Enredados, un portal online



Introducción

El siguiente trabajo fue inspirado en el tratamiento que se ha hecho actualmente de noticias por parte de periodistas y los medios de comunicación audiovisual a niños, niñas y adolescentes.

A partir de un trabajo de campo que se vienen haciendo en argentina con el apoyo de muchas organizaciones se logro consolidar un movimiento en pos de los derechos en los medios para los más jóvenes de nuestra sociedad.

Surgió así en este año 2015 la plataforma on line, red enredados. La iniciativa es

Para lograr una comunicación democrática de la niñez y la adolescencia, es un espacio de intercambio y colaboración para periodistas, comunicadores/as y trabajadores/as de medios de comunicación motivados por impulsar una cultura comunicacional que priorice a la niñez y la adolescencia desde una perspectiva de derechos.

La finalidad es promover y facilitar la inclusión de niñas, niños y adolescentes como una voz de peso en los medios para fortalecer la democracia.

Se busca hacer hincapié en optimizar el dialogo social integrando a nuestros niños y adolescentes a través de los medios de comunicación.

Los medios tienen un rol social, brindarnos información. Pero que esa misma sea bajo los derechos que conciernan a los más pequeños de nuestra sociedad. Sin agredirlos, ni menospreciarlos, tratar al tema que los involucra como si no fuese una noticia más de todos los días.

Los niños y adolescentes requieren de los adultos para que velen por el cumplimento de sus derecho. Por eso mismo surge el sitio enredados junto a trabajadores de la comunicación argentina.

Lograr generar un cambio en la conciencia mediática y de la sociedad acerca de la libre comunicación democrática que niñas, niños y adolescentes pueden lograr en los medios audiovisuales, a partir de las leyes vigentes que los reguardan.

Objetivo

ENREDADO, niños y adolescentes que quieren hablar

El tema por el que me sentí atraída investigando por la web fue el sitio www.enredados.org.ar. El mismo surge con la intención de generar una inclusión en los medios de niños y adolescentes como seres activos con voz propia. Movilizándose para generar una comunicación democrática para ellos y poder sustentarla a partir de las leyes vigentes que la respaldan.

Los autores de este sitio web son todos aquellos profesionales de comunicación y periodistas de la argentina junto con tres organismos muy significativos y se encuentran involucrados desde sus posibilidades. Ellos son Unicef argentina, la autoridad federal de servicios de comunicación audiovisual (afsca) y la defensoría del público.

Objetivo del tema

"Los medios de comunicación no tienen en cuenta a los niños, niñas y adolescente como ciudadanos participes sino como meros consumidores en la sociedad."

Los adulto, personas escuchadas en la sociedad y además por ser profesionales de la comunicación tiene una responsabilidad social y así están asentado un lugar en el mundo para niños y adolescentes, en el que tengamos la misma posibilidad de ser una voz activa.

Es un trabajo de muchos y entendedores en el asunto. Se re quiere una gran sustento de información para poder ir construyendo esta iniciativa. Es así como existen ámbitos que se encargan de niños y adolescentes que cuentan con conocimientos específicos y especialización en el asunto que deben trabajar en colaboración a periodistas y trabajadores comunicacionales.

Enredados propuso como una forma de ir adquiriendo esos conocimientos realizando en todo el país encuentros y debates, talleres y seminarios.

Los profesionales deben conocer sobre las leyes vigentes de comunicación que respaldan a los niños y adolescentes y cambiar o modificar el tratamiento con el que se refieren a ellos los medios de comunicación audiovisual.

A partir de lo que establece la ley, no son menores si no niños, niñas y adolescentes, sujetos plenos de derechos exigibles.

"La ley nº 26.522 concibe a los niños, niñas y adolescentes como un público sujeto de derechos y protecciones especificas en el ámbito de la comunicación audiovisual."

A la vez esta ley de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes pose "el artículo 71, que el mismo establece que la lay debe ser respetada obligatoriamente por quienes produzcan, distribuyan, emitan o de cualquier forma obtengan beneficios por la transmisión de programas o publicidades." De esta manera obliga a los servicios de comunicación audiovisual a tener en consideración al público en su actividad y en especial a los niños/as y adolescentes como sujetos de derecho u no como meros consumidores de una mercancía.

