Influencia de los colores en el apetito del hombre



El color es una parte del espectro lumínico, es energía vibratoria. Esta energía afecta de diferente forma al ser humano, dependiendo de su longitud de onda (del color en concreto) produciendo diferentes sensaciones de las que normalmente no somos conscientes. En los alimentos hay algo más que proteínas, minerales y vitaminas, entre ellos podemos mencionar los colores y los efectos sensoriales que producen, en particular a la hora de degustar los alimentos que constituyen nuestra dieta Cada alimento atendiendo a su color , así como los platos en los que los servimos y presentamos ,los cubiertos con los que los comemos,los utensilios con los que trabajamos para su elaboración , tienen una longitud de onda particular y una carga eléctrica o magnética que los caracteriza, e incluso el corte o la forma, así como la cocción influyen, tanto en su sabor como en sus particularidades..

Teniendo en cuenta los colores componentes de la luz blanca y el propio color negro, analizaremos qué significado tienen algunos de ellos y el efecto que provocan en las sensaciones del humano:

Blanco

El blanco se asocia a la luz, la bondad, la inocencia, la pureza y la virginidad. Se le considera el color de la perfección. En publicidad, al blanco se le asocia con la frescura y la limpieza porque es el color de nieve. En la promoción de productos de alta tecnología, el blanco puede utilizarse para comunicar simplicidad. A menudo se asocia a con la pérdida de peso, productos bajos en calorías y los productos lácteos.

Amarillo

El amarillo simboliza la luz del sol. Representa la alegría, la felicidad, la inteligencia y la energía. El amarillo sugiere el efecto de entrar en calor, provoca alegría, estimula la actividad mental y genera energía muscular. Con frecuencia se le asocia a la comida. En heráldica el amarillo representa honor y lealtad. Es recomendable utilizar amarillo para provocar sensaciones agradables, alegres. Es muy adecuado para promocionar productos para los niños y para el ocio. EL amarillo claro representa inteligencia, originalidad y alegría.

Naranja

El naranja combina la energía del rojo con la felicidad del amarillo. Se le asocia a la alegría, el sol brillante y el trópico. Representa el entusiasmo, la felicidad, la atracción, la creatividad, la determinación, el éxito, el ánimo y el estímulo. La visión del color naranja produce la sensación de mayor aporte de oxígeno al cerebro, produciendo un efecto vigorizante y de estimulación de la actividad mental. Color cítrico, se asocia a la alimentación sana y al estímulo del apetito. Es muy adecuado para promocionar productos alimenticios..

Rojo

El color rojo es el del fuego y el de la sangre, por lo que se le asocia al peligro, la guerra, la energía, la fortaleza, la determinación, así como a la pasión, al deseo y al amor. Es un color muy intenso a nivel emocional. Mejora el metabolismo humano, aumenta el ritmo respiratorio y eleva la presión sanguínea. Como está muy relacionado con la energía, es muy adecuado para anunciar bebidas energéticas. El rojo claro simboliza alegría, sensualidad, pasión, amor y sensibilidad.

Púrpura

El púrpura aporta la estabilidad del azul y la energía del rojo. El color púrpura también está asociado con la sabiduría, la creatividad, la independencia, la dignidad. Hay encuestas que indican que es el color preferido del 75% de los niños antes de la adolescencia. El púrpura representa la magia y el misterio. Debido a que es un color muy poco frecuente en la naturaleza, hay quien opina que es un color artificial. El púrpura claro produce sentimientos nostálgicos y románticos.

Azul

El azul es el color del cielo y del mar, por lo que se suele asociar con la estabilidad y la profundidad. Representa la lealtad, la confianza, la sabiduría, la inteligencia, la fe, la verdad Se le considera un color beneficioso tanto para el cuerpo como para la mente. Retarda el metabolismo y produce un efecto relajante. En heráldica el azul simboliza la sinceridad y la piedad. Sin embargo se debe evitar para productos alimenticios y relacionados con la cocina en general, porque es un supresor del apetito. Cuando se usa junto a colores cálidos (amarillo, naranja), la mezcla suele ser llamativa. El azul oscuro representa el conocimiento, la integridad, la seriedad y el poder.

Verde

El verde es el color de la naturaleza por excelencia. Representa armonía, crecimiento, exuberancia, fertilidad y frescura. El l verde sugiere estabilidad y resistencia. En ocasiones se asocia también a la falta de experiencia: "está muy verde" para describir a un novato, se utiliza en varios idiomas, no sólo en español.

