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La preparación psicológica en el taekwondo rumbo al siglo XXI (página 2)



Otro autor cubano que ha realizado estudios sobre la autovaloración en atletas de alto rendimiento es González Carballido, L. G. Con respecto a la autovaloración escribe: "Esta capacidad de formar juicios sobre nosotros mismos, que van más allá de la simple conciencia de quienes somos para aportar elementos valorativos que implican actitudes autoreferenciadas, se forma sobre la base de la autoconciencia y de las vivencias acumuladas a lo largo de la vida(González, L.G., ( 2005) Significa esta reflexión el papel que tiene la historia personal en la formación y desarrollo de la autovaloración, es decir la influencia que ejercen las vivencias.- agregaríamos- experiencias y traumas en la formación y desarrollo de la autovaloración.

El autor se detiene en aspectos tales como la posibilidad del sujeto de realizar juicios autovalorativos acertados o desacertados que pueden reflejar o no la realidad, o que pueden hacerlo de manera inapropiada o imprecisa. Ciertamente de esa manera ocurre el comportamiento del hombre concreto y real y estas diversas maneras de reflejar la realidad van conformando, estructurando la personalidad y en particular su autovaloración.

González. L. G. (2005) coincide con otros autores en torno al rol de la adecuación o inadecuación de la autovaloración en la autorregulación eficaz del comportamiento y refiere, "cuando la autovaloración es adecuada la capacidad para regular eficazmente el comportamiento es alta. Los rendimientos en ese caso se optimizan, sin embargo cuando el deportista se sobrevalora o se subvalora, ocurre lo contrario".

Los estudios que el autor realizo con tiradores del equipo nacional, reflejaron que la adecuación de los juicios autovalorativos estuvo asociado al rendimiento deportivo: los mejores tiradores se equivocaron significativamente menos que los "no destacados" en los pronósticos de rendimiento, a partir de la percepción de sus propias capacidades y de sus compromisos. Los niveles de aspiraciones de rendimiento resultaron significativamente estables, realistas y cautelosos. Este aspecto evidencia el papel autorregulador de la autovaloración en el rendimiento deportivo. (González. L. G., 2001).

De los estudios autovalorativos en el deporte se desprende que los juicios están asociados a mejores y más estables rendimientos, mientras los desacertados afectan la autorregulación y la propia ejecución. La conducta del deportista inadecuadamente autovalorado comienza a desajustarse frente a leves e iníciales fracasos durante una competencia. El modo de reflejar y tolerar las frustraciones parciales (González. L. G. 2002) revela la adecuación de la autovaloración y con ella, la capacidad de autocontrol, punto de vista que coincide con otros autores y que asume en este estudio.

González, L.G. (2005) refirió las consecuencias que puede provocar una autovaloración inadecuada en el deportista:

Los elementos que se acaban de describir caracterizan de alguna manera el comportamiento manifiesto en atletas de alto nivel con una autovaloración inadecuada, lo que le posibilita a otros investigadores acceder a un referente teórico-práctico para el trabajo, tanto para entrenadores como para psicólogos deportivos.

Personalidad, autoeficacia y rendimiento deportivo

En los estudios de autoeficacia aparecen investigaciones de disímiles autores. Se destacan las elaboraciones de Bandura (1977, 1986, 1987, 1997, 1999, 2001.), Mcavley (1985.), Dolce (1987), Feltz (1988), Willian (1991), Glyn (1995), Eherspacher (1995), Valdés H. (1996), Pajares (1997), Schunk (1997), Arias, H. (1998), Zeldin (2000), Valiente (2000), González, L.G. (2004, 2005, 2007).

La teoría de autoeficacia o autoconfianza fue presentada por A. Bandura (1977), continuador de la línea de Rotter en relación con la influencia de de las expectativas sobre la conducta. En su origen, la autoeficacia se propone como una explicación a varios procesos de intervención que se realizaron en el tratamiento a la ansiedad en diferentes escenarios, posteriormente se utiliza para explicar la conducta de ejecución en el deporte.

Bandura (1987) considera la autoeficacia como los juicios de las personas acerca de sus capacidades para alcanzar determinados niveles de rendimiento. Una expectativa, que, encierra la habilidad autopercibida de llevar adelante las conductas deseadas. En esta dirección escribe Valdés Hirán (1996). La teoría de autoeficacia propuesta por Bandura describe la convicción que se necesita para ejecutar exitosamente la conducta necesaria para producir un resultado. Y continúa. La autoeficacia se refiere a la evaluación que realiza un individuo con sus habilidades y no la habilidad en sí misma, razonamiento que coincide con Bandura (1977) al escribir, la autoeficacia no se refiere a las habilidades propias en sí mismo, sino a los juicios de valor sobre lo que uno puede hacer respecto a sus propias habilidades. Ideas con las que concuerdan Mcavey (1985), Feltz (1988), Glyn (1995).

De la expectativa de autoeficacia expresa Arias, H. (1998) se refieren a la confianza que tiene el individuo de que puede ejecutar una conducta determinada y obtener el éxito. Aspecto que se reafirma a decir de Bandura (1999) cuando apunta. La autoeficacia como las creencias en las capacidades propias para organizar y ejecutar el curso de las acciones requeridas para manejar las posibles situaciones futuras. Lo que para Bandura significa que la mejoría de esta expectativa permite al sujeto psicológico funcionar de manera más eficiente. Es lo que se cree que se puede hacer, no simplemente el saber lo que hay que hacer. El individuo evalúa sus habilidades y su capacidad para convertirlo en acciones.

La probabilidad que tienen las personas para su desempeño, depende de sus creencias, sobre si ellos pueden o no producir esas actuaciones Bandura (2001) – agregamos – de si disponen de los recursos para hacer una evaluación real de lo que es capaz de hacer.

Valiente (2000) con respecto a las elaboraciones de Bandura considera el papel de las creencias de autoeficacia y las entiende como uno de los factores más influyentes en el funcionamiento humano. Así Zeldin (2000) llama la atención en torno a las creencias de la propia eficacia, el rol que juega a manera de filtro entre los logros anteriores o habilidades y la conducta posterior. En esta misma dirección Valiente (2000) concuerda con Bandura con respecto a que las creencias que las personas tienen acerca de sus capacidades pueden ser un mejor predictor de la conducta posterior, que su nivel de habilidad real.

La imagen de sí mismo, de sus posibilidades, capacidades y cualidades que tiene el sujeto y su relación con otros, el ambiente y la situación en que se encuentra cumple una función importante en la regulación del comportamiento dándole determinada orientación. La autovaloración que realiza el sujeto de lo que puede hacer – escribe Valdés H. (1996) depende de un complejo proceso de elaboración procedente de diferentes fuentes, elaboradas por Bandura (1997)

Los logros de ejecución anterior constituyen la fuente de información de autoeficacia más importante, ya que se basan en experiencias de dominio real Bandura (1987).El éxito repetido en determinadas tareas aumenta las evaluaciones positivas de autoeficacia mientras que los fracasos repetidos no pueden atribuirse a un esfuerzo insuficiente o a circunstancias externas. Con respecto a los logros de ejecución Valdés H. (1996) significa que esta fuente de autoeficacia posibilita la obtención de rendimiento en la actividad.

Las experiencias vicarias, se refiere como a partir de ver a otras personas ejecutar exitosamente ciertas actividades, o imaginarla, el sujeto puede llegar a creer que el mismo posee las capacidades suficientes para desempeñarse con igual éxito. Esta fuente de autoeficacia adquiere particular importancia en los casos en que los sujetos psicológicos no tienen un gran conocimiento de sus propias capacidades o tienen poca experiencia de la tarea a realizar. La experiencia vicaria involucra las comparaciones sociales que el sujeto psicológico realiza entre sus propias capacidades y las de otros. Las que pueden convertirse en poderosas influencias en el desarrollo de autopercepciones de eficacia, sin embargo, la influencia de estas comparaciones va a estar determinada por la similitud percibida por el sujeto entre sus propias capacidades y las del modelo. Pajares (1997)

La persuasión verbal es otra fuente de autoeficacia, especialmente en aquellas personas que ya poseen un nivel elevado de autoeficacia y necesitan solamente de un poco más de esfuerzo extra y lograr el éxito. Sin embargo, esta fuente de información tiene mayor éxito en la disminución de la percibida que en el fortalecimiento de estas Pajares (1997) .la persuasión apunta Valdés Hiran (1996) incluye la persuasión verbal la auto percepción, la imaginación y otras categorías cognitivas.

