Madurez o inmadurez



  1. Marco teórico
  2. Diseño de la investigación
  3. Resultados
  4. Referencia

Introducción

Con esta investigación sabremos de qué edad prefieren las mujeres de 18 años de la ciudad de Piedras Negras en el estado de Coahuila a los hombres. La deducción lógica que tengo para esta investigación es que las mujeres de 18 años prefieren a los hombres más grandes que ellas por alrededor de 4 años, debido a que la maduración de la mujer es a más temprana edad que la de los hombres, no solo físicamente, también psicologicamente, además cabe mencionar que lo que a una mujer de 18 años le empieza a interesar mas es la madurez y experiencia de un buen hombre.

Marco teórico

La madurez física de los hombres empieza a los doce años. Los cambios psicológicos van tomados de la mano con las modificaciones o cambios anatomofisiologicos, el pensamiento y las diversas formas de analizar y valorar su medio ambiente, también se transforma. Además de considerar factores tales como la cultura y costumbres de una sociedad en particular, características particulares de cada raza humana, nivel socioeconómico, clima o situación geográfica, tipo de alimentación, nutrición y otros más.

Por o general las niñas llegan a la pubertad antes que los niños; en promedio inician alrededor a los 10 años por lo que los hombres inicia a os 12 o 13 años.

Maduración, desde un punto de vista psicobiológico, es el conjunto de los procesos de crecimiento físico que posibilitan el desarrollo de una conducta específica conocida. Desde una perspectiva más general, es el proceso de evolución del niño hacia el estado adulto.

Cuando una determinada conducta aparece en todos los miembros de una especie en el mismo periodo de tiempo sin que exista un aprendizaje o entrenamiento específico, se dice que esa conducta es el resultado de la maduración. En el momento del nacimiento el ser humano es un ser defectivo, inmaduro, que necesita desarrollar un conjunto de capacidades psicofísicas. Algunas surgen a través del propio proceso biológico (gatear, ponerse de pie, caminar); otras, por el complejo proceso de interacción entre la maduración del organismo y el aprendizaje (el lenguaje).

El psicólogo estadounidense Arnold Gesell estudió de modo especial la complejidad del proceso que experimenta un niño hasta alcanzar la madurez, distinguiendo dos grandes etapas: la mielinización (formación de vainas mielínicas) de las fibras nerviosas y la organización de los grandes sistemas funcionales mediante el aprendizaje.

Científicamente se sabe que los espermatozoides, o sea, la semilla masculina comienza a madurarse a los 18 años y completa su maduración a los 21 años, cuando el varón logra su desarrollo testicular, endocrino, etc.

Existen en el organismo humano siete glándulas endocrinas. Cada una segrega una o varias hormonas que actúan como mensajeras y llevan órdenes a diferentes partes del cuerpo para regular procesos orgánicos como    el crecimiento, la presión de la sangre, la temperatura, el calcio, el azúcar, el fósforo y lo más importante, la  función sexual. Cualquier falla de una glándula ó la utilización de hormonas sintéticas, afectan y desequilibran el sistema endocrino con toda clase de consecuencias.
La glándula que gobierna el sistema endocrino es la PITUITARIA y la glándula que le da fuerza a todo el sistema y que nos trae a la vida, es la glándula sexual. El famoso eje hipófisis-gónada, o sea, glándula pituitaria-sexo controla la regulación hormonal en el hombre y en la mujer. En el hombre, la hipófisis está relacionada con la aparición de la pubertad al enviar  a la  sangre  hormonas que estimulan a las gónadas.
En la mujer, la hipófisis inicia la pubertad estimulando el crecimiento de los folículos en los ovarios. Cada folículo segrega hormonas sexuales femeninas que desarrollan los caracteres sexuales en la mujer.
La vida del ser humano es una continua circulación de energía y transformación de la misma. Todo en el hombre tiene un principio y un fin, la vida comienza en el sexo y termina en el sexo.
Los órganos sexuales en el hombre producen la energía que le da la vida, la energía sexual; pero, para producir dicha energía, necesita de la energía cerebral que es considerada la materia prima tanto para la producción de esperma o energía sexual, como para el normal funcionamiento de sus glándulas endocrinas.

Realmente la vida de ser humano es el producto de la unión de un espermatozoide y un óvulo. Un solo espermatozoide reúne todas las cualidades para traernos a la existencia. Debemos recordar que en cada eyaculación, el varón pierde millones de éstos.