Macroeconomía. Teoría del Crecimiento y el desarrollo económico



  1. Resumen
  2. Introducción
  3. Teorías del crecimiento económico
  4. Teorías generales del desarrollo
  5. Crecimiento económico
  6. Desarrollo económico
  7. Los tigres asiáticos
  8. Conclusión
  9. Bibliografía

RESUMEN:

TEORÍAS DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO: Dinámica Clásica de Smith y Malthus; Modelo neoclásico - TEORÍAS GENERALES DEL DESARROLLO - CRECIMIENTO ECONÓMICO:Concepto - DESARROLLO ECONÓMICO: Desarrollo económico y desarrollo sostenible. Comparación de los niveles de desarrollo. - LOS TIGRES ASIÁTICOS: Empleo de la Teoría Z. Búsqueda de la concordia. Hong Kong. Taiwan. Corea del Sur.- CRECIMIENTO ECONÓMICO EN LA ARGENTINA: Una visión de largo plazo: 1860-1998 - Argentina a partir del 2002.

Introducción

Dado que el desarrollo es un proceso integral que supone cambios económicos, así como sociales y ambientales, en este trabajo se adopta un enfoque interdisciplinario. En él se intenta describir y explicar las complejas relaciones existentes entre diversos aspectos del desarrollo, como el crecimiento demográfico, el crecimiento económico, las mejoras de la educación y salud, entre otros temas.

Hemos basado el trabajo en una idea fundamental: el desarrollo debe ser un instrumento para mejorar la vida de toda la gente.

En la primera parte expondremos las diferentes teorías que, desde la economía, han intentado explicar los fenómenos de crecimiento y desarrollo a lo largo de la historia.

En la segunda parte, nos abocamos al análisis de los conceptos que hacen a ambos fenómenos, los diferentes aspectos que involucran y finalmente tratamos de establecer una conexión entre ambos a fin de determinar como un fenómeno nos lleva al otro.

En la tercera parte, nos abocamos al estudio de dos casos concretos: Los países del Este Asiático, por un lado, y Argentina, por el otro. Los primeros por el éxito de sus economías pese a la limitación de sus recursos, y el segundo por las dificultades a las que se encuentra en pos de lograr un crecimiento sostenido y un verdadero desarrollo.

Primera Parte

1. TEORÍAS DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO

Existen grandes discrepancias sobre la mejor manera de alcanzar el objetivo del crecimiento económico. Algunos economistas subrayan la necesidad de aumentar la inversión de capital. Otros la de fomentar la investigación y el desarrollo y el cambio tecnológico. Existe un tercer grupo que pone énfasis en el papel que desempeña la mejora del nivel de estudios de la mano de obra.

En el análisis siguiente, examinamos las teorías del crecimiento económico.

1.1. La dinámica clásica de Smith y Malthus

Estos economistas hacían hincapié en el papel fundamental que desempeñaba la tierra en el crecimiento económico. Adam Smith escribió un manual de desarrollo económico. Comenzó con una era de oro hipotética: "Aquel estado original de cosas, que precede tanto a la apropiación de tierra como a la acumulación de capital".

Como es posible disponer libremente de la tierra, la población ocupa simplemente una mayor extensión y como no hay capital, el producto nacional se duplica exactamente al duplicarse la población, los salarios reales obtienen toda la renta nacional, ya que todavía no hay que restar nada como renta de la tierra o intereses del capital. La producción se expande con la población, por lo que los salarios reales por trabajador permanecen constantes a lo largo del tiempo. (Figura 1)

Figura 1 :

Como la existencia de tierra ilimitada significa que cuando se duplica la producción, el trabajo se dispersa simplemente y produce el doble de cualquier combinación de alimentos y vestido

Pero esta edad de oro no puede durar infinitamente. Finalmente, a medida que la población continua creciendo, se ocupa toda la tierra. Cuando ya no queda tierra libre, ya no es posible que crezcan de un modo equilibrado la tierra, el trabajo y la producción. Aparecen nuevos trabajadores que inundan las tierras ya trabajadas. Estas comienzan a escasear y se cobra una renta para racionarlas entre los diferentes usos.

