Comida chatarra en niños



Introducción

Las ventas de comida chatarra se han incrementado en México en los últimos 15 años, una de las consecuencias del incremento de este tipo de comida ha sido el desplazamiento de las dietas tradicionales con base en alimentos saludables, como ejemplo podemos mencionar el aumento de refrescos, dulces, pasteles y sopas instantáneas, que ha sido inversamente proporcional al consumo de productos naturales como el frijol, las frutas y las verduras.

Esta situación ha traído como resultado que las dietas tradicionales de muchas regiones estén teniendo muchos cambios en sus estructuras, estas dietas tardaron varios siglos en constituirse, sin embargo, están empezando a ser olvidadas gracias a la publicidad invasiva, los etiquetados, las formulaciones adictivas y a la distribución masiva de este tipo de productos.

Michel Foucault (1989), habla sobre la muerte del condenado, un cuento en el que hace referencia a la muerte de toda clase de individualidad, de toda singularidad, nos dice que hemos aceptado como propias las normas de la cultura y hemos dejado de lado la capacidad de resistencia. Nos han homogeneizado, es decir, que nos aceptamos como integrantes de un todo del cual formamos parte, y hemos perdido todo aquello que nos diferencía y singulariza. Esta homogeneidad resulta un gran problema, ya que ayuda a que seamos más vulnerables ante todos los anuncios publicitarios que promueven el consumo de comida chatarra.

Cuando hablamos de comida chatarra en realidad no estamos hablando literalmente de comida compuesta por chatarra, se le confiere el término de "chatarra" a todos aquellos alimentos con nula o muy poca cantidad de los nutrientes que el cuerpo necesita para su correcto funcionamiento, pero que tienen un alto contenido de grasas, azucares, carbohidratos y sal, estos son elementos que el cuerpo puede obtener en exceso con mucha facilidad. Las papas fritas, las golosinas, las frituras y las bebidas azucaradas con o sin gas son ejemplos de alimentos que se consideran comida chatarra.

Las empresas transnacionales de comida chatarra implican un riesgo en la salud de las personas, ya que no se encuentran debidamente reguladas y sus productos son altos principalmente en calorías, sales, azucares y carbohidratos, a esto se le suma el uso de conservadores, los cuales, su uso prolongado se considera un factor que puede provocar algún tipo de cáncer. Las instituciones encargadas de regular el consumo de comida chatarra no están haciendo mucho por detener o regular el problema.

La comida chatarra aunada a la falta de ejercicio, son factores importantes que generan obesidad en la población. En México esto representa un grave riesgo ya que somos el país con el primer lugar mundial en obesidad infantil, pero no solo eso, también México tiene el primer lugar mundial en consumo de refresco. En contraste México cuenta con una gran variedad de alimentos nutritivos, sin embargo, no se encuentran al alcance de toda la población.

La obesidad ocasionada por la comida chatarra, la cual se consume por diferentes factores, puede generar problemas de tipo biológico y de tipo social en los niños.

Desarrollo

En México unos de los problemas más graves es la obesidad, en especial la obesidad infantil. Actualmente México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil, y el segundo lugar mundial en obesidad en adultos. Datos del ENSANUT (2012), muestran que en México uno de cada tres niños de 5 a 11 años tiene obesidad o sobrepeso, esto representa el 34.4% de la población infantil en México.

Si bien la problemática de la obesidad es grave, también lo es su contra parte, la desnutrición, al menos veintiocho millones de personas sufren de carencias alimentarias.

Como ya se mencionó arriba, la obesidad en México es un problema muy grave, y al estar posicionados en el primer lugar mundial en obesidad el problema se vuelve un problema de salud pública. Pero el problema de la obesidad no se genera de la nada, sino que intervienen varios factores, como la falta de ejercicio en los niños, la familia en que se desarrolla y en el que más vamos a profundizar, es en la comida chatarra.

