de sustituir el modelo keynesiano y ser suplantado por el modelo neoliberal el Estado de Bienestar Social fue puesto inmediatamente en el centro del colimador. Las causas fueron económicas, políticas y filosóficas. Esto es importante para comprender qué hay detrás de su lucha por un presupuesto equilibrado.

Desde la racionalidad económica el modelo neoliberal se presentaba como la política económica que al fin iba a desaparecer el problema de la inflación que agobiaba al pueblo norteamericano. Para Friedman y compañía, la inflación era fruto de una incorrecta política monetaria del Estado. Este inyectaba demasiado dinero a la circulación, más del que el mecanismo económico podría asimilar. La causa de tanto dinero en circulación estaba en la política keynesiana de gasto público deficitario. El Estado de Bienestar se sufragaba de esa manera. Desde el punto de vista económico este Estado se hacía indeseable pues era demasiado costoso para la racionalidad capitalista. Para Friedman y los monetaristas el organismo económico social capitalista es armónico y las crisis son sólo provocadas por factores externos (Estado), por lo que no habría que preocuparse por la reproducción de la economía pues ella por si sola a través del mercado lo lograría. De tal forma deciden que el Estado de Bienestar Social es totalmente contraproducente desde la perspectiva económica.

En el plano político es importante recordar que el Estado de Bienestar surge en medio de la Guerra Fría. La existencia de la URSS y el campo socialista hacían ver a los teóricos de la burguesía que el "fantasma del comunismo" no era ya una vacua abstracción y que había que enfrentar en el plano político e ideológico esa amenaza. El enfrentamiento entre los sistemas tomó variadas formas, pero sin lugar a dudas la implementación del Estado de Bienestar Social fue una de ellas. Aprovechando la coyuntura creada por el modelo keynesiano con su política de gasto público se pudo materialmente implementar esta variante con el objetivo de entibiar las contradicciones económico -sociales del sistema. Recordar que en la competencia capitalismo contra socialismo el desarrollo social era clave. El Estado de bienestar cumplió su cometido en las principales naciones capitalistas.

Ahora bien, la existencia de dicho Estado, es en nuestra opinión, un fenómeno coyuntural e histórico. No era como lo habían proclamado los políticos burgueses la cúspide de la sociedad capitalista. Con la eliminación del modelo keynesiano el Estado sufrió serios golpes en los países más desarrollados, y en los subdesarrollados fue prácticamente abolido. La caída de la URSS significó el advenimiento a un mundo con un solo sistema. El pretexto real del Estado ya no existía. Su utilidad política era prácticamente nula. Su hora había llegado.

El Estado - Nación ha sido prácticamente extirpado de su poder económico en los países subdesarrollados, no así en los desarrollados, el objetivo es claro: desmantelar los sistemas protectivos de la economía nacional y exponerla a la influencia externa. No queremos profundizar más en ese aspecto, pero la idea de debilitar al Estado es más propaganda mediática y académica que otra cosa. En ese aspecto los países desarrollados han adoptado la filosofía de "haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago".

En definitiva, lo que se le ha impuesto a los países del III Mundo en cuanto a la elaboración y cuantía de sus presupuestos a través de los PAE no es más que la filosofía neoliberal emergida y consolidada con la eliminación del keynesianismo y la caída de la URSS. Lo que tranquilamente se le aconseja a los gobiernos no es más que la destrucción de las conquistas sociales, sindicales, políticas y clasistas alcanzadas por los trabajadores y otros grupos sociales en una larga lucha histórica. Por supuesto, no debe creerse ni por un instante que los teóricos neoliberales son ajenos a ese efecto de sus consejos.