La población continúa creciendo, y lo mismo ocurre con el producto nacional. Pero ahora éste debe crecer más despacio que la población porque al añadir nuevos trabajadores a una cantidad fija de tierra, ahora cada trabajador tiene menos tierra con la que trabajar, lo que, naturalmente, hace que entre en funcionamiento la ley de rendimientos decrecientes. La relación creciente entre el trabajo y la tierra reduce el producto marginal del trabajo y, por lo tanto, los salarios reales y las rentas per cápita. Al mismo tiempo, al ser más escasa la tierra, aumenta la renta por acre de tierra. Los terratenientes ganan a expensas del trabajo.

El pesimista Malthus, por su parte, pensaba que las presiones de la población llevarían a la economía a un punto en el que los trabajadores se encontrarían en el nivel mínimo de subsistencia (ver Figura 2).El razonamiento de Malthus era el siguiente: siempre que los salarios fueran superiores al nivel de subsistencia, la población continuaría creciendo. Si fueran inferiores, la mortalidad sería alta y la población disminuiría. La población sólo se encontraría en un equilibrio estable a los salarios de subsistencia. Creía que las clases trabajadoras estaban abocadas a una vida brutal, desagradable y breve.

Figura 2: La limitación de la tierra significa que el aumento de la población de 2 millones a 4 desencadena los rendimientos decrecientes. Obsérvese que la producción potencial de alimentos aumenta solamente un 25 % con una duplicación de la cantidad de trabajo

1.2. El crecimiento económico con acumulación de capital: el modelo neoclásico

Cuando las economías de mercado entraron en el siglo XX crecieron importantes y nuevas industrias en torno al teléfono, el automóvil y la energía eléctrica. La acumulación de capital y las nuevas tecnologías se convirtieron en la fuerza más dominante en el desarrollo económico.

Para comprender cómo influyen en la economía la acumulación de capital y el cambio tecnológico, se debe hacer mención al "modelo neoclásico de crecimiento". Éste fue desarrollado por Robert Solow y es un instrumento básico para comprender el proceso de crecimiento de los países avanzados.

Supuestos básicos: El modelo neoclásico de crecimiento describe una economía en la que se produce un único bien homogéneo mediante dos tipos de factores, capital y trabajo. El crecimiento del trabajo es determinado por fuerzas ajenas a la economía y no se ve afectado por variables económicas. Se supone, además, que la economía es competitiva y que siempre se encuentra en el nivel de pleno empleo.

Los principales ingredientes nuevos en el modelo neoclásico son el capital y el cambio tecnológico. Se parte del supuesto que la tecnología permanezca constante y se apunta al papel que desempeña el capital en el crecimiento económico.

Se supone, además que hay un tipo único y versátil de bien de capital (llamado K). Por lo tanto, el stock agregado de capital es la cantidad total de bienes de capital. Si L es el número de trabajadores (K/L) es la relación entre capital y trabajo.

Los economistas destacan la necesidad de la intensificación del capital, que es el proceso por el que la cantidad de capital por trabajador aumenta con el paso del tiempo. Por ejemplo el sistema de regadío en la agricultura que al incrementar la cantidad de capital por trabajador se produce un crecimiento importante en la producción agropecuaria.

Por otra parte, el salario pagado a los trabajadores tiende a aumentar conforme se intensifica el capital, esto es así debido a que cada trabajador tiene más capital con el que trabajar, por lo tanto aumenta su producto marginal.

La influencia de la intensificación del capital en el modelo neoclásico de crecimiento puede resumirse de la siguiente manera:

El capital se intensifica cuando su stock crece más deprisa que la población trabajadora. En ausencia de cambio tecnológico, la intensificación del capital eleva la producción por trabajador, el producto marginal por trabajador y los salarios; también hace que el capital muestre rendimientos decrecientes y que, como consecuencia, disminuya la tasa de rendimiento del capital.

2. Teorías generales del desarrollo

Algunas de las primeras teorías hacían hincapié en el clima señalando que todos los países avanzados se encuentran en la zona templada de la tierra. Otros destacaban la importancia de la costumbre, la cultura o la religión como factores clave.

Es fácil ver que todas estas teorías tienen una cierta validez en una determinada época y lugar, pero dejan mucho que desear como explicaciones universales del desarrollo económico.

