45 hipótesis acerca de la extinción de los dinosaurios



Resumen

Se analizan 45 hipótesis antiguas o modernas sobre la extinción de los dinosaurios, algunas vinculadas entre sí, otras contradictorias. Se clasifican según apelen a factores internos, a factores reproductivos gatillados por factores externos o directamente a factores externos, y estas últimas se clasifican según si las causas aducidas sean climáticas, biológicas, geológicas o astronómicas. Se indican los argumentos a favor y las objeciones. En la mayoría de los casos se agregan comentarios relativos a su formulación (autores, años, seguidores) o a su relación con otras hipótesis. Se agrega información sobre las extinciones masivas, gradualismo y catastrofismo, un posible consenso y abundante bibliografía.

Introducción

El concepto de extinción, la desaparición de importantes linajes de organismos, se relaciona con el estudio del registro fósil. Los primeros paleontólogos, que estudiaban restos de animales desconocidos hasta ese entonces, suponían que tales seres debían vivir en alguna zona alejada de la Tierra, pero el célebre naturalista francés Georges Cuvier (1769-1832) concluyó que organismos como los mamuts y los mastodontes estaban extinguidos. Cuvier supuso que la causa de la extinción serían "catástrofes", grandes cambios paleoambientales que afectaban a regiones enteras del planeta. Charles Darwin escribió: "Ciertamente que no hay hecho en la Tierra más sorprendente que el extenso y repetido exterminio masivo de sus habitantes". Darwin supuso que la extinción sería el resultado de la mejor adaptación de ciertas especies que otras, sucumbiendo estas últimas durante la competencia por los limitados recursos del medio.

El especialista en dinosaurios Alan Charig afirma que la pregunta que le formulan con mayor frecuencia a un paleontólogo es "¿Por qué se extinguieron los dinosaurios?". El célebre paleontólogo norteamericano Stephen Jay Gould cuenta que le preguntó a un psicólogo por qué a la gente le atraen tanto los dinosaurios. El psicólogo afirmó que se debe a que eran animales grandes y feroces y especialmente porque se extinguieron.

Desde el descubrimiento de los primeros fósiles de los grandes dinosaurios, se buscaron explicaciones acerca de la existencia y de la extinción de estos animales en particular, tan extraños para la mayoría de las personas. Algunas conjeturas caían en el terreno de la simple fantasía, pero otras se basaban en datos científicos, aunque incompletos y especulativos. Se elaboraron numerosas hipótesis para explicar su desaparición, algunas serias y razonables, otras disparatadas o cómicas; algunas sencillas, otras complejas, combinando diversos factores. En 1941, el humorista Will Cuppy escribía: "La Era de los Reptiles se terminó porque ya había durado demasiado y fue una equivocación desde el principio". Jorge Blaschke comenta: "Al ver tal cantidad de posibilidades fantásticas de extinción, uno se pregunta: ¿cómo se las arreglaron los dinosaurios para vivir tanto tiempo?".

Las extinciones masivas en la historia de la tierra

En la medida que la paleontología fue teniendo registros más completos, y pudo determinarse con mayor precisión las fechas de aparición y extinción de diversos grupos, comenzó a hacerse evidente que en determinados momentos de la historia de la Tierra se han producido extinciones simultáneas de grupos biológicos muy diversos. Se reconoció que los fenómenos de extinción son de dos tipos: la extinción de fondo, que afecta regularmente a pocas especies, y las extinciones masivas, que esporádicamente afectan a un gran número de diversos organismos. Los paleontólogos actualmente aceptan que estas crisis pudieron tener causas terrestres o extraplanetarias, con drásticas consecuencias sobre los ecosistemas de la Tierra en su conjunto, y que no haberse producido esas grandes catástrofes, no habrían surgido y evolucionado nuevos grupos biológicos, por lo tanto las extinciones son fenómenos evolutivos importantes para la renovación y aparición de innovaciones en la ecosfera. Algunos especialistas han reconocido veinte o más de dichos procesos de extinción, pero algunos son más convincentes que otros.