Negro

El negro representa el poder, la elegancia, la formalidad, la muerte y el misterio. Es el color más enigmático y se asocia al miedo y a lo desconocido ("el futuro se presenta muy negro", "agujeros negros"...). El negro representa también autoridad, fortaleza, intransigencia. Los colores pueden provocar en el apetito del hombre sensaciones diferentes, hay comidas que por su color estimulan y otras lo inhiben, así como hacen este efecto los recipientes, vajillas y utensilios H ay diversos estudios recientes que así lo demuestran, estos concluyen que las asociaciones de colores pueden alterar nuestras percepciones y crear expectativas de cómo un alimento debe oler y degustar, pues la visión de los alimentos dispara las neuronas en el hipotálamo Luego a nuestro criterio los colores y la variedad de estos son los mejores elementos para lograr un apoyo en el control de los hábitos alimenticios. De ahí que aprovecharlos es una buena opción.

A continuación relacionamos algunos de los colores y sus efectos en el apetito:

El color amarillo está, habitualmente en nuestros platos y cubiertos especialmente el color amarillo pálido, ya que su longitud de onda eléctrica es vital y agradable.

Un color amarillo intenso puede resultar irritante e incidir en la calidad de los Alimentos, haciéndolos demasiado eléctricos a nuestro paladar, mientras que el color amarillo pálido, solo les da un toque de exotismo y aumenta sus gustos sin ofender nuestra sensibilidad.

En los alimentos resulta también atractivo, el color amarillo, su equilibrado punto eléctrico les hace magníficos depuradores, y buenos fijadores de las propiedades alimenticias.

De cualquier forma, no es bueno abusar de ellos, ya que su electricidad cuando se convierte en sobrecarga, los hace demasiados amargos, ácidos, ardientes, capaces de lastimar las papilas gustativas, mucosas y padecimientos del estómago, por ejemplo: La piña, el limón, y el plátano no son una buena muestra. El color verde: En los utensilios el color verde, a pesar de que el verde es el más abundante en la naturaleza, como es el caso de las verduras, no es habitual en los utensilios, su longitud de onda es magnética y al igual que el violeta y el azul no resulta demasiado.

La esencia del verde por ejemplo está en que es el color de las verduras, quizás por ello las sean tan atractivas para muchos comensales, además de concidir en que son una gran fuente de salud, de vida regenerativa y crecimiento.

Su magnetismo estimula el corazón, al organismo en general y al cerebro, sin embargo hay que recordar que son pocas las personas que incluyen en su dieta diaria una buena cantidad de verduras y que son muchas menos, las completamente vegetarianas. A mi criterio particular debemos incentivar la presencia de estas verduras en nuestra dieta cotidiana, hemos observado en los últimos tiempos que su consumo ha ido en aumento, pero todavía falta mucho para que la cultura del consumo de estos sea la que buscamos, sobre todo en la dieta de los niños. El color naranja: En los utensilios, aunque resulte algo chocante, es habitual encontrarlo en los platos y cubiertos, su longitud de onda es eléctrica y penetrante, lo que aumenta el sabor de los alimentos.

A veces se corre el riesgo de exagerar la sazón de las comidas muy condimentadas, este factor no hace recomendable utilizar los utensilios de color naranja para los platos fuertes. Sugerimos el uso del blanco Las personas con deficiencias hepáticas, no asimilan muy bien los alimentos de color naranja, este color se presenta principalmente en las frutas y tiene virtudes rejuvenecedoras.

También puede aparecer mezclado con el color amarillo en ciertas grasas, tanto animales, como vegetales, aunque aumenta el sabor de otros alimentos, su digestión no es muy recomendable, entre otras cosas parque su penetrante electricidad mina la resistencia del estómago, excita la sensación del hambre y bloquea los conductos sanguíneos.

El color rojo: El color rojo: Como todos los colores cálidos, el rojo es muy habitual entre nuestros utensilios de cocina, es uno de los más favoritos de la gente, esto se debe a que la electricidad de color rojo excita el sabor y el apetito, y sin pasarse de tono nunca llega a ser tan Irritante como el amarillo, el verde-amarillo, o el naranja a pesar de su violenta apariencia.

Además no hay que olvidar que la dieta de los humanos, se ha basado en la sangre durante miles de años y por ello los utensilios rojos nos animan al festín de la comida.

De cualquier forma, abusar de este color en los utensilios de comida nos puede hacer más agresivos de lo común.

En los alimentos desde el color rosa hasta el color salmón, pasado por las distintas gamas de rojo, los alimentos que ostentan dichos tonos son los más atractivos para el ser humano.

La electricidad de estos colores se complementa muy bien, tanto con nuestro organismo como con nuestros ritos atractivos, la caza y la pesca están vestidas de este color y el sabor de la victoria vibra en la misma longitud de onda.