"El artículo 17 de la convención sobre los derechos del niño reconoce la importante función que desempeñan los medios de comunicación y obliga a los Estados a velas por que el niño tenga acceso a la información y el material que tengan por finalidad promover su bienestar social, espiritual y moral y salud física y mental y establece en su inciso e) que los Estados: promoverán la elaboración de directrices apropiadas para proteger al niño contra toda información y material perjudicial para su bienestar."

La defensoría del publico de servicios de comunicación audiovisual, ha recibido múltiples denuncias principalmente por afectación a los derechos a la intimidad, a la imagen, al acceso a la información y el tratamiento igualitario en el ejercicio de la libertad de expresión así como también por la representación estigmatizarte y estereotipada de los jóvenes.

Estas denuncias fueron la causa para definir las primeras políticas de intervención de la defensoría en materia de protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes en el ejercicio de sus derechos comunicacionales, fundamentalmente a través de medidas de reparación y de la disposición de recomendación y capacitación a los servicios de comunicación involucrados y sus equipos de trabajo.

La misma ha iniciado un debate con representantes de canales, señales y radios con el fin de promover regulación para un efectivo cumplimiento de las previsiones que rigen el horario de protección de niños, niñas y adolescentes. Por ello este año, se quiere incluir dentro de lo que abarca la Defensoría del publico de servicios de comunicación audiovisual, "año por la inclusión de niños, niñas y adolescentes en los medios de comunicación audiovisual".

Entre sus acciones previstas, se encuentran la participación activa en la guía de trabajo vinculadas a la capacitación, la investigación y la promoción de derechos. Con ese fin se convoco a diversos actores y sectores sociales (niños/as, adolescentes, docentes y referentes adultos, comunicadores, periodistas y estudiantes).

A tal efecto, se promoverá el cumplimiento de las obligación de los servicios de comunicación audiovisual respecto de la niñez y lo que ellas implican: que sea respetado el horario a todo público, que las publicidades no apelen a la credulidad de los niños y niñas para incitar a la compra de productos y que no se los/as discrimine por ningún motivo.

También que difunda la convección de los derechos del niño, que establece la obligación de respetar el derecho de los niños/as y adolescentes a preservar su identidad. A la vez la ley de protección integral resguarda dicho derecho e implica que se respete la dignidad, reputación y la propia imagen.

Por parte de la defensoría, hará hincapié en generar conciencia acerca de esos derechos y su impacto en el quehacer cotidiano, impulsando medidas concretas de protección y acciones de tipo reparatorias en aquellas situaciones en que los derechos hubieran resultados vulnerados.

La planificación para este año buscara modificar" objetos para el consumo", que los medios de comunicación suelen darle a los niños, niñas y adolescentes.

Por último querrá omitir los estereotipos negativos, las demonizaciones y los tratos discriminatorios que se han vuelto dispositivos habituales y naturalizados de los discursos sobre la infancia y la adolescencia en los medios, como han expresado cientos de chicos y chicas a lo largo del país al manifestar que no se sienten representados por los medios de comunicación.

Las niñas y niños tienen mucho para enseñarnos si escuchamos qué piensan, qué quieren, qué les emociona y cuáles son sus demandas. Son seres completos, competentes para opinar y dar a conocer sus ideas. No son menos adultos, no tienen derechos más pequeños, y sus opiniones no tienen por qué ser subestimadas. Ante ellos, los medios tienen mucho por hacer, como visibilizarlos como protagonistas positivos de la sociedad y reconocerlos como portavoces de sus realidades.

Debemos reconocer que ningún derecho se cumple sólo con la sanción de una ley; son necesarias decisiones y recursos de los Estados, pero también el compromiso de un conjunto de actores de la sociedad. Los medios de comunicación pueden sumar el suyo; en particular la televisión, ese poderoso medio en el que conviven noticieros, programas de entretenimiento, ficciones y los propios contenidos dirigidos a audiencias infantiles y juveniles.

El derecho a opinar no sólo configura el derecho a que hablen, sino también, el deber de los adultos a escucharlos y generarles una respuesta. Algo que aun como ciudadanos y trabajadores de la comunicación junto con los medios no hemos podido lograr.

Este sitio busca por lo tanto, difundir entre los profesionales de la comunicación las previsiones legales disponibles, que son los derechos instituidos formalmente que deben ser garantizados en conjunto por el Estado y los actores de la comunicación.

A la vez, busca adaptar el tratamiento con el que se denomina a los niños/as y adolescentes en la comunicación audiovisual de un modo que los represente y no generalizando a través de un término como "menor" o "niño".

"Se habla de menor cuando se trata de un hecho de violencia, de niños que tienen sus derechos que no son respetados, que necesitan contención, que son víctimas de violencia o que han cometido delitos".

En cambio, continuó, cuando se habla "de niño se refiere a un niño cuidado, que esta en su familia, al que se le respetan los derechos, de que se contemplan sus virtudes".Esta terminología hay que cambiarla, sólo el hecho de cómo miramos estos casos que leemos en los medios ya denota una manera distinta de mirarlos.

No se debe utilizar la palabra menor porque es socialmente discriminatoria. Aunque desde un punto, el menor es la persona que no ha llegado a la mayoría de edad.

Es necesario evitar términos discriminatorios o cualquier otro que haga que la condición sustituya la identidad del niño, niña o adolescente.

Es importante tener en cuenta que ciertos modos de nombrar a las personas puede estigmatizar y estereotipar a niños/as y adolescentes generando involuntariamente una mirada diferente sobre ellos.

En este sentido, hablar de menor implica: (en condiciones "desfavorables" y debe ser objeto de "protección") y la del niño o niña (en un contexto familiar "adecuado" y "correcto" y por lo tanto fuera del sistema de asistencia tutelar).

El menor siempre es definido por sus carencias y el niño por sus virtudes.

Los medios de comunicación posee gran poder a la hora de interferir en cuestiones que involucran a la sociedad. Pudiendo decidir la presentación u omisión de temas en la prensa, la radio y las diversas pantallas, así como la frecuencia con que aparecen los distintos asuntos.

Como elaboramos la notica y el encuadre desde el que es planteado un asunto o acontecimiento determina la manera en que el mismo llega a las diferentes personas, las cuales deberíamos considerar como ciudadanos más que consumidores.

Todos somos sujetos producto de nuestro medio, nuestra educación, nuestra personalidad y nuestro papel social.

A los niños, niñas y adolescentes no se los mira como alguien que puede contribuir, que pueda participar. Ellos no son vistos como un actor o sujeto sino como un consumidor para que compren cada vez más productos que no siempre son los más adecuados para su crecimiento.

Para considerar la relación de los medios de comunicación con la formación que niños, niñas y adolescentes democráticos poseen, es necesario atender no sólo a los efectos dañinos o riesgos que éstos puedan ocasionar a la infancia y la adolescencia sino también los beneficios que la interacción con los medios conlleva la regulación de los medios en relación con la niñez.

No se le puede atribuir solamente a la audiencia, a los padres, las escuelas, los medios de comunicación o los políticos, en realidad todos han de cooperar para lograr que haya unos medios de comunicación más democráticos.

Es importante la protección de niños y jóvenes frente a contenidos dañinos en los medios, como promover la educación de los jóvenes acerca de cómo funcionan los medios, estimular el desarrollo infantil, estimular capacidades de una interacción autónoma y responsables de niños y adolescentes con lo que le ofrecen los medios, así como asegurar espacios para su participación.

La libertad de expresión se presenta como unos de los derechos centrales en las democracias liberales. En ella se fundamenta buena parte del acervo de los medios de comunicación, del ejercicio profesional de la información, y de la deliberación pública en sociedades democráticas. Este derecho excede incluso el campo de la comunicación, involucra aspectos claves de la vida en sociedad y entrelaza con otros derechos fundamentales como el de la participación social, política, el ejercicio de demanda colectiva, la libre circulación de ideas, opiniones, manifestaciones entre los miembros de una comunidad.

Sin embargo se trata de derechos que no son absolutos y que en el marco de convivencia social es necesario que no lesionen otros derechos.

En lo relativo a la niñez y adolescencia la libertad de expresión (que también los abarca a ellos y ellas en tanto miembros de la comunidad), a la consideración y respeto de los derechos a la protección y atención especial de que gozan, por su edad y fase de personalidad en desarrollo, en la sociedad. La libertad de expresión debe atender la responsabilidad de no dañar ni vulnerar otros derechos.