2.1. Teorías recientes del desarrollo

Cada teoría intenta explicar cómo rompen los países el círculo vicioso de la pobreza y comienzan a movilizar los cuatro engranajes del desarrollo económico. (ver Figura 3)

El despegue:

Algunos estudiosos como W. Rostow desarrollaron una teoría que hacía hincapié en las fases del crecimiento económico. Una de estas fases se llama despegue por su manifiesta analogía con el avión.

Los despegues son impulsados por los sectores líderes, como un creciente mercado de exportaciones o una industria que muestre grandes economías de escala. Una vez que estos sectores comienzan a crecer rápidamente, se produce un proceso de crecimiento que puede mantenerse por sí solo (el despegue). El crecimiento genera beneficios; los beneficios se reinvierten; el capital, la productividad y las rentas per cápita se disparan. Está en marcha el desarrollo económico.

La hipótesis del atraso y la convergencia:

Esta teoría hace hincapié en el contexto internacional del desarrollo. Los países en vías de desarrollo actuales pueden basarse en el capital, las cualidades y la tecnología de los más avanzados. Dado que pueden utilizar las tecnologías de países avanzados, los países en vías de desarrollo actuales pueden crecer más deprisa que Gran Bretaña o Europa occidental en el período 1780-1850. Dado que los países de renta baja pueden recurrir a las tecnologías más productivas de los líderes, es de esperar que converjan y alcancen la frontera tecnológica.

El crecimiento equilibrado:

Algunos autores sugieren que el crecimiento es un proceso equilibrado, en el que los países avanzan ininterrumpidamente. A su juicio, el desarrollo económico se parece más a la tortuga, que hace progresos continuos, que a la liebre que corre a saltos y se para cuando está agotada.

Figura 3: Considerando el país avanzado A, el de renta media B y el de renta baja C. En la parte (a), los sectores líderes, como las exportaciones, fomentan el despegue (representado por las flechas) hacia un rápido crecimiento que puede mantenerse por sí solo. En la parte (b) los países atrasados y adoptan tecnologías inventadas por los más ricos, por lo que crecen rápidamente y alcanzan gradualmente a los países avanzados. En el gráfico (c), los países crecen a la misma tasa y la brecha relativa entre ellos es aproximadamente constante. La producción se representa utilizando una escala logarítmica lo que significa que la pendiente de cada línea representa la tasa anual de crecimiento del producto. Así pues, una pendiente constante, como la de (c), indica que la tasa anual de crecimiento de la producción es constante, mientras que una pendiente ascendente, como la de (a), indica que la tasa es creciente.

2.2. Cuestiones que plantea el desarrollo

La industrialización frente a la agricultura:

En la mayoría de los países, las rentas de las áreas urbanas son casi el doble de las rentas de las áreas agrícolas rurales. En los países opulentos, una gran parte de la economía se dedica a la industria y a los servicios, por lo que muchos llegan a la conclusión de que la industrialización es la causa y no el efecto de la opulencia.

Sin embargo, la industrialización tiende a ser intensiva en capital, atrae trabajadores a densas ciudades y suele producir elevados niveles de desempleo. Es posible que el aumento de la productividad agrícola requiera menos capital y proporcione al mismo tiempo empleo productivo a la mano de obra excedente.

Orientación hacia el interior o hacia el exterior:

Una cuestión fundamental del desarrollo económico se refiere a la orientación de los países hacia el comercio internacional.

La política de sustitución de importaciones fue popular a menudo en Iberoamérica hasta la década de 1980. La medida más utilizada para lograr este fin ha consistido en levantar elevados muros arancelarios en torno a las industrias manufactureras con el fin de que las empresas pudieran producir y vender bienes que, en caso contrario, habrían tenido que importar.

Los críticos señalan que esa sustitución subvencionada de importaciones limita la competencia, reduce las innovaciones y el crecimiento de la productividad y mantiene baja la renta real del país. La situación de los consumidores y del conjunto de la economía mejoraría si no se pusiera el acento en la sustitución de las importaciones sino en la orientación hacia el exterior. La expansión hacia el exterior crea un sistema de incentivos que fomenta las exportaciones.

Las características clave de este enfoque son el mantenimiento de un tipo de cambio competitivo, la elección de medidas de comercio exterior que animen a las empresas a producir para exportar y la mayor reducción posible de la regulación pública innecesaria de las empresas y especialmente de las pequeñas.

Estado o mercado:

La experiencia de muchas décadas sugiere que los mercados es el instrumento más eficaz para gestionar la economía y fomentar el crecimiento económico. Por su parte el Estado debe garantizar la ley y el orden, velar por el cumplimiento de los contratos y orientar sus reglamentaciones a favor de la competencia y la innovación. A menudo desempeña un destacado papel en la inversión en capital humano por medio de la educación, la sanidad y el transporte, pero debe reducir lo más posible su intervención o control de sectores en los que no tiene una ventaja comparativa. El Estado debe concentrar sus esfuerzos en áreas en las que haya claros signos de fallo del mercado y debe desmantelar las reglamentaciones que supongan un obstáculo para el sector privado en áreas en las que tenga una desventaja comparativa.

Segunda Parte

1. CRECIMIENTO ECONÓMICO

1.1. Concepto:

El crecimiento económico se evidencia cuando aumenta o disminuye el producto bruto interno (PBI). Si el PBI crece a un ritmo superior al del crecimiento de la población, se dice que el nivel de vida de ésta aumenta. Si por el contrario la tasa de crecimiento de la población es mayor que la tasa de crecimiento del PBI, podemos afirmar que el nivel de vida de la población está disminuyendo. 

El crecimiento se puede medir en términos nominales o reales (descontando los efectos de la inflación). Si el PBI nominal ha aumentado a una tasa de crecimiento del 5% y la inflación alcanza una tasa del 4% en el mismo periodo, podemos decir, en términos reales, que la tasa de crecimiento es del 1%, que es el aumento real del PBI.

La tasa de crecimiento económico se utiliza para realizar comparaciones entre distintas economías, o entre una economía y el grupo de países a la que pertenece. Por ejemplo, la tasa de crecimiento de Argentina o Uruguay puede compararse con la media o promedio de los cuatro países integrantes del MERCOSUR mientras que, para el caso de España, puede ser más interesante comparar su tasa con la de los 15 países integrantes de la Unión Europea

Las tasas de crecimiento del PBI y el PBN de los países en desarrollo son, como promedio, más elevadas que las de los países desarrollados. Más aún, la diferencia se acrecentó en los últimos años porque el crecimiento del PBN de los países desarrollados pasó de más del 3% anual en los años ochenta a alrededor del 2% anual en la primera mitad del decenio de 1990 y a alrededor de un 2,5 % anual promedio 1997 y 2001.

Los países de ingreso bajo, en cambio, parecen haber tenido un desempeño mucho mejor en este período, pues su PBN aumentó casi un 6% anual en 1980-95.

Lamentablemente, la evolución del crecimiento económico que acabamos de describir no indica que el mundo marche hacia una "convergencia", es decir, hacia la eliminación gradual de la brecha económica entre países ricos y países pobres. El crecimiento demográfico, que es más rápido en la mayoría de los países en desarrollo, está neutralizando el aumento comparativamente mayor del PBI, por lo cual las tasas de crecimiento del PBI per cápita de estos países son bajas y, en algunos casos, negativas. (ver Figura 4)

Actualmente sólo unos 10 países en desarrollo —aquellos cuya tasa de crecimiento del PBN per cápita supera en 1 punto porcentual el promedio correspondiente a los países desarrollados— tienen posibilidades de ponerse a la altura de éstos en los próximos cien años; únicamente podrán lograrlo si mantienen sus elevadas tasas de crecimiento, lo cual es todo un desafío. Efectivamente, cuanto más pobre es un país, más difícil le resulta retener el alto nivel de inversión que necesita para crecer.

2. DESARROLLO ECONÓMICO

2.1. Desarrollo económico y desarrollo sostenible.

Decir qué países son más ricos o más pobres resultaría un poco más sencillo que explicar el concepto de desarrollo. Pero los indicadores de la riqueza, que reflejan la cantidad de recursos con que cuenta una sociedad, no proporcionan información sobre la distribución de esos recursos; por ejemplo, no señalan si la distribución del ingreso entre los grupos Sociales es más o menos equitativa, ni muestran qué porcentaje de los recursos se utiliza para proveer servicios gratuitos de educación y atención de la salud; nada dicen, tampoco, acerca de los efectos de la producción y el consumo en el medio ambiente.

Por ello, no es de sorprender que existan profundas diferencias en la calidad de vida de la gente entre países con ingresos medios similares, según el acceso a la educación y la atención de la salud; las oportunidades de empleo; la posibilidad de respirar aire puro y tener agua potable; la posibilidad de vivir sin la amenaza del delito, entre otros factores. Tomando en cuenta todo esto se determina qué países están más desarrollados que otros

Algunos analistas consideran que el desarrollo económico tiene dos dimensiones: el crecimiento económico y la calidad de vida (satisfacción de las necesidades básicas, tanto materiales como espirituales).

Sin embargo, es comprensible incluir el tema de la calidad de vida dentro del "desarrollo humano", con lo cual reducimos el "desarrollo económico" a las consideraciones sobre la generación de riqueza o, lo que es lo mismo, sobre el incremento de la producción de bienes y servicios. Algunos autores apuntan que, si queremos saber si un país se ha desarrollado debemos preguntarnos qué ha pasado con la pobreza, el desempleo y la desigualdad. Si estos problemas han empeorado no se podría hablar de desarrollo, aun cuando el ingreso por habitante se haya duplicado. Por lo tanto, queda claro que el crecimiento económico no puede ser el fin del desarrollo.

En fin: El crecimiento se refiere a términos nominales económicos que crecen o decrecen, el desarrollo económico, es un concepto más amplio, en donde el bienestar y las consideraciones naturales tienen un papel más fundamental.

El desarrollo económico implica:

En documentos recientes de las Naciones Unidas se insiste especialmente en el "desarrollo humano", medido según la esperanza de vida, la alfabetización de los adultos, el acceso a los tres niveles de educación, así como el ingreso medio de la población, condición necesaria para su libertad de elección. En un sentido más amplio, el concepto de desarrollo humano incorpora todos los aspectos del bienestar de los individuos, desde el estado de salud hasta la libertad política y económica. Según un Informe sobre desarrollo humano, publicado en 1996 por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, "el desarrollo humano es el fin; el crecimiento económico es un medio"(Figura 5)

Es cierto que el crecimiento económico, al aumentar la riqueza total de una nación, también mejora las posibilidades de reducir la pobreza y resolver otros problemas Sociales. Pero la historia nos presenta varios ejemplos en los que el crecimiento económico no se vio acompañado de un progreso similar en materia de desarrollo humano, sino que se alcanzó a costa de una mayor desigualdad, un desempleo más alto, el debilitamiento de la democracia, la pérdida de la identidad cultural o el consumo excesivo de recursos necesarios para las generaciones futuras. A medida que se van comprendiendo mejor los vínculos entre el crecimiento económico y los problemas Sociales y ambientales, los especialistas, entre ellos los economistas, parecen coincidir en que un crecimiento semejante es, inevitablemente, insostenible, es decir, no se puede mantener mucho tiempo.

Para ser sostenible, el crecimiento económico debe nutrirse continuamente de los frutos del desarrollo humano, como la mejora de los conocimientos y las aptitudes de los trabajadores, así como de las oportunidades para utilizarlos con eficiencia: más y mejores empleos, mejores condiciones para el florecimiento de nuevas empresas y mayor democracia en todos los niveles de adopción de decisiones

Figura 5

A la inversa, si es lento, el desarrollo humano puede poner fin a un crecimiento económico sostenido. Según el Informe sobre desarrollo humano, 1996, "En el período 1960-1992, de los países que se encontraban en situación de desarrollo desequilibrado con un desarrollo humano lento y un crecimiento económico rápido, ninguno logró efectuar la transición hacia un círculo virtuoso en que pudieran reforzarse recíprocamente el desarrollo humano y el crecimiento". Puesto que la desaceleración del desarrollo humano se ha visto seguida, invariablemente, de la desaceleración del crecimiento económico, esta modalidad de crecimiento se describe como "sin salida".

En la actualidad, el concepto de "desarrollo económico" forma parte del de "desarrollo sostenible". Una comunidad o una nación realizan un proceso de "desarrollo sostenible" si el "desarrollo económico" va acompañado del "humano" -o social- y del ambiental (preservación de los recursos naturales y culturales y despliegue de acciones de control de los impactos negativos de las actividades humanas). 

De acuerdo con una definición clásica elaborada por la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, el desarrollo es sostenible cuando "satisface las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades". Habitualmente se entiende que esta justicia "intergeneracional" sería imposible de alcanzar si no existiera justicia Social, esto tendrá lugar si las actividades económicas de algunos grupos continuaran poniendo en peligro el bienestar de otros o de la población de otros lugares del mundo.

En la justicia Social el desarrollo es, definido como la igualdad de oportunidades de alcanzar el bienestar, tanto para una generación como para generaciones futuras, se pueden observar al menos tres aspectos: económicos, Sociales y ambientales. Sólo será duradero el desarrollo que logre equilibrar estos tres grupos de objetivos (Figura 6). Inversamente, el desconocimiento de alguno de esos aspectos puede poner en peligro el crecimiento económico y el proceso de desarrollo en su conjunto.

Figura 6

El desarrollo sustentable, además, es endógeno, es decir nacido y adecuado a la especificidad local, y autogestionado, es decir, planificado ejecutado y administrado por los propios sujetos del desarrollo.

2.2. Comparación de los niveles de desarrollo

El capital natural no está distribuido de manera equitativa entre los países. Algunos, por ejemplo, tienen suelos fértiles para dedicar a la agricultura, mientras que otros deben esforzarse por mejorarlos artificialmente. Algunos países han descubierto ricos yacimientos de petróleo y gas en sus territorios, mientras que otros tienen que importar la mayor parte de los combustibles fósiles que necesitan. Antiguamente, la escasez o la abundancia de capital natural representaba una enorme diferencia para el desarrollo de los países, pero en la actualidad dicha abundancia no es el principal factor determinante del desarrollo. Pensemos en países de ingreso alto como la República de Corea o el Japón. Gracias a su elevado desarrollo económico pueden utilizar sus limitados recursos naturales de manera mucho más productiva (eficiente) que otros países menos desarrollados. La productividad con la que los países emplean sus recursos productivos —el capital físico, el capital humano y el capital natural— se acepta, en general, como el principal indicador de su nivel de desarrollo económico.

Si bien reflejan el promedio de ingresos de un país, el PBN per cápita y el PBI per cápita tienen numerosas limitaciones cuando se trata de medir el bienestar real de la población. No indican de qué manera se distribuye el ingreso de un país entre sus habitantes. No toman en cuenta la contaminación, el deterioro ambiental y el agotamiento de los recursos. No registran las tareas no remuneradas que se realizan en los hogares o las comunidades, ni el trabajo que se lleva a cabo en la economía paralela. De ahí que, para juzgar la calidad de vida relativa en distintos países, también sea necesario tomar en cuenta otros indicadores que señalan, por ejemplo, la distribución del ingreso y la incidencia de la pobreza, la salud y la longevidad de la población, el acceso a la educación y la calidad del medio ambiente.

Agrupación de países según su nivel de desarrollo

Las organizaciones emplean diferentes criterios para agrupar los países según el nivel de desarrollo. El Banco Mundial, por ejemplo, utiliza el PBN per cápita para clasificar a los países como de ingreso bajo (PBN per cápita de U$S 745 o menos en 2001), de ingreso mediano (divididos en países de ingreso mediano bajo [U$S 746-U$S 2.945] y países de ingreso mediano alto [U$S 2.976-U$S 9.205]) y de ingreso alto (U$S 9.206 o más; (véase el Mapa 1).

Mapa 1 PBN per cápita 2001

India
China
Rusia
Estados Unidos
Alemania
Japón

PNB per cápita
(dólares estadounidenses)

PNB per cápita
(dólares PPA)

340
620
2 245
26 980
27 510
39 640

1 400
2 920
4 480
26 980
20 070
22 110

Según otra concepción más difundida, aunque aparentemente más discutible, los países se dividen en "desarrollados" y "en desarrollo", a pesar de que es evidente que incluso los países más desarrollados se encuentran en proceso de desarrollo. Tampoco es de gran ayuda clasificar los países en "menos desarrollados" y "más desarrollados", puesto que no se sabe con certeza dónde trazar la línea divisoria entre ambos grupos. Ante la ausencia de un criterio único sobre la determinación del desarrollo de un país, esas divisiones sólo se pueden basar en convenciones establecidas por los investigadores. Por ejemplo, el Banco Mundial ha convenido en designar a los países de ingreso bajo e ingreso mediano como "en desarrollo" y en denominar "industriales" o "desarrollados" a los países de ingreso alto.

La relativa exactitud de la clasificación de países en "desarrollados" y "en desarrollo" según el ingreso per cápita no se verifica, sin embargo, en todos los casos. Existe, por ejemplo, un grupo de "países de ingreso alto en desarrollo", que incluye Israel, Kuwait, Singapur y los Emiratos Árabes Unidos, los cuales se consideran en desarrollo debido a su estructura económica o a la opinión oficial de sus gobiernos, a pesar de que, por sus ingresos, se encuentran entre los países desarrollados.

Según datos aportados por el Banco Mundial, en el 2001, aproximadamente una de cada seis personas del mundo vivía en un país de ingreso alto (desarrollado)(Figura 7)

Figura 7

2.3. Crecimiento de la población mundial

La dinámica de la población es uno de los principales factores que se deben considerar al reflexionar sobre el desarrollo. En los últimos 50 años, la población mundial ha experimentado un incremento sin precedentes (Figura 8)

Figura 8

Evolución mundial del aumento natural de la población

Se produce un "aumento natural de la población" cuando la tasa de natalidad es mayor que la tasa de mortalidad. Mientras que la tasa de crecimiento demográfico de un país depende del aumento natural y de la migración, el crecimiento de la población mundial está determinado exclusivamente por el aumento natural.

En la actualidad, los países de ingreso bajo todavía tienen las tasas de natalidad más elevadas del mundo (véase el

Mapa 2), si bien las mujeres suelen tener menos hijos que antes. Las razones que explican el descenso de la fecundidad son diversas, pero la mayoría de ellas se relaciona con el crecimiento económico y el desarrollo humano de los países en desarrollo.

Mapa 2 Tasa de crecimiento demográfico 1997-2001

Como resultado de la disminución de las tasas de natalidad de los últimos decenios, se han reducido las tasas de crecimiento demográfico de los países en desarrollo, a pesar del retroceso constante de las tasas de mortalidad. El crecimiento demográfico es aún más lento en los países desarrollados

A corto plazo, el veloz crecimiento demográfico de los países pobres dará como resultado una reducción del PBN per cápita, por lo cual habrá menos recursos, por persona, para invertir en capital humano, fundamental para aumentar la productividad de la mano de obra. Pero a la larga, siempre y cuando dicha productividad aumente, contar con un mayor número de trabajadores podría contribuir al fortalecimiento económico de los países en desarrollo.

2.4. Desigualdad en la distribución del ingreso

Para comenzar a entender cómo es la vida en un país —para saber, por ejemplo, cuántos de sus habitantes son pobres— no basta con conocer su ingreso per cápita. El número de pobres de un país y la calidad de vida también dependen de la igualdad —o la desigualdad— en la distribución del ingreso.

Costos y beneficios de la desigualdad de la distribución del ingreso

Hay opiniones diferentes sobre si la desigualdad de la distribución del ingreso es beneficiosa o perjudicial para el desarrollo de un país

Una distribución muy aproximada a la igualdad absoluta puede resultar negativa para la eficiencia económica.

Por ejemplo, la experiencia de los países Socialistas, donde la reducción deliberada y pronunciada de la desigualdad (sin ganancias privadas y con diferencias mínimas en sueldos y salarios) eliminó los incentivos que la gente necesitaba para participar activamente en la economía y trabajar con diligencia y espíritu emprendedor. La nivelación Socialista de los ingresos tuvo por consecuencia el relajamiento de la disciplina y el debilitamiento de la iniciativa de los trabajadores; la mala calidad y la escasa variedad de bienes y servicios; la lentitud del progreso técnico y, finalmente, la desaceleración del crecimiento económico, lo que desembocó en una mayor pobreza.

Por otra parte, la desigualdad excesiva afecta la calidad de vida de la gente, pues aumenta la incidencia de la pobreza y, de este modo, obstaculiza las mejoras en materia de salud y educación y favorece el delito. También se deben considerar los efectos que una marcada desigualdad en la distribución del ingreso provoca en algunos factores importantes del crecimiento económico:

Éstas son algunas de las razones por las cuales expertos internacionales recomiendan reducir la desigualdad de la distribución del ingreso en los países en desarrollo, a fin de ayudar a acelerar el desarrollo económico y humano.