El estado fisiológico incluye dolores, fatiga que pueden ser entendidas por el sujeto como signos de su propia ineptitud en general los sujetos tienden a interpretar los estados elevados de ansiedad como signo de vulnerabilidad y por ende como indicadores de bajo rendimiento.

La integración de las 4 fuentes de autoeficacia intervienen en las elaboraciones técnico – tácticas que realiza el sujeto para persistir en el logro de la conducta objetivo, en el de cursar de su desarrollo como atleta, punto de vista en el que coincidimos con Bandura, al considerar que el sentido de eficacia personal es necesaria para la conducta persistente apunta aspectos importantes relativos a que un buen nivel de autoeficacia produce un alto nivel de rendimiento, el que incide en las ideas sobre eficacia personal por un lado y por otro el relativo al aprendizaje, sus reforzamientos, llamados vicarios sobre la base de la observación de los sujetos psicológicos y sucesos ,no solo por las consecuencias directas de su conducta.

Personalidad, motivos deportivos y rendimiento

Diversos autores han dedicado sus investigaciones al estudio de los motivos en sentido general y aplicado a la actividad deportiva en particular, entre los fundamentales se encuentran, Puni, Z. (1952), Atkinson, J. (1957), Mclelland, D. (1958),Heider, F. (1958), Bovet, B. (1969), Vanek, M. y Cratty, B. (1970), Ubojovsky (1972) Green, D. y Leeper, M. (1974), Bozhovich, L. I. (1977) Leontiev, A. N. (1978, 1979), Harter, H.S. (1978), Orlick, T. y Duda, J. (1987) Gaul (1988), González, F. (1989), Escarbi, A. (1993).Sánchez, M. E. y Col (1999), García, Ucha, F. (2001) González, Carballido, L.G. (2004).

Sánchez M.E. (2004) refiere que la motivación en la Psicología ha alcanzado un nivel cualitativamente superior cuando se ha orientado a una concepción cada vez más integral de la conducta motivada, que es siempre expresión de la personalidad portadora de motivos y necesidades, reflexión que tiene su base en las elaboraciones de Bozhovich ,L. I. (1977) al considerar. Los motivos son un tipo especial de estímulos de la conducta humana. Pueden actuar como motivos los objetos del mundo exterior, imágenes, ideas sentimientos y emociones, en una palabra todo aquello que ha encontrado su encarnación en la necesidad.

Con respecto a la definición de motivo que refiere Bozhovich, L. I. (1977), González, Rey, F. (1990) escribe. La autora,… realizó un claro análisis cuando planteo la especificidad de la motivación humana en la unidad de lo cognitivo – afectivo. Al considerar además la mediatización de las necesidades por la conciencia. Así la interacción de ambos factores da lugar al motivo en sus formas más complejas. Ambos autores en sus análisis expresan el vínculo entre motivos y necesidad, como una especificidad psicológica manifiesta en la personalidad, que al propio tiempo constituyen la base de la motivación, e interviene en la conducta que asume el sujeto.

Varios autores han propuesto diferentes teorías en el estudio de los motivos Rudik, P. A. parte de los estudios realizados por Puni, A. Z. (1952) y propone la teoría de los motivos directos e indirectos. Considera motivos directos a los que se expresan en el placer que experimenta el deportista al demostrar una actividad motriz con estética y armonía, precisión y destreza, donde existe aspiración y decisión de ejecución en acciones difíciles y riesgosas y experimenta vivencias de satisfacción y agrado al participar en competencias en que el rendimiento se concreta en resultado.

De los motivos indirectos dice, se manifiesta cuando el deporte se convierte en un medio para lograr otros fines. Por ejemplo salud y fortaleza. Sobre la base de las reflexiones que realiza se puede considerar que los motivos directos participan de manera positiva en la regulación del comportamiento, hacia la realización de la actividad deportiva dirigida a la maestría .donde la satisfacción en la ejecución y la concreción del rendimiento en un resultado constituye su mayor interés.

Atkinson, J. (1957) (1974), Mcclelland (1957) (1961) en sus elaboraciones presentan la teoría de la motivación de logro. Consideran que en la actividad deportiva las personas actúan motivados por factores estables de personalidad, es decir motivos dirigidos a alcanzar el éxito, evitar el fracaso y factores situacionales. Así la motivación de logro no solo encierra el éxito, sino también el fracaso, a la vez que está matizado por los factores situacionales que rodean el actuar del atleta y que en cierta medida lo puede conducir en uno u otro sentido.

Helder, F. (1958) este autor presenta un análisis de cómo las personas interpretan su conducta y la de los demás en determinado escenario. Con respecto a esta teoría apunta Sánchez, M. E. (2004). Los seguidores de este autor han encontrado importante que el entrenador tomando en consideración las posibles diferencias intergéneros, sobre todo a partir del inicio de la adolescencia, ayude a analizar a los deportistas los motivos reales que lo han conducido al logro o al fracaso, a enseñarles a realizar atribuciones centradas en el esfuerzo y en las habilidades que poseen y no solo detenerse en las dificultades de la tareas pues estas atribuciones se encuentran con el aumento de la motivación

En sentido general los elementos teóricos que ofrece la teoría, permiten a los entrenadores orientar a sus atletas hacia los verdaderos motivos que movilizan su comportamiento, como cumplimentar la tarea a pesar de las dificultades manifiestas, sobre la base del aumento de la motivación hacia la actividad deportiva que realiza.

Bovet, M. (1969) escribe la teoría sobre las motivaciones deportivas básicas necesidad de movimiento, la autoafirmación, la compensación de eventualidades, la agresividad y la afiliación social.

Las motivaciones a que hace referencia el autor, tienen que ver en una u otra medida con la actividad deportiva que realiza el atleta, pero como bien señala, son básicas de ello se deduce que otras motivaciones intervienen también en el comportamiento que asume el atleta ante la actividad deportiva, es decir se necesitan otras motivaciones para lograr éxito en el deporte.

Los representantes de la teoría multifactorial en la estructura motivacional, Vanety, M. y Cratty, B.L. (1970), proponen un modelo que explica la estructura motivacional de los atletas de alto rendimiento, en sus diferencias subjetivas y sus modificaciones temporales.

De esta teoría escribe Sánchez, M.E. (2004). Proponen una psicodinámica multifactorial, donde los indicadores, estructurales psicológicos, sociológicas, socioeconómicos, culturales de historia individual y de nivel de aspiración antes de la competición… son factores que propician la búsqueda de una orientación hacia la meta en curso, de la prueba en correspondencia con el objetivo.

Harter, S. (1978), propuso la teoría de la preparación subjetiva de competencia. En ella se destaca como la necesidad del sujeto psicológico de ser eficaz, hábil hace que mantenga una actuación motivada. Así, cuando un deportista se siente más eficaz, de hecho se sentirá más motivado para la actuación, sobre todo si la tarea a que se enfrenta es difícil y logra el éxito.

En el proceso de preparación subjetiva de competencia intervienen en su unidad, componentes cognitivos.- afectivos, sociales y físicos, que hacen posible la participación del sujeto psicológico en la actividad deportiva y establecerse en ella.

García, Ucha, F. (2001). Estudió la motivación en atletas de diferentes deportes y en sus elaboraciones considera … La motivación… se concibe como el aspecto central de la regulación personológica del comportamiento del deportista y un proceso multifacético que orienta, acelera y propicia la formación y desarrollo de las capacidades excepcionales, y escribe más adelante. La motivación aporta energía, dirección y persistencia al comportamiento, igualmente se reconoce como un mediador de la estructuración de estados psíquicos y psicológicos que facilitan el máximo rendimiento, tal como la predisposición psicológica para la competencia .En esta dirección los razonamientos de este autor coinciden en cierta medida con los de Gutiérrez, I. G. (2007) al referir. La motivación es un mecanismo de regulación de la acción que está constituida por todos los factores capaces de provocar, mantener y dirigir la conducta hacia un objetivo.