Lo que percibimos a partir de los medios refleja la no libertad que en la actualidad argentina rodea a los niños, niñas y adolescentes.

No tienen una replantación social, no se los considera actores sociales con capacidad de hacer aportes, interaccionar e involucrarse en aquellos casos que le conciernen.

La organización internacional SavetheChildren afirma que, "nuestras sociedades son "adulto céntricas": organizadas y pensadas por adultos, en función de sus intereses y obligaciones, sobre todo para garantizar las condiciones de la productividad que el sistema les impone.

Por lo común, los medios reproducen el esquema según el cual la niñez y adolescencia deben ser objeto de control de los adultos, a quienes se considera portadores de una suerte de derecho "natural" a decidir por ellos inclusive sin pedirles opinión en los asuntos en los que, según su nivel de desarrollo, tienen derecho a darla."

La mayoría de los contenidos mediáticos consideran a la niñez y adolescencia únicamente como consumidores, y muchos se transmiten sin tomar en cuenta la consecuencia de los mensajes violentos para chicos y chicas.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y sus leyes, constituyen un conjunto que promueve una activa participación e involucramiento de chicas, chicos y adolescentes en la comunicación.

Hablamos de los adolescentes pero no con ellos. Cuando los mencionan en los medios suelen asociarlos con problemas y malas noticias. Quizás sea ese el motivo que los aparte de un espacio en el que puedan participar como sujetos, expresando sus opiniones en el medio y ser tomados en cuenta por la sociedad.

Tanto niños, niñas y adolescentes tienen visiones nuevas, no estructuradas, con mucha creatividad que pueden aportar más ideas a las sociedad si solo se los dejara.

Los chicos sólo tienen la oportunidad de expresarse en los medios si los periodistas les dan la oportunidad y los incluyen.

Niños, niñas y adolescentes tienen algo para contar, son conscientes de las cosas que pasan en las sociedades en las que viven. Sus conocimientos, su espontaneidad, su mirada renovadora son valores que enriquecen las noticias. Sin embargo, su voz no es escuchada en los medios.

Es que, a pesar de que vemos, oímos o leemos muchas noticias sobre niños, niñas y adolescentes en los medios, la mayoría de las veces no escuchamos su voz en esas noticias, sino que, generalmente, escuchamos lo que los adultos dicen sobre ellos. Los chicos no son fuente de su propia. La mayoría de las veces son presentados como víctimas y hay otros que hablan por ellos, los interpretan, los representan, bajo el prejuicio de que niñas y niños no tienen nada que decir o como decirlo.

Hay prejuicios que los medios instalan en la sociedad a partir de que los adultos apartan la vos de los niños y adolescentes.

Los medios tienen una mirada muy pobre sobre los jóvenes.

La voz de los chicos está prácticamente ausente en las noticias. Los jóvenes suelen aparecer más en Policiales que en otra sección. ¿Por qué no el mencionarlos cuando reciben un premio importante, o ganan un acontecimiento escolar que los identifique como ciudadano proactivos y llenos de capacidad? Los chicos también hacen otras cosas, tareas solidarias, se preocupan.

Primero debe haber un cambio radical por parte de los adultos acerca de las concepciones que poseen sobre niños, niñas y adolescentes y aprendiendo a escucharlos y respetarlos.

Es necesario que le faciliten su apoyo para que sus opiniones sean tomadas en cuenta y para que participen en las decisiones de los programas y servicios dirigidos a ellos y ellas.

A la vez, es muy importante que niños, niñas y adolescentes aprendan a responder activamente, ejercer su responsabilidad en la toma de decisiones y asumir sus consecuencias. Esto contribuirá a su desarrollo personal, crecimiento y bienestar.

En la adolescencia aparecen aspectos como el desarrollo de la identidad, el sentido de autonomía, la capacidad para identificar aquellos referentes y en la cual se puede lograr una interacción con la sociedad.

Es un período clave en el desarrollo humano porque se estructuran las relaciones con uno mismo y con el mundo.

Existe una nueva definición acerca de lo que concierne al periodo de la adolescencia:

"…un momento en que la sociedad transmite al individuo un sistema de prácticas, creencias y valores, pero es, al mismo tiempo, el momento en que la persona rechaza o asume esas prácticas, creencias y su principal experiencia con la dimensión colectiva de la vida y, por eso, los adolescentes necesitan ser reconocidos como un recurso vital para sus familias, para su comunidad y para la sociedad en general."