El pretexto de que restringiendo el gasto público se evitaría la inflación y todo lo demás en la economía funcionaría armónicamente no es más que una estrecha teoría que no se justifica en ningún elemento de peso. La inflación puede haber disminuido en algunos países donde esta receta se ha aplicado, pero esto no es la gran cosa porque ha sido a costa de aumentar el desempleo y de eliminar los recursos materiales y financieros que aseguraban al menos la existencia de millones de personas. Si el fin de la economía es funcionar bien para sí misma es una tautología innecesaria para el hombre. El objetivo de la economía, aun siendo capitalista, es funcionar para el hombre, todo lo demás son medios en ese empeño.

c) Liberalización de precios:

En su casi fanática apología del mercado como regulador por excelencia los neoliberales señalan que todas las variables del sistema económico deben estar completamente desreguladas, dígase desvinculadas de los mecanismos de control estatal. Los precios son una variable clave en esa lógica. Según Friedman los precios son los encargados de hacer funcionar el mecanismo económico de mercado, por lo tanto mientras más veraces, más auténticos sean estos precios mejor cumplirán su función. Por tal razón se condena toda regulación o imposición artificial de los mismos a través de los subsidios estatales. "Si el Estado impone un precio que no es el auténtico, pues, el mercado funcionará incorrectamente". Esa es la lógica.

El PAE comprende esta idea y hace que los Estados se acoplen a ella. Nada de subsidios a la producción, ni al consumidor. El Estado que subsidia su producción estaría subsidiando la ineficiencia económica de su sistema - diría un buen neoliberal - y el Estado que subsidiara a un consumidor estaría atentando contra los principios naturales de la sociedad capitalista, en una sociedad de competencia no hay lugar para subsidiar el consumo. Eso es en teoría, pero ¿qué se desprende de esto?

En primer lugar cuando el PAE lleva a eliminar los subsidios sobre la producción nacional está dejando que su industria nacional compita en desventaja con las industrias foráneas más desarrolladas - recordar que estamos situados desde la perspectiva de una economía subdesarrollada - pues, los precios de las mercancías extranjeras podrían atrapar el mercado interno de nuestra nación y llevar a la quiebra a nuestra industria. Ellos conocen eso. Además ocultan que sus economías no se desarrollaron con un mercado abierto a producciones más baratas, más bien el proteccionismo fue su práctica por excelencia.

En definitiva este paso no hace más que llevar al interior de las economías nacionales el carácter especulativo y volátil del mercado mundial. Su resultado es que deprime el poder de compra de los habitantes del Tercer Mundo disminuyendo el mercado interno. Esto pudiera ser catastrófico sino fuera porque este modelo neoliberal se apoya en el mercado externo y no en el interno, sólo que con políticas como la de devaluación y liberalización de precios la posibilidad de alcanzar algún desarrollo en el comercio exterior es prácticamente nula. No en balde el modelo neoliberal ha sido huérfano de crecimiento económico para la mayoría de los países que lo han aplicado. El resultado esperable de liberalizar los precios es la ruina de la producción nacional y la disminución de la demanda efectiva en las economías subdesarrolladas.

1.2.2. Segunda fase: El Ajuste Estructural propiamente dicho.

En esta fase vamos analizar los elementos doctrinales fundamentales del ajuste estructural

Como primer paso para la restructuración de la economía está la liberación del sistema bancario ya que el sistema espera que las cosas funcionen a nivel nacional así como funcionan a nivel internacional, por lo cual esperan dicha liberación en los países. Según los teóricos del neoliberalismo los países subdesarrollados se caracterizan por sistema monetario - bancario - financiero muy obsoleto y tenso, insuficiente para cumplir y responder la competitividad de la economía actual. Según acuerdos firmados en 1993 los bancos comerciales extranjeros están autorizados a entrar libremente en los sectores bancarios nacionales. Esto quiere decir, la competencia que se da tienen los bancos mercantiles la la podrían tener los bancos extranjeros, que no serían en pocas ocasiones bancas trasnacionales con poder financiero - económico suficiente como para inclinar una economía nacional si se le deja entrar libremente al sistema nacional.