El color rojo sigue siendo el alimento más ingerido en el mundo sin embargo a medida que avanza la civilización y aumenta la conciencia espiritual, el color rojo se torna más violento, es decir que a pesar de las bondades vitalistas de color rojo, los alimentos rojos, cada vez producen más nervios y tensiones que satisfacción alimenticia. El color blanco: El blanco es un color comodín, que se adecua a todas las longitudes de ondas cuando es utilizado como un utensilio, o vajilla, de hecho hoy día a pesar de nuevas tendencias y estilos, se sigue prefiriendo por la pureza, limpieza y belleza que representa. De cualquier manera los alimentos blancos suelen ser muy completos, muy nutritivos, incluyendo las vísceras, los mariscos, y los pescados de carne blanca Es de gran utilidad porque su longitud de onda electromagnética es capaz de depurar todo tipo de canales energéticos y orgánicos.

El ajo, la cebolla, el pan, la leche, etc. son clara muestra de ello, pero el abuso del color blanco en la dieta es capaz de obstruirlo todo, especialmente cuando va acompañado como los huevos, de colores amarillentos.

El color azul: : Tampoco es muy frecuente en los utensilios, pero tampoco es desagradable, su longitud de onda es magnética y suaviza el sabor de los alimentos, dependiendo de su intensidad es capaz de quitar buena parte del olor y el sabor de los mismos, de cualquier forma y a falta de alimentos azules es recomendable una vajilla azul para las personas que sufren enfermedades contagiosas.

En los alimentos fuera de algunos tipos de algas o postres pintados (tartas) no existen alimentos de este color, quizás porque la naturaleza sabia en su economía alimentaría sabe que los colores violetas y azul intenso resultan algo nauseabundos a los comensales.

El color violeta: En una mesa es raro encontrar los utensilios de este color , la mayoría de las personas encuentran a este color demasiado fuerte como para comer con él, pero más que lo extremado del color, las personas parecen intuir que el violeta cargaría demasiado magnéticamente los alimentos y todo exceso es malo.

El color violeta apresura el proceso de putrefacción de las comidas, también incide en avejentar el sabor y el olor de los alimentos.

En los alimentos al contrario que en los utensilios, el color violeta en una buena señal, especialmente en las verduras, los rábanos, la remolacha, las cebollas, y coles de color violeta, estas son ricas en magnetismo y en sales minerales, no agradan a todas las personas porque sus sabores son intensos y demasiados aromáticos, cuando no picantes, pero están especialmente indicadas para: El bocio, la hipotiroidea y en caso de deficiencia de las sales minerales: yodo, potasio y calcio.

La amplia gama del espectro de colores también puede ser empleada en las decoraciones, que son preparaciones sencillas y de buen gusto que presentadas estéticamente constituyen una excelente invitación para satisfacer no sólo el placer de comer, sino de pasar una velada agradable, ya sea en solitario, en familia o en colectivo de amigos que estamos seguros serán de muchísima atracción, pudiéndose convertir en voraces comensales. Estas preparaciones que se hacen en el bufet y restaurantes especializados donde el uso del color y las diferentes combinaciones pueden ser un atractivo al apetito, deben ser de dominio del personal encargado, el cual debe estar muy al tanto de los gustos y preferencias de los comensales atendiendo a la edad, la nacionalidad y sobre manera tener un acertado gusto estético, para lograr el efecto deseado. Hoy en día es común encontrar en nuestros restaurantes ,ya sean estatales o particulares diversidad de colores en vajillas ,útiles de cocina ,cuberterái ,pero sin embargo el que a nuestro criterio es predominante es el blanco,esto lo hace el rey del espectro ,pero no debemos dejar de llevarnos por lo taerdicional,hoy con los nuevos adelantos científicos y tecnologicos ,la industria del aliemnto no está execnta de cambios ,debemos aclimatarnos a ello ,sin caer en extermos, valoremos que realmente es bien para nuestro éxito en la cocina ,sobre todo si queremos que nuestra cultura se vea reflejado en ello, y que realmente al presentar una mesa con variedad de alimentos en toda la gama de colores estos estimulen en el hombre el apetito,y la satisfacción del cliente ,la mesa esta servida entonces ,¿qué opina usted? .

Resumen

Cuando el cliente solicita una oferta de alimentos, vinos u otras opciones de bebidas por el mero hecho de mirarlas, comienza a expresar distintas expresiones afectivas sobre la base del grado de satisfacción, emitiendo comentarios acerca de cuanto le gusta o disgusta la comida ofertada. Es el nivel de placer o desagrado, es decir se pone de manifiesto la apreciación hedónica que caracteriza el valor sensorial de los alimentos en el mundo de la restauración y la gastronomía.

Bibliografía

 

 

 

Autor:

MSc Alexis Castro Sosa.