Los mayores de nuestro país, que son padres, madres, educadores, tenemos la oportunidad para abrirnos y aprender de niños, niñas y adolescentes, reconociendo que ellos siempre tienen algo para enseñarnos. Respetar las opiniones de los más jóvenes significa escucharlas, tenerlas en cuenta y otorgándole la importancia que merecen.

También niños, niñas y adolescentes deberán respetar los derechos de los demás. El ejercicio del derecho a la participación de niños, niñas y adolescentes involucra también a los adultos, quienes son responsables de proveerles espacios y defenderlos en caso que lo requieran.

Es necesario establecer una nueva relación basada en la comunicación, la reflexión y la voluntad de escuchar. La buena disposición de los adultos es imprescindible para que los más jóvenes ejerzan sus derechos.

Consideramos que los adultos son responsables del cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes. Los esfuerzos por promover la participación de los más jóvenes buscan establecer nuevas formas para ejercer esta responsabilidad.

Cuando un adulto promueve procesos participativos se coloca del lado de los niños y adolescentes así pone en marcha herramientas para que los involucrados puedan desarrollar sus capacidades y a la vez los adultos aprendes de ellos.

Por el hecho de vivir y de pertenecer a una comunidad, somos participantes de las situaciones que vivimos. La participación puede considerarse un medio para la construcción de la democracia, la cual implicaría compartir decisiones que muchas veces nos afecta individualmente o a la comunidad entera.

Una cultura participativa necesita crearse activamente. Para ello es necesario que todos pongamos un poco de nosotros para lograr el intercambio de ideas, el conocimiento mutuo y la creación de una conciencia grupal. La participación requiere de una buena comunicación y coordinación entre los diferentes miembros y su apoyo permanente. Es fundamental ser responsable de la parte que le toca a cada uno en la construcción de una sociedad democrática.

¿Por qué es importante que lo lean otras personas?

Es importante poder dar a conocer y llegar a todos aquellos comunicadores argentinos esta nueva movilización a través de la plataforma del sitio web enredados.org.ar y que sean cada vez más los que participen en las jornadas que las tres entidades ofrecen en todo el país.

Ya que ellos son fuente de comunicación directa con la comunidad día a día, a través de los diferentes medios de comunicación.

Conocer sobre la temática que aborda este proyecto e implementarlo va generar una conciencia paulatina en la sociedad sobre nuestros niños, niñas y adolescentes.

Como me réferi anteriormente, esto conlleva a un cambio en los valores y prejuicios a los que suelen estar arraigados los adultos con respecto a darle ese espacio que consideran no oportuno para que sea desenvuelto por nuestros más pequeños.

Quizás sea falta de confianza, quizás consideran que aun han alcanzado su mayor desarrollo y por eso mismo no pueden generar ideas alternativas o con enfoques diferentes, quizás por sobresalir en los medios por actos rebeldes ya son condenados a que no pueden ser mas que esos, como ciudadanos que ejercen derecho desde el día en que nacen.

No sabemos bien el motivo por el cual siempre los marginamos, son los menos o casi nulos los programas que le dan una participación mínima.

Ellos son personas, tienen vos y quieren hablar. Por que esperar a que sean adultos si con pequeños aportes desde su edad temprana pueden reformar o cambiar situaciones que los competen.

Es necesario que tomemos conciencia de que existe enredado y que fue quien genero esta incitaba por niños y adolescentes junto con organismos que buscan el progreso del niño, su bienestar y derechos como UNICEF. Se suman afsca y defensores del público para poder imprentarlos en los medios, la gran masa de influencia directa.

Es un tema novedoso y que nos involucra a todos, porque si desde el hogar, la familia no le dan a sus hijos el espacio para dar a conocer sus reflexiones y tenerlos en cuenta dándoles estimulación para seguir formándose como jóvenes críticos, pensantes capaces de abordar temas y situaciones que les compete desde el lugar donde están insertos.

Opinión personal

En mi opinión la red enredados tendría que tener mayor promoción en los medios, que no quede todo en un sitio web.

Es un derecho ¿por qué esconderlo?

Porque es un tema que nos compete a todos y es algo novedoso que tendría que tomar más fuerza a través de los medios, ya que son un gran participe de este proyecto.

Primero lograr una integración a las problemáticas sociales a las cuales pertenece y que se vayan formando como ciudadanos participes ya que en un futuro deberán ser los adultos responsables. Por eso mismo, es importante tenerlos en consideración desde pequeños escuchándolos, guiándolos y formándolos.

Es importante conocer aquellas leyes que existen y respaldan este derecho que poseen niños, niñas y adolescentes. No solo por ellos sino por los adultos, los comunicadores, los colegios ya que queda en nosotros darle posibilidad de hablar.

Los periodistas involucrados cuiden en sus notas y en la manera que la comunican a los hechos de distinta índole que afectan a los niños y adolescentes.

Así también que haya programas radiales, televisivos, gráficos o sitios web en la que se involucren la opinión de los niños, lo que ellos piensan y de esta manera se ayudar al chico a prepararse para el mañana, desarrollando en él un pensamiento crítico y reflexivo con una actitud de iniciativa que conozca sus derechos y lo de los demás.

Que pueda tener así una participación democrática ciudadana.

Antecedentes históricos

La red enredados surgió este julio del 2015. El movimiento periodístico por la lucha de los derechos de niños/as y adolescente viene teniendo sus orígenes en argentina desde hace algún tiempo.

El mismo tuvo como objetivo abrir un espacio de debate que permitiera movilizar a todos los actores involucrados en las políticas de infancia y la adolescencia (funcionarios, legisladores y organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales) para la elaboración de un Plan Nacional de Acción sobre la Infancia.

Participaron del encuentro más de 500 personas de distintas organizaciones de infancia de todas las provincias argentinas; de los Estados Unidos, el Reino Unido, Brasil, India, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Canadá, Finlandia, Irlanda, Costa Rica, Chile, Estonia, Perú, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela, entre otros.

La ley nacional numero 26.001 de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes , sancionada en el año 2005 y reglamentada en el año 2006, adopta los conceptos de la Convención Internacional sobre los derechos del Niño.

Esta ley establece que los niños/as ya no serán considerados objeto de tutela del Estado para constituirse en sujetos de derecho.

Esto ha implicado el paso hacia una protección integral de la infancia, concebida por un Estado que defiende la igualdad de derechos y respeta la diversidad social y cultural.

"En este marco, desde INADI renovamos el compromiso de seguir trabajando en el reconocimiento igualitario y no discriminatorio de los derechos de niños, niñas y adolescentes, en sintonía con las políticas públicas que nuestro país ha implementado en los últimos años."

El abordaje examina la programación y los contenidos dirigidos al público infantil en la televisión abierta, sintetiza antecedentes de diversos países de América Latina y el resto del mundo, revisa las normativas regulatorias del campo de actividad en

Argentina y en otros países, y analiza la representación de los niños en los medios audiovisuales y la participación de chicos y chicas en programas de televisión.

"Un manejo adecuado de la imagen de la infancia en los medios de comunicación es vital para contribuir a redimensionar la situación de los niños, niñas y adolescentes en la sociedad y valorar sus identidades, en su doble calidad de miembros de determinado grupo etario y de ciudadanos", sostuvo Saavia.

El objetivo de las organizaciones que llevan adelante la iniciativa es someter a un debate público, plural y amplio, el tema de la calidad de la programación televisiva, teniendo en cuenta que tanto la escuela como la familia han dejado de ser las instancias formativas excluyentes de los niños, adolescentes y jóvenes y que el audiovisual desempeña un papel determinante en esta responsabilidad.

Hay que ir construyendo consensos entre todos los actores involucrados, incluidos los medios, para empezar a modificar esta situación y asegurarles a los chicos un desarrollo infantil en mejores condiciones, y eso incluye también una televisión de calidad para ellos.

El Periodismo Social presentó el tercer informe de monitoreo anual que analiza cómo y cuánto aparecen los niños, niñas y adolescentes en las noticias de los principales diarios durante 2006.

Este tercer monitoreo anual de diarios nacionales y provinciales, que incluye además un análisis de las tapas de Clarín, La Nación, Página 12, La Voz del Interior (Córdoba) y La Capital (Rosario), refleja que muchos medios y profesionales están incluyendo más y mejor a niñas, niños y adolescentes en su tarea cotidiana de informar.

Sin embargo, una agenda limitada de temas y desequilibrios en el uso de las fuentes de información son algunos de los problemas que persisten en las noticias, que impiden comprender cabalmente la situación de la niñez y la adolescencia en el país.

Los medios tienen el poder de reafirmar prejuicios sociales, pero también son un poderoso instrumento para desterrarlos y una exigencia ética es demostrarlo. En un año electoral como 2007, la prensa puede asociar cotidianamente la situación de la niñez con decisiones políticas estratégicas, incluso las presupuestarias, sacando la realidad de chicos y chicas de las páginas de Sociedad, Policiales o Educación. Al cabo de más de tres años de monitoreo y de asistir con servicios, contenidos y recursos a los medios y a las organizaciones de infancia, el Capítulo Infancia de Periodismo Social y sus socios estratégicos evalúan positivamente este camino de aprendizaje conjunto emprendido con los demás actores sociales y se propone redoblar sus esfuerzos para conseguir que los derechos de los niños, finalmente, sean una prioridad de todos.

Principales conclusiones

La Niñez y Adolescencia en la prensa argentina es una investigación que alienta a los Medios a incluir los derechos de niños, niñas y adolescentes entre sus prioridades editoriales.

En los monitoreos anteriores, la conclusión era que los temas relacionados con violencia eran los más tratados por los medios al hablar sobre niños y niñas. Y en segundo lugar seguían los referidos a la educación. El año pasado, con una agenda periodística dominada por las elecciones, educación y violencia compartieron el primer lugar. Y entre los dos, concentraron casi la mitad de la cobertura sobre niñez y

adolescencia en la prensa gráfica de todo el país.

A partir de los monitoreos se demuestra que los medios hablan sobre los chicos. Los incluyen en las noticias. Y parecen darle cada vez más espacio a los temas que los afectan. Pero ¿realmente los escuchan? ¿En cuántas noticias los chicos contaron en primera persona qué les pasa y qué opinan?

Un dato: en el año 2006, sólo fueron consultados en el 4,1 por ciento de las noticias que hablan de ellos mismos.

"La niñez es portadora de representaciones sociales, lo que dicen no es inocente. Hay que escuchar a los niños y niñas desde su lugar de sujetos de derechos dentro de la sociedad".

"Los adultos tenemos el desafío de un cambio fundamental frente a la niñez. Debemos cambiar la compasión, colaborar en el objetivo de que se cumplan los derechos".

En el debate con los especialistas participaron periodistas de Capital Federal, Santa Fe, Mendoza, Córdoba, Salta, Misiones, Entre Ríos y Tucumán, que contaron sus experiencias a la hora de incluir a los chicos y chicas en sus coberturas, la importancia de incorporar nuevas fuentes y recursos en las noticias, la mirada crítica de los lectores y la escasez y dificultades para acceder a herramientas inclusivas.

El objetivo de tratar la Infancia desde la prensa es que los periodistas y los medios de comunicación se interesen en cada vez más y mejores coberturas sobre los niños, niñas y adolescentes y así logren instalar sus derechos en el centro de la agenda pública nacional. Uno de los problemas que persisten es que la agenda de temas sigue siendo muy limitada, las opiniones de chicos y chicas son poco escuchadas, en muchas notas falta contextualizar la información y en otras se sigue estigmatizando a determinados grupos de chicos. Esto representa una dificultad para comprender la situación de la infancia y la adolescencia en nuestro país.

Estamos convencidos que la prensa puede ser un factor de cambio de la situación de millones de chicos y chicas de nuestro país a través de nuestro trabajo cotidiano.

Luego de la presentación de la investigación, los periodistas participaron, en las oficinas de UNICEF, de un encuentro de capacitación a cargo del periodista y especialista en temas de infancia y medios, Hugo Muleiro. Allí se debatió sobre el ejercicio del periodismo en el marco del derecho a la información, la responsabilidad de asumir los actos de lenguaje al usar palabras que tienen impacto sobre la sociedad y los niños y las niñas, el lugar que ocupa la infancia en el reparto de las tareas en la redacción y diversas estrategias para mejorar la cobertura en temas de infancia.