Los análisis que se realizan de la motivación por diferentes autores permiten comprender la complejidad, al propio tiempo que plantea la implicación de una serie de procesos que inciden en la manera en que se actúa o se deja de actuar, así como de la forma en que se dirige, orienta y sostiene su comportamiento hacia un fin. Aunque como bien refiere García, Ucha, F. (2001) uno de los errores más frecuentes es tomar la motivación por garantía para lograr el éxito, la relación entre motivación y rendimiento no guardan un vínculo lineal, desde luego, los factores y procesos que entran en juego en el entrenamiento y la competencia hacen que se entienda que un atleta puede estar altamente motivado y no alcanzar el éxito, pero si consideramos que la motivación, los motivos deportivos constituyen un eslabón dentro de un sistema que cuando logra un buen funcionamiento posibilita alcanzar los pronósticos previstos.

Asumimos el punto de vista de García, Ucha, F. (1991). Cuando escribió que el deportista que exhibe motivaciones de rendimiento cualitativamente fuertes y valiosas, estará dispuesto a superar cargas de entrenamiento voluminosas y a esforzarse de manera tenaz por mejorar sus rendimientos en las competencias. En esta misma dirección Cantón Chirivella (1999) considera, que una óptima preparación psicológica destinada a alcanzar máximos niveles de rendimiento competitivo, de motivos deportivos conscientes, genera un clima satisfactorio para mejorar la ejecutividad de los deportistas, además de propiciar el autocontrol.

En el estudio sobre motivación realizado por García, Ucha, F. (1991) refiere a los deporte de combate lo caracteriza la motivación por preservarse ante los peligros del ambiente, después aparece la categoría presencia física y gusto por el deporte. Aspectos que no coinciden con los hallazgos de Valdés Casal Hiran (1996), en sus estudios de motivación en atletas de muy altos rendimientos, en el que reincluye los de combate, aparecen con mayor significación la satisfacción por el entrenamiento y la competencia, el placer de la práctica y el amor por el deporte.

Los motivos deportivos varían según las características, condiciones y situación actual del deportista, que pone en función todas sus potencialidades o no para llegar a un fin determinado, así lo que puede constituir un disfrute para uno, quizás no lo sea para otro deportista, lo que implica que los motivos hay que verlo de manera muy particular en la personalidad de cada deportista en cuestión.

Decí(1971-1975), García, Ucha, F. (2004) y González, Carballido, L. G (2007) refieren en sus trabajos el problema del carácter intrínseco extrínseco de motivación. En los fundamentales elementos que aportan se destacan:

> Los motivos intrínsecos se derivan de la propia práctica deportiva.

> Los atletas con motivación intrínseca participan en los entrenamientos y las competencias por el placer que proporciona la actividad deportiva.

> Los atletas sienten satisfacción al realizar la activad deportiva.

> Los atletas disfrutan la maestría deportiva, se sienten competentes y con el control de la actividad que realizan.

Al referirse la motivación intrínseca García, Ucha, F. (1991) considera que es cuando los individuos están motivados a participar en la actividad sin la necesidad de recurrir a la recompensa externas. Por su parte a esta motivación González, Carballido, L.G. (2007) expresa que esta motivación es responsable de la creación y la persistencia de deportista. Mientras la motivación extrínseca. Es cuando la participación en la actividad está controlada por fuerzas externas.

García, Ucha, F. (1991) y González, Carballido, L. G. (2007) tienen puntos vistas coincidentes al evaluar la motivación extrínseca. En esta dirección escribe González, Carballido, L.G. (2007): la motivación extrínseca se relaciona con las consecuencias y beneficios de la práctica deportiva. Los atletas participan en los entrenamientos y competencias para obtener satisfacciones no relacionadas directamente con la práctica la conducta - del atleta - no se realiza por sí misma, sino por la búsqueda de recompensas externas.

Coincidimos con el autor cuando expresa: "A nuestro juicio, es difícil encontrar un deportista motivados solamente en una de estas direcciones. Ambas coexisten y el predominio de ellas – muchas veces coyuntural – influye con determinación en la conducta deportiva.

Sobre la base de los diferentes análisis que se han venido realizando y los aportes que cada autor hace al estudio de los motivos deportivos. Entre ellos Puni, A. Z. (1952), Helder, F. (1958), Bovet, M (1969), Atkinson, J. (1974), Harter, S. (1978), González, Rey, F. (1989) García, Ucha. . (1991, 1997), Valdés, Hirán. (1996), Acosta, Sánchez, M. E. (2004), Gutiérrez, Isaac. (2007), González, Carballido, L. G. (2004, 2207). Conceptualizaron los motivos deportivos como los objetos y estímulos dirigidos a satisfacer las necesidades del deportista para la ejecución técnica-táctica de las acciones físicas que caracterizan su deporte y en consecuencia regulan la dirección, fuerza y orientación del comportamiento hacia un propósito deportivo determinado. J. E .Fernández (2008).

Características del desarrollo de la edad juvenil

La juventud se considera como etapa de tránsito a la adultez y momento clave en el proceso de socialización del individuo. Según Domínguez, l. (2003)… el sujeto se prepara para cumplir determinados roles sociales propios de la vida adulta, tanto referido a la esfera profesional, como en sus relaciones con otras personas de la familia, con la pareja y los amigos… y… deberán regular sus comportamiento de forma tal que alcancen una competencia adecuada ante las exigencia presentes ante la sociedad en la que se desenvuelven.

Autores como Bozhovich, L. I. (1987), Kon, I. S. (1990), Petrovsky, A. V. (1981), Domínguez, L. (2003), Sánchez, M. E. (2004), y González, García, M. (2004), son estudiosos de esta edad y proponen diferentes límites etarios para esta etapa las investigadoras cubanas coinciden en plantear la juventud entre 14-15 a 18 años, se asume el límite etario planteado por Kon, I. S. entre 14-15 a 23-25 años, porque en su interior se encuentra la categoría deportiva juvenil prevista entre 17 y 20 años.

La inclusión de las diferentes etapas en determinados límites etarios, no tienen como eje central determinar la edad cronológica, pero sí tienen un valor para detenerse en las características psicológicas de la etapa. En este sentido escribe Domínguez, L. (2003)… la juventud constituye ante todo "edad psicológica"; ya que partimos de considerar el desarrollo como un proceso que no ocurre de manera automática ni determinado fatalmente por la maduración del, organismo, sino que tiene ante todo una determinación histórico social, al decir de Vigotsky, L.S. creador del enfoque histórico cultural sobre el desarrollo de las funciones psíquicas superiores. ( P. 10) En esta misma dirección Sánchez, M. E. (2004), y González, García, M. (2004), plantean…las investigaciones realizadas por especialistas extranjeros y cubanos…han continuado el enfoque histórico cultural de Vigotsky, L .S. y sus seguidores donde se concibe el desarrollo integral de la personalidad, teniendo en cuanta la unidad de las premisas de lo Biológico y lo social a través de la asimilación de la cultura material y espiritual creada por generaciones precedente, donde juegan un papel fundamental la actividad y la comunicación en el desarrollo psicológico del joven.

La expresión de la unidad de lo social y lo individual se describe en el concepto situación social del desarrollo propuesta por Vigotsky, L. S. como la combinación especial de los procesos internos del desarrollo y de las condiciones externas, que es típica de cada etapa y que condiciona también la dinámica del desarrollo psíquico durante el correspondiente período evolutivo y las nuevas formaciones psicológicas, cualitativamente peculiares, que surgen al final de dicho período.

La situación social del desarrollo integra los elementos que condicionan el ulterior desarrollo de las características psicológicas de cada etapa, en este caso del joven.

Particularidades anatómicas y fisiológicas del joven según Sánchez M. E. (2004) y González M. (2004).

La edad juvenil es fundamental en la culminación del desarrollo físico del hombre.

Edad juvenil: características psicológicas y del desarrollo

En esta etapa el joven se inserta en un contexto social que demanda determinadas exigencias y deberes sociales, que tienen influencia en el continuo desarrollo de la personalidad.

Participan en diferentes grupos, obtienen el carné de identidad, tiene derecho al voto, se incorporan a las organizaciones sociales y políticas, pueden iniciar una vida laboral. Tienen la posibilidad de ser juzgados por las leyes que rigen el país, así como contraer matrimonio, mayores responsabilidades y niveles de independencia, aunque mantiene dependencia material de los padres.