De acuerdo con los datos de la página "historia cocina", la comida chatarra tiene sus inicios en 1937, de acuerdo cuando los hermanos McDonald abre su primer restaurante con servicio en el automóvil (Drive-in-restaurant), esto para atender a la creciente demanda de comida rápida debido a la dependencia de los californianos al automóvil. En 1940 se inaugura otro restaurante de McDonald, el cual se especializó en vender hamburguesas, ya que era un alimento muy fácil de preparar un muy barato de hacer, también cambiaron los cubiertos por una caja de cartón y bolsas de plástico, tuvieron mucho éxito, sobre todo con el público joven, mismo que arrastraban a sus padres, familias obreras, a llenar sus estómagos a precios baratos, ya que la hamburguesa solo costaba 15 centavos. Esta comida barata representaba un producto higiénico, aunque nada recomendable para personas con sensibilidad gástrica y nada sano debido a la gran cantidad de colesterol en su contenido. También se está acabando con el planeta en especial con las selvas y campos, ya que, para producir tanto papel, vasos y cajas, se devastan grandes superficies de selva que generan oxígeno, en el caso de la producción de carne, se cría mucho ganado, el cual con sus excrementos emite gas metano que representa uno de los contaminantes más abundantes en el ambiente, todo esto representa un riesgo para la salud de la población.

México al encontrarse tan cerca de Estados Unidos, intentó imitar a estas cadenas de comida chatarra, un ejemplo de esto son las cadenas de comida chatarra Taco Bell, Tex Mix, etc.

El consumo de comida chatarra por los niños está condicionado por varios factores. Uno de estos factores es la demasiada y constante publicidad de comida chatarra en los diferentes medios, los cuales tienen un gran poder sobre la subjetividad de la población (bienestar.com), la publicación menciona que México es el país líder en publicidad de comida chatarra, lo cual es inaceptable si contemplamos el problema de salud pública que representa la obesidad infantil y las enfermedades que está ocasionando. Existen órganos del gobierno que deberían regular la publicidad de este tipo de productos, sin embargo, no lo hacen o lo hacen a medias por un corto periodo, ya que las empresas transnacionales siempre están buscando formas de resistirse al sometimiento, evadiendo las leyes que combatan la venta de sus productos y, de poderse, sobornar a las autoridades para que estas no implementen acciones que afecten sus intereses, de este modo tienen poder en la sociedad mexicana. (ecoosfera,2015).

El problema de la desmedida publicidad de la comida chatarra se incrementa en México, ya que, en promedio, el 91% de las viviendas del país cuentan con televisión, y de acuerdo a un estudio que realizó la Fundación Preciado (2003) con la población mexicana el 48% ven televisión entre dos y cuatro horas al día, mientras que el 87% de los encuestados escuchan la radio, siendo un 35% los que escuchan la radio de 2 a 4 horas al día. Estos medios son formas de dominio de la población, ya que al estar viéndolos durante mucho tiempo y en todos lados, las personas no le dan importancia y se dan cuenta que están haciendo suyo el mensaje que les están imponiendo, y la única forma de escapar de ese poder es el conocimiento (García,2002).

En una página de investigación mencionan otro factor que propicia el consumo de comida chatarra radica en la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), (ecoportal.net.). En el ámbito de las escuelas, las transnacionales también ejercen su poder, ya que es la SEP la que podría encargarse de cerrar las puertas de las escuelas a la comida chatarra, sin embargo, no hace gran caso ante el problema, también por parte del SNTE los profesores no difunden información cerca de la comida chatarra a sus alumnos y a pesar de que en el receso de los alumnos se percatan de la venta de comida chatarra no hacen nada para evitarlo.

Al hablar de que en las escuelas no se venda comida chatarra es porque hace tiempo no se vendían estos productos. En la página sobre denuncia de comida chatarra (miescuelasaludable.org) en las escuelas, un testimonio nos cuenta que antes no se vendía comida chatarra sino lo que se vendía eran tacos de guisado, palomitas naturales y fruta de todo tipo.

Un factor importante es la familia y el medio en el que se desarrolla, ya que, si toda la familia consume comida chatarra, el niño también la consumirá puesto que lo ve normal en el ambiente en el que se desenvuelve, el cual es el poder con el que se relaciona y que lo incita a tener ese tipo de comportamientos. También la familia puede hacer, por otra parte, que el niño consuma estos productos, ya que tienen la característica de que ya están preparados (ecoportal.net), así sus padres ya no tienen que hacer de comer y se hace más fácil la hora de comer, incluso existen productos que tienen como nombre "Lunch Bimbo" que contienen leches endulzadas, pan de dulce, caramelos y un emparedado con poco contenido, estos productos se promocionan por medio de la televisión como un lunch nutritivo para que el niño se lleve a la escuela y la madre no tenga que preparar ella misma la comida.

En este sentido en el que la familia condiciona a que el niño consuma éste tipo de productos o no, podemos mencionar lo que dice Foucault sobre el cuidado de sí mismo. En el cual no dice que el cuidado de si es ético en sí mismo, pero implica relaciones complejas con los otros, y también aquí se da el arte de gobernar. Además, el cuidado de sí apunta siempre al bien de los otros. Entonces si los padres, los cuales representan el poder en la familia, cuidan de si y no comen comida chatarra, al mismo tiempo están cuidando de los otros, en este caso de sus hijos, y de esta manera se puede dar un factor de protección ante este tipo de productos (Foucault, 2007).

En otro artículo se menciona que el factor más importante que ocasiona obesidad y diabetes en los niños es el consumo de refresco, aquí de nuevo sale a relucir México entre todos los países posicionándose de nuevo como el país número uno en el mundo en consumo de refresco, y también es el país en donde más gente muere por el consumo del refresco, este hecho es alarmante ya que el consumo de refresco trae muchas consecuencias como descalcificación, inhibición del crecimiento. (Ecoosfera, 2014). Aparte tiene consecuencias económicas ya que el tratamiento de la diabetes es muy caro, y de nuevo entran los medios de comunicación que en todos lados promueven el consumo de bebidas azucaradas.

El poder que tienen las industrias refresqueras es mucho, ya que su publicidad se encuentra en todos los medios de comunicación, y es vista por todas las personas de diferentes edades, causando un efecto en la subjetividad de las personas, ya que el poder se ejerce mediante lo obvio, lo repetitivo que, por serlo tanto, difícilmente puede ser percibido y menos aún analizado, están incapacidad de identificarlo permite y posibilita una forma de dominio, un caso concreto es la Coca Cola ya que aparece en todos los medios de comunicación, en la televisión su horario de mayor presencia es en la hora de la comida, alrededor de las 3 pm. Entonces la publicidad desmedida forma parte de los instrumentos que las industrias usan para ejercer poder sobre la población (García,202).

El alto consumo de comida chatarra y bebidas azucaradas resulta algo contradictorio, ya que México se caracteriza por tener una gran diversidad de alimentos naturales y frescos, sean frutas o verduras, entonces se podría preparar comida con ingredientes naturales y sin conservadores, de igual manera se podrían consumir aguas naturales de fruta (ecoosfera, 2015). Sin embargo, no todos tienen acceso a estos alimentos, ya que unos de los objetivos del capitalismo es siempre acumular más dinero, entonces la mayoría de la producción de frutas y verduras terminan en grandes contenedores para ser exportado a otros países, con el único fin de lucro.

Con los factores antes mencionados se intensifica aún más el consumo de comida chatarra en la población infantil mexicana, y esto se ve reflejado en el primer lugar mundial en obesidad en el que se encuentra posicionado México. Sin embargo, la obesidad no solo se trata de tener "niños gorditos", sino que afecta a la salud de los niños, por que el ser obeso es uno de los factores de riesgo para desarrollar diabetes, hipertensión y problemas cardiacos. En México el 70% de los niños sufren sobrepeso, 400 mil jóvenes menores de 15 años sufren diabetes, 5.5% sufren hipertensión y alrededor de 20 mil sufren algún tipo de alteración cardiaca.

Otro artículo publicado en ecoportal.net, menciona que entre los efectos de la comida en el cuerpo se pueden encontrar con que los niños no tienen un buen desarrollo corporal, esto debido a que la comida chatarra tiene muy pocos o no tiene nutrientes, la capacidad de estudio de los niños se ve afectada ya que no tienen los suficientes nutrientes para un buen desarrollo intelectual, al no contar con suficientes nutrientes esto podría provocar anemia y trastornos químicos debido a todos los químicos que tiene la comida chatarra, debido a los altos aportes calóricos que tienen estos tipos de productos y a la falta de actividad física pueden llegar a generar sobre peso y obesidad y con esto una pérdida de autoestima del niño, pueden ocasionar distintas enfermedades como la hipertensión arterial, colesterol elevado y cardiopatías, en cuanto a las bebidas gaseosas como las carbonatadas y endulzadas pueden disminuir o retrasar la absorción de calcio que es necesario para el desarrollo de los huesos, también se pueden presentar algunos malestares como la irritación del estómago e intestino, producen estreñimiento y aumentan los gastos médicos por mala salud.

La obesidad provocada por la ingesta de comida chatarra no solamente tiene efectos sobre el organismo, sino que también tiene efectos en la mente y en el círculo social donde se desenvuelve el niño obeso.

Esto se puede ver en las escuelas, por ejemplo, cuando en una clase de educación física el profesor los pone a jugar futbol, nadie quiere a niño obeso en su equipo, por diferentes razones: porque no corre, porque no es ágil, etc. Entonces existe una exclusión hacia el niño obeso por parte de sus amigos, otro efecto es el del bullying, el cual se caracteriza por molestar a un compañero de clase, ya sea por un compañero por varios o por muchos. El bullying tiene efectos negativos en la persona que lo padece, esto lo podemos observar en la historia de Rosario, la cual sufrió bullying durante mucho tiempo por parte de su familia, y tuvo muchas repercusiones después en su relación de pareja, los problemas que tuvo fueron a causa de su baja autoestima, misma que fue alimentada por el bullying que le provocaba su familia, en específico su mamá (Aguilar,2003).

En la guía de la obesidad se realizaron estudios recientes que indican que los niños con obesidad tienen una tendencia mayor a presentar desordenes psicológicos como la depresión y baja autoestima, el reflejo de estos desordenes psicológicos puede verse reflejada en sus calificaciones y en su forma de actuar, aunque con el nuevo sistema de calificaciones ya los alumnos no reprobaran, entonces es más se tornará difícil identificar la situación de un niño por medio de su desempeño en la escuela. Puede decirse entonces que en este caso la enfermedad limita a que se cumplan las metas del niño, que pueden ser tener un buen promedio en la escuela, así como aceptar por un hecho la violencia y el maltrato (García, n.d.).

Conclusiones

México es el primer país a nivel mundial de obesidad infantil, esto se debe a que se consumen muchísimos productos denominados comida chatarra, este consumo se debe en gran parte a que las empresas trasnacionales tienen un pensamiento capitalista y lo que les importa es vender sus productos sin importar sin estos causan algún daño en la población.

En el ámbito cultural, una de las herramientas de poder que usan estas transnacionales son el marketing de comida chatarra en los todos los medios de comunicación, mismos que al ser tan continuos la población no se percata que están haciendo propios los mensajes de estos anuncios, ya que es así como funciona ésta herramienta de poder. La familia aquí juega un papel importante porque representa el núcleo de poder con el que está en contacto directo el niño, el cual se vuelve la figura a seguir, entonces si la familia le da información al niño y evita comer comida chatarra el niño tendrá un factor de protección ante los anuncios de este tipo de productos sin embargo, si la familia frecuenta ver la televisión cotidianamente, entonces los anuncios pueden tener un efecto de subjetividad en ellos y lograr que se les antoje y consuman cotidianamente estos productos chatarra, entonces el niño también lo hará, ya que es el ejemplo que tiene en casa. La escuela también tiene un papel importante en el consumo de comida chatarra, ya que no ha puesto limites o prohibido este tipo de productos, fomentando su consumo, ya que en las cooperativas escolares es lo que más se vende a los niños, entonces esto representa intereses que difícilmente van a querer perder, sin importarles la salud de los niños.

En el ámbito físico o biológico, la comida chatarra tiene gran impacto sobre la salud de los niños ya que al tener demasiadas calorías y muy pocos o nulos nutrientes pueden llegar a provocar obesidad a los niños, que a su vez genera otro tipo de enfermedades como la diabetes, la hipertensión y diferentes cardiopatías. Los componentes de la comida chatarra también tienen otras afectaciones en los niños como son los problemas de crecimientos, la falta de concentración en las escuelas, anemia debido a los pocos nutrientes que aportan estos productos y trastornos químicos debido a los conservadores y otras sustancias que presentan. La comida chatarra se sigue vendiendo indiscriminadamente ya que estamos inmersos en una sociedad capitalista que lo únicos que busca es la producción y su consecuente ganancia, para lograrlo las empresas productoras de comida chatarra utilizan herramientas de poder para poder someter a la población y cambiar sus pensamientos a conveniencia de estas empresas.

En el ámbito social el consumo de comida chatarra también afecta ya que esta produce obesidad, y una persona con obesidad es más propensa a sufrir bullying en las escuelas, debido a que se sale de los estándares que la sociedad tiene establecidos, y al que se sale de los estándares se le juzga o castiga. El problema del bullying tiene repercusiones en la subjetividad del niño, esta cambia y el niño toma como propios los comentarios de los demás, de tal manera que llega a creer que todo lo que le dicen en el bullying es cierto y tiende a desvalorarse, esto lo podemos observar en la historia de Rosario en la cual el bullying familiar hizo que no se valorara lo suficiente y esto tuvo consecuencias en su futuro, en el convento y en su relación de pareja.

Todo lo comentado en estas conclusiones se podría resumir en la figura 1 que se anexa al final, en donde se ve como centro a la comida chatarra, y alrededor giran los diferentes ámbitos que están involucrados con la distribución y consumo, ya que no solo afecta a la salud, sino que también en lo social, y esto es posible debido al tipo de cultura que tenemos en México.

El conocimiento de este tema es importante para el promotor de salud, ya que algunos de sus objetivos es aumentar el nivel de salud en la población y prevenir enfermedades. El promotor no ve a las enfermedades solo como procesos biológicos, sino que los procesos sociales también intervienen en el desarrollo de las enfermedades en la población, entonces se vuelve importante atacar a los diferentes factores de riesgo para obtener mejores resultados y no solo limitarse a recomendar una dieta equilibrada y hacer ejercicio en el caso de la obesidad, sino que también se podría limitar la exposición a la televisión por parte de los niños, y a tomarse el tiempo necesario para preparar un alimento sano a sus hijos por parte de los padres, así como asesorías psicológicas para que la familia se lleve mejor y no afecte al hijo generándole estrés y ansiedad de comer, una mejor convivencia familiar ayuda a que el niño no vea a la violencia y al maltrato como algo normal y esto lo afecte en un futuro. También será necesario implementar políticas públicas para la regulación del marketing de la comida chatarra y leyes que aseguren que la venta de estos productos en las escuelas sea prohibida y no solo racionada.

Una propuesta de acción es crear un programa de movilidad, el cual consista en invitar a los niños a realizar ejercicio en grupos que serán dirigidos por profesionales en educación física, los cuales implementarán ejercicios divertidos que fomenten la convivencia entre los niños y eviten el bullying.

Bibliografía

Anexo

Monografias.com

Figura 1. Se muestra la interacción del ámbito cultura, físico y social, con respecto a la comida chatarra

 

 

 

Autor:

Jorge Alberto Carrillo López

Monografias.com

Colegio de Ciencias y Humanidades

Licenciatura en Promoción de la Salud

Academia de Salud Comunitaria

Asignatura: Salud Comunitaria 1

Profesor evaluador: Verónica Durán Carmona

18 de Diciembre del 2015