Dos personajes mitológicos en los petroglifos de la caverna de Patana (Maisí, Guantánamo), Cuba



  1. Introduccion
  2. La cueva de patana
  3. El centro ceremonial caverna de patana
  4. Macocael, guardian de la cueva
  5. Boinayel, numen procurador de la lluvia
  6. Bibliografia

INTRODUCCION

La caverna de Patana es conocida en el mundo antropológico desde la segunda década del presente siglo. A partir de esta fecha y en sucesivas expediciones se han reportado nuevos descubrimientos de arte parietal. En la actualidad suman diez los petroglifos que se conocen en el contexto de la citada formación cársica, así como un mural pictográfico.

Apoyados en diversas fuentes, ya sean históricas, las Crónicas de Indias y Mitología aborigen o de carácter propiamente físico (mediciones espeleométricas, meteorológicas y astronómicas), amén del estudio de otras expresiones del arte aborigen como la cerámica y la piedra en volumen; aventuramos algunas hipótesis acerca de la vinculación de determinados personajes mitológicos identificados por nosotros en los grabados, con el sentido ritual particular de la mencionada caverna. Nuestro trabajo pretende, más que todo, arriesgar algunas reflexiones interpretativas al respecto del conjunto ceremonial "Caverna de Patana" en un afán por trascender los tonos descriptivos que marcaron los reportes hasta ahora conocidos del arte parietal de esta espelunca.

Un estudio comparativo de esta forma de arte lítico en el contexto de la Isla y de las Antillas, nos han permitido establecer algunas conclusiones preliminares que consideramos interesantes para los estudiosos del tema.

LA CUEVA DE PATANA

La caverna de Patana también es conocida en la zona bajo los nombres de cueva de Los Bichos, del Cemí y del Agua. La cueva posee tres niveles de desarrollo ordenados de forma ascendente como sigue: Cueva de Los Bichos, que se encuentra al nivel del propio farallón que le da origen; El Jagüey, que se desarrolla a 10 m sobre la anterior y, finalmente, la Galería Superior.

Mapa Fig. 1. Localización del arte rupestre en el Salón del Gran Cemí, Caverna de Patana, Maisí, Guantánamo, Cuba.

Hasta el momento se conocen en total 9 petroglifos y un mural cuyas localizaciones se distribuyen de la siguiente forma en particular: en la cueva de Los Bichos, siete y el mural, y en el Jagüey, dos petroglifos. Todas las obras parietales que aparecen actualmente en la caverna están elaboradas sobre la base de la misma técnica ejecutiva de rayar y percutir la poco deleznable roca de las formaciones secundarias de la caverna; por su parte el mural pictográfico, ubicado en el salón del Gran Cemí, fue ejecutado por la técnica del carboncillo (ver figura 1).

De este importante conjunto de grafías sólo nos referiremos a cuatro de los petrograbados, tres de ellos localizados en la cueva de Los Bichos y uno en la del Jagüey.

Inicialmente debemos conocer, que actualmente en la caverna sólo disponemos de la base de la estalagmita en la cual fuera tallado el cemí que en la década del 10 se trasladó al museo del Indio Americano de Nueva York, el que en lo adelante recibirá la denominación de número 1 como punto de referencia para ubicar al resto de las grabados aparecidos en esta interesante espelunca.

Esta formación, de unos 1.22 m, se encontraba aproximadamente en el centro del salón y presenta sus cuatro caras labradas (ver fig. 1).

Para la descripción de esta imagen necesariamente debemos remitirnos a la obra "Cuba antes de Colón" publicada en 1921 por Marck Raimond Harrington, descubridor y autor de su traslado a Nueva York.

La estalagmita cemí presentaba todas sus caras labradas; la figura que está orientada hacia el E, es la más elaborada y bien detallada. Esta deidad, in púribus, representa un singular rostro antropomorfo coronado, aparentemente, por una diadema.