Los elementos antes mencionados constituyen componentes de las condiciones externas en el que se enmarca el sujeto psicológico juvenil.

Desde las condiciones internas en la edad juvenil se destacan.Desarrollo intelectual: Continúa desarrollándose el pensamiento teórico-conceptual según Sánchez. M. E. (2004) y González M. (2004). Se desarrolla un pensamiento individualizado, personalizado, vinculado con capacidades especiales…y refiera más adelante. Aumenta la manifestación activa el pensamiento teórico-conceptual, expresado en los análisis, generalizaciones, explicaciones causales, así como en la fundamentación de demostraciones y conclusiones.

No obstante las investigaciones realizadas por los especialistas del Centro de Estudio para el Perfeccionamiento de la Educación Superior (CEPES) de Cuba, González, O., Zanz, T. Y. Hernández, A. dirigidas al diagnóstico del nivel de desarrollo de los procedimientos lógicos en estudiantes universitario, se comprobó que se encuentran poco desarrolladas la identificación, la clasificación, la generalización y la deducción, aunque estos resultados no están directamente vinculados al éxito docente.

El desarrollo del pensamiento tiene vital importancia en la actividad deportiva, especialmente para cumplimentar las acciones tácticas del juego.

Se intensifica el desarrollo de la atención, esencialmente la voluntaria, así como las cualidades de la atención; concentración, distribución, estabilidad e intensidad. Aumenta significativamente la capacidad de dirigir la conciencia hacia los objetos necesarios.

Para cumplimentar la ejecución de acciones técnico-táctica es necesario lograr un alto desarrollo de la atención y sus cualidades particularmente la capacidad de concentración y distribución.

La percepción se dirige al detalle, a lo esencial por el desarrollo que alcanza la observación, en la edad juvenil. La memoria voluntaria alcanza un mayor desarrollo al utilizar conscientemente recursos nemotécnicos que promueven la memoria racional.

En esta etapa se desarrollan dos tipos de imaginación reconstructiva y creadora, se producen imágenes que constituyen creaciones proyectadas al futuro expresadas en sueños, vinculados a grandes objetivos en la vida. Reflejados en personajes de libros, películas aparecen también intereses por la poesía.

En el desarrollo afectivo – motivacional, se encuentra como adquisición fundamental la concepción del mundo. Según Domingo, L. (2003). La concepción del mundo e la representación que posee el joven de la realidad en su conjunto, abarca un conocimiento valorado de sus leyes, del lugar que ocupa el hombre en ella y de sí mismo por lo que representa un carácter generalizado y sistemático. En este mismo sentido escribe Sánchez, M. E. (2004) y González, M. (2004. la manifestación de la concepción del mundo refleja el resultado del desarrollo precedente y especialmente como dijera Bozhovich, L. I. De la necesidad de autodeterminación del joven.

En sentido general la concepción del mundo constituye una formación psicológica, que posibilita al joven elaborar sus propios criterios, puntos de vista, opiniones de diferentes, esferas, de la política, la ciencia, de la moral, con los que se sienten significativamente identificados y a través de las cuales regulan conscientemente su comportamiento.

Así la toma de decisiones y la elaboración de planes y proyectos se realizan de manera consciente.

La nueva posición que asume el joven, el estatus social que alcanza el vínculo con diferentes grupos y personas, la propia relación de pareja que establece, hace que se profundicen las vivencias emocionales, manifiestas en un control, y regulación de su personalidad que los hace menos impulsivo y aumenta la estabilidad de los estados de ánimos ante hechos casuales.

Aparece el sentimiento del primer amor juvenil, según Sánchez M. E. (2004) y González, Acosta, M. (2004)… a través de las vivencias consideradas como las más luminosas y románticas que experimenta el hombre en su desarrollo. Diferentes autores como González, F. (1982), Bozhovich, L. I. (1987), González, O. (1987), Domínguez, L. (2003) y Sánchez, M. E. (2004) y González, Acosta, M. (2004), coinciden en las diferentes formaciones psicológicas cualitativamente nuevas en la edad juvenil.

Desde el punto de vista motor, en la edad juvenil aparecen características que se deben tener e cuanta para el desarrollo de la Educación Física y el Deporte. En este sentido se asume las ideas expresadas Sánchez M. E. (2004) y González Acosta M. (2004).

Las exigencias a que se enfrenta el joven los deberes que debe cumplir, el marco de relaciones que establece con los amigos, la familia, el grupo y la comunidad, ejercen una influencia sobre ellos, en los que van adquiriendo experiencias, vivencias, información que procesada y analizada los conduce a la asunción de determinado modo de actuación que van configurando su personalidad.

CAPÍTULO 2

Etapas de Investigación

Los contenidos se organizaron de la siguiente manera: se destinó un capítulo teórico inicial al análisis de las principales tendencias psicológicas en el estudio de la personalidad, y se reflexionó sobre los aspectos teóricos que tienen que ver con la autovaloración, la autoeficacia, la motivación intrínseca y extrínseca en el rendimiento del deportista y se caracteriza la edad juvenil.

El segundo capítulo recoge los aspectos de carácter metodológico de la investigación y está conformado por cinco epígrafes, en los que se explicita el tipo de estudio que se realiza, etapas de investigación, la población y la muestra; la estructuración de las tareas de la investigación, así como los métodos y técnicas para llevar a cabo el estudio y la conceptualización y operacionalización de las variables.

En el tercer capítulo se realiza el análisis de los resultados. Está conformado por tres epígrafes en los que se infieren aspectos relacionados con la autovaloración, la autoeficacia, los motivos intrínsecos y extrínsecos en el rendimiento de los taekwondistasmasculinos y femeninos de Las Tunas Cuba. Por otro lado se describe cómo estas categorías influyen en el rendimiento de los taekwondistas. En el mismo aparecen las conclusiones y recomendaciones del trabajo.

Se tomó la población conformada por 18 atletas del equipo masculino y femenino de Taekwondo correspondiente a La Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético Provincial. (ESPA) de las Tunas Cuba, los que constituyen la muestra de la investigación.La selección de la muestra es intencionada, y responde a las características y necesidades de la investigación. Especialmente porque tiene plena correspondencia con la categoría juvenil, que es la que se investiga, entre 17 y 20 años. La muestra se toma como ejemplo para cumplimentar el objetivo de la investigación, al considerarla factible a partir de:

1. Atletas jóvenes, que es donde estas formaciones psicológicas deben alcanzar su máximo desarrollo.

2. Los resultados del equipo durante años en el entrenamiento y la competición.

3. La observación desde el año 2007 hasta la actualidad del equipo que indican insuficiencias que los especialistas no han logrado resolver.

Métodos y Técnicas para la realización del estudio

Para el desarrollo de la investigación se seleccionaron y utilizaron los siguientes métodos del nivel teórico.

Análisis y síntesis. Para penetrar en la esencia de los objetos que se estudian, sobre la base de la descomposición y la integración del fenómeno posibilitando descubrir relaciones y características generales.

Métodos del nivel empírico.

Observación. Para obtener información relacionada con el autoperfeccionamiento de las cualidades deportiva que caracterizan el taekwondo, algunos indicadores relativos a la motivación y la dinámica de los combates, su manifestación en cada atleta. En este caso se utilizó la observación estructurada, participante y abierta.

La entrevista. Para profundizar en la información obtenida sobre la autovaloración y los motivos deportivos.

Criterios de expertos.

Para la selección de los expertos se tuvo en cuenta un grupo de características que tienen que ver con la preparación y competencia de los especialistas, de modo que sobre la base de esos conocimientos se obtuvo la información necesaria para profundizar en el tema.

Para los entrenadores se tuvo en cuenta.

Para los especialistas en psicología del deporte y Licenciados en Cultura Física se tuvo en cuenta.

Se seleccionaron 7 entrenadores, 4 de Las Tunas y 3 del equipo masculino nacional, 3 especialistas de deporte de combate, 3 psicólogos deportivos y 2 atletas retirados, para un total de 15 expertos.

El criterio de expertos se utilizó para obtener información relacionada con las cualidades de éxito que debe poseer un taekwondista. Para ello se solicitó a tres entrenadores nos escribieran las cualidades que ellos creían debían tener los taekwondistas para triunfar, a partir de ahí se conformó una planilla con un total de 34 cualidades, las que se les entrego a cada experto y se les pidió marcaran con una cruz aquellas que a su juicio eran necesarias para el éxito del taekwondista.

Posteriormente se realizó un análisis de cada planilla y se tomaron aquellas cualidades que obtuvieron 14 y 15 selecciones, es decir, por criterio de unanimidad. Por otro lado se obtuvo información sobre la autovaloración y la autoeficacia en el rendimiento deportivo, especialmente en indicadores del deporte taekwondo que inciden en los juicios autovalorativos de los atletas, así como en la jerarquización de los atletas según rendimiento deportivo. Información relevante para establecer comparaciones y arribar a determinadas conclusiones.

Test de adecuación autovalorativa para obtener información sobre la adecuación de autovaloración de los atletas. Para la aplicación de este test, se le solicitó a cada atleta marcar con una cruz las cualidades que él cree tienen sus compañeros y las que el mismo cree tener, para sobre esa base determinar la adecuación autovalorativa del atleta.

Completamiento de frases, variante composición. Fue elaborada por H. Arias (1998). Se introducen frases que tienen que ver con la vida deportiva del atleta, para profundizar en la información obtenida acerca de la autovaloración.

Para evaluar la motivación intrínseca/extrínseca se utilizó la técnica de los diez deseos y se tuvo en cuenta los criterios manejados González, L.G. Carballido (2007). Se utilizó el criterio de jueces y se obtuvo información del completamiento de frases variante composición.

Métodos estadísticos. Se utilizó el coeficiente de correlación de Pearson y el Análisis de Varianza (ANOVA) a partir del paquete de programa STATISTICA, de Windows.

Definición de las variables de investigación

Definición conceptual.

Edad deportiva. Se refiere a los años de experiencia deportiva que tiene el atleta variables independientes.

Autovaloración. Según González, L. G. (2007). "Capacidad de formar juicios sobre nosotros mismos, que van más allá de la simple conciencia de quiénes somos, para aportar elementos valorativos que implican actitudes autoreferenciadas…sobre la base de la autoconciencia y vivencias acumuladas a lo largo de la vida".

Autovaloración inadecuada por sobrevaloración. El sujeto sobrestima el nivel de sus cualidades y capacidades.

Autovaloración inadecuada por subvaloración. El sujeto subestima el nivel de sus cualidades y capacidades.

Autoeficacia. Creencia o convicción de la posibilidad de éxito González, L.G. (2005).

Motivos intrínsecos/extrínsecos. Se trata de una dimensión motivacional que diferencia las fuentes de satisfacción de los motivos: satisfacción derivada de la actividad misma (intrínseca) o de las consecuencias derivadas del resultado de ella, es decir, de las recompensas que traiga (extrínseca).

Variable dependiente. Rendimiento deportivo. Constituye el producto de un proceso de producción o de preparación física que en cualquiera de los dos casos se expresa como un resultado ya sea parcial o total. Hernández, Lamoth, Noemí. Y Suárez, Tamayo, Hilda (2007), agregaríamos proceso en que interviene la preparación táctica, teórica y psicológica, expresada en resultados.

Definición operacional de variables.

Autovaloración. Variable independiente

Indicadores tenidos en cuenta.

Conocimiento de las cualidades que debe tener un taekwondista para triunfar.

Contraste entre lo que el deportista cree de sí y la valoración externa acerca de las mismas cualidades que evalúa. Se entregó planilla en las que debían marcar con una cruz las cualidades que él cree tener y las que el cree tienen sus compañeros y se utilizó la fórmula propuesta utilizada por Yánez (2005) para su evaluación. (Ver anexo 1)

Para profundizar en los resultados obtenidos en el test de Adecuación autovalorativa (Holmes) se aplicó el completamiento de frases variante composición, en el que se evaluó de manera cualitativa el establecimiento de juicios sobre ellos mismos, de sus cualidades y la existencia de tendencia al autoperfeccionamiento.

La autovaloración se diagnosticó de la siguiente manera:

Autoeficacia.

Escalas valorativas:

Se utilizaron 8 escalas valorativas que evalúan habilidades específicas del taekwondo. Estas escalas tienen su antecedente en la propuesta por Bandura (1997), que va de 0 a 100 puntos porcentuales. Se utilizan intervalos de 10 puntos, que evalúan la creencia de autoeficacia desde 1 de 10 intentos hasta 10 de 10 intentos por cada habilidad. Se utilizó para su evaluación los indicadores explicados por L. G. Carballido (2007): nivel, fuerza y generalidad de autoeficacia.

Nivel. Se refiere al logro de ejecución esperada del individuo, al número de tareas que puede realizar llegando a la conducta objetivo. Para determinar el nivel se tomó el primer intervalo marcado después del 0.

Fuerza. Determina la certeza que tiene el individuo, de lograr con éxito una de las tareas componentes o niveles. Esta fuerza se suele medir en escala de10 a 100 puntos en intervalos de 10 puntos.

Su evaluación se determinó a partir de la suma de todos los intervalos en que el deportista se cree capaz de superar y su posterior división por el primer intervalo marcado después del cero.

Ejemplo. 50+ 50+ 60+60+70+80+80+80+90+100 = 720.

720 ÷50 = (14) fuerza.

Generalidad. Se refiere al número de dominios en los cuales los individuos se sienten capaces. Se determinó la generalidad partir de la búsqueda de los valores medios de cada cualidad de la fuerza. Para determinar los dominios que tributaron a la generalidad, se utilizaron los que reflejaron valores similares o superiores a la media.

Se solicitó a cada atleta, que para cada serie de diez intentos marcara con una cruz cuán seguro estas de realizar con éxito la acción.

Motivación intrínseca y extrínseca:

Se utilizó la técnica de los diez deseos y se tuvo en cuenta el criterio manejado por L.G. Carballido (2007), junto al criterio de expertos, el completamiento de frases variante composición y la entrevista.

Se clasificaron los motivos deportivos expresados por los taekwondistas en intrínsecos y extrínsecos y se revisaron las composiciones buscando coincidencias de motivos referidos en ambos instrumentos. Así como los elementos que aportó la entrevista. Los motivos fueron presentados a los expertos y a partir del predominio de unos u otros se tomaron las determinaciones.

Rendimiento deportivo.

Para evaluar el rendimiento deportivo se tuvo en cuenta la historia deportiva del atleta, los criterios de pronósticos de los entrenadores y los resultados alcanzados por cada taekwondista en las principales competencias.

Sobre la base de los criterios anteriores se evaluaron los resultados de la siguiente manera:

El coeficiente de correlación de Pearson se utilizó para el análisis de los resultados del test de Adecuación autovalorativa (adecuación de la autovaloración) y el rendimiento de deportivo de los taekwondistas. Este coeficiente se utilizó para el análisis del test de adecuación autovalorativa, los motivos deportivos y el rendimiento de los taekwondistas. También se utilizó para el análisis de los resultados de los resultados del test de adecuación de la autovaloración, la autoeficacia y el rendimiento deportivo. Se utilizó un análisis de varianza para comparar los resultados entre los equipos masculino y femenino de taekwondo, relativos al test de adecuación de la autovaloración, los motivos deportivos y el rendimiento. La observación del entrenamiento deportivo permitió la realización de un análisis cualitativo en torno a la autovaloración, la autoeficacia, los motivos deportivos y el rendimiento de los taewondistas. Este procedimiento se aplicó durante las olimpiadas del deporte cubano del 2007 y a través de las grabaciones de diferentes competencias interprovinciales realizadas en el 2008, las que nos permitieron un análisis cualitativo del comportamiento de los variables objeto de estudio

Guía de observación.

Objeto de observación. Comportamiento de los taekwondistas dirigido hacia el autoperfeccionamiento de sus cualidades deportivas en la ejecución de los ejercicios, la motivación y la dinámica de los combates.

Objetivos. Determinar el comportamiento que asumen los taekwondistas en torno al autoperfeccionamiento de sus cualidades en la ejecución de los ejercicios, y la dinámica de los combates.

Cantidad de observadores. 3

Tiempo total y frecuencia de las observaciones: 14 meses con 5 frecuencias semanales.

Tipo de observación: Estructurada, participante, abierta.

Escuela: ESPA (Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético?Entrenadores: 3. Equipo (Juvenil Femenino y Masculino de taekwondo).

Hora: 2 a 6 p.m.

Aspectos a observar en la unidad de investigación.

Registro de observación por frecuencia.

Indicadores a observar: Cualidades deportivas, Motivación y Dinámica, cuya instrumentación se puede observar en el siguiente cuadro.

CAPITULO 3

Análisis de losresultados

Autovaloración y Rendimiento Deportivo En Taekwondistas Juveniles

Análisis de la adecuación autovalorativa asociada a mejores rendimientos en taekwondistas juveniles de la provincia de Las Tunas Cuba.

En la tabla No. 1 se pueden apreciar las relaciones encontradas entre las mencionadas variables luego de un análisis de correlación de Pearson. Se alcanzó un coeficiente de correlación positivo de .73, con un nivel de significación menor de 0,05, lo que indica que las variables crecen en la misma medida y en el mismo sentido. Es decir, cuando aumenta la puntuación en el test de Adecuación autovalorativa, aumenta también el rendimiento deportivo, lo que permite afirmar que la adecuación de la autovaloración está asociada a mejores rendimientos deportivos en estos deportistas.

Tabla No. 1 Análisis de correlación entre la adecuación autovalorativa y el rendimiento de los taekwondokas estudiados.

Es evidente que la actividad deportiva ha sido capaz de influir favorablemente en el juicio autovalorativo de estos deportistas, como era de esperar. Esto puede explicar los favorables rendimientos que en sentido general se han obtenido, referidos en la introducción del presente estudio.

Según Del Monte, L. (2008), su "experiencia de trabajo con la selección femenina de Judo confirma la importancia que se concede a la adecuación autovalorativa para el rendimiento deportivo". La autovaloración es un "subsistema de la personalidad que incluye un conjunto de necesidades y motivos junto con sus diversas formas de manifestación consciente. La forma esencial en que se expresan los elementos integrantes de la autovaloración, es un concepto preciso y generalizado del sujeto sobre sí mismo, que integra un conjunto de cualidades, capacidades, intereses, etc., que participan activamente en la gratificación de los motivos integrantes de la tendencia orientadora de la personalidad o sea que están comprometidos en la realización de las aspiraciones más significativas de la persona." (González, 1983).

Según Savonko (citado por González, L.G., 2001), la autovaloración "constituye un componente indispensable de la autoconciencia, es decir, de la conciencia que el hombre tiene de sí mismo, de las fuerzas y capacidades mentales propias de las acciones, motivos y objetivos de su comportamiento, de su actitud ante lo que lo rodea, hacia otras personas y hacia sí mismo... la autovaloración incluye la facultad de evaluar sus fuerzas y posibilidades de examinarse con espíritu crítico. Permite al hombre "medir" fuerzas de acuerdo con las tareas y exigencias del medio ambiente y en consonancia con ello, plantearse independientemente determinados objetivos y misiones… De esta manera, la autovaloración forma la base del nivel de pretensiones, o sea, del nivel de las tareas que el hombre se cree capaz de realizar. Al estar presente en cada acto de la conducta, es un importante componente del control de la misma, siendo por esa causa un factor de peso en la formación de la personalidad".

González, F. (1983) refirió las tres funciones que posee la autovaloración:

Función valorativa: Son las cualidades que cree poseer, tanto con su realización en la conducta como con las exigencias de su vida y sus aspiraciones.

Función autorreguladora: La autovaloración posee una importancia vital en la regulación de las conductas en las que el sujeto se siente comprometido.

Función autoeducativa: Representa el momento superior de desarrollo de la función autoreguladora de la autovaloración, ella no solo implica la participación activa de los distintos elementos autovalorados de la conducta, sino una efectiva retroalimentación que le posibilite al sujeto reorientar su actividad cuando esta no responde a sus verdaderos objetivos.

Es evidente que nuestros taekwondokas con mejores rendimientos deportivos gozan de recursos psicológicos que les permiten una mejor autorregulación, que repercute positivamente en el rendimiento. Tal capacidad se nutre de una adecuada autovaloración.

La autovaloración adecuada -según González (1983)- incluye los siguientes aspectos:

a) Riqueza de contenido, que posibilite al sujeto orientarse conscientemente y con apropiada previsión en todas las esferas de su actividad.

b) Flexibilidad, es decir posibilidad de asimilar elementos autovalorativos disonantes con la tendencia general de la personalidad, así como de analizar y asimilar resultados no acordes con las expectativas personales.

c) Integridad, en la cual se designa la tendencia de la autovaloración a mantener su estabilidad y sus particularidades cualitativas a pesar de la asimilación de los elementos autovalorativos disonantes y de conductas o resultados de la actividad que no se corresponden con el nivel de aspiración del sujeto.

Es evidente, por tanto, que los mejores taekwondokas juveniles de la provincia Las Tunas Cuba han favorecido sus rendimientos al amparo de una autovaloración que dota de tales cualidades los juicios y la conducta deportiva propiamente dicha.

Los niveles de aspiración que se formulan a partir de una adecuada autovaloración, tienen más probabilidades de ser realistas y sensatos. Por el contrario, una inadecuada autovaloración favorece la formulación de niveles de aspiración inconvenientes, que no reflejan las posibilidades reales de los deportistas. Los niveles de aspiración que no toleran contrariedades y que se orientan básicamente a la exaltación de la individualidad reciben el nombre de "nivel de aspiración artificialmente elevado".

Este se manifiesta de manera preferente en deportistas que tienden a la sobrevaloración. En tales casos, se percibe el fracaso de manera amplificada, exagerada, y el deportista emite conductas desajustadas, que no contribuyen el rendimiento, como patear el piso, decir palabras obscenas, etc. Según Del Monte (2008) "esta intolerancia al fracaso refleja la poca flexibilidad de la autovaloración y su incapacidad para aceptar elementos o conductas disonantes con su tendencia general, lo cual es un sólido índice de inadecuación"

De acuerdo con la correlación obtenida en esta investigación y las entrevistas y observaciones realizadas, los taekwondokas que más dificultades tuvieron con el rendimiento deportivo exhibían una autovaloración menos adecuada y actuaban, precisamente, como han destacado los mencionados autores. En este caso se observan los resultados de Y.C. Esta atleta obtuvo 14 puntos en el test de adecuación autovalorativa, lo que revela una autovaloración adecuada. Alcanza resultados en las principales competencias con un nivel de perfección y dinamismo en los combates que la condujeron a ser campeona nacional y obtener plata en diferentes competiciones. Esta taekwondista conoce sus cualidades (fuerza, rapidez, autocontrol, concentración de la atención, anticipación, valoración del contrario y velocidad de reacción.) y se apoya en las que más ha desarrollado para perfeccionar la técnica y la táctica en la ejecución de los ejercicios. Ella se ha propuesto elevar el nivel de desarrollo alcanzado. En este caso se encuentra también Y. P. que alcanza 6.5 puntos en el test de adecuación autovalorativa.

El diagnóstico de la autovaloración de los taekwondistas a partir del test de adecuación autovalorativa, el completamiento de frases variante composición y la entrevista, arrojó los siguientes resultados. Los taekwondistas Y. C. y Y. P, con una autovaloración adecuada, poseen un nivel de aspiración que se corresponde con su nivel ejecución. Se orientan consecuentemente con apropiada previsión en la ejecución de los ejercicios y analizan sus resultados conscientemente aún cuando están por debajo de sus expectativas. Estos deportistas realizan valoraciones ricas y profundas.

El pronóstico realizado por el entrenador se corresponde con los logrados por estos taekwondistas. En estos deportistas se destacan las siguientes características:

Estos deportistas son considerados como destacados.

Se encuentran también los deportistas M.P, Y.P, y CM.N con una autovaloración adecuada y niveles de aspiración que se corresponde con su nivel de ejecución. Alcanzan medallas en las principales competencias, mostrando un nivel aceptable de perfección y dinamismo en los combates, con alguna estabilidad en los resultados.

Las principales características de estos deportistas son:

A.N.G., Y.PRO., Y.L, H.M, A.G tienen autovaloración adecuada, su nivel de aspiración se corresponde con el de ejecución, los que alcanzan rendimientos promedios.

Estos deportistas se caracterizan por:

Estos taekwondistas necesitan de una atención especial del entrenador para lograr elevar su nivel.

Los taekwondistas O, M, A.B, J.T, JCL, A,A, M.A, Y,N. poseen una autovaloración inadecuada. Por su parte, O.M, A.B .tienen una autovaloración inadecuada por subvaloración y su nivel de aspiración queda por debajo del de ejecución de los ejercicios. Alcanzan rendimientos bajos e inestables. J.T, J.C.L, A.A, M.A y Y.N. con autovaloración inadecuada por sobrevaloración, su nivel de aspiración está por encima de su nivel de ejecución y alcanzan rendimientos bajos e inestables.

Estos deportistas se comportan de la siguiente manera:

De 7 taekwondistas, 2 poseen autovaloración inadecuada por subvaloración y 5 autovaloración inadecuada por sobrevaloración. Los primeros corresponden al equipo femenino y los demás al masculino.

De los 7 taekwondistas con autovaloración inadecuada por subvaloración o sobrevaloración, Solo Y.N llegó a ser campeona nacional, estuvo incluso en el equipo nacional juvenil, que dejó de tener éxito por no establecer juicios autovalorativos adecuados que le permitieran evaluar aquellos errores que dependen solo de su propio comportamiento y no del de los demás.

De los 18 taekwondistas, 11 corresponden al equipo femenino y 7 al equipo masculino.

En el equipo femenino de 11 taekwondistas, 8 poseen autovaloración adecuada y 3 la poseen inadecuada, 1 por subvaloración y 2 por sobrevaloración.

En el equipo masculino de 7 taekwondistas, 3 poseen autovaloración adecuada y 4 inadecuadas. De ellos 1 por subvaloración y 3 por sobrevaloración.

En el equipo masculino se aprecia una mayor tendencia a la inadecuación de la autovaloración, por subvaloración o sobrevaloración que el equipo femenino.

Las características de los atletas con autovaloración inadecuada por subvaloración o sobrevaloración, coinciden con los resultados obtenidos en las investigaciones realizadas por González, Carballido, L.G. (2005.)

Entre los taekwondistas que poseen autovaloración inadecuada por subvaloración o sobrevaloración, se encuentran los que han alcanzado los más bajos resultados en la historia de su deporte. A partir de estos resultados se infiere que la autovaloración adecuada en los taekwondistas influye de manera positiva en el comportamiento que asumen para lograr un mejor rendimiento. Cada uno con su propio matiz personal lo que establece determinadas diferencias en la manera de hacer y actuar de cada taekwondista.

En el deporte han sido importantes los trabajos de González, L.G. y Pérez R (1991) donde se señalaron ciertas diferencias entre los tiradores destacados y los no destacados en torno a la adecuación de la autovaloración, mostrando muchos de estos últimos reacciones afectivas desajustadas ante el fracaso propias de la sobrevaloración. González L.G y Rigual, A (1986) a su vez, aplicando un test de frustración a los tiradores, concluyeron que una autovaloración adecuada interviene de manera muy especial en el enfrentamiento a las frustraciones parciales que se dan en las situaciones deportivas, por lo que debe influir en su rendimiento deportivo.

García Ucha (1996) señaló la sobrevaloración como vivencia negativa de éxito, y considera el estado de ánimo, la autovaloración adecuada, la valoración real de las posibilidades del equipo al que pertenece y la valoración adecuada que se tenga del equipo contrario y sus posibilidades dentro de los aspectos de los cuales depende la actitud hacia el contrario.

Este problema se ha tratado no solamente en la literatura. En diferentes lugares se han registrado las experiencias personales de atletas muy destacados. Así, en el Documental "Mente de campeones", realizado por González, L.G. (1999), se destaca la participación de la autovaloración adecuada hasta para el enfrentamiento de las lesiones, con el ejemplo de la gran atleta campeona mundial y olímpica Ana FideliaQuirot.

De acuerdo con González L.G. (2001) la autovaloración adecuada permite a un deportista la planificación de acciones técnico tácticas de manera correcta, las metas y movilización de recursos psicológicos, técnicos, físicos y tácticos para desarrollar una buena acción ofensiva o defensiva en los deportes. Se apoya en cómo se perciben a sí mismos, no sobrevalorará o subvalorará al contrario y ante un fracaso sabrá como continuar de una manera eficaz.

De los estudios autovalorativos en el deporte se desprende que los juicios justos están asociados a mejores y más estables rendimientos, mientras los desacertados afectan la autorregulación y la propia ejecución. La conducta del deportista inadecuadamente autovalorado comienza a desajustarse frente a leves e iníciales fracasos durante una competencia. El modo de reflejar y tolerar las frustraciones parciales (González, L.G., 2002) revela la adecuación de la autovaloración y, con ella, la capacidad de autocontrol.

Según este autor, una óptica más específica permite descubrir las dificultades que puede confrontar un deportista cuando desarrolla una autovaloración inadecuada:

Autoeficacia y rendimiento deportivo en taekwondistas juveniles.

Analizar si la autoeficacia está asociada a mejores rendimientos en taewondistas juveniles de la provincia Las Tunas, Cuba.

En el capítulo teórico se distinguió la autovaloración de la autoeficacia. Aunque ambos constructos poseen aspectos comunes -sobre todo relativos a su carácter autoconsciente queda claro que la autoeficacia interesa elementos afectivos más complejos que se asocian a la convicción de lograr determinado propósito o reto. Tal convicción ha de apoyarse en un juicio de valor (autovaloración) pero de ninguna manera se reduce a él. Como se ha asegurado, un joven puede poseer una autovaloración adecuada, que refleje de manera objetiva determinados atributos físicos que constituyen atractivos para el sexo opuesto, pero no sentirse capaz de atraer a determinada joven. (González, L.G., 2007). En tal caso, una adecuada autovaloración no es suficiente para generar convicción de posibilidad real.

El anterior ejemplo puede tomarse como referencia para comprender la realidad de un deportista. Un saltador de altura, por ejemplo, puede lograr una autovaloración adecuada respecto a sus cualidades físicas y técnicas y suponer que con ellas puede superar una altura de dos metros, sin embargo no poseer autoeficacia para hacerlo. Es decir, carecer de convicción de que le resulta posible vencer ese reto.

En la siguiente tabla se puede apreciar cómo, a diferencia de los juicios autovalorativos, la autoeficacia de nuestros taekwondistas no guardó relación significativa con el rendimiento deportivo. Nótese que ninguna de las ocho cualidades (expresadas en fuerza y nivel de autoeficacia) se asoció significativamente al rendimiento deportivo. Tampoco lo hizo la generalidad, es decir, la cantidad de dominios de autoeficacia.

Tabla No.2 Matriz de correlaciones de cualidades de autoeficacia y rendimiento deportivo en taekwondokas juveniles de la provincia de Las Tunas Cuba.

Es comprensible que la fuerza de autoeficacia de la cualidad No. 5 (realizar contraataques efectivos con anticipación) muestre un coeficiente de correlación fuerte y positivo (0.91) con la fuerza de la cualidad No. 7 (realizar movimientos efectivos para que mi adversario me ataque y aprovechar para contra-atacar rápido y fuerte, desestabilizando su esquema de combate), pues resulta evidente que sus componentes hacen sinergia entre sí.

De la misma manera ocurre con otras cualidades, a excepción del nivel de autoeficacia de la cualidad No. 1 (realizar ataques efectivos por directo), que solo logró una correlación alta y negativa con la fuerza de la cualidad No. 2 (realizar ataques combinados efectivos con dos o más elementos). Es obvio que la relativa simplicidad de tales cualidades técnicas favorecen las relaciones entre sí, pero no logran asociarse a las demás que se examinaron, cuya complejidad es mayor.

Este resultado puede explicarse de la siguiente manera: los taekwondokas de la provincia Las Tunas cuba han logrado resultados gracias a una labor estable y bien dirigida de los entrenadores desde el punto de vista técnico. Esto les ha permitido obtener más de ciento treinta medallas en los diferentes niveles, varios aportes a la Escuela Superior de Perfeccionamiento Atlético nacional, medallas en la olimpiada nacional de julio de 2007, etc.

Sin embargo, en la esfera de la preparación psicológica no se observa un desarrollo similar. Con frecuencia los atletas se ven perdidos antes de comenzar el combate, subvaloran sus posibilidades cuando se enfrentan a deportistas del equipo nacional y se les escuchan expresiones como: "¿viste el tamaño de esa gente?"

En la práctica competitiva se observa pérdida de la disposición para los combates y cierta desestabilización de su subjetividad que pueden ser explicadas por una reducida autoeficacia. Por otra parte, la comunicación que establecen los entrenadores con sus atletas no es siempre efectiva. Los términos que emplean en el entrenamiento inciden de manera negativa en la valoración que de su desempeño realizan los atletas. Por otro lado, cuando el atleta comete una indisciplina, se castiga con un número de ejercicios a repetir que no contribuye a la motivación del atleta ni a la justa valoración de la realización de los ejercicios.

Los análisis técnicos que se han realizado conducen a pensar que aún resultan insuficientes los conocimientos de estos entrenadores de taekwondo de Las Tunas en torno a la personalidad de los deportistas, al papel que desempeña la autoeficacia para el desempeño competitivo y cómo desarrollarla en sus deportistas.

Tales debilidades pedagógicas parecen haber provocado en los deportistas un insuficiente desarrollo de la autoeficacia. Es decir, no se ha alimentado una convicción de posibilidad real, a pesar de que los juicios autovalorativos puedan ser certeros. Lo anterior confirma una vez más que la autovaloración y la autoeficacia constituyen constructos que, si bien poseen fundamentos comunes y se asemejan, no deben confundirse.

Motivos Deportivos Intrínsecos, Extrínsecos y Rendimiento Deportivo

Analizarsi la dimensión intrínseca y extrínseca de los motivosestá asociada a mejores rendimientos en taekwodistas juveniles de la provincia Las Tunas.

Con el propósito de determinar qué tipo de motivo (intrínseco y extrínseco) favorece el rendimiento en estos deportistas, se realizó un análisis de correlación que arrojó los siguientes resultados.

Tabla No.3 Matriz de correlaciones entre la dimensión intrínseca y extrínseca de la Motivación y el rendimiento deportivo en taekwondokas juveniles de la provincia de Las Tunas.

Monografias.com

Como se recordará, "La motivación extrínseca se relaciona con las consecuencias y beneficios de la práctica deportiva. Los atletas participan en los entrenamientos y competencias para obtener satisfacciones no relacionadas directamente con la práctica … la conducta - del atleta - no se realiza por sí misma, sino por la búsqueda de recompensas externas" (González Carballido, L.G., 2007.

Con el propósito de profundizar cualitativamente el resultado que revela esta tabla, se recurrió a las entrevistas y las observaciones. Los estímulos que constituyeron contenidos de las tendencias extrínsecas observadas no estuvieron relacionados directamente con remuneraciones financieras ni con posesión de valores materiales convencionales, sino con la utilización del deporte como vehículo para acceder a los equipos nacionales, poseer un estatus determinado, lograr reconocimiento social, etc., y solo por derivación de tales condiciones acceder a beneficios materiales que en ningún momento aparecieron especificados en los textos.

En este sentido se infiere que la motivación extrínseca no aparece de forma burda ni desprovista de determinada espiritualidad, lo que fue observado en las entrevistas y las observaciones. No ocurre como en otros países –sobre todo, en deportes como el fútbol, que constituyen aspiraciones de muchos jóvenes para salir de la pobreza y acceder a estándares materiales de vida que de otro modo no podrían lograrse- incidiendo en los niveles de aspiración y prosperidad en el futuro.En el caso de nuestros taekwondokas el carácter extrínseco de la motivación aparece en forma de necesidades de reconocimiento, salir en la prensa; llegar a ser glorias deportivas, viajar al exterior, representar al país, tener un automóvil, etc.

Por otra parte, se observó con claridad el balance intrínseco y. extrínseco que González Carballido, L.G. (2007)al afirmar que "… es difícil encontrar un deportista motivado solamente en una de estas direcciones. Ambas coexisten y el predominio de ellas – muchas veces coyuntural – influye con determinación en la conducta deportiva".

A pesar de encontrar una correlación positiva y significativa entre la dirección extrínseca y el rendimiento en los taekwondokas examinados, las entrevistas y observaciones revelaron que, aún en los más "extrínsecos", las tendencias intrínsecas no están ausentes. El mencionado autor plantea que estas últimas parecen más necesarias en etapas más tempranas de la preparación, cuando los volúmenes se encuentran por encima de la intensidad y las competencias están aún lejanas.

Sin embargo –según el autor de referencia- cuando a) el volumen cede su espacio a la intensidad de las cargas, b) las competencias se acercan y –sobre todo- c) el deportista avanza decididamente en su estado de forma deportiva, "conviene" -según su propia terminología- alimentar la motivación extrínseca en determinada medida.

En nuestro caso, los taekwondokas de la muestra se encontraban en etapas tempranas de la preparación y no hubo oportunidad de estudiar el mencionado balance en vísperas de competencias, pero las entrevistas a entrenadores y atletas apuntaron en esa dirección.

Una efectiva combinación de motivos intrínsecos y extrínsecos alcanzan los atletas Y.C, Y.P, M.P, Y.CO, AN.G, YO.P y H.M. Una combinación no tan balanceada pero apropiada alcanzan los atletas M.N, YA.P, A.G, M.A, Y.N., YA.P; Y.C y Y.P., los cuales alcanzan medallas en las principales competencias, mostrando perfección y dinamismo en los combates así como estabilidad en los resultados. Mientras M.P, YA.P, Y. Con y M.N. alcanzan medallas en las principales competencias, mostrando un nivel aceptable de perfección y dinamismo en los combates, con alguna estabilidad en los resultados. Estos taekwondistas necesitan desarrollar a un nivel más alto la fuerza y sostenibilidad en las acciones dirigidas a la perfección y estabilidad en el rendimiento. Pero (Y.N), alcanza bajos resultados, a pesar de tener condiciones para estar entre los destacados se orienta a demostrar que es mejor que sus compañeras comete errores que inciden en sus resultados

Por su parte, A.G, YO.P, YU.P, H.M y AN.G alcanzan resultados promedios, aspecto que coincide con el resultado de otras investigaciones, a pesar de un predominio de la motivación intrínseca. Es decir, que una dirección de este tipo de motivos no implica de manera lineal un rendimiento destacado, aunque constituya una regularidad a nivel de muestra o población.

Autovaloración, Motivos Deportivos Intrínsecos, Extrínsecos yRendimiento

Con el propósito de determinar si el sexo de nuestros taekwondokas provoca diferencias en el comportamiento de estas variables, se utilizó un Análisis de Varianza, cuyos resultados aparecen en la siguiente tabla.

Tabla No.4 Comparación por medio de ANOVA de adecuación

Monografias.com

autovalorativa, predominio intrínseco vs extrínseco de la motivación y rendimiento deportivo entre taekwondokas juveniles masculinos y femeninos de la provincia Las Tunas.

Como se puede apreciar no se observan diferencias significativas entre hombres y mujeres en ninguna de las variables estudiadas .Sin embargo, una de estas variables (la adecuación autovalorativa) arrojó una probabilidad de 0.06, extremadamente cercana a la significación estadística. Esto obligó a profundizar en el estudio y a realizar una comparación de los valores obtenidos en esta variable, lo que aparece en la tabla No.5.

Tabla No.5 Valores comparativos de adecuación autovalorativa, motivación intrínseca, extrínseca y rendimiento entre taekwondokasjuveniles masculinos y femeninos de la provincia Las Tunas

Como se puede aprecia, el Grupo No. 2 (hembras) obtuvo un valor medio de 5.61 en laprueba de adecuación autovalorativa aplicada, mientras los varones solo llegaron a 2.53. Es evidente la diferencia que, como se expresó más arriba, se acercó muy fuertemente al nivel de significación de 0.05.

Es decir, que las hembras lograron mayores niveles de adecuación. Si se tienen en cuenta las edades (juveniles) que poseen los deportistas de la muestra, se puede comprender que las hembras manifiesten tal tendencia.