Mucho de lo que conocemos proviene de los medios de comunicación y las tecnologías de la información. Decimos que el conocimiento está mediatizado. La información que nos llega proviene de diferentes fuentes, entre ellas los medios y las tecnologías.

Valoramos una información que sea un insumo para la participación y la ampliación del espacio público. Y este es precisamente el sustento de la Educación en Medios desde la escuela: fortalecer el nivel de información de los alumnos, pero también, su reflexión y participación social.

La posibilidad de participación está del lado de quien puede hacer uso de los mensajes de los medios, porque los sabe analizar, interpretar y evaluar. Y porque sabe construir su propia opinión y tomar decisiones a partir de ello.

La Educación en Medios es una educación para la ciudadanía. Entender la manera en que los medios representan la realidad y nos hablan de lo que sucede, coloca a las personas en mejores condiciones para participar socialmente.

Una Educación en Medios es una pregunta constante sobre la manera en que damos sentido al mundo y el modo en que los medios le dan sentido para nosotros. Porque solo preguntándonos sobre la forma en que los medios de comunicación producen significados, podremos comprender la manera en que influyen sobre nuestras percepciones de la realidad y el modo en que podemos transformarla.

Otro motivo fundamenta la necesidad de una Educación en Medios en la escuela: el nuevo universo cultural y tecnológico que viven los niños y adolescentes y la necesidad de que la escuela responda y actúe en función de este dinámico entorno comunicacional que tanto  define y construye la cultura juvenil.

Los medios de comunicación son uno de los pocos escenarios que,en la percepción de los jóvenes, les pertenece y habla de ellos y a ellos. Si las identidades de los jóvenes se definen no solo por el libro que leen, sino por los programas de TV que miran, el sitio web por el que navegan, la música que escuchan, la película que eligen y la historieta que prefieren, entonces la escuela necesita acercarse a estos consumos para conocer realmente a sus alumnos.

A partir de allí, el gran desafío para el sistema educativo hoy es enseñar a los niños y jóvenes a utilizar todos los bienes culturales que circulan en la sociedad para que puedan analizar los diferentes discursos en los que se producen las decisiones que los afectan en su vida diaria.

Objetivos

Con estos principios y estos fundamentos, el Ministerio de Educación de la Nación decidió insertar esta área como una política pública y creó el Programa "Escuela y Medios", con los siguientes objetivos:

En 2012 la comunicación aparece como una dimensión constitutiva de las identidades. Este panel se propuso analizar cómo los medios construyen sentido acerca de los que es ser niño o adolescente, ya sea interpelándolos como consumidores o a través de su representación como víctimas o victimarios de hechos de violencia. La imagen que los medios vehiculizan sobre los niños y adolescentes pueden contribuir tanto a la consolidación de estereotipos y prejuicios como a la creación de nuevas miradas que promuevan una concepción del niño como sujeto y como ciudadano.

A 20 años de la Convención Internacional de Derechos del Niño hace falta avanzar en políticas públicas y prácticas institucionales en favor de una mejor relación entre los chicos y los medios de comunicación.

"Los niños son actores permanentemente activos de la sociedad. El Estado hoy viene a dotarlos de la palabra y de su propia historia y a darles el lugar del que fueron relegados en los 90", afirmó Santiago Aragón, titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA).

"La televisión por años se desentendió de ellos y generó éxitos probados en serie, casi todos para adolescentes. También olvidó las diferentes franjas etáreas y dejo de emitir programas para los más chiquitos", explicó la funcionaria, para quien Pakapaka "concibe a los chicos como sujetos de derechos, como productores de cultura y como hacedores de la sociedad que integran".

Los niños en los medios participan poco en la pantalla, son aún estigmatizados y hay una tendencia a la criminalización de la adolescencia humilde, dijo el funcionario.

Existe un informe que dio cuenta que el 43 por ciento de las noticias relacionadas con niños están vinculadas a problemas de violencia y menos del 5 por ciento de las notas tomaron como fuente a los niños. Lo que demuestra que no tienen ninguna voz en el relato de sus propios problemas en el escenario mediático.

Es muy limitada la oferta de contenidos de calidad y mucho más difícil aún que esta oferta sea accesible universalmente a todos los niños y niñas".

La sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que permite "al Estado intervenir de dos formas: regulando, a través de la normativa, y construyendo otros medios de comunicación".