Un primer interés entonces es visible. Se trata de dar apertura a un nuevo nicho que hasta entonces era inaccesible institucionalmente hablando.

En segundo lugar, la liberación del sistema bancario - financiero nacional

Seria de mucha ayuda convertir las economías nacionales en tributarios del Sistema Financiero Internacional de corte neoliberal que se impone en la actualidad.

En tercer lugar el FMI empezaría a variar la tasa de interés o a subsidiarla. En la práctica la conveniencia trasnacional es elevar las tasas de interés para fomentar el desarrollo de la economía financiera pero la elevación repercute sobre los precios internos, esto conduciría al hundimiento de la agricultura y las industrias del país. De tal forma, las nebulosas e inseguras ventajas de la liberalización del Sistema Financiero -Bancario Nacional, son oscurecidas aún más por las graves deformidades que inferirán a la economía nacional en su conjunto.

Esta es una característica emblemática de la política económica neoliberal. Desde sus inicios, el Liberalismo Clásico se basó en el principio del "libre cambio" entre personas, pueblos y naciones como vía al desarrollo. Se las ha dicho y tratado de traspasar la idea a los distintos países del III mundo que su comercio crecerá a causa de la liberación, mientras que la liberación no es más que el Estado deje correr libremente sus flujos comerciales nacionales e internacionales, fundamentalmente este último. El Liberalismo clásico se desarrolla en Inglaterra después que esta se había convertido en la primera potencia económica y comercial a nivel mundial. Este desarrollo lo logró en base a una política opuesta al liberalismo económico, lo hizo a través del proteccionismo económico, Esto es lo que está sucediendo en la actualidad los países desarrollados incitan a los países subdesarrollados a competir libremente en el mercado mundial Esto tiene lugar entre países que exportan productos de alto valor agregado.

Los países que en el marco de las economías subdesarrolladas han conocido cierto desarrollo e incluso industrialización, lo han logrado protegiendo sus economías, su sistema bancario - financiero y su comercio, no aplicando los dogmas neoliberales de apertura y liberalización.

El estado es un mal empresario en cuanto al apego a las creencias neoliberales que tienen gestor de corrupción e ineficiencia económica, de tal forma, la empresa debe ser privada y no estatal o pública. Ciertamente, en la economía actual prima la transnacionalización y liberalización de las relaciones económicas, lo cual indica que ningún cambio en ninguna economía pasará desapercibido. Si alguna economía periférica decide privatizar sus recursos estratégicos, como lo han hecho muchos países de América Latina movidos por la necesidad de pagar parte de su deuda externa, pues ya el comprador y empresario privado no será un capitalista local, sino internacional, o trasnacional. Si esto no sucede directamente, pues pasará indirectamente. Si la empresa se privatiza pero a un dueño nacional, es difícil creer que este capitalista local podrá hacer frente a las empresas trasnacionales si es que estas se interesan en destruirlo.

Los países de América Latina han visto como sus recursos más preciados se han agotado sin haber tributado en nada al desarrollo de sus naciones. El gran favorecido ha sido y es el capital trasnacional. El problema es en verdad grave. Como ejemplo esta ARGENTINA y RUSIA ambas fueron privatizadas y desnacionalizados en su mayor parte. Esto demuestra que es imposible alcanzar algo en la economía nacional si las empresas acceden a desnacionalizar sus recursos ya que estos no saldrían del sub desarrollo. En resumen podemos plantear que los PAE más allá de ser un programa de desarrollo económico son una herramienta del capital trasnacional para adecuar el funcionamiento de las economías periféricas a sus necesidades de valorización y acumulación contemporáneas.

1.2.3. Efectos económico-sociales de la aplicación de los Programas de

Ajuste Estructural. El caso de América Latina.

1.2.3.1. Efectos económicos de las políticas de ajustes:

La producción del mercado interno esta deformado por:

Las medidas del FMI, lo que hacen son aumentar las deudas: