Hacia una dirección por valores (DpV)



Resumen

El presente trabajo se elaboró sobre la base de bibliografías y voces de diferentes autoridades nacionales e internacionales que han tratado el tema Valores, y como parte de un curso de preparación dirigido a un grupo de Mandos de Base del Hotel Meliá Las Américas, en Varadero, Cuba. Se entiende por Mando de Base todos aquellos cargos de dirección que median entre un jefe determinado y sus empleados o colaboradores.

Sugiere la introducción en la función de Dirección la utilización de la Dirección por Valores, donde, dirigir por valores es dar forma humanizada al propósito estratégico básico de una empresa: sobrevivir obteniendo los máximos beneficios económicos.

La propuesta resulta interesante por la adecuación de la Dirección por Valores a las características propias de esta entidad turística en el contexto de la crisis global de valores y su repercusión y particularidades en la sociedad cubana actual.

¿Qué es la Dirección por Valores (DpV)?

La DpV, por supuesto, se basa en valores. El verdadero liderazgo es, en el fondo, un diálogo sobre valores. El futuro de una empresa se configura articulando valores, metáforas, símbolos y conceptos, que orienten las actividades cotidianas de creación de valor por parte de los empleados.

¿Qué son los Valores?

Qué aceptar como bueno, positivo, justo, bello, útil; y qué calificar como malo, negativo, injusto, feo o perjudicial han sido interrogantes a las que el hombre ha tenido que buscar respuestas para orientarse en la vida, para encontrar las fuerzas motivacionales que guíen su actividad y conducta. "Valor es el carácter de las cosas, que consiste en ser más o menos apreciadas o deseadas por un sujeto, o más comúnmente, por un grupo de sujetos determinados". El valor tiene que ver con lo que es aprobado socialmente como positivo. Los valores humanos son imprescindibles para la armoniosidad de la vida.

Factores esenciales que impulsan la introducción de la DpV

La globalización mundial. La crisis de valores; las contradicciones que experimenta la humanidad; el impacto de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, descentralizan las estructuras organizacionales.

Entorno cambiante. La incertidumbre; la hipercompetitividad; el reconocimiento del bienestar del trabajador como base para obtener un rendimiento máximo.

La necesidad de una nueva clase de empresa, creada sobre la base de un hombre sensible y en libertad, responsable con un alto potencial creativo.

La necesidad de una visión integradora y compartida. Construida colectivamente.

La creciente orientación a la calidad y al cliente. El cliente como el centro y el empleado como el objeto esencial de la gestión.

La necesidad de una mayor motivación, autonomía y posibilidades de realización personal.

La necesidad de otorgar pleno significado emocional y ético a la acción humana de alto rendimiento.

La carencia de profesionales comprometidos.

La falta de calidez en las relaciones laborales. Entre dirigentes y empleados y entre dirigentes y empleados con los clientes.

La necesidad de altos niveles de rendimiento, confianza, compromiso, sistematicidad y creatividad, por parte de todas las personas que componen la empresa.

La exigencia de una actuación según principios éticos moralmente aceptables.

La DpV pretende esencialmente:

Ejemplos de Valores: